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MISA DIARIA DE CAMINANDO CON JESUS

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant ocds
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febrero de 2002 en Internet – Santiago de Chile-Chile.
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Fecha: 14-01-2012
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Edición
Nº MD 3138
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TIEMPO ORDINARIO
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LITURGIA DE LA HORAS
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Sábado, De la feria, verde,
y Santa María en Sábado
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ANTÍFONA DE ENTRADA
Te saludamos, santa Madre de
Dios, porque diste al mundo al Rey que gobierna para siempre el cielo y la
tierra.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, concédenos gozar de
la salud del alma y del cuerpo y, por la intercesión, de la santísima
Virgen María, líbranos de las tristezas de este mundo y danos la eterna
alegría. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en
la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.
LECTURA 1Sam 9, 1-6. 10. 17-19; 10, 1
Lectura
del primer libro de Samuel.
Había un hombre de Benjamín llamado
Quis, hijo de Abiel, hijo de Seror, hijo de Becorat, hijo de Afiaj, hijo de
un benja-minita. El hombre estaba en muy buena posición, y tenía un hijo
llamado Saúl, que era joven y apuesto. No había entre los israelitas otro
más apuesto que él; de los hombros para arriba, sobresalía por encima de
todos los demás. Una vez, se le extraviaron las asnas a Quis, el padre de
Saúl. Quis dijo entonces a su hijo Saúl: --Lleva contigo a uno de los
servidores y ve a buscar las asnas--. Ellos recorrieron la montaña de
Efraím y atravesaron la región de Salisá, sin encontrar nada. Cruzaron por
la región de Saalém, pero no estaban allí. Recorrieron el territorio de
Benjamín, y tampoco las hallaron. Cuando llegaron a la región de Suf, Saúl
dijo al servidor que lo acompañaba: «Volvámonos, no sea que mi padre ya no
piense más en las asnas y esté inquieto por nosotros». Pero el servidor le
respondió: --En esta ciudad hay un hombre de Dios. Es un hombre muy
respetado: todo lo que él dice sucede infaliblemente. Vamos allá; a lo
mejor él nos indica el camino que debemos tomar--. Saúl dijo a su servidor:
-Está bien, vamos-. Y se fueron a la ciudad donde estaba el hombre de Dios.
Cuando Samuel divisó a Saúl, el Señor le advirtió: -Éste es el hombre de
quien te dije que regirá a mi pueblo-. Saúl se acercó a Samuel en medio de
la puerta de la ciudad, y le dijo: -Por favor, indícame dónde está la casa
del vidente-. -El vidente soy yo», respondió Samuel a Saúl; sube delante de
mí al lugar alto. Hoy ustedes comerán conmigo. Mañana temprano te dejaré
partir y responderé a todo lo que te preocupa. Samuel tomó el frasco de
aceite y lo derramó sobre la cabeza de Saúl. Luego lo besó y dijo: -¡El
Señor te ha ungido como jefe de su herencia!-.
Palabra
de Dios.
COMENTARIO
Los versículos seleccionados por la liturgia de hoy nos acercan los
comienzos de un momento trascendental en la vida de Israel. Se trata de la
institución del rey. La monarquía acompañará a este pueblo durante muchos
siglos. Con sus luces y sombras, el rey siempre será el ungido del Señor,
su protegido, su hijo adoptivo. Pero justamente por esto mismo, no está por
encima de Dios, ni es igual a él. Dios le confía su pueblo, y él deberá
responderle sobre su cuidado.
SALMO Sal 20, 2-7
R. ¡El rey se regocija por tu fuerza,
Señor!
Señor, el rey se regocija por tu fuerza,
¡y cuánto se alegra por tu victoria! Tú has colmado los deseos de su
corazón, no le has negado lo que pedían sus labios. R.
Porque te anticipas a bendecirlo con el
éxito y pones en su cabeza una corona de oro puro. Te pidió larga vida y se
la diste: días que se prolongan para siempre. R.
Su gloria se acrecentó por tu triunfo,
tú lo revistes de esplendor y majestad; le concedes incesantes bendiciones,
lo colmas de alegría en tu presencia. R.
ALELUYA Lc 4, 18
Aleluya. El Señor me envió a llevar la
Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos.
Aleluya.
EVANGELIO Mc 2, 13-17
Evangelio
de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.
