Misa Diaria

MISA DIARIA DE CAMINANDO CON JESUS

"La Eucaristía es fuente y culmen de toda la vida cristiana" (LG 11)

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Página de PEDRO SERGIO ANTONIO DONOSO BRANT

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LITURGIA DE LA HORAS

MISA DIARIA POR VIDEO FRANCISCANOS DE MARIA

MISA DIARIA EN EWTN

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Fecha: 08-12-2015

Edición Nº 4.519

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INMACULADA CONCEPCIÓN DE MARÍA

ADVIENTO

 

INMACULADA CONCEPCIÓN DE MARÍA

Fiesta del 8 de Diciembre

image001La Inmaculada Concepción es una verdad que supera nuestras categorías mentales. Pero sabemos que se trata de un entrañable misterio que demuestra el amor infinito de Dios para con nosotros. Nos revela que cuanto hizo con María - librarla del pecado y de las garras de la muerte-, eso mismo quiere hacer con cada uno de nosotros. María, preservada del pecado, acogió con fe y amor en su persona al Salvador para darlo al mundo en la encarnación, en el nacimiento y en la cruz. Nosotros, limpios del pecado por la conversión y la gracia de Dios, tenemos el mismo privilegio de poder acoger a su Hijo, Jesucristo, para darlo a los demás con el ejemplo, la oración, el sufrimiento ofrecido, la palabra y las obras. Esta apertura a Dios y al prójimo nos hace aptos para recorrer el mismo camino de vida, resurrección y gloria que recorrió María Inmaculada; camino abierto y recorrido primero por Cristo muerto y resucitado para todos los hijos de Dios en todos los tiempos y latitudes. La Inmaculada, Madre de Cristo y nuestra, nos da la confianza cierta de alcanzarla en la gloria eterna, si ponemos nuestra pequeña parte, abriéndonos a Cristo resucitado presente y a su acción salvadora.

Llena de gracia

Celebrar la Inmaculada Concepción es celebrar el triunfo de la gracia. Eva fue derrotada por el tentador y, desde entonces, el pecado llenó la historia humana. Con María la gracia irrumpe de nuevo con toda su fuerza: “donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia” (Rom 5,20). Inmaculada no significa sólo “sin pecado”, sino “llena de gracia”. Más aún, éste es el nombre propio de María: “La-llena-de-gracia”.

Por eso la liturgia de hoy tiene un tono exultante, como nos recuerda el salmo: R. “Canten al Señor un canto nuevo, porque él hizo maravillas”. La plenitud de gracia que contemplamos en María es la gran maravilla que Dios ha realizado y tenemos que admirarnos de esta obra maestra de Dios. Hoy debemos dejarnos inundar por el gozo, ya que con María ha entrado en la historia la victoria de la gracia sobre el pecado: “los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios”.

En el contexto del Adviento, la celebración de la Inmaculada nos centra más en la verdadera esperanza. Lo que María es –llena de gracia– está llamada a serlo toda la Iglesia. Por ello, la Inmaculada es signo de esperanza. Y no esperamos algo utópico. Lo que esperamos es ya realidad en María. Con ella se ha inaugurada la humanidad nueva.

Para ver la Reflexión completa de las 3 lecturas y el salmo de la Liturgia de este domingo pinchar este link: (Enlace): PALABRA DE DIOS

 

ANTÍFONA DE ENTRADA Is 61, 10

Desbordo de alegría en el Señor y mi alma se regocija en mi Dios, porque él me revistió con las vestiduras de la salvación y me envolvió con un manto de justicia, como a una esposa que se adorna con sus joyas.

Se dice Gloria a Dios.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, por la Concepción Inmaculada de la Virgen María preservada de todo pecado, preparaste a tu Hijo una digna morada en atención a los méritos de la muerte redentora de Cristo; concédenos, por su intercesión, que también nosotros lleguemos a ti purificados de todas nuestras culpas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

PRIMERA LECTURA Gn 3, 9-15. 20

COMENTARIO: La lucha entre la mujer y la serpiente ha sido entendida a lo largo del tiempo de la Iglesia, como un anticipo de la lucha entre María y el demonio. La madre de Jesús representa a la humanidad redimida, que lucha valiente y constantemente contra los poderes del mal que intentan destruir el proyecto de Dios.

Lectura del libro del Génesis.

