Misa Diaria, Ciclo C

MISA DIARIA DE CAMINANDO CON JESUS

"La Eucaristía es fuente y culmen de toda la vida cristiana" (LG 11)

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Página de Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

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Fecha: 03-11-2015

Edición Nº 4.485

LITURGIA DE LA HORAS

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MISA DIARIA POR VIDEO FRANCISCANOS DE MARIA

MISA DIARIA EN EWTN

 

San Martín de Porres

Martín (1579-1639) nació del matrimonio formado por la mulata peruana Ana Velásquez y el español Juan de Porres. Ya desde pequeño sufrió insultos y marginación por ser mulato, incluso por parte de su propio padre. Ejerció de peluquero y enfermero cirujano. Vivía enfrente de la casa de Rosa de Lima, y era 7 años mayor que ella. Ambos fueron confirmados por el primer arzobispo de Lima, Sto. Toribio de Mogrovejo. Y ambos emularon en santidad. Entró en los dominicos de Lima, dedicándose sobre todo a la limpieza, y de ahí el apodo ‘Fray Escoba”. Profesó como hermano dominico en 1603. Gozó del don de bilocación, profecía, ciencia infusa, éxtasis, curación, milagros... Salvó de la peste a los 60 dominicos de su comunidad. Edificó el primer colegio para niños pobres en el Nuevo Mundo. Atendía diariamente a muchos enfermos y pobres marginados, y por eso le llamaban también ‘Martín de la caridad”. Y el antaño despreciado frailecito mulato llegó a ser consejero del mismo virrey y del arzobispo.


ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 37,22-23

Señor, no me abandones, Dios mío, no te quedes lejos de mí; apresúrate a venir en mi ayuda, mi Señor, mi Salvador.

ORACIÓN COLECTA

Dios omnipotente y lleno de misericordia, que concedes a tus fieles celebrar dignamente esta liturgia de alabanza; te pedimos que nos ayudes a caminar sin tropiezos hacia los bienes prometidos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

LECTURA Rom 12, 5-16

Comentario: San Pablo exhorta a vivir en la unidad dentro de la diversidad de dones de los integrantes de esa comunidad. El Apóstol también los invita a tomar conciencia del propio don que fuera dado para el bien común y no para el provecho personal. La unidad es posible por el amor, don supremo que también proviene de Dios y fue dado a todos.

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Roma.

Hermanos: Todos nosotros formamos un solo Cuerpo en Cristo, y en lo que respecta a cada uno, somos miembros los unos de los otros. Conforme a la gracia que Dios nos ha dado, todos tenemos dones diferentes. El que tiene el don de la profecía, que lo ejerza según la medida de la fe. El que tiene el don del ministerio, que sirva. El que tiene el don de enseñar, que enseñe. El que tiene el don de exhortación, que exhorte. El que comparte sus bienes, que dé con sencillez. El que preside la comunidad, que lo haga con solicitud. El que practica misericordia, que lo haga con alegría. Amen con sinceridad. Tengan horror al mal y pasión por el bien. Ámense cordialmente con amor fraterno, estimando a los otros como más dignos. Con solicitud incansable y fervor de espíritu, sirvan al Señor. Alégrense en la esperanza, sean pacientes en la tribulación y perseverantes en la oración. Consideren como propias las necesidades de los santos y practiquen generosamente la hospitalidad. Bendigan a los que los persiguen, bendigan y no maldigan nunca. Alégrense con los que están alegres, y lloren con los que lloran. Vivan en armonía unos con otros, no quieran sobresalir, pónganse a la altura de los más humildes.

Palabra de Dios.

SALMO Sal 130, 1-3

R. ¡Guarda mi alma en la paz junto a ti, Señor!

Mi corazón no se ha ensoberbecido, Señor, ni mis ojos se han vuelto altaneros. No he pretendido grandes cosas ni he tenido aspiraciones desmedidas. R.

Yo aplaco y modero mis deseos: como un niño tranquilo en brazos de su madre, así está mi alma dentro de mí. Espere Israel en el Señor, desde ahora y para siempre. R.

ALELUIA Mt 11, 28

Aleluia. «Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y Yo los aliviaré», dice el Señor. Aleluia.

EVANGELIO Lc 14, 1. 15-24

Comentario: Los “primeros” invitados a participar de la mesa del Reino, el pueblo judío y sus autoridades religiosas, presentan “sus” excusas; otros intereses los preocupaba. Esto nos advierte que las ocupaciones y las preocupaciones pueden hacernos olvidar este regalo de Dios, el cual desde ahora está abierto “a todos” sin importar la raza o la nación.   

