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MISA
DIARIA DE CAMINANDO CON JESÚS
Pedro
Sergio Antonio Donoso Brant
Desde el
26 de febrero de 2002 todos los días en Internet – Santiago de Chile-Chile
La página
de Misa Diaria, Reflexión Bíblica, Lectio Divina
y Santoral, mas antigua de Internet
www.caminando-con-jesus.org
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Fecha
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Edición Nº
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Tiempo
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Ciclo
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LINK L.
HORAS
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16.192
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15-03-2010
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MD 2471
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ORDINARIO
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C
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LITURGIA DE LA HORAS
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ESTE SUBSIDIO ESTA
PUBLICADO ADEMÁS TODOS LOS DÍAS EN ESTE LINK: MISA DIARA
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Tiempo
de Cuaresma, cuarta semana, lunes, Morado
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Este link
(enlace) cuaresma , más temas y reflexiones
sobre la Cuaresma
Este link
(enlace) para leer: HISTORIA
DE LA SALVACIÓN
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ANTIFONA DE ENTRADA Sal
30, 7-8
Yo confío en el Señor. Tu amor
será mi gozo y mi alegría, porque tú miraste mi aflicción.
ORACIÓN COLECTA
Señor, que renuevas el mundo
con tus divinos sacramentos, concede que tu Iglesia se vivifique con los
dones celestiales y no se vea privada de tu ayuda en sus necesidades
temporales.
Por nuestro Señor Jesucristo.
LECTURA Is 65,
17-21
Lectura del libro de Isaías.
Así habla el Señor: Yo voy a
crear un cielo nuevo y una tierra nueva. No quedará el recuerdo del pasado
ni se lo traerá a la memoria, sino que se regocijarán y se alegrarán para
siempre por lo que yo voy a crear: porque voy a crear a Jerusalén para la
alegría y a su pueblo para el gozo. Jerusalén será mi alegría, yo estaré
gozoso a causa de mi pueblo, y nunca más se escucharán en ella ni llantos
ni alaridos. Ya no habrá allí niños que vivan pocos días ni ancianos que no
completen sus años, porque el más joven morirá a los cien años y al que no
llegue a esa edad se lo tendrá por maldito. Edificarán casas y las
habitarán, plantarán viñas y comerán sus frutos.
Palabra de Dios.
COMENTARIO
“Yo voy a crear un cielo nuevo y una tierra
nueva”. Ante las asechanzas que se avecinan contra el Señor, no podemos
olvidar que su plan es la salvación: un cielo nuevo y una tierra nueva,
llena de vida, de gozo, de paz y prosperidad. Lo que en adelante interesa
son los cielos nuevos y la tierra nueva. No volverá a recordarse el pasado.
Es necesario juzgar el presente desde el futuro y
no a partir del pasado. El futuro impulsa la creatividad; el recurso
exclusivo al pasado entraña inevitablemente el conservadurismo, que frena
el crecimiento integral del individuo y de la sociedad.
SALMO Sal 29, 2. 4-6. 11-12. 13
R. ¡Te glorifico, Señor, porque me libraste!
Yo te glorifico, Señor, porque
tú me libraste y no quisiste que mis enemigos se rieran de mí. Tú, Señor,
me levantaste del Abismo y me hiciste revivir, cuando estaba entre los que
bajan al sepulcro. R.
Canten al Señor, sus fieles;
den gracias a su santo Nombre, porque su enojo dura un instante, y su
bondad, toda la vida: si por la noche se derraman lágrimas, por la mañana
renace la alegría. R.
Escucha, Señor, ten piedad de
mí; ven a ayudarme, Señor. Tú convertiste mi lamento en júbilo, ¡Señor,
Dios mío, te daré gracias eternamente! R.
VERSÍCULO Cf. Am
5, 14
Busquen el bien y no el mal,
para que tengan vida, y así el Señor estará con ustedes.
EVANGELIO Jn 4,
43-54
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.
Jesús partió hacia Galilea. Él
mismo había declarado que un profeta no goza de prestigio en su propio
pueblo. Pero cuando llegó, los galileos lo recibieron bien, porque habían
visto todo lo que había hecho en Jerusalén durante la Pascua; ellos
también, en efecto, habían ido a la fiesta. Y fue otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en
vino. Había allí un funcionario real, que tenía su hijo enfermo en Cafarnaún.