Después que el hombre y la mujer comieron del árbol que Dios les había prohibido, el Señor Dios llamó al hombre y le dijo: “¿Dónde estás?”. “Oí tus pasos por el jardín”, respondió él, “y tuve miedo porque estaba desnudo. Por eso me escondí”. Él replicó: “¿Y quién te dijo que estabas desnudo? ¿Acaso has comido del árbol que yo te prohibí?”. El hombre respondió: “La mujer que pusiste a mi lado, me dio el fruto y yo comí de él”. El Señor Dios dijo a la mujer: “¿Cómo hiciste semejante cosa?”. La mujer respondió: “La serpiente me sedujo y comí”. Y el Señor Dios dijo a la serpiente: “Por haber hecho esto, maldita seas entre todos los animales domésticos y entre todos los animales del campo. Te arrastrarás sobre tu vientre, y comerás polvo todos los días de tu vida. Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya. Él te aplastará la cabeza y tú le acecharás el talón”. El hombre dio a su mujer el nombre de Eva, por ser ella la madre de todos los vivientes.

Palabra de Dios.

SALMO Sal 97, 1-4

R. Canten al Señor un canto nuevo, porque él hizo maravillas.

Canten al Señor un canto nuevo, porque él hizo maravillas: su mano derecha y su santo brazo le obtuvieron la victoria. R.

El Señor manifestó su victoria, reveló su justicia a los ojos de las naciones: se acordó de su amor y su fidelidad en favor del pueblo de Israel. R.

Los confines de la tierra han contemplado el triunfo de nuestro Dios. Aclame al Señor toda la tierra, prorrumpan en cantos jubilosos. R.

SEGUNDA LECTURA Ef. 1, 3-6. 11-12

COMENTARIO: Dios nos ha elegido para estar unidos a su Hijo y, de esa manera, gozar de su Reino. Así, de entre todas las criaturas, María fue elegida especialmente para engendrar al Salvador.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Bendito sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en Cristo con toda clase de bienes espirituales en el cielo, y nos ha elegido en él, antes de la creación del mundo, para que fuéramos santos e irreprochables en su presencia, por el amor. Él nos predestinó a ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, que nos dio en su Hijo muy querido. En él hemos sido constituidos herederos, y destinados de antemano –según el previo designio del que realiza todas las cosas conforme a su voluntad– a ser aquellos que han puesto su esperanza en Cristo, para alabanza de su gloria.

Palabra de Dios.

ALELUYA Cfr. Lc 1, 28

Aleluya. Alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita tú entre las mujeres. Aleluya.

EVANGELIO Lc 1, 26-38

COMENTARIO: “La Virgen engendró la salvación del mundo, la Virgen dio a luz la vida de todos… La Virgen llevó a aquél a quien este mundo no puede contener ni sostener. En la Virgen, Cristo encontró la carne que quería fuera suya, la que el Señor de todas las cosas asumiría como suya. Por el hombre y la mujer, la carne había sido expulsada del paraíso; por la Virgen, fue unida a Dios” (san Ambrosio, s. IV).

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

El Ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José. El nombre de la virgen era María. El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: “¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo”. Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo. Pero el Ángel le dijo: “No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús; él será grande y será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin”. María dijo al Ángel: “¿Cómo puede ser eso, si yo no tengo relación con ningún hombre?”. El Ángel le respondió: “El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será Santo y será llamado Hijo de Dios. También tu parienta Isabel concibió un hijo a pesar de su vejez, y la que era considerada estéril, ya se encuentra en su sexto mes, porque no hay nada imposible para Dios”. María dijo entonces: “Yo soy la servidora del Señor, que se haga en mí según tu Palabra”. Y el Ángel se alejó.

Palabra del Señor.

Se dice el Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, este sacrificio de salvación que te ofrecemos en la solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, y así como a ella tu gracia la preservó limpia de toda mancha, por su intercesión líbranos de todas las culpas. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

EL MISTERIO DE MARÍA Y DE LA IGLESIA

V/. El Señor esté con vosotros.

R/. Y con tu espíritu.

V/. Levantemos el corazón.

R/. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V/. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R/. Es justo y necesario.

Realmente es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Tú preservaste a la Virgen María de toda mancha del pecado original y la enriqueciste con la plenitud de tu gracia, preparándola para que fuera la Madre digna de tu Hijo, símbolo y principio de la Iglesia, su hermosa Esposa sin mancha ni arruga. Porque ella, como Virgen purísima, debía engendrar al Hijo que como Cordero inocente quitaría el pecado del mundo, y debía ser para tu pueblo, entre todos los santos, la intercesora y el modelo de santidad. Por eso, con los coros de los ángeles, te alabamos, cantando alegremente: Santo, Santo, Santo.

ANTÍFONA DE COMUNIÓN

Virgen María, de ti se ha dicho maravillas, porque de ti nació el sol de justicia, Cristo, nuestro Dios.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, Dios nuestro, que el sacramento recibido repare en nosotros las consecuencias de aquella culpa de la que preservaste a la Virgen María en su Concepción Inmaculada. Por Jesucristo, nuestro Señor.

BENDICIÓN SOLEMNE

Dios, que por su bondad quiso redimir al género humano mediante la maternidad de la Virgen María, derrame sobre ustedes una abundante bendición. R. Amén.