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Un sábado, Jesús entró a comer en casa de uno de los principales fariseos. Uno de los invitados le dijo: «¡Feliz el que se siente a la mesa en el Reino de Dios!» Jesús le respondió: «Un hombre preparó un gran banquete y convidó a mucha gente. A la hora de cenar, mandó a su sirviente que dijera a los invitados: “Vengan, todo está preparado”. Pero todos, sin excepción, empezaron a excusarse. El primero le dijo: “Acabo de comprar un campo y tengo que ir a verlo. Te ruego me disculpes”. El segundo dijo: “He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos. Te ruego me disculpes”. Y un tercero respondió: “Acabo de casarme y por esa razón no puedo ir”. A su regreso, el sirviente contó todo esto al dueño de casa, y éste, irritado, le dijo: “Recorre en seguida las plazas y las calles de la ciudad, y trae aquí a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los paralíticos”. Volvió el sirviente y dijo: “Señor, tus órdenes se han cumplido y aún sobra lugar”. El señor le respondió: “Ve a los caminos y a lo largo de los cercados, e insiste a la gente para que entre, de manera que se llene mi casa. Porque les aseguro que ninguno de los que antes fueron invitados ha de probar mi cena”».

Palabra del Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te pedimos, Señor que este sacrificio sea para ti una ofrenda pura, y para nosotros una fuente generosa de tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE COMUNIÓN Cfr Sal 15, 11

Señor, me darás a conocer el camino de la vida, saciándome de gozo en tu presencia.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te pedimos, Padre, que crezca en nosotros la acción de tu poder para que, restaurados con estos sacramentos celestiales, tu gracia nos prepare a recibir lo que ellos nos prometen. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

  REFLEXIÓN BÍBLICA

 

“Un hombre preparó un gran banquete y convidó a mucha gente”

Lc 14,15-24

Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

1.    UN HOMBRE PREPARÓ UN GRAN BANQUETE

Jesús se dirige a los sumos sacerdotes y fariseos, con una parábola, donde dice que un hombre preparó un gran banquete en la cual el “hombre” es Dios. El banquete que está preparado es la alegría y felicidad del Reino. Cuando llegó la hora del banquete, mandó un criado suyo (un profeta) a avisarles a los invitados (los judíos) que vinieran, porque ya todo estaba listo, Pero todos, sin excepción, comenzaron a disculparse. Al decir el banquete está preparado, esta es la felicidad mesiánica.

2.    SE HICIERON INDIGNOS Y NO MERECEDORES DEL REINO DE LOS CIELOS.

Pero ellos no tuvieron en cuenta la invitación, y se fueron, uno a su campo, otro a su negocio; es así como consideraron más importantes sus asuntos económicos, el apego a lo material, sus cosas personales, sus propiedades que asistir a tan bella invitación, y entonces por preferir las comodidades estos se hicieron indignos y no merecedores del Reino de los Cielos.

3.    TRAE A MI CASA A LOS POBRES, A LOS LISIADOS, A LOS CIEGOS Y A LOS COJOS

Volvió el criado y le contó todo al amo, al enterarse el señor (Dios), se indignó y le dijo al criado: ‘Sal corriendo a las plazas y a las calles de la ciudad y trae a mi casa a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los cojos’. El criado invito a todo los que viven en las cercanías, a los caminantes, a los gentiles, a cuanta persona encontró sean estos buenos y malos, y la sala de fiesta se llenó de convidados.

4.    DIOS INVITA A TODOS LOS PECADORES A DISFRUTAR DE SU REINO

En esta parábola, nuevamente Jesús se dirige a los sumos sacerdotes y fariseos, judíos, de forma insistente, como es la llamada insistente de Dios a su pueblo que al parecer no oye, Israelitas, Judíos, que a mayor gravedad no solo parecen rechazar la invitación, además no quieren oír a Dios.

Hemos de considerar que el primer pueblo que es invitado es Israel, y esto es lógico, porque Dios primero cumple su promesa, sin embargo ante el rechazo de los judíos, Dios invita a todos los pecadores a disfrutar de su reino, pero no basta con ir, deberá entrar con las debidas disposiciones espirituales, una vida de gracia y rectitud.

