|
|
MISA DIARIA DE CAMINANDO CON JESUS

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant ocds
|
Este
subsidio está publicado todos los días en la pagina WEB en este link: MISA DIARA
9 años
de publicación, todos los días desde el 26 de febrero de 2002 en Internet –
Santiago de Chile-Chile.
La
página de Misa Diaria, Reflexión Bíblica, Lectio Divina y Santoral, más
antigua de Internet.
Si desea suscribirse escriba al correo electrónico
siguiente: caminandoconjesus@vtr.net
|
|
Páginas
WEB:
www.caminando-con-jesus.org www.caminando-con-maria.org
|
|
Suscriptores: 19.164
|
Fecha:
20-11-2011
|
Edición
Nº MD 3084
|
T.O. CICLO A, SEM XXXIII
|
LITURGIA DE LA HORAS
|
|
DOMINGO, NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO
|
|
NOVIEMBRE
EN CHILE ES MES DE MARIA Los invito a reflexionar
sobre la figura de la Virgen María
en mi pagina WEB www.caminando-con-maria.org
y en especial en este link: REFLEXIONES Y LECTURA ESPIRITUAL PARA
El MES DE MARIA
¿CUÁLES
SON LAS RELACIONES QUE EXISTEN ENTRE LA VIRGEN Y LA SANTÍSIMA TRINIDAD?. La
Virgen tiene una relación especialísima con la Santísima Trinidad
porque: es Hija de Dios Padre, ya
que fue creada por Dios. es Madre de
Dios Hijo, pues es la Madre de Jesucristo. es Esposa de Dios Espíritu
Santo, pues el Espíritu Santo formó el cuerpo de Jesús en las entrañas
purísimas de la Virgen.
|
|
JESUCRISTO REY DEL UNIVERSO
Rey, pastor y juez
Ez 34,11-12.15-17; 1Cor 14,20-26a.28;
Mt 25, 31-46
“Cristo tiene que reinar hasta que Dios
haga de sus enemigos estrado de sus pies”. Esta fiesta de hoy nos sitúa
ante un aspecto central de nuestra fe: Cristo es Rey del universo, es Señor
de todo. Este es el plan de Dios: someter todo bajo sus pies, bajo su
dominio. Así lo confesaron y proclamaron los apóstoles desde el día mismo
de Pentecostés: “Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israel que Dios ha
constituido Señor y Cristo a este Jesús a quien vosotros habéis
crucificado” (He 2,36). Toda la realidad ha de ser sometida a este poder
salvífico de Cristo el Señor. Su influjo poderoso va destruyendo el mal, el
pecado, la muerte... hasta que sean sometidos todos sus enemigos... que son
también del hombre.
“Yo mismo apacentaré mis
ovejas”. Todas las imágenes humanas aplicadas a Cristo se quedan cortas.
Por eso, la imagen del Rey es matizada en la primera lectura con la del
pastor. Cristo reina pastoreando a todos y cada uno, cuidando con delicadeza
y amor de cada hombre, más aún, buscando al perdido, sanando al pecador,
haciendo volver al descarriado... Su dominio, su realeza, su señorío van
dirigidos exclusivamente a la salvación y al bien del hombre. Y además este
dominio y señorío no son al modo de los reyes humanos: es un influjo en el
corazón del hombre, que ha de ser aceptado libremente. Él es Señor, pero
cada uno debe reconocerle como Señor, como su Señor (Rom 10,9; 1 Cor 12,3;
Fil 2,10-11), dejándose gobernar por Él. Él apacienta, pero cada uno debe
dejarse guiar y apacentar: “El Señor es mi pastor” (Salmo responsorial).
Finalmente, el evangelio
subraya otro aspecto de esta realeza de Cristo: Si ahora ejercita su
señorío salvando, al final lo ejercitará juzgando. Y juzgando acerca de la
caridad. Por tanto, si no queremos al final ser rechazados “al castigo
eterno”, es preciso acoger ahora sin límites ni condiciones este señorío y
esta realeza de Cristo. Si nos sometemos ahora a Él y le dejamos infundir
en nosotros su amor a todos los necesitados, tendremos garantía de estar
también al final bajo su dominio e ir con Él “a la vida eterna”.
|
|
I.
RITOS INICIALES
ANTÍFONA DE ENTRADA Apoc 5, 12; 1, 6
El Cordero que ha sido inmolado
es digno de recibir el poder y la riqueza, la sabiduría, la fuerza y el
honor. A él la gloria y el poder para siempre.