Cuando supo que Jesús había
llegado de Judea y se encontraba en Galilea, fue a verlo y le suplicó que
bajara a sanar a su hijo moribundo. Jesús le dijo: “Si no ven signos y
prodigios, ustedes no creen”. El funcionario le respondió: “Señor, baja
antes que mi hijo se muera”. “Vuelve a tu casa, tu hijo vive”, le dijo
Jesús. El hombre creyó en la palabra que Jesús le había dicho y se puso en
camino. Mientras descendía, le salieron al encuentro sus servidores y le
anunciaron que su hijo vivía. Él les preguntó a qué hora se había sentido
mejor. “Ayer, a la una de la tarde, se le fue la fiebre”, le respondieron.
El padre recordó que era la misma hora en que Jesús le había dicho: “Tu
hijo vive”. Y entonces creyó él y toda su familia. Éste fue el segundo
signo que hizo Jesús cuando volvió de Judea a Galilea.
Palabra del Señor.
COMENTARIO
“Creyó en la palabra de Jesús y se puso en
camino”. Para observar la prohibición hecha a los judíos de entrar en la
casa de un pagano, el Maestro sana a un enfermo a distancia por la acción
de su palabra. El evangelista, con su maestría habitual nos da una bella
catequesis de cómo llegar a la fe desde la vida con sus problemas. Cuando,
como hoy, los problemas se solucionan, no parece tan difícil, aunque muchas
veces, “si te he visto no me acuerdo”. El Evangelio rompe todos los moldes
convencionales, incluso los aparentemente “revolucionarios”.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, concédenos recibir el
fruto del sacrificio que te ofrecemos para que, purificados de la antigua
servidumbre del pecado, nos renueve con la gracia de la Vida eterna.
Por Jesucristo nuestro Señor.
ANTÍFONA DE COMUNIÓN Ez
36, 27
Dice el Señor: Infundiré mi
espíritu en ustedes y les haré seguir mis preceptos, y que observen y
practiquen mis leyes.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, te pedimos que tu
sacramento nos renueve y nos santifique dándonos nueva vida y nos conduzca
al gozo eterno.
Por Jesucristo nuestro Señor.
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ESTUDIO
Y REFLEXIÓN BÍBLICA
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"Vuelve a tu casa, tu hijo vive"
Jn
4, 43-54
Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant
Jesús partió hacia Galilea, cuando
llegó, los galileos lo recibieron bien. Había en Galilea un funcionario
real, un cortesano o empleado de palacio, que residía en Cafarnaún, se dice que posiblemente era un administrativo
o militar, adscrito a la corte de Herodes Antipas. Este cortesano tenía un
hijo, un muchacho, aún muy joven, acaso hijo único, que tenía una
enfermedad caracterizada por una fiebre, y su estado era tan grave, que
estaba en peligro de muerte.
Al oír este cortesano, el rumor de la
llegada de Jesús a Cana, salió a su encuentro, sin duda en Cana. Si este
funcionario residía en Cafarnaúm, habría hecho un
viaje de seis a siete horas, unos 33 kilómetros,
para venir a Cana. Encontrándose con Jesús, le rogaba insistentemente que
bajase a su casa, "Señor, baja antes que mi hijo se muera", pues
de Cana a Cafarnaúm hay un descenso de unos 800 metros, y curase
a su hijo, que estaba para morir.
Talvez este funcionario tenía recientes
las noticias de los milagros que Jesús había hecho en Jerusalén en las
últimas fiestas. La respuesta que va a dar Jesús no deja de extrañar:
"Si no ven signos y prodigios, ustedes no creen". Pero la
extrañeza de esta respuesta está en que se le diga a este funcionario lo
que era ambiente judío común: fe que se garantiza con milagros, cuando
precisamente, si él pide milagros, es que cree en el poder de hacerlos que
tiene Jesús.
Esta reflexión de Jesús, no esta
dirigida directa y exclusivamente a este funcionario real, como se ve, por
razón de la fe que tiene y la censura que se hace, y por la forma plural en
que está relatada, pues Jesús dice “Ustedes no creen” Tiene entonces una
perspectiva mucho mayor, en efecto con ocasión de la petición de este
funcionario, Jesús hace esta reflexión, dirigida al judaísmo contemporáneo.
