MISA DIARIA DE CAMINANDO CON JESÚS

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant ocds

Todos los días desde el 26 de febrero de 2002 en Internet – Santiago de Chile-Chile

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04-07-2010

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ORDINARIO

C

LITURGIA DE LA HORAS

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Semana XIV del Tiempo Ordinario, DOMINGO

 

DOMINGO XIV DEL TIEMPO ORDINARIO

¡Vayan! Yo los envío

Lc 10,1-12.17-20

¡VAYAN! YO LOS ENVÍO”, PÓNGANSE EN CAMINO.

Todo cristiano es misionero. Bautizado y confirmado, es enviado por Cristo al mundo para ser testigo suyo. En cualquier situación o circunstancia, en cualquier época o ambiente, el cristiano es un enviado, va en nombre de Cristo, para hacerle presente, para ser sacramento suyo. Y las palabras de Jesús revelan la urgencia de esta misión ante las inmensas necesidades del mundo y, sobre todo, por el anhelo de su corazón. ¿Me veo a mí mismo como un enviado de Cristo en todo momento y lugar?

NO LLEVEN DINERO, NI PROVISIONES, NI CALZADO

El que va en nombre de Cristo se apoya en el poder del Señor. Su autoridad no viene de sus cualidades, ni su eficacia de los medios de que dispone. Al contrario, su ser enviado se pone de relieve en su pobreza, y el poder del Señor se manifiesta en la desproporción de los medios: «No tengo oro ni plata, te doy lo que tengo: en nombre de Jesucristo, echa a andar» (Hch 3,6), Lo más contradictorio con el apóstol es la búsqueda de seguridades fuera de Cristo.

EL QUE TRABAJA MERECE SU SALARIO.

En este contexto la expresión “el que trabaja merece su salario” significa “coman y beban de lo que tengan”, es decir, vivid de limosna. Una Iglesia que no es pobre no es ya la Iglesia de Jesucristo y, por tanto, no puede producir frutos de vida eterna.

LES HE DADO PODER PARA VENCER TODAS LAS FUERZAS DEL ENEMIGO

Les he dado poder para caminar sobre serpientes y escorpiones y para vencer todas las fuerzas del enemigo. Una Iglesia que va en nombre de Cristo, pobre apoyada sólo en él, no tiene motivos para asustarse ni desanimarse ante el mal. Con las armas de Cristo –no las de este mundo: 1 Cor 2,1-5; 2 Cor 10,4-5– ha recibido poder para combatir y vencer el mal. (FGD)

 

I.-RITOS INICIALES

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal. 47, 10-11

En tu santo templo, Señor, evocamos tu misericordia; la gloria de tu nombre llega hasta los confines de la tierra. Tu derecha está llena de justicia.

ACTO PENITENCIAL

— Tú nos envías a anunciar tu Reino. Señor, ten piedad.

— Tú nos envías como mensajeros de paz. Cristo, ten piedad.

— Tú nos envías a proclamar la alegría de la salvación. Señor, ten piedad.

SE DICE GLORIA A DIOS

Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso. Señor, Hijo único, Jesucristo. Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra suplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor, sólo tú Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. Amén.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que por la humillación de tu Hijo levantaste a la humanidad caída; concédenos una santa alegría, para que, liberados de la servidumbre del pecado, alcancemos la felicidad que no tiene fin. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

II.-LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA Is 66, 10-14

Comentario

A través de las imágenes del cuidado y las actitudes maternales, se describe el tiempo de restauración del pueblo y de Jerusalén, mostrando así la grandiosidad de un Dios dispuesto a dar la vida y de cuidarla, así como la madre amamanta, acaricia y consuela a sus hijos.

Lectura del libro de Isaías.

¡Alégrense con Jerusalén y regocíjense a causa de ella, todos los que la aman! ¡Compartan su mismo gozo los que estaban de duelo por ella, para ser amamantados y saciarse en sus pechos consoladores, para gustar las delicias de sus senos gloriosos! Porque así habla el Señor: Yo haré correr hacia ella la prosperidad como un río, y la riqueza de las naciones como un torrente que se desborda. Sus niños de pecho serán llevados en brazos y acariciados sobre las rodillas. Como un hombre es consolado por su madre, así Yo los consolaré a ustedes, y ustedes serán consolados en Jerusalén. Al ver esto, se llenarán de gozo, y sus huesos florecerán como la hierba. La mano del Señor se manifestará a sus servidores, y a sus enemigos, su indignación.

