|
MISA DIARIA
DE Pedro
Sergio Antonio Donoso Brant Desde el 26
de febrero de 2002 en Internet – Santiago de Chile-Chile La página de
Misa Diaria, Reflexión Bíblica y Santoral, mas antigua de Internet www.caminando-con-jesus.org www.caminando-con-maria.org www.caminandoconjesus.cl |
|||||
|
Suscriptores |
Fecha |
Edición Nº |
Tiempo |
Ciclo |
LINK L.
HORAS |
|
17-01-2010 |
MD 2414 |
ORDINARIO |
C |
||
|
Si desea
escribir, solo debe hacerlo a: caminandoconjesus@vtr.net Por
favor, no enviar cadenas, y no enviar presentaciones que excedan en más de
1Mb, el correo cuenta con servicio automático para rechazar spam, y no recibe
correos sin asunto, correos reenviados o correos sin datos de quien los
envía. Algunas personas de buen corazón me recomiendan el envío a otras
almas, sin embargo: Si no desea seguir recibiendo este
correo por favor avíseme, y avisar si recibe dos o mas veces este correo |
|||||
|
DOMINGO II DEL
TIEMPO ORDINARIO Liturgia de la
Horas, Tomo III, Semana II |
|||||
|
DOMINGO II DEL
TIEMPO ORDINARIO Por amor de Sión Is 62,1-5; Sal 95;
Jn 2, 1-11 Fuera ya del tiempo de Navidad, la liturgia de hoy todavía se detienen a saborear algo de lo que en ese tiempo se nos ha
dado. El Evangelio nos habla de un misterio nupcial: “había una boda”. Cristo
aparece como el Esposo que celebra el festín de las bodas con la Esposa, la
Iglesia, cuyo modelo es María –“la mujer”–. En efecto, la liturgia de Navidad
nos ha hecho contemplar el misterio de la encarnación como los desposorios
del Verbo con la humanidad. A la luz del evangelio, la primera lectura expresa este amor
apasionado de Cristo por su Iglesia, a la que anhela embellecer y adornar con
su propia santidad: “por amor de Jerusalén, no descansaré hasta que rompa la
aurora de su justicia”. La Iglesia, antes abandonada y devastada, ahora es la
“Desposada”. El amor de Cristo, lavándola y uniéndola consigo, la ha hecho
nueva: “Te pondrán un nombre nuevo pronunciado por la boca del Señor”. Más
aún, la ha engalanado, depositando en ella sus propias gracias y virtudes, la
ha colmado de una gloria que es visible para todos los pueblos. El salmo 95 – típico del tiempo de Navidad – canta estas maravillas
obradas en la Iglesia Esposa, invitando a “toda la tierra” a unirse a su
alabanza. Es un himno exultante: “Contad a los pueblos su gloria, sus
maravillas a todas las naciones”, pues la gloria de la Iglesia le viene de su
Esposo. “Cantad al Señor un cántico nuevo”, pues la Iglesia que ha sido
renovada por la gracia de la Navidad es capaz de cantar de manera nueva. (FGD) |
|||||
|
I. RITOS INICIALES ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 65,4 Toda la tierra se postra ante ti, Señor, y canta en tu honor, en
honor de tu Nombre. ORACIÓN COLECTA Padre todopoderoso, que gobiernas con sabiduría y amor todo el
universo, escucha con bondad nuestra oración y ayúdanos a librarnos de
nuestro egoísmo y orgullo para promover la justicia y la paz entre nuestros
hermanos. Por nuestro Señor
Jesucristo. ACTO PENITENCIAL · Tú que eres el
camino que conduce al Padre. Señor ten piedad · Tú que eres la
verdad que ilumina a los pueblos Cristo ten piedad · Tú que eres la
vida que renueva al mundo. Señor ten piedad SE DICE GLORIA A DIOS. Gloria a Dios en
el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa
gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos
gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso. Señor, Hijo
único, Jesucristo. Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que quitas
el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado del
mundo, atiende nuestra suplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros; porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor, sólo tú
Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. Amén. II. LITURGIA DE LA PALABRA Sentados PRIMERA LECTURA Is 62, 1-5 Las
promesas sobre la renovación del pueblo están llenas de imágenes emotivas. Al
final llega el clímax de estas imágenes al comparar la relación de Dios con
su pueblo con la relación matrimonial. Dios «se casa» con su pueblo, porque
lo ama, hace alianza con él, a pesar de que sabe que no le será siempre fiel.