Que experimenten siempre y en todas partes la protección de aquella por quien recibieron al Autor de la vida. R. Amén.

Y ya que se han reunido para celebrar con amor su fiesta, reciban los dones de la alegría espiritual y los premios eternos. R. Amén.

Y que la bendición de Dios todopoderoso, del Padre, del Hijo † y del Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre. R. Amén.

  REFLEXIÓN BÍBLICA

 

“Yo soy la servidora del Señor, que se haga en mí según tu Palabra”

Lc 1, 26-38

Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant


1.    EL ANGEL GABRIEL FUE ENVIADO POR DIOS

 El Ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José. El nombre de la virgen era María”.

El ángel fue enviado a María en el sexto mes de la concepción de Juan Bautista, este corresponde según la cristiandad antigua al mes de Marzo, y se ha fijado como fecha el 25 de ese mes. Nueve meses más tarde, el 25 de Diciembre es la fecha de nacimiento de Jesús. El porqué de esa fecha, es algo de la divina sabiduría.

“El Ángel Gabriel fue enviado por Dios” Digno principio de la restauración humana ha sido lo que hizo Dios al enviar a un Ángel a la Virgen, que sería consagrada con un parto divino. Porque la primera causa de la perdición humana fue que la serpiente fuese enviada a la mujer por el espíritu de la soberbia y la maldad.

A María Virgen no se envía un ángel cualquiera, sino el arcángel San Gabriel, Lucas lo designa por su propio nombre. Gabriel, viene por una parte de Gabri, que es “mi hombre”, el que se entiende como hombre fuerte o protector, y El, que es Dios, entonces se considera que Gabriel es “mi protector es Dios”, también se le traduce como “fortaleza de Dios”. Por la fortaleza de Dios había de ser anunciado el que, siendo Dios de las virtudes, venía a salvar a los hombres.

“Enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret”, Ciudad de Galilea (Mt 2:23) donde moraban José y María (Lc 2:39). Nazareo, significa coronado, de la corona de la flor, y se entiende también como consagrado, así se denominaban a los hombres o mujeres que era puesto aparte para Dios.

2.    a una virgen que estaba comprometida

San Agustín dice: “Sólo la virginidad pudo decentemente dar a luz a Aquel que en su nacimiento no pudo tener igual. Convenía, pues, que nuestro Redentor naciese, según la carne, de una Virgen por medio de un milagro insigne para dar a entender que sus miembros debían nacer de la Iglesia virgen, según el espíritu.”

San Jerónimo dice: “Con razón se envía un ángel a la Virgen, porque la virginidad es afín de los ángeles. Y ciertamente, vivir en carne fuera de la carne, no es una vida terrestre, sino celestial.”

San Juan Crisóstomo dice: “No anuncia el Ángel a la Virgen después del parto, para que entonces no se turbe en demasía, sino que le habla antes de la concepción. No en sueños, sino presentándose de una manera visible. Porque como había de recibir una gran revelación, necesitaba de una visión solemne antes del cumplimiento.”

Lucas, dice dos palabras muy exactas en su definición, “Virgen” y “Comprometida”. La primera denominación, “Virgen”, para que conste y no quepa la menor duda, que ella no conocía ninguna unión con un varón, esto es pura y sin mancha, y la segunda, “Comprometida”, para que conste que desconocía la unión marital y para que quedase ilesa de la infamia de una virginidad manchada, cuando su fecundidad pareciese signo de corrupción.

Quiso Dios, la posibilidad que algunos dudasen de su nacimiento, pero no de la pureza de su Madre. Sabía que el honor de una Virgen es delicado y la reputación del pudor es frágil. Entonces no estimó conveniente que la fe de su nacimiento se demostrase con las injurias de su Madre. Es entonces como tenemos la más amplia convicción, de que la Santísima Virgen fue íntegra por su pudor, así su virginidad es inviolable en toda opinión.

San Ambrosio no comenta: “No convenía dejar a las vírgenes que viven en mala reputación esa apariencia de excusa, es decir, que la Madre misma del Señor pareciese difamada. ¿Qué se hubiera podido reprochar a los judíos y a Herodes si hubiese parecido que perseguían el fruto de un adulterio? ¿Cómo hubiera podido decir El mismo: "No vine a destruir la ley, sino a cumplirla" (Mt 5,17), si hubiese parecido comenzar por una violación de la ley, que condena el parto de la que no está casada? ¿Qué, por otra parte, da más fe a las palabras de la Virgen y remueve todo pretexto de mentira? Madre, sin estar casada, hubiera querido ocultar su falta con una mentira. Pero casada, no tenía motivo para mentir, puesto que la fecundidad es el premio y la gracia de las bodas. Tampoco es pequeña causa que la virginidad de María engañase al príncipe del mundo, el cual, viéndola desposada con un hombre, nada pudo sospechar respecto de su parto.”