Palabra de Dios.

SALMO Sal 65, 1-3. 4-7. 16. 20

R. ¡Aclame al Señor toda la tierra!

¡Aclame al Señor toda la tierra! ¡Canten la gloria de su Nombre! Tribútenle una alabanza gloriosa, digan al Señor: “¡Qué admirables son tus obras!”. R.

Toda la tierra se postra ante ti, y canta en tu honor, en honor de tu Nombre. Vengan a ver las obras del Señor, las cosas admirables que hizo por los hombres. R.

Él convirtió el mar en tierra firme, a pie atravesaron el río. Por eso, alegrémonos en Él, que gobierna eternamente con su fuerza. R.

Los que temen al Señor, vengan a escuchar, yo les contaré lo que hizo por mí. Bendito sea Dios, que no rechazó mi oración ni apartó de mí su misericordia. R.

SEGUNDA LEC TURA Gál 6, 14-18

Comentario

En este relato el Apóstol de su puño y letra nos recuerda que todo orgullo debe estar centrado en la cruz de Cristo, en su muerte y sacrificio por amor. No hay otra cosa de la cual gloriarse que no sea de participar e su pasión y predicarla como único medio de salvación.

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia.

Hermanos: Yo sólo me gloriaré en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo está crucificado para mí, como yo lo estoy para el mundo. Estar circuncidado o no estarlo, no tiene ninguna importancia: lo que importa es ser una nueva criatura.

Que todos los que practican esta norma tengan paz y misericordia, lo mismo que el Israel de Dios. Que nadie me moleste en adelante: yo llevo en mi cuerpo las cicatrices de Jesús. Hermanos, que la gracia de nuestro Señor Jesucristo permanezca con ustedes. Amén.

Palabra de Dios.

ALELUYA Col 3, 15. 16

Aleluya. Que la paz de Cristo reine en sus corazones; que la Palabra de Cristo habite en ustedes con toda su riqueza. Aleluya.

EVANGELIO Lc 10, 1-12. 17-20

Comentario

Lucas habla de la misión de los discípulos, que en este caso son 72, aludiendo así a la versión griega del Antiguo Testamento, donde este número corresponde al de las naciones consideradas paganas. También se habla de las exigencias con que debe ser llevada a misión a los gentiles ante la proximidad del reino, y del poder sobre el mal que se ha manifestado en los discípulos y que viene de Jesús.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

El Señor designó a otros setenta y dos, además de los Doce, y los envió de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde Él debía ir. Y les dijo: “La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha. ¡Vayan! Yo los envío como a ovejas en medio de lobos. No lleven dinero, ni provisiones, ni calzado, y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Al entrar en una casa, digan primero: ‘¡Que descienda la paz sobre esta casa!’. Y si hay allí alguien digno de recibirla, esa paz reposará sobre él; de lo contrario, volverá a ustedes. Permanezcan en esa misma casa, comiendo y bebiendo de lo que haya, porque el que trabaja merece su salario. No vayan de casa en casa. En las ciudades donde entren y sean recibidos, coman lo que les sirvan; sanen a sus enfermos y digan a la gente: ‘El Reino de Dios está cerca de ustedes’. Pero en todas las ciudades donde entren y no los reciban, salgan a las plazas y digan: ‘¡Hasta el polvo de esta ciudad que se ha adherido a nuestros pies, lo sacudimos sobre ustedes! Sepan, sin embargo, que el Reino de Dios está cerca’. Les aseguro que en aquel Día, Sodoma será tratada menos rigurosamente que esa ciudad”. Los setenta y dos volvieron y le dijeron llenos de gozo: “Señor, hasta los demonios se nos someten en tu Nombre”. Él les dijo: “Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Les he dado poder para caminar sobre serpientes y escorpiones y para vencer todas las fuerzas del enemigo; y nada podrá dañarlos. No se alegren, sin embargo, de que los espíritus se les sometan; alégrense más bien de que sus nombres estén escritos en el cielo”.

