Misa Diaria, Ciclo C

 

MISA DIARIA DE CAMINANDO CON JESUS

"La Eucaristía es fuente y culmen de toda la vida cristiana" (LG 11)

Página de Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

21 años en Internet

 

La edición de la Misa Diaria, Reflexión Bíblica, Lectio Divina y Santoral, enviada por correo por sistema de grupos, es las más antigua de Internet, comenzó en el año 1998 y hoy llega a más de 23.680 suscriptores de 56 países distintos. Se envía desde Santiago de Chile. Si desea suscribirse o comunicar algo, escriba al correo electrónico:

caminandoconjesus@vtr.net

Este subsidio está publicado todos los días en la página WEB en este link: MISA DIARA

Cantidad de correos abierto-acumulados a la fecha: Contador Gratis  facebook

WEB:        www.caminando-con-jesus.org       www.caminando-con-maria.org       www.santateresadelosandes.cl

Suscriptores: 23.680

Fecha: 1-10-2019

Edición N.º MD 7.685

 

Santa Teresa del Niño Jesús, 1 de Octubre

TeresaLisieux Nació en Alençon, Francia, en 1873. Su padre era relojero y su madre bordadora. Teresa sintió la llamada de Dios a los 12 años, y a los 14, en la Navidad del 1886, decidió consagrarse en fidelidad a Dios. El mismo año, al no poder entrar en el Carmelo por ser menor de 18 años, viajó con una peregrinación a Roma, y en la audiencia del papa León XIII, se adelantó decidida hacia él y le pidió dispensa de edad para ser admitida en el Carmelo, y a los cuatro meses, con 15 años, entraba en las carmelitas de Lisieux, donde estaban ya dos de sus hermanas. Pero en el convento no encontró la santidad que esperaba; sin embargo, en lugar de lamentarse, inició con su vida la reforma del convento, que continuó sobre todo como maestra de novicias. Se le llama “Teresita”, en razón de su infancia espiritual, de su sencillez, humildad, obediencia, de su permanente sonrisa inocente, su vida del todo normal, a simple vista. Al no poder ir a misiones, como anhelaba anhelo, descubrió gozosa su vocación en la Iglesia: “Mi vocación es el amor”. Sonreía feliz a la vida; y en los recreos, a pesar de las penitencias y sufrimientos, tantas veces injustos, se divertía, reía y hacía reír. A cambio de malos tratos, difamaciones y ofensas, devolvía perdón, paz y alegría. Vivía la unión con Dios a la altura de los grandes místicos, como lo demuestra en su obra “La historia de un alma”. En 1897 emigró dichosa a la vida eterna, a causa de la tuberculosis. “Yo muero, entro a la vida” decía Teresita. Tenía sólo 24 años, pero su vida extraordinaria en lo ordinario le mereció los títulos de doctora de la Iglesia y Patrona de las Misiones, al lado de san Francisco Javier. (Leer más: http://www.caminando-con-jesus.org/TERESITA/index.htm)

Leccionario del santoral; Is 66, 10-14, Salmo 130, 1-3; Mt18, 1-5

 

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Deut 32,1O-12

El Señor la rodeó y la cuidó, la protegió como la pupila de sus ojos. Como el águila extendió sus alas, la tomó consigo y la llevó sobre sus plumas; el Señor solo la condujo.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que has preparado tu reino para los humildes y pequeños, ayúdanos a seguir confiadamente el camino de santa Teresa del Niño Jesús, para que, con su intercesión, podamos contemplar tu gloria eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Por nuestro Señor Jesucristo.

LECTURA Zac 8, 20-23

COMENTARIO: Los distintos destierros del pueblo elegido tienen su raíz en haberse apartado de Dios. El camino de fidelidad en cambio, despiertan el interés, en los demás pueblos, por conocer al Dios de Israel. ¿Nuestra experiencia de Dios atrae o aleja?

Lectura de la profecía de Zacarías.

Así habla el Señor de los ejércitos: Vendrán asimismo pueblos y habitantes de muchas ciudades. Los habitantes de una ciudad irán a otra, diciendo: «Vamos a apaciguar el rostro del Señor y a buscar al Señor de los ejércitos; yo también quiero ir». Pueblos numerosos y naciones poderosas vendrán a Jerusalén a buscar al Señor de los ejércitos y a apaciguar el rostro del Señor. Así habla el Señor de los ejércitos: En aquellos días, diez hombres de todas las lenguas que hablan las naciones, tomarán a un judío por el borde de sus vestiduras y le dirán: «Queremos ir con ustedes, porque hemos oído que Dios está con ustedes».

