MISA DIARIA DE CAMINANDO CON JESUS

"La Eucaristía es fuente y culmen de toda la vida cristiana" (LG 11)

799PX-~1

Página de Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

18 años en Internet

La edición de la Misa Diaria, Reflexión Bíblica, Lectio Divina y Santoral, enviada por correo por sistema de grupos, es las más antigua de Internet, comenzó en el año 1998 y hoy llega a más de 23.500 suscriptores. Si desea suscribirse o comunicar algo, escriba al correo electrónico: caminandoconjesus@vtr.net  

Este subsidio está publicado todos los días en el WEB www.caminando-con-jesus.org en este ENLACE: MISA DIARA

Cantidad de visitas acumuladas desde el año 2003 al ENLACE Misa Diaria:   Contador Gratis 

Páginas WEB:                            www.caminando-con-jesus.org            www.caminando-con-maria.org

Suscriptores: 23.523

Fecha 06-03-2016

Edición Nº 4.609

LITURGIA DE LA HORAS

facebook

Para ver la Misa celebrada en la Parroquia María Virgen Madre de Madrid España, por los Franciscanos de María., Pinchar este link; MISA DIARIA POR VIDEO o en este linkhttp://www.magnificat.tv/es/taxonomy/term/1

Domingo IV semana de Cuaresma

 

EL PERDÓN DEL PADRE

Esta parábola tan conocida quiere movernos al arrepentimiento poniéndolo en su sitio, es decir, relación a Dios. El pecado no es solamente hacer cosas malas o faltar a una ley. Es despreciar el amor infinito del Padre, marcharse de su casa, vivir por cuenta propia. Es, en definitiva, no vivir como hijo del Padre y, por tanto mal-vivir. De ahí que el muchacho de la parábola que se marcha alegremente, pensando ser libre y feliz, acabe pasando necesidad y muriendo de hambre. Ha perdido su dignidad de hijo y experimenta un profundo vacío.

Lo mismo el arrepentimiento. Sólo es posible convertirse de verdad cuando uno se siente desconcertado por el amor de Dios Padre, al que se ha despreciado: “Padre, pequé contra el Cielo y contra ti; no merezco ser llamado hijo tuyo”’. Precisamente “contra ti”,  la conciencia de haber rechazado tanto amor y a pesar de todo seguir siendo amado por aquél a quien hemos ofendido es lo único que puede movernos a contrición. Y junto a ello, la experiencia del envilecimiento al que nos ha conducido nuestro pecado, la situación calamitosa en que nos ha dejado.

Igualmente, el perdón es fruto del amor del Padre, que se conmueve y sale al encuentro de su hijo, que se alegra de su vuelta y le abraza, que hace fiesta. Este perdón devuelve al hijo la dignidad perdida, lo recibe de nuevo en la casa y en la intimidad del Padre; es un amor potente y eficaz que realiza una auténtica resurrección: “porque mi hijo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y fue encontrado”.

Para ver la Reflexión completa de las 3 lecturas y el salmo de la Liturgia de este domingo pinchar este link: (Enlace): PALABRA DE DIOS

 

I. RITOS INICIALES

ANTÍFONA DE ENTRADA Cf. Is 66, 10-11

Alégrese, Jerusalén, y que se congreguen cuantos la aman. Compartan su alegría los que estaban tristes, vengan a saciarse con su felicidad.

ACTO PENITENCIAL

·         Tú no has venido a condenar sino a perdonar. Señor, ten piedad.

·         Tú quieres reconciliarnos contigo. Cristo, ten piedad.

·         Tú sales al encuentro de tus hijos perdidos. Señor, ten piedad.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que reconcilias maravillosamente al género humano por tu Palabra hecha carne; te pedimos que el pueblo cristiano se disponga a celebrar las próximas fiestas pascuales con una fe viva y una entrega generosa. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

II. LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA Jos 4, 19; 5, 10-12

La misericordia y la providencia de Dios hacia su pueblo se manifiestan acompañándolo y dándole lo necesario en todo momento. El maná los alimentó durante todo el camino por el desierto. Una vez llegados a la tierra prometida, no hubo más maná, porque ya podían alimentarse de los productos del suelo. Proveer el alimento es una forma concreta en la cual Dios nos dice que quiere la vida.

