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MISA DIARIA DE CAMINANDO CON JESUS

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant ocds
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febrero de 2002 en Internet – Santiago de Chile-Chile.
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Fecha: 08-01-2012
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Edición
Nº MD 3132
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NAVIDAD
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LITURGIA DE LA HORAS
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LA EPIFANÍA DEL
SEÑOR. (S). Blanco
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Rendirse ante Dios
Mt 2,1-12
El primer
detalle que el evangelio de hoy sugiere es el enorme atractivo de
Jesucristo. Apenas ha nacido y unos magos de países lejanos vienen a
adorarlo. Ya desde el principio, sin haber hecho nada, Jesús comienza a
brillar y a atraer. Es lo que después ocurrirá en su vida pública
continuamente: “¿Quién es este?” (Mc 4,41). “Nunca hemos visto cosa igual”
(Mc 2,12). ¿Me siento yo atraído por Cristo? ¿Me fascina su grandeza y su
poder? ¿Me deslumbra la hermosura de aquel que es “el más bello de los
hombres” (Sal 45,3)?
Además, toda la escena gira en torno a
la adoración. Los Magos se rinden ante Cristo y le adoran, reconociéndole
como Rey –el oro – y como Dios –el incienso – y preanunciando el misterio
de su muerte y resurrección –la mirra –. La adoración brota espontánea
precisamente al reconocer la grandeza de Cristo y su soberanía, sobre todo,
al descubrir su misterio insondable. En medio de un mundo que no sólo no
adora a Cristo, sino que es indiferente ante Él y le rechaza, los
cristianos estamos llamados más que nunca a vivir este sentido de
adoración, de reverencia y admiración, esta actitud profundamente religiosa
de quien se rinde ante el misterio de Dios.
Y, finalmente, aparece el símbolo de la
luz. La estrella que conduce a los Magos hasta Cristo expresa de una manera
gráfica lo que ha de ser la vida de todo cristiano: una luz que brillando
en medio de las tinieblas de nuestro mundo ilumine “a los que viven en
tinieblas y en sombra de muerte” (Lc 1,79), les conduzca a Cristo para que
experimenten su atractivo y le adoren, y les muestre “una razón para vivir”
(Fil 2,15-16). (FGD)
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I. RITOS INICIALES
ANTÍFONA Cfr. Mal 3, 1; 1Crón 19, 12
Ya viene el Señor del universo. En sus
manos, están la realeza, el poder y el imperio.
ACTO PENITENCIAL
· Tú eres la luz
que brilla sobre los creyentes. Cuando no nos dejamos iluminar. Señor ten
piedad
· Tú te
manifestaste a todos los pueblos. Cuando no aceptamos tus manifestaciones.
Cristo, ten piedad.
· Tú vienes a
ofrecernos la salvación. Cuando no queremos encontrarte. Señor, ten piedad.
SE DICE GLORIA A DIOS.
Gloria a Dios
en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu
inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te
damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso. Señor,
Hijo único, Jesucristo. Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que
quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado
del mundo, atiende nuestra suplica; tú que estás sentado a la derecha del
Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor,
sólo tú Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios
Padre. Amén.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que en este día
manifestaste tú Hijo unigénito a todos los pueblos, guiándolos por medio de
una estrella, condúcenos a quienes te conocemos por la fe a la
contemplación de la hermosura de tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo,
tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es
Dios, por los siglos de los siglos.
II. LITURGIA DE LA
PALABRA
PRIMERA LECTURA
Lectura
del libro de Isaías. Is 60, 1-6
¡Levántate, resplandece, porque llega tu
luz y la gloria del Señor brilla sobre ti! Porque las tinieblas cubren la
tierra y una densa oscuridad, a las naciones, pero sobre ti brillará el
Señor y su gloria aparecerá sobre ti. Las naciones caminarán a tu luz y los
reyes, al esplendor de tu aurora. Mira a tú alrededor y observa: todos se
han reunido y vienen hacia ti; tus hijos llegan desde lejos y tus hijas son
llevadas en brazos. Al ver esto, estarás radiante, palpitará y se
ensanchará tu corazón, porque se volcarán sobre ti los tesoros del mar y
las riquezas de las naciones llegarán hasta ti. Te cubrirá una multitud de
camellos, de dromedarios de Madián y de Efá. Todos ellos vendrán desde
Sabá, trayendo oro e incienso, y pregonarán las alabanzas del Señor.
