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MISA DIARIA
DE CAMINANDO CON JESÚS Pedro
Sergio Antonio Donoso Brant Desde el 26
de febrero de 2002 todos los días en Internet – Santiago de Chile-Chile La página de
Misa Diaria, Reflexión Bíblica, Lectio Divina y
Santoral, mas antigua de Internet www.caminando-con-jesus.org
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23-02-2010 |
MD 2451 |
ORDINARIO |
C |
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PUBLICADO ADEMÁS TODOS LOS DÍAS EN ESTE LINK: MISA DIARA Si desea
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Tiempo de Cuaresma, primera
semana, martes. Morado |
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Este link (enlace) cuaresma ,es para leer el mensaje de SS. Benedicto XVI Cuaresma 2010 y más temas y reflexiones sobre la Cuaresma |
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ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 122, 2-3 Como los ojos de los servidores están fijos en las manos de su señor, así miran nuestros ojos al Señor nuestro Dios, hasta que se apiade de nosotros. Piedad, Señor, ten piedad de nosotros. ORACIÓN COLECTA Dios, Salvador nuestro,
conviértenos e instrúyenos con tus enseñanzas celestiales para que sean
provechosas nuestras prácticas cuaresmales. Por nuestro Señor Jesucristo. LECTURA Is 55,
10-11 Lectura del libro de Isaías. Así habla el Señor: Así como la lluvia y la nieve descienden del cielo y no vuelven a él sin haber empapado la tierra, sin haberla fecundado y hecho germinar, para que dé la semilla al sembrador y el pan al que come, así sucede con la palabra que sale de mi boca: ella no vuelve a mí estéril, sino que realiza todo lo que yo quiero y cumple la misión que yo le encomendé. Palabra de Dios. COMENTARIO Tanto la imagen de la tierra, como la del agua, sirven al profeta que consuela a su pueblo en el destierro, para hacer sentir a sus oyentes la fuerza creadora y salvadora del Señor. Su palabra no vuelve a la fuente sin haber cumplido su misión. Su misión es crear de la desesperanza del exilio un pueblo nuevo. Lo crea infundiendo sentido y razón de vivir a los que la reciben. Como la tierra que recibe la lluvia y queda fertilizada por ella, así quedarán fecundadas nuestras vidas por la Palabra del Señor y darán frutos abundantes de gracia y santidad. SALMO Sal 33, 4-7. 16-19 R. El Señor libra a los justos de sus angustias. Glorifiquen conmigo al Señor, alabemos su Nombre todos juntos. Busqué al Señor: Él me respondió y me libró de todos mis temores. R. Miren hacia él y quedarán resplandecientes, y sus rostros no se avergonzarán. Este pobre hombre invocó al Señor: Él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R. Los ojos del Señor miran al justo y sus oídos escuchan su clamor; pero el Señor rechaza a los que hacen el mal para borrar su recuerdo de la tierra. R. Cuando ellos claman, el Señor los escucha y los libra de todas sus angustias. El Señor está cerca del que sufre y salva a los que están abatidos. R. VERSÍCULO Mt 4, 4 El hombre no vive solamente de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. EVANGELIO Mt 6, 7-15 Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo. Jesús dijo a sus discípulos: Cuando oren, no hablen mucho, como hacen los paganos: ellos creen que por mucho hablar serán escuchados. No hagan como ellos, porque el Padre de ustedes que está en el cielo sabe bien qué es lo que les hace falta, antes de que se lo pidan. Ustedes oren de esta manera: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino, que se haga tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos han ofendido. No nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del mal. Si perdonan sus faltas a los demás, el Padre que está en el cielo también los perdonará a ustedes. Pero si no perdonan a los demás, tampoco el Padre los perdonará a ustedes. Palabra del Señor. COMENTARIO Cabe expresar aquí que este pasaje evangélico se enmarca en las enseñanzas del Maestro para encontrar una piedad verdadera, basada en la autenticidad de la limosna, la oración y el ayuno. Respecto a la oración no sólo nos advierte contra la palabrería hueca y vacía, la hipocresía de pretender engañar a Dios, y la altanería de creerse buenos, sino que nos ofrece el qué y el cómo orar: “Ustedes recen así”. Y nos enseña la oración más hermosa, fraterna, universal y comprometedora de todos los tiempos: el Padre nuestro. ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS Señor, que estas ofrendas, signo de nuestra entrega, sean de tu agrado; que con tu gracia santifiquen nuestra vida y nos obtengan la misericordia de tu perdón. Por Jesucristo nuestro Señor. ANTÍFONA DE COMUNIÓN Mt
25, 40. 34 Les aseguro que cuanto hicieron con el más pequeño de mis hermanos lo hicieron conmigo, dice el Señor. Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que fue preparado para ustedes desde el comienzo del mundo. ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN Señor, concédenos que la recepción de este sacramento ayude nuestra alma y nuestro cuerpo, y así, salvados en todo nuestro ser, nos gloriemos de la plenitud del remedio celestial. Por Jesucristo nuestro Señor. |
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ESTUDIO
Y REFLEXIÓN BÍBLICA |
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“Ustedes
oren de esta manera” Mt
6, 7-15 Autor:
Pedro Sergio Antonio Donoso Brant 1.