Jesús salió nuevamente a la orilla del
mar; toda la gente acudía a él, y él les enseñaba. Al pasar vio a Leví,
hijo de Alfeo, sentado a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo:
-Sígueme-. Él se levantó y lo siguió. Mientras Jesús estaba comiendo en su
casa, muchos publicanos y pecadores se sentaron a comer con él y sus
discípulos; porque eran muchos los que lo seguían. Los escribas del grupo
de los fariseos, al ver que comía con pecadores y publicanos, decían a los
discípulos: -¿Por qué come con publicanos y pecadores?-. Jesús, que había
oído, les dijo: -No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino
los enfermos. Yo no he venido a llamar a justos, sino a pecadores-.
Palabra
del Señor.
COMENTARIO
Jesús ha perdonado a pecadores. Y el evangelio de este día nos
demuestra que su vida está comprometida con las cosas que dice y que hace a
tal punto, que perdonar los pecados incluye participar de la misma mesa.
Para los judíos de entonces compartir la mesa es compartir la salvación,
pero también comer con un pecador era participar de su pecado. Jesús, con
este gesto, lleva al colmo el don del perdón, porque la misma participación
en su comida otorga el perdón y la salvación.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Escucha, Señor, la oración de
tu pueblo y acepta nuestras ofrendas, para que, por intercesión de la
santísima Virgen María, Madre de tu Hijo, sea atendido todo deseo y
escuchada toda petición. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTIFONA DE COMUNIÓN Cfr. Lc 11,27
Feliz la Virgen María,
que llevó en su serio al Hijo del Padre eterno.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Después de recibir los
sacramentos celestiales, te suplicamos, Dios nuestro, que cuantos nos
alegramos en la celebración de la santísima Virgen María, a ejemplo suyo,
colaboremos dignamente en el misterio de nuestra redención. Por Jesucristo,
nuestro Señor
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REFLEXIÓN BÍBLICA
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-Yo no he venido a llamar a justos,
sino a pecadores-
Mc 2, 13-17
Pedro Sergio Antonio Donoso Brant ocds
1. A CRISTO LE SEGUÍAN “MUCHOS.
La “vocación” de Leví (Mateo).
Su conversión debió de ser bastante ruidosa, por efecto de ser “publicano,”
“Publícanos se llama a los que cobran los tributos públicos”. Eso lo hacia
despreciable, y por ser hombre enriquecido por este procedimiento,
fácilmente abusivo. En la literatura talmúdica se tenía por difícil o
desesperada la conversión de los publícanos.
Marcos da el nombre del padre
de Leví: “de Alfeo,” y también el de éste: Leví. (Mateo)
Marcos es el único que hace
saber aquí que a Cristo le seguían “muchos.” Pero en este mismo versículo
se citan como sujeto posible “publícanos y pecadores” y “discípulos” de
Cristo. Los “pecadores” son citados frecuentemente junto con los
“publícanos”. Son gentes que descuidaban la práctica de la Ley, y las prescripciones,
o gentes de conducta moral baja, sea ante el ideal judío, sea ante los
mismos gentiles.
La sentencia de Cristo sobre
quiénes tienen necesidad de “médico” es una pequeña parábola con la que
responde, como tantas veces, con grandes parábolas, a las críticas
farisaicas sobre la admisión de “pecadores” en el reino. En el fondo parece
percibirse una fina ironía contra los “justos” fariseos.
2. JESÚS SE DETIENE ANTE LA MESA DE COBRADOR DE
IMPUESTOS, Y LE MIRA CON AFECTO
Para los Judíos de aquel
entonces, era más bien despreciable el trabajo de Leví (Mateo) como
recaudador de impuestos, sin embargo Jesús se detiene ante la mesa de
cobrador de Impuestos, y le mira con afecto y le dijo: -Sígueme-. Leví
(Mateo), no sabía quien le estaba diciendo “sígueme”, pero esta palabra le
debe haber resonado con fuerza dentro de él, entonces le basto con mirar
los ojos del Señor, para ver y comprender todo, levantarse y seguirle.
El “sígueme” de Jesús, no solo
le llega a los oídos a Leví (Mateo), le llega justamente a donde van las
palabras de Cristo, al corazón. Igual que a nosotros, Jesús se detiene a
mirarnos con afecto, y también nos habla a nuestro corazón, su suave voz es
además una insistencia permanente en nuestra conciencia, voz que nos invita
a seguirlo, aceptarlo y a la cual debemos guardar fidelidad.
Leví (Mateo) se levanto y lo
siguió, pero dejándolo todo, condición indispensable para seguir a Jesús,
lo sigue además con sinceridad, es así, como el Señor elige los
sentimientos interiores del hombre, no por lo exterior o lo que se
aparenta.
