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MISA DIARIA
DE CAMINANDO CON JESÚS Pedro
Sergio Antonio Donoso Brant Desde el 26
de febrero de 2002 todos los días en Internet – Santiago de Chile-Chile La página de
Misa Diaria, Reflexión Bíblica, Lectio Divina y
Santoral, mas antigua de Internet www.caminando-con-jesus.org
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01-02-2010 |
MD 2457 |
ORDINARIO |
C |
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Tiempo de Cuaresma, segunda semana,
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la Cuaresma |
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ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 25, 11-12 Líbrame, Señor, y concédeme tu gracia. Mis pies están firmes sobre el camino llano, y en la asamblea bendeciré al Señor. ORACIÓN COLECTA Señor, que para remedio del alma nos mandaste mortificar el cuerpo, concédenos que podamos abstenernos de todo pecado y cumplir los mandamientos de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo. LECTURA Dn 9, 4-10 Lectura de la profecía de Daniel. ¡Ah, Señor, Dios, el Grande, el Temible, el que mantiene la alianza y la fidelidad con aquellos que lo aman y observan sus mandamientos! Nosotros hemos pecado, hemos faltado, hemos hecho el mal, nos hemos rebelado y nos hemos apartado de tus mandamientos y tus preceptos. No hemos escuchado a tus servidores los profetas, que hablaron en tu Nombre a nuestros reyes, a nuestros jefes, a nuestros padres y a todo el pueblo del país. ¡A ti, Señor, la justicia! A nosotros, en cambio, la vergüenza reflejada en el rostro, como les sucede en este día a los hombres de Judá, a los habitantes de Jerusalén y a todo Israel, a los que están cerca ya los que están lejos, en todos los países adonde tú los expulsaste, a causa de la infidelidad que cometieron contra ti. ¡A nosotros, Señor, la vergüenza reflejada en el rostro, y también a nuestros reyes, a nuestros jefes y a nuestros padres, porque hemos pecado contra ti! ¡Al Señor, nuestro Dios, la misericordia y el perdón, porque nos hemos rebelado contra él! Nosotros no hemos escuchado la voz del Señor, nuestro Dios, para seguir sus leyes, que él puso delante de nosotros por medio de sus servidores los profetas. Palabra de Dios. COMENTARIO “Hemos pecado, nos hemos rebelado”. Hoy escuchamos una hermosa confesión en la que un portavoz de la comunidad pide perdón al Señor. Esta oración penitencial expresa el sentir del pueblo. Vibra en esta confesión el alma penitente de la comunidad judía pre-cristiana, que sabe de la fidelidad y amor que el Señor manifestó a través de la historia de la salvación, así como de los errores y de las culpas del pueblo. La confesión proclama la justicia del Señor y llama a su amor para que salve ahora. Y para nosotros, que no sabemos cómo confesarnos y olvidamos lo más importante: una postura verdaderamente humilde y una actitud dispuesta a cambiar. Y, por encima de todo, una confianza total en el amor del Padre que nos quiere y nos perdona. SALMO Sal 78, 8-9. 11. 13 R. ¡No nos trates según nuestros pecados, Señor! No recuerdes para nuestro mal las culpas de otros tiempos; compadécete pronto de nosotros, porque estamos totalmente abatidos. R. Ayúdanos, Dios salvador nuestro, por el honor de tu Nombre; líbranos y perdona nuestros pecados, a causa de tu Nombre. R. Llegue hasta tu presencia el lamento de los cautivos, preserva con tu brazo poderoso a los que están condenados a muerte. R. Y nosotros, que somos tu pueblo y las ovejas de tu rebaño, te daremos gracias para siempre, y cantaremos tus alabanzas por todas las generaciones. R. VERSÍCULO Cfr. Jn 6, 63. 68 Tus palabras, Señor, son Espíritu y Vida; tú tienes palabras de Vida eterna. EVANGELIO Lc 6,
36-38 Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas. Jesús dijo a sus discípulos: “Sean misericordiosos, como el Padre de ustedes es misericordioso. No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados. Den, y se les dará. Les volcarán sobre el regazo una buena medida, apretada, sacudida y desbordante. Porque la medida con que ustedes midan también se usará para ustedes”. Palabra del Señor. COMENTARIO “La medida que usen, la usarán con ustedes”. Lucas es muy sensible a presentar el amor de Dios en el perdón y en la misericordia. Y es ahí donde hallamos el corazón del Padre, que se desborda de cariño, donde hallamos la prueba suprema del amor del Maestro, con su corazón “traspasado por la lanza”, ofreciendo perdón. Así es como el Padre quiere hallar nuestro corazón: dispuesto a perdonar para alcanzar su perdón; abierto a la misericordia para llenarlo de su misericordia; generoso al amor para colmarlo con su amor generoso. ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS Señor, escucha bondadosamente nuestros ruegos y libra de las seducciones del pecado a quienes concedes que te sirvan en estos misterios celestiales. Por Jesucristo nuestro Señor. ANTÍFONA DE COMUNIÓN Lc
6, 36 Dice el Señor: “Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso. ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN Señor, que esta comunión nos purifique del pecado y nos haga partícipes de la alegría del cielo. Por Jesucristo nuestro Señor. |
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ESTUDIO
Y REFLEXIÓN BÍBLICA |
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“Sean
misericordiosos” Lc
6, 36-38 Autor:
Pedro Sergio Antonio Donoso Brant 1.