Palabra del Señor.

SE DICE EL CREDO

Creo en Dios Padre todopoderoso. Creador del cielo y de la tierra. Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso; desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne, y la vida eterna. Amén.

ORACIÓN DE LOS FIELES

A cada intención, pedimos: Danos fuerza para ser mensajeros del Reino.

     Para que la Iglesia continúe anunciando al mundo el Reino de Dios, que es paz, alegría y salvación. Oremos.

     Para que las naciones en conflicto alcancen la paz. Oremos.

     Para que los que sufren junto a la cruz de Cristo gocen de paz y alegría espiritual. Oremos.

     Para que nosotros, discípulos de Cristo, aceptemos la misión de trabajar por el Reino. Oremos.

III.- LITURGIA EUCARÍSTICA

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Padre del cielo, que este sacrificio consagrado a tu nombre nos purifique y nos encamine, cada día más, hacia la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO DOMINICAL DURANTE EL AÑO

RITO DE COMUNIÓN

PADRE NUESTRO

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

LA PAZ

Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles: “La paz os dejo, mi paz os doy”. No tengas en cuenta nuestros pecados, sino la fe de tu Iglesia, y, conforme a tu palabra, concédele la paz y la unidad. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

CORDERO

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, danos la paz.

ANTÍFONA DE COMUNIÓN Sal 33, 9

Gusten y vean qué bueno es el Señor. Feliz el hombre que espera en Él.

O bien: Cfr. Mt 11, 28

Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados con tan grandes dones, te pedimos, Padre, recibir sus frutos de salvación y no dejar nunca de alabarte. Por Jesucristo, nuestro Señor.

IV.- RITO DE CONCLUSIÓN

Bendición

Canto final

Alegres porque Jesús nos llama y nos envía a anunciar la paz, nos retiramos cantando.

REFLEXIÓN BÍBLICA

 

 

“¡Vayan! y los envió de dos en dos”

Lc 10, 1-12. 17-20

Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

 

1.      LOS ENVIÓ DE DOS EN DOS

El Señor designó a otros setenta y dos, además de los Doce, y los envió de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde él debía ir. Jesús envío ahora un nuevo conjunto de nuevos enviados, además de sus doce mas íntimos, ellos van con la misma finalidad evangélica. Con esto el Señor nos quiere enseñar que la misión de evangelizar no es exclusiva de la Jerarquía, sino de todo el que se dice discípulo de Jesucristo. Este fragmento del evangelio, nos motiva a muchos de los que deseamos extender, más y más en el mundo, el mensaje y la vida que el Hijo Dios vino a entregarnos como el más apreciable tesoro para toda la humanidad.

2.      RUEGUEN AL DUEÑO DE LOS SEMBRADOS QUE ENVÍE TRABAJADORES PARA LA COSECHA.

Y les dijo: "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha. ¡Vayan! Yo los envío como a ovejas en medio de lobos. Es decir, no hay tiempo que perder y Jesús esta muy interesado en que comprendamos esto. Jesús nos muestra y nos advierte como la cosecha es abundante. Es decir, tenemos mucho trabajo que hacer y, eso nosotros lo sabemos, ¿pero que hacemos?, son muchos los que necesitan evangelización, son muchos los que no conocen a Dios, por todas partes hay hermanos que ignoran el propósito y el plan de Dios, que son planes de salvación, no podemos alegar que no estamos conciente de que son muchos los hijos que viven alejados de la casa del Padre.

3.      LA MIES ES MUCHA, PERO LOS OBREROS POCOS”

Ante tanto trabajo de Evangelización, ¿Cuántos hay dispuesto a asumir de alguna forma esta tarea? El Señor nos dice: “La mies es mucha, pero los obreros pocos” La mies, es el cereal maduro y la cosecha se refiere al conjunto de frutos que se recogen de la tierra cuando están maduros, y es el producto que se obtiene de estos frutos mediante un tratamiento adecuado, especialmente en el tiempo durante el que se recogen estos frutos, por eso se habla que en la cosecha hay mucho trabajo para los obreros y es buena cuando el conjunto de lo que obtiene como resultado del propio esfuerzo, se recoge en abundancia y con aprovechamiento.