CUANDO OREN, NO
HABLEN MUCHO, COMO HACEN LOS PAGANOS Jesús dijo a sus discípulos: Cuando oren,
no hablen mucho, como hacen los paganos: Jesús expuso una censura y una forma
correcta al orar y de orar, a través de esta enseñanza nos expuso cual debe
ser el espíritu cristiano en la oración. La oración cristiana exige como una condición
la sinceridad y sencillez, dejando que hable el corazón, con actitud humilde,
no como el practicado por los gentiles, que piensan que por mucho hablar
serán escuchados. Lo que estamos aprendiendo, que al orar no hay que utilizar
vanas palabras, no se debe farfullar, es decir hablar muy deprisa y de manera
atropellada o confusa y tampoco decir muchas cosas inútiles. En otra
palabras, no pretender la charlatanería en la oración, sea diciendo cosas
vanas o inútiles, sea pretendiendo recitar unas fórmulas largas o calculadas,
como si ellas tuviesen una eficacia mágica ante Dios. Es así como Jesús dijo: No hagan como
ellos. En el judaísmo, en general, gustaba de prolijas oraciones y, en
especial, acumular en ellas títulos a los nombres divinos. Pero Jesús no enseña
que no es ésta la actitud cristiana en la oración, porque el Padre que está
en el cielo sabe bien qué es lo que les hace falta, antes de que se lo pidan.
Pero no se excluye la minuciosidad, porque no se estima como requisito
semimágico, cuando viene de la sinceridad del corazón. La oración no es
locuacidad, sino el corazón volcado en Dios. No pretende Jesús con esta enseñanza
condenar la oración larga. No es éste el propósito de su enseñanza. La
censura va contra la mecanización formulista o semimágica de la oración.
Tampoco Jesús va contra la extensión de la oración. El mismo, cuando estuvo
en Getsemani, dio ejemplo de oración larga, al
permanecer en la misma una hora de oración (Mt
26:39.42.44, par.), lo mismo que pasarse, en ocasiones, la noche en oración. 2.
PADRE NUESTRO Hermosa oración nos enseñó Jesús, El Padre
Nuestro, es irremplazable, es una oración perfecta, en ella esta toda una
enseñaza; que orar, como orar y como dirigirse a Dios como Padre. Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre. Comienza esta oración dirigiéndose a Dios con una
alabanza que nos hace grato el orar. Es encantador saber el verdadero sentido
de paternidad y filiación divina que tenemos al ser hijos de Dios, al decir
Padre Nuestro, además nos involucramos todos como hermanos, Dios es Nuestro
Padre, uno solo y nuestro, de todos nosotros. Decir Padre nuestro es la mejor ocasión
para entrar el alma dentro de sí, y hacer el giro hacia la contemplación
perfecta. Apenas se encuentra santa Teresa con la palabra “Padre nuestro”
entre las manos, estalla en un “oh” de asombro
contemplativo. Que Cristo se humille tanto para tratar con nosotros, que nos
dé al Padre: “¡Cómo dais tanto junto a la primera palabra! Tan amigo de dar,
que no se os pone cosa delante” (C 27,2). Y cuando nos dirigimos al Padre en
oración, levantamos los ojos a El, nuestro corazón se inflama y se apasiona
porque nos dirigimos a quien más nos ama, y decimos tiernamente “Padre”,
porque somos sus hijos, el nos ha creado, somos de su patrimonio, y con gran
convicción, decimos Padre Nuestro, en plural, de este modo nos involucramos
todos porque para El somos hermanos, y deseamos. 3.