Lo que Jesús censura, algo que utiliza
en otras ocasiones, son las ansias de los milagros propias de los galileos
y su débil fe, la cual recusa, es decir no quiere admitir, aceptar o
recibir el Evangelio si no ve de continuo nuevos signos. Jesús quiere que
se atienda también a Él, a sus palabras, puesto que habla el Verbo de Dios;
que se atienda a Él, a su enseñanza, porque la dice Él. Pues “¿quién puede
argüirme de pecado? Si os digo la verdad, ¿por qué no me creéis?” (Jn 8:46).
Pero, aunque Jesús hace esta reflexión
de crítica al judaísmo contemporáneo, no se excluye de esta oportunidad el
que intente también, como en otra situación análoga, el excitar más aún en
él su confianza y su fe: “probarle” (Jn 6:6).
Y así probado, la confianza surgió más
vigorosa, aunque dentro del concepto imperfecto que tenía de Jesús, “Señor,
baja antes que mi hijo muera.” Creía que Jesús era un gran profeta, pero no
sabía el pleno alcance de su poder milagroso; porque no necesitaba “bajar”
para curar a su hijo, ni tenía por qué temer a la urgencia dé la muerte, ya
que podía resucitarle.
A esta buena disposición fue a la que
atendió Jesús para decirle: "Vuelve a tu casa, tu hijo vive" Y
aquel funcionario creyó en la palabra de Jesús, con lo que el milagro se
hizo al punto, al tiempo que se elevaba su fe: creyó en aquella curación a
distancia, cosa que poco antes no sabía, pues le rogaba que “bajase” a Cafarnaúm a curar a su hijo. Y Jesús apareció ante él
con dos milagros: el de una curación y el de una revelación al anunciarle
la curación.
Y, con la certeza de la curación de su
hijo, partió en seguida a Cafarnaúm. Y cuando él
bajaba, le encontraron sus siervos, que le traen el anuncio de la curación
de su hijo. Sus siervos le traen la noticia de que su hijo “vive”; no sólo
no había llegado la desesperada muerte, sino que había curado
instantáneamente. Él les preguntó a qué hora se había sentido mejor.
"Ayer, a la una de la tarde, se le fue la fiebre" Y supo también
que esta curación se había realizado “ayer” y a la “hora séptima.” La “hora
séptima,” en el cómputo de Jn, es una hora
después del mediodía (Jn 1:4; 4:5; 1:39). Por
tanto, como al ponerse el sol comienza el día judío, por poco que haya
retardado la partida, sobre todo por evitar las fuertes horas de calor,
cuando se encontró con sus siervos, ya después de la puesta del sol, éstos
tuvieron que decirle que la curación de su hijo fue “ayer,” puesto que fue
a la “hora séptima,” que es la una de la tarde. Como ya dije de Cana a Cafarnaúm hay 33 kilómetros.
La reacción ante este milagro
vivificador fue que “creyó él y toda su familia.” El y su casa creían en
Jesús como alguien que posee una cualidad en grado extraordinario y que
hace milagros. Por eso, esta fe que aquí se consigna no debe ser el confirmarse
más en Jesús el que hace prodigios, sino en Jesús Enviado (Mesías). Es lo
que parece más lógico, máxime dentro de la unión de temas mesiánicos —
Jesús vivificador de cuerpos y almas.
El buen Jesús, vio y sintió que el
corazón del funcionario real, talvez con cuota de poder, no estaba libre de
las costumbres adquiridas de su poder, esas que se llevan siempre en toda
actitud de quien ostenta algún mando, por eso, antes de conceder su gracia
y su prodigio, quiere purificar el corazón de este cortesano. Así es, como
él le hace un llamado de atención. Jesús, honesto al extremo, sincero con
todos, no hace ningún privilegio, si debe reprender a alguien con poder lo
hace del mismo modo que a cualquiera, pero lo hace para sanarlo.
Jesús, impacta en el corazón de
cualquier hombre, por eso este cortesano acepto el llamado de atención del
Señor y creyó en su palabra. Jesús infunde tranquilidad en el corazón,
entrega paz, sana los corazones, atrapa y penetra el corazón, su palabra es
de amor, empapada de bondad. Sin embargo, para que nos llegue la salvación,
tenemos que decir SI, aceptarla, creer en ella, porque Jesús mismo, es
Palabra de Dios, si la aceptamos, nos adherimos a El.
Podemos decir que la fe del funcionario
fue imperfecta, porque el pensaba que era necesario la presencia directa de
Jesús para hacer sus milagros, pero rescatamos que no tuvo orgullo ni
desconfianza para ir donde Jesús y fue humilde. “le suplicó que bajara a
sanar a su hijo moribundo” La humildad, es un espontáneo olvido de uno mismo.
