MISA DIARIA DE CAMINANDO CON JESUS

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"La Eucaristía es fuente y culmen de toda la vida cristiana" (LG 11)

Página de Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

 

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Fecha: 31-01-2017

Edición Nº MD 4.745

LITURGIA DE LA HORAS

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San Juan Bosco, Presbítero. (MO). Blanco

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Mc 10,14

Dejen que los niños vengan a mí y no se lo impidan, porque de ellos es el reino de Dios, dice el Señor.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que elegiste a san Juan Bosco, presbítero, para que fuera padre y maestro de la juventud, concédenos que, animados por esa misma caridad que ardía en su corazón, busquemos el bien de las almas y vivamos entregados a tu servicio. Por nuestro señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

LECTURA Heb 12, 1-4

Lectura de la carta a los Hebreos.

Hermanos: Ya que estamos rodeados de una verdadera nube de testigos, despojémonos de todo lo que nos estorba, en especial del pecado, que siempre nos asedia, y corramos resueltamente al combate que se nos presenta. Fijemos la mirada en el iniciador y consumador de nuestra fe, en Jesús, el cual, en lugar del gozo que se le ofrecía, soportó la cruz sin tener en cuenta la infamia, y ahora «está sentado a la derecha» del trono de Dios, piensen en Aquél que sufrió semejante hostilidad por parte de los pecadores, y así no se dejarán abatir por el desaliento. Después de todo, en la lucha contra el pecado, ustedes no han resistido todavía hasta derramar su sangre.

Palabra de Dios.

COMENTARIO: Dice el Beato Santiago Alberione: “Salido de las manos de Dios para glorificarlo en la eternidad, el hombre debe hacer un viaje de prueba que se llama vida”. Ciertamente la vida, y con mayor razón, la vida cristiana es un “viaje de prueba” permanente. Nadie puede quedarse sin hacerlo, despojándose de todo peso inútil. En las gradas del estadio los antepasados se han ubicado para animar a sus descendientes. En cuanto a los atletas, su mirada está puesta en un modelo: Cristo Jesús, cuya cruz les advierte que es arduo el obstáculo que deben superar y que se llama pecado o iniquidad. Lo que para los hebreos era amenaza es para nosotros cansancio o indiferencia. El fuego de unos ideales puede reducirse a ceniza inconsistente sin posibilidad de luz ni de calor.

SALMO Sal 21, 26-28. 30. 31-32

R. ¡Los que te buscan te alabarán, Señor!

Cumpliré mis votos delante de los fieles: los pobres comerán hasta saciarse y los que buscan al Señor lo alabarán. ¡Que sus corazones vivan para siempre! R.

Todos los confines de la tierra se acordarán y volverán al Señor; todas las familias de los pueblos se postrarán en su presencia. R.

Todos los que duermen en el sepulcro se postrarán en su presencia; todos los que bajaron a la tierra doblarán la rodilla ante Él. R.

Hablarán del Señor a la generación futura, anunciarán su justicia a los que nacerán después, porque ésta es la obra del Señor. R.

ALELUYA Mt 8, 17

Aleluya. Cristo tomó nuestras debilidades y cargó sobre sí nuestras enfermedades. Aleluya.

EVANGELIO Mc 5, 21-43

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Cuando Jesús regresó en la barca a la otra orilla, una gran multitud se reunió a su alrededor, y él se quedó junto al mar.

Entonces llegó uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, y al verlo, se arrojó a sus pies, rogándole con insistencia: «Mi hijita se está muriendo; ven a imponerle las manos, para que se sane y viva». Jesús fue con él y lo seguía una gran multitud que lo apretaba por todos lados. Se encontraba allí una mujer que desde hacía doce años padecía de hemorragias.

Había sufrido mucho en manos de numerosos médicos y gastado todos sus bienes sin resultado; al contrario, cada vez estaba peor. Como había oído hablar de Jesús, se le acercó por detrás, entre la multitud, y tocó su manto, porque pensaba: «Con sólo tocar su manto quedaré sanada». Inmediatamente cesó la hemorragia, y ella sintió en su cuerpo que estaba sanada de su mal.

