CAPITULO XVIII

LA INSTITUCIÓN «AMOR Y CRUZ»

 

 

1. Parábola del agricultor

Un agricultor está atareado en trasplantar naranjos. Tenía un huerto precioso hace unos años, pero de poco acá empezaron a languidecer; unos estaban amarillentos, otros con la raíz dañada, con hojas caídas otros y ninguno daba cosecha con plenitud: el que más daba unas naranjitas tan pequeñas que no eran comerciales ni llegaban a madurar...

Pero el agricultor quiere frutos. Más ¿de qué especie? Allí podría poner melocotones, o ciruelos, o perales, o transformar la tierra en huerta: coles, lechugas, patatas... Está dudando sobre la especie. y no llega a decidirse.

Un día decide: No me importa la especie de los árboles. Lo que quiero es cosecha. Además, como mi especialidad ya la tengo probada en el cultivo de naranjos, ¿por qué no voy a poner naranjos? Además, de la misma clase de los dañados. Arrancaré los malos y plantaré árboles jóvenes no maleados. Aquellos eran «navelinas., pues con las «navelinas» ahora…

Ya está decidido. Y comienza a trasplantar y reflexiona: ¿No habrá más diferencia entre un naranjo que no da fruto y otro que lo da lozano, que entre un naranjo y un peral los dos en plena producción?

¿Te parece poca la diferencia entre el no ser y el ser, entre el acto y la potencia?

Cuando Cristo habla de su Iglesia la llama viña. Y la diferencia que encuentra en su viña es que hay sarmientos que dan fruto y otros no porque están separados de la cepa (Jn 15,5).

2. ¿Diferencia específica o vida?

Si nos ponemos a buscar variedades, diferencias específicas en las familias religiosas, pronto nos topamos con la unidad de la cepa. A menos que nos limitemos a examinar las diferentes actividades. y entonces ya nos estamos activizando, que es dejarnos llevar del espíritu de la época -del que no es fácil liberarse -de materializar, analizar, clasificar...

Cuando una familia nueva en la Iglesia surge por el vigor del Espíritu, pienso que no tendrá necesidad de montar un tinglado nuevo que la haga un ser raro en la Iglesia. Corremos el peligro de convertir a la Iglesia en museo, o en granja, o en escaparate o en parque zoológico.

Esta necesidad no estaba atendida… aquí se ve la necesidad... niños, guarderías, colegios, hospitales, subnormales, ancianos, chicas desgraciadas, enfermos a domicilio, misiones, predicación…

¿Sabéis lo difícil que resulta encontrar una actividad nueva?

Pero ¿no nos estamos rigiendo por las leyes de la materia al pensar así?

Y me encuentro comunidades de todo tipo pero con escasa vida, con un ideal más bien bajo… árboles gastados... El agricultor no se empeñó en que habían de ser de otra

especie los árboles, ni tampoco fue terco en dejar en su huerto los árboles improductivos como hitos de épocas históricas: como metas, en fin; y los árboles no son metas, son medios, caminos... lo importante y necesario son los frutos.

A tiempos nuevos, medios nuevos, aunque el fin será el mismo: el Reino; su crecimiento; la levadura que fermente (Mt 13,33; Lc 13,21); la sal que sale (Mt 5,13; Lc 14,34).

3. Ser corazón en la Iglesia

Si en la Iglesia hemos de ser corazón, ¡qué difícil le resultará a éste encontrar explicaciones de cara al anatomista, nuevas, de su función o de su elemento por él impelido, la sangre!

La vida contemplativa es el corazón que vivifica a la Iglesia con su sangre. Lo que importa es que funcione el corazón y que haga circular sangre viva por todo el Cuerpo Místico.

Aunque nos quedaría otra ocupación para los que tienen sed de clasificaciones, aunque mueran de inanición archivando datos, números, variedades. Analizar los grupos sanguíneos... Bien, con tal que la sangre sea viva, no me molesta saber a qué tipo pertenece...

Cuando contemplativos de hoy están exclamando desde su desierto que la crisis de la Iglesia, es crisis de oración, de contemplación. Cuando están protestando de tantas palabras y viajes y reuniones; cuando llegan hasta a poder escribir: ¡si los obispos rezaran!, ¡si los sacerdotes rezaran!

¿Os parece poca diferencia específica la que hay entre un ser vivo y un cadáver?

¿Os parece que podemos perder el tiempo en inventar nuevas especialidades no realizadas aún en la Iglesia, cubrir nuevos puestos desatendidos hasta el presente, añadir nuevos miembros al Cuerpo Místico para que después se corrompan por falta de circulación de sangre?

A mí me llena la vida conseguir engendrar la vida.

A mí me hace mucho efecto pensar que si la crisis de hoy es de contemplación, voy a poner la contemplación al día.

Y ésa será nuestra especialidad y nuestra específica diferencia: conseguir una familia de almas que hagan oración, que se dedique a Dios en el corazón de las masas.

Planear una forma de vida muy de hoy, y no del siglo XVI, en que la ocupación principal y la tarea cumbre sea contemplar. Contemplar, no llevar tal hábito; contemplar, no tras las rejas de hierro, sino en las rejas del dominio de los instintos; contemplar, no sobre paja, sino sobre colchón «flex», si a mano viene... Pero contemplar. Vivir en Dios, amar a Dios, hacer del Amor el dogal del alma.

4. La Institución será comprendida por quienes detectan la llaga moderna más perniciosa

No poner la contemplación en lo accidental y cambiante... Ésa es la especialidad que se propone la Obra Amor y Cruz.

Difícil de hacer comprender a ciertos espíritus... pero fácil a los que vivirán o viven en primera línea de lucha y sienten las necesidades de la Iglesia y detectan la llaga moderna más perniciosa.

La descomposición del catolicismo viene aceleradamente y se carga a todas las instituciones por muy originales que sean, o hayan sido, menos aquellas que estén ancladas en la sangre de Cristo que fluye y refluye de la oración.

Difícil hacer comprender, porque la vida no se encasilla, ni menos la vida trinitaria que invade al contemplativo.

Por lo demás, toda familia contemplativa tendrá su silueta propia, su estilo personal, su aire familiar.

En las familias humanas todos comen, duermen, hablan, trabajan, caminan, en esto no se diferencian, pero cada familia tiene su aire peculiar, que la distingue, en lo común, de las otras.

¿No podría ser ésta la nota específica que tendremos aún sin pretenderlo? Porque me da miedo proponerme tener tal aire; no me saldría natural y siempre sería una mitación y como todas, mala. ..«Bienaventurados nuestros imitadores porque de ellos serán nuestros defectos...»

Vida contemplativa, según la doctrina de los grandes maestros reconocidos por la Iglesia, pero vivida a nuestro aire de los años 80.