Palabra
de Dios.
Comentario
El profeta anima a Israel con la esperanza de una luz que va a
surgir de él para iluminar al mundo entero. “¡Levántate, porque llega tu
luz y la gloria del Señor brilla sobre ti!” Cristo, el Salvador es
simbolizado en el libro de Isaías como luz. Por eso, el profeta evoca el
porvenir de Jerusalén y describe la liturgia que un día se celebrará en
ella para la gloria de Dios y con la participación de todos los pueblos.
Cristo-Luz brilla en las tinieblas y a su resplandor acudirán pueblos y
reyes con cantos y ofrendas.
SALMO
Sal 71, 1-2. 7-8. 10-13
R.
¡Pueblos de la tierra, alaben al Señor!
Concede, Señor, tu justicia al rey y tu
rectitud al descendiente de reyes, para que gobierne a tu pueblo con
justicia y a tus pobres con rectitud. R.
Que en sus días florezca la justicia y
abunde la paz, mientras dure la luna; que domine de un mar hasta el otro, y
desde el Río hasta los confines de la tierra. R.
Que los reyes de Tarsis y de las costas
lejanas le paguen tributo. Que los reyes de Arabia y de Sabá le traigan
regalos; que todos los reyes le rindan homenaje y lo sirvan todas las
naciones. R.
Porque él librará al pobre que suplica y
al humilde que está desamparado. Tendrá compasión del débil y del pobre, y
salvará la vida de los indigentes. R.
Comentario
Dios se ha manifestado a los hombres. Por eso, el salmo describe el
reinado de Dios como un reino de justicia para los pobres y afligidos.
SEGUNDA LECTURA
Lectura
de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso. Ef 3, 2-6
Hermanos: Seguramente habrán oído hablar
de la gracia de Dios, que me ha sido dispensada en beneficio de ustedes.
Fue por medio de una revelación como se me dio a conocer este misterio, tal
como acabo de exponérselo en pocas palabras. Al leerlas, se darán cuenta de
la comprensión que tengo del misterio de Cristo, que no fue manifestado a
las generaciones pasadas, pero que ahora ha sido revelado por medio del
Espíritu a sus santos apóstoles y profetas. Este misterio consiste en que
también los paganos participan de una misma herencia, son miembros de un
mismo Cuerpo y beneficiarios de la misma promesa en Cristo Jesús, por medio
del Evangelio.
Palabra
de Dios.
Comentario
San Pablo enseña que todos los pueblos participan de la salvación
que llevó a cabo Jesucristo. Para Pablo, el “misterio” por excelencia
consiste en que ahora los no judíos, “participan de una misma herencia, son
miembros de un mismo Cuerpo y beneficiarios de la misma promesa”. Israel,
por otra parte, no logra concebir, que los tiempos mesiánicos, abiertos a
todas las naciones y culturas, no le reserven un lugar privilegiado. El don
de la salvación traída por Jesucristo no conoce fronteras ni exclusivismos.
Ésta es la buena noticia que Pablo trata de comunicar a todos los hombres.
ALELUYA Mt 2, 2
Aleluya.
Vimos su estrella en Oriente y hemos venido a adorar al Señor. Aleluya.
EVANGELIO
Evangelio
de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo. Mt 2, 1-12
Cuando nació Jesús, en Belén de Judea,
bajo el reinado de Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en
Jerusalén y preguntaron: “¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de
nacer?