QUE ESTÁS EN EL
CIELO Levantamos los ojos y rezamos “Que estas
en los cielos”, porque “los cielos publican la gloria de Dios"; (Sal
18,2), el cielo es donde ya no hay culpa y donde no hay ningún temor a la
muerte, entonces nos elevamos a El y lo separamos de las cosas terrenas. San
Agustín decía: Dios, habita en le corazón de los hombres justos,
complementado con la idea del cielo, es entonces el cielo una idea mas allá
de todo lo que el hombre puede imaginar. 4.
SANTIFICADO SEA
TU NOMBRE Luego rezamos “Santificado sea tu nombre”;
Porque Dios es santidad pura, incorruptible, principio de todo lo bueno, y
pedimos que sea santificado en nosotros su nombre, como auxilio para
abstenernos de toda maldad y para que la santificación pueda venir en
nosotros. Por tanto, esta es una expresión que nos compromete a buscar la
santidad, para que Dios tenga hijos dignos recordando al salmista que dice:
“Sea conocida tu santidad en todo el mundo, y te alaba dignamente, porque
alabarte es de justos (Sal 32,1) 5.
QUE VENGA TU
REINO Y es hora de pedir y rogamos: “que venga
tu reino”; Para que el poder y la seducción y el reino de este mundo pasajero
sean desterrados, sobre todo, el pecado, que reina en nuestra vida terrenal.
De este modo también pedimos a Dios que nos libre de la corrupción y nos
preserve de la muerte. También queremos decir venga el Espíritu Santo sobre
nosotros para que nos purifique. El Reino de Dios viene cuando alcanzamos
gracia; porque El mismo dice (Lc 17,21): "El
reino de Dios está dentro de vosotros". Para que Dios reine en nuestras
vidas, así entonces en todos nuestros pensamientos, palabras y acciones. 6.
QUE SE HAGA TU
VOLUNTAD Y sin entristecernos por el Plan de Dios
en nosotros, le pedimos al Padre que se hágase su voluntad aquí en la tierra
como en el cielo; Es una súplica para que nos permita imitar la vida del
cielo, y porque nosotros deseamos aceptar lo que El quiere. Le pedimos de
este modo, que nuestra vida humana sea buena y semejante a la que tendremos
después de la resurrección, por tanto ya queremos disponernos a llevar un
modo de vida en este mundo, que esté conforme con la que esperamos en el
otro. 7.
DANOS HOY NUESTRO
PAN DE CADA DÍA. Suplicamos a continuación “Danos hoy
nuestro pan cada día”: Jesucristo es el Pan de Vida Eterna. El pan de
nuestras almas es la virtud divina, que trae sobre ellas la vida eterna del
mismo modo que el pan que nace de la tierra conserva la vida temporal. El pan
divino que ha venido y el que ha de venir, le rogamos nos conceda hoy, con
todo su sabor. También concédenos esto haciendo que el Espíritu Santo habite
en nosotros, produciendo una virtud que aventaja a toda virtud humana, como
la humildad, la bondad y el amor. 8.
PERDONA NUESTRAS
OFENSAS Y reconociendo nuestras falta, solicitamos
que perdones nuestros pecados, perdona nuestras ofensas: “Misericordia Señor,
nos comprometemos a no faltarle, sin embargo caemos, pero El, bueno al
extremo, nos perdona y luego volvemos a caer, entonces le suplicamos que
suspenda el castigo que merecemos, y El tan bueno, lo hace. Pero en cuanto
vemos que por su confianza en nosotros El mira para otro hermano, volvemos a
caer nuevamente”. Jesús nos enseño a tener confianza por nuestras buenas
obras, y nos enseñó a implorar el perdón de nuestros pecados, porque, no
existiendo nadie sin pecados, no nos privemos de la participación de los
beneficios divinos por los pecados humanos. Así pues, al ofrecer, como debemos,
a Cristo, quien hace que el Espíritu Santo habite en nosotros, la santidad
perfecta, habremos de reprendernos si no hemos conservado la pureza de su
templo. Este defecto se enmienda por la bondad de Dios, perdonando a la
humana debilidad el castigo de sus pecados. 9.
PORQUE TAMBIÉN
NOSOTROS PERDONAMOS A AQUÉLLOS QUE NOS OFENDEN. Y decimos lo enseñado por Jesús, “porque
también nosotros perdonamos a aquéllos que nos ofenden”; Así es Dios, lleno
de piedad por los pecadores, si lo es El con nosotros, tenemos que serlo del
mismo modo con los demás y, si no es así, somos unos hipócritas. Esto los
hacemos con toda justicia por el Dios justo. Cuando nosotros perdonamos a
nuestros deudores; esto es, a los que nos han ofendido y confiesan su ofensa.