Para acercarse más a la humildad, debemos acercarnos cada vez más a Dios y
sabernos sentir hijos de Dios. Limpiando de orgullo nuestro corazón,
encontraremos a Jesús con más facilidad y podremos aceptar su Palabra sin
reservas.
El Señor les
Bendiga
Pedro Sergio
Antonio Donoso Brant
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PARA LA LECTIO
DIVINA (3)
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JESÚS ES LA PALABRA VIVA DE DIOS
Creer la
Palabra es como abrir ante nosotros una puerta que nos introduce en una
realidad nueva. Permanecer en la Palabra, guardándola en el corazón,
significa participar en la obra divina de la recreación, santificación y
transfiguración del cosmos.
Jesús es la
Palabra viva de Dios: sólo él puede dirigirnos esta Palabra eficaz. Y lo
hace de modo sereno, común, pidiendo una fe desnuda, total. Asentir y
caminar fiándose de él puede ser cuestión de vida o muerte: lo fue para
aquel padre cansado que nos narra el Evangelio, que en respuesta a su ruego
no recibió de Jesús un prodigio, sino una palabra de vida, y se fió con
total abandono. Nada había cambiado en su existencia, pero en su corazón
anidó la esperanza. En la noche del sufrimiento y de la prueba, la Palabra
es lámpara para nuestros pasos. La Palabra se convierte también en oración
repetida sin cesar hasta que encuentre la confirmación luminosa y potente:
el Señor ha escuchado, el Señor ha hecho maravillas de gracia. Cristo Jesús
es el Señor de la vida ahora y por toda la eternidad.
La fe se
convierte en canto de gozo que se difunde hasta formar un coro de alabanza:
"Proclamad conmigo la grandeza del Señor, ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor y me respondió, me libró de todas mis ansias;
contempladlo y quedaréis radiantes" (Sal 33,4-6).
ORACION
Jesús, hijo de
Dios, tú que eres la plena expresión del Padre, su Palabra viva, ayúdame a
encontrarte cada vez que leo y escucho el Evangelio. Enséñame a guardar en
el corazón tus santas palabras, a fiarme de ellas con una fe sencilla, a
buscar en ellas una respuesta en el momento de la prueba. No quieres
proponerme prodigios extraordinarios, sino una fe, un abandono total. Este
es el prodigio que pides al hombre: la fe. Con fe podrás ejecutar en
nosotros esos "signos" de vida que te suplicamos. No sólo ni
siempre en el tiempo presente, pero sí en la eternidad: tu palabra es vida
inmortal, es semilla que, acogida en la tierra del corazón, germina,
florece y da fruto en el Reino de los Cielos.
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SANTORAL
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SANTA LUISA DE MARILLAC
1591-1660
Santa Luisa, nacida el año
1591, era hija de una familia noble. Huérfana de madre muy pronto, su padre
le proporcionó una formación extraordinaria en todas las ramas del saber.
Era también sumamente piadosa y ejemplar.
A los quince años quiso entrar
en un convento de capuchinas, pero la disuadieron por su delicada salud.
Muere entonces su padre, y a instancias de sus parientes se casó con el
señor Le Gras. Se lee en el proceso de beatificación: "Fue un dechado
de esposa cristiana. Con su bondad y dulzura logró ablandar a su marido,
que era de carácter poco llevadero, dando el ejemplo de un matrimonio ideal
en que todo era común, hasta la oración".
Tuvieron un hijo al que Luisa
le tenía un amor sin límites. Esta experiencia maternal le serviría mucho
para la futura fundación. Quedó viuda a los treinta y cuatro años. El señor
Le Gras murió santamente en sus brazos. Desde entonces decidió entregarse
totalmente a Dios y a las buenas obras.
Francia estaba enredada en
guerras de religión en el siglo XVI. Pero en el XVII surge con fuerza una pléyade de santos, que
realizan una gran tarea: Francisco de Sales, Juana Francisca, Vicente de
Paúl, Luisa de Marillac.
Luisa se dirigía con Francisco
de Sales, que la encaminó a Vicente de Paúl. Vicente había empezado ya sus
ingentes obras de misericordia, como las Caridades, asociaciones al
servicio de los pobres. Luisa pondrá en ellas el toque maternal y femenino,
todo su corazón. Recorría los pueblos, reanimaba las cofradías, visitaba a
los enfermos y todo quedaba renovado.