Lectura del libro de Josué.

Después de atravesar el Jordán, los israelitas entraron en la tierra prometida el día diez del primer mes, y acamparon en Guilgal. El catorce de ese mes, por la tarde, celebraron la Pascua en la llanura de Jericó. Al día siguiente de la Pascua, comieron de los productos del país —pan sin levadura y granos tostados— ese mismo día. El maná dejó de caer al día siguiente, cuando comieron los productos del país. Ya no hubo más maná para los israelitas, y aquel año comieron los frutos de la tierra de Canaán.

Palabra de Dios.

SALMO Sal 33, 2-7

En respuesta a la obra de Dios el salmo nos invita a agradecer y alabar al Señor. Participamos de esta oración aclamando: Gusten y vean qué bueno es el Señor.

R. ¡Gusten y vean que bueno es el Señor!

Bendeciré al Señor en todo tiempo, su alabanza estará siempre en mis labios. Mi alma se gloría en el Señor: que lo oigan los humildes y se alegren. R.

Glorifiquen conmigo al Señor, alabemos su Nombre todos juntos. Busqué al Señor:

El me respondió y me libró de todos mis temores. R.

Miren hacia Él y quedarán resplandecientes, y sus rostros no se avergonzarán. Este pobre hombre invocó al Señor: Él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R.

SEGUNDA LECTURA 2Cor 5, 17-21

Es Jesucristo quien transforma nuestro hombre viejo en nuevo. Es El quien vino a sentarse a la mesa con los pecadores para traerla reconciliación. Él es el rostro visible de la misericordia del Padre, que nos invita una y otra a la vida con Él.

Lectura de la segunda carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: El que vive en Cristo es una nueva criatura: lo antiguo ha desaparecido, un ser nuevo se ha hecho presente. Y todo esto procede de Dios, que nos reconcilió con El por intermedio de Cristo y nos confió el ministerio de la reconciliación. Porque es Dios el que estaba en Cristo, reconciliando al mundo consigo, no teniendo en cuenta los pecados de los hombres, y confiándonos la palabra de la reconciliación. Nosotros somos, entonces, embajadores de Cristo, y es Dios el que exhorta a los hombres por intermedio nuestro. Por eso, les suplicamos en nombre de Cristo: déjense reconciliar con Dios. A Aquél que no conoció el pecado, Dios lo identificó con el pecado en favor nuestro, a fin de que nosotros seamos justificados por El.

Palabra de Dios.

ACLAMACIÓN Lc 15, 18

Iré a la casa de mi padre y le diré: Padre, pequé contra el Cielo y contra ti.