5. La originalidad está en la profundidad

Pero es más. Creo que hay más originalidad en la misma realidad más profundizada que en dos distintas realidades menos hondas. Pongamos por ejemplo la diferencia que hay entre un Cristo ordinario yel Cristo de Velázquez y la que existe entre un Cristo ordinario y un san Juan también corriente. Sobre la figura de Cristo el genio de Velázquez ha derramado tanta luz que la diferencia notablemente de la misma figura del artista vulgar.

Cuando santa Teresa quiso ayudar en serio a la Iglesia «venida a saber los daños de Francia de estos luteranos V cuánto iba en crecimiento esta desventurada secta- («Camino», 1, 2), nada específicamente distinto pensó en fundar. Ni siquiera su obra gigantesca se llamará fundación, que está indicando novedad, sino reforma que habla de orden, forjada con siglos de tradición pero que su diferencia específica va a consistir en vivir lo que no se vivía. La antigua regla carmelitana había sido mitigada por la autoridad competente y, en el orden jurídico, por tanto, no estaba al margen de la ley. Veis aquí una diferencia específica del orden de la profundidad aunque no van a cambiar ni el nombre, ni el hábito (unas alpargatas por zapatos, tela de jerga por paño)...

Ya las Carmelitas les añadirá, al simple nombre de carmelitas, el calificativo de descalzas que a las primeras forzará a llamarlas calzadas.

6. La originalidad de Santa Teresa está en el ser

Toda la originalidad de santa Teresa, Mater spiritualium, como la llaman en la Basílica de San Pedro junto a las otras imágenes de los Santos fundadores, estribará en diferencias esenciales -ser -: «y como me vi mujer y ruín e imposibilitada de aprovechar en nada en el servicio del Señor, que toda mi ansia era, y aun es que, pues tiene tantos enemigos y tan pocos amigos, que éstos fuesen buenos» (Ibid. 1, 2). Fuesen buenos; ser buenos amigos del Señor le pareció al Espíritu Santo que merecía la pena para inaugurar una reforma cuyo objetivo principal será: «hacer ese poquito que yo puedo y es en mí, que es seguir los consejos evangélicos con toda la perfección que yo pudiese y procurar estas poquitas aquí hiciesen lo mismo...» (Ibid).

La ínclita orden carmelitana estaba mitigada por el Derecho y también por el abuso a que los exponía la pobreza que padecían, en gran parte, por su poca fidelidad al Señor.

La mitigación de la práctica de los consejos evangélicos, de los mandamientos, hoy no viene legalmente, ya que el Papa y el Concilio han proclamado y proclaman que es la vida de la Iglesia.

La mitigación viene por la misma degeneración de la vida, por el hedonismo que se nos infiltra a todos... Crisis de contemplación. Crisis de amor teologal.

7. La Iglesia sufre la influencia ambiental

Vivimos inmersos en un mundo y la Iglesia en ninguna época pudo liberarse de su ambiental influencia: la del medievo fue feudal, la del tiempo de Constantino fue triunfalista, y cuando predominó la burguesía los cristianos no se liberaron del espíritu burgués, ni del colonialista de su tiempo.

Hoy también corremos el peligro de confundir el espíritu de las bienaventuranzas Con el sistema de loS ficheros y de las cantidades, y de las clasificaciones basadas en la actividad, que es lo visible, pues no en balde vivimos en la edad de las especialidades. ¡Qué diferencia desde la época del «trivium» y «cuadrivium» a la de hoy Con facultades de económicas, políticas, y de la información y el periodismo, y especialidades en todos los campos de la medicina…!

No confundamos el ser Con el producir una acción. No es lo mismo producir una acción que realizar un acto. Un cerebro electrónico puede darnos acciones cuantas queramos, pero está radicalmente incapacitado para realizar un acto, actos internos, esfuerzoS de dependencia, actos de amor, que es «la ley y los Profetas» (Mt 7, 12; 22, 40), que es lo úniCo que Dios pide al hombre.

Puedo enseñar, predicar, hablar lenguas de ángeles, dar mis bienes en limosna, entregar mi cuerpo a las llamas; pero todo esto es nada sin amor (I Co 13).

«Mi vocación es amar» (Santa Teresa del Niño Jesús).

«Ya sólo en amar es mi ejercicio» (San Juan de la Cruz, «Cántico espiritual», 19). ¿Falta hoy amor en la Iglesia o sobra? Pero no faltan hospitales y guarderías y sínodos y nuevas estructuras, y confederaciones y consejos de Presbiterio, y divisiones, y subdivisiones y nuevos trajes, y congregaciones para todo (una de las dificultades que se ven más abrumadoras para las nuevas obras del Espíritu es la superpoblación de la Iglesia, la acumulación de familias que con los Siglos es lógico)...

Pero ¿me queréis decir por qué Con tantas atenciones atendidas y Con tantos números y clasificaciones no abunda más la vida del espíritu y el mundo galopa al ateísmo?

¿No estaremos todos confundiendo el ser Con el hacer, o el parecer que se hace? ¿No estaremos o habremos estado influenciados por la época del papel haciendo de la Iglesia obra de burocracia en vez de hacer obra de Amor?

8. Dificultades que encontró santa Teresa

A santa Teresa le costó muchas lágrimas y fatigas el refrendo de la Jerarquía a su Obra que no tenía más ideal que Dios y ayudarle a Dios. Parece que lo que más detenía a los Obispos era la abundancia de Ordenes y el temor de que, siendo pobre, no pudieran ser suficientes las limosnas para que todas viviesen. Eran tiempos de bajo nivel económico y se comprende sin una notable fe en el que alimenta a los pájaros y viste a los lirios... (Mt 6, 26-29).

Me pregunto si hoy, con más abundancia de medios materiales, santa Teresa no encontraría dificultades. Pienso que no las mismas pero sí brotadas de la misma raíz: falta de fe y de amor verdadero a Dios; excesiva confianza en lo humano, temor a correr el ridículo, a ser tildados de imprudentes, poco cautos...; poca confianza en quien puede hacer de las piedras hijos de Abraham (Mt 3, 9), yen que el Espíritu sopla donde quiere (Jn 3, 8) y que busca lo pobre y el estiércol para confundir a los fuertes... (1 Co 1, 27).

Falta de fe y de verdadero amor de Dios... que nos obligaría -el verdadero amor de Dios- a dejar la puerta abierta, con peligro de que se nos cuele algún intruso, por miedo de que se nos escapara algún pequeño portador de una chispa de amor de Dios.

9. Son más sagaces los hijos de las tinieblas (Lc 16, 8)

Por mucho que me esfuerzo no puedo concebir una empresa de intereses económicos que, ante el ofrecimiento de unos trabajadores que se brindan a trabajar gratis y poniendo ellos todos los instrumentos y manteniéndose ellos... con la sola condición de ser reconocidos como trabajadores por el Jefe de la Empresa, no acepte el ofrecimiento y, si lo acepta, lo haga como un trato de favor.

