MISA DIARIA DE CAMINANDO CON JESÚS

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

Desde el 26 de febrero de 2002 en Internet – Santiago de Chile-Chile

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NAVIDAD

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Sábado, feria, misa del día, blanco

 

Prefacio de Epifanía.

ANTÍFONA DE ENTRADA Gál 4, 4-5

Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer, para hacernos hijos adoptivos.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que en tu Hijo único nos hiciste para tu gloria una nueva criatura; concédenos que por tu gracia nos asemejemos a Cristo por quien nuestra naturaleza humana está junto a ti.

Por nuestro Señor Jesucristo.

LECTURA 1Jn 5, 14-21

Lectura de la primera carta de san Juan.

Hijos míos: Tenemos plena confianza de que Dios nos escucha si le pedimos algo conforme a su voluntad. Y sabiendo que Él nos escucha en todo lo que le pedimos, sabemos que ya poseemos lo que le hemos pedido. El que ve a su hermano cometer un pecado que no lleva a la muerte, que ore y le dará la Vida. Me refiero a los que cometen pecados que no conducen a la muerte, porque hay un pecado que lleva a la muerte; por éste no les pido que oren. Aunque toda maldad es pecado, no todo pecado lleva a la muerte. Sabemos que el que ha nacido de Dios no peca, sino que el Hijo de Dios lo protege, y el Maligno no le puede hacer nada. Sabemos que somos de Dios, y que el mundo entero está bajo el poder del Maligno. Y sabemos también que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado inteligencia para que conozcamos al que es Verdadero; y nosotros permanecemos en el que es Verdadero, en su Hijo Jesucristo. Él es el Dios verdadero y la Vida eterna. Hijitos míos, cuídense de los ídolos.

Palabra de Dios.

COMENTARIO

El pecado como rechazo a Dios y a su amor no tendrá lugar en el corazón de quienes reciben el Espíritu Santo. La carta finaliza exhortándonos a vivir no en el pecado, sino en el amor a Dios que es vida y es verdad.

SALMO Sal 149, 1-6. 9

R. ¡El Señor ama a su pueblo!

Canten al Señor un canto nuevo, resuene su alabanza en la asamblea de los fieles; que Israel se alegre por su Creador y los hijos de Sión se regocijen por su Rey. R.

Celebren su Nombre con danzas, cántenle con el tambor y la cítara, porque el Señor tiene predilección por su pueblo y corona con el triunfo a los humildes. R.

Que los fieles se alegren por su gloria y canten jubilosos en sus fiestas. Glorifiquen a Dios con sus gargantas; éste es un honor para todos sus fieles. R.

ALELUYA Mt 4, 16

Aleluya. El pueblo que se hallaba en tinieblas vio una gran luz; sobre los que vivían en las oscuras regiones de la muerte, se levantó una luz. Aleluya.

EVANGELIO Jn 3, 22-30

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

Jesús fue con sus discípulos a Judea. Permaneció allí con ellos y bautizaba. Juan Bautista seguía bautizando en Enón, cerca de Salim, porque había mucha agua en ese lugar y la gente acudía para hacerse bautizar. Juan no había sido encarcelado todavía. Se originó entonces una discusión entre los discípulos de Juan y un judío, acerca de la purificación. Fueron a buscar a Juan y le dijeron: “Maestro, el que estaba contigo al otro lado del Jordán y del que tú has dado testimonio, también bautiza y todos acuden a Él”. Juan respondió: --Nadie puede atribuirse nada que no haya recibido del cielo. Ustedes mismos son testigos de que he dicho: “Yo no soy el Mesías, pero he sido enviado delante de Él”. En las bodas, el que se casa es el esposo; pero el amigo del esposo, que está allí y lo escucha, se llena de alegría al oír su voz. Por eso mi gozo es ahora perfecto. Es necesario que Él crezca y que yo disminuya-.

Palabra del Señor.

COMENTARIO

Juan Bautista afirma, una vez más, la identidad de Jesús. Jesús es el Mesías, y Juan Bautista se reconoce como enviado para anunciar. La alegría del que anuncia es, justamente, que aquél a quien anuncia sea reconocido. También así nosotros hoy pondremos nuestra alegría en anunciar a Jesús y que él sea reconocido como salvador de los hombres y mujeres de nuestro tiempo.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, autor de la verdadera devoción y de la paz, concédenos que por este sacrificio rindamos a tu grandeza el debido homenaje y que por la participación de este misterio vivamos unidos en un solo corazón.

Por Jesucristo nuestro Señor.

ANTÍFONA DE COMUNIÓN 1Jn 4, 9

De su plenitud, todos hemos recibido gracia tras gracia.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que tu pueblo constantemente dirigido por ti, reciba de tu bondad la ayuda en el presente y en el futuro, para que, consolado en sus necesidades, aspire con mayor confianza a los bienes eternos.