Dios se compromete con su pueblo, incluidos nosotros, porque está enamorado
de su pueblo. Lectura del libro de Isaías. Por amor a Sión no me callaré, por amor a Jerusalén no descansaré,
hasta que irrumpa su justicia como una luz radiante y su salvación, como una
antorcha encendida. Las naciones contemplarán tu justicia y todos los reyes
verán tu gloria; y tú serás llamada con un nombre nuevo, puesto por la boca
del Señor. Serás una espléndida corona en la mano del Señor, una diadema real
en las palmas de tu Dios. No te dirán más “¡Abandonada!”, ni dirán más a tu
tierra “¡Devastada!” sino que te llamarán “Mi deleite”, y a tu tierra
“Desposada”. Porque el Señor pone en ti su deleite y tu tierra tendrá un
esposo. Como un joven se casa con una virgen, así te desposará el que te
reconstruye; y como la esposa es la alegría de su esposo, así serás tú la
alegría de tu Dios. Palabra de Dios. SALMO Sal 95, 1-3. 7-10a.c. El
salmo nos invita a entrar en el gozo de la fiesta y a abrirnos a la dimensión
universal del proyecto de amor de Dios sobre el mundo. R. Anuncien las maravillas del Señor por
todos los pueblos. Canten al Señor un canto nuevo, cante al Señor toda la tierra;
canten al Señor, bendigan su Nombre. R. Día tras día, proclamen su victoria. Anuncien su gloria entre las
naciones, y sus maravillas entre los pueblos. R. Aclamen al Señor, familias de los pueblos, aclamen la gloria y el
poder del Señor; aclamen la gloria del Nombre del Señor. R. Entren en sus atrios trayendo una ofrenda, adoren al Señor al
manifestarse su santidad: ¡que toda la tierra tiemble ante él! R. Digan entre las naciones: “¡El Señor reina! El Señor juzgará a los
pueblos con rectitud”. R. SEGUNDA LECTURA 1 Cor 12, 4-11 La
imagen de la Iglesia como cuerpo es bien desconocida. Pero quizás debemos
entender un poco más, porque san Pablo usa esta imagen para hablar de la
interrelación de los creyentes, de la actividad de los cristianos, de lo que
hacen los cristianos en el mundo. Cada cristiano ocupa un lugar y su hacer es
importante en el conjunto de la actividad de la comunidad. Cada acto, nuestro
en bien de la comunidad, la hace crecer. Lectura de la primera carta del apóstol san
Pablo a los cristianos de Corinto. Hermanos: Ciertamente, hay diversidad de dones, pero todos proceden
del mismo Espíritu. Hay diversidad de ministerios, pero un solo Señor. Hay
diversidad de actividades, pero es el mismo Dios ‘el que realiza todo en
todos. En cada uno, el Espíritu se manifiesta para el bien común. El Espíritu
da a uno la sabiduría para hablar; a otro, la ciencia para enseñar, según el
mismo Espíritu; a otro, la fe, también en el mismo Espíritu. A éste se le da
el don de sanar, siempre en ese único Espíritu; a aquél, el don de hacer
milagros; a uno, el don de profecía; a otro, el don de juzgar sobre el valor
de los dones del Espíritu; a éste, el don de lenguas; a aquél, el don de
interpretarlas. Pero en todo esto, es el mismo y único Espíritu el que actúa,
distribuyendo sus dones a cada uno en particular como él quiere. Palabra de Dios. ALELUYA Cf. 2 Tes
2, 14 Aleluya. Dios nos llamó por medio del Evangelio para poseer la gloria de
nuestro Señor Jesucristo. Aleluya. EVANGELIO Jn
2, 1-11 Isaías
en la primera lectura ya había anunciado que Dios vendría a desposarse con su
pueblo. Ahora, en este pasaje, se ve la consumación de aquel anuncio. El
clima de bodas muestra que Cristo es el verdadero esposo del pueblo que ha
traído el mejor vino, dejándolo para el final de la historia. Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según
san Juan. Se celebraron unas bodas en Caná de
Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús también fue invitado con sus
discípulos. Y, como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo: “No tienen
vino”. Jesús le respondió: “Mujer, ¿qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no
ha llegado todavía”. Pero su madre dijo a los sirvientes: “Hagan todo lo que
él les diga”. Había allí seis tinajas de piedra destinadas a los ritos de
purificación de los judíos, que contenían unos cien litros cada una. Jesús
dijo a los sirvientes: “Llenen de agua estas tinajas”. Y las llenaron hasta
el borde. “Saquen ahora, agregó Jesús, y lleven al encargado del banquete”.
Así lo hicieron. El encargado probó el agua cambiada en vino y, como ignoraba
su origen, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó
al esposo y le dijo: “Siempre se sirve primero el buen vino y, cuando todos
han bebido bien, se trae el de calidad inferior. Tú, en cambio, has guardado
el buen vino hasta este momento”. Éste fue el primero de los signos de Jesús,
y lo hizo en Caná de Galilea. Así manifestó su
gloria, y sus discípulos creyeron en él. Palabra del Señor. Homilía Sentados Profesión de fe. De pie. EL CREDO Creo en Dios
Padre todopoderoso. Creador del cielo y de la tierra. Y en Jesucristo, su
único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por obra y gracia del Espíritu
Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día
resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está sentado a la derecha
de Dios Padre todopoderoso; desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a
los muertos. Creo en el
Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los Santos, el
perdón de los pecados, la resurrección de la carne, y la vida eterna. Amén. ORACIÓN DE LOS FIELES Que el espíritu de Jesús resucitado
interceda por nosotros al Padre y que anime nuestra oración por la salvación
del mundo. · Oremos por la
Iglesia de Jesucristo. Que sea hermosa como una novia, tierna como una esposa
y que haga germinar la alegría en el corazón de todos. Que despierte el
Evangelio como una aurora sobre las tinieblas del mundo. Que la salvación de
Jesucristo llamee como una antorcha en la noche de la tristeza y de la
infidelidad. Roguemos al Señor · Oremos por los
que ejercen ministerios. Que la diversidad de carismas que suscita el Espíritu
de Jesús refuerce la unidad del cuerpo entero. Que cada uno se sienta amado
por el bien particular que realiza. Roguemos al Señor · Oremos por la
paz de Dios en el mundo. Que esta paz una a todas las naciones; que congregue
todas las religiones; que una todas las familias y nos guarde en la unidad
del amor. Roguemos al Señor · Oremos por los
que se van a casar, por los que están casados. Que Jesús y María se hagan
presentes en la fiesta de su amor como estuvieron en las bodas de Caná. Roguemos al Señor · Oremos por
nuestra comunidad. Que seamos por nuestros hermanos fuente de alegría y
esperanza. y que podamos verter para ellos el vino del gozo mesiánico.
