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MISA DIARIA DE CAMINANDO
CON JESÚS Pedro Sergio Antonio Donoso Brant Desde el 26 de febrero de
2002 en Internet – Santiago de Chile-Chile La página de Misa Diaria,
Reflexión Bíblica y Santoral, mas antigua de Internet www.caminando-con-jesus.org www.caminando-con-maria.org www.caminandoconjesus.cl |
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2-12-2009 |
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Miércoles, primera semana de Adviento, morado |
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ANTÍFONA cfr. Hab
2, 3; 1Cor 4, 5 Vendrá el Señor y no tardará. Sacará a la luz lo
que está oculto en las tinieblas y se manifestará a todos los pueblos. ORACIÓN COLECTA Señor y Dios nuestro, prepara nuestros corazones
con tu divino poder, para que cuando llegue tu Hijo Jesucristo, nos encuentre
dignos de participar del banquete de la Vida eterna y merezcamos recibir de
sus manos el alimento celestial. Por
nuestro Señor Jesucristo. LECTURA Is 25, 6-10 Lectura
del libro de Isaías. El Señor de los
ejércitos ofrecerá a todos los pueblos sobre esta montaña un banquete de
manjares suculentos, un banquete de vinos añejados, de manjares suculentos,
medulosos, de vinos añejados, decantados. Él arrancará sobre esta montaña el
velo que cubre a todos los pueblos, el paño tendido sobre todas las naciones.
Destruirá la muerte para siempre; el Señor enjugará las lágrimas de todos los
rostros, y borrará sobre toda la tierra el oprobio de su pueblo, porque lo ha
dicho él, el Señor. Y se dirá en aquel día: “Ahí está nuestro Dios, de quien
esperábamos la salvación: es el Señor, en quien nosotros esperábamos;
alegrémonos y regocijémonos de su salvación!”.
Porque la mano del Señor se posará sobre esta montaña. Palabra
de Dios. COMENTARIO Frecuentemente
se utiliza la imagen de la fiesta para hablar del triunfo de Dios. Pero ¿por
qué una fiesta? Porque Dios hace justicia, y los defendidos de Dios al fin
ven su justicia. Y eso es motivo de festejo. SALMO Sal 22, 1-6 R.
Habitaré por siempre en la Casa del Señor. El Señor es mi
pastor, nada me puede faltar. Él me hace descansar en verdes praderas, me
conduce a las aguas tranquilas y repara mis fuerzas. R. Me guía por el
recto sendero, por amor de su Nombre. Aunque cruce por oscuras quebradas, no
temeré ningún mal, porque tú estás conmigo: tu vara y tu bastón me infunden
confianza. R. Tú preparas ante
mí una mesa, frente a mis enemigos; unges con óleo mi cabeza y mi copa
rebosa. R. Tu bondad y tu
gracia me acompañan a lo largo de mi vida; y habitaré en la Casa del Señor,
por muy largo tiempo. R. ALELUYA Aleluya.
El Señor viene a salvar a su pueblo. Felices los preparados para
salir a su encuentro. Aleluya. EVANGELIO Mt 15, 29-37 Evangelio
de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo. Jesús llegó a
orillas del mar de Galilea y, subiendo a la montaña, se sentó. Una gran
multitud acudió a él, llevando paralíticos, lisiados, ciegos, mudos y muchos
otros enfermos. Los pusieron a sus pies y él los sanó. La multitud se
admiraba al ver que los mudos hablaban, los inválidos quedaban sanos, los
paralíticos caminaban y los ciegos recobraban la vista. Y todos glorificaban
al Dios de Israel. Entonces Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: “Me da
pena esta multitud, porque hace tres días que están conmigo y no tienen qué
comer. No quiero despedirlos en ayunas, porque podrían desfallecer en el
camino”. Los discípulos le dijeron: “¿Y dónde podríamos conseguir en este
lugar despoblado bastante cantidad de pan para saciar a tanta gente?”. Jesús
les dijo: “¿Cuántos panes tienen?”. Ellos respondieron: “Siete y unos pocos
pescados”. Él ordenó a la multitud que se sentara en el suelo; después, tomó
los panes y los pescados, dio gracias, los partió y los dio a los discípulos,
y ellos los distribuyeron entre la multitud. Todos comieron hasta saciarse, y
con los pedazos que sobraron llenaron siete canastas. Palabra
del Señor. COMENTARIO Según
el texto, Jesús ha sanado a muchas personas y luego dio de comer a una
multitud. Pero además indica, que lo hizo por una actitud de misericordia, de
amor hacia los que acudían a Él. Es el amor que mueve a Jesús a hacer
milagros, y los milagros buscan sanar a quienes no encuentran solución a sus
males. Jesús les dio de comer porque ellos tenían hambre, y no porque buscara
una excusa para hacerse famoso o alcanzar popularidad. Los milagros de Jesús,
entonces, están en función de los necesitados y sus necesidades. ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS Señor, te rogamos que la ofrenda de nuestra
entrega se inmole a ti continuamente, para que realice los fines de este
misterio y haga eficaz en nosotros la plenitud de tu salvación. Por
Jesucristo nuestro Señor. ANTÍFONA Is 40, 10; Cfr. 34, 5 El Señor llega con poder e iluminará los ojos de
sus servidores. ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN Señor, imploramos tu clemencia, para que, libres
de pecado, esta comunión nos disponga a celebrar las próximas fiestas. Por
Jesucristo nuestro Señor. |
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REFLEXIÓN BÍBLICA |
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“Me da pena esta multitud, porque hace tres días que están conmigo y
no tienen qué comer” Mt 15, 29-37 Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant 1.