Palabra de Dios.

SALMO Sal 86, 1-7

R. ¡Dios está con nosotros!

¡Ésta es la Ciudad que fundó el Señor sobre las santas Montañas! Él ama las puertas de Sión más que a todas las moradas de Jacob. Cosas admirables se dicen de ti, Ciudad de Dios. R.

«Contaré a Egipto y a Babilonia entre aquéllos que me conocen; filisteos, tirios y etíopes han nacido en ella». R.

Así se hablará de Sión: «Éste, y también aquél, han nacido en ella, y el Altísimo en persona la ha fundado». R.

Al registrar a los pueblos, el Señor escribirá: «Éste ha nacido en ella». Y todos cantarán, mientras danzan: «Todas mis fuentes de vida están en ti». R.

ALELUYA Mc 10, 45

Aleluya. El Hijo del hombre vino para servir y dar su vida en rescate por una multitud. Aleluya.

EVANGELIO Lc 9, 51-56

COMENTARIO: Las intenciones de Santiago y Juan parecen responder al objetivo divino: quemar el mal y hacer un mundo mejor. Pero Jesús enseña a sus discípulos otro método: no arrancar el mal, sino de transformarlo en bien, asumiendo la propia cruz. El trigo y la cizaña crecen juntos, ya llegará el tiempo de la cosecha.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Cuando estaba por cumplirse el tiempo de su elevación al cielo, Jesús se encaminó decididamente hacia Jerusalén y envió mensajeros delante de Él. Ellos partieron y entraron en un pueblo de Samaría para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron porque se dirigía a Jerusalén. Cuando sus discípulos Santiago y Juan vieron esto, le dijeron: «Señor, ¿quieres que mandemos caer fuego del cielo para consumirlos?» Pero Él se dio vuelta y los reprendió. Y se fueron a otro pueblo.

Palabra del Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, te proclamamos admirable en la conmemoración de santa Teresa del Niño Jesús, y te pedimos humildemente que, así como sus méritos fueron de tu agrado, aceptes esta liturgia que celebramos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE COMUNIÓN Mt 18,3

Si no se convierten y no se hacen como niños, no entrarán en el reino de los cielos, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

El sacramento que recibimos, Padre, encienda en nosotros aquel fuego de amor con el que santa Teresa del Niño Jesús se entregó a ti, implorando para todos tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

  REFLEXIÓN BÍBLICA

 

“Jesús se encaminó decididamente hacia Jerusalén”

Lc 9, 51-56

Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

 

1.    JESÚS SE ENCAMINÓ DECIDIDAMENTE HACIA JERUSALÉN

Cuando estaba por cumplirse el tiempo de su elevación al cielo, Jesús se encaminó decididamente hacia Jerusalén. Este camino conduce a su muerte en la cruz y, después, a su resurrección. Se encaminó decididamente. Esta expresión significa, al pie de la letra, “endurecer el rostro”. La expresión está tomada de uno de los cantos del Siervo de YHWH: “Endurecí mi rostro como el pedernal” (Is 50,7). Jesús no sólo tiene una visión clara de los dolores a los que deberá hacer frente, sino que se abandona por completo a la voluntad del Padre. Es la “hora” de Jesús a la que alude el Evangelio de Juan: “Ha llegado la hora  en que el Hijo del hombre va a ser glorificado”. (Jn 12,23), “Se acerca la hora, y ya ha llegado,  en que ustedes se dispersarán cada uno por su lado,  y me dejarán solo.  Pero no, no estoy solo, porque el Padre está conmigo”. (Jn 16,32). La hora expresa la voluntad de entrega de la vida de Jesús.

2.    JESÚS ENVIÓ MENSAJEROS DELANTE DE ÉL.

Ellos partieron y entraron al pueblo de Samaria para prepararle alojamiento para Él y sus discípulos. Era necesario y muy normal pasar por estas tierras de Samaria, cuando se viajaba de Galilea a Jerusalén. Pero existía mucha hostilidad entre samaritanos y judíos hasta el punto de que no se hablaban.

Sin embargo, como nos relata el Evangelio, no recibieron a Jesús y sus discípulos porque se dirigía a Jerusalén. En efecto, ellos sabían que eran peregrinos venidos de Galilea, sin embargo no fueron acogidos, ¿Por qué? Seguramente no hubo sencillez en el corazón de estos samaritanos. Lo que está claro es que no les pareció bien el hecho de que Jesús encaminara sus pasos a Jerusalén, entonces mostraron su mala voluntad, negándoles hospitalidad.