Jesús se dio cuenta en seguida de la fuerza que había salido de él, se dio vuelta y, dirigiéndose a la multitud, preguntó: « ¿Quién tocó mi manto?». Sus discípulos le dijeron: « ¿Ves que la gente te aprieta por todas partes y preguntas quién te ha tocado?». Pero él seguía mirando a su alrededor, para ver quién había sido. Entonces la mujer, muy asustada y temblando, porque sabía bien lo que le había ocurrido, fue a arrojarse a sus pies y le confesó toda la verdad.

Jesús le dijo: «Hija, tu fe te ha salvado. Vete en paz, y queda sanada de tu enfermedad ». Todavía estaba hablando, cuando llegaron unas personas de la casa del jefe de la sinagoga y le dijeron: «Tu hija ya murió; ¿para qué vas a seguir molestando al Maestro?». Pero Jesús, sin tener en cuenta esas palabras, dijo al jefe de la sinagoga: «No temas, basta que creas». Y sin permitir que nadie lo acompañara, excepto Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago, fue a casa del jefe de la sinagoga. Allí vio un gran alboroto, y gente que lloraba y gritaba. Al entrar, les dijo: « ¿Por qué se alborotan y lloran? La niña no está muerta, sino que duerme». Y se burlaban de él. Pero Jesús hizo salir a todos, y tomando consigo al padre y a la madre de la niña, y a los que venían con él, entró donde ella estaba. La tomó de la mano y le dijo: «Talitá kum», que significa: « ¡Niña, yo te lo ordeno, levántate!». En seguida la niña, que ya tenía doce años, se levantó y comenzó a caminar. Ellos, entonces, se llenaron de asombro, y él les mandó insistentemente que nadie se enterara de lo sucedido. Después dijo que dieran de comer a la niña.

Palabra del Señor.

COMENTARIO: Marcos nos enfrenta hoy con dos situaciones límites: una mujer desahuciada y un padre que lucha por la vida de su hija que agoniza y cuya muerte se le anuncia mientras habla con el Maestro. ¿Resignarse y darlo todo por perdido cuando se han agotado los medios humanos? Donde la limitación humana acaba puede empezar el poder de Dios. El Maestro interviene con su poder donde los medios humanos se han agotado. La mujer es sanada y la niña muerta vuelve a la vida. Jesús entra en una humanidad desesperada por las incómodas situaciones de incertidumbre o de fracaso, enfrentadas por los hombres. El Maestro se rebela contra estas situaciones, pero, al mismo tiempo, las asume.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta los dones de tu pueblo, señor, en la conmemoración de san Juan Bosco, y por la participación de este misterio, concédenos manifestar en nuestra vida los ejemplos de tu amor. Por Jesucristo, nuestro señor.

ANTÍFONA DE COMUNIÓN      Mt 18, 3

Si no se convierten y no se hacen como niños, no entrarán en el reino de los cielos, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios todopoderoso, concédenos los frutos de esta santa comunión y, a ejemplo de san Juan Bosco, haz que conservemos en el corazón y llevemos a la práctica el amor a los demás y la luz de tu verdad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

  REFLEXIÓN BÍBLICA

 

“No temas, basta que creas”

Mc 5, 21-43:

Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant


1.        Y TOCÓ CON FE EL VESTIDO DEL SEÑOR

Este relato de san Marcos, a diferencia de los otros sinópticos, es muy detallado, la descripción de los personajes y los sucesos, nos indican que el testigo, nos hace ver minuciosamente todas las actitudes, que suceden paso a paso, la de Jesús, los discípulos, las gentes, los que suplican, los que sufren, los que alborotan y los que lloran, en otra palabras, es un relato muy vivo.

Una mujer que padecía ya doce años flujo de sangre. Debía de ser de cierta posición social, pues había consultado muchos médicos y gastado toda su hacienda con ellos, pero no había podido ser curada por ninguno, pero sin provecho alguno, es decir iba de mal en peor, no sólo por la inutilidad de aquellos remedios, sino, en parte, causados por los mismos.

Cuando Jesús iba a casa del Jefe de la Sinagoga para curar a su hija, tiene lugar esta escena. Iba acompañado de una gran multitud, que le apretujaba. En las callejuelas del viejo Oriente, el entusiasmo despertado por Jesús hacía que la multitud, empujándose por acercarse, le “apretujase.” Entre esta turba se mezcló la mujer angustiada y tocó con fe el vestido del Señor. Y al punto se hizo su curación.

