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24 de
Mayo |
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ORIGEN DE Históricamente se comenzó a difundir el
titulo de María "Auxilio de los Cristianos", aproximadamente en el
año 1558, donde la invocación será mencionada en las letanías que recitaban
en el santuario de Loreto (Italia) de allí "Letanías Lauretanas".
Estas fueron aprobadas por el Papa Clemente VIII en 1601. Tres fechas marcan la historia en la
divulgación universal del culto a Lepanto: El 7 de octubre de 1571, durante el
pontificado de San Pío V, la flota Cristiana, con el Auxilio de María, logra
una victoria contra la flota de los turcos. Después de esta victoria, se
propaga la invocación de "María, auxilio de los Cristianos" y de
los labios de los soldados sobrevivientes de Lepanto, se difunde por toda
Europa. Viena: El 12 de septiembre de 1683, durante el
Pontificado de Inocencio XI, bajo el mando del rey de Polonia, Juan Sobieski,
con un ejército inferior de fuerzas, confiando en la ayuda de María
Auxiliadora, vence al ejército turco. Roma: El 24 de mayo de 1814, Pío VII, liberado
por la intervención de María, de la prisión napoleónica, entra triunfante en
Roma, y unos meses después instituyó, la fiesta de "María
Auxiliadora".
DATOS HISTÓRICOS Orígenes El nombre de Auxiliadora se le daba ya en
el año Se tiene constancia de que hacia el año
1558 ya figuraba en las letanías que se acostumbraban recitar en el santuario
de Loreto Italia. Victoria
de 1571 Este año los turcos amenazaban con
invadir Europa entera. El 7 de octubre, con auxilio de María, la flota naval
de Juan de Austria venció a las naves turcas en Lepanto. San Pío V consagra
este día a Santa Maria de la victoria y del rosario y la invocación. “María
Auxiliadora de los Cristianos” se difunde entre el pueblo. Las
guerras religiosas del siglo XVI El centro de expansión, de este titulo,
radicó en Alemania meridional, que, a pesar del triunfo protestante, se
propusieron mantenerse fieles al catolicismo. En 1618 estallan las guerras de
religión conocidas como “guerras de los 30 años”. Los príncipes católicos y
el pueblo comenzaron a invocar a la virgen Sma. Con el titulo de “María
Auxiliadora” y acudieron en peregrinación a una capilla que, con esta
denominación se había levantado a Este movimiento mariano estuvo alentado y
guiado por los Padres Capuchinos y por Los
turcos atacan Viena (1683) Junto a las convulsiones religiosas y
sociales provocadas en el centro de Europa por la crisis protestante, surgió
el ímpetu del Islam. En 1683 los turcos, capitaneados por el visir Kará
Mustafá, ponen sitio a Viena, capital del impero. El Papa Inocencio XI vio
entonces en serio peligro la existencia de una Europa cristiana; los
creyentes acudieron a la protección de La victoria fue para las fuerzas
cristianas, aunque las islámicas eran tres veces superiores. Viena quedó
liberada. Una vez mas los pueblos experimentaron la ayuda de la virgen María
Auxiliadora. Pío
VII y Napoleón Bonaparte (1814) El poder había desubicado a
Napoleón Bonaparte que quería imponer al Papa caprichos egoístas a los que el
Papa se rechazo por lo que Napoleón invadió Italia y llevó al destierro al
Papa Pío VII durante 5 años, el pontífice imploraba el auxilio de María,
invitando al mismo tiempo a los cristianos a encomendarse a ella. El
emperador francés fue derrotado, entonces Pío VII se vio libre y pudo
encaminarse hacia la ciudad de Roma, donde, en medio de una alegría general
entró el día 24 de mayo de 1814. El Papa atribuyo aquella liberación propia y
de la iglesia entera a la protección de María
Auxiliadora y Don Bosco (1862) María Auxiliadora persigue a Don Bosco.
Nace en 1815, año en que por primera vez se celebra litúrgicamente la fiesta
de María Auxiliadora. No muy lejos del lugar de su nacimiento, en Mórense ,
existe una ermita dedicada a María Auxiliadora. En Turín encontrara esa
advocación, en la iglesia de San Francisco de Paula había una imagen y una
asociación en su honor, inspirada en otra existente en Munich. En 1848 se encuentran ya colocadas en la
mesa de trabajo de Don Bosco algunas estampas con el titulo “Auxiliadora de
los cristianos”. Pero será exactamente en 1862, en plena madurez de Don
Bosco, cuando este hace la opción mariana definitiva. Le dice al Joven
salesiano Juan Cagliero: “ En 1863, no sin graves dificultades, Don
Bosco comienza la construcción de la hoy Basílica de María Auxiliadora con
apenas con un capital de cuarenta centavos. Cinco años más tarde el 9 de
junio de 1868 se consagró el templo ya terminado. María
Auxiliadora en México (1889) El Sr. Edith Borrel, formaba parte del
Círculo Católico Mexicano, era una asociación que se interesaba por
todo lo que podía fortalecer la región en el país. Este católico
comprometido se encontró en Turín con el sucesor de Don Bosco, el P. Miguel
Rúa, probablemente en 1888 y recibió el diploma de Cooperador Salesiano. Al
llegar a México motivo a sus compañeros del Círculo Católico y así nació el
primer grupo de cooperadores Salesianos en la ciudad de México el 22 de junio
de 1889. Se organizaron con una labor de carácter salesiano: difusión de la
buena prensa, educación cristiana de los niños, jóvenes y del pueblo
sencillo, organización de actos cultos especialmente a Jesús Sacramento y a
María Auxiliadora. El 25 de mayo de 1890 se celebró la primera fiesta a María
Auxiliadora. Muy pronto se empezaron a sentir los favores de María Auxiliadora.