3.    "SEÑOR, ¿QUIERES QUE MANDEMOS CAER FUEGO DEL CIELO PARA CONSUMIRLOS?

Esta experiencia de no ser aceptado, prepara a los apóstoles para más adelante, de este modo cuando ellos tengan que salir a predicar el evangelio, sepan ya de las dificultades, porque no siempre va a ser todo fácil, como entrar en todas partes. Pero frente a estos casos hay que ser pacientes y mansos, no ser hostiles e iracundos, y mucho menos vengativos con sus perseguidores.

Dice el Evangelio que cuando los discípulos Santiago y Juan vieron esto, le dijeron: "Señor, ¿quieres que mandemos caer fuego del cielo para consumirlos?" Con esta actitud, observamos que los apóstoles aún no estaban preparados para ser rechazados, por eso le preguntaron a Jesús si podían hacer caer fuego sobre la ciudad. Frente a esta pregunta, Jesús les enseña que no debe haber venganza, manifestando que la verdadera virtud no es vengativa, y que no hay caridad allí donde exista la ira, así es, como no se debe estar en contra de la flaqueza humana, al contrario, esta debe ser confortada, por eso la indignación contra los hombres no es actitud cristiana.

4.    JESUS REPRENDIO A SUS AMIGOS

Así es como Jesús, se dio dirigió directamente a sus amigos y los reprendió, seguramente les debe haber dado además un sermón para una amonestación más educativa y luego se fueron a otro pueblo.

Nos podemos imaginar a un Jesús dolido por la actitud de sus discípulos, entristecido por tener que reprenderlos, apenado por esta actitud vengativa justamente porque a ellos les había enseñado lo que era amar al prójimo y porque "El Hijo del hombre no había venido a perder las almas, sino a salvarlas", porque la venganza no es Espíritu de Dios sino del maligno. En efecto, como nos dice San Juan, “Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por El (Jn 3,17)

5.    JESÚS RECHAZADO POR LOS SAMARITANOS E INCOMPRENDIDO POR SUS PROPIOS DISCÍPULOS

La lectura de este fragmento del Evangelio, nos muestra a Jesús rechazado por los samaritanos e incomprendido por sus propios discípulos, estas son las posturas en las cuales no debemos caer, por una lado el rechazo y por otra la incomprensión.

Es posible que Santiago y Juan hayan sentido dolor por el rechazo de los samaritanos a su Maestro, molestia muy humana y algo natural en dos pueblos que no se aceptaban mutuamente, pero para el Señor, ese no es el espíritu del Reino. Hoy debemos guardar en mente este rechazo de Dios si pensamos así vengativamente de nuestros hermanos vecinos de otras nacionalidades, ya que no estamos cumpliendo con el mandato de Jesús, amar al prójimo como a nosotros mismos.

6.    EL RECHAZAR ACOGER A JESÚS, ES RECHAZAR A DIOS

Por otra parte, el rechazar acoger a Jesús, es rechazar a Dios. Esto es algo que se da en todos, en efecto inconscientemente algunas veces no estamos de acuerdo con el Plan de Dios en nosotros. Pero cuando no queremos aceptar la voluntad de Dios, ¿a quién estamos rechazando?, cuando huimos del sacrificio, ¿a quién estamos no estamos aceptando?, cuando no somos comprensivo con el que sufre, ¿con quién no somos comprensivos? Nuestra vida siempre debe estar orientada por los principios del Evangelio, por las enseñanzas de Jesús, como las expuestas en San Juan 15, 9-17 “Ámense los unos a los otros Como el Padre me amó, así también os he amado Yo: permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos permanecerán en mi amor, como Yo he cumplido los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor”. Vivamos pues, por las inspiraciones de la gracia y del Espíritu Santo.

El Señor les Bendiga

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant 

PARA LA LECTIO DIVINA  (3)

 

TODOS ESTAMOS NECESITADOS DE LA SALVACIÓN

La primera lectura y el pasaje evangélico parecen mantener, en apariencia, dos visiones opuestas. Por una parte, está el mensaje de Zacarías, con la perspectiva optimista de la conversión de los gentiles y de una peregrinación universal, en la que Israel va en cabeza de la procesión que sube hacia Sión. En el evangelio, en cambio, nos las vemos con la cerrazón de Israel, que está implicada en el rechazo de Jesús, y con la incredulidad de los samaritanos, que niegan toda hospitalidad al Nazareno y a sus discípulos.