Roguemos al Señor Escucha, Señor, la oración de esta
comunidad que has llamado a ser el Pueblo de la Alianza nueva. Que tu
Espíritu transforme nuestras existencias y les dé el gusto sabroso del vino
nuevo del Evangelio. Por
Jesucristo nuestro Señor. III. LITURGIA EUCARÍSTICA ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS Concédenos, Padre, participar dignamente de esta Eucaristía, porque
cada vez que celebramos la renovación del sacrificio de Cristo, se realiza la
obra de nuestra redención. Por Jesucristo nuestro Señor. PREFACIO DOMINICAL RITO DE COMUNION PADRE NUESTRO Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga
a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos
hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros
perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y
líbranos del mal. LA PAZ Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles: “La paz os dejo, mi
paz os doy”. No tengas en cuenta nuestros pecados, sino la fe de tu Iglesia,
y, conforme a tu palabra, concédele la paz y la unidad. Tú que vives y reinas
por los siglos de los siglos. Amén. CORDERO Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de
nosotros. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de
nosotros. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, danos la paz. ANTÍFONA DE COMUNIÓN Nosotros conocemos el amor que Dios nos tiene y creemos en él. ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN Derrama, Padre, sobre nosotros tu Santo Espíritu, para que quienes
nos hemos alimentado con el pan de vida eterna vivamos siempre unidos en un
solo corazón. Por Jesucristo nuestro Señor IV. RITO DE CONCLUSION BENDICION Canto
final |
|||||
|
ESTUDIO
Y REFLEXIÓN BÍBLICA |
|||||
|
"Hagan todo lo que Él les diga" Jn 2, 1-11 Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant 1.
SE CELEBRARON UNAS BODAS EN CANÁ DE
GALILEA, Y LA MADRE DE JESÚS ESTABA ALLÍ. Seguramente las
relaciones sociales, de parentesco o amistad, hacían que María estuviese
presente en la boda. María vino, por su parte, probablemente desde Nazaret,
que esta más o menos a la distancia de siete kilómetros de Cana, entonces
pudo hacer su viaje en el mismo día. Sin embargo por la forma de decir que
estaba allí la madre de Jesús, hace suponer que María estaba ya en Cana
cuando llegó su Hijo. Dice san Juan Jesús también fue invitado con sus
discípulos, quien llego a Cana desde más lejos, Betania del Jordán, algo mas
de Otro dato en el
desarrollo de la escena, por la forma breve en que se presenta a María,
manifestando a su Hijo la carencia de vino, hace suponer que Jesús había
estado ya con su Madre, sin embargo no se menciona a José, esposo de María,
por cuanto podemos suponer que ya no vivía. 2.
FUERON INVITADOS A LA BODA, COMO COMPAÑÍA DE JESÚS Jesús, aún no
era conocido por milagro alguno, tampoco el se había presentado como el
Mesías, El primer grupo de sus pocos discípulos de ese minuto, fueron
invitados a la boda, como compañía de Jesús, algo que la hospitalidad
oriental permitía ciertamente. Las bodas en Oriente comienzan al oscurecer,
con la conducción de la novia a casa del esposo, acompañada de un cortejo de
jóvenes, familiares e invitados, a los que fácilmente se viene a sumar, en
los villorrios, todo el pueblo, y prolongándose las fiestas varios días, se
lee estos en varios pasajes bíblicos. En las bodas de
los pueblos, los menesteres de la cocina y del banquete son atendidos por las
hermanas y mujeres familiares o amigas. Es lo que aparece aquí en el caso de
María. A ellas incumbe atender a todo esto. Otro dato, es que el vino es tan
esencial en un banquete de bodas en Oriente, que dice el Talmud: “Donde no
hay vino, no hay alegría.” Según los escritos de esa época, la duración de
las bodas era de siete días si la desposada era virgen, y tres si era viuda.
Durando las bodas varios días, los invitados se renuevan. Por que no suponer
además, la posibilidad de la llegada de huéspedes inesperados. 3.
"MUJER, ¿QUÉ TENEMOS QUE VER NOSOTROS? Es en este
marco en el que se va a desenvolver la escena del milagro de Jesús. La boda
debe de llevar ya algunos días de fiesta y banquete. Nuevos comensales han
ido llegando en afluencia, tanto que las provisiones calculadas del vino van
a faltar. Jesús, como invitado esta ya con ellos en la fiesta. Estando El
presente, el vino llegó a faltar, algo esencial para la fiesta y la vergüenza
iba a caer sobre aquella familia. Probablemente se debía de estar al fin de
las fiestas de boda, cuando en algún aumento imprevisto hizo crítica la
situación. Y éste es el momento de la intervención de María, que como amiga
invitada de la familia, solidaria y talvez ayudando en los enseres de la
cocina, pudo estar informada a tiempo de la situación crítica y antes de que
trascendiese a los invitados, discretamente se lo comunica a su Hijo,
"No tienen vino". Jesús le
respondió: "Mujer, ¿qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado
todavía". El decir “Mujer”, a su madre, esta palabra en labios de Jesús
no indicaría desamor o despego, sino solemnidad. Así dice a la cananea: “¡Oh mujer!, grande es tu fe” (Mt
15:28), este término tiene un matiz de ternura. Sin embargo, la respuesta de
Jesús es una negativa a la petición de María, por no haber llegado la hora de
los milagros. Pero ante la actitud de María ante su Hijo, por conocer como
madre privilegiadamente, el corazón de Jesús, llena de confianza, sabe que
será escuchada, da la orden a los sirvientes de que hagan cuanto su Hijo les
diga. 4.