Conociendo nosotros esto, debemos dar gracias a nuestros deudores; porque son
para nosotros la oportunidad y la causa de nuestro mayor perdón. Además dando
poco alcanzamos mucho; porque nosotros debemos muchas y grandes deudas a Dios
y estaríamos perdidos si nos pidiésemos una pequeña parte de ellas. 10.
NOS DEJES CAER
EN LA TENTACIÓN. También nos enseñó el Señor, pedir para
que El no nos dejes caer en la tentación: Pedimos a Dios que no nos deje caer
en el pecado, esto es fuerza, amor, decisión, voluntad para enfrentar este diarios
combate "entre la carne y el espíritu", capacidad para evitar las
ocasiones de pecar. Si queremos que Dios permanezca en nuestro corazón,
tenemos que protegerlo de la tentación. En efecto, es imposible no dejarnos
tentar, los santos fueron tentados, muchos sufrieron esta prueba, por eso le
pedimos a Dios que no nos deje caer en la tentación, esto es, que no permita
que suframos la prueba de las tentaciones inclinada a los placeres de los
sentidos. Jesucristo conociendo nuestra debilidad, mandó que orásemos para
que no cayésemos en la tentación; pero cuando alguno se ve en ella, conviene
que pida a Dios la virtud de resistirla, para que se cumpla en nosotros lo
que dice San Mateo (10,22): "El que persevera hasta el fin, se
salvará". 11.
LIBRANOS DEL MAL Por este motivo, rogamos que nos libre del
mal, del “maléfico”, y sus sinónimos, la mentira, el crimen, el robo, la
xenofobia, la discriminación, la desidia, la irreverencia, el egoísmo, la
envidia, la pereza, la maldad, la dureza de corazón, la incomprensión,
irresponsabilidad, y tantas más que son el deleite de Satanás. San Agustín nos dice que cada uno pide ser
librado del mal (esto es, del demonio y del pecado); pero el que confía en
Dios, no teme al pecado. Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra
nosotros? (Rom 8,31). El
Señor les Bendiga Pedro
Sergio Antonio Donoso Brant Este enlace es para
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DE ORACION DEL PADRE NUESTRO |
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PARA LA LECTIO DIVINA (3) |
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OREN DE ESTA MANERA Orar es hoy,
para muchos cristianos, una empresa difícil. Hay quien la escamotea aduciendo
que no sirve o que "trabajar es orar"; hay quienes la arrinconan
excusándose por no encontrar tiempo para orar, y hay quienes reconocen la
dificultad real pero no oran porque no saben qué decir. Tampoco faltan, entre
los más devotos, los que "usan muchas palabras como los paganos",
pidiendo sólo cosas buenas en apariencia. Para todos estos, Jesús desplaza la
clave del problema: no se trata de orar para satisfacer determinadas
necesidades, sino para descubrir que Dios es Padre y llama a todos los
hombres a la comunión de amor con él y en él. Por consiguiente, orar no es
una cuestión de decir cosas, sino una cuestión de amor, que puede expresarse
con palabras, pero también en silencio, y que progresivamente va acaparando
toda la vida convirtiéndola en una sola e incesante oración. La Palabra
eficaz que envía Dios a la atierra vuelve a él después de haber cumplido su
designio; se ha hecho carne, es Jesús: cualquier palabra suya encierra un
poder extraordinario. Es él quien nos dice: "Vosotros orad así: `Padre
nuestro-. Pidamos, pues, a Cristo que nos enseñe a repetir la oración con su
mismo corazón, para que crezca en nosotros, día tras día, el amor filial y
confiado con nuestro Padre celestial y con la oración crezca la caridad, que
se traduce en perdón con los hermanos. Entonces nuestra tierra fecundada con
la Palabra producirá frutos de vida nueva, dará pan de misericordia para saciar
el hambre de toda la humanidad. ORACIÓN Oh Dios, que en Jesús, tu Hijo amado, nos
concedes el privilegio de poder llamarte "Padre", perdona si
nuestro corazón no salta de júbilo cada vez que nos atrevemos a pronunciar tu
dulcísimo nombre. Perdona las
veces que nos dirigimos a ti distraídamente, como si fuese la cosa más obvia,
mientras millones de hombres viven atenazados por la angustia y el sinsentido
sencillamente porque ninguno les ha dicho nunca que tú les amas con ternura