Pero lo que no se da en las empresas humanas ocurre en la Empresa que almacena para el cielo, entre otras muchas razones, para que se cumpla la palabra de Cristo: «que son más sagaces los hijos de las tinieblas que los hijos de la luz» (Lc 16, 8).

El mismo Jesús que le decía: «Ahora, Teresa, ten fuerte». «El demonio quiere estorbar esta fundación porque va a hacer mucho bien»... (bis «Fundaciones», 31, 11), ante la terca negativa del Arzobispo de Burgos, D. Cristóbal Vela, es el Jesús positivo

del «id y predicad» (Lc 10, 3; Mc 16, 15), del «levántate y anda» (Lc 5, 23), del «echad las redes para pescar» (Lc 5, 4 ), «os envío para que vayáis y deis fruto» (Jn 15, 16 ), el que los envía de dos en dos (Mc 6,7); el Jesús del «buscad y hallaréis» (Lc 11, 9), «llamad y se os abrirá» (Lc 11,9)...

El mismo «demonio que ponía todas sus fuerzas para impedir aquella fundación» es el que hoy y ayer dijo "no». «No vayáis». «No prediquéis». «No andéis», «espera». «No lances las redes, no es prudente, «no hay posibilidades naturales de pescar».

Os confieso que me sobrecoge el temor de estar influenciado por el espíritu del no y del detente o basta.

Y deseo que todos en la Iglesia caminemos con esa segura esperanza del que se sabe dominado por el soplo del Espíritu que hace brotar rosaledas en el estiércol.

10. Sintonía de «Amor y Cruz» con el Papa Juan Pablo II

La espiritualidad de Amor y Cruz sintoniza con la de Juan Pablo II, afortunadamente formado en la escuela mística española. Su Encíclica Dives in Misericordia, segunda de su Pontificado, tiene como trasfondo a san Juan de la Cruz. Quiere reconstruir el verdadero rostro de Dios que es Amor y Misericordia y quiere recuperar el Dios de Jesucristo que un tinte jansenista había desfigurado en estos tres últimos siglos, viéndolo con el rigor de la justicia, más que bajo el prisma del Amor.

La doctrina jansenista que tenía una concepción rigorista de la gracia y de la justificación, fue condenada por el Papa Inocencio X en la Bula Cum occasione y la Constitución Regíminis apostolici. Clemente XI exigió adhesión total a su Constitución Vineam Domini y por fin excomulgó a quienes no aceptaron la Unigenitus.

Pero, a pesar de todos estos cortes de la Iglesia al jansenismo, influyó notablemente en la concepción de la vida cristiana e incluso algunos santos canonizados llevan el sello de esta herejía. No escaparon los Seminarios y Noviciados que con ocasión del Vaticano II, han dado el bandazo opuesto, por la lógica ley pendular.

Contribuyó a la penetración del rigorismo la prohibición de los libros sagrados para reprimir la Reforma protestante, con el consiguiente falseamiento de la mentalidad cristiana.

Aquellos santos y maestros, como san Juan de la Cruz y santa Teresa, que se nutrieron abundosamente de la Escritura, han vivido y presentado la presencia de un Dios Amor, que ahora nos retorna Juan Pablo II en su reciente encíclica, que está llamada, junto con la renovación de los estudios bíblicos, a conferir un sello de confianza positivo de alegría y gozo, en la Iglesia futura.

Santa Teresa no fue comprendida en su tiempo. San Juan de la Cruz perseguido, encarcelado. Pues ambos han influenciado benéficamente a un gran Papa que reconoce lo que les debe a los dos. En su tiempo se temió su empresa. Hoy son gloria de la Iglesia.

Pidamos a Dios que por el temor de que sean falsos no vayamos tirando los billetes verdes o morados que vengan a nuestras manos. Alguno habrá falso. Pero ¿nos puede cegar tanto ese temor que tire por la ventana todo el montón de billetes porque los hay falsos?

Santa Teresa sufrió mucho y dolorosamente porque desarrolló su vida mística singular en una época de alumbrados. Sus últimas palabras son como un suspiro que nos revela el temor de aquella gran alma: «al fin muero hija de la Iglesia».

Y a veces me pregunto si la canonización de los santos no es una obra de justicia reparadora que Dios fuerza a hacer a su Iglesia con sus santos. Primero los lleva a la hoguera, al tribunal.. .después a la gloria de Bernini.

Recemos por una Iglesia que no tema a los que abren caminos nuevos sino que los empuje y proteja. Que defienda a los santos en vida en vez de ensalzarlos después de su muerte.

11. La gestación de un ideal

Hace algunos años, un párroco joven, captó intensamente y con grandes deseos de extenderlo a los demás, el gran valor de la oración y el sacrificio en orden a un apostolado fecundo ya la eficaz transformación de los hombres.

Después de varios años de sufrimiento y de duda escribió unos Estatutos, hoy ampliados y editados, y los presentó el Arzobispo de Valencia, Dr. Olaechea, que los aprobó. Se congregó entonces un grupo de jóvenes, que ayudaron a crear una parroquia nueva en un suburbio de Valencia: La Parroquia de la Preciosísima Sangre.

El 15 de enero de 1962 autorizaba el Sr. Arzobispo de Valencia el comienzo de la fundación, y el 27 del mismo mes surgió la incipiente Institución: habían de ser religiosos y religiosas de nuestro tiempo, muy entregados a la vida de oración, pero con una forma y género de vida que no incluyera rejas, clausura, vivir en grandes edificios, hábitos, etc. Tal vez esto le vino al fundador de las personas a las que contagió la idea en la primera hora: capaces de dedicar dos horas diarias a la oración ya una vivencia profunda de fe, pero no de la vida en clausura ni otras modalidades accidentales.

¿Razón de ser de esta Institución? Que no falte la contemplación en la Iglesia por el mero obstáculo de esos «modos» accidentales. Llevar una vida de mucha hondura sobrenatural en un edificio actual, en un piso como cualquier vivienda, y dar allí el testimonio de una vida religiosa ordenada, orante, humilde, obediente. Vivir entregados a la Iglesia apareciendo externamente como los hombres de su edad y condición, haciéndose asequibles a quienes los necesiten, sin perder su intimidad. Los acueductos romanos prestaron un servicio en su tiempo; ahora hay pantanos y tuberías modernas. Lo necesario es que el agua llegue y no falte, porque si llegase a faltar, el mundo moriría de sed.

Aunque la Obra se estuvo gestando en el silencio, la oración y el dolor, unos cuatro o cinco años, prácticamente es contemporánea del Concilio Vaticano II, y esto no es un dato circunstancial. Ya en 1964 se abrió en Teruel la segunda casa, con autorización del Sr. Obispo, Fr. León Villuendas.