2.        “TOCABAN” A JESÚS PARA CURARSE

Habiendo oído esta mujer la fama curativa de Jesús, apeló, desesperada ya de médicos, al mejor recurso, Él. Sólo pensó en tocar su vestido, porque creía que con ello se curaría. La mujer enferma, a como dé lugar quiere llevar adelante su propósito, entonces viene por atrás, y como queriendo robarle o sorprenderle un milagro. Esto es, porque era debido al tipo de impureza legal que significaba su enfermedad, ya que otros enfermos “tocaban” a Jesús para curarse. Las prescripciones rabínicas, aislaban a la mujer que padecía de esta enfermedad a fin de que no “contagiase” su impureza legal.

Jesús, se vuelve preguntando quién le ha tocado, porque una fuerza había salido de Él. “Y se dio vuelta”, es decir, miraba en torno suyo,” — es la clásica “mirada circular” del estilo de san Marcos, como queriendo descubrir quién había sido. Si Jesús obra así, no es por ignorancia, sino por elevar y confirmar la fe de aquella mujer, haciéndole ver que no fue la curación por un contacto supersticioso, sino por efecto de la fe.

3.        “HIJA, TU FE TE HA SALVADO. VETE EN PAZ, Y QUEDA SANADA DE TU ENFERMEDAD”

Ante esto, los “discípulos”, se extrañan de esta pregunta, pues todos le “apretujaban” y nadie se había acercado a Él con gestos o modos especiales. Pero Jesús insistió en su afirmación. Ante esto, la mujer se postró ante Él y le confesó, lo mismo, ante todo el pueblo toda la verdad. Jesús le dijo: “Hija, tu fe te ha salvado. Vete en paz, y queda sanada de tu enfermedad”

Hermoso relato, Al acercarse a Él con fe esta mujer y ser curada, lo que más nos encanta, es darnos cuenta la confianza plena en el poder de Jesús, no solo cree que Jesús la puede curar, sino que va más adelante, pues ella cree que con tan solo tocar su vestido basta, pero aún hay más, ella piensa que aunque Jesús no se dé cuenta, con el simple contacto de su manto, le devolverá la salud perdida.

4.        LLEGÁNDOSE A JESÚS, SE “POSTRÓ” ANTE EL

Así es, como cuando Jesús regresó en la barca a la otra orilla, una gran multitud se reunió a su alrededor, todos los estaban esperando. Entonces llegó uno de los jefes de la sinagoga, es decir un miembro distinguido de la sinagoga, llamado Jairo, nombre bastante usual. Llegándose a Jesús, se “postró” ante El, e insistentemente le rogaba que viniese a su casa e “impusiese sus manos” sobre su hija “única” de doce años, que estaba muriéndose, para que la curase.

Si Jairo ruega a Jesús, que para curar a su hija, “venga a su casa” y le “imponga sus manos,” él no tenía un conocimiento claro del poder de Jesús, ya que no pensó en una curación a distancia. Aún estaba rogándole que curase a su hija, cuando vinieron de su casa a comunicarle -Tu hija ya murió; ¿para qué vas a seguir molestando al Maestro?-. Era la fe imperfecta, que pensaba requerirse la presencia física para la curación. Es lo que hizo exclamar a Marta, la hermana de Lázaro, después de la muerte de éste, dirigiéndose a Cristo: “Si hubieras estado aquí, no hubiera muerto mi hermano” (Jn 11:21). La prueba le resultaba especialmente dura a Jairo, cuando acaba de presenciar la curación de la mujer con hemorragia. Es un contraste acusado en dos actitudes de fe.

5.        “NO TEMAS, BASTA QUE CREAS”

Pero Jesús, al oír esto, sólo le recomienda que tenga fe y le dijo al jefe de la sinagoga: “No temas, basta que creas”. Era ésta la fe que iba a crear el clima en que El ejercía las curaciones, y que, por faltar tantas veces esta fe no realizó milagros. Y vino a su casa. Pero no permito que le siguiera nadie de la turba que le rodeaba, más que tres apóstoles: Pedro, Santiago y Juan.

Al llegar a la casa vio un gran alboroto, y gente que lloraba y gritaba, todo el “rito” de lloronas a sueldo, ya evocadas por Jeremías (Jer 9:17-18). Por eso, a la presencia de esto, les dice al entrar, “¿Por qué se alborotan y lloran? La niña no está muerta, sino que duerme” El uso eufemístico del sueño por la muerte es usual al pueblo judío. Así anunció Jesús la muerte de Lázaro (Jn 11:11.14). Pero aquí el contraste entre muerte y sueño no permitía la interpretación eufemística. Y, sabiendo aquellos mercenarios fúnebres la realidad de la muerte de la niña, se rieron de Jesús. Pero ¡dormía! Porque El precisamente venía a despertarla. Igual que hizo con Lázaro (Jn 11:11).