En realidad, ambas visiones no son contradictorias, sino que están profundamente coordinadas en el plan de la salvación. En el pecado de incredulidad, que conduce a excluir a Jesús de la vida humana, están implicados tanto Israel como los samaritanos y cada uno de nosotros. Todos estamos necesitados de la salvación, que nos viene precisamente del hecho de que Jesús hizo frente con valor a su destino de pasión y muerte en obediencia al plan del Padre.

La salvación que Jesús ofrece a todo el mundo es el cumplimiento de las antiguas profecías de una redención universal, y entre esas profecías figura precisamente como un ejemplo fúlgido el presente oráculo de Jeremías. A buen seguro, el Evangelio sigue sufriendo todavía hoy rechazo y oposición, pero al discípulo dócil le está prohibida toda impaciencia, dado que ésta, más que celo amoroso, muestra una fe pequeña y representa un obstáculo para un testimonio auténtico de la obra de Cristo.

ORACION (3)

 

Señor Jesús, bendigo el valor con el que endureciste tu rostro como piedra y emprendiste el camino hacia la cruz, aun sabiendo que nosotros te habríamos de corresponder con la incredulidad, la indiferencia e incluso la hostilidad.

Bendigo la paciencia de la que haces gala incesantemente con nosotros, que nos mostramos a menudo impacientes y severos con los otros y con sus errores. Bendigo tu misericordia con nosotros, que no éramos hijos de Israel pero que precisamente gracias a tu muerte hemos sido hechos partícipes de las promesas que hiciste a tu pueblo. Bendigo tu fidelidad, gracias a la cual te has seguido fiando de nosotros y creyendo en nuestro discipulado, a pesar de nuestras defecciones y caídas.

Me aferro al borde de tu manto, seguro de que encontraré en ti al que me cura de mis infidelidades y me conduce a la casa del Padre. Amén.

 

SANTORAL

 

FIESTA DE SANTA TERESA DEL NIÑO JESÚS”

Cada santo ha dejado en la tierra una estela de luz, que le ha llevado a la comunión con Dios. No hay dos santos clonados, ni dos caminos iguales. Cada santo ha vivido la Vida divina de una manera, porque cada persona tiene su carácter particular, pues la gracia no destruye las propiedades naturales. Y cuando relata su itinerario, cada uno describe el camino que él ha seguido, como una variedad más. Santa Teresita sufrió una verdadera crisis cuando trató de elegir su vocación específica, porque su ambición era inmensa: quería ser guerrero, sacerdote, apóstol, misionero, profeta, doctor, mártir... El ardor la consumía.

Tomó las cartas de San Pablo y leyó los capítulos 12 y 13 de la Carta a los Corintios. Yo os enseñaré un camino mejor: “el amor”. Había encontrado su vocación: En el cuerpo de su Madre la Iglesia, será el corazón. Sin el corazón no funciona ningún miembro. Siendo el corazón, la que quiere reunir todas las vocaciones, lo va a conseguir porque infundirá amor en todos. Yo ayudaré, a los sacerdotes, a los misioneros, a los doctores, a los mártires, a todos. Pero ¿con qué modalidad vivirá ese amor? Con un modo muy sencillo, como su propio carácter; un camino que fuera reflejo de su espíritu, y orientación para otras almas semejantes a la suya. Por el caminito de infancia espiritual, que es tan específico como su alma. Su pensamiento se inspiró en el convencimiento de que no todos los caminos son buenos para todas las almas.

1.    MUCHAS SENDAS

Al comenzar su vida espiritual, se encontró con una multitud de sendas, pero advirtió que ninguna resultaba a propósito para su espíritu, porque: “Eran caminos demasiado perfectos para mi alma”. Y volviéndose a Jesús, le dijo que su deseo era llegar a la cumbre de la montaña del amor. Que la condujese por donde fuera su gusto, pues a ella no le importaba la aspereza del camino con tal de llegar al término. Esta actitud entraña el secreto de su caminito de infancia espiritual. No escoge ningún camino determinado, y, en eso mismo marca el camino del abandono en los brazos de Dios, en el que predomina el abandono y la confianza, que tiene una ventaja sobre todos los demás, pues lo reduce al elemento esencial de toda santidad. Se entregó a Jesús para que la llevara por donde Él quiera, sin importarle que el camino fuera lleno de claridades o de túneles tenebrosos. Por eso, cuando anduvo por medio de oscuridades espirituales, que no la permitían saber dónde se encontraba, si adelantaba o retrocedía, caminaba con la misma seguridad que si se viese conducida entre claridades divinas. En este estado de confianza plena en Dios el alma no necesita ver ni sentir nada para tener la más absoluta certeza de que va bien, sabiendo que va en los brazos de Dios. Se llama caminito porque prescinde de los caminos extraordinarios, y demuestra el estado de infancia ante Dios y porque es corto en cuanto renuncia a distancias que se pueden medir. No es caminito porque es el que recorren las personas imperfectas. Y su carisma será enseñar su caminito: "Presiento que voy a entrar en el descanso, pero sobre todo presiento que mi misión va a comenzar: la misión de hacer amar a Dios como yo le amo, de entregar mi caminito a las almas".