ACTO PENITENCIAL
Tú eres nuestro Pastor.
Señor, ten piedad.
Tú nos resucitarás en el
último día. Cristo, ten piedad.
Tú vienes a nosotros en cada
necesitado. Señor, ten piedad.
SE DICE GLORIA A DIOS.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno
que quisiste restaurar todas las cosas por tu amado Hijo, Rey del universo;
te pedimos que toda la creación, liberada de la servidumbre del pecado, te
sirva y te alabe eternamente. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que
vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los
siglos de los siglos.
II.
LITURGIA DE LA
PALABRA
PRIMERA LECTURA
El amor solícito de Dios se expresa en la fuerte imagen del
pastor.
Lectura de la profecía de Ezequiel. Ez 34, 11-12. 15-17
Así habla el Señor: ¡Aquí
estoy yo! Yo mismo voy a buscar mi rebaño y me ocuparé de él. Como el
pastor se ocupa de su rebaño cuando está en medio de sus ovejas dispersas,
así me ocuparé de mis ovejas y las libraré de todos los lugares donde se
habían dispersado, en un día de nubes y tinieblas. Yo mismo apacentaré a
mis ovejas y las llevaré a descansar –oráculo del Señor –. Buscaré a la
oveja perdida, haré volver a la descarriada, vendaré a la herida y sanaré a
la enferma, pero exterminaré a la que está gorda y robusta. Yo las
apacentaré con justicia. En cuanto a ustedes, ovejas de mi rebaño, así
habla el Señor: “Yo voy a juzgar entre oveja y oveja, entre carneros y
chivos”.
Palabra de Dios.
COMENTARIO
En
la época del destierro reina la injusticia y las autoridades del pueblo
faltaban gravemente a sus deberes. Es la ocasión para el profeta de retomar
el tema de Jeremías 23,1-6 (cf. Zac 11, 4-17) y censura los crímenes de los
pastores, anunciando que el Señor mismo será pastor de su pueblo.
En
realidad, cuando vuelvan del destierro, no tendrán más un rey. Dirigiéndose
a las ovejas que perjudican a las otras, se declara su juez. Frente a los
pastores que explotan el rebaño y lo dejan morir, el Señor reúne a los
dispersos y los guía a la fuente de la vida. El Señor es el autor de la
“reunificación” universal a la que aspiran los hijos de Israel, de una
vuelta a la unidad desde la dispersión, fundada sobre las relaciones
recíprocas de conocimiento y amor. Es lo que pedimos en cada celebración
eucarística cuando en la tercera plegaria eucarística oramos, diciendo:
“Reúne en torno a Ti, Padre misericordioso, a todos tus hijos dispersos por
el mundo”.
SALMO SAL 22, 1-3. 5-6
En consonancia con este mensaje, el salmo 22 exalta la
confianza de quien siente que el Señor es su pastor. Participamos de esta
oración, aclamando:
R. El Señor es mi pastor, nada me puede
faltar.
El Señor es mi pastor, nada
me puede faltar. Él me hace descansar en verdes praderas. Me conduce a las
aguas tranquilas y repara mis fuerzas; me guía por el recto sendero, por
amor de su Nombre. R.
Tú preparas ante mí una mesa,
frente a mis enemigos; unges con óleo mi cabeza y mi copa rebosa. R.
Tu bondad y tu gracia me
acompañan a lo largo de mi vida; y habitaré en la Casa del Señor, por muy
largo tiempo. R.
SEGUNDA LECTURA 1Cor 15, 20-26. 28
Al final de los tiempos, Cristo entregará al Padre el Reino,
para que Dios sea todo en todos.
Lectura de la primera carta del
apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto. Hermanos: Cristo resucitó de
entre los muertos, el primero de todos. Porque la muerte vino al mundo por
medio de un hombre, y también por medio de un hombre viene la resurrección.
En efecto, así como todos mueren en Adán, así también todos revivirán en
Cristo, cada uno según el orden que le corresponde: Cristo, el primero de
todos; luego, aquéllos que estén unidos a él en el momento de su Venida. En
seguida vendrá el fin, cuando Cristo entregue el Reino a Dios, el Padre,
después de haber aniquilado todo Principado, Dominio y Poder. Porque es
necesario que Cristo reine hasta que ponga a todos los enemigos debajo de
sus pies. El último enemigo que será vencido es la muerte. Y cuando el
universo entero le sea sometido, el mismo Hijo se someterá también a Aquél
que le sometió todas las cosas, a fin de que Dios sea todo en todos.