UN CONOCIMIENTO MUY EXCEPCIONAL EN MARÍA DE SU HIJO Seguramente, es
un supuesto, que la frase era una simple información al Hijo, pero todo esto
pasa en un ambiente de sentimientos delicados, y hace ver que María espera
una intervención especial, sobrenatural, de Jesús. Esto supone un
conocimiento muy excepcional en María de su Hijo. Esta escena descorre un
velo sobre el misterio de la vida oculta de Nazaret y sobre la “ciencia” de
María sobre el misterio de Jesús. Ella, esta, segura de la intervención de su
Hijo y se acerca a los sirvientes diciendo: "Hagan todo lo que Él les
diga". Esta iniciativa y como orden de María a los servidores se explica
aún más fácilmente suponiendo la especial familiaridad de ella con los
miembros de aquel hogar. Dice el
fragmento del evangelio: Había allí seis tinajas de piedra destinadas a los
ritos de purificación de los judíos, que contenían unos cien litros cada una.
Es decir vendría a ser de unos 5.
EL MILAGRO SE REALIZA SIN APARATOSIDAD. El evangelista
mismo lo relata sin comentarios ni adornos. Jesús, en un momento determinado,
le dijo a los sirvientes: "Llenen de agua estas tinajas". Y las
llenaron hasta el borde”. San Juan resalta bien este detalle, con ello se iba
a probar, a un tiempo, que no había mixtificaciones en el vino y, además de
demostrase la generosidad de Jesús en la producción de aquel milagro. El
milagro se realizó súbitamente, una vez colmadas de agua las tinajas, Jesús
les mandó Saquen ahora, y lleven al encargado del banquete", seguramente
un familiar o un siervo que estaba encargado de atender a la buena marcha del
banquete. Los servidores
obedecen la orden de Jesús y llevan al encargado, maestresala, “el agua
convertida en vino.” Fácilmente se supone la sorpresa de los servidores. Nada
le dicen del milagro. Expresamente lo dice el evangelista.; Así lo hicieron.
El encargado probó el agua cambiada en vino y, como ignoraba su origen,
aunque lo sabían los sirvientes. La sorpresa del maestresala se acusa, está
ignorante del milagro, tanto que llamó al esposo, sin duda por ser el dueño
del hogar, y se lo advierte en tono de reflexión un poco amarga, ya que él,
responsable de la buena marcha del banquete, y estaba ignorante de aquella
provisión. Todo ello se acusa en la reflexión que además le hace. "Siempre
se sirve primero el buen vino y, cuando todos han bebido bien, se trae el de
calidad inferior. Tú, en cambio, has guardado el buen vino hasta este
momento", quiere aludir con ello a esa hora en que, ya saciados, se
presta especial atención a un refinamiento más. 6.
EL MILAGRO ENCUADRABA A JESÚS EN UNA AUREOLA SOBRENATURAL. De esta manera
tan maravillosamente sencilla cuenta el evangelista este milagro de Jesús. Y
completará: Éste fue el primero de los signos de Jesús, y lo hizo en Caná de Galilea. O acaso, aún mejor, sea el primero de
los milagros oficiales que El realiza en su presentación pública de Mesías,
era un “signo” que hablaba de la grandeza de Jesús, del testimonio que el
Padre le hacía de su divinidad y de su misión y Así manifestó su gloria, y
sus discípulos creyeron en él. Su gloria” aquella gloria que le convenía
“como a Unigénito del Padre” y que “nosotros” hemos visto” y que era la
evocación sobre Jesús de la “gloria” de Yahvé en el Antiguo Testamento, y lo
mismo en el Nuevo, donde se asocian las ideas de “gloria” y “poder” de tal
manera que la “gloria” se manifiesta precisamente en el “poder.” Y ante esta
manifestación del poder sobrenatural que Jesús tenía, sus discípulos
“creyeron en El.” Ya creían antes, pues el Bautista se lo señaló como Mesías,
y ellos le reconocieron, como Juan relató en el capítulo anterior, y como a
tal le siguieron. Pero ahora creyeron más plenamente en El. El milagro
encuadraba a Jesús en una aureola sobrenatural. 7.
LA SANTIFICACIÓN DEL MATRIMONIO Otro aspecto de
este milagro se refiere a la santificación del matrimonio. La presencia de
Jesús y María en unas bodas, santificándolas con su presencia y rubricándolas
con un milagro a favor de sus regocijos, son la prueba palpable de la
santidad de la institución matrimonial y, la condena de toda tentativa de
sectores de la sociedad de hoy, de carácter herética sobre la misma. Esta
actitud del Señor, es como preparación de elevación del matrimonio al orden
sacramental. Muchos valores
simbólicos nos enseñan este milagro, como la multiplicación de los panes, es
probablemente también una orientación hacia la Eucaristía. Otra
interpretación es ver en el vino milagrosamente dado un “símbolo” de la
nueva, sobrenatural y generosa doctrina que Jesús trae. La extrañeza del
maestresala de que el vino mejor se guardó para el fin, va a ser símbolo de
la alegría ya que el vino que alegraba el convite. En Proverbios, 9,5 se lee;
"Venid, comed mi pan y bebed mi vino que yo he mezclado” La escena de
los primeros discípulos invita a los hombre a recibir a Jesús como fuente de
la Sabiduría que es preciso buscar para encontrarla. Entonces ella conduce a
sus discípulos hasta el banquete en donde ella les da el vino de la enseñanza
y de la doctrina que conduce a la vida. "Hagan todo lo que Él les diga" El Señor les Bendiga Pedro Sergio Antonio Donoso Brant |
|||||
|
LAS BODAS DE CANÁ |
|||||
|
Las Bodas de Caná P. Eduardo Sanz de Miguel, o.c.d. La antífona del magníficat