EVANGELIO Lc 15, 1-3. 11-32

El Maestro comparte el alimento con los despreciados por los ‘cumplidores de la ley’ pecadores, impuros, recaudadores de impuestos. La praxis del Maestro es signo de la misericordia y de la providencia del Padre. El padre de la parábola hace fiesta por el regreso del hijo a casa, el considerado pecador. Y cuando el hijo ‘cumplidor” rechaza participar en la fiesta, el padre sale para invitarlo también a él. El Padre quiere que todos sus hijos y todas sus hijas compartamos el alimento en una mesa de fiesta.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Todos los publicanos y pecadores se acercaban a Jesús para escucharlo. Pero los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: “Este hombre recibe a los pecadores y come con ellos”. Jesús les dijo entonces esta parábola: “Un hombre tenía dos hijos. El menor de ellos dijo a su padre: ‘Padre, dame la parte de herencia que me corresponde’. Y el padre les repartió sus bienes. Pocos días después, el hijo menor recogió todo lo que tenía y se fue a un país lejano, donde malgastó sus bienes en una vida inmoral. Ya había gastado todo, cuando sobrevino mucha miseria en aquel país, y comenzó a sufrir privaciones. Entonces se puso al servicio de uno de los habitantes de esa región, que lo envió a su campo para cuidar cerdos. Él hubiera deseado calmar su hambre con las bellotas que comían los cerdos, pero nadie se las daba. Entonces recapacitó y dijo: ‘Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, y yo estoy aquí muriéndome de hambre!’. Ahora mismo iré a la casa de mi padre y le diré: ‘Padre, pequé contra el Cielo y contra ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros’. Entonces partió y volvió a la casa de su padre. Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió profundamente, corrió a su encuentro, lo abrazó y lo besó. El joven le dijo: ‘Padre, pequé contra el Cielo y contra ti; no merezco ser llamado hijo tuyo’. Pero el padre dijo a sus servidores: ‘Traigan enseguida la mejor ropa y vístanlo, pónganle un anillo en el dedo y sandalias en los pies. Traigan el ternero engordado y mátenlo. Comamos y festejemos, porque mi hijo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y fue encontrado’. Y comenzó la fiesta. El hijo mayor estaba en el campo. Al volver, ya cerca de la casa, oyó la música y los coros que acompañaban la danza. Y llamando a uno de los sirvientes, le preguntó qué significaba eso. Él le respondió: ‘Tu hermano ha regresado, y tu padre hizo matar el ternero engordado, porque lo ha recobrado sano y salvo’. Él se enojó y no quiso entrar. Su padre salió para rogarle que entrara, pero él le respondió: ‘Hace tantos años que te sirvo sin haber desobedecido jamás ni una sola de tus órdenes, y nunca me diste un cabrito para hacer una fiesta con mis amigos. Y ahora que ese hijo tuyo ha vuelto, después de haber gastado tus bienes con mujeres, haces matar para él el ternero engordado!’. Pero el padre le dijo: ‘Hijo mío, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo. Es justo que haya fiesta y alegría, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado”.

Palabra del Señor.

EL CREDO

Creo en Dios Padre todopoderoso. Creador del cielo y de la tierra. Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso; desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne, y la vida eterna. Amén.

ORACIÓN DE LOS FIELES

A cada intención pedimos: Iremos a ti, Padre, a reconciliarnos.

·         Para que los ministros del sacramento de la reconciliación sientan la alegría de ser dispensadores del perdón de Dios. Oremos.

·         Para que los sectores de nuestra sociedad enfrentados por dolorosos recuerdos pasados vivan una fuerte experiencia de reconciliación. Oremos.

·         Para que quienes se indignan como el hijo mayor de la parábola sepan comprender y reconciliarse. Oremos.

·         Para que nosotros, pecadores imitemos al hijo menor de la parábola y corramos arrepentidos, a la casa del Padre. Oremos.

III. LITURGIA EUCARÍSTICA

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te presentamos con alegría, Señor, estos dones para la salvación eterna; ayúdanos a celebrarlos con fidelidad y a ofrecerlos dignamente por la redención del mundo.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO DE CUARESMA

RITO DE COMUNIÓN

PADRE NUESTRO

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

LA PAZ

Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles: “La paz os dejo, mi paz os doy”. No tengas en cuenta nuestros pecados, sino la fe de tu Iglesia, y, conforme a tu palabra, concédele la paz y la unidad. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

CORDERO

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, danos la paz.