Por Jesucristo nuestro Señor.

ESTUDIO Y REFLEXIÓN BÍBLICA

 

“Maestro, el que estaba contigo al otro lado del Jordán y del que tú has dado testimonio, también bautiza y todos acuden a Él”.

Jn 3, 22-30

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

1.      JESÚS FUE CON SUS DISCÍPULOS A JUDEA. PERMANECIÓ ALLÍ CON ELLOS Y BAUTIZABA.

¿A qué lugar fue? ¿Dónde bautizaba? No se dice. La estancia de Cristo y estos discípulos en esta región debió de tener una relativa prolongación, como indican los imperfectos usados: “moraba,” “bautizaba,” y como lo supone la misma naturaleza de ese bautismo. “Cuando Jesús se enteró de que había llegado a oídos de los fariseos que él hacía más discípulos y bautizaba más que Juan aunque no era Jesús mismo el que bautizaba, sino sus discípulos -Jn 4:1-3).

Si Juan dice aquí en forma genérica que Cristo “bautizaba,” lo precisará en el capítulo siguiente, donde dice que, en realidad, “Jesús mismo no bautizaba, sino sus discípulos” (Jn 4:1.2), pero éstos lo hacían autorizados por El y probablemente en su misma presencia.

Se trataba, seguramente, de un bautismo de inmersión, como lo indica el término usado  y como era el bautismo que administraba el Bautista “Se suscitó una discusión entre los discípulos de Juan y un judío acerca de la purificación.” (Juan (SBJ) 3,25), y a cuyo bautismo se hace aquí mismo referencia, sin duda, como bautismo de inmersión, ya que a este propósito se cita que el Bautista bautizaba allí porque “había mucha agua.”

2.      CONDUCIR A CRISTO A LOS QUE SE BAUTIZABAN.

Ya los comentaristas antiguos se plantearon el problema sobre el valor de este bautismo de los discípulos de Cristo. ¿Era ya el bautismo sacramental cristiano? ¿Era sólo como el del Bautista? ¿Cuál era el significado de este bautismo administrado por los discípulos de Cristo? Es una cuestión muy discutida tanto por los Padres como por los autores.

Supuesto que este bautismo no fuese el bautismo sacramental: “Esto lo deciá refiriéndose al Espíritu que iban a recibir los que creyeran en él. Porque aún no había Espíritu, pues todavía Jesús no había sido glorificado. (Juan (SBJ) 7,39). ¿Qué valor y finalidad tenía entonces este bautismo? San Juan Crisóstomo dice que el bautismo que administraban los discípulos no se diferenciaba sustancialmente en nada del que administraba el Bautista, pues ambos no conferían por sí mismos la gracia. Pero añade que ambos bautismos tenían positivamente de común el “conducir a Cristo a los que se bautizaban.”

3.      EL BAUTISMO DE LOS “DISCÍPULOS

Sin embargo, tenía una ventaja. El bautismo de los “discípulos,” con la misma presencia y autorización de Cristo, y, sin duda, con alguna instrucción cristiana, orientaba y conducía de una manera más directa hacia el mismo Cristo. Y hasta su recepción era un rito de incorporación, como “discípulos,” a la persona y, reino de Cristo (Jn 4:1). Pero Cristo no bautizaba (Jn 4:2), sino sólo sus discípulos. Pero no era el bautismo sacramental, pues “aún no había sido dado el Espíritu, porque Jesús no había sido aún glorificado” (Jn 7:39). Pero todo ello preludiaba ya el bautismo cristiano..

En esta misma época en que se estaba “bautizando en Judea,” también el Bautista ejercía su ministerio bautismal “en Ainón, cerca de Salím, donde había mucha agua” (v.23).

Estando en el período posterior a la Pascua (Jn 2:23), acaso los vados del Jordán fuesen menos accesibles a las turbas a causa de las lluvias del invierno y deshielo de nieves.

4.      VENÍAN MUCHAS MÁS GENTES AL BAUTISMO DE ÉSTE QUE AL DEL BAUTISTA

Pero, al comenzar su bautismo los “discípulos” de Cristo, venían muchas más gentes al bautismo de éste que al del Bautista, hasta tal punto que le dirán con un tono de amargura los discípulos del Bautista: “Todos van a El”. El Bautista ya estaba en su ocaso.

En este ambiente bautismal hubo una “disputa” entre los discípulos del Bautista y “un judío.”