de las segundas Vísperas del día de Epifanía, decía así: «Veneremos este día
santo, honrado con tres prodigios: hoy la estrella condujo a los magos al
pesebre; hoy el agua se convirtió en vino en las bodas de Caná;
hoy Cristo fue bautizado por Juan en el Jordán, para salvarnos». La palabra
“Epifanía” significa “manifestación” y Jesús se ha manifestado como el
enviado de Dios, el Mesías anunciado por los profetas, el salvador del mundo,
en la adoración de los magos (que lo reconocen como Dios, como rey y como
hombre), en su bautismo (en que el Padre dice que es su Hijo amado) y en las
bodas de Caná (donde realizó su primer milagro,
manifestó su gloria y surgió la fe de sus discípulos). Si el día de Epifanía
meditábamos principalmente en la adoración de los reyes magos y en día del
bautismo en el acontecimiento del Jordán, hoy nos detendremos en el significado
místico de las bodas de Caná. En las bodas de Caná,
Jesús «realizó su primer signo» (Jn 2,11). Isaías,
en la primera lectura, nos ayuda a comprender su significado, cuando nos
habla de los tiempos mesiánicos y del pacto amoroso que Dios realizará con su
pueblo: «Ya no te llamarán abandonada, ni a tu tierra devastada; a ti te
llamarán Mi favorita, y a tu tierra Desposada; Porque el Señor te prefiere a
ti y tu tierra tendrá marido. Como un joven se casa con su novia, así te
desposa el que te construyó; la alegría que encuentra el marido con su
esposa, la encontrará tu Dios contigo» (Is 62,
4-5). La imagen no era nueva. A partir de Oseas,
los profetas habían llamado a Dios esposo de Israel. Todos insisten en que
Dios ama con pasión a su esposa (personificada en Jerusalén o Sión), a pesar
de que ésta es infiel en muchas ocasiones (de hecho, los pecados de idolatría
son llamados adulterio en la Sagrada Escritura). Dios perdona los pecados a
su esposa y está dispuesto a darle un corazón nuevo, para que pueda amarle
como Él la ama a ella (cf. Ez
36,26). El Cantar de los Cantares se convertirá en la mejor imagen de este
amor. Pues bien, ya ha terminado la era de los
ritos judíos de purificación, cuyas tinajas de agua son transformadas en
vino. Ya ha concluido la época de las promesas. Con el signo de Caná, Cristo ha adelantado la hora de su manifestación
ante el mundo: Él es el Esposo, enviado por Dios para unirse en matrimonio de
amor con la Iglesia y con el alma de cada uno de los creyentes. El banquete
de Caná, en realidad, está celebrando este
desposorio místico. El agua de los ritos judíos de
purificación anuncia el agua del bautismo, en el que la Iglesia ha sido
purificada. Ahora se dispone a celebrar el matrimonio con Cristo y a
participar en el banquete de bodas. Ella sólo puede ofrecer su agua, con la
confianza de que Cristo realizará todo lo demás. María, Madre y figura de la
Iglesia, se encarga de interceder ante su Hijo para que esto suceda. El agua transformada en vino, anuncia el
vino transformado en sangre en la Eucaristía. El banquete de bodas al inicio
de la vida pública de Jesús anuncia el banquete de las bodas del Cordero, al
final de los tiempos. La referencia a la hora de Jesús anuncia la Cruz. La
presencia de María en estos dos momentos tan significativos, en los que Jesús
se dirige a ella llamándola mujer anuncian el cumplimiento de las promesas de
redención realizadas por Dios a los primeros padres. Ninguna palabra, ningún
gesto es casual en esta narración. Jesucristo se definió a sí mismo como el
novio y a sus discípulos como los amigos del novio (cf.
Mt 9,15). También comparó el Reino de los cielos
con un banquete de bodas (Mt 22,1ss) e invitó a la
perseverancia en la fe y en la oración, poniendo como ejemplo a las vírgenes
sensatas, que esperan la llegada del esposo en medio de la noche (Mt 25,1ss). San Pablo presenta a Cristo como esposo de la
Iglesia (Ef 5,32) y de cada creyente (2Cor 11,2).
La salvación definitiva es celebrada en el Apocalipsis con la imagen de las
bodas del Cordero con la Iglesia (Ap 19,7ss). Quizás nadie como Santa Teresa de Jesús y
San Juan de la Cruz hayan comprendido estos textos
con toda su profundidad, ya que ellos gozaron del matrimonio espiritual con
Cristo ya en la tierra y desarrollan en todas sus obras una espiritualidad
esponsal. Santa Teresa, por ejemplo, nos dice que un
alma enamorada pasa por Cristo, su Esposo «todos esos regalos y desmayos y
muertes y aflicciones y deleites y gozos con Él […] “Béseme con beso de su
boca”. ¡Oh Señor mío y Dios mío, y qué palabra
ésta, para que la diga un gusano a su Criador! ¡Bendito seáis Vos, Señor, que
por tantas maneras nos habéis enseñado! Mas ¿quién osara, Rey mío, decir esta
palabra, si no fuera con vuestra licencia? Es cosa que asombra. Dirán que soy
una necia, que no quiere decir esto, que tiene muchas significaciones, que
está claro que no habíamos de decir esta palabra a Dios, que estas cosas no
las debe leer la gente simple. Yo lo confieso, que tiene muchos
entendimientos: mas el alma que está abrasada de amor que la desatina, no
quiere ninguno, sino decir estas palabras. Sí, que no se lo quita el Señor»
(Meditaciones sobre el Cantar de los Cantares, 6 y 10). Y San Juan de la Cruz, añade: «En este
alto estado de matrimonio espiritual, con gran facilidad y frecuencia
descubre el Esposo al alma sus maravillosos secretos, como a su fiel