3.    con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José.

Con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José”. Está claro, que si María, no hubiera tenido esposo, la habladuría sería mayúscula. Conocemos la debilidad de los hombres, el comentario malicioso, la mala fe, la incredulidad, entonces Dios, se sirve del marido, como un seguro testigo del pudor de su desposada, he ahí, un hombre justo.

Perteneciente a la familia de David, llamado José. El nombre de la virgen era María”. Se refiere directamente a los dos como miembros de la misma familia o tribu, así era como estaba mandado por le ley Judía.

María en Sirio, significa Señora, sin embargo la definición del significado de la palabra María en hebreo que más me agrada, es la que quiere decir “estrella del mar”, referido a la luz del astro, y con razón, porque mereció llevar en sus entrañas al Señor del mundo y a la luz constante por los siglos.

4.    El Ángel entró en su casa y la saludó

El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: “¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo”. Y cuando ella esto oyó, se turbó con las palabras de él, “quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo”.

El Ángel entró en su casa”. Allí estaba María, no estaba en el bosque, ni el campo, ni en la montaña, estaba en su habitación, sola y solo un ángel sabía dónde encontrarla, donde están las mujeres como ella, donde ningún hombre llega. Aquí no se produce una conversación animada y distendida, entre dos o más persona, es algo muy digno, es un ángel que viene a anunciar.

“¡Alégrate!, llena de gracia”. No vino como en el caso de Eva a señalar un castigo como los dolores del parto a causa del pecado, viene a desterrar la tristeza, viene a anunciar la alegría, vine con gozo, sus palabra son una composición poética que alaba a la Virgen María. Así el ángel anuncia con razón la alegría a la Virgen, diciendo: “¡Alégrate!, llena de gracia” y para ratificar que es digna de ser desposada, dice: "Llena de gracia".

San Jerónimo, nos comenta: “Y en verdad que es llena de gracia, porque a los demás se distribuye con medida, pero en María se derramó al mismo tiempo toda la plenitud de la gracia. Verdaderamente es llena de gracia aquella por la cual toda criatura fue inundada con la lluvia abundante del Espíritu Santo. Ya estaba con la Virgen quien le enviaba su ángel y el Señor se anticipó a su enviado. No pudo ser contenido en un lugar, Aquel que está en todas partes; de donde sigue: "El Señor es contigo".

5.    EL SEÑOR ES CONTIGO

San Agustín, dice: “Más que contigo, Él está en tu corazón, se forma en tu seno, llena tu espíritu, llena tu vientre.”

Este es el complemento de todo el mensaje: El Verbo de Dios como Esposo que se une de una manera superior a la razón, como engendrando El mismo y siendo engendrado, adaptó a sí mismo toda la naturaleza humana.

“Bendita tú entre las mujeres". A saber, una sola entre todas las mujeres, pero también para sean bendecidas en ella todas las mujeres que imitaran por siempre su santidad y su ejemplo de madre, como los hombres serán bendecidos en su Hijo, que seguirán sus enseñanzas y lo imitaran. Todo un cambio nos trae Dios, porque así como por medio de una mujer y un hombre entraron en el mundo el pecado y la tristeza, así ahora por una mujer y por un hombre vuelven la bendición y la alegría, y se derraman sobre todos.

Y cuando ella esto oyó, se turbó con las palabras de él, y pensaba qué salutación sería ésta.”

Normal en toda mujer inocente y pura, turbarse, esto es una pequeña alteración por la sorpresa, alguien entro sin aviso a su habitación, como dijo San Ambrosio. “Temblar es propio de las vírgenes, y el sobresaltarse cuando se acerca un hombre y temer todo trato de los hombres. Aprended, vírgenes, a evitar toda licencia de palabras. María se conturbaba hasta de la salutación del ángel.”

Comprendamos la situación de María, ella sabía de las apariciones de los ángeles, por eso no se turbo por su presencia, en los apócrifos se dice que de niña fue alimentada por los ángeles, ella se turbo “con las palabras de él”, como dice el Evangelio, por tanto me inclino a considerar que fue por el pudor y la prudencia de la Virgen y su alma.

Entonces, oída la alegre noticia, examinó lo que se le había dicho y no se resiste abiertamente por incredulidad, tampoco se somete al punto por ligereza, Por esto continúa Lucas diciendo: "Y pensaba qué salutación sería ésta", un saludo que nunca hasta ese minuto había oído nadie jamás, pues estaba reservada solamente para María.

6.    NO TEMAS, MARÍA

Y el Ángel le dijo: "No temas, María”, Como había visto que la Virgen se había turbado con aquella salutación no acostumbrada, la llama por su nombre, como si la conociese más familiarmente, y le dice que no debe temer.