El motivo de ella era la “purificación.” Por lo que sigue del texto se ve que debió de ser la discusión sobre el bautismo de Juan y el de Cristo. Sin duda, aquél apoyaba éste último. Las disputas rabínicas sobre “purificaciones” en orden a la comida y otros objetos no eran raras: “Entonces se acercan a Jesús algunos fariseos y escribas venidos de Jerusalén”  (Mateo (SBJ) 15,1 ss). Pero aquí la comparación versaba sobre los dos bautismos. ¿Por qué? No se dice. A pesar del gran prestigio alcanzado por el Bautista, el bautismo que administraban los discípulos de Cristo atraía a más gentes, y da a entender que este judío opinaba así. Acaso se debía esta impresión de superioridad a la enseñanza que se hacía para recibirle y por la orientación que daba de vinculación directamente a la persona de Cristo, haciendo “discípulos” suyos a los que lo recibían (Jn 4:1). Posiblemente se veía en él el cumplimiento del anuncio del Bautista: el Mesías. Precisamente ésta es la queja que le dan al Bautista sus discípulos: “Rabí, aquel que estaba contigo al otro lado del Jordán (Jn 1:29ss), de quien tú diste testimonio, está bautizando”, y se destaca aquí mismo que el Bautista dijo que “yo no soy el Mesías, sino que he sido enviado ante el”.

5.      APARECE EN ELLOS QUE EL DECLINAR DEL BAUTISTA SIGNIFICA SU PROPIO OCASO.

Por eso les dolía que “todos van tras El” (Cristo). Generalización que, si acusa un gran movimiento en torno a Cristo, es también “el tono de una amargura que exagera inconscientemente” por egoísmo. Este es uno de los pasajes que hace pensar en la ignorancia del Bautista sobre Cristo-Mesías. Si lo reconocía por tal, ¿por qué bautiza él por su parte, tiene “sus discípulos” y no se incorporan él y ellos al bautismo de Cristo y a sus seguidores; y le enviará una “embajada” para preguntarle si es él el Mesías?: “Juan, que en la cárcel había oído hablar de las obras de Cristo, envió a sus discípulos a decirle: ¿Eres tú el que ha de venir, o debemos esperar a otro?  (Mateo (SBJ) 11,2-3). Los discípulos del Bautista lo tenían a él por el Mesías (cf. Jn 1:20).

Ante esta queja amarga que le traen sus discípulos, la respuesta del Bautista es de una gran nobleza. Los versículos que contienen su respuesta tienen un claro encadenamiento armónico.

La providencia de Dios tiene sus planes. Bien se lo dijo el mismo Cristo al Bautista (Mt 3:15). El hombre no debe intentar arrogarse lo que Dios no le tiene concedido. El Bautista tenía encomendada una misión del cielo. “Hubo un hombre enviado de Dios, de nombre Juan,” que “vino a dar testimonio de la luz” (Jn 1:6.7). En ella debía moverse, y ajustarse sólo a esta obra.

6.      EL AMIGO DEL ESPOSO SE ALEGRA GRANDEMENTE AL OÍR LA VOZ DEL ESPOSO

Conforme a este don recibido del cielo actúa. No se arroga poderes que no tiene ni se deja halagar por el triunfo que despierta su misión. El heraldo desaparece a la hora de la visita del rey. Pero desaparece con el más profundo placer al ver cumplida su misión y la presencia del Mesías. “Preciso es que él crezca y yo mengüe”. Es lo que le va a decir también el Bautista con una imagen tan bella como densa de contenido y expresiva: “El que tiene esposa es el esposo; el amigo del esposo, que le acompaña y le oye, se alegra grandemente al oír la voz del esposo”.

En las festividades nupciales de Israel se elegía a un grupo de jóvenes de su edad, llamados “amigos del esposo,” o también, según el Talmud, “hijos del esposo”,  cuyo número podía ser bastante elevado (Jn 14:11; 1 Mac 9:39), y cuya misión era acompañar al esposo, sirviéndole de guardia de honor, y contribuir al esplendor de la fiesta. Pero uno era llamado por excelencia “el amigo del esposo,” que era como su lugarteniente, y que proveía a los preliminares del matrimonio: preparaba las fiestas y llevaba todo el alto control. En contraposición a éstos, se llamaba a los otros “hijos de la cámara nupcial” (Mt 9:15; Mc 2:19; Lc 5:34), Pero, según el Talmud, los “hijos del esposo” son los invitados a la boda..

 “El amigo del esposo se alegra grandemente al oír la voz del esposo,” dice el Bautista. Es el amigo por excelencia, que se goza en la festividad nupcial de su amigo; que por oficio mira sólo a que salga bien la festividad nupcial; éste es precisamente su triunfo. El Bautista es el amigo del esposo. Su misión es prepararle todo, destacarle y honrarle. Su gozo está en eso. “Se alegra grandemente en oír la voz del esposo.” Por eso añade: “Pues así este mi gozo es cumplido” .