4.      HAY QUE REZAR PARA QUE HAYA MUCHOS TRABAJADORES

Así es, al igual que a un campo donde hay mucho que cosechar, así esta el mundo, pero los obreros no son tantos como los que se necesitan, entonces hay que organizar el trabajo apostólico del modo más eficaz y hay que rezar para que haya muchos trabajadores, porque es cierto que la tarea excede a la capacidad de los que dedican a esto, como así mismo no todos los que se dedican tienen el mismo talento para el trabajo que se requiere, pero debemos estar dispuesto a llevarlo a cabo con la fuerza que Dios nos da: con su Gracia. Nuestro Padre Dios oye a los que oran y da ayuda a sus hijos que, que con sencillez y confiados, le suplican.

5.      ¡VAYAN! YO LOS ENVÍO COMO A OVEJAS EN MEDIO DE LOBOS

Pero para llevar adelante esta tarea, y para que no quepa la mas mínima duda de que necesitamos la fuerza que Dios nos da, insiste Jesucristo en su advertencia, haciéndonos ver que no lo tendremos fácil. La imagen es muy gráfica: ¡Vayan! Yo los envío como a ovejas en medio de lobos. Esta es una experiencia, no ausente de sacrificios.

6.      NO LLEVEN DINERO, NI PROVISIONES, NI CALZADO

Jesús nos instruye diciéndonos: “No lleven dinero, ni provisiones, ni calzado, y no se detengan a saludar a nadie por el camino.” En efecto, lo único verdaderamente necesario e imprescindible es el auxilio divino, no podemos avanzar sin la ayuda de Dios, y el nos la quiere dar. En efecto, nos damos cuenta que a pesar de la ciencia, los avances tecnológico que están a nuestra vista, la modernidad del mundo de hoy, no nos convence de lo contrario, esto es, que nadie nos calmará de nuestras angustias como la hace Dios. Es así, como hoy más que nunca se necesitan apóstoles que nos hablen en nombre de Dios, porque el mundo necesita que le mostremos el camino de verdad.

Se necesitan mas obreros para recoger la mies, mas hombres que no piensen en si mismo y que se entreguen a esta tarea, entregar el mensaje del Evangelio, sin buscar sus personales conveniencias, pero si, en la búsqueda del bien espiritual de su prójimo, hombres dispuesto a sacrificarse por Cristo como el lo hizo por nosotros.

7.      ¡QUE DESCIENDA LA PAZ SOBRE ESTA CASA!

Jesús al aleccionarnos nos dice: “Al entrar en una casa, digan primero: "¡Que descienda la paz sobre esta casa!" Y si hay allí alguien digno de recibirla, esa paz reposará sobre él; de lo contrario, volverá a ustedes”. El discípulo es un caminante que prepara el lugar por donde su Señor ha de pasar, el anuncio de estos caminantes es la paz, Jesucristo es la paz.

Nos dice Jesús: “Permanezcan en esa misma casa, comiendo y bebiendo de lo que haya, porque el que trabaja merece su salario. No vayan de casa en casa. En las ciudades donde entren y sean recibidos, coman lo que les sirvan; sanen a sus enfermos y digan a la gente: "El Reino de Dios está cerca de ustedes".

8.      “EL REINO DE DIOS ESTÁ CERCA”

El Reino de Dios, se aproxima con la misión de sus discípulos, a todo debemos anunciarles la Buena Noticia, “El Reino de Dios está cerca”, no es algo lejano y no es algo que no nos pertenezca, en otras palabras esta más cerca de lo que imaginamos, esta dentro de nosotros mismos y es el verdaderamente debe reinar, es el amor, el amor a Dios y el amor al prójimo, nuestra razón de ser y el móvil de todas nuestras acciones.

El Reino de Dios, es establecer en nuestro corazón una unión vital con Dios, que abarque toda nuestra vida, proyectada a toda la vida y a cualquier circunstancia de ella. Esta vida de Dios en nosotros y ese vivir nuestro de Dios que no es algo fácil, pero es nuestro ideal para llegar a compenetrarnos en El.