Hacían falta más brazos para
atender a tantas necesidades. La miseria imperaba en ciertas regiones, donde,
según informe al Parlamento "los aldeanos se ven obligados a pacer la
hierba a manera de las bestias".
Vicente y Luisa no descansan.
Amplían su radio de acción. Otras muchas jóvenes se unen a Luisa para
atender a tantos necesitados. Después de un tiempo de noviciado, Luisa y
sus compañeras pronuncian sus votos, en la fiesta de la Anunciación de
1634, fecha en que luego renovarán sus votos en todo el mundo las Hijas de
la Caridad de San Vicente de Paúl.
A partir de entonces la bola
de nieve se convierte en alud arrollador. Se multiplican las obras en favor
de "sus señores los pobres", como gustan
llamarlos. Visitas a hospitales. Acogida de niños expósitos. Atención a las
regiones en guerra. Se extienden a Flandes y Polonia, y luego a todo el
mundo. Asilos para pobres. Establecimientos para locos y enfermos mentales.
No hay dolencia sin remedio para Luisa y sus compañeras.
A principios de 1655 quedaba
canónicamente erigida la Congregación de las Hijas de la Caridad. San
Vicente les leyó las Reglas y les dijo: "De hoy en adelante, llevaréis
el nombre de Hijas de la Caridad. Conservad este título, que es el más
hermoso que podéis tener". Contrariamente a lo que ha ocurrido a otras
comunidades, también nacidas para atender a los pobres, las Hijas de la
Caridad han permanecido fieles a su carisma.
La actividad desarrollada por
Santa Luisa era sobrehumana, a pesar de su débil constitución. Cayó agotada
en el surco del trabajo el 15 de marzo de 1660. Vicente, también enfermo,
no pudo acompañarla a la hora de la muerte. Le envió este recado:
"Usted va delante, pronto la volveré a ver en el cielo". Vicente,
cargado de buenas obras, no tardaría en acompañarla.
Los venerables restos de Santa
Luisa de Marillac reposan en París, en la casa
madre de la Congregación, en la misma capilla de las apariciones de la
Virgen de la Medalla Milagrosa a Santa Catalina Labouré.
El papa Juan XXIII la proclamó en 1960 santa patrona de los
asistentes sociales.
Una de las pocas cosas que
preocuparon a Luisa fue el bienestar espiritual de su único hijo, Miguel.
Su biógrafo dice: «Pese a todas sus ocupaciones, nunca lo olvidó.»
¿Podrían nuestras familias
decir lo mismo respecto a nosotros? Es demasiado fácil olvidarse de los que
tenemos más próximos cuando estamos presionados por el tiempo. Santa Luisa
podría haber tenido razones legítimas para permitir que su hijo adulto se
las arreglase por sí mismo, pero no lo hizo. El permaneció próximo a su
corazón, y en su lecho de muerte, una de las últimas acciones de Luisa fue
bendecirlo a él, a su esposa y a su nieto.
Por atareados que lleguemos a
estar, no olvidemos el ejemplo de Santa Luisa. Aunque trabajemos para traer
bendiciones a otros, recordemos también ser una bendición para nuestra
propia familia.
Santoral preparado por la Parroquia de
la Sagrada Familia de Vigo.
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PEDIDOS DE ORACIÓN
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La Pagina de la Misa Diaria, esta preparada y es enviada por
Pedro S. A. Donoso Brant, desde Santiago de
Chile, como un servicio de apostolado, amor por la Iglesia y a Nuestro
Señor Jesucristo. Les ruego su oración, para que pueda mantenerse este
servicio y subsidio, dando gracias a nuestro Dios que tanto nos ama.
Nota: Para la Liturgia de la Palabra, utilizo “Liturgia
Cotidiana” de Ediciones San Pablo, para el estudio y comentario de la
Palabra, utilizo los textos de la Biblia Nácar-Colunga, (SBNC) y/o Biblia de Jerusalén (SBJ),
(3)
Para la Lectio Divina, Lectio
Divina para cada día del año, de Giorgio Zevini y
Pier Giordano Cabra (Eds.) y/o, Intimidad Divina,
Fr. Gabriel de Santa M. Magdalena ocd,
ESTA PERMITIDO EL RE-ENVIO, LA
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