7.      CRISTO-HIJO DE DIOS VIENE A CELEBRAR LAS BODAS CON ISRAEL.

Cristo-Hijo de Dios viene a celebrar las bodas con Israel. Las evocaciones proféticas mesiánico-nupciales tienen su más plena realización ahora. Cristo es, pues, el Esposo. Pero el Bautista es el amigo del Esposo.” El tenía la misión, como tal, de preparar convenientemente a Israel para recibir al Mesías, que era para preparar dignamente estas nupcias de evocación profética del Mesías-Dios con el Israel de Dios.

Probablemente en esta frase se condensa la venida “nupcial mesiánica” de Cristo-Dios.

Si el Bautista no conoce personalmente a Cristo, al menos como Mesías, ¿cuándo se ve o elabora la doctrina del Bautista -Precursor? Todo estaba en función del conocimiento - revelación de Cristo - Mesías. Pudo ser por Cristo mismo. En todo caso, los discípulos — ¿en vida de Cristo? —, después de la gran iluminación de Pentecostés, al recordar el cumplimiento de tantas profecías de Cristo — como ellos explícitamente reconocen —, casi habían de surgirles espontáneamente, al ver el hecho claro de la misión preparatoria del bautismo, la aparición y relación con ella de Cristo y la adecuación a ellos de la profecía de Malaquías (Mal 3:1ss; 4:5-6), del “heraldo” precursor de Yahvé en su venida.

El Señor les Bendiga

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

(Comentario Biblia Nacar-Colunga y Biblia de Jerusalén, versión estudio)

PARA LA LECTIO DIVINA (3)

 

«TODO LO QUE PIDÁIS CON FE EN LA ORACIÓN, LO OBTENDRÉIS»

Juan nos invita a la oración confiada. También Jesús educó a sus discípulos en la confianza en la oración con las curiosas parábolas del amigo importuno (cf. Lc 11,5- 13) y del juez inicuo y la viuda (cf. Lc 18,2-5). Las parábolas enseñan no tanto qué hay que pedir a Dios, sino más bien cómo pedirlo, porque el amor paterno de Dios colma todo deseo humano y la oración filial se mide por la confianza que la sostiene. No se trata de multiplicar las palabras en la oración, sino de tener la certeza de que Dios conoce aquello que necesitamos antes de que se lo pidamos. Dios, sin embargo, desea que le abramos nuestro corazón con confianza filial, seguros de ser escuchados.

Jesús, además, pide que nuestras súplicas estén animadas por la fe: «Todo lo que pidáis con fe en la oración, lo obtendréis» (Mt 21,22). La enseñanza es clara: la respuesta de Dios es segura cuando oramos con fe. La fe es el elemento esencial de la oración. Esto significa crear un clima de intimidad con Dios, emprender una reflexión seria, tener convicciones profundas sobre la realidad de Dios y sobre nuestra debilidad y pobreza. Y la fe es necesaria también cuando algunas de nuestras oraciones no son atendidas. Esto significa que nuestras súplicas no son para nuestro bien: mientras Dios desea escuchar otros “sectores” de nuestras necesidades que corresponden a la curación de los males del espíritu, negligencias, malos hábitos u otros. Este campo de nuestra vida es inmenso; en él sabemos con seguridad que, si pedimos con fe, Dios nos escucha.

ORACION

Señor Dios nuestro, tú sabes bien que cuando estamos en tu presencia no nos es fácil tutearte, aunque nos hayas hecho tus hijos y seas nuestro Padre. ¡Cómo querríamos que nuestra oración fuese filial y confiada, como la de Jesús cuando estaba entre nosotros! Necesitamos que el Espíritu nos enseñe a orar porque él es la fuente de unidad y de paz que nos introduce en tu misterio trinitario. Sabemos que la oración en esta perspectiva es escuela de diálogo y de comunión.

El Espíritu es novedad, apertura y esperanza: y quien ora en el Espíritu es ciertamente fiel, innovador y creador de profecía. En el Espíritu uno se hace profeta sin saberlo. La profecía es obra del Espíritu, aunque a duras penas nos damos cuenta de ello. San Pablo nos recuerda que el Espíritu Santo suscita la oración en nuestro corazón de dos maneras: gritando en nosotros ((Abba, Padre!» (Ga14,6) y provocando en nosotros «gemidos inefables» (Rom 8,26).