ANTÍFONA DE COMUNIÓN Lc 15, 32

Es justo que haya fiesta y alegría porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Padre, que iluminas a todo hombre que viene a este mundo, te pedimos que alumbres nuestros corazones con el esplendor de tu gracia, para que nuestros pensamientos sean dignos de ti y aprendamos a amarte de todo corazón.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

IV. RITO DE CONCLUSIÓN

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO

Padre, protege a quienes te suplican, sostén a los débiles y vivifica siempre con tu luz a quienes caminan en las sombras de la muerte; con tu clemencia, apártalos de todo mal y hazlos llegar a la plenitud de tus bienes.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

BENDICIÓN

Canto final

  REFLEXIÓN BÍBLICA

 

"su padre lo vio y se conmovió profundamente; corrió a su encuentro"

Lc 15, 1-3. 11b-32

Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant


1.    LA MISERICORDIA DE DIOS SOBRE EL PECADOR ARREPENTIDO

Es de común acuerdo, que la parábola del “Padre Bueno” o del “Padre Misericordioso” es una de las más bellas del Evangelio, algunos dicen que es un “clásico” de Lucas, porque ha entrado a formar parte de la tradición por su importancia y por su calidad en los evangelios y, porque expresa más efusivamente la misericordia de Dios sobre el pecador arrepentido. No hay otra parábola que muestre tan hermosamente el amor de Dios y al mismo tiempo la ingratitud del pecador y la indigencia en la que cae por el pecado. Todos los elementos de su desarrollo están mostrando esta solicitud de Dios por el pecador para perdonarlo. Los detalles de esta solicitud son acusadísimos.

2.    DRAMA ENTRE EL AMOR DEL PADRE Y EL INCIDENTE DE HIJO

Es evidente que este “Padre” bueno y misericordioso de la parábola es Dios. En este relato se representa un drama entre el amor del padre y el incidente de hijo que opta por una vida libertina, pero aun en eso, el padre no deja de ser padre y finalmente el hijo no deja de ser hijo y aunque haya deshonrado su dignidad, no deja de ser hijo, por eso el no espera que llegue y sale a su encuentro.

Es seguro que el “hijo menor” estaba figurativamente por los “publícanos y pecadores”  este se marchó a un país lejano. Se separó del padre (Dios), no por el lugar, pues Dios está en todas partes, sino por el afecto; así como huye el pecador de Dios y se pone lejos de él.

3.    LA VIDA MISERABLE QUE ALCANZA EL PECADOR

Así es, como esta parábola, nos muestra el modo y la forma que siguen los hombres al caer en el pecado. También nos hace ver con mucha claridad, la vida miserable que alcanza el pecador. Pero hay algo muy importante, que debe destacarse, esto es, el regreso del pecador a Dios, y cuando así sucede, nos encontramos con la infinita bondad y con la mayor de todas las misericordias, con la que Dios recibe a los arrepentidos de sus faltas y pecados. El que vuelve a él, (Dios) en busca del perdón, encontrara lo que busca.

El hijo menor había despreciado a su padre marchándose de su lado y había disipado su patrimonio; pero cuando hubo pasado tiempo y se vio abrumado por los trabajos, viéndose convertido en un criado y alimentándose de lo mismo que los cerdos, volvió castigado a la casa de su padre. Al haberse alejado de su padre, se encontró consigo mismo, pero con su propio yo vacío y se sometió a los sufrimientos de la indigencia material y espiritual que lo humilló, entonces se desesperó y sintió la necesidad del regreso a casa.

4.    LA PROVIDENCIA MISERICORDIOSA DE DIOS

Dice Jesús; “cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió profundamente; corrió a su encuentro, lo abrazó y lo besó”, sale su padre, y, lo compadecido, corrió a él, llenándole de cariño, es un símbolo de la providencia misericordiosa de Dios. El beso es signo de perdón. La misericordia de Dios, no solamente no castiga al pecador, sino que lo espera, le ofrece el perdón. Cuando vuelve al padre, este, lo recibe brazos abiertos y no le pregunta nada, no le echa en cara su mala conducta anterior, no le recuerda que fue ingrato, al contrario, siente compasión y lo hace antes del arrepentimiento de su hijo.

Sigue el Evangelio; "el padre dijo a sus servidores: "traigan enseguida la mejor ropa y vístanlo, pónganle un anillo en el dedo y sandalias en los pies.” El mandar ponerle el vestido, el anillo y las sandalias, expresa, probablemente y globalmente, su restitución al estado de hijo en la casa, pero con atuendo festivo y de honor.