Porque vimos su estrella en Oriente y
hemos venido a adorarlo”. Al enterarse, el rey Herodes quedó desconcertado
y con él toda Jerusalén. Entonces reunió a todos los sumos sacerdotes y a
los escribas del pueblo, para preguntarles en qué lugar debía nacer el
Mesías. “En Belén de Judea, le respondieron, porque así está escrito por el
Profeta: “Y tú, Belén, tierra de Judá, ciertamente no eres la menor entre
las principales ciudades de Judá, porque de ti surgirá un jefe que será el
Pastor de mi pueblo, Israel”. Herodes mandó llamar secretamente a los magos
y, después de averiguar con precisión la fecha en que había aparecido la
estrella, los envió a Belén, diciéndoles: “Vayan e infórmense
cuidadosamente acerca del niño, y cuando lo hayan encontrado, avísenme para
que yo también vaya a rendirle homenaje”. Después de oír al rey, ellos
partieron. La estrella que habían visto en Oriente los precedía, hasta que
se detuvo en el lugar donde estaba el niño. Cuando vieron la estrella se
llenaron de alegría y, al entrar en la casa, encontraron al niño con María,
su madre, y postrándose, le rindieron homenaje. Luego, abriendo sus cofres,
le ofrecieron dones: oro, incienso y mirra. Y como recibieron en sueños la
advertencia de no regresar al palacio de Herodes, volvieron a su tierra por
otro camino.
Palabra
del Señor.
Comentario
Los pastores de Belén representaban al pueblo de Israel; los magos
venidos de Oriente representaban a todos los pueblos del mundo a quien Dios
hace llegar la salvación, por medio de Jesús. En el episodio de los Magos,
vemos que unos extranjeros son los primeros en inquietarse por el
nacimiento del Mesías e ir en su búsqueda, mientras que los escribas y
sacerdotes, llenos de ciencia bíblica, viven una fe tan empobrecida que no
hacen el más mínimo esfuerzo para visitar al Niño. Herodes está dispuesto a
ir a Belén, pero con una intención homicida. La lección es clara: la luz de
Dios, como la estrella, brilla para todos, pero hay que saber interpretarla
y seguirla
EL CREDO
Creo en Dios
Padre todopoderoso. Creador del cielo y de la tierra. Y en Jesucristo, su
único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por obra y gracia del Espíritu
Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer
día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está sentado a la
derecha de Dios Padre todopoderoso; desde allí ha de venir a juzgar a los
vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu
Santo, la Santa
Iglesia Católica, la comunión de los Santos, el perdón de
los pecados, la resurrección de la carne, y la vida eterna. Amén.
ORACIÓN DE LOS FIELES
A
cada intención, pedimos: Que todos los pueblos te aclamen, Señor.
· Por la Iglesia, extendida en
Oriente y Occidente: para que arraigando en todas las culturas, sea signo
de salvación para todos los pueblos. Oremos.
· Por las
naciones que todavía no conocen el evangelio: para que sean receptivas a la
salvación que Dios manifiesta en Jesús. Oremos.
· Por los que
sufren sin esperanza, los que buscan sin fe, los que aman a Dios sin
saberlo: para que descubran a Cristo, el Salvador Oremos.
· Por nuestra
Iglesia diocesana, nuestras instituciones parroquiales y nosotros aquí
reunidos: para que seamos antorchas de verdad y amor de Cristo. Oremos.
(Añadir y/o sustituir intenciones dando
lugar a otras que reflejen las necesidades del momento y/o de la
comunidad).
III. LITURGIA EUCARÍSTICA
Presentación de las Ofrendas: Después de
alimentarnos con la palabra de Dios, preparamos la mesa de la Eucaristía
presentando al Señor los dones de nuestra fe, expresada en generosas obras
de caridad.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, mira con bondad las ofrendas de
tu Iglesia que ya no son oro, incienso y mirra, sino Jesucristo mismo, que
en estos dones se manifiesta, se inmola y se nos da como alimento. Él que
vive y reina por los siglos de los siglos.