5.    JESUCRISTO NUESTRO SEÑOR, NOS INVITA

Jesucristo Nuestro Señor, nos invita en cada Eucaristía a su banquete, y a él debemos llegar con la gracia, a todos quien lo acepta le da su consuelo espiritual, a todo quien responde a su llamado, a todo el que va a Él y se entrega aceptando el llamado radical, incondicional, si reservas, esto es con todo el alma, dando todo de sí, Él le tiene un buen sitio en el banquete y el festín del Reino de los Cielos.

Sin embargo lo triste es que de los invitados hay muchos que están muy preocupados de muchos problemas o situaciones que acaparan su atención o consideran que es más importante y con ello renuncian a la posibilidad de participar en la Vida Eterna.

6.    DIOS HACE TODO PARA QUE VAYAN MUCHOS INVITADOS A SU FIESTA

Así es, como en esta parábola, nos quiere enseñar nuestro Señor Jesús, como Dios hace todo para que vayan muchos invitados a su fiesta y gente de toda índole, no hay distinción, pero no todos serán bien recibidos, eso depende de cómo llegue en su conducta el invitado.

Animémonos y procuremos una invitación, nos la hace Dios, es una gran honor, nos la hace Jesús para vivir en su intimidad, estamos todos invitados al gran banquete del Reino de Dios, nadie está excluido, todos tenemos necesidad de alimentarnos de Dios, tenemos hambre y sed de felicidad, hambre y sed de Dios.

7.    DICHOSO AQUEL QUE PARTICIPE EN EL BANQUETE DEL REINO DE DIOS

Jesús nos dijo: “Dichoso aquel que participe en el banquete del Reino de Dios”. Jesús nos está prometiendo los goces del Reino de Dios, es decir paz, dicha y amor. Esta invitación para participar en su banquete nos está llegando de muchas maneras, estemos atentos y no despreciemos los dones de Dios, los bienes del Reino a cambio de las cosas terrenales.

El Señor nos Bendiga

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

PARA LA LECTIO DIVINA  (3)

 

«PARÁBOLAS DE LA INVITACIÓN DIVINA»:

La parábola que nos presenta el evangelio de hoy pertenece a una de esas que los estudiosos llaman «parábolas de la invitación divina»: tenemos aquí una clave de lectura no sólo del texto evangélico, sino de toda la liturgia de la Palabra de este día. Por un lado, sobresale claramente la figura de aquel que invita, el Padre, que, por medio de su Hijo, vuelve a expresar en cada tiempo y en cada lugar su propia voluntad salvífica universal. Al mismo tiempo, se perfila también con claridad la figura de aquel que, en nombre de Dios Padre, se hizo «Evangelio» por nosotros, en el sentido de que Jesús no se contentó con hablar en nombre de Dios, sino que es Palabra de Dios encarnada, es decir, viviente en medio de nosotros.

Junto a la figura de Dios Padre y de Jesucristo, aparece también en la parábola la figura de los invitados, esto es, de nosotros y de todos aquellos que, en distintos tiempos y lugares, han entrado en contacto con la Buena Nueva de Jesús salvador. Aquí es donde se capta el carácter dramático del relato, que, para nosotros, ya no es sólo una parábola, en el sentido literario del término, sino que se convierte en una historia viva, punzante, siempre actual. En ella, cada uno de nosotros está llamado a «jugarse» a sí mismo con la plena libertad de su decisión, pero también con la responsabilidad que implican sus opciones. Es bueno para nosotros que, de la parábola, mane claro el anuncio de lo que complace a Dios, de aquello para lo que vino Jesús al mundo, de lo que constituye el objeto de la predicación apostólica: Dios ama, prefiere y quiere como hijos suyos amadísimos a aquellos a quienes la sociedad margina y considera frecuentemente seres insignificantes e inútiles. La invitación dirigida a cada uno de nosotros consiste, por tanto, en ser pobres en el sentido evangélico del término, a saber: en tener un corazón consciente de su propio pecado, traspasado por el dolor y deseoso de encontrar al Médico celestial.

ORACION (3)

 

Libérame, Señor, de los obstáculos que intentan atarme a un pasado glorioso o cargado de injusticias y de resentimiento o a un presente mezquino o cautivador; hazme libre de seguirte por los caminos del Evangelio y de la historia para anunciar y difundir la verdadera libertad.

Señor, dame la fuerza necesaria para salir de una muchedumbre acomodadiza que, presa por completo de sus propios fines y de sus propias metas, se vuelve sorda e insensible a tus invitaciones y las rechaza presentando como excusas necesidades apremiantes; hazme sensible y dispuesto a tus llamadas, en todas las estaciones de mi vida, para anunciar y dejar aparecer tu voluntad.