Palabra de Dios.
COMENTARIO
Pablo
demuestra cómo la verdad “Cristo resucitó”, implica nuestra resurrección.
Así la resurrección de Cristo abre el tiempo de la Iglesia, que es tiempo
de la realeza de Cristo. Se necesita todo ese tiempo para que la humanidad
sea liberada de las múltiples alienaciones que pesan sobre ella.
Cuando
la muerte sea vencida por todos y todos revivan en Cristo, Él habrá
realizado perfectamente su obra y Dios será todo en todos. Pero la plenitud
de la salvación sólo se obtendrá al final. Mientras se camina, nunca se
debe cantar victoria, sino seguir siempre con ánimo bien dispuesto en la
ardua tensión entre el “ya sí” y el “todavía no”, con la esperanza de la
resurrección como culmen de todo el proceso de liberación integral.
ALELUYA Mc 11, 9-10
Aleluya. ¡Bendito el que
viene en nombre del Señor! ¡Bendito sea el Reino que ya viene, el Reino de
nuestro padre David! Aleluya.
EVANGELIO Mt 25, 31-46
Jesús anuncia que, a su vuelta, seremos examinados en el amor.
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.
Jesús dijo a sus discípulos:
“Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria rodeado de todos los ángeles,
se sentará en su trono glorioso. Todas las naciones serán reunidas en su
presencia, y él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas
de los cabritos, y pondrá a aquéllas a su derecha y a éstos a su izquierda.
Entonces el Rey dirá a los que tenga a su derecha: “Vengan, benditos de mi
Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el
comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve
sed, y me dieron de beber; era forastero, y me alojaron; estaba desnudo, y
me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver”. Los
justos le responderán: --Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de
comer; sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero, y te
alojamos; desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y
fluimos a verte?--. Y el Rey les responderá: --Les aseguro que cada vez que
lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo-- Luego
dirá a los de su izquierda: --Aléjense de mí, malditos; vayan al fuego
eterno que fue preparado para el demonio y sus ángeles, porque tuve hambre,
y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber; era
forastero, y no me alojaron; estaba desnudo, y no me vistieron; enfermo y
preso, y no me visitaron--. Éstos, a su vez, le preguntarán:--Señor,
¿cuándo te vimos hambriento o sediento, forastero o desnudo, enfermo o
preso, y no te hemos socorrido?--. Y él les responderá: --Les aseguro que
cada vez que no lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo
hicieron conmigo --. Éstos irán al castigo eterno, y los justos a la Vida eterna”.
Palabra del Señor.
COMENTARIO
Estamos
concluyendo el discurso escatológico, y Mateo describe con imágenes
grandiosas la venida de Jesús, rey-mesías que hace pasar a los suyos de su
reino al del Padre. La imagen fundamental está sacada de la profecía de
Ezequiel: el rey-pastor que juzga entre oveja y oveja o entre carneros y
cabritos. Su juicio no tendrá en cuenta obras grandiosas, sino las obras de
misericordia, enumeradas aquí en el estilo de Isaías (Is 58,7). Así, esta
grandiosa escena del juicio de Dios, nos impide fantasear sobre aquel día y
nos obliga a conferir, a cada momento, nuestra vida en vista del encuentro
con Cristo, que ahora se nos presenta en los pobres.
SE DICE EL CREDO
ORACIÓN DE FIELES
A cada intención, pedimos: Que
te veamos en cada hermano.
· Por
todas las obras caritativas de la Iglesia: para que reciban el apoyo generoso
de los cristianos. Junto a María, Oremos.
· Por
todos los pueblos y naciones: para que reconozcan a Jesucristo, Rey del
Universo. Junto a María, Oremos.
· Por
los pobres, débiles y enfermos: para que reciban la efectiva solidaridad de
quienes se dicen cristianos. Junto a María, Oremos.
· Por
nuestra Iglesia diocesana: para que pueda intensificar sus obras a favor de
los necesitados. Junto a María, Oremos.
· Dirigiendo
en este mes Noviembre la mirada a María, contemplando su Corazón de Madre,
que sigue velando tierna solicitud sobre todos nosotros, le pedimos que nos
obtenga ser siempre fieles a la vocación cristiana.” Junto a María, Oremos.