Hasta entonces la Institución funcionaba sólo en su rama de mujeres, pero el fundador la había pensado de forma muy amplia, para que pudiera albergar a todos los estamentos sociales. Cuatro ramas: una de religiosos, otra de religiosas, y dos Institutos Seculares, masculino y femenino. Y además un grupo de hombres y mujeres que vivan más ampliamente, casados o célibes, el espíritu de la Obra.

A partir de 1966 comenzaron a funcionar las ramas de los hombres, y los dos Institutos Seculares. Cinco años después (1971) se abrió casa en Barcelona.

Aunque la Institución da importancia principal a la vida contemplativa, también ejerce algún apostolado: en Teruel funciona una residencia de estudiantes. En todas las casas se dedica tiempo a propagar las buenas lecturas, y cada miembro de Amor y Cruz ejerce la profesión para la que está capacitado.

La espiritualidad con la que se nutren es la de san Juan de la Cruz y santa Teresa de Jesús, junto con la de santa Teresita, de la que recogen su ofrenda de víctima al Amor. Aparte, naturalmente, de la Sagrada Escritura, Doctores de la Iglesia, Magisterio eclesiástico, etc. Con estas ayudas, Amor y Cruz viene a frenar la alerta roja de oración, a alzar la bandera de la oración como fuente de energía, manantial de alegría, causa integradora del hombre, solución de todos los problemas, porque los enfrenta desde el Corazón Omnipotente de Dios.

La Obra está abierta a todas las corrientes que aporten vida, belleza, progreso, cultura; trabaja y considera buenas todas las actividades para santificarse y ayudar a la sociedad, aprovechando instituciones ya existentes, practicando la pobreza de no ser empresa en ningún ramo, ejercitando el apostolado con la pluma, el libro, la propaganda, sin despreocuparse de ningún problema humano.

¿Qué hace falta para pertenecer a la Institución Amor y Cruz? Buena voluntad, y sintonizar con su ideal. No se precisan estudios ni hay límites de edad o de condición. Los domicilios de los Institutos Religiosos a donde puede pedirse mayor información son:

Sanjuanistas de «Amor y Cruz»: Ronda San Antonio, 28-30,5.0 2..-Barcelona-l. Teléfono (93) 3299205.

Teresianas de «Amor y Cruz»: Ronda San Antonio, 28- 30,6.0 2..-Barcelona-l. Teléfono (93) 3299204.

C/Castellón, 1, 2.. -Teruel. Teléfono (974) 602980.

Avda. Lisboa, 14, 6.. C dcha. -AIcorcón (Madrid). Telé- fono (91) 6197222.

C/ Ramón Gordillo, 3, 18.. -Valencia-10. Teléfono (96) 3699507.

Amor y Cruz quiere responder a la llamada a la santidad, lanzada por el Vaticano II (ter «Lumen gentium», 5) a todos los cristianos, con un ideal altamente contemplativo, en un trabajo ordinario y común en medio del mundo.

La Institución ha sido bendecida y aprobada por el Cardenal Arzobispo de Toledo, por el Cardenal Arzobispo de Madrid, por el Cardenal Arzobispo de Barcelona, por el Arzobispo de Valencia y por el Sr. Obispo de Teruel. –

12. Entrevista en el Diario «Lucha» de Teruel y en Radio Teruel (26 enero 1976)

Si el Señor no edifica la casa se cae estrepitosamente el edificio.

La aportación de Amor y Cruz a la Iglesia actual y futura está en que no falte la contemplación por el obstáculo de modos accidentales.

Declaraciones de su fundador, padre Jesús Martí Ballester.

«Nos don Damián Iguacén Borau, por la Gracia de Dios y de la Sede Apostólica obispo de Teruel y Administrador Apostólico de AIbarracín, considerada atentamente la instancia presentada por el reverendo don Jesús Martí Ballester, por la que solicita la aprobación y erección canónica en nuestra diócesis de la institución Amor y Cruz en Pía Unión, teniendo en cuenta las razones alegadas y que en la prolongada residencia en la ciudad de Teruel de miembros de dicha institución, hemos podido experimentar el espíritu laudable que les anima, su acendrada piedad, espíritu de oración e influjo pastoral beneficioso para las almas, que nos movió a concederles el privilegio de oratorio semipúblico en favor de la rama femenina en nuestra ciudad, causas éstas que fueron atentamente estudiadas con anterioridad en la archidiócesis de Barcelona, donde fue aprobada y canónicamente erigida la Pía Unión Amor y Cruz, por el eminentísimo señor Cardenal-Arzobispo de aquella archidiócesis, examinados diligentemente los estatutos que nos fueron propuestos y que han merecido el dictamen favorable del fiscal diocesano por hallarlos en todo conformes con las normas canónicas, por el presente, oído el voto de nuestro Visitador episcopal de religiosas, licenciado don Tomás Guillén Pastor, aprobamos y erigimos canónicamente en nuestra diócesis de Teruel y Albarracín la Pía Unión Amor y Cruz, con sus dos ramas, masculina y femenina, que se regirá por los Estatutos propuestos que asimismo aprobamos y mandamos observar fielmente. »En virtud de esta nuestra erección canónica, la Pía Unión de Amor y Cruz, a tenor de los cánones 687 y 691 del Código de Derecho Canónico, gozará en nuestra diócesis de propia personalidad jurídica y de capacidad para adquirir, poseer y administrar bienes temporales, conforme a las prescripciones canónicas.

»Esperamos que esta nuestra aprobación y erección, estimule a los miembros de la Pía Unión en nuestra diócesis, a seguir trabajando para su propio perfeccionamiento espiritual y por los demás laudables fines que la institución se propone.

»Dado en Teruel, a 11 de diciembre de 1975».

Con este documento, cuya copia textual acabamos de ofrecer al lector, monseñor Iguacén Borau aprobó y decretó la erección canónica de la Obra en Teruel.

Hoy, para hablar de ella, traemos a nuestras páginas a su fundador, el reverendo don Jesús Martí Ballester, un sacerdote que no sabría decir a ciencia cierta qué es, pero que tiene algo poco corriente que mueve en seguida al diálogo abierto.

-¿Teresianas de Amor y Cruz son una Congregación o una Orden?

-Ni lo uno ni lo otro. Son una Pía Unión, porque en el actual Derecho Canónico así comienzan todos los institutos religiosos.

-¿Dónde, cómo y cuándo nació esta Pía Unión? -Siendo yo muy joven sacerdote y párroco, capté muy intensamente y con grandes deseos de propagar- lo, el gran valor de la oración y el sacrificio en orden a un apostolado fecundo y eficaz transformación de los hombres. La predicación no surte efecto por lo que se dice sino por lo que se es, por

la fuerza del espíritu porque va ungida. San Pedro, el día de Pentecostés, con un sermón convirtió a 3.000 personas, cuando nosotros, con 3.000 sermones no convertimos a una sola. Entonces vinieron unos años de sufrimiento y de duda, porque yo veía algo; pero ni acababa de ver qué era, ni cómo había de darle forma.