Señor, ayúdame a seguir con honestidad y constancia mi misión -por pequeña o grande que sea-, contrarrestada a veces, trabajosa y en absoluto popular, porque deseo seguirte sólo a ti, que eres el único camino verdadero: fiel sin volverme nunca hacia atrás, cueste lo que cueste, para anunciar y servir tu proyecto de salvación.

SANTORAL

 

SAN MARTIN DE PORRES

Leyendo diversas hagiografías sobre San Martín de Porres, no dejo de preguntarme porque motivo se le otorga tanta importancia destacar que él es hijo de un noble caballero y de una mujer negra, ¿por qué partir de esta situación?, ¿qué méritos le agrega a su santidad esta condición? Me da tristeza leer u oír del santo negro o el santo mulato, no se oye lo mismo al expresarse de otro santo del santo rubio o le santo blanco o del santo o santa de ojos azules.

¿Alguno de nosotros ha visto a Cristo Jesús?, ¿tendría alguna diferencia para nosotros que él tuviera otro aspecto del que nos han hecho imaginar los pintores y dibujantes?, ¿y si fuera de características físicas tipo oriental chino o japonés, maorí, o zulú, inca o apache, o nórdico o caucásico, qué más da?. Si vemos los dibujos de los niños de diversos lugares del mundo, cada uno se lo imagina parecido a su raza y es una gracia que así sea.

Pero volviendo a san Martín de Porres, comienzo diciendo, que es un santo muy querido en su tierra natal y en el mundo, que su actitud de vida es la que debemos imitar, que nació en 1579 en Lima, capital del Perú, fundada originalmente con el nombre de Ciudad de los Reyes, cuando este País era el Virreinato del Perú, que fue una división administrativa de la Corona de España en América, y al momento de su mayor extensión abarcó casi toda Sudamérica y parte de Centroamérica. (1542-1821). Cuando nació Martín, se hablaba Español, Quechua, Aymará y otras lenguas nativas, era Rey de España Felipe II y Virrey en Perú, Francisco de Toledo.

El Perú como muchos otros países de Ibero-América, sabe lo común que es el hecho de tener grandes hijos que nacieron de uniones de miembros de persona que llegaron del viejo mundo en busca de la opulencia y sufridos nativos de estas tierras. Es así como se dio las circunstancias que Martín nació de la unión de súbdito de origen español, Juan de Porres y una mujer de natural de Panamá, Ana Velásquez, hija de Dios con la piel más morena. Así es como el santo fue socialmente un mulato, término utilizado para designar al individuo nacido de la unión interracial entre una persona blanca y una persona negra. Se relaciona con la palabra mula, que es el producto del cruce entre un caballo/yegua y un burro/a. Este término a su vez tiene su origen en el árabe, en el que se usaba la palabra muwallad para designar personas nacidas de un progenitor árabe y uno no-árabe. La raíz es la palabra wallad, que significa parir o engendrar.

Esta forma de llegar a ser parte de la vida limeña de la época, debe haber sido importante para la educación y vida en general de Martín, él no vivió en un ambiente familiar, se dice que su padre le reconoció, pero que tardó en hacerlo, pero que le dejo siendo niño y viviendo con su madre. Dura debe haber sido su vida, hijo clasificado como ilegitimo, por no ser de nacido dentro de un matrimonio tradicional. Esto nos enseña algo muy importante, Dios no discrimina entre hijos legítimos e ilegítimos y la santidad de un hombre no depende de eso.

Martín fue bautizado en la Iglesia de San Sebastián, en la misma pila bautismal en que siete años más tarde lo sería Santa Rosa de Lima. Lo curioso de su bautismo, es que fue también el mismo Párroco quien lo introdujo en la Iglesia Católica y mayor coincidencia ocurre con la Confirmación de Martín, ya que, al igual que Rosa de Santa María, un santo le imprimió los dones del Espíritu Santo: el Arzobispo Santo Toribio de Mogrovejo, actual patrono del Episcopado Latinoamericano. Un hombre santo, tiene esa cualidad de fijarse en otros proyectos de santo y le contagia de su santidad.

Martín, desde niño debe haber conocido lo que es la generosidad, el pobre sabe de necesidades y es más sensible a compartir, es así como dentro de sus actitudes de vida como hijo de Dios, se le conoció como muy generoso con los pobres, a los que daba parte del dinero cuando iba de compras o lo que ahorraba para ayudarles a mitigar su hambre. Martin compartía lo poco que tenía entre los no tenían nada.