5.    TUVO ENVIDIA DE SU HERMANO

El hijo mayor estaba en el campo. Al volver, ya cerca de la casa, oyó la música y los coros que acompañaban la danza. Y llamando a uno de los sirvientes, le preguntó qué significaba eso. Él le respondió: "tu hermano ha regresado, y tu padre hizo matar el ternero engordado, porque lo ha recobrado sano y salvo". Él se enojó y no quiso entrar. Tuvo envidia de su hermano.

Pero su padre salió para rogarle que entrara, pero él le hace ver que su hermano, después de haber vivido una vida licenciosa, gastado los bienes de su padre con mujeres, le premia preparándole una fiesta. Pero el padre le dijo: "hijo mío, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo. Es justo que haya fiesta y alegría, porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado".

6.    LA BONDAD DE DIOS, CON LOS PECADORES ES INMENSA

La bondad de Dios, con los pecadores es inmensa, — sin distinción de gravedades — tiene sobre sí el perdón de Dios, “su padre.” Así como el tema central es el buen padre y misericordioso, y el hijo que regresa a la casa del padre. Es también el permanente perdón de Dios. Siempre que nos alejemos de Dios, nos estamos alejando de la felicidad, de la fuente del amor, entonces luego caemos.

Cuantas veces Dios, nuestro padre, nos ha recibido como el hijo menor de esta parábola, sin cuestionarnos lo que hayamos hecho, con los brazos abiertos a la reconciliación, al perdón, a la paz y a su bondad. En verdad, no podemos hacer esperar más tiempo a Dios, dejemos abrazarnos por sus brazos, pidamos perdón con sencillez, humildad y confianza.

“¡Oh, qué de fiestas haría y qué de muestras, si pudiese, para que todos entendiesen su gozo! Parece que se ha hallado a sí y que, como el Padre del Hijo Pródigo, querría convidar a todos, y hacer grandes fiestas por ver su alma en puesto que no puede dudar que está en seguridad, al menos por entonces. Y tengo para mí, que es con razón, porque tanto gozo interior de lo muy íntimo del alma, y con tanta paz, y que todo su contento provoca a alabanzas de Dios, no es posible darle el demonio.” Sta. Teresa de Jesús. 6M, 6, 10

“Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia.” Salmo 117

El Señor les Bendiga

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

IV DOMINGO DE CUARESMA CICLO C

 

PARA LA LECTIO DIVINA  (3)

 

QUIEN ESTÁ UNIDO A CRISTO SE CONVIERTE EN SALVACIÓN PARA LOS DEMÁS Y PARTICIPA EN LA FIESTA

Dirijamos nuestro corazón y nuestros deseos a Jesucristo, muerto y resucitado por nosotros. Todas las lecturas hablan de retorno. Se trata de una palabra importante para un cristiano, estrechamente unida a otra: conversión. Todo retorno, para ser auténtico, exige una purificación, un cambio, la renovación del corazón.

En la parábola del hijo pródigo se describe el viaje de cada uno de nosotros desde la lejanía, cansados por el pecado, a la semejanza creada por el amor. Este regreso se realiza recorriendo el camino que el mismo Padre ha abierto a los hombres, Jesús, el mediador, el sacerdote eterno. Jesús se revela como "el hombre para los demás": es camino para todos y todos pueden caminar por él. Por este camino que es el mismo Cristo va el hijo pródigo después de decidir "levantarse". El pecado, de hecho, envilece, humilla, quita dignidad. En este hijo está representado el género humano; en él estamos todos.

Quizás no nos alejamos físicamente, sino sólo en nuestro interior: en esto nos parecemos más al hijo mayor. Quizás hemos ido tan lejos que ya ni siquiera sabemos dónde estamos: hemos perdido el sentido de la orientación cuando en nuestro entorno nada nos recuerda algo familiar, cuando nos pesa la soledad; entonces se siente el más sincero deseo, que brota desde lo más hondo del corazón; es la voz del Padre, que nunca nos ha abandonado. Es la hora de decidir. Uniéndonos a Cristo, también nosotros, pecadores perdonados, deberemos ser unos con otros el cordero que se inmola.