En 1892 llegan los primeros Salesianos a México con la consigna de difundir
la devoción de María Auxiliadora. Es de notar el entusiasmo mariano del P.
Rafael Noguer que llevó a realizar varias giras por
HISTORIA DE El primero que llamó a San Sabas en el año 532 narra que en
oriente había una imagen de San Juan Damasceno en el año 749 fue el
primero en propagar la jaculatoria: “María Auxiliadora , rogad por nosotros”.
Y repite: la virgen es “auxiliadora para evitar males y peligros y
auxiliadora para conseguir la salvación”. En Ucrania, Rusia, se celebra la fiesta
de María Auxiliadora el 1 de octubre desde el año 1030, en ese año libró a la
ciudad de la invasión de una terrible tribu de bárbaros paganos. En el año 1572, el Papa San Pió quinto
ordenó que en todo el mundo católico se rezara en las letanías la advocación “María
Auxiliadora, rogad, por nosotros”, porque en ese año Nuestra Señora libró
prodigiosamente en la batalla de Lepanto a toda la cristiandad que venía a
ser destruida por un ejército mahometano de 282 barcos y 88.000 soldados. En el año 1600 los católicos del sur de
Alemania hicieron una promesa a En 1683 los católicos al obtener inmensa
victoria en Viena contra los enemigos de la religión, fundaron la asociación
de María Auxiliadora, la cual existe hoy en más de 60 países. En 1814, el Papa Pío VII, prisionero del
general Napoleón, prometió a En 1860 Empezó la obra del templo con sus tres
monedas de veinte centavos cada una, pero fueron tantos y tan grande los
milagros que María Auxiliadora empezó a obtener a favor de sus devotos, que
en sólo cuatro años estuvo terminada El nombre de Auxiliadora se le daba ya en
el año Se tiene constancia de que hacia el año
1558 ya figuraba en las letanías que se acostumbraban recitar en el santuario
de Loreto Italia. Esta advocación se hizo fuerte ante la
invasión de los turcos en 1571 donde San Pío V la invocó como María
Auxiliadota de los Cristianos o con los Príncipes Católicos de Alemania
fieles al catolicismo frente a las tesis protestantes o frente a las
invasiones turcas sobre Viena en el siglo XVII o, incluso, como mano
protectora frente a los caprichos de Napoleón Bonaparte que llevo al Papa Pío
VII al destierro, y a su liberación, quiso en 1814 instituir en el 24 de mayo
su fiesta litúrgica. Pero sin duda fue San Juan Bosco, el
santo de María Auxiliadora, con el que esta advocación mariana encontró el
mejor paladín y trampolín para el desarrollo y popularidad, "No he sido
yo, ha sido Pero será exactamente en 1862, en plena
madurez de Don Bosco, cuando éste hace la opción mariana definitiva:
Auxiliadora. " Desde esa fecha el título de Auxiliadora
aparece en la vida de Don Bosco y en su obra como "central y
sintetizador". En 1863 Don Bosco comienza la
construcción de la iglesia en Turín. Todo su capital era de cuarenta
céntimos, y esa fue la primera paga que hizo al constructor. Cinco años más
tarde, el 9 de junio de 1868, tuvo lugar la consagración del templo. Lo que
sorprendió a Don Bosco primero y luego al mundo entero fue que María
Auxiliadora se había construido su propia casa, para irradiar desde allí su
patrocinio. Don Bosco llegará a decir: "No existe un ladrillo que no sea
señal de alguna gracia". Hoy, salesianos y salesianas, fieles al
espíritu de sus fundadores y a través de las diversas obras que llevan
entre manos siguen proponiendo como ejemplo, amparo y estímulo en la
evangelización de los pueblos el auxilio que viene de Santa María.