Del evangelio de Lucas, 6; 20: “Jesús, fijando la mirada en sus discípulos, dijo: ¡Felices ustedes, los pobres, porque el Reino de Dios les pertenece! ¡Felices ustedes, los que ahora tienen hambre, porque serán saciados! Jesús al proclamar esta bienaventuranza, nos está proponiendo una forma de vida distinta como condición para salvarnos, nos invita a un camino solidario con los pobres, nos estimula a una vida más austera, nos anima a no vivir atados a los bienes materiales, de esta forma nos podemos dedicar más a Dios.

Se sabe ciertamente que Martín visitaba muy frecuentemente el templo con su madre, pero en aquel tiempo ir al templo era muy distinto a hoy que entendemos con claridad todo los ritos de la Liturgia porque son en nuestra lengua materna, entonces decidir vivir de acuerdo a las enseñanzas de Cristo no era fácil. En efecto, en el templo no había ni por lo menos posibilidad de sentarse en cualquier banca, los fieles eran según su calidad social segregados y los sermones eran reprimendas. Pero Martín se las arreglo bien para acercarse a Cristo Jesus.

Martín, no fue a estudiar teología ni la a estudiar un profesión como es la aspiración de muchos, él a la edad de 12 años aprendió el oficio de barbero, el de cirujano y medicina general. Su ocupación en la barbería era la de extraer dientes y muelas, recetar hierbas, aliviar dolores, rasgar con el bisturí los tumores bucales, era una especie de "médico", ya que sabía de ungüentos y de los bálsamos, cómo se alivia el escozor de un dolor, cómo se aplacan las calenturas, cómo se combaten los delirios, cómo se detiene un flujo de sangre, como también afeitar o cortar el cabello en algunas ocasiones y cuando sentía que le sobraba tiempo, se ofrecía también como voluntario en los hospitales.

Martín por el día, trabajaba y por la noche, se dedicaba a la oración, casi al igual que Santa Rosa de Lima. La oración hizo descender el Espíritu sobre su corazón. “El hombre bueno saca el bien del tesoro de bondad que tiene en su corazón” (Lc 6, 43-49). Para ser buenos cristianos, lo más importante es acercarse a Jesús, relacionarse muy bien con El, oír con atención sus palabras, y hacer de ella nuestra vida, y así luego comportarnos como Cristo Jesús con todos nuestros semejantes.

Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios y prudentes y se las ha dado a conocer a los sencillos” Lc 10, 21-24 Cristo Jesus, nos pide sencillez, humildad en el corazón, estar vacíos y despojados de nosotros mismos. Él ha querido abrir este secreto a los humildes, a los sencillos, no a los hombres instruidos, que en muchas ocasiones se creen capaces de llegar a conocer las cosas de Dios por sus propios medios y esfuerzos, estos son los soberbios, estos son los que se cierran al Evangelio, por eso el Señor se goza de que los pequeños y sencillos se abran a la verdad de Dios.

Se dice que Martín era inteligente, y fue tal su amor por los hermanos que no tardó en aprender para poderlos servir mejor. Desde niño sentía predilección por los enfermos y los pobres en quienes reconocía sin duda el rostro sufriente de su Señor. “Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré” (Mt 11:25-30)

Pronto la virtud de Martín dejó de ser un secreto. Su servicio como enfermero se extendía desde sus hermanos dominicos hasta las personas más abandonadas que podía encontrar en la calle. A los quince años la gracia recibida y el ardor por vivir más cerca de Dios en servicio completo a sus hermanos humanos lo impulsó a pedir ser admitido en el convento de los dominicos que había en Lima.

Su humildad fue probada en el dolor de la injuria, incluso de parte de algunos religiosos dominicos. Incomprensión y envidias: camino de contradicciones que fue asemejando a Martín a su Reconciliador. En 1594, entró en la Orden de Santo Domingo de Guzmán bajo la categoría de "donado" al ser hijo ilegítimo, en el convento de Nuestra Señora del Rosario de Lima. En 1603 le fue concedida la profesión religiosa y pronunció los votos de pobreza, obediencia y castidad. Hombre de gran caridad, unía a su incesante oración las penitencias más duras. Era mucho el amor, eran poco el sueño y la comida, lo sostenía la oración, la infinita misericordia de Dios. Es muy probable que haya conocido a Santa Rosa de Lima. El Señor tiene sus caminos, y los tuvo de dolor y alegría para nuestro santo conocedor de la humildad.

Convirtió el convento en un hospital. Recogía enfermos y heridos por las calles y los llevaba al convento. Algunos religiosos protestaron, pues infringía la clausura y la paz.