También podemos opinar que trato de decirle: No he venido a engañarte, sino más bien a dar la absolución del engaño. No he venido a robarte tu virginidad inviolable, sino a preparar tu seno para el autor y el defensor de la pureza. No soy ministro de la serpiente, sino enviado del que aplasta la serpiente. Vengo a contratar esponsales, no a maquinar asechanzas. Así, pues, no la dejó atormentarse con alarmantes consideraciones, a fin de no ser juzgado como ministro infiel de su negociación.

7.    porque Dios te ha favorecido. 

Quien merece el favor de Dios, es decir la gracia delante de Dios, nada tiene que temer.

¿Cómo puede encontrar esta gracia cualquiera que sea, sino por medio de la humildad? “Dios resiste a los soberbios pero da gracia a los humildes.” (1 Pe 5,5)

La Virgen encontró gracia delante de Dios porque, adornando su propia alma con el brillo de la pureza, preparó al Señor una habitación agradable. Y no sólo conservó inviolable la virginidad, sino que también custodió su conciencia inmaculada.

“Concebirás y darás a luz un hijo” .Muchos habían encontrado gracia antes que ella; y por lo mismo añade lo que es propio de este caso.

La palabra "he aquí" denota la prontitud y la presencia, insinuando con dicha palabra que la concepción se había celebrado al instante.

Severo de Antioquía dice: "Concebirás y dará a luz un hijo” para demostrar que el Señor toma carne del mismo seno virginal y de nuestra sustancia. Vino, pues, el Verbo Divino a limpiar la naturaleza humana, el parto y el origen de nuestra generación. Por eso, sin pecado y sin concurso de hombre, es concebido en carne y llevado en el vientre nueve meses como nosotros.”

Y darás a luz un hijo”” Y como acontece especialmente que es concebido el Divino Espíritu y ella da a luz al Espíritu de salvación, según anunciara el profeta. No todos son como María, que cuando conciben al Verbo del Espíritu Santo, lo dan a luz. Hay de aquellos que abortan al Verbo antes de dar a luz (Lc 22), y hay de aquellos que tienen a Cristo en su seno pero que todavía no lo han formado.

8.    Y PONDRÁS POR NOMBRE JESÚS.

Somos testigos que la expectación del parto infunde un cierto temor a las mujeres, en este caso, el anuncio de un parto dulce apaga esa aprehensión de temor cuando se dice: "Y pondrás por nombre Jesús". La palabra Jesús quiere decir Salvador. La venida del Salvador es el alejamiento de todo temor. "Tú lo llamarás", dice el ángel, porque no lo hará el padre, porque carece de padre en cuanto a la generación humana, así como carece de madre respecto de la generación divina.

Este nombre fue impuesto de nuevo al Verbo Divino, y convenía a la natividad de su carne, según aquello del Profeta: “Y te Será dado un nombre nuevo, que la boca de Dios Otorgará.” (Isaías 62,2)

“Él será grande”. Seguro, porque no se asemejara a nadie, San Juan fue grande como hombre, pero en este caso será grande como Dios. Consideremos entonces la grandeza de nuestro Salvador, como el más grande.

9.    Y SERA LLAMADO HIJO DEL ALTÍSIMO.

No somos nosotros los indicados a poner un nombre, es El Padre, quien conoce a su hijo quien lo hace, él sabrá muy bien quien será Jesús, como cuando nos dice "Este es mi hijo muy amado". (Mt 17,5) Existe desde la eternidad, aunque ahora para nuestra inteligencia se manifiesta su nombre. Y por esto dice "será llamado", no "será hecho" ni "será engendrado", porque ya antes de los siglos era consustancial esto es de la misma naturaleza o esencia al Padre. Concebirás, pues, a Este, serás su Madre. Tu vientre virginal contendrá a Aquel que vendrá a enseñarnos el mayor acto de amor y generosidad, el darlo todo por nosotros.

“El Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin”.

Para que se sepa con claridad que el que había de nacer de Virgen era el mismo Cristo que los profetas prometieron que nacería de la descendencia de David.

Sin embargo, el cuerpo purísimo de Jesucristo no procede de José, aunque descendía de la misma línea de parentesco que la Virgen, de la cual el Unigénito del Padre tomó la forma humana.

"Y su reino no tendrá fin". Sólo Dios puede reinar eternamente. Por esto sucede que aunque se diga que toma el trono de David por la encarnación, en cuanto Dios es reconocido como Rey eterno, así como hoy que reina sobre muchos y finalmente reinará sobre todos porque todas las cosas le están sometidas (1Cor 15).