“SEAN
MISERICORDIOSOS, COMO EL PADRE DE USTEDES ES MISERICORDIOSO” Jesús nos trae en este fragmento algunos
importantes consejos de cómo se debe actuar en diferentes asuntos, esto lo
hace porque considera que son muy beneficiosos para nuestra relación fraterna
con nuestros semejantes, el nos hace ver la ventaja e influencia de un trato
favorable, y así, podemos contar siempre con el buen entendimiento de nuestro
prójimo, así, podemos conseguir reciprocidad en la buena convivencia. Jesús dijo a sus discípulos; “Sean
misericordiosos, como el Padre de ustedes es misericordioso” La misericordia,
es la inclinación a compadecerse y mostrarse comprensivo ante las miserias y
sufrimientos ajenos, además para nosotros los cristianos, es el atributo de
Dios por el cual perdona y remedia los pecados y miserias de las personas. Esta es la nueva actitud de los hombres
frente a otros hombres, ser comprensivos, misericordiosos, este es el
comportamiento y el estado de ánimo que debemos manifestar exteriormente y
sentir interiormente, es la nueva actitud del cristiano hacia los hombres,
incluso con los enemigos, con esta actitud, tenemos la oportunidad de superar
toda agresividad, la nuestra y la de ellos, porque si somos misericordiosos
con nuestros enemigos, éstos dejan de serlo por nuestra parte y les damos la
oportunidad, como posibilidad sincera de que ellos al mismo tiempo no nos
consideren ya como tales, sino amigos, y de esta forma nace un cambio de su
actitud hacia nosotros. Estamos entonces en el camino hacia el amor
universal, y a nosotros como cristiano nos corresponde dar el primer paso y
así abrir las puertas a la conversión al amor de nuestros enemigos La instrucción que nos da Jesús, es dar el
bien, el bien que a nosotros nos gusta y ese es la practica de misericordia,
nosotros tenemos un corazón humano y sensible, no le causamos dolor a los
demás, y no deseamos que nos causen dolor, rezamos por todos y deseamos que
todos recen para que a todos nos lleguen las mismas bendiciones. 2.
"NO JUZGUEN
Y NO SERÁN JUZGADOS; NO CONDENEN Y NO SERÁN CONDENADOS; PERDONEN Y SERÁN
PERDONADOS”. En efecto no es bueno creer que podemos
valorar las acciones y las condiciones por las que pasan nuestros hermanos y
emitir opiniones o juicios, e incluso una sentencia, porque no tenemos
autoridad sobre ello, y para que los demás no lo hagan con nosotros de igual
forma. No estamos llamado a imponer penas y castigos, pero si ha ser
misericordioso. Perdonen dice Jesús, esto es libremos de la pena que le causa
dolor, daño, molestia o castigo a un hermano, pero con la obligación de no
tenerlas en cuenta y olvidarla para que la persona no sea perjudicada, si
actuamos de esta manera, ellos actuaran de la misma forma con nosotros. El cristiano no debe ser voz para juzgar a
sus hermanos, esto también es algo difícil, especialmente con nuestra natural
predisposición de querer enjuiciar a todos y por todo, y mucha veces sin
conocer la verdad como se presentan las situaciones que juzgamos, pero no
solo no debemos ser jueces, tampoco debemos ser verdugos, no nos compete a
nosotros castigar, y si alguien lo necesita, dejémosle esa competencia a
Dios, que al final siempre otorga el perdón. 3.