· Por
los enfermos para que reciban el alivio en su enfermedad, consolados por el
amor de Dios. Junto a María, Oremos. (nombrar)
· Por
todos los difuntos que tanto amamos en su vida terrenal, para que el Señor
les de la paz de la vida eterna. Junto a María, Oremos. (nombrar)
(Añadir y/o sustituir intenciones, dando lugar a otras que
reflejen las necesidades del momento y/o de la comunidad).
III.
LITURGIA EUCARÍSTICA
Presentación de las Ofrendas: Cristo inmolado por nosotros
recibió la gloria y el poder para siempre. Por eso, junto al pan y el vino,
presentemos al Señor los sufrimientos y las buenas obras de todos los
hombres de buena voluntad.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, al ofrecerte la Víctima que
reconcilió a los hombres contigo, te pedimos humildemente que tu Hijo
conceda a todos los pueblos los dones de la unidad y de la paz. Que vive y
reina por los siglos de los siglos.
PREFACIO (PROPIO)
(Después del “Amén” de la Oración sobre las ofrendas). Cristo, nuestro
buen Pastor, vendrá un día a juzgarnos en el amor. Por eso, junto al
celebrante, iniciemos con aclamaciones y el canto la gran Acción de Gracias
a Dios por que ungió a Jesucristo para que establezca el Reino de la verdad
y la vida, la santidad y la gracia; la justicia, el amor y la paz.
PREFACIO
CRISTO, REY DEL UNIVERSO
V/. El Señor esté con
ustedes.
R/. Y con tu espíritu.
V/. Levantemos el corazón.
R/. Lo tenemos levantado
hacia el Señor.
V/. Demos gracias al Señor,
nuestro Dios.
R/. Es justo y necesario.
Realmente es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo
lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque consagraste Sacerdote
eterno y Rey del universo a tu Hijo único, nuestro Señor Jesucristo,
ungiéndolo con óleo de alegría, para que, ofreciéndose a sí mismo en el
altar de la cruz como Víctima inmaculada y pacificadora, consumara el
misterio de la redención humana; y sometiendo a su poder la creación
entera, entregara a tu soberana grandeza el Reino eterno y universal: Reino
de la verdad y la vida, Reino de la santidad y la gracia, Reino de la
justicia, el amor y la paz.
Por eso, con los ángeles y
los arcángeles, con los tronos y las dominaciones, y con toda la milicia
del ejército celestial, cantamos un himno a tu gloria, diciendo sin cesar:
Santo, santo, santo...
COMUNIÓN: Hermanos: Al recibir a Cristo hermano, pidamos que
él nos descubra su rostro en cada hermano necesitado. Con alegría, vayamos
a recibir el Pan de Vida.
ANTÍFONA DE COMUNIÓN Sal 28, 10-11
El Señor reinará eternamente,
él bendecirá a su pueblo con la paz.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, después de recibir el
alimento de la inmortalidad, te pedimos que cuantos nos gloriamos de
obedecer los mandamientos de Cristo, Rey del universo, podamos vivir para
siempre con él en el Reino de los cielos. Por el mismo Jesucristo nuestro
Señor.
IV.
RITO DE CONCLUSIÓN
(Después de los avisos
parroquiales, la bendición y despedida).
Canto final: Queridos amigos: Con gozo, porque Jesús nos
invita a acompañarlo en la construcción del Reino, nos retiramos cantando.
(Hoy, el canto final tiene que ser particularmente festivo.)
|
|
REFLEXIÓN BÍBLICA
|
|
“Juzgados en el amor”
Mt 25, 31-46
Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso
Brant ocds
1. EL “DISCURSO ESCATOLÓGICO
El Evangelio de Mateo, nos
trae en este fragmento una visión del juicio final, y lo hace de modo de
finiquitar el “discurso escatológico”, como así mismo concluir todos los
discursos de Jesús. En verdad, Jesús no articuló esta disertación con el
propósito de describirnos los eventos finales relativos al juicio
definitivo. No obstante, analizando los hechos de su tiempo, Jesús sí ha
querido comunicarnos los medios concretos para salir triunfantes en la
prueba final de la vida, cuando toda la humanidad se encuentre frente a él,
como rey universal restaurando su Reino. Es así como el relato evangélico,
tiene una fuerza extraordinaria tanto por el mensaje en sí como por lo
atractivo de la escena. El texto se encuentra articulado en tres partes: a)
primero, la introducción, que presenta la llegada del Hijo del hombre, el
llamamiento de los pueblos y la separación de los mismos, b) segundo, el
diálogo del rey con los de un lado, quienes entrarán y tomarán posesión de
su Reino, y, los del otro lado, los que están excluidos; c) en tercer
lugar, la conclusión, que reanuda y ejecuta las distintas sentencias que se proponen.
