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CREADA EL 12 DE FEBRERO DE 2002 PAGINA WEB DE PEDRO DONOSO BRANT Reflexiones sobre Dios Jesús Marti Ballester OMNIPOTENCIA DE DIOS Santo Tomás, después de haber estudiado ARGUMENTACION Dios es Omnipotente. Porque es el primer
motor que mueve a todos los demás motores; la primera causa que mueve e
infunde su actividad a todas las causas creadas; el ser necesario que
comunica a los otros seres su existencia; el ser subsistente, que origina la
bondad y la perfección que tienen los otros seres; el primer ordenador, que
dirige y gobierna a todos los seres creados a sus fines respectivos. Todas
estas razones piden que Dios sea omnipotente. Como, además, la esencia de
Dios es Acto puro, Dios es el máximo Ser activo que no puede tener ninguna
potencia pasiva que supondría imperfección en El. La máxima unidad de Dios exige que en él
sean una misma cosa esencia, potencia y acción, por tanto el poder divino no
es, como en nosotros, principio de la acción y del efecto, sino sólo
principio del efecto. En nosotros la potencia ejecutiva se distingue del
entendimiento y de la voluntad, pero en Dios las tres potencias, son una
misma unidad. La ciencia de Dios y su voluntad, en cuanto se consideran como
principio efectivo de las cosas, se denominan potencia activa o ejecutiva del
mismo Dios. En metafísica es ley universal que entre
la potencia activa y la sustancia en que radica exista proporción. Como la
sustancia divina con la que se identifica la potencia de Dios, es el mismo
Ser subsistente e ilimitado, la potencia de Dios es ilimitada e infinita. La tendencia del que hace algo es hacer
algo semejante a él, así el sabio tiene tendencia a enseñar y el fuego a
calentar. Si el efecto de la acción ha de ser semejante a la forma por la que
el que obra está capacitado para actuar, se deduce que el sabio, como sabio,
sólo produce sabiduría, y el fuego solo calienta. Apliquémoslo a Dios. Como
su forma de ser es infinita, Dios cuando obre lo hará como Ser ilimitado e
infinito. Como solo tiene razón de ser lo que es internamente posible, y lo
que es absurdo e imposible no puede ser, Dios puede hacer sólo lo que es
posible. Es decir Dios puede hacer todo lo que sea posible, pero no puede
hacer lo que es absurdo, imposible y contradictorio, como que un circulo sea
cuadrado, o que una rosa sea a la vez blanca y roja. Ni puede engañar, ni ser
engañado, ni mentir, ni pecar, ni ignorar algo, porque en él no caben las
imperfecciones, pues en él todo es perfecto. Dios nos ha revelado insistentemente su
Poder infinito u Omnipotencia: Ya en libro del Génesis preguntó "el
Señor a Abraham: "¿Por qué se ha reído Sara,
diciendo: ‘Cómo que voy a tener un hijo a mis años’." Hay algo difícil
para Dios?" (Gn 18,13) "Yo soy Dios
Todopoderoso" (Gn 35,11). "Jacob le cuenta a su hijo José: Dios
Todopoderoso, el que se me apareció en Almendral, en tierra de Canaán, me
bendijo y me dijo..." (Ib 48,3). Y el mismo
libro sigue llamando a dios "el Poderoso de Jacob" (Gn 49,4).
Igualmente Isaías 1,24, le nombra como "el Señor de los ejércitos";
y el libro de los Salmos "el Fuerte, el Valeroso" (Sal 24,8). Si
Dios es Todopoderoso en el cielo y en la tierra (Sal 135,6) es porque El los
ha hecho. Por tanto, nada le es imposible y dispone de su obra según su
voluntad; es el Señor del universo, cuyo orden ha establecido, y le permanece
enteramente sometido y disponible; es el Señor de la historia: gobierna los
corazones y los acontecimientos según su voluntad (Est
4,17; Prv 21,1; Tb 13,2):
"El actuar con inmenso poder siempre está en tu mano. ¿Quién podrá
resistir la fuerza de tu brazo?” (Sb 11,21) (CIC 270). "A lo mejor el Señor nos da la
victoria; no le cuesta salvar con muchos o con pocos" (1 Sm 14,6). "Señor, no hay diferencia para tí entre
socorrer al que tiene muchas fuerzas o al que tiene pocas" (2 Cro 14,11). "Mirad, el Señor llega con poder, y su
brazo manda" (Is 40,10). "De antemano yo anuncio el futuro; por
adelantado, lo que aún no ha sucedido. Digo: <Mi designio se cumplirá, mi
voluntad la realizo>. Llamo al buitre de oriente, de tierra lejana al
hombre de mi designio. Lo he dicho y haré que suceda, lo he dispuesto y lo
realizaré" (Is 46,10-11). "Tú hiciste el cielo y la tierra con
tu gran poder, con brazo extendido, nada es imposible para tí... "Yo soy
el Señor, Dios de todos los seres humanos: ¿hay algo imposible para mí?"