Y, al mismo tiempo, deberemos evitar protestar como el hijo mayor, pues no es ésta la actitud propia de un cristiano. Si sentimos que la protesta brota en nuestro interior, invoquemos inmediatamente la ayuda del Señor, porque, de lo contrario, nos alejaremos de la casa de la comunión. Quien está unido a Cristo se convierte en salvación para los demás y participa en la fiesta no como espectador, sino ofreciéndola personalmente, con alegría.

 

ORACION (3)

 

Jesús, has venido a acompañarnos para emprender con nosotros, como hijo pródigo, lejos de la casa del Padre, lejos de la gloria del cielo, el regreso. Tu corazón siempre ha estado rebosante de nostalgia y amor: tus palabras hacen que ardan de deseo nuestros corazones, porque en ti encontramos a un hermano; en ti descubrimos lo que significa hacerse solidario con los pobres, con los miserables, con los privados de todo, incluso de la esperanza. Jamás nosotros nos atreveríamos a presentarnos al Padre. Te has vestido con nuestros jirones y has llamado el primero a la puerta. Contigo, detrás de ti, hemos entrado nosotros, y nos ha sorprendido el amor.

 

SANTORAL (4)

 

SAN OLEGARIO  1060-1136

"Guardián celosísimo y maestro de castidad, afable para con todos, generoso con los pobres, esquivo de la vanagloria, despegado de la pompa mundanal y amante fidelísimo de la paz no fingida." Debió de ser así, como le describe su primer biógrafo.

San Olegario - en catalán Oleguer - nació en Barcelona, hijo de noble familia, el año 1060. Su padre, Olegario, era gran valido del Conde de Barcelona, Ramón Berenguer I. Su madre, Guilia, descendía de la nobleza goda. Crecía el niño y crecían a la par sus virtudes. Tanto las teologales como las cardinales. En todas sobresalía. Era muy asiduo en la oración, muy devoto en la Misa.

Tenía el Conde de Barcelona tres hijos y, queriendo el mejor ejemplo para ellos, consiguió que Olegario estudiase en su compañía para que les sirviese de estímulo y no se dejasen llevar por la molicie de la corte.

A los diez años entró Olegario en el gremio de los canónigos de la catedral de Barcelona. Muy joven era en la edad, pero muy dispuesto para adelantar en toda obra buena. Se distinguió por la piedad, por la austeridad, por el adelantamiento en los estudios. Era sobre todo muy aficionado a la lectura de los Santos Padres, por lo que se convirtió en un gran maestro, doctor y predicador famosísimo. De todas partes acudían a oírle.

D. Beltrán, obispo de la ciudad condal, fundó, no lejos de la ciudad, en San Adrián, junto al río Besós, un convento de canónigos regulares de San Agustín. Conociendo Olegario la vida ejemplar de aquellos santos varones, sintió una santa emulación y deseo de imitarles. Rompió con los lazos que le ataban a vanidades y prebendas y entró como miembro de la comunidad.

Al comprobar sus compañeros su virtud y discreción, pronto lo hicieron prior de la comunidad. Él prefería practicar la obediencia en el anonimato. Marchó a un convento de la Provenza, pero también lo hicieron abad.

Faltó entonces el obispo de Barcelona. Doña Dulce, esposa de Ramón Berenguer III, que conocía muy bien las virtudes de Olegario, instó para que fuera elegido sucesor. El clero y el pueblo así lo deseaban y de muchas maneras lo manifestó. Olegario, asustado, logró huir y se escondió. El papa Pascual II envió un legado con la orden expresa de que Olegario aceptase la sede de Barcelona. Por fin Olegario, viendo la voluntad de Dios aceptó.