-¿Cuándo llegó usted a ver claro? -Por fin escribí unos breves estatutos y los presenté, con sumo temor, al señor Arzobispo de Valencia, doctor Oleachea, que los aprobó, con gran alegría de mi parte, pues el mío era un sueño erizado de espinas y difícil de realizar. En seguida reuní a un equipo de jóvenes que me ayudaron titánicamente en la creación de una nueva parroquia en un suburbio de Valencia, la Malvarrosa, parroquia de La Preciosísima Sangre. Exactamente estos días se han cumplido los 14 años.

El 15 de enero de 1962, autorizaba don Marcelino Olaechea el comienzo de la fundación, y el 27 de enero vio la primera luz en Valencia la incipiente institución.

-¿Qué finalidad y modalidad nueva aportan a la Iglesia ya la sociedad?

-Deseaba yo que fueran unos religiosos y religiosas de nuestro tiempo. Muy entregados a la vida de oración, pero sin desentonar con la forma moderna. «Vino nuevo en odres nuevos» (Mt 9,17). Estaba yo muy preocupado por crear una forma, un género de vida que no sólo no ahuyentara de la oración a las generaciones jóvenes, sino que la hicieran posible y atractiva.

Serían unas religiosas y religiosos de mucha vida interior, pero sin necesidad de rejas, ni de grandes caserones lóbregos, ni de hábitos, ni de otras formas producto de pasadas épocas.

Quizás esto me vino de las personas a quienes logré contagiar la idea en la primera hora: eran ellas capaces de dedicar dos horas diarias a la oración ya una vida cristiana profunda, pero no hubieran resistido ni los hábitos, ni la clausura, ni otras modalidades accidentales que, a fin de cuentas son eso, accidentales.

Se me planteaba entonces el problema: ¿Lo accidental será obstáculo para lo esencial? Ésta es la razón de ser de la Institución. Que no falte la contemplación en la Iglesia por el obstáculo de los modos accidentales. Ahí creo que está la aportación de Amor y Cruz a la Iglesia actual ya la futura, y en definitiva a toda la sociedad, porque si el Señor no edifica la casa, se cae estrepitosamente el edificio.

Una forma de vida acorde con los tiempos, vivida con mucha sencillez y una profunda hondura sobrenatural. «Vino nuevo en odres nuevos», repito. Lo que viene a ser el Evangelio respecto a la Ley antigua.

Poder situar en el centro de un edificio actual una vida comunitaria en un piso, igual que vive cualquier familia, y dar el testimonio de una vida religiosa, ordenada, orante, humilde, obediente en medio de la masa. Poder estar entregados a la Iglesia vestidos como los de su género, edad y condición. Teniendo acceso a ellos sin dificultades cualquier persona. Haciéndose asequibles a quienes los necesiten sin perder su intimidad. Los acueductos romanos prestaron un servicio en su tiempo, éste ya pasó.

Ahora hay pantanos y tuberías modernas. Lo necesario es que el agua llegue y no falte, porque si llega a faltar, el mundo se moriría de sed.

-Nos lo ha dicho claro. Padre, ¿no cree que se adelantó al Concilio Vaticano II?

Así es, sin duda. Amor y Cruz nació en 1962, y el Concilio en 1964. Aparte de que antes de aparecer la Obra a la luz, estuvo gestándose bastantes años en silencio, la oración y el dolor, lo menos durante cinco años. Pero en realidad va con el Concilio y con él se desarrolla.

-¿Desde cuándo están ustedes en Teruel? -El 5 de noviembre de 1964 ya estábamos en Teruel con autorización del obispo fray León Villuendas. Estamos aquí, por tanto, once años y tres meses.

-¿Sólo mujeres en la Institución? -Hasta el año 1966, sólo está integrada la Institución por mujeres en comunidad; pero yo concebí la Institución como algo muy amplio: deseaba que pudiera albergar a todos los estamentos sociales. Cuatro ramas: una de religiosos, de religiosas otra, y dos Institutos Seculares, masculino y femenino. Los sacerdotes podrían ser o bien religiosos, o del Instituto Secular. y aparte de las cuatro ramas, un grupo de hombres y mujeres que vivan más ampliamente en sus casas, casados o célibes, el espíritu de la Obra.

Al ser trasladado yo a Carcagente de párroco, se me abrió un horizonte para conseguir el objetivo. En efecto, allí nacieron los chicos, los hombres y las mujeres.

-Me parece que tienen ustedes casas en Barcelona, ¿es así?

-Hablé en Roma, en la embajada de España, con don Marcelo González, actual cardenal primado y entonces arzobispo de Barcelona. Le confié mis intenciones y de inmediato inauguramos en aquella diócesis la primera comunidad de los jóvenes y abrimos otra casa para las jóvenes. El Señor nos bendice con algunas vocaciones y conseguimos muy pronto la aprobación y erección canónica. Uegamos el 7 de agosto de 1971 y la aprobación se dio el 12 de agosto de 1972. Al mes de la aprobación, se nos fue al cielo la primera teresiana de Amor y Cruz. Esta muerte nos apabulló y al mismo tiempo nos llenó de esperanza. Dios probaba la Institución apenas nacida. El grano de trigo dará su cosecha.

-¿y en Teruel, durante este tiempo, cómo va la Institución?

-Va abriéndose camino en medio de dificultades. -¿Desarrollan ustedes algún apostolado?

-Sí, en efecto. La Institución aunque va a dar una importancia principal a la oración, diríamos a la vida contemplativa, quiere también ejercer algún apostolado. En Teruel se optó por montar una pequeña residencia de estudiantes. Se empezó en la calle de los Mártires, y se trasladó la Comunidad y residencia a la calle de Castellón, donde actualmente viven. Se les procura a las residentes un clima de hogar y creo que se les hace un bien. Hasta el presente habrán pasado por la residencia un centenar largo de jóvenes.

-Los que no tienen residencia, ¿a qué se dedican? -De momento a sus propias profesiones. Los que son maestros, ejercen el magisterio; algunos son administrativos, otros hacen labores manuales en casa o trabajan en clínicas.

-En Teruel, ¿tienen ustedes oratorio? -Monseñor Iguacén Borau, que ama de veras la Institución, le concedió el privilegio de oratorio semipúblico el 14 de febrero de 1975, y el 7 de mayo se celebró la primera misa en él por el vicario general, el rector del Seminario, el párroco de San Andrés, el de Villastar y el fundador. y por último el11 de diciembre del año pasado, el mismo prelado aprobó y decretó la erección canónica.