PREFACIO (PROPIO) LA EPIFANIA
DEL SEÑOR
La Plegaria eucarística comienza
por el himno de alabanza y acción de gracias, llamado prefacio. Nos unimos
al celebrante que glorifica al Padre porque hoy iluminó a todos los pueblos
revelándoles la salvación en Cristo.
Santo, Santo, Santo..
RITO DE
COMUNION
PADRE NUESTRO
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el
cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como
también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la
tentación, y líbranos del mal.
LA PAZ
Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles: “La paz os dejo, mi
paz os doy”. No tengas en cuenta nuestros pecados, sino la fe de tu
Iglesia, y, conforme a tu palabra, concédele la paz y la unidad. Tú que
vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
CORDERO
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de
nosotros. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de
nosotros. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, danos la paz.
ANTÍFONA DE COMUNIÓN Cfr. Mt 2, 2
Vimos su estrella en Oriente y hemos
venido con nuestros dones a rendir homenaje al Señor.
Comunión: La eucaristía es la manifestación de
Jesús que quiso estar en medio nuestro hasta el fin del mundo. Con alegría,
nos acercamos a recibir el Pan de Vida.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que la luz celestial, Señor, nos guíe siempre
y en todo lugar, para que contemplemos con fe pura y vivamos con amor
sincero el misterio del que has querido hacernos participar. Por Jesucristo,
nuestro Señor
IV. RITO DE CONCLUSION
BENDICIÓN SOLEMNE DE LA EPIFANÍ A
Dios Padre que los llamó de las
tinieblas a su luz admirable, los bendiga bondadosamente y afiance sus
corazones en la fe, la esperanza y la caridad. R. Amén.
Y Cristo que hoy se manifestó como luz
del mundo los convierta a ustedes, seguidores suyos, en luz para sus
hermanos. R. Amén.
Para que al terminar su peregrinación en
este mundo puedan llegar a Cristo, luz de luz, al que los magos, guiados
por la estrella, buscaron y encontraron con gran alegría. R. Amén.
Y la bendición de Dios todopoderoso, del
Padre, del Hijo † y del Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y
permanezca para siempre. R. Amén
Canto final: Alegres porque Dios quiere que la
salvación obrada por Jesús llegue a todos los pueblos y naciones, nos
retiramos cantando.
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REFLEXIÓN BÍBLICA
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“VENIMOS DE ORIENTE A ADORAR EL REY”
“EPIFANIA”
Mt 2, 1-12
Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant ocds
1.
EL PROFETA
ISAIAS ANIMA A ISRAEL CON LA ESPERANZA DE UNA LUZ QUE VA A SURGIR DE ÉL
PARA ILUMINAR AL MUNDO ENTERO.
Ya viene el Señor del universo. En sus
manos, están la realeza, el poder y el imperio. (Mal 3, 1; 1Crón 19, 12),
así nos anuncia la Antífona de nuestra celebración de la Epifanía del Señor, es una exclamación
gloriosa que notifica la disposición de todos los pueblos a la fe.
¡Levántate, resplandece, porque llega tu luz y la gloria del Señor brilla
sobre ti! , (Primera lectura de hoy, Isaías. Is 60, 1-6). ¿Cuál es la Luz que llega?, Cristo, el Salvador es la luz
que a la cual se refiere en el libro de Isaías.
Cristo-Luz brilla en las tinieblas y a
su resplandor acudirán pueblos y reyes con cantos y ofrendas. Mira
a tu alrededor y observa: todos se han reunido y vienen hacia ti; tus hijos
llegan desde lejos …..se volcarán sobre ti los tesoros del mar y las riquezas
de las naciones llegarán hasta ti…….Todos ellos vendrán desde Sabá,
trayendo oro e incienso, y pregonarán las alabanzas del Señor. Jesús
se manifiesta hoy y es reconocido como Dios.