3. DIOS NOS HA LLAMADO Y DEBEMOS
PREGUNTARNOS, ¿CÓMO HEMOS RESPONDIDO NOSOTROS?
Dios ha tenido misericordia de
todo el género humano y ha llamado a hombres y mujeres sin distinción, para
que le ayudemos en la obra misericordiosa de la implantación del Reino del
Dios-misericordia.
Jesús ha llamado a su
seguimiento a Leví, Dios muestra su misericordia a este hombre y lo invita
a que lo siga. Seguir a Jesús y aceptar su proyecto, es aceptar la
invitación que el Padre nos hace a través de su Hijo, el amado. El Padre en
su plan amoroso continúa mostrando su amor misericordioso por todos los
hombres y mujeres de la tierra.
El banquete de Jesús con los
pecadores nos hace comprender que Dios viene al encuentro del ser humano
hundido en el pecado y en su propia miseria. Comer juntos constituía en
aquel tiempo el signo más evidente y más valioso de amistad y comunión, no
sólo en un nivel sencillamente humano, sino en el mismo plano religioso.
Por eso, los judíos evitaban el contacto en la comida con los miembros
pecadores de su pueblo.
4. ¿POR QUÉ COME CON PUBLICANOS Y
PECADORES?
Sin embargo lo anterior, Jesús
se comporta de una forma diferente, no sólo llama a Leví, el publicano, no
sólo le ofrece el perdón a él y a los que entonces eran pecadores, sino que
comparte con ellos su amistad y su comida. Por muy humana que parezca su
actitud, por misericordioso que su gesto pueda presentarse, constituía ante
los ojos de Israel causa de escándalo, por eso se preguntan; -¿Por qué come
con publicanos y pecadores?-. Jesús se ha colocado en el lugar de Dios,
llevando el signo de su gracia y comunión a los pecadores, a los perdidos y
culpables.
Este banquete con los pecadores
es un signo y anticipación de la fiesta del banquete pleno, el Reino de los
Cielos, en ellas se ha hecho visible la nota peculiar del mensaje de Jesús,
es decir, el ofrecimiento del perdón y la instauración de un nuevo tipo de
relaciones con Dios y con el prójimo, por eso Jesús, les dijo: «No son los
sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos. Yo no he
venido a llamar a justos, sino a pecadores».
5. JESÚS NO HA VENIDO POR LOS SANOS; HA
VENIDO POR LOS ENFERMOS.
Él invita a todos aquellos que
de una u otra manera desconfían en el plan misericordioso del Padre. Así es
como Jesús le propone a Leví que se deje amar por Dios, del mismo modo nos
propone a nosotros lo mismo, que nos dejemos que el Padre bueno nos muestre
su amor y su voluntad. Pero es necesario que frente al derramamiento del
amor en él, le demos muestras de cambio, de arrepentimiento, de conversión,
para empezar a vivir una nueva vida.
Jesús nos ha enseñado que nadie
esta excluido para El. Jesús no tuvo inconveniente en comer y alternar con
publicanos y pecadores, nosotros no somos mejores que otros, no debemos
juzgar a los demás peor que nosotros, eso esta reservado para Dios. Así
como Jesús, no excluyamos a nadie en el camino de la salvación, El quiere
que nos salvemos todos.
El Señor les Bendiga
Pedro
Sergio Antonio Donoso Brant ocds
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PARA LA LECTIO DIVINA (3)
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COMENSALES
SUYOS EN EL BANQUETE ETERNO, EN LA FIESTA DE LA MISERICORDIA
Verdad y misericordia: el mensaje de la liturgia de hoy se resume en estos
dos términos y en otro que es como la resultante de ambos: libertad. «La Palabra de Dios es
viva y eficaz»; la Palabra
es Jesús mismo, que pasa siempre por nuestra vida, que ve siempre las
oscuras profundidades de nuestro corazón y, sin embargo, nos invita:
«Sígueme». La Palabra
es «más cortante que una espada de dos filos», porque con la verdad corta
nuestra mentira y con la misericordia expulsa todo orgullo y desaliento.
Sí, Jesús nos hace reconocernos tal como somos, pecadores, y, después, nos
envuelve con el manto de su compasión, nos reviste de su santidad. A menudo
nos encontramos encadenados por malas costumbres, por inclinaciones al mal
que ni siquiera queremos admitir o que mimamos, disfrazándolas según la
moda. Nos mentimos a nosotros mismos y a los demás, aunque no conseguimos
engañar al Señor. Y es a él «a quien hemos de rendir cuentas». Sin embargo,
el Juez verdadero se hace comensal nuestro: si hoy nos decidimos a abrirle
nuestro corazón y nuestra casa, su libertad nos liberará, su plenitud de
vida hará de nosotros hombres y mujeres resucitados, su amistad se
convertirá dentro de nosotros en fuente de alegría para muchos.