10.  Y DIJO MARÍA AL ANGEL: “¿Cómo puede ser eso, si yo no tengo relación con ningún hombre?”

San Ambrosio nos comenta que: Ni María debió rehusar de creer al ángel, ni usurpar temerariamente las cosas divinas. Por eso se dice: "“¿Cómo puede ser eso, si yo no tengo relación con ningún hombre?” Esta respuesta fue más oportuna que la del sacerdote. Esta dice: "¿Cómo se hará esto?" y aquél dijo: "¿Cómo puede eso?". Aquél se niega a creer y parece como que busca otro motivo que confirme su fe, éste no duda que debe hacerse, puesto que pregunta cómo se hará. María había leído (Is 7,14): "He aquí que una virgen concebirá y dará a luz un hijo" y, por tanto, creyó que iba a suceder. Pero no había oído antes el cómo había de suceder. No se había revelado -ni aun al Profeta- cómo aquello se había de llevar a cabo. Tan gran misterio debía ser proclamado, no por la boca de un hombre, sino por la de un ángel.

Consideremos también las palabras de la purísima Virgen María. El ángel le anuncia el parto; pero ella insiste en su virginidad creyendo que ésta podría mancharse con sólo el aspecto de un ángel. Por eso dice: “¿Cómo puede ser eso, si yo no tengo relación con ningún hombre?”.

El conocimiento se entiende de muchas maneras. Se llama conocimiento la sabiduría de nuestro Señor; también la noticia de su grandeza; el cumplimiento de sus mandatos; los caminos que conducen a Él y la unión nupcial, como aquí se entiende.

San Gregorio Niseno, dice que estas palabras de la Virgen son indicio de aquellas que encerraba en el secreto de su inteligencia. Porque si hubiese querido desposarse con José a fin de tener cópula, ¿por qué razón había de admirarse cuando se le hablase de concepción, puesto que esperaría ser madre un día según la ley de la naturaleza? Mas como su cuerpo, ofrecido a Dios como una hostia sagrada, debía conservarse inviolable, dice: "Puesto que no conozco varón". Como diciendo: Aun cuando tú seas un ángel, sin embargo, como no conozco varón, esto parece imposible. ¿Cómo, pues, seré madre si no tengo marido? A José sólo lo conozco como esposo.

11.  Y RESPONDIENDO EL ANGEL, LE DIJO: "EL ESPÍRITU DESCENDERÁ SOBRE TI”

El ángel, le aclara a María, que no tenga dudas, entonces le explica su misión inmaculada y el parto inefable, porque no se puede explicar con palabras, como si le dijese: No te fijes en el orden natural cuando se trata de cosas que traspasan y superan el orden de la naturaleza. Tú dices: "¿Cómo se hará esto, puesto que no conozco varón?" Pues por lo mismo que no conoces varón sucederá esto, porque si hubieras conocido varón, no serías considerada digna de este misterio. No porque el matrimonio sea malo, sino porque la virginidad es más perfecta.

Este era el Plan de Dios, él quiso que Jesús, participase con nosotros en el nacimiento y se distinguiese en él. Tuvo de común entre nosotros el nacer del vientre de una mujer y nos superó naciendo sin que aquélla se uniese a un hombre.

San Gregorio Niseno, dice: “¡Cuán bienaventurado aquel cuerpo que por la exuberante pureza de la Virgen María se vinculó a sí mismo el don del alma! En cada uno de los demás, apenas el alma sincera conseguirá la presencia del Espíritu Santo; mas ahora la carne resulta ser la mansión del Divino Espíritu.”

12.  “El poder del Altísimo te cubrirá con su sombra.

Por las palabras: "Te cubrirá con su sombra", se significan las dos naturalezas de Dios encarnado. Pues la sombra se hace con la luz y con el cuerpo. El Señor es la luz por su divinidad. Y como la luz incorpórea había de tomar cuerpo en las entrañas de la Virgen, oportunamente se dice que la virtud del Altísimo le haría sombra, esto es, en ti el cuerpo de la humanidad recibirá la luz incorpórea de la divinidad. Se dice también esto a María por el dulce consuelo dado por el cielo.

13.  Y POR ESO EL NIÑO SERA SANTO Y SERÁ LLAMADO HIJO DE DIOS”

Aquí tenemos una gran diferencia con nosotros los hombres, porque a diferencia de nuestra santidad que la conseguimos con nuestra vida, Jesucristo nace Santo. Así es como, aunque nos hagamos santos, no nacemos santos. Jesús, es aquél verdaderamente ha nacido Santo, que no ha sido concebido de unión carnal alguna.

El ángel, ha mencionado en estas frases a toda la Santa Trinidad, ha nombrado al Espíritu Santo, al Hijo y al Altísimo, ciertamente el Dios Padre.

14.  También tu parienta Isabel concibió un hijo

""También tu parienta Isabel”. Como lo que se ha dicho superaba a lo que la Virgen podía comprender, el ángel habló de cosas humildes, para persuadirla por medio de cosas sensibles, y por ello le dice: ""También tu parienta Isabel”.