"La caridad está por encima de la clausura", contestaba Martín siempre que sus colegas le requintaban. También fundó el Asilo de Santa Cruz para cuidar ahí de niñas y niños.

La virtud del santo, su intensa vida espiritual, sostenían su entrega, pero sin duda alguna, aquello que más recuerda el pueblo de Lima son sus numerosos milagros. A veces se trataba de curaciones instantáneas, en otras bastaba tan sólo su presencia para que el enfermo desahuciado iniciara un sorprendente y firme proceso de recuperación. Muchos lo vieron entrar y salir de recintos estando las puertas cerradas. Otros lo vieron en dos lugares distintos a un mismo tiempo. Todos, grandes señores y hombres sencillos, no tardaban en recurrir al socorro del santo mulato: "yo te curo, Dios te sana" decía Martín con grande conciencia del inmenso amor del Señor que ha gustado siempre de tocar el corazón de los hombres con manos humanas.

Enfermero y hortelano herbolario, Fray Martín cultivaba las plantas medicinales que aliviaban a sus enfermos. Su amor humilde y generoso lo abarcaba todo: su amabilidad con los animales era fruto de su inmenso amor por el Creador de todas las cosas. El pueblo de Lima venera hoy su dulce y sencilla imagen, con su escoba en la mano dando de comer, de un mismo plato, a perro, ratón y gato.

Sin moverse de Lima, fue visto sin embargo en China y en Japón animando a los misioneros que estaban desanimados. Conociéndose tal fenómeno milagroso como bilocación

Para algunos católicos, San Martín de Porres es el santo predilecto para combatir y lograr la remoción de ratones cuando se presentan como un problema en las viviendas (plaga). La ayuda pedida a San Martín es debida a que en numerosas ocasiones lograba dar de comer en el mismo plato a ratones, gatos y perros, quienes en armonía se alimentaban, causando la sorpresa de los demás frailes.

A la edad de sesenta años, Fray Martín de Porres, cae enfermo sabiendo que ya era hora de encontrarse con el Señor. La noticia se expandió rápido por toda la Ciudad de los Reyes con lo que todo el pueblo estuvo conmovido y todos en la calle lloraban. Tal era la veneración hacia este buen hijo de Dios, conocido como el mulato, que el mismísimo Virrey Luis Jerónimo Fernández de Cabrera y Bobadilla, Conde de Chinchón, fue a besarle la mano cuando se encontraba en su lecho de muerte. Sufrió ataques del demonio, pero sintió el consuelo y compañía de la Virgen quien según él, estaba a su lado mientras agonizaba.

El 3 de noviembre de 1639 fallece en la Ciudad de los Reyes, capital del Virreinato del Perú. Su muerte causó aún más conmoción en la ciudad. Gregorio XVI lo declaró Beato el 1837.

El santo de la escoba fue canonizado por el Papa Juan XXIII el 6 de Mayo de 1962 con las siguientes palabras del Santo Padre:

"Martín excusaba las faltas de otro. Perdonó las más amargas injurias, convencido de que el merecía mayores castigos por sus pecados. Procuró de todo corazón animar a los acomplejados por las propias culpas, confortó a los enfermos, proveía de ropas, alimentos y medicinas a los pobres, ayudo a campesinos, a negros y mulatos tenidos entonces como esclavos. La gente le llama ‘Martín, el bueno’."

Sus restos descansan en la Capilla de Santa Rosa de Lima, en la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Lima.

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

 

FUENTES DE LA PAGINA

 

La Página de la Misa Diaria, está preparada y es enviada por Pedro S. A. Donoso Brant, desde Santiago de Chile, como un servicio de apostolado, amor por Nuestro Señor Jesucristo y por la Iglesia. Les ruego su oración, para que pueda mantenerse este servicio y subsidio, dando gracias a nuestro Dios que tanto nos ama.

Nota: Para la Liturgia de la Palabra, utilizo “Liturgia Cotidiana” de Ediciones San Pablo, para el estudio y comentario de la Palabra, utilizo los textos de la Biblia Nácar-Colunga, (SBNC) y/o Biblia de Jerusalén (SBJ),

(3) Para la Lectio Divina, Lectio Divina para cada día del año, de Giorgio Zevini y Pier Giordano Cabra (Eds.) y/o, Intimidad Divina, Fr. Gabriel de Santa M. Magdalena ocd,

(4) Santoral preparado por la Parroquia de la Sagrada Familia de Vigo.

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