Tras la anestesia puedes cortar lo que quieras. El amor de Dios adormece los apetitos. Ella nos cuenta que cuando ve a su Dios mendigo de amor no lo puede resistir. El crucifijo del patio le mendiga sacrificios. Pero su amor es tan delicado que quiere ser "imitación de la humilde violeta, que derrama su aroma sin que las criaturas sepan de dónde viene el perfume. Lo ha aprendido en su Maestro y consanguíneo, San Juan de la Cruz. Para no afligirle no llorará delante de Dios. “¿Llorar delante de Dios? No, para no entristecerle”. Por lo mismo sonreirá durante las disciplinas. Quiere coger a Jesús por el Corazón. Si un niño se echa al cuello de su madre... todo lo consigue. Y esto vale para todos, aunque fuera una gran pecadora como Magdalena o el buen ladrón.

2.    LAS NECESIDADES DE NUESTRO TIEMPO

El Papa Pablo VI, en carta dirigida al obispo de Bayeux - Lisieux, con motivo del Centenario del nacimiento de santa Teresa, quiso que el mensaje de la Santa de Lisieux fuera expuesto de acuerdo con las necesidades espirituales de nuestro tiempo. "Formulando estos votos con un corazón ardiente, os alentamos, querido hermano en el Episcopado, a emplear todos los medios para que el mensaje de la Santa de Lisieux sea expuesto nuevamente, meditado, profundizado, de acuerdo con las necesidades de nuestro tiempo... (Ecclesia, 20 enero 1973, pág. 11). Las necesidades de nuestro tiempo... unos se secularizan porque no encuentran aún bastante clara la identidad del sacerdocio... Otros apenas si tienen tiempo para las pequeñas tareas sin brillo, pensando que son ellos los que forjan la historia de la Iglesia... Otros, en busca de novedades, resucitan errores ya viejos en la historia multisecular de la Iglesia...

3.    LAS NECESIDADES DE NUESTRO TIEMPO

Lo que está necesitando la Iglesia de hoy es el programa que Teresa del Niño Jesús nos propone: su caminito de infancia espiritual. A lo que menos nos resignamos es a ser niños. Ya somos muy mayores. Y se proclamará con voz ahuecada llena de soberbia que hemos llegado a la mayoría de edad. Con tanto como hoy se sabe... Con las cumbres tan altas que ha alcanzado a estas horas la inteligencia del hombre... hacernos niños... Y sin embargo Jesús nos dice: "Si no os hiciereis como niños no entraréis en el Reino de los Cielos» (Mt 18,3). Pero hacernos niños supone dar un golpe mortal a la soberbia en que se está destruyendo la vida humana. Dar valor a las cosas pequeñas. Porque no son las cosas las que tienen valor sino el amor con que están vivificadas. Dios no necesita nuestras deslumbrantes obras, nuestras retóricas huecas... Lo que Dios busca es nuestro amor. Y el amor puro puede vivificarlo todo: desde las recepciones de un Jefe de Estado hasta la acción tan trivial de pelar patatas en la cocina. He ahí las necesidades de nuestro tiempo.

Esta es la llaga que con dedo certero señaló el Papa Pablo VI cuando pidió "que el mensaje de santa Teresa fuera propuesto de acuerdo con las necesidades de nuestro tiempo". Es el amor por lo pequeño, el cuidado de lo más opaco, la atención a las cosas más insignificantes, que son las que constituyen en mayor número la vida humana, lo que hay que hacer y además, hacerlo por amor de Dios. En eso es maestra Santa Teresa.