Estas dos modalidades están arraigadas en el orante, al que, consecuentemente, abren dos caminos: el de la “palabra” que aferra el misterio y el del “silencio” que se expresa en estupor contemplativo. Esta segunda vía abre el corazón del hombre a la experiencia de Dios. El silencio es el seno en que florecen la palabra y la oración. Señor, ayúdanos a leer los grandes acontecimientos de la historia que estamos viviendo y los de este nuevo milenio, del que somos protagonistas. Para el cristiano está apareciendo una nueva época de la historia, que será la época del Espíritu. El Espíritu que representa la frescura y la novedad de la Iglesia y de la historia. Señor, haznos familiares al Espíritu y dóciles intérpretes de sus iniciativas.

SANTORAL

 

SAN EULOGIO de CÓRDOBA

Presbítero y mártir (859)

Autor: Jesús Marti Ballester

EL ESCENARIO

La historia de España viene marcada por dos hechos trascendentes: la ocupación musulmana y el descubrimiento de América. Estas dos situaciones han marcado con sello indeleble la conciencia colectiva de España, separándonos y diferenciándonos de nuestros vecinos europeos. El caso es que la historia de la Edad Media en España ha fascinado a muchos historiadores, por su complejidad y riqueza de matices.

LOS INVASORES: EL REINO GERMÁNICO VISIGODO

España comparte con otros países de Europa el arranque de la Alta Edad Media como un periodo de transición tras la caída definitiva del Imperio Romano y la constitución de los reinos bárbaros. Nuestro reino germánico, el visigodo, fue uno de los más avanzados de cuantos constituyeron Europa durante los siglos VI y VII, gracias a la intensa romanización de la Hispania que conquistaron. Pero este brillo, en relación con otros pueblos bárbaros, no fue acompañado por una fortaleza política y religiosa que hiciera frente a la invasión musulmana.

En efecto, la fragilidad del Reino Visigodo, propició la rapidísima conquista por un puñado de guerreros africanos y árabes, en minoría sobre la población hispano-romana-visigoda nativa. La rápida conquista política y militar de la mayor parte de la Península por un conjunto de pueblos de distinta raza supuso una ruptura radical con respecto a la trayectoria de otros reinos europeos. A partir de ese momento y en las zonas menos domina das por los recién llegados ocupantes, surgirán distintos empeños de independencia que cristalizarán en condados y reinos cristianos que mantendrán durante siglos complejas relaciones entre sí.

Durante siglos los estados cristianos se moverán en una continua alternancia de pactos, alianzas, guerras de frontera, relaciones de familia, intentos de unificación y desunión, pero animados por un más o menos inconsciente impulso de recuperación de los territorios meridionales.

LA CONVIVENCIA MEDIEVAL

La convivencia en el resto de Europa, obedece a  matices, más acentuados en España por las relaciones de guerra y paz entres los reinos cristianos y entre éstos y el mundo musulmán de Al-Andalus, sin homogeneidad y tendente, como sus vecinos cristianos, a tensiones constantes de unidad y ruptura. La dinámica de guerra y paz medieval en España entre reinos cristianos y los distintos regímenes de Al-Andalus tiene como consecuencia otro hecho peculiar de la Edad Media española, que es el trasiego de gentes que colonizan y repueblan amplias extensiones del territorio a medida que las fronteras descienden hacia el sur. El contacto con Europa es un objetivo imprescindible de los jóvenes reinos cristianos para afianzarse ante el "enemigo" árabe, tanto en el entorno político-militar como en el religioso y cultural. Sólo el Camino de Santiago permitirá a España participar en las corrientes culturales, artísticas, religiosas comerciales y económicas europeas, durante los siglos XI al XIII. Aunque el proceso de "Reconquista" no finaliza hasta la toma de Granada en 1492, la mayor parte de la Península e Islas Baleares pertenecen a las Coronas de Portugal, Castilla y León y Aragón a mediados del siglo XIII.

TREINTA AÑOS DE RECONQUISTA

Descontadas Almería, Granada y Málaga, el resto de la mitad meridional de la Península fue conquistada en tan solo treinta años por Fernando III el Santo y su hijo Alfonso X el Sabio para Castilla y León y por Jaime I por parte de Aragón, después del declive del poder almohade tras su derrota en las Navas de Tolosa. Desde entonces España comienza un proceso de feudalización y de incremento de poder señorial como consecuencia de los repartos que los reyes hacían, sobre todo a las Ordenes militares que se hicieron con extensiones enormes de territorios.

España atraviesa la crisis de la Edad Media del siglo XIV con similares problemas y calamidades que otros estados de Europa y sólo en la segunda mitad del siglo XV logra recuperarse para acometer hechos de tanta trascendencia como la conquista de Granada y el descubrimiento de América, que marcan el fin definitivo de la Edad Media y el nacimiento de la Era Moderna.