LA SEGUNDA MULTIPLICACIÓN DE LOS PANES El fragmento de este evangelio, nos narra la segunda multiplicación
de los panes, en general, el esquema es similar al relato de la primera
multiplicación de los panes. En todo caso es bueno conocer cuales son algunos
puntos diferentes. Se nos relata que Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: “Me da
pena esta multitud, porque hace tres días que están conmigo y no tienen qué
comer”. No hace falta suponer que sean días completos; conforme al uso ambiental,
bastaría uno completo y parte de los otros. Por eso Jesús no quiere
despacharlos sin alimento, pues teme que “desfallezcan en el camino” (Mc), y
“algunos han venido de lejos” (Mc). El lugar es despoblado. En la primera multiplicación, se habla de la bendición, en este
relato se narra que “tomó los panes y los pescados, dio gracias, los partió”,
estos son términos sinónimos. 2.
SIETE Y UNOS POCOS PESCADOS Los que se benefician de este milagro, “sin contar mujeres y niños”
(Mt), son 4.000 hombres. Los panes a multiplicarse eran siete, y los “peces”
eran, indeterminadamente, “unos pocos”. En la primera multiplicación se
relata que: “No tenemos aquí más que cinco panes y dos pescados” El número de cestos que se recogen con los pedazos que sobraron llenaron
siete canastas, en el anterior, doce. En ambos relatos, primera y segunda
multiplicación, se despide a las gentes y se suben a la barca, en Mateo, El
solo, en Marcos, con sus discípulos. Finaliza este relato; “Todos comieron
hasta saciarse”, el “saciarse” tiene un cierto valor escatológico. El problema exegético de interés es saber si se trata de una nueva
multiplicación de los panes o ésta es un “duplicado” de la primera, hay
argumentos a favor y en contra, pero este aspecto no cambia sustancialmente el
verdadero interés de la reflexión en su conjunto. 3.
SIEMPRE MOTIVADO POR UN AUTENTICO
SENTIMIENTO DE AFECTO Jesús nos muestra como en casi en todos los Evangelios su carácter
lleno de sentimientos de pena y lástima por la desgracia o por el sufrimiento
ajeno. Siempre nos enseña esa natural inclinación a compadecerse y mostrarse
comprensivo ante las miserias y sufrimientos, siempre motivado por un
autentico sentimiento de afecto, cariño y solidaridad hacia aquella gente que
estaba cansada y hambrienta, por querer estar en su compañía, es así como
sintió una gran compasión y curó a los enfermos que ellos traían. 4.
LOS DISCÍPULOS ESTÁN PREOCUPADOS En la primera multiplicación, Mateo relata: Como ya se hacía tarde,
pone en conocimiento que el día esta por terminar, y ya no hay tiempo
necesario para poder ir a proveerse de víveres y alojamientos, entonces se
acercaron sus discípulos a decirle: Estamos en despoblado y empieza a
oscurecer. Los discípulos están preocupados, lo que había llevado como
provisiones, no era suficiente para tanta gente. La enseñanza que impartía de
Jesús debe haber sido cautivante, se había quedado más tiempo de lo
considerado y se habían agotado los víveres. Entonces los discípulos le dicen
al Señor: Despide a la gente para que vayan a las aldeas y compren algo de
comer. Pero Jesús les contestó: No hace falta que vayan; denles ustedes de
comer. Ellos le respondieron: No tenemos aquí más que cinco panes y dos
pescados, en este fragmento se habla de: “Siete y unos pocos pescados”. El
Corazón de Jesús, siempre esta dispuesto a dar una solución y no titubea en
recurrir a lo que El puede hacer, para ir en ayuda a tanta gente hambrienta,
entonces le dijo: Tráiganmelos. Jesús dan pan material a las gentes, pero el
sabe que también los hombres sienten hambre de Dios, las dos hambres que
experimenta el hombre y los dos son urgentes de atender. 5.