4.    NATURALEZA TÍMIDA, Y SUS CIRCUNSTANCIAS

Es muy joven, vive en un claustro, bajo una Regla, limitada para realizar acciones grandes. A ella no parece que le convenía un camino de penitencias corporales extraordinarias, ni siquiera de grandes obras externas. Cada persona ha de florecer en el lugar y clima en que está plantada. Hoy vemos a un Juan Pablo II, ya anciano, desbordado de actos multitudinarios. Y lo hemos visto durante casi 23 años derrochando todavía mayor dinamismo. Él sintió vocación de carmelita descalzo y lleva el escapulario desde sus años de juventud. Antes de entrar al seminario, siendo estudiante universitario en Cracovia, pensó seriamente en entrar en el Carmelo, tras leer las obras de San Juan de la Cruz. Sus escritos místicos le apasionaron hasta el punto de que en ellos basó su tesis doctoral de teología, defendida ante la Universidad Pontificia de Santo Tomás, Angelicum, en Roma. El Cardenal Sapieha, su Arzobispo de Cracovia, desvió su vocación. Si hubiera seguido aquel camino, su vida y su trayectoria habrían sido muy diferentes. Teresa de Jesús, la Madre Fundadora del Carmelo de Teresita, siguió una senda muy distinta de la de su hija. Cada uno en su lugar ha de echar las flores de acuerdo con sus circunstancias, cualidades y talentos. Teresita sólo pedía unos brazos divinos que la llevaran a las cumbres de la montaña del amor. Se acaba de descubrir el ascensor, y ella quiere utilizarlo. Intuye que Jesús, con cualidades infinitas, tiene dos grandes lunares: no sabe cálculo y está ciego. Una señora confiaba a su confesor que tenía revelaciones, éste que no las creía, le sometió a una prueba: Si dices que hablas con Jesús, pídele que te revele algún pecado mío, y te creeré. Acudió a Jesús con el encargo, quien contestó: ¿Un pecado del padre? No recuerdo ninguno.

5.    EL CAMINITO DE INFANCIA ESPIRITUAL

Su vida se desliza uniforme casi monótona, por claustros, celdas y oficinas. Por la mañana trabaja en la ropería; barre la escalera y el dormitorio. Por la tarde sale a arrancar hierbas en la huerta. Se encarga del comedor: prepara el pan, sirve el agua, distribuye la cerveza entre las hermanas. La nombraron sacristana y con gozo manejaba los vasos sagrados. A veces pinta o escribe poesías. Nada extraordinario. Dada su debilidad de enferma no puede seguir todos los actos de comunidad ni practicar las penitencias de la Orden; y, sin embargo, avanza velozmente hacia la santidad. ¿Cómo? Haciendo actos extraordinariamente pequeños pero vivificados por un amor purísimo. Ese es el secreto de su vida espiritual. Ese amor, que es, a la vez, confianza filial y desprendimiento de sí misma, es el ascensor divino, que la eleva, sin esfuerzo aparente, hasta los brazos de Dios. Este es el caminito suyo, el de su infancia espiritual; programa de vida para las almas pequeñitas a los ojos de los hombres; nuevo sistema espiritual, en el que han desaparecido los métodos complicados; santidad ingenua, sin matemáticas y sin alardes. Es la pura doctrina evangélica, despojada de todo aquello con que la habían ido recubriendo los hombres.

Una noche al salir del coro para ir a la celda se encuentra sor Teresa con que su linterna no está en el anaquel. Alguien se la llevó equivocadamente. ¿Irá a reclamarla? Si no lo hace tendrá que estar en la celda a oscuras una hora. Y sin poder trabajar, hoy precisamente que tenía mucho trabajo. Teresa calla. Se va a oscuras a la celda, y a oscuras se pasa una hora, ofreciendo gustosa aquella privación que ocasiona la pobreza. ¿Veis por qué he dicho antes que el Papa señaló con dedo certero las necesidades de nuestro tiempo? Cualquier joven de hoy creerá que así no se realiza, que es hora de protestar y de contestar. La contestación tan en moda no entra en el camino sencillo, pero arduo, de la infancia espiritual.

Durante la oración de comunidad en el coro, al lado de Teresa una hermana hace ruido molesto y persistente moviendo su rosario grande. Teresa, que tiene un oído finísimo, afinado aún más por su misma enfermedad, se siente muy molesta. Ha sentido muchas veces el impulso de volver la cabeza para llamar la atención a la hermana del ruido, pero se ha dominado pensando que sufrir aquello por amor de Dios y del prójimo, es mejor que gozar de un místico recogimiento y se vence, aunque la violencia que tiene que hacerse le hace sudar copiosamente. Y en vez de taparse los oídos, los aplica al ruido desagradable con el mismo interés que si escucharía un concierto delicioso.

Otro día está en el lavadero. Frente a sor Teresa, que lava ropa, una hermana le salpica la cara con agua sucia de pañuelos. Siente un primer impulso de alejarse limpiándose la cara, como una manera de advertir a la hermanita su faena. Pero, no; aquellas gotas que son de agua sucia para el cuerpo pueden convertirse en perlas para el alma, Teresa aguanta la aspersión con rostro sereno, y hasta con espíritu gozoso, mientras el natural siente la repulsa de aquella rociada desagradable.