Tan fundamental acontecimiento, había que celebrarlo. Así se hizo el día 19 con una concelebración que presidió el señor Obispo y en la que tomaron parte el señor vicario general, el visitador de religiosas, don Pedro Piquer; don Alejandro Burzuri y el fundador. El señor obispo, en su sentida y bellísima homilía, nos dijo que había aprobado muy gozoso esta obra que venía a ser un testimonio de la importancia de la vida interior, en medio de la algarabía actual, y un aldabonazo a la diócesis que si quería hacer pastoral tenía que vivir antes la vida interior, y deseó y pidió a Dios que dé crecimiento a estos principios humildes.

-Si yo estuviera interesado en ingresar en la Pía Unión Amor y Cruz, ¿qué condiciones tendría que reunir, qué me exigirían?

-Simplemente el deseo y la sincera voluntad de darse a Dios en este ideal.

-¿Quiere añadir alguna cosa más? -Réstame dar las gracias a todos cuantos han colaborado. De una manera especial al señor obispo ya su vicario general. Deseo solicitar la colaboración de todas las almas buenas que buscan sinceramente la verdad, para que nos ayuden a consolidar esta Institución que, como un recién nacido, necesita más cuidados, alientos, estímulos y ayuda. Creo que cuando el Espíritu Santo envía una chispa a su Iglesia, es deber de todo cristiano no sólo no apagarla (esto sería tentar a Dios), sino soplar para que crezca el fuego porque Él lo da para bien de su Iglesia y del mundo.

-Padre Jesús Martí, muchas gracias. -Jenaro Lahuerta

13. La revisión

Hemos creado una Obra por una necesidad de expansión espiritual; la hemos pensado con una gran vida interior; con un extraordinario fervor de oración y con una austeridad humana y atrayente.

La Obra funciona y va dando unos pasos bastante seguros y dentro de poco tomará un rumbo por el que se le abrirán caminos de difusión.

Pero nos preocupa la vida interior de cada hijo y queremos que todos se den cuenta de lo que importa la revisión que cada uno ha de hacer de la suya. En un coche al emprender un largo viaje revisamos sus puntos clave: motor, ruedas, aceite, carburador. En la persona humana, después de un cierto período de rodaje, hay que revisar también: oración ¿cómo va la oración?; mortificación; corazón; amor propio... distintas virtudes...

El perfecto funcionamiento de cada elemento vital da una armonía a la Obra. Le da garantía de crecimiento y de influencia en el ambiente. Tiene mucho atractivo ver a todos los miembros de la Obra viviendo con sencillez y constancia y alegría su profesión y su entrega. Así se expresa el autor de la Imitación: «Cuán alegre y dulce cosa es ver los fervorosos y devotos hermanos con santas costumbres y en observante disciplina». Pero también se lamenta él mismo de la nota discordante de los que no viven como profesaron: «¡Cuán triste y penoso es verlos andar desordenados y que no hacen aquello a que son llamados por su vocación!»

No deja de ser difícil hoy guardar todo lo que el Señor nos ha ido inspirando como líneas constitutivas de la Obra. Pero si no se guardan ellas, no tiene nada que hacer y no es necesario que luchemos para institucionalizar algo que no nace con la seguridad de aportar a la Iglesia lo que está haciendo falta y es para lo que el Señor nos llama.

Cuando más abiertamente vemos el desprestigio de la vida de oración, de entrega virginal a Dios ya la Iglesia, y más en quiebra vemos la obediencia y postergado, olvidado y ridiculizado lo sobrenatural, más nos confirmamos en la divina elección de nuestro pequeño rebaño para testimoniar a un mundo hostil ya una Iglesia en crisis los valores verdaderos, perennes y únicos que han de rejuvenecer a la Esposa de Cristo.

Verlo así es acrecentar nuestro ideal y centrar más nuestras energías en el claro testimonio que queremos ser y que se nos ofrece oportunidad actualísima de dar.

14. Al despedirme de Sinarcas,

donde se incubó la Obra (6 de agosto de 1961)

Mis últimas palabras de hoy, al despedirme de vosotros, quisieran resumir el inmenso caudal de las que os he dirigido en el transcurrir intenso de estos años en que os he dirigido. No podría lograrlo porque en las horas del corazón pierde firmeza la cabeza y, a su pesar, es arrastrada por el empuje de los sentimientos. ¿y no es la despedida la hora singular del corazón? Por eso, siendo preciso hablar, a fuer de cortesía, recapitularé mi vivencia entre vosotros en cuatro densos apartados, que no quieren agotar la materia sino sólo esbozarla y sugerir Ideas.

He trabajado. -He sufrido. -He gozado. -He faltado.

He trabajado. Con cabeza, con corazón, hasta con pasión, con obediencia, con perseverancia, sin desfallecimientos, pese a las dificultades, venciendo innumerables obstáculos, en soledad.

He sufrido. Mucho. No se puede medir. Dios lo sabe. Por Él ha sido. Me han hecho sufrir las circunstancias, los enemigos, los amigos, todos. Unos de una forma, otros de otra.

He. gozado. También he tenido alegrías. Algunas intensísimas. Alegrías en el confesonario, en el despacho, alegrías viendo crecer el grano sembrado con llanto y regado con sudores.

He faltado. No quiero afirmar que he hecho todo lo que debía. Ni que no he hecho lo que no debía. No. Tengo conciencia de muchas flaquezas. Todas las detesto. A la misericordia de Dios las confío ya la indulgencia de quienes se hayan molestado por ellas o de quienes hayan recibido escándalo, aunque sea pusillorum, de los débiles.

Han sido años intensos. Para muchos de vosotros decisivos. Para mí -los más floridos de mi vida -muy ricos.

A todos soy deudor. A quienes me han amado y me han hecho bien. Y más a los que me han odiado y me han hecho mal. Sin ellos pensarlo me han enriquecido.

Me voy de Sinarcas más rico en el alma que vine. Y esa riqueza me la dio Dios en contacto con vosotros ya cambio de vuestros desdenes. ¡Cómo no os voy a amar! ¡Cómo os voy a poder olvidar! Vuestra vida está inevitablemente entrelazada con la mía! Todos lleváis algo mío. Yo llevo en mí algo de todos: méritos de desdén, gracias de vuestra oración y entrega generosa. Unas relaciones invisibles, pero reales, hay entre nosotros y durarán toda la eternidad. Esto es maravilloso.

Me voy, pero me quedo. La orientación que he dado a la Parroquia queda constante en libros, en instituciones, en costumbres nuevas. Espero seguir estando con vosotros a través de mis ideas que tenéis -aunque no queráis -en vuestra alma sembradas. Y regadas con mis lágrimas. ¡Oh el poder fenomenal de las lágrimas! A las almas sólo con lágrimas y gemidos se las puede engendrar, reconquistar, santificar. El auténtico padre ha de llorar mucho y muchas veces la muerte de sus hijos, como lloró la viuda de Naím la del suyo, hasta que con sus lágrimas conmovió el corazón de Dios para restituirle la vida (Lc 7,13).