Hagamos mucha oración por las vocaciones a servir al Señor, en todos los campos, es decir en los religiosos ordenados y en los laicos, todos estamos invitado a trabajar por el Reino, por eso nos dice Jesús: “Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores”

9.     SEÑOR, HASTA LOS DEMONIOS SE NOS SOMETEN EN TU NOMBRE

“Al volver los setenta y dos de su misión, dijeron a Jesús llenos de gozo: "Señor, hasta los demonios se nos someten en tu Nombre". Él les dijo: "Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.

Al regresar esos setenta y dos que había enviado Jesús, no pudieron disimular la alegría de su corazón, su misión apostólica era un éxito, pero estos se alegraban más porque habían hecho milagros, que por haber sido destinados a cumplir una labor evangélica. Lo bueno habría sido que se alegraran por aquellos que se hubieran convertido. Es así, como el Señor reprendió admirablemente el orgullo en el corazón de sus discípulos, recordándoles la perdición del maestro de la soberbia, para que en el autor de la soberbia aprendiesen lo que debían temer de ese vicio. Entonces les dice: "Veía a Satanás que caía del cielo como un rayo", esto es, desde la virtud más perfecta, hasta la debilidad más extrema.

Antes de la venida del Salvador, el Demonio o Satanás había sometido a todo el mundo a su dominio, así es como era adorado. Pero desde que el Divino Verbo bajó del cielo, cayó como un rayo, porque es pisoteado por los que adoran a Jesús.

10.     PODER PARA CAMINAR SOBRE SERPIENTES Y ESCORPIONES

Jesús les dice a sus discípulos, que les ha dado poder para caminar sobre serpientes y escorpiones y para vencer todas las fuerzas del enemigo y que por esto nada podrá dañarlos.

Hemos de observar que hay una diferencia entre las serpientes y los escorpiones, mientras las primeras atacan y dañan con la boca, los escorpiones los hacen con la cola, esto es, las serpientes atacan abiertamente, del mismo modo como los malvados lo hacen en los homicidios y los escorpiones lo hacen acechando a escondidas, como sucede con los vicios espirituales.

11.     SIN EMBARGO NO SE ALEGREN DE QUE LOS ESPÍRITUS SE LES SOMETAN

Los discípulos regresaron llenos de alegría, ellos evangelizaron y predicaron la Buena Noticia de la salvación, por ese motivo el regocijo colmo sus corazones, esto nos parece legitimo, pues es el mensaje del Señor lo que se sale a predicar, sin embargo la alegría de estos setenta y dos, era mas bien vanidosa, pues se alegraban de haber sido elevados hasta hacerse temibles a los demonios y a los hombres.

Jesús, quien ve el corazón de sus discípulos, se da cuenta de esto, por eso Jesús dice: sin embargo no se alegren de que los espíritus se les sometan; Arrojar los espíritus, así como obrar otros prodigios, no siempre es por el mérito del que obra, sino que por la invocación del nombre de Jesucristo. Porque todo lo que hicieron los discípulos, fue por el poder de invocar su nombre. "En tu nombre se alegrarán todo el día?" (Sal 88,17).

12.     EN AQUEL MOMENTO JESÚS SE ESTREMECIÓ DE GOZO, MOVIDO POR EL ESPÍRITU SANTO

En este caso Jesús quiere ahora elevarlos a un gozo mayor, por esta razón ahora le dice a sus discípulos que deben alegrarse más bien de que sus nombres estén escritos en el cielo. En efecto la alegría debe abundar más por ir al cielo que por humillar al demonio. El diablo cae de lo alto, pero los hombres, viviendo abajo, son inscritos arriba en el cielo.

Sin embargo, el maestro también ve el lado bueno de la labor de sus discípulos, y el evangelista no relata luego que “En aquel momento Jesús se estremeció de gozo, movido por el Espíritu Santo. Así como un buen padre se alegra de ver bien dirigidos a sus hijos, así se regocija Jesucristo porque los apóstoles se han hecho dignos de tantos bienes.

Cristo es "nuestra paz" (Ef 2, 14)

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

 

PARA LA LECTIO DIVINA  (3)

 

SER  MISIONERO,  MUCHO MÁS  QUE  HACER ALGO  POR  EL SEÑOR,  ES SEGUIRLE EN  SU PASIÓN POR   LA  MIES.