“DEN, Y SE LES
DARÁ”. Les volcarán sobre el regazo una buena
medida, apretada, sacudida y desbordante” Es el amor de del Señor, el que
hermosamente nos dio todo, es el dale a todo el que te pida, y al que tome lo
tuyo no se lo reclames. Como cristianos, debemos estar dispuesto a la
generosidad, inclinado a dar lo que tenemos sin buscar nuestro propio
interés, dándole a los demás más de lo que pide, prestándole sin esperar
recibir nada a cambio, esto a imitación de Dios, que es bondadoso incluso con
los desagradecidos y hombres malo, a los cuales no les niega su misericordia. Dar es regalar, ceder voluntaria y
gratuitamente, es poner en manos de otra persona, es proporcionar o proveer,
asignar o adjudicar según lo que corresponde, sugerir o indicar, otorgar o
conceder como una gracia, es ocasionar o causar, transmitir o comunicar
enseñanza, si esto hacemos, eso recibiremos. 4.
“PORQUE LA
MEDIDA CON QUE USTEDES MIDAN TAMBIÉN SE USARÁ PARA USTEDES”. Por eso no debemos hacer a los demás, lo
que no queremos que hagan con nosotros, porque con la misma referencia que
comparamos, no van a comparar, con la misma cualidad que apreciamos y
enfrentamos a un hermano nos apreciaran y nos enfrentaran, con las mismas
palabras que tratamos, seremos tratados, si somos moderados, nos trataran con
moderación. Reconozcamos, que tenemos dos medidas para
medir, una para medir nuestros actos, y otra medida para aplicarla a los
demás, por lo general, nosotros nos medimos con generosidad, con amplitud,
somos condescendientes, nos justificamos, somos benevolentes, damos
explicaciones, pero con los demás somos severos, algunas veces duros y no nos
acordamos de ser misericordiosos. Cada uno mide a los demás según su corazón,
¿con que corazón queremos que nos midan? 5.
EL
MISERICORDIOSO, NO HACE SUFRIR A LOS DEMÁS “Sean misericordiosos”, “No juzguen”, No
condenen” “perdonen”, “Den”, Estas normas son las que hay que cumplir, porque
así está pedido por Jesús, es talvez algo difícil lo que nos corresponde
hacer, y el merito esta en hacerlo de verdad, todo esto nos lleva a amar al
prójimo incluso cuando se ha convertido en nuestro enemigo, porque amar a los
que nos aman, no es difícil, pues hay cierta reciprocidad. El merito de
nuestro amor al prójimo, no esta en tanto en lo que amemos, cuanto en lo
amemos en Dios, como lo hace Dios, y según Dios, es entonces cuanto mas
veamos a Dios en los hombres, mas será nuestro merito. El saber convivir con los demás, el
respetar a todos los hombres, el amar nuestros enemigos, hacer el bien y
prestar sin esperar nada en cambio, son actitudes que serán consideradas para
en el día de encuentro con rostro del Señor. El actuar de Dios es siempre
bondadoso incluso con los desagradecidos y malvados, con rostro de padre
compasivo. A imagen de ese Dios siempre misericordioso. El misericordioso, no
hace sufrir a los demás, y se vemos que otros sufren, debemos sentirnos
tocado por ese mismo sufrimiento. El que seamos cristianos, es ser
comprometido incondicionalmente a Cristo y, necesariamente, hacer nuestra
cada una de sus enseñanzas, es decir ponerlas en prácticas y no olvidarse de ellas. El
Señor les Bendiga Pedro
Sergio Antonio Donoso Brant |
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PARA LA LECTIO DIVINA (3) |
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EN LA ORACIÓN ES DONDE PODREMOS ENCONTRAR
A DIOS, CONOCERLO, HABLAR CON EL Y, SOBRE TODO, ESCUCHAR SU VOZ La vida
cristiana nos presenta a menudo, por no decir siempre, la dolorosa condición
de comprobar nuestras carencias y las trágicas situaciones de muerte y odio
que dominan en el mundo. Si nos quedamos sólo en la crónica corremos el
riesgo de ahogar la confianza y la esperanza. ¿Qué hacer? Es preciso tener la
valentía de mirar con ojos nuevos, purificados por un sincero arrepentimiento