consorte; porque el verdadero y entero amor no sabe tener nada encubierto al
que ama; y así, le comunica principalmente dulces misterios de su encarnación
y los modos y maneras de la redención humana, que es una de las más altas
obras de Dios, y así es más sabrosa para el alma» (Cántico Espiritual 23,1). Animados por los ejemplos de Santa Teresa
de Jesús y de San Juan de la Cruz, profundicemos en nuestra relación de amor
con Cristo, dejándole que realice en nosotros ese maravilloso desposorio con
el que quiere bendecirnos y para el que nos ha creado. A Él, cuyo amor no
tiene límites, sea la gloria y el honor y la alabanza y la acción de gracias
por siempre. Amén. Roma, enero de 2010. P. Eduardo Sanz de Miguel, o.c.d. |
|||||
|
SANTORAL |
|||||
|
Autor:
Jesús Marti Ballester Nació el año 251, en una aldea del sur de
Menfis del Alto Egipto, de familia cristiana, pero iletrada, como lo fué él. A los veinte años había heredado una gran fortuna
que le habían dejado sus padres, ya fallecidos y tuvo que cuidarse de una
hermana, menor que él. Un día, en la iglesia, oyó leer al diácono, las
palabras del evangelio: “Ve, vende cuanto tienes, dáselo a los pobres y
tendrás un tesoro en los cielos” (Mt. 19,21) y, lo
que no aceptó aquel joven a quien Jesús las dirigió, lo puso en práctica
Antonio, reservándose lo necesario para vivir. Lo que nos confirma que las
palabras de Cristo no quedan estériles, aunque el primer destinatario
invitado se vaya triste por no querer seguirlas. Bien decía, con espíritu de
fe, el padre Segundo Llorente, jesuita, misionero de Alaska, el país de los
eternos hielos: Salgo a sembrar vocaciones en Alaska, aunque se que allí no
germinarán, pero con seguridad de fe, se que darán fruto en otro lugar del
mundo. En Antonio fructificaron al ciento por uno. Poco después volvió a oir: “No os preocupéis por el mañana” (Mt 6,34), y terminó de vender lo que aún poseia, colocó a su hermana en una especie de monasterio
femenino, y se retiró a vivir en un paraje, cercano a su pueblo, para vivir
al estilo de otro anciano eremita. San Antón, como se le llama en España, ha
sido y es santo de devoción extendida, que hoy perdura en los pueblos.
Durante la Edad Media su culto se difundió por Oriente y Occidente. San
Atanasio, escribió su vida, de autenticidad indudable, con la que hoy
contamos para nuestra información. Encontró San Pablo, primer ermitaño a San
Atanasio escribiendo y no le quiso molestar diciendo: “Sinamus
Sanctum pro Sancto laborare”, “dejemos trabajar a un santo por otro
santo”. San Atanasio describe sus tentaciones famosas. El demonio le atacó
primero con imaginaciones obscenas, y se le apareció él mismo en forma de
mujer seductora y de negro amenazador. La oración, la mortificación y la
vigilancia exquisita de los sentidos dieron al Santo la victoria. Conseguida
ésta, se retiró todavia más al interior del
desierto, donde un amigo le llevaba pan de vez en cuando. El demonio tornó
de nuevo al ataque, ahora con gran aparato de ruidos, recurriendo también a
su presencia visible y una vez le dio una paliza tan monumental, tan
realmente infernal, que su amigo lo encontró sin sentido. Al recobrarse,
clamó al Señor: "¡Dios mío!, ¿dónde has estado este tiempo?" El
Señor le contestó: "Siempre junto a ti" VIDA
PENITENTE Desde el año 272 hasta el 285, observó una
vida penitente y retirada, aunque no del todo solitaria, en las proximidades
de la ciudad y aun dentro de ella. Sin embargo, en ese año San Antonio
inaugura la vida completa de soledad, cruzando el Nilo y refugiándose, no en
las cercanías de Koman, sino en lo alto de un monte, en el que pasó cerca de
treinta años, sin ver más que a un hombre que le llevaba pan una vez cada
seis meses. Comía seis onzas de pan mojadas en agua y algunos dátiles, una
vez al día, al ponerse el sol y fueron frecuentes las veces en que pasó tres
y cuatro días sin probar bocado y a pesar de su austeridad, se mantenía tan
fuerte y saludable, que más de un extranjero le reconoció entre sus discípulos
por la alegría del rostro. DISCÍPULOS
Y MONASTERIOS En efecto, le llovían muchas solicitudes,
que le obligaron el año SAN
JERONIMO Y DIDIMO EL
CIEGO Cuenta San Jerónimo que durante su estancia
se encontró con el famoso filósofo cristiano Didimo
el Ciego, al que consoló diciendo que debía apreciar más la luz de Dios y de
su amor que la de los ojos, que nos es común hasta con los gusanos. Lo mismo
San Jerónimo que San Atanasio nos refieren sus
disputas con los filósofos paganos, a algunos respondió que no necesitaba de
libros en su retiro, contemplando el de la naturaleza, frase que Juan Pablo II repetía en sus cortas vacaciones entre montañas. A
algunos, que intentaban reírse de su falta de letras, les preguntó qué era
más interesante, si los libros o el buen sentido que los inspiraba. "El
buen sentido", -le dijeron. -"Pues ése lo tengo yo. San Jerónimo cita varias cartas del Santo
dirigidas a sus monjes. En ellas les recomienda como necesario para cada
escalón de la santidad el conocimiento de sí mismo. San Atanasio nos ha
conservado la que contestó a Constantino el Grande y sus dos hijos
recomendándoles que no se olvidaran del juicio. "No os maraville -decía
a sus monjes- que el emperador haya escrito a un hombre como yo. Maravillaos