6.        “¡NIÑA, YO TE LO ORDENO, LEVÁNTATE!”

Sólo permitió penetrar en la habitación de la niña muerta a sus padres y a sus tres apóstoles. Y “a todos los demás los echó fuera”

Y, acercándose al lecho, tomó a la niña de la mano, y le dijo unas palabras en arameo. “Talitá kum”, que significa: “¡Niña, Yo te lo ordeno, levántate!”, destacándose la autoridad de Jesús. Y al instante la niña de doce años se levantó y echó a andar, luego mandó que diesen de comer a la niña.

Nos demuestra este relato la verdad de la resurrección, pero no sólo la había resucitado, sino curado; la necesidad de comida le haría ver la perfecta salud que ya gozaba.

7.        LA FE ES NUESTRA MAYOR NECESIDAD

Este relato nos muestra el poder de Jesús que se manifiesta incluso ante la muerte, que se somete a su palabra imperativa, la resurrección de la hija de Jairo, nos muestra el poder de Jesús sobre la vida humana.

También vemos a Jairo que al verlo, se arrojó a sus pies, rogándole con insistencia. Así debemos ser también nosotros en la oración, con fuerza y perseverancia. La fe es nuestra mayor necesidad, muchas veces estamos preocupados de un sin números de necesidades, tales como bienes, vacaciones, viajes, cultura, dinero etc. Pero lo que el Señor no dice que lo que más necesitamos es fe. Es así, como es bueno pedirle al Señor: “Señor, que la fe no me abandone, te pido que me la refuerces, que me la concedas siempre, en abundancia, en suficiencia” Amen.

El Señor les Bendiga

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

PARA LA LECTIO DIVINA  (3)

 

JESÚS ES EL SALVADOR DEL HOMBRE, EL SEÑOR DE LA VIDA

Nuestra fe es siempre frágil y está encerrada constantemente dentro de los estrechos confines de nuestro temor a enfrentarnos con situaciones que nos superan. El Señor lo sabe, y precisamente por eso viene a «educarnos», es decir, a sacarnos fuera.

La confianza que hemos puesto en él es un comienzo, y él mismo es su «autor». Ahora bien, nos separa aún de la meta un largo trecho de camino que la Palabra nos invita a recorrer a la carrera: no podemos quedarnos en el punto de partida. Los acontecimientos personales y sociales nos interpelan, y alguien -tal vez mucha gente-nos mira para orientarse. Partamos, pues, con impulso, confiándonos a Jesús, perfeccionador de la fe; también de la nuestra, si lo queremos... Mantengamos fija la mirada del corazón en la espléndida carrera a través de la ignominia de la cruz, del sufrimiento, del humano fracaso.

Así aparece su camino a los ojos del mundo, aunque desemboca en la gloria y en la alegría sin fin, puesto que es el camino del Amor. Esta es «la carrera que se abre ante nosotros» y que las situaciones concretas de cada día predisponen para nosotros. Sería absurdo pensar que podemos partir cargados con lo superfluo o atados, con lazos más o menos sutiles, al pecado. Jesús mismo, como un experto entrenador, nos despojará de todo eso, hasta de una fe casi supersticiosa, como la de la hemorroísa, o todavía excesivamente limitada, como la de Jairo. Estas dos personas probadas por la vida han sido hechas por Jesús «campeonas» en la fe y, una vez llegadas a la meta de su carrera, nos atestiguan a nosotros, hoy, que Jesús es el Salvador del hombre, el Señor de la vida. En consecuencia, vale la pena correr por su camino con una fe indefectible.