y por la oración. En la oración es
donde podremos encontrar a Dios, conocerlo, hablar con El y, sobre todo,
escuchar su voz. Entonces se manifestará a nuestros ojos en su misteriosa y
paradójica trascendencia: tan grandioso y, sin embargo, tan cercano,
benévolo, paciente. Nuestro corazón se abrirá a su propia verdad y a la de
los demás: en presencia de Dios todo juicio de condena se transforma en
humilde petición de perdón para todos, porque todos somos corresponsables
de tanto mal. En este
encuentro continuamente repetido cambia el modo de ver la historia personal y
universal: en la oración aprendemos a descubrir las huellas de la presencia
de Dios, las semillas de bien, ocultas pero reales, de las que esperamos con
fe y paciencia que germinen y florezcan. ORACION Cuando la
mezquindad de mis horizontes pretende juzgar los infinitos espacios de tu
misericordia, Señor, escucha; Señor, perdona. La impaciencia hace que coseche
sólo en la vida fatigas, sufrimientos, promesas vacías o pruebas inútiles.
Dilata mi pobre corazón para no contristar al Espíritu que todo lo sostiene y
lo renueva todo. Enséñame, oh Dios, el arte de
elegir lo mejor en todo y en cada uno, ayúdame a mirar al mundo con tu amor
de Padre. Concédeme una
mirada sincera y serena de mí mismo: reconociéndome, mirado con benevolencia,
esperado, perdonado, aprenda así a perdonar, a esperar, a callar. Sugiéreme
el tiempo y modo más oportunos para ofrecer a cada uno la ayuda que necesite
sin excluir a nadie en mi interior. Cuando el temor
me asalte y vacile mi esperanza, Señor, hazte cargo de todo; que me limite a
gritar: "¿Hasta cuándo, Señor?". No con orgullo o amargura, sino
con las lágrimas de un niño que sabe hablar a su Padre. |
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SANTORAL |
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SAN ROSENDO, obispo y monje 907-977 El siglo X - el siglo oscuro del Pontificado, la edad de hierro del cristianismo - cuenta entre sus glorias a San Rosendo, el patriarca de los monjes del noroeste de España. Nace en Salas de Galicia, el año 907, hijo del conde don Gutierre Méndez, que era uno de los condes más poderosos que rodeaban a Alfonso el Magno. Su madre, la condesa Santa Ilduara, ya antes de darle a luz, había sentido la premonición de que su hijo sería "santo delante de Dios y grande delante de los hombres". A Rosendo, desde muy pronto, se le vio más inclinado al silencio y a la piedad que a la corte y a la espada. Se forma en la escuela episcopal de Mondoñedo. Sigue la vida religiosa en el monasterio de Caveiro. Era allí ya prior, cuando es elevado a obispo de Dumio. Todos le admiraban por su sabiduría y su bondad. Estaba muy preparado en las letras y en las ciencias. Se había adentrado en el conocimiento de las Sagradas Escrituras y en los Santos Padres. Todavía muy joven, fue nombrado obispo de Dumio y luego de Mondoñedo. Trabajó mucho en la abolición de la esclavitud. Consiguió en este campo grandes frutos. Funda la abadía de San Salvador de Celanova, no lejos de Orense, donde los hombres puedan «permanecer día y noche en las batallas del Señor. Como fanales «limpísimos en los que tú, Señor, te complazcas habitar; y habitando los santifiques, como quienes han dejado el mundo para seguirte a Ti. A Rosendo le iba más el monasterio que la silla episcopal. Un día se presentó ante el abad Franquila, le pidió el hábito y se quedó en Celanova. Allí trabajaba y servía como el último de los monjes. Su emblema era una cruz, de cuyos brazos colgaba un compás y un espejo. La cruz, explicaba Rosendo, es el compás de nuestra vida y el espejo de nuestras almas. Había encontrado el "almo reposo", de que nos habla fray Luis de León, libre de los trajines de la corte. Pero el rey Ordoño