A la manera de las inclusiones bíblicas,  en las que una palabra o una  expresión repetidas indican el perímetro y el objeto de  una   pericopa,  la  liturgia de  hoy  se  presenta incluida toda  ella dentro de un verbo,  conjugado en imperativo: “Alegraos, Alegraos con Jerusalén”, empezaba  diciendo  Isaías.  Alegraos   más  bien  de que  vuestros nombres  estén escritos  en el cielo’,  concluye Jesús.  La Palabra  de Dios de este  domingo nos  revela,  pues,  el contenido  de  la  alegría: lo que  está  dentro o en  el origen,  y también el modo   en  que  esta  alegría  puede   discurrir hacia  la Iglesia  y fluir  por  el mundo. En  el corazón  figura  la afirmación de Pablo: En cuanto  a mí, jamás  presumo de algo que no sea la cruz de nuestro  Señor Jesucristo (Gal 6,4). La clave es ésta: la cruz  es el criterio de la existencia cristiana, la cruz  es el metro para medir las opciones,  las acciones, los gestos  cotidianos. De la adhesión  a este  Evangelio,  de  la  conversión al  modo   de  vivir  y de amar de Cristo  crucificado depende la posibilidad de llegar a ser una  nueva criatura, que  es lo que cuenta e importa de verdad  (Gal 6,15). Esta  es la fuente  de la que brota la alegría  de la vida,  éste  es el don  que recibimos en el bautismo   y que  debe  informar toda   nuestra  existencia para  que  sea  una   existencia bautismal,  o sea,  para  que esté sumergida en  el dinamismo de la vida  que  brota  de la muerte,  del amor dispuesto a dar  la vida.

Este itinerario, que  Pablo  describe en términos de adhesión  a la cruz  de Cristo  y de nueva  creación, Lucas  lo narra  ambientándolo a lo largo  de un  camino, el camino que recorren  los  discípulos  con  Jesús   hacia   Jerusalén. Aquí todo  el contenido de Ia vida  bautismal está  expresado  en  el  seguimiento  de  Jesús   por   su  camino,  en  la aceptación de  sus  exigencias de  radicalismo y totalidad que en él están  implicadas, en  la participación cada  vez más  profunda  en  su  pasión,  a  fin  de  participar de  un modo  cada  vez  más  Intimo   en  su  vida.  Y no  solo  esto; también  a lo largo  de este camino introduce Lucas el gran tema de la misión.   Jesús  envía  a los que le siguen  —los setenta y dos discípulos, que representan a todos  los bautizados— y, en consecuencia, la misión  forma parte  intrínseca del seguimiento. De aquí surge  la imagen o, mejor aún, la vocación de una  Iglesia  que es absolutamente  misionera, y lo es por  el hecho de  que  sigue  a Jesús  y con el hecho mismo de  seguir a Jesús. Ser  misionero,  mucho más  que  hacer algo  por  el Señor,  es seguirle en  su pasión por   la  mies.   Es  pedir asemejarse a  EI e ir  asemejando a El.

ORACION

A causa de tu  amor infinito, Señor, me  has  llamado a seguirte, a ser  tu  hijo  y tu  discípulo. Después me  confiaste una  misión que  no  se parece a ninguna otra, aunque con  el mismo objetivo que  los otros: ser  tu  apóstol  y testigo.

Sin  embargo, la experiencia me  ha  enseñado que  sigo  confundiendo las  dos  realidades: Dios  y su obra. Dios  me  ha  dado  la tarea de sus  obras. Algunas  sublimes, otras  más  modestas; algunas nobles, otras  más  ordinarias.

Comprometido en la pastoral parroquial, entre los jóvenes,  en las  escuelas, entre  los artistas y los obreros, en  el mundo de la prensa, de la televisión y de la radio, he puesto todo  mi  ardor implicando en  ello  todas  mis  capacidades. No he  ahorrado nada, ni  siquiera la vida.

Mientras estuve  inmerso en la acción  con  tanta pasión encontré la derrota de la ingratitud, de la  negativa a la colaboración, de la incomprensión de los amigos, de la falta  de apoyo  de mis superiores, de la enfermedad y la debilidad, de la falta de medios... Me ha  ocurrido también, en pleno éxito, mientras era  objeto  de aprobación, de elogios  y de afecto  por  todos, ser  trasladado de improviso y cambiado de función. Heme  aquí,  ahora, presa del aturdimiento; voy a tientas, como  en  la noche oscura.