de que Dios nos haya hablado por medio de su Hijo: Cuando los suyos se
asombraron del número de vocaciones religiosas, él les anunció con lágrimas
en los ojos que llegaría el día en que los monjes habitarían en buenos
edificios en las ciudades, comerían en abastecidas mesas, y no se
diferenciarían de los seglares más que en el vestido. Hoy ni siquiera en eso. COMO
JUAN BAUTISTA EN EL DESIERTO Si refiriéndose a Juan Bautista Jesús hizo
el elogio mayor que brotó de sus labios, hoy, tomándolo del evangelio, la
Iglesia puede decir lo mismo de Antonio y, a la vez, podemos considerarlo
como EL
FUNDADOR DE LA VIDA RELIGIOSA Aquel egipcio analfabeto y tosco, con sus
cien años de historia, casi en su totalidad pasados en soledad y silencio,
es uno de los hombres de Dios que más han influído
en la construcción del Reino de Dios. Pedro está a la cabeza de los papas y
obispos, Pablo al frente de doctores y misioneros, Esteban el primero de los
mártires, Antonio el fundador de los doctores de la santidad. Tras él
monjes, frailes, religiosos, todos le siguen como pastor y padre. He aquí su
obra que ni él mismo pudo nunca medir y agradecer debidamente a Dios. La vida
humana como una búsqueda absoluta de santidad, la vida humana resuelta según
este único afán y propósito, ese fué su invento, su
hallazgo genial, su sistematización del evangelio para ofrecer un género de
vida original y extraño, pero tan profundo
y definitivo, que todos los demás fundadores han aplicado su invención
en cada tiempo. Su vida pues, obtiene todo el valor de una voz que se alza en
el desierto, invitando desde allí a los elegidos del Señor, a seguir su
senda. Otros escribirán tratados, o recorrerán el mundo, o derramarán su
sangre, Antonio sobre aquellos arenales junto a Menfis encenderá una hoguera
para orientar a los generosos, tras las huellas del Señor. Empezó tomando a
la letra aquello de “ve y vende todo lo que tienes...” Tenía veinte años, no
sabía leer ni escribir, no era más que un pobre ignorante que entendió a
Dios. Lo vendió todo y siguió a Cristo buscándole en la soledad. Primero
junto a su casa, después escondido en un sepulcro, al fin la inmensa soledad
de los desiertos. Allí se puso a hablar con Dios. Y surgió la fecundidad que
tenía que surgir, porque aquel hombre diminuto, como semilla sobre la
tierra, llevaba la vida y la verdad. A él acudían de todos lados los
buscadores de Dios. Arreciaba la última persecución, justo el año en que
Diocleciano subía a emperador de Roma.
UNA
NUEVA SOCIEDAD Antonio bajaba al desierto. Las ciudades
se despoblaban y rebosaban las grutas y las ermitas. Surgió una nueva
sociedad de hombres que seguían una forma de vida, aparentemente vieja, pero
auténticamente original, la comunidad cristiana depurada, el programa del
evangelio hecho carne. Aquellos primeros monjes vivían cantando al Señor y
meditando, trabajando con sencillez y mortificando la carne, peleando con demonios y elevando a profesión la más
bella caridad. Cantaban. En aquellos desiertos se empezó a sistematizar el
canto de los salmos según las horas del día y a leer la escritura
distribuida en lecciones. Se estrenaba el la práctica del oficio divino, y
la meditación del evangelio a determinadas horas. La vida era durísima. Pan,
agua y sal constituían la comida diaria; algunas verduras cocidas en agua constituía la comida de los invitados. A la puesta del sol
se tomaba el refrigerio único, el pan se guardaba en agua más de seis meses,
¿aquello era comer? Se inventó la interrumpción del sueño levantándose a cantar, se
instituyó el cilicio perpetuo sobre la carne, se hizo de las pieles de
animales el primer hábito y se descubrió que había un modo de trabajar
elemental y sencillo, que consistía no en producir, como hoy decimos, sino en
alabar al Señor tejiendo mimbres para esteras y cestas que se daban a los
pobres. Y todo en fraternidad en que aprendieron por fin los hombres el arte
de ser humildes y de ser sinceros, en fraternidad y sumisión al superior que
era el abad, es decir padre. Y todo batallando perpetuamente con demonios de
toda especie, que convertían el desierto y después los monasterios y los
conventos en auténticas palestras. Había nacido la vida religiosa. Sólo
faltaba su proyección social. Antonio se la dió y
acudía a Alejandría cuando el obispo le llamaba. Unas veces para exhortar al
martirio -eran los tiempos de Maximiano-, otras para discutir con los
filósofos paganos, o para increpar a los primeros arrianos y otros herejes,
también para escribir a Constantino, el primer emperador cristiano, y siempre
para volverse a su “palacio” con aquellos príncipes del amor, que iban con el
tiempo a extender su invento por Oriente y Occidente. Heráclides,
Isidro, Pablo, Basilio, Gregorio, Casiano. Antonio era iletrado, pero
sapientísimo. Ya lo había dicho Jesús: “Te alabo. Padre, porque ocultaste
estas cosas a los sabios y se las has revelado a los pequeños”. Antonio era
pequeño, por ello supo tanto, que su palabra todavía late en los escritos de
los autores que han escrito sobre la santidad. MAESTRO
DE SANTIDAD Fué San Atanasio,
su más glorioso biógrafo, quien nos dejó ordenada la límpida corriente de su
doctrina de abad, aquel pan de cielo que él partía con cientos de hijos, allá
cuando el sol se ponía en lontananza y aullaban los chacales del desierto.