Como obispo, fue el pastor solícito de la grey que se le había encomendado. Predicaba continuamente con oportunidad y sin ella, imponía justicia, reconciliaba a los enemistados, reedificaba iglesias, levantaba centros para atender a los necesitados, repartía grandes limosnas.

Dirige espiritualmente y sin discriminaciones: al hombre del campo y de la ciudad; al conde Ramón Berenguer III, a quien asiste el año 1131 en la última hora; y a sus sacerdotes, con quienes convive en sínodo los últimos días de su vida.

Acudió a Roma a prestar obediencia al nuevo papa Gelasio II, como entonces era costumbre. De nuevo contra su resistencia, fue trasladado a la sede de Tarragona. Asistió a los concilios de Tolosa, Reims, y al Lateranense I, noveno de los ecuménicos. Enviado por el papa Inocencio II al concilio de Clermont, coincidió allí con San Bernardo y San Buenaventura. La elocuencia de sus argumentos logró la excomunión del antipapa Anacleto. Buscando siempre la paz entre los príncipes cristianos, fue a Zaragoza y reconcilió a D. Alfonso VII, rey de Castilla, y a Ramiro II, rey de Aragón.

Fue toda su vida muy piadosa y devoto. Le gustaba visitar los sepulcros de los santos. En sus últimos años tuvo el consuelo de visitar en Tierra Santa los lugares principales donde se había desarrollado la vida de Jesús. Viendo ya muy cercana la hora de su muerte, de lo que había tenido una premonición, intensificó su vida de piedad y se desprendió de todos sus bienes. Rezando a la Virgen María, de quien era muy devoto, y pronunciando las palabras de Jesús en la cruz: "A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu", entregó su alma a Dios el 6 de marzo del año 1137.

 

FUENTES DE LA PAGINA

 

La Pagina de la Misa Diaria, esta preparada y es enviada por Pedro S. A. Donoso Brant ocds, desde Santiago de Chile, como un servicio de apostolado, amor por Nuestro Señor Jesucristo y por la Iglesia. Les ruego su oración, para que pueda mantenerse este servicio y subsidio, dando gracias a nuestro Dios que tanto nos ama.

Nota: Para la Liturgia de la Palabra, utilizo “Liturgia Cotidiana” de Ediciones San Pablo, para el estudio y comentario de la Palabra, utilizo los textos de la Biblia Nácar-Colunga, (SBNC) y/o Biblia de Jerusalén (SBJ),

(3) Para la Lectio Divina, Lectio Divina para cada día del año, de Giorgio Zevini y Pier Giordano Cabra (Eds.) y/o, Intimidad Divina, Fr. Gabriel de Santa M. Magdalena ocd,

(4) Santoral preparado por la Parroquia de la Sagrada Familia de Vigo.

ESTA PERMITIDO EL RE-ENVIO, LA COPIA Y LA PUBLICACIÓN DE ESTA PAGINA, SOLO DEBE INDICARSE EL AUTOR Y LAS FUENTES DE ORIGEN

 

Suscríbete a Misa Diaria

 

en  http://www.egrupos.net/grupo/misadiaria/alta

o

http://www.egrupos.net/grupo/caminando-con-jesus/alta

O

Escribe a caminandoconjesus@vtr.net

 

http://www.egrupos.net/grupo/caminando-con-jesus 

http://www.egrupos.net/grupo/misadiaria 

http://www.egrupos.net/grupo/montecarmelo

 

Por favor, no enviar cadenas, presentaciones que excedan en más de 1Mb, correos sin asunto (no se abre).  El correo cuenta con servicio automático para rechazar spam, y no recibe, correos reenviados o correos sin datos de quien los envía.

Si no desea seguir recibiendo este correo por favor avíseme para retirarlo del listado.

 

 

www.caminando-con-jesus.org     www.caminando-con-maria.org

caminandoconjesus@vtr.net

Contador Gratis

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

““-