6.    PASIVIDAD Y EGOISMO

Algunos se resignan con pasividad; otros se encierran en su egoísmo o en el goce inmediato; otros se endurecen o se rebelan; otros, se desesperan. A unos y a otros Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz enseña a no contar con solas sus fuerzas, ya se trate de la virtud o de la limitación, sino con el amor misterioso de Cristo, el cual es mayor que nuestro corazón, y nos asocia a la ofrenda de su Pasión y al dinamismo de su vida. ¡Ojalá pueda ella enseñar a todos el "pequeño camino real" del espíritu de infancia, que es justamente todo lo contrario de la puerilidad, de la tristeza. Crueles pruebas de familia, escrúpulos, temores y otras dificultades, incluso parecía que iban a ser capaces de impedir su perfección; la enfermedad no perdonó su juventud; y lo más duro: tuvo que experimentar profundamente la noche de la fe. Y Dios le hizo encontrar en el fondo mismo de esa noche, el abandono y el valor, la paciencia y la alegría, en una palabra, la verdadera libertad (Pablo VI).

7.    ¿SU VIDA VA A GOZAR DE MENOR EFICACIA?

Nosotros medimos las cosas por su realidad física o por su trascendencia moral o social. Creemos que el esfuerzo realizado debe ser el principio que dé eficacia a la obra. Esto es lo que ocurre en el orden puramente natural. Porque en este orden es nuestro esfuerzo la causa total de la obra, y como el efecto no puede tener más virtualidad que la que recibe de su causa, la obra realizada no puede tener más eficacia que el esfuerzo con que la hemos realizado. En el orden sobrenatural cambia el aspecto de la cuestión. Y no es que en este orden deje de ser verdadero el principio filosófico de que el efecto no puede exceder la virtualidad de su causa sino porque aquí interviene Dios, que suma su acción a la nuestra. Y entonces el mérito y la importancia de la obra no hay que medirla por nuestro esfuerzo, ni mucho menos por su realidad física, sino por la virtualidad que Dios quiera comunicarla. Los cincuenta céntimos de la viuda pobre del evangelio fueron considerados como más meritorios que las enormes cantidades de los que tenía mayor poder adquisitivo que el de la pobrecita viuda, llena de amor generoso. ¿Obras grandes u obras pequeñas? ¿Qué más le da a Dios? El no necesita nada: “No aceptaré un becerro de tu casa ni un cabrito de tus rebaños, pues las fieras de la selva son mías y hay miles de bestias en mis montes; conozco todos los pájaros del cielo... Si tuviera hambre, no te lo diría, pues el orbe y cuanto lo llena es mío. ¿Comeré yo carne de toros, beberé sangre de cabritos?... (Sal 49). Cada obra producirá el efecto que él quiera. Sin que lo estorbe ni la insignificancia del instrumento, ni la adversidad de las circunstancias, ni la mala voluntad de los hombres. El euro del pobre depositado en el tesoro público queda potenciado por esa riqueza. Sumado el amor de la persona humana que levanta un sobre del suelo por amor; mejor dicho, absorbido este pequeño esfuerzo del niño o del adulto, hecho niño evangélico, en el océano siempre activo de la omnipotencia divina, adquiere valor infinito.

8.    “SOMOS UNA GOTITA DE ROCÍO”

Así se lo escribía Santa Teresita a su hermana Celina: “Somos como una gotita de rocío que se oculta en el cáliz de la flor de los campos. Desconocidas de todos, no debemos envidiar ni siquiera al claro arroyuelo que serpentea por la pradera. Es verdad que su murmullo es muy dulce; pero, además de que por eso mismo no puede permanecer oculto, el arroyuelo no cabe en el cáliz de la Flor de los campos... ¿Es necesario ser tan pequeño para poder acercarse a Jesús...? Se dirá que el arroyuelo es más útil que la gota de rocío, la cual no sirve más que para refrescar un instante la frágil corola de una flor silvestre. Esto es ignorar la causa del mérito de las obras. Jesús no tiene necesidad de nuestras obras brillantes ni de nuestros pensamientos sublimes; si él quisiera concepciones elevadas, ¿no tiene sus ángeles, cuya ciencia sobrepasa infinitamente la de los más grandes genios de este mundo? No es, pues, ni la grandiosidad de las obras ni los talentos lo que Jesús quiere y aprecia. No pide más que una gotita de rocío que durante la noche de esta vida permanezca oculta en Él, en el cáliz de la Flor de los campos”.