Los temas elementales de su pedagogía
eran sencillos: modo fuerte de luchar contra los demonios, modo sencillísimo
de hacer el servicio de Dios y una sólida interpretación de esta vida como
espera y palenque. Su arte de pelear, su estrategia divina es extensa y
escasa en normas, reglas y consejos. Afirma que los demonios combaten a los
monjes, más que a los mundanos, a quienes ya tienen cazados. La oración y el
ayuno de que habló el Señor son las armas invencibles, pero él añade por su
cuenta otras dos ingenuas, encantadoras, infantiles, Antonio escupe al
demonio cuando se le presenta, Le ahuyenta con la señal de la cruz. Podemos
creer que a él se debe desde entonces la costumbre de hacer la señal de la cruz
y creer en su eficacia. Buen invento que sólo pudo hacer un niño o un ángel.
Antonio inculca sin cesar a los monjes que ellos son los siervos del Señor.
Su vida monacal es su servicio, servicio pues, el canto de los salmos a hora
prima y a hora tercia; servicio, la penitencia y la abstinencia; servicio la
lección y el trabajo humilde de los cestos. Servicio y espera de la vida
eterna. Aquí es donde Antonio trasciende y explica lo que a nosotros se nos
hace tan inexplicable: aquella manera de vivir. Antonio no cesa de inculcar
que la vida es breve y la eternidad es sin fin, que las cosas de abajo son
pequeñas si se las compara con las de arriba y que la hora del paso, de la
cita con Dios, de la hermosa muerte, es incierta, lo que obliga a estar siempre
en espera, en tensión siempre. Apenas nada más encontramos en aquellas
exhortaciones paternas de Antonio a los suyos. LA
ALEGRIA DEL ESPIRITU Su austeridad extrema puede inducirnos a
creer en la doctrina y ejemplo de un hombre pesimista que nos vino a amargar
la existencia. Sin embargo no es así. En la doctrina de Antonio encontramos
una mina deliciosa de optimismo. El gran penitente habla poco de pecados y
mucho de la bondad de nuestra alma. “Su integridad principal -nos dice- no ha
sido manchada nunca por nada.” Dios no hace nada mal hecho, somos buenos y
nuestro deber está en guardar el alma buena que el Creador nos dió. Es tal el optimismo de este santo tan duro, que al
llegar a mencionar a sus enemigos más terribles, los demonios, contra los que
nunca cesó de luchar, insiste en que ellos no son malos por naturaleza sino
por su voluntad. ¿Habría leído Juan Jacobo Rouseau
estas animosas palabras del santo que no se fué a
la Arcadia sino al desierto a hacer penitencia? Antonio pide y enseña sin cesar,
que es menester conservar la santa “laetitia”, esa
divina alegría sin la cual la virtud y dureza de sus hombres no será ni buen
servicio al Dios que nos hizo buenos, ni buena espera de un cielo, que por
ser también bueno, hay que saber esperarlo alegremente. Frente a la angustia
de los tiempos modernos, que son los tiempos blandos, ¡cómo conforta
encontrar en Antonio la armonía y alianza de las dos posiciones contrarias a
la cultura moderna, la dureza y la alegría! SU
MUERTE A los ciento cinco años, conociendo su fin
próximo, repartió su herencia, enviando una túnica de piel de cordero a San
Atanasio, como símbolo de la unidad de su fe con el campeón de la Santísima
Trinidad, y otra al obispo Serapión. La historia de
los símbolos con que es representado San Antón es muy variada. Se le
representa con un báculo en forma de cruz, por su dignidad abacial. o como recuerdo del signo que tanto usó para rechazar al
demonio, o con la campanilla, un cerdito o un libro, y alguna vez con unas
llamas. El simbolismo del libro se refiere al de la naturaleza que decía
leer, o a las reglas de los monjes, aunque no escribió ninguna. El cerdito ha
dado lugar a una evolución curiosa. Al principio, representaba al demonio y
las tentaciones impuras con las que le acometió, pero en el siglo XII se consideró al cerdo animal relacionado con el
Santo, por los cerdos que se vendían para dar limosnas a los pobres. Se les
ponía una camanilla en la nariz y se los alimentaba
gratuitamente por las casas donde se metían, y así se llegó a la protección
sobre los animales. A San Antonio Abad se le cita en el canon de las
liturgias bizantina, copta y armenia. Antonio tenía
noventa años, ya era hora para esperar al Señor. Huyendo de la fama se había
retirado con los dos discípulos predilectos, Amato
y Macario, a lo más profundo del desierto. Allí va a morir a los ciento cinco
años y despidiéndose de sus discípulos expiró dulcemente, el 17 de enero del
año 356, dejando en testamento que le entierren donde nadie pueda saberlo,
“ya me verán, dijo sonriendo, el día en que mi cuerpo resucite para siempre”.
JESUS
MARTI BALLESTER |
|||||
|
PEDIDOS
DE ORACION |
|||||
|
Por Manuel Lara Fuentes, amigo y hermano,
recién operado de alguno ganglios, además el fue operado de un cáncer renal,
para que el Señor, le traiga alivio y consuelo en su enfermedad. |
|||||
|
Nota: Para (3) Para la Lectio Divina, Lectio Divina
para cada día del año, de Giorgio Zevini y Pier
Giordano Cabra (Eds.) y/o, Intimidad Divina, Fr.
Gabriel de Santa M. Magdalena ocd, ESTA PERMITIDO EL RE-ENVIO,
Nota sobre la publicidad: La publicidad
que pueda aparecer debajo de esta pagina, no es de responsabilidad de
Caminando con Jesús. Este es un servicio gratuito, no recibe ningún tipo de
ayuda económica y no la busca, gratuito hemos recibido mucho, gratuito
queremos dar todo lo mejor que podamos, pero sin en esa publicidad no podría
llegar hasta sus correos este servicio. |
|||||
|
Suscríbete a
Misa Diaria en http://www.egrupos.net/grupo/misadiaria/alta o http://www.egrupos.net/grupo/caminando-con-jesus/alta O Escribe a caminandoconjesus@vtr.net |
|||||
|
|
|||||