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Caminando con Jesús Pedro Sergio Antonio Donoso Brant BEATA LAURA VICUÑA 22 de Enero |
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BEATA LAURA VICUÑA “Laurita Vicuña”, su vida a Dios, con tal de que la mamá abandone
la vida en pecado. Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant |
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Laura Vicuña fue una jovencita que se encontró con Jesús
cuando era alumna de las Hijas de María Auxiliadora. Ella siendo niña comprometió su vida hasta ofrecerla totalmente
por el bien de su mama, a quien amaba mucho. LAURA VICUÑA PINO, nació un 5 de abril de 1891, en
Santiago de Chile, el 5 de abril de 1891 y murió en Argentina el 22 de enero
de Ella fue hija de don José Domingo Vicuña, quien pertenecía
a una familia de cierto poder económico y por esa razón formaba parte de la
auto-llamada clase alta chilena de la época, esto le hacía tener gran
influencia política y alto nivel social. Sin embargo su madre, Doña Mercedes del Pino era de una familia
de escasos recursos y considerada por este motivo de clase baja. Esta
diferencia social creada por los hombres de aquella época, hacia que no eran
bien aceptados esto matrimonios que provenían de distintos sectores
económicos o distintas clases sociales. Este absurdo, mantenía en conflicto a la familia de
Laurita, y en esa vida de tensión se desarrollo sus primeros años de
infancia. Chile sufría en aquel tiempo conflictos políticos por
distintas ambiciones de poder y tuvo
una guerra civil que le provoco dificultades a las familias influyentes como
la del padre de Laurita, entonces huyen de Santiago a En 1900 Laura es internada en el colegio de las Hermanas
Salesianas de María Auxiliadora en el colegio de Junín de los Andes de Argentina. Allí, en clase de religión,
su profesora comenta sobre el pecado en que viven las parejas de unión libre
y sin matrimonio, y entiende que esta forma de vida no es agradable a Dios. Laurita comprende entonces que su madre vive una situación
grave al convivir con un hombre, esto le afecta mucho, ya que ama
intensamente a su mama y le hace sufrir pensar en el peligro de condenación eterna. Laurita, ya es conciente del amor a Dios, entonces le
ofrece su vida a fin de que su mamá abandone a ese hombre con el cual vive en
pecado, esto se lo hace saber a su confesor, el Padre Crestanello,
salesiano quien le explica: "Mira que eso es muy serio. Dios puede
aceptarte tu propuesta y te puede llegar la muerte muy pronto". Sin
embargo Laurita está resuelta a salvar el alma de la mamá a cualquier costo,
y ofrece su vida al Señor, en inmolación para salvar el alma de la propia
madre. En su vida escolar se destaca por ser un joven afable y
gana admiración de sus compañeras, su amabilidad y carácter servicial la hacen
ser una gran compañera, del mismo modo
las superioras se quedan asombradas de su obediencia. Laurita muestra
que siente un gran amor por Jesús Sacramentado y por María Auxiliadora. Así
es como el día de su primera comunión ofrece su vida en sacrificio a Jesús, y
al ser admitida como "Hija de María", consagra su pureza a la
santísima Virgen María. Laura, ante el conviviente de se madre, pasa por momento
de gran sufrimiento, ya que no se deja abusar por él, quien la trata
brutalmente con bofetadas y azotes, los que prefiere ante cualquier situación
indigna. En cierta ocasión sucedió una gran inundación que invadió
la escuela, Laurita no escatima esfuerzos en colaborar en salvar de esta
grave situación a la más pequeñitas de la escuela y luego de permanecer
muchas horas en una noche en el agua, sufre una dolorosa enfermedad en los
riñones, sufrimiento que acepta como el sacrificio que le ofreció a Dios por
salvar el alma de su mamá. Luego de este suceso, Laurita se debilita con gran
deterioro para su salud. Junto con su padecimiento, recibe noticias que no sería
aceptada como religiosa como
consecuencia del la vida en concubinato de su madre, cuestión que a ella no
le cabe ninguna responsabilidad. Esta discriminación ilógica le agrava su
tormento, y no deja de orar por ello. Así es como ella se agrava y cae en
cama con dolores intensos. La vida de Laura se está apagando, pero en su
corazón esta encendido su amor y dice: "Señor: que yo sufre todo lo que
a Ti te parezca bien, pero que mi madre se convierta y se salve". Estando Laurita en agonía, ella le hace saber a su madre:
"Mamá, desde hace dos años ofrecí mi vida a Dios en sacrificio para
obtener que tu no vivas más en unión libre. Que te separes de ese hombre y
vivas santamente". Mamá: ¿antes de morir tendré la alegría de que te
arrepientas, y le pidas perdón a Dios y empieces a vivir santamente?,
entonces su madre le expresa: "¡Ay hija mía! Exclama doña Mercedes
llorando, ¿entonces yo soy la causa de tu enfermedad y de tu muerte? Pobre de
mí ¡Oh Laurita, qué amor tan grande has tenido hacia mí! Te lo juro ahora
mismo. Desde hoy ya nunca volveré a vivir con ese hombre. Dios es testigo de
mi promesa. Estoy arrepentida. Desde hoy cambiará mi vida". Laurita llama a su Confesor y le dice: "Padre, mi
mamá promete solemnemente a Dios abandonar desde hoy mismo a aquel
hombre". Entonces mama e hija se abrazan llorando. A Partir de ese
instante el rostro de Laurita es más sereno y alegre. Ella siente que ya nada
le retiene en esta vida terrenal. Dios la llama a la vida eterna, luego de recibir la unción
de los enfermos y su última comunión. Laura Vicuña muere en Oración ¡Oh Beata Laura Vicuña! Tú que seguiste heroicamente El camino de Cristo, Acoge nuestra confiada plegaria. Alcanzamos de Dios las gracias Que necesitamos… Y ayúdanos a cumplir Con corazón puro y dócil La voluntad del Padre. Otorga a nuestras familias La paz y la fidelidad. Haz que también en nuestra vida Como en la tuya Resplandezca una fe firme, Una pureza intrépida Y la caridad atenta y solícita Para el bien de los hermanos. Beata Laura Vicuña, Ruega por nosotros. |
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