En todo caso, el fragmento
más importante del pasaje es la que se fija, y con insistencia, en las
actitudes de amor o indiferencia, es decir, en la acogida amorosa o en el
rechazo de los pobres y los necesitados. Las obras misericordiosas y
gratuitas son premiadas por Dios. Está claro que este rey y juez
escatológico, que cumple las profecías antiguas, es Jesús de Nazaret, el
crucificado, aquel que experimentó el hambre, la desnudez, la soledad, el
dolor. Este rey y Señor, que se identifica con los pequeños y los pobres,
vive escondido y oculto en “sus hermanos más pequeños”.
2. CUANDO EL HIJO DEL HOMBRE VENGA EN SU GLORIA
RODEADO DE TODOS LOS ÁNGELES, SE SENTARÁ EN SU TRONO GLORIOSO.
En esta hora de la parusía
final, el Hijo del hombre vendrá “en su gloria,” y, como parte de ella,
vendrá “con todos los ángeles,” que son sus ángeles, como ornamento suyo y
como ejecutores de sus órdenes. Todo ello indica, dentro del género
apocalíptico, la grandeza de la majestad con que Cristo realizará aquel
acto, lo que no excluye, naturalmente, la realidad de esta presencia de los
ángeles. Todas las naciones serán reunidas en su presencia, y él separará a
unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos, y pondrá a
aquéllas a su derecha y a éstos a su izquierda.
En el uso rabínico de casos
de separación, a la derecha se pone siempre lo mejor. Por cuanto los
pecadores conocerán sus delitos y los justos verán patentes los frutos de
su justicia que les acompañaron hasta el fin. Se llaman ovejas los que se
salvan, por la mansedumbre con que aprendieron de Aquél que dijo: “aprended
de mí, que soy manso y humilde de corazón” (Mt 11,29); y por cuanto
estuvieron dispuestos hasta sufrir la muerte, imitando a Jesucristo, que
como oveja fue llevado a la muerte (Is 53,7).
Los malos, en cambio, son
llamados cabritos, los que trepan los más ásperos peñascos y caminan por
sus precipicios. La Sagrada Escritura suele designar la sencillez y la
inocencia con el nombre de oveja. Bellamente, pues, se designan aquí los
elegidos con este nombre. Sin embargo el cabrito es animal lascivo, que en
la ley antigua se ofrecía para víctima de los pecados.
3. PORQUE TUVE HAMBRE, Y USTEDES ME DIERON
DE COMER; TUVE SED, Y ME DIERON DE BEBER
“Porque tuve hambre, y ustedes me dieron
de comer; tuve sed, y me dieron de beber; era forastero, y me alojaron;
estaba desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me
vinieron a ver". Y hay que notar que lo que menciona Jesús, son las
siete obras de misericordia, las cuales, cualquiera que tenga cuidado de
cumplirlas, merecerá alcanzar el reino preparado a los escogidos desde el
establecimiento del mundo. Pues en un sentido místico observa las leyes del
verdadero amor, quien al que tiene hambre y sed de justicia le alimenta con
el pan de la palabra, o bien le da de beber la bebida de la sabiduría, y el
que recibe en la Iglesia al que anda errante por el pecado, y el que admite
al que está enfermo en la fe.
Los justos le responderán:
"Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y
te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero, y te alojamos; desnudo, y te
vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?". Los
Santos, pues, que obraron obras derechas, recibieron en premio de sus obras
rectas, la derecha del Rey, en la cual está el descanso y la gloria. Y a
causa de su humildad se proclaman indignos de alabanza por sus buenas
obras; no por haberse olvidado de aquello que hicieron, pues El mismo les
muestra su compasión en los suyos. Dicen esto ciertamente no desconfiando
de las palabras del Señor, sino pasmándose de tan extraordinaria excelencia
y de la grandeza de su majestad.
4. "LES ASEGURO QUE CADA VEZ QUE LO
HICIERON CON EL MÁS PEQUEÑO DE MIS HERMANOS, LO HICIERON CONMIGO"
Y el Rey les responderá:
"Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis
hermanos, lo hicieron conmigo". Libremente podemos entender que
Jesucristo hambriento es alimentado en todo pobre, y sediento saciado, y de
la misma manera respecto de lo otro. ¿Por qué los llama pequeños? Por lo
mismo que son humildes, pobres y despreciados. Y dice mis hermanos,
recordándonos que nos dijo; "Son hermanos míos, los que hacen la
voluntad de mi Padre" (Mt 12,50).