(Jr 32,17,27). "Así
dice el Señor de los ejércitos: Si entonces el resto de este pueblo juzga
algo imposible; ¿tendré que juzgarlo yo también imposible?" (Zc 8, 6). "Job respondió al Señor: Reconozco que lo
puedes todo y ningún plan es irrealizable para tí" (Jb 42,2). "Para los hombres esto es imposible,
mas para Dios todo es posible" (Mt 19,26). "Abba, Padre, todo te es
posible..." (Mc 14,36). El angel dice a Maria: "Isabel ha concebido
un hijo... porque para Dios nada hay imposible" (Lc 1,37). Abraán no vaciló ante la promesa de Dios..., convencido
de que Dios era poderoso para cumplir lo que había prometido" (Rm 4,20). MAGISTERIO DE Por la "lex
orandi" "De todos los atributos divinos, sólo
la omnipotencia de Dios es nombrada en el Símbolo de la fe: confesarla tiene
un gran alcance para nuestra vida. Creemos que esa potencia es universal,
porque Dios, que ha creado todo, rige todo y lo puede todo; es amorosa,
porque Dios es nuestro Padre; es misteriosa, porque sólo la fe puede
descubrirla cuando "se manifiesta en la debilidad" (CIC 268).
"Dios es el Padre todopoderoso y su paternidad y su poder se esclarecen
mutuamente..." (Ib 270). DOCTRINA DE SANTO TOMAS EN EL CATECISMO DE
"La omnipotencia divina no es
arbitraria: "En Dios el poder y la esencia, la voluntad y la inteligencia,
la sabiduría y la justicia, son una sola cosa, de suerte que nada puede haber
en el poder divino que no pueda estar en la justa voluntad de Dios o en su
sabia inteligencia" (S. Tomás 1,25, 5 ad 1) (271). "La fe en Dios Padre Todopoderoso
puede ser puesta a prueba por la experiencia del mal y del sufrimiento. A
veces Dios puede parecer ausente e incapaz de impedir el mal. Pero Dios ha
revelado su omnipotencia de la manera más misteriosa en el anonadamiento
voluntario y en En Sólo la fe puede adherirse a los caminos
misteriosos de la omnipotencia de Dios. Esa fe se gloría de sus debilidades
con el fin de atraer sobre sí el poder de Cristo. De esta fe, Nada pues es más propio para afianzar
nuestra fe y esperanza que la convicción profundamente arraigada en nuestras
almas de que nada es imposible para Dios. Porque todo lo que el Credo
propondrá a nuestra fe, las cosas más grandes, más incomprensibles, así como
las más elevadas por encima de las leyes ordinarias de la naturaleza, en la
medida en que nuestra razón tenga la idea de la omnipotencia divina, las
admitirá fácilmente y sin vacilación alguna" (Cate R 1, 2, 13) (CIC
272-274). LOS SANTOS Y LOS SABIOS HAN ESCRITO Así es como ha podido escribir Santa
Teresa: "Cuanto menos iban por camino natural los misterios, más firme
era mi fe: en ser todopoderoso hallaban explicación para mí todas las
grandezas que podáis hacer". "Su poder es obrar". Y así escribe
orando Raimundo Lulio: "No es maravilla si
vuestro poder es grande. Vuestro poder tiene la propiedad de ser infinito,
sin límite, y de encerrar en si todos los poderes". "Es tan grande
su poder que con una sola palabra creó toda esta máquina tan admirable del mundo,
mas mil cuentos de mundos podría él criar con una sola palabra, y tornarlos a
deshacer con otra", escribe Fray Luis de Granada. A la vista del firmamento colosalmente
estrellado, ante el pensamiento de las leyes que rigen el movimiento de las
órbitas de los astros y el número incalculable de las estrellas, surgidos de
una sola voz de Dios Creador, brilla su Omnipotencia Infinita. A la vista de
los seres vivientes y sobre todo, ante la recreación de la gracia,
participación de su misma naturaleza divina, ante la voz de su palabra. Ante
la resurrección de Lázaro y ante el poder de las olas en calma al solo soplo
de su voz, hemos de reconocer como Job: "Reconozco que lo puedes todo y
ningún plan es irrealizable para ti. Hablé de grandezas que no entendía, de
maravillas que superan mi comprensión...Te conocía solo de oídas, ahora te
han visto mis ojos; por eso me retracto y me arrepiento echándome polvo y
ceniza" (42, 2 ss). Pedro Sergio
Antonio Donoso Brant |