MANDÓ QUE LA GENTE SE RECOSTARA EN EL SUELO. Luego mandó que la gente se recostara en el suelo (la hierba). Tomó los panes y los pescados, dio gracias, los
partió y los dio a los discípulos y ellos los distribuyeron entre la multitud.
En el relato anterior se expone que Jesús elevó los ojos al cielo. Este gesto de Jesús era frecuente en
su oración. En cambio, no era usual en las costumbres rabínicas, porque se
decía: “La regla es que el que ora ha de tener los ojos bajos y el corazón
elevado al cielo.” Jesús no enseña nuevamente que todo viene del Padre, El
esta con su corazón en ese momento en la tierra, pero levanta los ojos al
cielo, enseñándonos que es allí donde debemos mirar, porque todo viene de
Dios y todo nos debe llevar a Dios. También el relato nos dice que: pronunció
una bendición. Jesús sigue la tradición judía. La costumbre rabínica había
establecido que no se comiese o bebiese sin bendecir los alimentos, pues
equivalía a un pecado de infidelidad. Se relata que: partió los panes y se los dio a los discípulos para
que los distribuyeran a la gente. El milagro se hizo en las manos de Jesús, y
se puede suponer que se fue multiplicando en las manos de los discípulos,
porque de lo contrario hubiese sido incesante e inacabable ir y venir a
Jesús. Entonces, Jesús no sació directamente el hambre, lo hace a través de
sus discípulos, es así como les dios a ellos los panes y estos a las gentes. 6.
TODOS COMIERON HASTA SACIARSE Así han de ser los apóstoles de hoy, en ningún caso indiferente a las
necesidades de los demás, siempre dispuestos a atender y acudir en la ayuda
de los necesitados, con generosidad y sin pensar muchas veces en el descanso,
porque esto se hace por el amor a Cristo, por amor al Padre Bueno y a todos
sus hermanos. Los apóstoles le ofrecieron a Jesús todo lo que tenían, fruto del
trabajo y del esfuerzo, solo siete panes y Jesús hizo todo los demás. El
Evangelio continúa: Todos comieron hasta saciarse, y con los pedazos que
habían sobrado se llenaron siete canastos. En el relato anterior se habla de
doce y que los que comieron eran unos cuatro mil hombres, sin contar a las
mujeres y a los niños. El milagro fue tan abundante, que todos se saciaron y luego
recogieron los siete canastos sobrantes. Era uso judío recoger, después de
las comidas, los trozos de comida caídos a tierra. El milagro se constataba
bien: las sobras eran más que la materia de siete panes para el milagro. 7.
LAS GENTES QUE NO TIENEN QUÉ COMER EN EL
DESIERTO En el trasfondo de este hecho está la evocación de Moisés, viniendo a
ser ello una tipología de esta obra de Jesús. A las gentes que no tienen qué
comer en el desierto (Núm 11:13.14), Moisés, con su
oración, logra el maná. En esta época se esperaba que el Mesías saliese del
desierto, y aparecieron por entonces varios pseudo Mesías, que llevaban las
gentes al desierto, donde las prometían señales prodigiosas y de donde
saldrían triunfadores, pero se cuenta que su fin fue desastroso. Igualmente,
en los días mesiánicos, como renovación de los días del desierto, se esperaba
una lluvia perpetua de maná. Todo esto podía provocar una explosión de entusiasmo mesiánico en
torno a Jesús. Pero Jesús despachó a las gentes y discípulos, para que no se
dejasen contagiar de aquel mesianismo, no era el auténtico, ni la hora de su
plena proclamación, y El mismo se marchó solo a un monte a hacer oración. Vivamos unidos en la oración Pedro Sergio Antonio Donoso
Brant |
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LECTIO DIVINA |
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Y todos glorificaban al Dios
de Israel Una multitud acude y demuestra una gran fe en Jesús, ellos suben a la
montaña en busca del Señor. Le llevan sus enfermos y los dejan a los pies de
Jesús. El Señor los sana de inmediato. La multitud de curaciones provoca una
gran admiración en todas las personas. Así es como “todos glorificaban al
Dios de Israel” En un sentido místico, Jesús se sienta en lo más alto, como para
señalarnos que en lo celestial nuestra alma descansa y se sana, y cuando nos
acercamos a El, nos ponemos a sus pies y nos curamos de todo mal. Los hombres luego de ver como el Señor sana, se admiran y alaban a