El plan de Dios concierne a todos los
pueblos, llamados a ser envueltos por la luz de la Jerusalén celeste y por
la transparencia de la presencia de Dios que habita en medio de su pueblo.
Dios mismo será el faro que orienta y atrae los pasos de los pueblos, de
las gentes y de los reyes hacia su Señor. Y en Jerusalén tendrá lugar la
gran manifestación y será desvelado lo escondido. En el nacimiento de Jesús
los evangelistas verán la revelación de Dios y el cumplimiento de la
profecía.
2.
MIEMBROS DE UN
MISMO CUERPO Y BENEFICIARIOS DE LA MISMA PROMESA EN CRISTO JESÚS, POR MEDIO
DEL EVANGELIO. (Ef 3, 2-6)
San Pablo enseña que todos los pueblos
participan de la salvación que llevó a cabo Jesucristo. Para Pablo, el
“misterio” por excelencia consiste en que ahora los no judíos, “participan
de una misma herencia, son miembros de un mismo Cuerpo y beneficiarios de
la misma promesa”. Israel, por otra parte, no logra concebir, que los
tiempos mesiánicos, abiertos a todas las naciones y culturas, no le
reserven un lugar privilegiado. El don de la salvación traída por
Jesucristo no conoce fronteras ni exclusivismos. Ésta es la buena noticia
que Pablo trata de comunicar a todos los hombres. El Apóstol se siente
impulsado, como colaborador de esta misión de Jesús, a trabajar por la
difusión del evangelio y es ahora una tarea que nos corresponde a todos,
colaborando para exista unidad de los pueblos y sea llevando a todos a la
fe en Jesús mediante el anuncio del evangelio, sea tratando de crear
vínculos de comunión y de fraternidad, a pesar de las apariencias y de las
múltiples diversidades.
Ante un mundo todavía dividido, pero
deseoso de comunión, se proclama con alegría y con fe que Dios es comunión,
Padre, Hijo y Espíritu Santo, unidad en la distinción, que él llama a todos
a participar en la comunión trinitaria. En efecto, mediante la comunión con
Jesús, cabeza de la Iglesia, es posible la comunión auténtica entre los
hombres. Esta unidad y paz universal, que siempre ha buscado el hombre de
todos los tiempos, está ahora al alcance de todos por el nacimiento del
Hijo de Dios. Es él el que ha hecho realidad el misterio de Dios, esto es,
reunir a todas las gentes. Porque a esto hemos sido llamados: a vivir en la
paz como verdaderos hermanos y a permanecer unidos como hijos del mismo
Padre
3.
PUES JESÚS HA
VENIDO NO SÓLO PARA LA SALVACIÓN DE ISRAEL, SINO PARA LA DE TODOS LOS
HOMBRES DE CUALQUIER RAZA O NACIÓN.
Ya no se contempla al rededor del
pesebre la humilde presencia de los pastores, sino la fastuosa comitiva de
unos Magos, que han venido del Oriente para rendir homenaje al Niño Dios,
como representantes de los que no pertenecían a su pueblo. Pues Jesús ha
venido no sólo para la salvación de Israel, sino para la de todos los
hombres de cualquier raza o nación. El instituyó “la nueva alianza en su
sangre, convocando un pueblo de entre los judíos y los gentiles, que se
condensara en unidad... y constituyera un nuevo Pueblo de Dios” (LG
9).
Por los relatos bíblicos conocemos el
rechazo del nacimiento del Niños Dios venido de las autoridades políticas
como en le caso de Herodes y de los religiosos como en el caso de los sumos
sacerdotes y escribas y del mismo pueblo judío. No obstante, el relato de
Mateo, nos muestra el gran gozo de unos Magos venidos de Oriente y con
esto, anunciando el carácter universal de la misión de Jesús que es llevar
el evangelio a los paganos, “Id por todo el mundo y proclamad la Buena
Nueva a toda la creación”. (Marcos
16,15).La Epifanía del Señor es la celebración precisa para confesar
nuestra fe en un Dios que se manifiesta a toda la humanidad, que se hace
presente en todas las culturas, que actúa en todos, y que invita a la
comunidad creyente a abrir sus puertas a las necesidades y pluralidades del
mundo actual.