INVASION ARABE EN ESPAÑA

La traición del conde Don Julián y del obispo Don Opas, enemigos irreconciliables del último rey visigodo, Don Rodrigo, abrió a los árabes las puertas de España. Apoyados en los traidores entraron los primeros árabes y conquistaron Gibraltar en 711 capitaneados por Tarik. La primera cuestión que se presenta es sobre la situación de la Iglesia en el país musulmán.

LOS MOZARABES

A los cristianos sometidos a los árabes se les llamaba mozárabes; en cambio a los descendientes de matrimonios mixtos y a los renegados se les denominaba muladíes. En general la política seguida por los musulmanes en un principio fue de inteligencia con los vencidos, pues éste era el mejor modo de disfrutar en paz de su victoria. Por esto en cada región y en cada ciudad imponían un pacto distinto, cuyas condiciones eran más o menos duras según la resistencia que se había opuesto. El pacto más favorable fue el que obtuvo el duque godo Teodorico en la región de Valencia y Murcia con una independencia casi completa. En todo caso los mozárabes generalmente conservaban libertad en el ejercicio de la religión

EULOGIO,UN PASTOR PARA LA IGLESIA MOZARABE

Para los tiempos duros y difíciles que vivía la comunidad cristiana de España invadida por el Islam, el  Señor le preparó un pastor sabio que fue su consuelo y aliento por medio de sus escritos y su ejemplo. Ese pastor era San Eulogio de Córdoba. Su figura la conocemos bien tanto por sus escritos como por la biografía que escribió su amigo Alvaro Paulo

NACE EN CORDOBA

Nace en la Córdoba musulmana del siglo IX en una familia que conservaba las tradiciones cristianas. Se educa en la escuela parroquial de San Zoilo y luego del Abad Speraindeo a quien llamará «gran lumbrera de nuestros tiempos, varón elocuentísimo, doctor insigne, anciano venerable y piadoso maestro mío». Consagrado sacerdote reparte sus actividades entre el ministerio pastoral y frecuentes contactos con los monasterios circundantes de Córdoba. Tenía dos hermanas, Niola y Anulo, consagrada a Dios y tres hermanos, Alvaro, Isidoro y José. José consigue un puesto en la secretaría de gobierno del califato por su conocimiento del árabe. Isidoro y Alvaro se dedican al comercio, debiendo por ello hacer largos viajes al exterior.

SU AMIGO ALVARO PAULO

En el monasterio de Santa Clara tuvo un condiscípulo, Alvaro Paulo, que fue su amigo hasta la muerte. Por el conocemos su biografía. «Todas sus obras, escribe Alvaro, estaban llenas de luz. De su bondad, de su humildad y de su caridad podía dar testimonio el amor que todos le tenían. Su afán de cada día era acercarse más y más al cielo, y gemía sin cesar por el peso de la carga de su cuerpo».

VIAJE A ROMA FRUSTRADO Y VIAJA A ARAGON

Intentó Eulogio peregrinar a Roma. Era un empeño muy difícil y lograron disuadirlo. Poco después emprende otro viaje. Quiere conocer el paradero de dos de sus hermanos dedicados al comercio por tierras del Rin. No puede conseguirlo, pues las guerras que había a ambos lados del Pirineo le impiden. En Zaragoza recibe noticias tranquilizadoras de sus hermanos. Entonces se dedica a otra tarea muy importante y providencial: recoger en Leyre, Siresa y otros monasterios de Navarra y Aragón manuscritos de la antigüedad, que se llevó a Córdoba para conservar y restaurar la cultura cristiana. Obras de Horacio, Virgilio y San Agustín.

LIDER EN CORDOBA ELECTO ARZOBISPO DE TOLEDO

Una vez en Córdoba y convertido ya en jefe del grupo de sacerdotes de San Zoilo, por su santidad y su sabiduría, se dedica a rezar y a escribir, a instruir y alentar a los cristianos, acosados y perseguidos por el Islam, si no abandonaban el cristianismo. Su actividad era tan intensa como su entusiasmo e intrepidez. Es ahora cuando escribe sus obras principales: el Memorial de los Mártires, para ejemplo dé los más débiles, el Documento Martirial, para sostener el ánimo de dos vírgenes cristianas, Flora y María, encerradas en un calabozo, y el Apologético, para defender la fe cristiana. En el año 858, al morir el arzobispo de Toledo, el clero y los fieles de la sede primada lo eligieron para sucederle, aunque no pudo llegar a su sede.