Por qué  me  abandonas,  Señor? No quiero desertar de tu  obra. Debo  lievar  a término tu  tarea, ultimar la construcción de la Iglesia...Por qué  atacan los hombres tu  obra? Por qué  la privan de su apoyo?

Ante tu  altar,  junto a la eucaristía, he oído  tu  respuesta,  Señor: “Me sigues  a mí  y no  a mi  obra.

Si quiero  me  entregarás la tarea confiada. Poco importa quién ocupe tu  puesto; es asunto mío. Debes optar por  mí.

(Cardenal Fco. Xavier. Nguyen Van Thuan, Caminos de Esperanzas).

SANTORAL

 

SANTA ISABEL DE PORTUGAL S. XIV

En Coimbra, el antiguo convento de Santa Clara, Santa Clara-a-Velha, hoy casi reducido a ruinas por las arenas del Mondego, evoca dos historias de amor completamente distintas: allí recibió sepultura (aunque su sepulcro está ahora en Alcobaça) Inés de Castro, amante y luego esposa del príncipe don Pedro, hijo de Alfonso IV de Portugal, y allí estuvo también, antes de su traslado a Santa Clara-a-Nova, la tumba de la fundadora, la llamada Reina Santa.

Isabel nació en Zaragoza, en el hermoso palacio de la Aljafería. Era hija de Pedro III el Grande, nieta de Jaime el Conquistador y sobrina nieta de Santa Isabel de Hungría. Desde niña fue muy inclinada a la piedad y más atenta a las virtudes de su tía abuela que a las hazañas de su padre y abuelo.

A los doce años (1283), fue entregada en matrimonio al rey Denís de Portugal, de quien tuvo una hija y un hijo. Su vida se vio señalada por múltiples pruebas, que soportó llena de fe. El rey, que la abandonó pronto, empezó a acusarla de mala conducta, mientras ella llevaba su abnegación hasta a educar a los hijos adulterinos de aquél. Denís, acusador inveterado, entró en conflicto con su yerno, y más tarde con su hermano, en tanto que su propio hijo se alzaba contra él. A esto respondía Isabel multiplicando sus ayunos y esfuerzos cerca de los interesados a fin de reconciliarlos. Después, sobrevinieron los duelos familiares: su hija y su yerno murieron jóvenes.

El rey murió en 1325. Delante del cadáver Isabel se viste el hábito de la Tercera Orden de San Francisco y empieza una vida completamente consagrada a Dios, a los pobres y a los enfermos. Se hace peregrina, llega a Compostela, y ante el Apóstol deja todas sus insignias reales. Visita hospitales y mientras besa a los apestados va sembrando milagros.

Habiendo brotado de nuevo la guerra, en esta ocasión entre su hijo y uno de sus nietos; se puso en camino para reconciliarles, pero moriría en el transcurso del viaje en Estremoz (1336). Madura ya para el cielo, exhala el último suspiro invocando a la Virgen María.

Santoral preparado por la Parroquia de la Sagrada Familia de Vigo

PEDIDOS DE ORACIÓN

 

 

La Pagina de la Misa Diaria, esta preparada y es enviada por Pedro S. A. Donoso Brant, desde Santiago de Chile, como un servicio de apostolado, amor por la Iglesia y a Nuestro Señor Jesucristo. Les ruego su oración, para que pueda mantenerse este servicio y subsidio, dando gracias a nuestro Dios que tanto nos ama.

Nota: Para la Liturgia de la Palabra, utilizo “Liturgia Cotidiana” de Ediciones San Pablo, para el estudio y comentario de la Palabra, utilizo los textos de la Biblia Nácar-Colunga, (SBNC) y/o Biblia de Jerusalén (SBJ),

(3) Para la Lectio Divina, Lectio Divina para cada día del año, de Giorgio Zevini y Pier Giordano Cabra (Eds.) y/o, Intimidad Divina, Fr. Gabriel de Santa M. Magdalena ocd,

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http://www.egrupos.net/grupo/montecarmelo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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