de padre y de madre. Concédenos a nosotros la pureza de corazón que permita a
los rectos y a los "pequeños" quedarse atónitos y asombrados con el
sólo recuerdo de tu nombre. No permitas que desperdiciemos tontamente el don
tan grande de poder invocarte seguros de que nos escuchas porque somos tuyos
y tú eres nuestro Padre. |
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SANTORAL |
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SAN POLICARPO DE ESMIRNA 70-155 En la persona del obispo Policarpo tenemos al postrer testigo de la edad apostólica que, el 23 de febrero del año 155, subía a la hoguera en medio del teatro de Esmirna, en presencia de todo el pueblo. Policarpo había sido discípulo de Juan. Había visto con sus propios ojos y oído con sus propios oídos a aquel cuyas manos tocaron el Verbo de vida, y había escuchado del discípulo que Jesús sentía predilección por el mandamiento nuevo del amor fraterno. Quizá fue el mismo San Juan quien nombró Obispo de Esmirna, esta bella ciudad asiática, asentada a la ladera del monte Pagus y bañada por el mar Egeo, a Policarpo. Desde su Sede dirigía, con gran amor y sabiduría, a su grey por los caminos del verdadero Evangelio y les alentaba para que no se dejaran nunca inficcionar por la herejía y para que fueran valientes para defender a Jesucristo contra los paganos si llegaba la hora de probar su fe. Si quisiéramos resumir la vida de este hombre, de este gran obispo, habría que hacerlo en una sola palabra: Amor. Amó y supo enseñar el amor único y verdadero. Todo lo demás debía, decía él, ser colocado al servicio de este Amor... Dentro de este pentagrama deben colocarse todas las notas - léase toda la vida - del verdadero cristiano. De cuando en cuando decía a sus ovejas: "Todo el que no confesare que Jesucristo ha venido en carne, es un anticristo, y el que no confesare el testimonio de la cruz, procede del diablo, y el que torciere las sentencias del Señor en interés de sus propias concupiscencias, ése tal es primogénito de Satanás"... Todos sabían de la gran bondad y tierno corazón de Policarpo. Él es duro consigo mismo, pero muy suave y dulce para con los demás, menos con los que intentan sembrar el error entre sus ovejuelas. De sus labios brotan palabras de amor y cariño y no sólo palabras sino hechos maravillosos a favor de los pobres y enfermos. A todos atiende con caridad sin igual y como si del mismo Maestro se tratara. A veces hasta los niños quedaban extasiados escuchando sus ardorosas palabras. Uno de estos niños, que no pierde ni palabra de cuanto oye a este ya anciano venerable, se llama Ireneo que llegará a ser obispo de Lyón y gran Padre de la Iglesia. En su cuadernillo de notas, este discípulo aprovechado escribió y nos transmitió hasta nosotros estas hermosas frases de su maestro y padre en la fe: "Cristo es el que levantó sobre la cruz nuestros pecados". "Cristo es nuestra esperanza y prenda de nuestra salvación". "Cristo es el que soportó todo por nosotros"... Eran palabras hermosas que poco después las confirmará tratando de dar testimonio de ellas con su sangre. Por eso, en el relato que los cristianos de Esmirna legaron sobre la muerte de su obispo, volvemos a hallar algo de la serenidad y ternura propias de los escritos de Juan. Comoquiera que el procónsul le presionase a Policarpo para que renegase de Cristo, le respondió: «Hace ochenta y seis años que le sirvo y jamás me ha hecho ningún mal. ¿Por qué, pues, he de blasfemar de mi Rey y Salvador?» Atado al poste del patíbulo, oraba del siguiente modo: «Dios de todas las criaturas, te bendigo porque me has juzgado digno de este día y de esta hora, digno de ser contado en el número de los mártires y de participar en el cáliz de tu Cristo, para resucitar a la vida eterna en alma y cuerpo en la incorruptibilidad del Espíritu Santo». Era un anciano lleno de virtud, saber y experiencia envuelto en una particular veneración por haber sido discípulo del propio san Juan Evangelista; en pleno siglo II había, pues, conocido a uno de los apóstoles del Señor, nadie podía dejar de recordarlo, y se le llamaba «padre de los cristianos» incluso entre los que no lo eran. San Jerónimo, más enfáticamente, le