La fiesta de la Epifanía, primera
manifestación y realización de ese misterio, incita a todos los fieles a
compartir las ansias y las fatigas de la Iglesia, la cual ora y trabaja a
un tiempo, para que la totalidad del mundo se incorpore al pueblo de Dios,
- Cuerpo del Señor y templo del Espíritu Santo- (LG 17).
Epifanía, o Teofanía, quiere decir
precisamente ”manifestación de Dios”; que la oración y el celo de los
creyentes apresuren el tiempo en que la luz de la fe brille sobre todos los
pueblos, para que todos conozcan -la insondable riqueza de Cristo- (Ef 3,
8) y adoren en él a su Dios. (Fr.
Gabriel de Santa M. Magdalena, OCD Intimidad Divina)
4.
¿DÓNDE ESTÁ EL
REY DE LOS JUDÍOS QUE ACABA DE NACER?”
Cuando nació Jesús, en Belén de Judea,
bajo el reinado de Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en
Jerusalén y preguntaron: “¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de
nacer?
San Mateo, comienza es fragmento del
Evangelio precisando el lugar del nacimiento de Cristo, “En Belén de
Judea”, también nos sitúa cronológicamente, “bajo el reinado de Herodes”,
Se refiere a Herodes el Grande, que reinó en años antes de Cristo. En esa
época narra la venida de “unos Magos de Oriente” a Jerusalén.
El Evangelio nos relata: “unos magos”,
no dice que sean reyes. Se sostiene que venían desde Persia, que eran
“celosos observadores de la justicia y de la virtud.” Cicerón añade que son
“la clase de sabios y doctores en Persia.” En una segunda época tardía,
después de la conquista de Babilonia, degeneraron y pasaron a ser
nigromantes y astrólogos en el sentido peyorativo. San Jerónimo dice: “La
costumbre y lenguaje popular toma los magos por gente maléfica.” Los magos
que aquí presenta el evangelio aparecen como personajes importantes y
hombres dedicados al estudio, principalmente de los astros.
No eran, por tanto, reyes. Ni por su
nombre, ni por su origen, ni por el modo como Herodes los recibe y marchan
a Belén. El texto del evangelio dice que proceden “de Oriente” o mejor aún,
“de las regiones orientales.” Ellos mismos dirán “Porque vimos su estrella
en Oriente” Sin embargo, al tratar de precisar la región, surgen las
divergencias. Como exprese antes, pudiera ser Persia, el país originario de
los magos. Esta es la opinión de la mayoría de los Padres y así son
representados en varias catacumbas y aun en la iglesia de Belén, del siglo
IV. Caldea — Babilonia —, además de ser país de magos, estuvo en contacto
con Israel y pudo conocer sus esperanzas mesiánicas. Sin embargo, para
otros, no parece que sea este país. Así también puede ser Arabia, país del
Este por excelencia, porque su comercio y las invasiones a Palestina se
hacían por Moab y el Jordán. En estas regiones se encontraba el país de los
nabateos, donde residían gran número de judíos con frecuentes relaciones
con Palestina. Es probable, pues, que el relato de san Mateo se refiera a
esta gran zona de Arabia.
La llegada de los Magos a Jerusalén fue
diversamente interpretada en la tradición. La opinión más frecuente en los
Padres es que fue poco después del nacimiento de Cristo. Sin embargo, la
opinión ordinaria es que se pone sobre año y medio después, ya que Herodes
da la orden de matar a los niños de “dos años abajo.”
5.
