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PAGINA CREADA EL 12 DE FEBRERO DE 2002

PAGINA WEB DE PEDRO DONOSO BRANT

Reflexiones sobre Dios

Jesús Marti Ballester

 

BONDAD DE DIOS

La bondad de Dios viene probada por la misma Escritura, pues el mismo Jesús dijo que "Nadie es bueno, sino sólo Dios" (Lc 18, 19), y la bondad es la cualidad de bueno.

En buena Teología Dios es infinitamente y ontológicamente bueno por ser el Bien Sumo. Si Dios es infinitamente perfecto, como hemos probado en la introducción anterior, ha de ser también infinitamente bueno, porque como tal, tiene todas las perfecciones y la bondad es una de las mayores. Si Dios es infinitamente perfecto, es infinitamente bueno, y si es infinitamente bueno, es infinitamente perfecto.

Además de su bondad ontológica y esencial pertenece al Sumo y Absoluto Bien la bondad moral, que es la santidad, de la que la Divina Revelación es pródiga en argumentos, y también la bondad bienhechora, por la que lo ha creado todo, porque si el bien es difusivo de sí mismo, el Sumo Bien es sumamente difusivo de sí mismo, y esta difusión tiene su ápice y cumbre en la Redención. "Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo Único para que el mundo se salve por El" (Jn 3, 16).

Desde la bondad sin límites, como de un inmenso surtidor en incesante movimiento centrífugo, llega perennemente a toda la creación terrestre, sideral y celeste, sin que se pueda agotar, el efluvio de la Bondad infinita como causa eficiente de la bondad que encontramos en las creaturas. La infinita Bondad, como un volcán benéfico, lanza sus llamas incandescentes e incendiarias a sus creaturas, enriqueciéndolas y beneficiándolas. Ante tanta bondad, el hombre, sacerdote de la creación se siente impelido a postrarse como Moisés en el Sinaí, desatadas las sandalias de su suficiencia para exclamar anonadado: ¡gloria a Dios Padre Creador!

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Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

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