Lágrimas y suspiros de mi altar y de mi despacho. ¡Altar y despacho! ¡Oh si al menos en esta hora oceánica de la despedida pudieseis hablar! -¡Oh si tuvierais conciencia del valor de estas lágrimas!, os juro que no han sido efecto de enfermedad, ni de causa natural, sino don de Dios inmerecido -lloraríais vosotros hasta lograr detenerme! Tengo un escrito muy íntimo que os voy a leer: «¿Viste llorar a tu Padre y pensaste que aquello no tiene importancia? Sí, tú sentías una emoción que no puedes definir... Pero en tu vida no influían aquellas lágrimas después. Te sentías igual de cobarde y sufrías las mismas caídas...

Pues yo te aseguro que esas lágrimas serán fecundas. Ellas son semillas depositadas en tu alma. Pasarán unos año... yo no lo veré todo en la tierra. Pero; verás ¿qué cosecha a costa de la vida de tu Padre…!

¡Qué feliz soy sabiendo que sembrando mis ideales, que son los de Jesús, con lágrimas, los cosecharé realizados en tu vida, con infinita alegría!

Tengo fe en la fecundidad de las lágrimas de dolor y de amor.

A Dios rogaré por vosotros. Pedid por mí. Me tendréis a mano en Valencia.

Perdonad si fui duro a veces. Me impulsaba el amor. Amor sincero y verdadero. No me he buscado a mí. Siempre vuestro bien me guió. Como Gregorio VII al morir que dijo: «Dilexi iustitiam et odi iniquitatem propterea morior in exilio», amé la justicia y odié la iniquidad por eso muero en el destierro, puedo yo decir que mi corazón vive desterrado por haber amado la justicia y la santidad y haberlas querido para vosotros.

Que vosotros seáis o no agradecidos es cosa que no depende de mi voluntad sino de la calidad de vuestro corazón.

Si hoy comenzara a gobernar la parroquia seguiría el mismo camino que hoy dejo.

Continuaré siendo vuestro padre y vuestro hermano y vuestro amigo cuando me busquéis, si me buscáis.

Obedeced, respetad, amad a mi sucesor. Él ha de recoger mi cosecha. Dios os bendiga.

15. Primeros balbuceos de la Obra.

Visita Pastoral. Memoria de la parroquia

de la Preciosísima Sangre de Valencia (año 1966)

Señor Obispo Auxiliar:

Ha podido comprobar la alegría con que la Parroquia le ha recibido, lo que le da idea de que se le esperaba con ilusión y fe en su visita como representante de Cristo.

Le damos las gracias porque ha pensado en nosotros, recién nacidos, la Parroquia más joven del distrito, porque ha venido a vernos ya impartirnos sobrenaturales regalos.

Le rogamos transmita al Sr. Arzobispo nuestra alegría y gratitud.

Y ahora me permito, junto con el informe de la marcha de la catequesis parroquial, recapitular lo más sobresaliente de estos cuatro años de vida de esta parcela de su diócesis, con la mira puesta en llenar este acto que, forzosamente ha de ser breve.

y así, a la vez que el Sr. Obispo, abarcará en visión rápida, el verdear del pequeño sembrado, nos sentiremos, todos, cura y feligreses, estimulados con el hecho, comprometidos con lo empezado, expectantes de la acción de Dios en su viña para acompasar a los suyos nuestros pasos, y el alto en el camino de la Visita Pastoral, el refrendo jerárquico de lo bien caminado, 0 la corrección sobre lo menos acertado, la idea nueva o el mejor enfoque, será punto de partida de una mayor generosidad en el ora et labora de todos en nuestra conjunta acción parroquial.

Aunque la fecha de nombramiento del primer Cura fue el 8 de julio de 1961 no se puso en marcha la Parroquia hasta el 3 de octubre.

El Sr. Arzobispo, a ruegos míos, había pedido dos veces por escrito al P. Provincial de S. Juan de Dios su iglesia. Tardaban en responder.

Yo, impaciente, buscaba sitio donde poder comenzar. No había ni una sola planta baja apta, porque todas eran viviendas. Solicité de la Inspectora utilizar un aula del Grupo Escolar; se me informó que era necesaria solicitud al Ministerio de Educación que ella no avalaría.

Entretanto pasa julio, agosto y septiembre... Yo hago repetidas visitas a mi Parroquia, sin poder hacer por ella otra cosa que sufrir.

Día 2 de octubre. Saludo al Dr. Segura, le expongo la situación y le pido comenzar en su Capilla. Gozosísimo me dice que está a mi disposición y me presenta a la Comunidad de Religiosas y se convierte en un feligrés extraordinario.

El día 3 de octubre, dije mi primera Misa en la Parroquia ante dos feligreses. No fue casualidad que se celebrara ese día la fiesta de Santa Teresa del Niño Jesús.

El 8 de noviembre comprendí que no podíamos seguir en la Clinica y estuvimos ocho días sin tener donde reclinar la cabeza. El Sr. Cura de María Inmaculada me ofreció su templo para que celebrara allí los cultos. Así estuvimos noviembre y diciembre.

El 1.º de enero de 1962 comenzamos en S. Juan de Dios.

Hasta ahora, ¿qué labor podía hacer la Parroquia? Sin embargo algo hicimos: Yo llamé a muchas puertas de la ciudad buscando ayuda para la Parroquia desolada. Pedía colaboración apostólica: la pedí a la Parroquia de Santo Tomás, a la de San Agustín. Me decepcionaron. No tenían apóstoles con esa generosidad.

Las únicas que respondieron las Hermanas Nazarenas que se comprometieron a hacerme el fichero. Y martes y viernes por la tarde, algún día lloviendo, no me fallaron. Fueron mi único consuelo por aquellos días tristes. Su labor de fichero es continuada por un grupo de estudiantes de la Escuela de Asistentes Sociales.

El 15 de enero pido al Sr. Arzobispo permiso para que bendiga a unas chicas que están dispuestas a ayudar a la Parroquia viviendo en comunidad con un reglamento. Me autoriza y el 27 de enero llega la primera, y seguirán viniendo hasta ocho, las Teresianas de Amor y Cruz.

Un matrimonio está desde primera hora en apoyo de la Parroquia. Hay alguna otra que le seguirá. Comenzamos a vender lotería ya atender a algunos enfermos: un pobre semiparalítico que vive en una chabola es atendido exquisitamente. Empezamos a hacer beneficencia, aunque no nos podemos hacer cargo de Cáritas por no tener sitio donde distribuir. Van a los Angeles ya Vera, hasta marzo de 1962. A partir de esa fecha en un chalet junto a la playa, fuera del término parroquial, damos la Ayuda Social Americana. Mi gratitud a doña María que, coja y todo, distribuye la leche.

¿Podríamos hacer catecismo? Lo hicimos. El colegio de la Pureza, al que solicité ayuda, me envía seis colegialas.