Así como había dicho a los
justos, vengan, así también dice a los injustos, malvados y crueles,
"Aléjense de mí, malditos; vayan al fuego eterno que fue preparado
para el demonio y sus ángeles” Los que se apartan de Jesús, caen en el
fuego eterno, el cual es de distinta naturaleza del fuego de que hacemos
uso: pues ningún fuego es eterno entre los hombres, y ni siquiera de mucha
duración. Y tengamos presente que no dice que el reino está preparado, en
verdad, para los ángeles, mas sí que el fuego eterno lo está para el diablo
y para sus ángeles. Porque por lo que a El toca, no ha creado a los hombres
para que se pierdan, pero los que pecan son los que se unen con el diablo,
para que así como los que se salvan son comparados a los ángeles santos, de
la misma manera sean comparados a los ángeles del diablo los que perecen.
5. “PORQUE TUVE HAMBRE, Y USTEDES NO ME
DIERON DE COMER; TUVE SED, Y NO ME DIERON DE BEBER
“Porque tuve hambre, y
ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber; era
forastero, y no me alojaron; estaba desnudo, y no me vistieron; enfermo y
preso, y no me visitaron". Así es, cómo los malos hombres, abandonaron
la misericordia, y no en un sólo concepto, sino en todos. Porque no tan
sólo no dieron de comer al hambriento, sino que tampoco visitaron al
enfermo. Nótese que Jesús no esta diciendo estaba en la cárcel y no me
sacaron; enfermo y no me curaron; sino dice, no me visitaron, no se
acercaron a mi.
Todas estas cosas, por tanto,
bastan para sufrir la pena del infierno. Además, ninguna de las cosas que
pedía Jesús era difícil dar, (tampoco lo es hoy), era un poco de pan porque
tenía hambre, era darse cuenta de la miseria pues era pobre, era sentir
compasión de la naturaleza, pues era hombre, era el deseo de alcanzar lo
que se prometía, tan deseable como el reino, era sentir la dignidad del que
recibía, pues era Dios el que recibía por medio de los pobres; era un trato
con honor, porque se dignó recibir de mano de los hombres, lo justo que era
dar, pues recibía de nosotros lo que es suyo, sin embargo los hombres ante
todas estas cosas estuvieron cegados por la avaricia.
6. "SEÑOR, ¿CUÁNDO TE VIMOS
HAMBRIENTO O SEDIENTO, FORASTERO O DESNUDO, ENFERMO O PRESO, Y NO TE HEMOS SOCORRIDO?"
Éstos a su vez, le
preguntarán: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, forastero
o desnudo, enfermo o preso, y no te hemos socorrido?" No es menos
cierto, que es propio de los hombres que no gustan de hacer el bien,
excusarse, dar a entender que no tienen culpas, o que son leves y pocas las
faltas; y esto mismo lo indica la respuesta de Jesucristo. "Les
aseguro que cada vez que no lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos,
tampoco lo hicieron conmigo". Queriendo demostrar que las acciones
buenas de los justos son sublimes, y que las culpas de los pecadores no lo
son.
Dice Jesús, “mis hermanos”
verdaderamente, los que son perfectos, son sus hermanos. Finalmente dice
Jesús; Éstos irán al castigo eterno, y los justos a la Vida eterna”. La
sentencia que se da es eterna. Los malvados “irán al suplicio eterno, y los
justos a la vida eterna” “El castigo será “eterno.” La palabra cobra un
espantoso realismo, sin atenuación alguna posible, en este contexto. Los
unos y los otros tienen un destino igualmente eterno. Eso si, algunos irán
por la derecha y otros por la izquierda.
7. JUZGADOS EN EL AMOR
En esta venida de Cristo, que
se presentado como Rey que viene a
juzgar a “todas las naciones”, que “serán reunidas en su presencia” y donde
“El separará a los unos de los otros”, será un juicio perfectamente justo y
definitivo, al cual estaremos sometidos, por tanto dependerá de la vida que
hagamos, el lugar que ocuparemos. Lo importante ahora es que comprendamos
de este fragmento del evangelio, que no tiene ya importancia los juicios
que los hombres hagan de nosotros, es decir, como verdaderos creyentes,
vislumbremos que no es mejor ni peor porque los hombres nos tengan por tal;
lo que de verdad somos es lo que somos a los ojos de Dios. En un mundo en
que tantas veces triunfa la injusticia y la incomprensión, consuela saber
que todo se pondrá en claro y para siempre y cada uno recibirá los justo y
lo apropiado a su conducta.