Dios. Pero en la vida, aún hay ciegos que no pueden ver el camino de
salvación, como sordos que no oyen la Palabra de Dios, y paralíticos que no
pueden seguir a Cristo, ahí esta nuestra tarea, acercarlos a Jesús, para que
encuentren curación a sus males. La gente sigue a Jesús sin preocuparse de sus necesidades de
alimentación, ellos están cautivados por la Palabra del Señor, esta tiene un
atractivo irresistible. Este seguir a Jesús, es un gran ejemplo para aquellos que están
pendiente de sus intereses materiales y el de sus economías, cuestiones que
les impiden sacrificarse por Cristo. La multitud se admiraba, todos glorificaban a Dios. Presentemos
también las obras que hace el Señor en nosotros, seamos ejemplo de vida
mediante el camino recto, con una vida sana y alegre espiritualmente para que
muchas personas se entusiasmen en seguir a Jesús y glorifique a Dios. Entonces Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: “Me da pena esta
multitud, porque hace tres días que están conmigo y no tienen qué comer. Luego Jesús, con su natural inclinación de hacer el bien, llamó a sus
discípulos, para decirles que tiene compasión de estas gentes, porque hace ya
tres días que perseveran con El, y no tienen qué comer: y no quiere
despedirlas en ayunas, para no desfallezcan en el camino. El Señor, primero
cura a los enfermos y luego se preocupa por todos y les da de comer. Esto es
lo maravilloso, El nos muestra como ama a los hombres, como se preocupa por
los que lo siguen, y como da de comer al necesitado. Jesús, llama a sus colaboradores y cuenta con ellos. Así como los
discípulos reciben de manos de Jesús los panes para distribuirlos entre las
personas, así es como el nos quiere, que todo alimentos que recibamos de El,
sea compartido, para que mas gente se alimente de los beneficios que otorga
el Señor. En muchas ocasiones Dios se servirá de nosotros, para que llevemos
a nuestro prójimo el Pan Divino, la Palabra del Señor, alimento indispensable
de nuestra vida. El gran ejemplo de este fragmento del Evangelio, es la misericordia
de Jesús, el se compadece y socorre a la gente necesitada. El Señor Jesús,
nos enseña que siempre debemos tener compasión por el que sufre, y que
debemos socorrer con sinceridad al que esta afligido, es decir, con obras de
amor, de verdad y de caridad. Recordemos, que el que no ama a su hermano, no
ama a Dios. De Corazón Pedro Sergio |
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SANTORAL |
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BEATO
CARLOS DE FOUCAULD 1858-1916 ¿Te hallas ahora mismo en tu vida en un
lugar desierto? ¿Parece todo estéril y desolado, sin nada más que
interminables dunas de arenas extendiéndose hacia tu futuro? Conforme maduras espiritualmente, descubres
que los desiertos de la vida son una parte esencial del crecimiento. A menudo
mucho de nuestro mejor trabajo del alma ocurre durante nuestros momentos de
desierto. Todos los grandes santos han experimentado desiertos, simbólicos y
literales; algunos incluso los han buscado deliberadamente. El Beato Carlos de Foucauld,
más conocido como el Hermanito Carlos de Jesús, pasó los últimos diez años de
su vida viviendo como un ermitaño en el desierto de Argelia. De joven había
llevado una vida rápida y libre, diciendo a cada una de sus nuevas
concubinas: «Arriendo por días, no por meses.» Al final de su vida fue capaz
de rezar: «Por la fuerza de los acontecimientos, me hiciste casto... La
castidad se convirtió en una bendición y en una necesidad interna para mí.»
El desierto se convirtió en el fuego en el que el Beato Carlos endureció el
acero de su resolución y disciplina. También nosotros necesitamos nuestras
experiencias del desierto para endurecer nuestra resolución. Necesitamos el
desierto porque sólo cuando nos despojamos de todo lo que creemos que traerá
sentido a nuestras vidas somos capaces de encontrar a Aquel que trae el
verdadero sentido. ESTE
LINK LO LLEVA A LA PAGINA DEL BEATO CARLOS FOUCAULD |
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PETICIÓN DE ORACIÓN |
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