9.    SUBLIME CONCEPCIÓN DEL VALOR REAL DE LAS OBRAS

Sublime y consoladora. Porque, ¿qué sería de tantas pobres criaturas imposibilitadas para realizar obras brillantes, que tienen que pasarse la vida tendidas en su cama, o envueltas en la oscuridad de un oficio ingrato y repugnante? Si el mérito de las obras se basara en las apariencias brillantes, Dios habría sido injusto. Infinidad de criaturas estarían condenadas a la desesperación. Pero Santa Teresita pone una condición para que las obras más insignificantes tengan ese mérito: el que estén hechas en Cristo, con Cristo y por Cristo. “Sin Mí no podéis hacer nada”. Sin Dios, las acciones humanas valdrán sólo lo que tengan de apariencia; porque como la razón de ese otro mérito es Dios, si se prescinde de Él, la obra se quedará en su raquítico valor natural. Y eso ¿para qué lo quiere Dios? En cambio, la obra realizada por Dios y para Dios, por muy insignificante que sea en el orden natural, unido a la virtualidad de Dios, tiene toda la dignidad y toda la trascendencia de una obra de Dios. Esa trascendencia no llegará a aparecer nunca a los ojos de los hombres en esta vida; pero algún día se manifestará, y entonces veremos cómo los grandes acontecimientos sociales, los grandes descubrimientos e inventos, han sido causados por una multitud de obras de almas pequeñas, más que por las grandes hazañas de los héroes y de los científicos, de los grandes estrategas y de los descubridores. Incluso en el orden físico, una ascua ardiente es capaz de producir un incendio voraz. ¿No estará el secreto de la esterilidad de tantos actos multiplicados en la escasez de ascuas de amor?

P. Jesús Martí Ballester

 

FUENTES DE LA PAGINA

 

La Página de la Misa Diaria, está preparada y es enviada por Pedro S. A. Donoso Brant, desde Santiago de Chile, como un servicio de apostolado, amor por Nuestro Señor Jesucristo y por la Iglesia. Les ruego su oración, para que pueda mantenerse este servicio y subsidio, dando gracias a nuestro Dios que tanto nos ama.

Nota: Para la Liturgia de la Palabra, utilizo “Liturgia Cotidiana” de Ediciones San Pablo, para el estudio y comentario de la Palabra, utilizo los textos de la Biblia Nácar-Colunga, (SBNC) y/o Biblia de Jerusalén (SBJ),

(3) Para la Lectio Divina, Lectio Divina para cada día del año, de Giorgio Zevini y Pier Giordano Cabra (Eds.) y/o, Intimidad Divina, Fr. Gabriel de Santa M. Magdalena ocd,

(4) Santoral preparado por la Parroquia de la Sagrada Familia de Vigo.

ESTA PERMITIDO EL RE-ENVIO, LA COPIA Y LA PUBLICACIÓN DE ESTA PAGINA, SOLO DEBE INDICARSE EL AUTOR Y LAS FUENTES DE ORIGEN

No responda este correo, si desea comunicarse, escriba a caminandoconjesus@vtr.net

 

Suscríbete a Misa Diaria

en  http://www.egrupos.net/grupo/misadiaria/alta   o

http://www.egrupos.net/grupo/caminando-con-jesus/alta o

Escribe a caminandoconjesus@vtr.net

http://www.egrupos.net/grupo/caminando-con-jesus

http://www.egrupos.net/grupo/misadiaria

http://www.egrupos.net/grupo/montecarmelo

Por favor, no enviar cadenas, presentaciones que excedan en más de 1Mb, correos sin asunto (no se abre).  El correo cuenta con servicio automático para rechazar spam, y no recibe, correos reenviados o correos sin datos de quien los envía.

Si no desea seguir recibiendo este correo por favor avíseme para retirarlo del listado al correo caminandoconjesus@vtr.net

www.caminando-con-jesus.org

www.caminando-con-maria.org

caminandoconjesus@vtr.net

Contador Gratis

 

Nota sobre la publicidad: La publicidad que pueda aparecer debajo de esta pagina, no es de responsabilidad de Caminando con Jesús. Este es un servicio gratuito, no recibe ningún tipo de ayuda económica y no la busca, gratuito hemos recibido mucho, gratuito queremos dar todo lo mejor que podamos, pero sin en esa publicidad no podría llegar hasta sus correos este servicio, que hoy ya llega a más de 23.000 correos

 

 

 

 

 

 

 

““-