ACOGE E INSTRUYE A LA JOVEN LUCRECIA

Eulogio molestaba a los visires y al cadí por su incansable actividad y su proselitismo. Eulogio había acogido e instruido a la joven Lucrecia, cristiana acusada de apostasía, por ser hija de musulmán. Lucrecia en latín significa "portadora de luz". En 850, en Córdoba gobierna Abderramán. Eran tiempos muy difíciles para los creyentes en Cristo. Lucrecia, aunque era hija de padres musulmanes y vivía el don y la gracia de la virginidad, inusual en aquellos tiempos, que vio clara cuando se convirtió al cristianismo. Había en la ciudad califal un humanista cristiano por excelencia. Todos le conocían por su sabiduría, sus dotes de prudencia, y su arrojo y valentía.

FASCINADA POR EL AMORA

Lucrecia le fascinaba la idea de un Dios amor, entregado enteramente a los hombres con gratuidad absoluta. San Eulogio se encargó de su educación cristiana, aunque sabía a lo que se exponía con su labor de catequista. Pero nunca tuvo miedo en su corazón. Sabía que los padres de Lucrecia se oponían a que dejara la religión musulmana. Cuando vio que no podía vivir con sus padres porque le hacían la vida imposible, se fue a casa de san Eulogio. Este la recibió con una caridad y amor sumos. Sabía a lo que se exponía. A la ira de sus padres y a la murmuración de las gentes, al chisme fácil. A él, sin embargo, no le importaba la reacción de la gente. Se compromete en serio.

EULOGIO CONDENADO A MUERTE

Un juez amigo le aconsejó que disimulara en el juicio para librarle de la muerte. Eulogio le contesta con palabras ardientes propias de un soldado de Cristo, e insta a sus jueces a que adoren a Jesucristo, único Dios verdadero. Estas palabras exacerban más al tribunal. El 11 de marzo del año 859, cuenta su biógrafo, fue decapitado. Lucrecia le seguía pocos días después. Los sagrados restos fueron sepultados en la iglesia de San Zoilo. En el año 883 fueron trasladados de Córdoba a Oviedo. Su urna se conserva todavía en la Cámara Santa de esta ciudad.

SU AMIGO ALVARO PAULO

En el monasterio de Santa Clara tuvo un condiscípulo, Alvaro Paulo, que fue su amigo hasta la muerte. Por el conocemos su biografía. «Todas sus obras, escribe Alvaro, estaban llenas de luz. De su bondad, de su humildad y de su caridad podía dar testimonio el amor que todos le tenían. Su afán de cada día era acercarse más y más al cielo, y gemía sin cesar por el peso de la carga de su cuerpo».- Su amigo y biógrafo Paulo Alvaro describe así sus enseñanzas:--Cada día nos daba a conocer nuevos tesoros y cosas admirables que habían desaparecido. Diríase que las encontraba entre las viejas ruinas o cavando en las entrañas de la tierra... Corregía las cosas viciadas, reformaba lo que estaba roto, remozaba lo viejo y caduco, y todo lo que caía en sus manos de los antiguos varones. No hay quien pueda ponderar aquel afán incansable, aquella sed de aprender y enseñar, ¿Qué volúmenes no conoció? ¿Qué ingenios permanecieron para él ocultos, bien fueran católicos o herejes, filósofos y hasta gentiles? ¿Qué versos hay cuya armonía él ignorase?»

El ambiente que se respiraba en torno a la escuela formada por Eulogio era de un claro nacionalismo, lo que provocó algunos enfrentamientos con los pobladores del Al-Andalus. Los primeros choques y martirios dividieron a la población cristiana en dos: los más «prudentes» que censuraban la falta de sensatez de los que testimoniaban su fe con firmeza, y los que consideraban verdaderos mártires a los que habían dado testimonio del Señor. Eulogio se situó entre los últimos, aunque advertía: «para ser mártires es necesaria una vocación como para ser monje. Esa gracia solo a algunos se concede, a aquellos que fueron escogidos desde el principio.»

VIAJE A ROMA FRUSTRADO Y VIAJA A ARAGON

Intentó Eulogio peregrinar a Roma. Era un empeño muy difícil y lograron disuadirlo. Poco después emprende otro viaje. Quiere conocer el paradero de dos de sus hermanos dedicados al comercio por tierras del Rin. No puede conseguirlo, pues las guerras que había a ambos lados del Pirineo le impiden. En Zaragoza recibe noticias tranquilizadoras de sus hermanos. Entonces se dedica a otra tarea muy importante y providencial: recoger en Leyre, Siresa y otros monasterios de Navarra y Aragón manuscritos de la antigüedad, que se llevó a Córdoba para conservar y restaurar la cultura cristiana. Obras de Horacio, Virgilio y San Agustín.