III le rogó que aceptase el gobierno de la provincia que antes había regido su padre. Rosendo, siempre dispuesto a servir, aceptó. Actuó de Virrey en tiempos difíciles, de invasiones de normandos por mar, y de moros por tierra. Como buen Pastor, dispuesto a dar la vida por sus ovejas, acompaña a sus ejércitos. El triunfo es celebrado en Santiago con grandes fiestas. El monje gobernador actuó con prudencia y energía. Pacificada la provincia, volvió otra vez a su cenobio. De nuevo le sacan de allí para ponerle al frente de la diócesis de Santiago, pues había sido depuesto, por sus desmanes, el obispo Sisnando. Entre otras actividades, asistió a un concilio en León con San Pedro Mezonzo. Sisnando. logró volver, y Rosendo se retiró feliz a su monasterio. Los últimos años los pasa retirado, primero como un religioso más y después como abad en el Monasterio de Celanova hasta su muerte santa el 1 de marzo del año 977. Su testamento es una oración: "Salvador de los hombres, destruyendo cuanto encadena mi alma a la vida presente, dame valor para seguir tus pisadas con ánimo generoso y asiduo vencimiento". Viendo que se acercaba la muerte, firmó su testamento, que es una ferviente oración, confesión de fe y efusión de amor. El testamento nos revela la suave fisonomía de su alma piadosa y llena de fe. Recuerda a sus monjes la fundación del monasterio y la organización de una comunidad tan numerosa. Les da normas concretas para no caer en la mediocridad. Los monjes, a su lado, le piden que les siga protegiendo desde el cielo. Rosendo les pide que pongan en Dios toda su confianza, y que se mantengan unidos junto a su abad. Como emblema de su vida había trazado una Cruz; de cuyos brazos colgaban un compás y un espejo; porque "la Cruz es compás de nuestra vida y espejo de nuestras almas". Santoral preparado por la Parroquia de la
Sagrada Familia de Vigo |
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PEDIDOS
DE ORACIÓN |
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Les ruego de corazón, sus oraciones por
Chile, mí país, ha sufrido un terremoto calificado como el quinto mas grande
del mundo de los que se tienen registro, grado 8,8 escala Richter, hay mucha
gente sufriendo por la perdida de vida de sus familiares y amigos y de sus
bienes, tanto por el sismo como por los tsunamis, unámonos en oración, para
que el Señor les regale alivio y consuelo a tantos que sufren por esta
desgracia de la naturaleza. Unidos en la oración Pedro Sergio |
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La Pagina de la Misa Diaria, esta preparada y es enviada por
Pedro S. A. Donoso Brant, desde Santiago de Chile, como un servicio de
apostolado, amor por la Iglesia y a Nuestro Señor Jesucristo. Les ruego su
oración, para que pueda mantenerse este servicio y subsidio, dando gracias a
nuestro Dios que tanto nos ama. Nota: Para la Liturgia de la Palabra, utilizo “Liturgia
Cotidiana” de Ediciones San Pablo, para el estudio y comentario de la
Palabra, utilizo los textos de la Biblia Nácar-Colunga, (SBNC) y/o Biblia de
Jerusalén (SBJ), (3)
Para la Lectio Divina, Lectio Divina para cada día del año, de Giorgio Zevini
y Pier Giordano Cabra (Eds.) y/o, Intimidad Divina, Fr. Gabriel de Santa M.
Magdalena ocd, ESTA PERMITIDO EL RE-ENVIO, LA COPIA Y LA PUBLICACIÓN DE ESTA
PAGINA, SOLO DEBE INDICARSE EL AUTOR Y LAS FUENTES DE ORIGEN Nota sobre la
publicidad: La publicidad que pueda aparecer debajo de esta pagina, no es de
responsabilidad de Caminando con Jesús. Este es un servicio gratuito, no
recibe ningún tipo de ayuda económica y no la busca, gratuito hemos recibido
mucho, gratuito queremos dar todo lo mejor que podamos, pero sin en esa
publicidad no podría llegar hasta sus correos este servicio. |
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