nombra como «príncipe del Asia». Fue un gran obispo de Esmirna, y su nombre griego, que en castellano puede traducirse por «fruto abundante», parecía en él más adecuado que en cualquier otro por sus obras de caridad. En carta a los cristianos de Filipos, les recomienda la obediencia. Ya octogenario emprendió un viaje a Roma para hablar con el papa Aniceto y consultarle cuestiones de liturgia, en el año 155, especialmente del día de la Pascua. Y el Papa le hace presidir una celebración eucarística y a su regreso tuvo que enfrentarse con la persecución. Según san Eusebio, tres días antes de que le prendieran tuvo una visión en la que su almohada era consumida por el fuego, y entonces anunció a los que estaban con él: «Me quemarán vivo» (siglos más tarde en recuerdo de esta almohada san Policarpo era invocado contra el dolor de oídos). Descubierto en su escondite, no lejos de la ciudad, fue conducido a Esmirna, y allí las autoridades le pidieron que blasfemara, que maldijera a Cristo (¡qué moderna parece la petición!). Ante su negativa, se le ató a un palo entre leña en medio de un estadio al que había acudido la multitud para ver cómo moría un obispo de aquella secta. Al encenderse la hoguera, las llamas, sin tocarle, le rodearon «como una vela de navío hinchada por el viento», y hubo que darle muerte con una espada. Dicen que de su cuerpo brotó tanta sangre que apagó el fuego, y que el cadáver, sin la menor quemadura, tenía el mismo color que el pan cocido y desprendía un perfume a incienso y mirra. Santoral preparado por la Parroquia de la
Sagrada Familia de Vigo |
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PEDIDOS
DE ORACIÓN |
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Hola Sr. Pedro Donoso!! Soy Luz María de las misioneras de
Etiopia, reciba un saludo cordial desde acá... Le escribo para pedirle como
la ultima vez que si puede ayudarnos a rezar, esta vez especialmente por la
hermana de una compañera mía también misionera en Etiopia, la hermana se
llama Dulce Zavala Acosta tiene 36 años y tiene cáncer en la vejiga, el riñón
ya no le funciona, pues desde que tenia 9 años le detectaron un problema de
riñones, una de sus hermanas le dio uno de sus riñones y ha vivido hasta
ahora sin ningún problema grave, se casó y tiene un niño precioso de 7 años,
el año pasado le detectaron un cáncer en el útero, la operaron y parecía que
estaba bien, desde hace una semana se encuentra en un hospital de la Ciudad
de México, esta muy grave y le pido por sus oraciones que al igual que
ayudaron a Patrick el niño keniano, se que ayudaran esta vez... rezar por que
todo salga lo mejor posible y que la familia pueda sobrellevar todo... Dulce
no pierde la esperanza, sobre todo le preocupa su hijito... En fin... se lo agradezco infinitamente... Saludos nuevamente a usted y su esposa
Anita Luz Luz María Mejía |
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La Pagina de la Misa Diaria, esta preparada y es enviada por
Pedro S. A. Donoso Brant, desde Santiago de Chile, como un servicio de
apostolado, amor por la Iglesia y a Nuestro Señor Jesucristo. Les ruego su
oración, para que pueda mantenerse este servicio y subsidio, dando gracias a
nuestro Dios que tanto nos ama. Nota: Para la Liturgia de la Palabra, utilizo “Liturgia
Cotidiana” de Ediciones San Pablo, para el estudio y comentario de la
Palabra, utilizo los textos de la Biblia Nácar-Colunga, (SBNC) y/o Biblia de
Jerusalén (SBJ), (3)
Para la Lectio Divina, Lectio Divina para cada día del año, de Giorgio Zevini
y Pier Giordano Cabra (Eds.) y/o, Intimidad Divina, Fr. Gabriel de Santa M.
Magdalena ocd, ESTA PERMITIDO EL RE-ENVIO, LA COPIA Y LA PUBLICACIÓN DE ESTA
PAGINA, SOLO DEBE INDICARSE EL AUTOR Y LAS FUENTES DE ORIGEN Nota sobre la
publicidad: La publicidad que pueda aparecer debajo de esta pagina, no es de
responsabilidad de Caminando con Jesús. Este es un servicio gratuito, no
recibe ningún tipo de ayuda económica y no la busca, gratuito hemos recibido
mucho, gratuito queremos dar todo lo mejor que podamos, pero sin en esa
publicidad no podría llegar hasta sus correos este servicio. |
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