ORACION (3)

 

Jesús, Señor nuestro, manteniendo fija la mirada en ti nos atrevemos a partir para la carrera que se abre ante nosotros, pero ayúdanos tú a perseverar. Ven a liberarnos de la mentalidad del mundo, que nos haría pedir perspectivas seguras y recompensas atractivas. Ven a soltarnos de los lazos multiformes del pecado, que quisieran retenernos a toda costa. Ven a sacarnos, cogiéndonos de la mano, porque vacilamos a la hora de seguir tus huellas por el camino de la humillación y del sufrimiento. Tú, que eres «el autor y el perfeccionador» de la fe, concédenos la fuerza del Espíritu para llegar a la meta superando el obstáculo de nuestra incredulidad que siempre se repite. Tú, que estás sentado ahora a la diestra del Padre, concédenos acoger toda situación como ocasión propicia para crecer en la fe. Esperando en ti, nunca nos veremos decepcionados, puesto que tú eres el Salvador del hombre, el Señor de la vida.

SANTORAL (4)

 

SAN JUAN BOSCO 1815-1888

Después de perder a su padre, labrador del campo de Turín, trabaja sin descanso. Los domingos retiene de memoria sermones enteros de su Párroco. En los ratos libres realiza todas las habilidades circenses sobre la cuerda o con la prestidigitación. Pero, sobre todo aprende a leer en cuatro semanas.

Y lleva siempre consigo el catecismo. Su hermano mayor le burla: “Yo me he criado fuerte y no conozco nada de eso". Juan Bosco le responde: "Por muchas cosas que dejes de conocer, todavía no eres más fuerte que nuestro burrón".

Y recorre diez kilómetros diarios desde Becchi a Murialdo, porque quiere estudiar para ser sacerdote; a veces con el calzado en la mano para no gastarlo.

Ya sacerdote, recoge, con ayuda de su madre hasta trescientos muchachos pobres. Multiplica sus patronatos.

El primero se llamó Oratorio de San Francisco de Sales.

Y educa con tanta bondad como firmeza; centrando su eficacia pedagógica en la confesión purificadora y en la Misa y en su Comunión fortificante, lo más frecuentes posibles.

Por muy definida que parezca la personalidad de don Bosco cobra aún mayor relieve cuando se la sitúa dentro del marco de la santidad piamontesa del siglo XIX. El Turín de la Casa de Saboya y de Cavour, cuyos ejércitos se aprestaban a invadir los Estados Pontificios para llevar a cabo la unidad italiana, podía aparecer ante los ojos de ciertos católicos como el antro del demonio. A los ojos de Dios, sin embargo, era la ciudad de los santos. En efecto, cuatro de sus sacerdotes -- José Benito Cottolengo (+1842), José Cafasso (+ 1860), Juan Bosco (+ 1888) v Leonardo Murialdo (+1900) - brillaban allí con una santidad de corte moderno. Todos ellos tenían la obsesión por la juventud obrera, lanzada sin preparación ni defensa a la hoguera de la gran industria naciente. Juan Bosco es el más célebre de los cuatro. Educador nato, organizador sin igual, escritor de fecunda pluma, atento a todos los pormenores y con miras a larga distancia, de una confianza en la Providencia que rayaba con la imprudencia, pero que le resultaba siempre maravillosamente... alcanzó en vida el fervor popular. Las multitudes se apretujaban a su paso y con frecuencia florecían los milagros.

A su muerte (el 31 de enero de 1888), dos familias religiosas - la Sociedad de los Salesianos y la Congregación de María Auxiliadora - habían ya comenzado a extender su espíritu y su obra de promoción profesional y cristiana de la juventud, desde Italia y el Tirol, España y su Tibidabo..., hasta las naciones de América y hasta las llanuras de Patagonia y Tierra de Fuego.

FUENTES DE LA PAGINA

 

La Pagina de la Misa Diaria, esta preparada y es enviada por Pedro S. A. Donoso Brant ocds, desde Santiago de Chile, como un servicio de apostolado, amor por Nuestro Señor Jesucristo y por la Iglesia. Les ruego su oración, para que pueda mantenerse este servicio y subsidio, dando gracias a nuestro Dios que tanto nos ama.

Nota: Para la Liturgia de la Palabra, utilizo “Liturgia Cotidiana” de Ediciones San Pablo, para el estudio y comentario de la Palabra, utilizo los textos de la Biblia Nácar-Colunga, (SBNC) y/o Biblia de Jerusalén (SBJ),

(3) Para la Lectio Divina, Lectio Divina para cada día del año, de Giorgio Zevini y Pier Giordano Cabra (Eds.) y/o, Intimidad Divina, Fr. Gabriel de Santa M. Magdalena ocd,

(4) Santoral preparado por la Parroquia de la Sagrada Familia de Vigo.

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