LIDER EN CORDOBA ELECTO ARZOBISPO DE TOLEDO

Una vez en Córdoba y convertido ya en líder del grupo de sacerdotes de San Zoilo, por su santidad y su sabiduría, se dedica a rezar y a escribir, a instruir y alentar a los cristianos, acosados y perseguidos por el Islam, si no abandonaban el cristianismo. Su actividad era tan intensa como su entusiasmo e intrepidez. Es ahora cuando escribe sus obras principales: el Memorial de los Mártires, para ejemplo dé los más débiles, el Documento Martirial, para sostener el ánimo de dos vírgenes cristianas, Flora y María, encerradas en un calabozo, y el Apologético, para defender la fe cristiana. En el año 858, al morir el arzobispo de Toledo, el clero y los fieles de la sede primada lo eligieron para sucederle, aunque no pudo llegar a su sede.

ACOGE E INSTRUYE A LA JOVEN LUCRECIA

Eulogio molestaba a los visires y al cadí por su incansable actividad y su proselitismo. Eulogio había acogido e instruido a la joven Lucrecia, cristiana acusada de apostasía, por ser hija de musulmán. Lucrecia en latín significa "portadora de luz". En 850, en Córdoba gobierna Abderramán. Eran tiempos muy difíciles para los creyentes en Cristo. Lucrecia, aunque era hija de padres musulmanes y vivía el don y la gracia de la virginidad, inusual en aquellos tiempos, que vio clara cuando se convirtió al cristianismo. Había en la ciudad califal un humanista cristiano por excelencia. Todos le conocían por su sabiduría, sus dotes de prudencia, y su arrojo y valentía.

FASCINADA POR EL AMOR

Lucrecia le fascinaba la idea de un Dios amor, entregado enteramente a los hombres con gratuidad absoluta. San Eulogio se encargó de su educación cristiana, aunque sabía a lo que se exponía con su labor de catequista. Pero nunca tuvo miedo en su corazón. Sabía que los padres de Lucrecia se oponían a que dejara la religión musulmana. Cuando vio que no podía vivir con sus padres porque le hacían la vida imposible, se fue a casa de san Eulogio. Este la recibió con una caridad y amor sumos. Sabía a lo que se exponía. A la ira de sus padres y a la murmuración de las gentes, al chisme fácil. A él, sin embargo, no le importaba la reacción de la gente. Se compromete en serio.

LA PONE EN MANOS DE SU HERMANA NIOLA

Como tenía muchas ocupaciones pastorales, se la entregó a su hermana Niola, para que la catequizara y para su cuidado y atención. Lucrecía, acompañada por esta joven, fortificó su fe para los duros momentos que le aguardaban. Los padres la buscaron y denunciaron su desaparición a los jueces. Y cuando la encontraron, la mataron y la arrojaron al río Guadalquivir. Los cristianos, enterados de su ejecución, recogieron sus restos y los enviaron a Oviedo.

EULOGIO CONDENADO A MUERTE

Un juez amigo le aconsejó que disimulara en el juicio para librarle de la muerte. Eulogio le contesta con palabras ardientes propias de un soldado de Cristo. Llevado ante el Emir hizo una defensa firme del cristianismo, aunque se le trató de convencer de que se retractara aunque fuera solo aparentemente. «Pronuncia una sola palabra y luego sigue la religión que quieras» - le decían sus jueces. Viendo su firmeza fue condenado a ser decapitado. Al salir de la sala un eunuco le dio una bofetada, Eulogio presentó la otra mejilla diciendo «pega también aquí». Su biógrafo Paulo dice: «Este fue el combate hermosísimo del doctor Eulogio, éste su glorioso fin, éste su tránsito admirable. Eran las tres de la tarde de un sábado 11 de marzo de 859.» El martirologio mozárabe celebraba su fiesta el 1 de junio. El Romano lo ha puesto el 11 de marzo. El nuevo calendario lo celebra el 9 de enero. «Si quieres que tu oración vuele hacia Dios, le decía su abad, ponle dos alas: el ayuno y limosna». Que su cabeza segada por la cimitarra del verdugo lleve rápida la oración de esta España fría y triste que, estimulada por estos intercesores valerosos,  pide mejores ciudadanos y mayor justicia y verdad en los gobiernos.

Jesús Marti Ballester

PEDIDOS DE ORACION

 

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Nota: Para la Liturgia de la Palabra, utilizo “Liturgia Cotidiana” de Ediciones San Pablo, para el estudio y comentario de la Palabra, utilizo los textos de la Biblia Nácar-Colunga, (SBNC) y/o Biblia de Jerusalén (SBJ),

(3) Para la Lectio Divina, Lectio Divina para cada día del año, de Giorgio Zevini y Pier Giordano Cabra (Eds.) y/o, Intimidad Divina, Fr. Gabriel de Santa M. Magdalena ocd,

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