Se ofrece un Sacerdote Operario para venir con un grupo de Normalistas.

Dos o tres chicas de la Parroquia acompañan a las de la Pureza los primeros meses. Hasta que se cansan y dejan de venir. También se cansan los Normalistas del Operario y los Congregantes del P. Sarrias y los Colegiales de S. José del P. Badell.

Entonces tienen que hacer catequesis las Religiosas. Urge una labor de captación. Van por las calles, cantan y recogen a los niños. En plena calle les hacen el Catecismo y en la huerta, cuando ya terminan llego yo y resumo. Así una temporada. Los feligreses van viendo con simpatía aquella ilusionada labor. Ya viene un grupo grande.

Unos 80. Los llevan a la iglesia. Ni vacaciones hay. Compramos un proyector y, con ayuda de un tocadiscos, en la Sacristía de S. Juan de Dios hay proyecciones.

La preparación para la Primera Comunión es un capítulo aparte. Inmediatamente después de Pascua sesión diaria hasta Corpus.

La visita a las escuelas. Ahí es donde se hace labor. Todos los viernes visito las clases. Me ayudo últimamente de un magnetofón.

Los primeros viernes. Los jueves primeros de mes confiesan. Los primeros tiempos en el mismo despacho del Director del Centro.

Y todos los años para preparar su cumplimiento Pascual tienen Ejercicios Espirituales.

Los Ejercicios Espirituales a los niños. En sus cuadernos hacen los resúmenes que son premiados.

«Aleluya». Se reparte a domicilio cada domingo. Supone un gran esfuerzo por catequizar y tener constante diálogo con los feligreses. Se han repartido durante cuatro años 212 números, con un total de 148.400 ejemplares.

«P. P. C. Folletos». Se vendían a domicilio 20 al mes durante dos años con un total de 480.

«Familia Cristiana». Cien mensuales durante medio año, con un total de seiscientos números.

Ejercicios Espirituales adultos. Se tienen cada año. Fiesta de la Titular. Fue la primera procesión de la Parroquia.

Cáritas. Por la Hoja de la Caridad hemos recibido y distribuido 13.195 pesetas. Mensualmente se reparten los productos de Ayuda Social.

Transformación interior. Es a lo que apuntamos. Hacer una comunidad viva basada en la Eucaristía y expandiéndose en la caridad apostólica. Fundamentamos todo en oración. Las necesidades de la Parroquia son llevadas, antes que ante nadie, ante Dios. Todos los días, en la Bendición Eucarística rezamos por las necesidades de la Parroquia y siempre hacemos lo mismo ante problemas de alguna calidad. Desde que supimos tendríamos Visita Pastoral, por ejemplo, hemos pedido por el éxito de la misma, por eso infaliblemente esperamos abundante fruto de ella. Ofrecemos la misa pro populo casi todos los domingos, aun no teniendo obligación, porque juzgamos que la necesidad es mucha en nuestro pueblo. y aun en fiestas y días de precepto suprimidas. 160 llevamos celebradas. Este pormenor no lo omito ya que servirá de consuelo al Sr. Obispo.

Por Navidad. Cada año se les envía a todos los feligreses una estampa de felicitación a domicilio.

Celebramos cada año cursillos para los padres y niños de Primera Comunión, con carta de invitación personal del Párroco.

Celebramos Bautismos comunitarios con catequesis. En todos los funerales hay homilía.

Raro es el día que no hay homilía o meditación.

Es de destacar el funeral de Juan XXIII con carta abierta del párroco. Se volcó la feligresía.

Hijas de María. Terminado el fichero las asistentas Sociales recorren las casas donde hay chicas para reclutar Hijas de María.

y comenzaron 16. Con ellas se tiene reuniones semana- les de formación.

Conferencias de s. Vicente de Paúl. Comienzan a visitar pobres. Me reúno con ellas semanalmente en las Reo paradoras. Colocan a una cieguecita, llevan a una familia a Lourdes, etc.

Las Reparadoras me van dando ornamentos.

También las Nazarenas. y la Parroquia de S. Agustín. El banco del Corazón de Jesús del Mensajero nos regala: Cáliz, copón, armonium y casulla.

La comunión de los Primeros Viernes a los enfermos, fue la primera acción parroquial.

El Arzobispado ofrece 10.000 pesetas para adquirir Casa Parroquial.

Se funda una Biblioteca Parroquial.

Y contamos con la valiosa ayuda de las Hermanas en los actos de culto.

Las suscripciones parroquiales nos dan al año unas 4.000 pesetas.

Se celebran las XL Horas con invitación a los Hermanos de San Juan de Dios ya las Comunidades cercanas.

Cuatro proyectos templo esbozamos.

1.º Patio de la escuela. Se envió a Madrid la solicitud.

2.º D. Luis Ibáñez de Lara, Presidente del Consejo de la Caja de Ahorros me promete sondear construcción de bloque viviendas y Parroquia.

3.º Chalet de D. Víctor González. Primero me pide dos millones, luego dice que no quiere venderlo.

4.0 San Juan de Dios.

La Niña de la Malvarrosa organizó un festival que produjo 7.000 pesetas.

Para crear Clavarios de la fiesta Titular visita el párroco casa por casa.

El 17 de julio de 1963, el Sr. Vicario General bendice la Casa Parroquia!.

Las Hermanas dirigen un taller de corte, confección y bordado.

Se establecen turnos de limpieza templo. Hay ensayos de cantos litúrgicos en los colegios y en los actos de culto inmediatamente después y antes.

Se ha preparado la Confirmación de los niños con veinte catequesis.

Además se les envía a los padres carta y tienen reunión en que se les habla de la importancia del Sacramento de la Confirmación.

Son visitados todos los domingos los feligreses por las religiosas, que tienen enterado al párroco de todo. Pero aparte él va visitando también. Por ejemplo, para invitar a la Visita Pastoral han sido visitadas las familias.

Al rendir término al viaje de nuestro inventario nos sentimos abrumados ante la infinita Providencia de Dios que nos ha utilizado como instrumentos de esta acción suya. A Él la Gloria. Porque ¿no es de Él que hayamos podido hacer esto por Él; y no es misericordia suya que perdone el mal que hemos hecho con el bien y disculpe lo mal que hemos hecho el bien?

16. Bendición del templo de la Preciosísima Sangre de Valencia

El día 8 de julio firmaba el Arzobispo el nombramiento del primer Cura Ecónomo de la Preciosísima Sangre. El día 8 de julio de 1965, cuatro años después, se bendice el primer templo -pequeño y provisional- de la misma.

Estos tres años y nueve meses son una flor para Dios, y una corona de espinas para los hombres.

¿Quién podrá contar las lágrimas y los gemidos, quién podrá medir las oraciones y los sudores? ¿quién podrá valorar el precio de los dolores físicos, de los desamparos, de