«Acerquémonos, pues, con confianza al trono de la gracia», donde Cristo
está sentado junto al Padre y nos prepara un sitio: quiere tenernos como
comensales suyos en el banquete eterno, en la fiesta de la misericordia. El
Médico ha cargado con nuestras debilidades, y «por sus llagas hemos sido
curados».
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ORACION
(3)
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Señor, Dios de verdad, ilumina nuestros corazones con tu Palabra.
Penetra las profundidades de nuestro ser para acabar con la mentira que no
queremos rechazar. No nos resulta fácil reconocernos y mostrarnos tal como
somos: pecadores, enfermos en el espíritu.
Cristo, Dios de misericordia, pasa hoy por nuestra vida y míranos:
sentados, atados a nuestros mezquinos intereses, no somos capaces de
levantarnos e ir a ti si tú no nos llamas.
Señor, Dios de libertad, arráncanos de las insidias del Mal. Ven a
compartir la mesa de nuestra vida cotidiana y danos plena confianza: gracias a tu
perenne intercesión ante el trono de Dios, nos sentaremos un día junto a ti
en el banquete eterno. Fiesta de pecadores perdonados, jolgorio del Amor
que salva.
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SANTORAL
(4)
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SAN FÉLIX DE NOLA S.III
Conocemos su vida gracias a la devoción
de san Paulino, el obispo poeta que un siglo y medio más tarde se preocupó
por recoger todas las informaciones posibles acerca de aquel venerado
taumaturgo.
Hijo de un soldado de origen sirio,
Félix era sacerdote en Nola, cerca de Nápoles, y durante la persecución de
Decio fue encarcelado hasta que un ángel rompió sus cadenas y pudo salir
por entre la dormida guardia guiado por el mensajero celestial. Entonces
fue en busca del obispo Máximo, muy anciano y enfermo, y le ayudó a encontrar
un refugio hasta que pasara el peligro.
En una nueva persecución, quizá la de
Valeriano, confiscaron todos los bienes de Félix, y de él se cuentan
anécdotas sobrenaturales y divertidas que ponen una nota de colorido
pintoresco en su historia: los soldados que le interrogan sin reconocerle,
el fugitivo perseguido de cerca que se esconde en un edificio ruinoso
metiéndose por una grieta que tapa instantáneamente una tupida telaraña.
Aunque sin duda lo más atractivo de
Félix está en el último episodio de su vida, cuando cesan las
persecuciones, porque es cuando manifiesta una humildad y una sencillez que
nos conmueven más que sus milagros. Al morir Máximo quieren hacerle obispo,
y él se niega, le dicen que puede reclamar sus bienes y se niega también, ya
que no quiere recuperar lo que perdió por Cristo.
Y así, el que había estado a punto de
ser mártir y era ya famoso por sus milagros, hasta su muerte sigue siendo
un presbítero pobre sin ninguna distinción, porque le gusta pasar
inadvertido viviendo con toda naturalidad para el servicio de las buenas
gentes de Nola, feliz como su nombre indica, de ser un sacerdote más.
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FUENTES DE LA PAGINA
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La Pagina de la Misa Diaria, esta
preparada y es enviada por Pedro S. A. Donoso Brant ocds, desde Santiago de
Chile, como un servicio de apostolado, amor por Nuestro Señor Jesucristo y
por la Iglesia. Les
ruego su oración, para que pueda mantenerse este servicio y subsidio, dando
gracias a nuestro Dios que tanto nos ama.
Nota: Para la Liturgia de la Palabra, utilizo “Liturgia
Cotidiana” de Ediciones San Pablo, para el estudio y comentario de la Palabra, utilizo los
textos de la Biblia Nácar-Colunga, (SBNC) y/o Biblia de
Jerusalén (SBJ),
(3) Para la
Lectio Divina, Lectio Divina para cada día del año, de Giorgio Zevini y
Pier Giordano Cabra (Eds.) y/o, Intimidad Divina, Fr. Gabriel de Santa M.
Magdalena ocd,
(4) Santoral preparado por la Parroquia de la Sagrada Familia
de Vigo.
ESTA PERMITIDO EL RE-ENVIO, LA COPIA Y
LA PUBLICACIÓN DE ESTA PAGINA, SOLO DEBE INDICARSE EL AUTOR Y LAS FUENTES
DE ORIGEN
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