ORACIÓN DE SÚPLICA Santísima Virgen, Madre de Dios, yo
aunque indigno pecador postrado a vuestros pies en presencia de Dios
omnipotente os ofrezco este mi corazón con todos sus afectos. A vos lo
consagro y quiero que sea siempre vuestro y de vuestro hijo Jesús. Aceptad esta humilde oferta vos que
siempre habéis sido la auxiliadora del pueblo cristiano. Oh María, refugio de los atribulados,
consuelo de los afligidos, ten compasión de la pena que tanto me aflige, del
apuro extremo en que me encuentro. Reina de los cielos, en vuestras manos
pongo mi causa. Se bien que en los casos desesperados se muestra más potente
vuestra misericordia y nada puede resistir a vuestro poder. Alcanzadme Madre
mía la gracia que os pido si es del agrado de mi Dios y Señor. Amén. NOVENA DE MARÍA AUXILIADORA (Propagada por San Juan Bosco) 1. Rezad durante nueve días seguidos tres
Padrenuestros, Avemarías y Glorias con la jaculatoria "Sea alabado en
todo momento el Santísimo Sacramento", y tres salves con la jaculatoria
"María Auxiliadora de los cristianos, ruega por nosotros". El cristiano ora al Señor y también a la
que es su Auxiliadora 2. Recibid los Sacramentos de El cristiano vive unido a Cristo, a 3. Os recomiendo que prometáis vuestro
donativo o vuestro trabajo personal para sostener obras de apostolado,
preferentemente salesianas. El cristiano, siente que
ORACIÓN DE
CONSAGRACIÓN ¡Oh Santísima e Inmaculada Virgen María,
tiernísima Madre nuestra y poderoso Auxilio de los Cristianos! Nosotros nos
consagramos enteramente a tu dulce amor y a tu santo servicio. Te consagramos
la mente con sus pensamientos, el corazón con sus afectos, el cuerpo con sus
sentidos y con todas sus fuerzas, y prometemos obrar siempre para la mayor
gloria de Dios y la salvación de las almas. Tú, pues, ¡oh Virgen incomparable! que
fuiste siempre Auxilio del Pueblo Cristiano, continúa, por piedad, siéndolo
especialmente en estos días. Humilla a los enemigos de nuestra religión y
frustra sus perversas intenciones. Ilumina y fortifica a los obispos y
sacerdotes y tenlos siempre unidos y obedientes al Papa, maestro infalible;
preserva de la irreligión y del vicio a la incauta juventud; promueve las
vocaciones y aumenta el número de los ministros, a fin de que, por medio de
ellos, el reino de Jesucristo se conserve entre nosotros y se extienda hasta
los últimos confines de la tierra. Te suplicamos ¡oh dulcísima Madre! que no
apartes nunca tu piadosa mirada de la incauta juventud expuesta a tantos
peligros, de los pobres pecadores y moribundos y de las almas del Purgatorio:
sé para todos ¡oh María! dulce Esperanza, Madre de Misericordia y Puerta del
Cielo. Te suplicamos, gran Madre de Dios, que
nos enseñes a imitar tus virtudes, particularmente la angelical modestia, la
humildad profunda y la ardiente caridad, a fin de que, por cuanto es posible,
con tu presencia, con nuestras palabras y con nuestro ejemplo, representemos,
en medio del mundo, a tu Hijo, Jesús, logremos que te conozcan y amen y
podamos, llegar a salvar muchas almas. Haz, ¡oh María Auxiliadora! que todos
permanezcamos reunidos bajo tu maternal manto; haz que en las tentaciones te
invoquemos con toda confianza; y en fin, el pensamiento de que eres tan
buena, tan amable y tan amada, el recuerdo del amor que tienes a tus devotos,
nos aliente de tal modo, que salgamos victoriosos contra el enemigo de nuestra
alma, en la vida y en la muerte, para que podamos formarte una corona en el
Paraíso. Así sea OFRECIMIENTO Enséñame, oh María Auxiliadora, a ser
dulce y bueno en todos los acontecimientos de mi vida; en los desengaños, en
el descuido de otros, en la falta de sinceridad de aquellos en quienes creí,
en la deslealtad de aquellos en quienes confié. Ayúdame a olvidarme de mí mismo para
pensar en la felicidad de otros; a ocultar mis pequeños sufrimientos de tal
modo que sea yo el único que los padezca. Enséñame a sacar provecho de ellos, a
usarlos de tal modo que me suavicen, no me endurezcan ni me amarguen; que me
hagan paciente y no irritable; que me hagan amplio en mi clemencia y no
estrecho y despótico. Que nadie sea menos bueno, menos sincero, menos amable,
menos noble, menos santo por haber sido mi compañero de viaje en el camino
hacia la vida eterna. Amén. NOVENA DE CONFIANZA Madre amable de mi vida auxilio de los
cristianos, la pena que me atormenta, pongo en tus divinas manos. Dios te
salve María... Tú que sabes mis congojas, pues todas te
las confío, da la paz a los turbados y alivia el corazón mío. Dios te salve
María... Y aunque tu amor no merezco, no recurriré
a Ti en vano, pues eres madre de Dios y auxilio de los cristianos. Dios te
salve María... Acuérdate, ¡oh piadosísima Virgen María!,
que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a tu protección
haya sido abandonado; animado con esta confianza, me presento a ti. ¡Oh Madre
de Dios!, no desoigas mis súplicas; escúchalas y acógelas benignamente, ¡oh
clemente, oh dulce Virgen María! (Pedir la gracia que se desea y rezar una
Salve) Fuentes: |
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Pedro Sergio Antonio Donoso Brant |