Pero Cristo no es sólo el
Juez; es también el centro y el punto de referencia por el que se juzga:
“lo hicieron conmigo” o “tampoco lo hicieron conmigo”. Él ha de ser siempre
el fin de todas nuestras acciones. Por lo demás, ¡qué fácil amar a cada
persona cuando en ella se ve a Cristo!
Este evangelio insiste en
otro aspecto que ya aparecía en la parábola de los talentos. El siervo era
condenado por guardar su talento sin hacerlo fructificar, y ahora se le
condena por otra omisión, por lo que “dejaron de hacer”, “ustedes no me
dieron” de comer o de beber. No solo no hay que perjudicar a los hermanos,
también hay que ayudarlos. En esto hemos conocido lo que es amor: en que él
dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar la vida por los
hermanos. (1 Juan (SBJ) 3, 15-17). Por
eso, el texto nos hace entender la enorme gravedad de todo pecado de
omisión, que realmente daña y hace mal, pues deja de producir en la vida el
amor que debía promover y que el hermano necesitaba para vivir.
“Al atardecer de la vida ...
nos examinarán del amor” ... San Juan de la Cruz
El Señor les Bendiga
Pedro Sergio Antonio Donoso Brant
ocds
|
|
PARA LA LECTIO DIVINA (3)
|
|
ES BUENO QUE HAGAMOS UN BALANCE PERSONAL
Estamos concluyendo otro año litúrgico
con toda la Iglesia. Es bueno que hagamos un balance personal - y
comunitario, también - y nos preguntemos si durante el tiempo transcurrido
hemos realizado una coherente acción evangelizadora, de promoción humana,
de santificación personal y fraterna con quienes vivimos, de glorificación
a Dios en Cristo, hacia donde convergen como meta todas las actividades de
la Iglesia. Y debemos planteamos más cosas, a la luz de la Palabra de Dios,
en esta fiesta de Cristo Rey: ¿cómo estamos viviendo la vida presente?,
¿tenemos presente la vida futura?
Nuestra vida tiene dos
tiempos. El primero es terrenal: el “tiempo propicio” que estamos viviendo,
el de la salvación (cf 2 Cor 6,2), donde contamos con Cristo como “buen
pastor” y decidimos, porque está en nuestras manos, si nos salvamos. Y
después vendrá “aquel día”, cuando Cristo como juez se siente en su trono
de gloria y nada quede impune ante él. La Escritura nos invita en este día
a reflexionar austeramente. La fiesta de Cristo Rey nos ayuda a reconsiderar
que todavía estamos en el tiempo favorable de la salvación, donde todo
depende de la disponibilidad para acoger la invitación de Dios. Él, buen
pastor, nos invita a no endurecer el corazón para no ser seducidos por el
pecado. Merece la pena repetir convencidamente: “El Señor es mi pastor,
nada me falta”.
|
|
ORACION
(3)
|
|
Señor, con la palabra, tajante y
auténtica, que nos has dirigido hoy hemos comprendido que lo esencial en la
vida no es, ni mucho menos, confesarte con palabras, sino practicar el amor
con los pobres y desfavorecidos. En esto consiste la voluntad del Padre, en
vivir de ti y como tú, incluso de parte de quienes no te conocen bien.
Señor, Jesús, tú te identificaste con los perseguidos, con los pobres, con
los débiles. Nos has mostrado un claro ejemplo de vida, contenido en el
evangelio y condensado en las bienaventuranzas.
La señal de que ha llegado tu Reino se
encuentra en que en ti el amor concreto de Dios alcanza a los pobres y los
marginados, y no por sus méritos, sino por su condición de excluidos y
oprimidos, porque tú eres Dios y porque los “últimos” son los primeros
“interesados” tuyos y del Padre.