Isabel concibió un hijo a pesar de su vejez”, dando a entender su incapacidad natural. Prosigue: "ya se encuentra en su sexto mes” No anunció desde el principio el embarazo de Isabel, sino después de transcurridos seis meses, a fin de que el embarazo sirviese de prueba.

Porque no hay nada imposible para Dios” Así pues, recibe el ejemplo de la anciana estéril no porque haya desconfiado de que una virgen pueda dar a luz, sino para que comprenda que para Dios todo es posible, aun cuando parezca contrario al orden de la naturaleza.

15.  “Yo soy la servidora del Señor, que se haga en mí según tu Palabra”.

Y dijo María: “Yo soy la servidora del Señor, que se haga en mí según tu Palabra”. Estamos ante la gran humildad de María, mujer de gran devoción, el Señor sabía que elegía muy bien, ella va ser la madre del Redentor del Mundo, la madre del Salvador, la madre del Príncipe de la Paz , entonces dijo: "“Yo soy la servidora del Señor”.. Se llama “servidora” la que es elegida como Madre, y no se enorgullece con una promesa tan inesperada. Porque la que había de dar a luz al manso y al humilde de corazón, debió ella misma manifestarse humilde. Llamándose también a sí misma sierva, no se apropió la prerrogativa de una gracia tan especial, porque hacía lo que se le mandaba. Es así como dice: "que se haga en mí según tu Palabra”,  es su disposición a cumplir con su oficio. "que se haga en mí según tu Palabra”, es el deseo que concibe. Y se retiró el Ángel de ella.

Cada cual puede admirar las palabras de Nuestra Madre la Virgen María de distinta forma, unos la prontitud de su obediencia, otros su disposición a cumplir, otros la humildad, otros el gran amor por Dios, yo he admiro y aprendí de ella el deseo de que se cumpla la voluntad de Dios.

El Señor nos Bendiga

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

“LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE MARÍA”


Fuentes Bibliográficas:

www.caminando-con-jesus.org

Biblia Nácar Colunga y Biblia de Jerusalén

La citas de los Padres de la Iglesia, están tomadas de Catena Aurea, Biblia Clerus

 

PARA LA LECTIO DIVINA  (3)

 

LLENA DE GRACIA

Leyendo la perícopa de la anunciación en la solemnidad de la Inmaculada concepción, merecen particular atención dos expresiones del saludo del ángel Gabriel a María. Entrando en su presencia, la llama: «Llena de gracia». El término griego, kecharitoméne, explica bien el significado de la palabra: literalmente significa “la agraciada”, que ha sido colmada de gracia. María es la criatura humana redimida por Dios de modo radical, perfecto. Su inmaculada concepción es obra de la gracia del Redentor, que en ella ofrece a todos los hombres la imagen y modelo de la vocación de la humanidad.

Luego el ángel dice a María: -El Señor está contigo-, usando la expresión tan frecuente en el Antiguo Testamento y que ha acompañado el caminar del pueblo elegido a lo largo de los siglos. El Señor siempre ha estado con su pueblo, aunque el pueblo no siempre ha estado con su Dios. Frecuentemente se alejó, dudó, se sintió abandonado, como en la ocasión emblemática de la rebelión en el desierto, llegando a su culmen en aquella pregunta: -¿Está Dios con nosotros, o no?- (Ex 17,7b). Aquí estas palabras asumen un sentido pleno, como si el ángel dijera: -Tú estás siempre con el Señor; tú estás unida a él en la medida en que es posible a una criatura-. No se trata de un momento de gracia particular, que lentamente se debilita; al contrario, es una unión que se va haciendo más y más íntima.

A las palabras del ángel -indica el evangelista- María se –turbó- (v. 29). No es el temor que tuvo Adán, consciente de su pecado; aquí se trata del sagrado temor ante la misteriosa realidad de Dios; es el sentimiento que invade tanto más a la criatura cuanto más pura es. En su perfecta humildad, María comprende la grandeza de la misión recibida, la gratuidad del don, la desproporción entre la propia debilidad y la omnipotencia divina.

El sí que María da como respuesta resuena como la alabanza perfecta de la criatura, eco fiel del -aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad- (Sal 39,8) con el que el mismo Jesús se adhiere a la voluntad salvífica de Dios. En el encuentro de estas dos obediencias se cumple el plan de salvación.

NUESTRO AMOR A MARÍA

En la fiesta de la Inmaculada, más que hablar de María, sentimos el deseo de acercamos a ella para que nos introduzca en el misterio de su virginidad, que es un misterio de silencio; en el misterio de su inocencia absoluta, que es un misterio de gozo.

María ya está revestida con vestiduras de salvación, tiene su vestido blanqueado en la sangre del cordero antes de su nacimiento. El Padre, de algún modo, la ha bautizado de antemano en el misterio de la muerte y resurrección de Cristo para presentarla al mundo toda pulcra, toda hermosa. La fascinación de María está en ignorar su propia belleza: su humildad, su transparencia que la hacen vivir mirando fuera de sí misma, toda donación.