Ayúdanos, Señor, a entender que descuidar
este amor concreto por los pobres, los forasteros, los prisioneros, los
desnudos o los hambrientos, significa no vivir según la fe del Reino, sino
apartarnos de su lógica. Faltar al amor es negarte, porque los pobres son
tus hermanos, y lo son justamente por su pobreza. Haznos comprender con
todas sus consecuencias que ellos son el lugar privilegiado de tu presencia
y del Padre celestial.
|
|
SANTORAL
(4)
|
|
SAN EDMUNDO 841-869
El último rey de Estanglia, tal
vez sucesor de Offa en el 855, una figura que se adornó póstumamente con
todos los elogios concebibles («virtuoso, caritativo, humilde desde sus
tiernos años», sin olvidar que «su rostro hermoso era de ángel más que de
hombre»).
La desdicha idealizó a este
monarca que en el 869 tuvo que hacer frente a una invasión de daneses que
se instalaron en Thetford, Norfold. Edmundo les atacó con su ejército, fue
derrotado y murió posiblemente después de que le hicieran prisionero sus
enemigos.
Relatos más tardíos suponen que
le azotaron y que luego fue asaeteado hasta que «no hallando ya lugar en el
santo cuerpo para nuevas heridas, por una misma herida entraban de nuevo
muchas saetas, tantas que causaba horror y compasión mirarlo, porque
parecía un erizo, siendo otro nuevo san Sebastián».
Según la leyenda, sus súbditos
acabaron encontrando su cuerpo, pero la cabeza del rey no aparecía, hasta
que en medio de los campos oyeron una voz que gritaba: «Aquí estoy». Como
siguieran sin verla y todos preguntasen «¿Donde estás?», la cabeza respondió
tres veces: «Here, here, here», o sea, «Aquí, aquí, aquí», hasta
orientarles en su búsqueda.
Venerado como mártir, su culto
fue muy popular en la
Inglaterra medieval, y sus reliquias se conservaron en
Bury Saint Edmunds, en West Sufflok, donde en el año 1020 se fundó una gran
abadía. Su atributo es una flecha.
|
|
FUENTES DE LA PAGINA
|
|
La Pagina de la Misa Diaria, esta
preparada y es enviada por Pedro S. A. Donoso Brant ocds, desde Santiago de
Chile, como un servicio de apostolado, amor por Nuestro Señor Jesucristo y
por la Iglesia. Les
ruego su oración, para que pueda mantenerse este servicio y subsidio, dando
gracias a nuestro Dios que tanto nos ama.
Nota: Para la Liturgia de la Palabra, utilizo
“Liturgia Cotidiana” de Ediciones San Pablo, para el estudio y comentario
de la Palabra,
utilizo los textos de la Biblia Nácar-Colunga, (SBNC) y/o Biblia de
Jerusalén (SBJ),
(3) Para la
Lectio Divina, Lectio Divina para cada día del año, de Giorgio Zevini y
Pier Giordano Cabra (Eds.) y/o, Intimidad Divina, Fr. Gabriel de Santa M.
Magdalena ocd,
(4) Santoral preparado por la Parroquia de la Sagrada Familia
de Vigo.
ESTA PERMITIDO EL RE-ENVIO, LA COPIA Y LA PUBLICACIÓN DE
ESTA PAGINA, SOLO DEBE INDICARSE EL AUTOR Y LAS FUENTES DE ORIGEN
Nota sobre la publicidad: La publicidad que pueda aparecer debajo de
esta pagina, no es de responsabilidad de Caminando con Jesús. Este es un
servicio gratuito, no recibe ningún tipo de ayuda económica y no la busca, gratuito
hemos recibido mucho, gratuito queremos dar todo lo mejor que podamos, pero
sin en esa publicidad no podría llegar hasta sus correos este servicio, que
hoy ya llega a mas de 19.000 correos.
|
|
Suscríbete a Misa Diaria
en
http://www.egrupos.net/grupo/misadiaria/alta
o
http://www.egrupos.net/grupo/caminando-con-jesus/alta
O
Escribe
a caminandoconjesus@vtr.net
http://www.egrupos.net/grupo/caminando-con-jesus
http://www.egrupos.net/grupo/misadiaria
http://www.egrupos.net/grupo/montecarmelo
Por favor, no
enviar cadenas, presentaciones que excedan en más de 1Mb, correos sin
asunto (no se abre). El correo
cuenta con servicio automático para rechazar spam, y no recibe, correos
reenviados o correos sin datos de quien los envía.
Si no desea seguir recibiendo este correo por
favor avíseme para retirarlo del listado.
|
|
www.caminando-con-jesus.org www.caminando-con-maria.org
caminandoconjesus@vtr.net

|
|
|
|
|
|
|
|