María, virgen y madre, imprime al misterio cristiano su aspecto más sugestivo y fascinante; es un nostálgico reclamo a la pureza, a la inocencia. Incluso el hombre más experimentado en el mal difícilmente puede sustraerse a la fascinante atracción de la inocencia y la virginidad.

Nuestro amor a María esencialmente debe traducirse en el deseo de vivir profundamente, sinceramente, su misterio; deseo siempre más vivo, más hondo, de sumergirnos en su pureza, como un bautismo en su inocencia para salir purificados, revestidos con vestiduras de salvación.

Para cualquier alma, el contacto con la Virgen santa es un contacto que purifica y salva. De algún modo, es ya un contacto con la humanidad del Señor que tomó carne en ella. Nosotros, que nos sentimos tan pobrecillo y frágiles, debemos lograr, por la fe, descubrir cada vez más el milagro de la presencia de María entre nosotros.

ORACIÓN (3)

 

Oh María, toda santa, todo el paraíso se goza en ti. Con tu belleza consoladora reafirma nuestro corazón para que sepamos comprender la esperanza a la que Dios nos ha llamado, el tesoro de gloria que nos espera en la eterna comunión de los santos.

Oh María, icono de la interioridad, te miramos en tu humilde y fiel permanecer recogida bajo la mirada de Dios, abandonada al poder del Altísimo. Por tu maternal intercesión haz que se derrame abundantemente la gracia del Señor sobre nosotros que contemplamos el inefable misterio de tu belleza, para vivir también nosotros profundamente, allí donde mana con perenne juventud la fuente del amor.

Oh Virgen purísima, que nos has engendrado en el Hijo unigénito de Dios, hijos tuyos de adopción, enséñanos el camino de la caridad sincera, del humilde servicio y del celo infatigable, para que también nuestra vida sea fecunda en la gracia a fin de que todos lleguemos a la presencia del Altísimo -santos e irreprochables por el amor-.

SANTORAL

 

LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE SANTA MARIA VIRGEN

-Santa María, Madre de Dios-. Desde los primeros siglos, la Iglesia formuló en su oración lo esencial de su fe en lo tocante a la Madre de Jesús (Concilio de Éfeso, el año 431). Pero habría de transcurrir aún mucho tiempo para descubrir, poco a poco, las maravillas de gracias que encerraban esas palabras nacidas espontáneamente de los labios del pueblo cristiano. San Ireneo había presentido la inmaculada concepción de María, cuando saludaba en ella a -la Nueva Eva-. Pero hasta el siglo XV no vemos exponer formalmente en la liturgia que -por la concepción inmaculada de la Virgen María, Dios preparase a su  Hijo una digna morada-, y, -en previsión de la muerte de su hijo la preservase de todo pecado-. La fórmula es de una plenitud tal, que sería repetida casi textualmente en la definición dogmática por el papa Pío IX (1854). La Inmaculada Concepción no sólo supone para María la preservación del mal, sino también la plenitud de gracia: Dios le dio la -plenitud de la gracia-, -un traje de triunfo-. La Concepción Inmaculada de María, lo mismo que su Asunción se funda en la maternidad divina. Y, también como en la Asunción, María es, en su Concepción Inmaculada, la imagen anticipada de la Iglesia: Dios la hizo -comienzo e imagen de la Iglesia, esposa de Cristo, llena de juventud y limpia hermosura-,-Santa e inmaculada-.

Leer Epístola apostólica de Pío IX Del 8 de diciembre de 1854 SOBRE LA INMACULADA CONCEPCIÓN en este Enlace:

"INEFFABILIS DEUS"

SOBRE LA INMACULADA CONCEPCIÓN

 

FUENTES DE LA PAGINA

 

La Página de la Misa Diaria, está preparada y es enviada por Pedro S. A. Donoso Brant, desde Santiago de Chile, como un servicio de apostolado, amor por Nuestro Señor Jesucristo y por la Iglesia. Les ruego su oración, para que pueda mantenerse este servicio y subsidio, dando gracias a nuestro Dios que tanto nos ama.

Nota: Para la Liturgia de la Palabra, utilizo “Liturgia Cotidiana” de Ediciones San Pablo, para el estudio y comentario de la Palabra, utilizo los textos de la Biblia Nácar-Colunga, (SBNC) y/o Biblia de Jerusalén (SBJ),

(3) Para la Lectio Divina, Lectio Divina para cada día del año, de Giorgio Zevini y Pier Giordano Cabra (Eds.) y/o, Intimidad Divina, Fr. Gabriel de Santa M. Magdalena ocd,

(4) Santoral preparado por la Parroquia de la Sagrada Familia de Vigo.

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