“PORQUE VIMOS
SU ESTRELLA EN ORIENTE Y HEMOS VENIDO A ADORARLO”
Nos presenta esta estrella con un
carácter sobrenatural. Pues se les aparece y desaparece; les va guiando y
camina delante de ellos; llegada sobre el lugar donde estaba el Niño, se
paró. Su semejanza puede encontrarse en lo que se lee en el Éxodo: que “una
columna de fuego, en la noche, iba delante de ellos” en el camino de Israel
por el desierto (Ex 13:21).
El que los Magos conocieran que aquella
estrella anunciaba el nacimiento del “Rey de los judíos,” además de la
ilustración y moción sobrenaturales que había que suponer, se realizó por
algo que estaba en el ambiente. Era entonces esperado el Mesías,
expectación que di-fundieron los judíos en su cautividad de Babilonia y en la Diáspora. (Dispersión de la comunidad del
pueblo judío)
Habiendo visto la estrella, “Porque
vimos su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo”, se
encaminan a Jerusalén. Pensaban que el acontecimiento era del dominio público.
Por ello preguntan, sin más, dónde estaba el Rey de los judíos que había
nacido y venimos para adorarle. Y, a pesar de que su presencia en Jerusalén
no debió de llamar la atención, acostumbrada a diversas caravanas, la
noticia llegó a Herodes, quien temió que pudieran crearle revueltas y
peligros políticos.
Ante este hecho, “El rey Herodes quedó
desconcertado”, Herodes convoca a todos los príncipes de los
sacerdotes y a los escribas del pueblo. El Sanedrín era el Gran Consejo de
la nación. El Consejo estaba presidido por el sumo sacerdote. Y, reunidos,
les pregunta “dónde había de nacer el Mesías.” Le contestaron con el
texto de Miqueas: “En Belén de Judea” -le
respondieron-, porque así está escrito por el Profeta: “Y tú, Belén, tierra de Judá,
ciertamente no eres la menor entre las principales ciudades de Judá, porque
de ti surgirá un jefe que será el pastor de mi pueblo, Israel”.
Entonces Herodes mandó llamar en secreto
a los Magos y les interrogó cuidadosamente sobre el tiempo de la aparición
de la estrella. Lo hizo en secreto, personalmente, como era su costumbre.
El historiador judío y fariseo Josefo cuenta que Herodes mismo,
“frecuentemente disfrazado con traje de hombre privado, en las noches, se
mezclaba entre las turbas para experimentar y saber por sí mismo lo que
sentían de su reinado”. Cerciorado de este dato, le interesaba actuar con
astucia, temiendo pudiera ser un enredo político, tramado contra él desde
fuera. En su mismo palacio se habían urdido conjuras, bajo el pretexto de
la aparición próxima del Mesías, que terminaron en sangre
6.
“ESTA ESTRELLA
ES EL CAMINO, Y EL CAMINO ES CRISTO
Vayan e infórmense cuidadosamente acerca
del niño, y cuando lo hayan encontrado, avísenme para que yo también vaya a
rendirle homenaje. Con el consejo que les da de volver a él para poder ir a
“adorarlo,” no en el sentido religioso, sino de acatamiento externo, se
pusieron los Magos en camino hacia Belén y vieron de nuevo la estrella. San
Mateo dice; “Cuando vieron la estrella, se llenaron de alegría” Ellos se
regocijaron porque en vez de ver fallidas sus esperanzas, fueron, por el
contrario, confirmadas más y más, y porque veían recompensadas las
penalidades de un camino tan largo. Se alegra con gozo aquel que se alegra
en Dios, que es el verdadero gozo. El misterio de la estrella les había
hecho presentir que la dignidad del Rey que había nacido aventajaba a la de
todos los reyes de la tierra.
San Ambrosio, dice hermosamente de este
párrafo; “Esta estrella es el camino, y el camino es Cristo, pues por el
misterio de su encarnación Cristo es nuestra estrella, astro brillante de
la mañana que no se ve donde está Herodes, pero que vuelve a aparecer allí
donde está el Salvador y enseña el camino”
El Texto sigue; “Que les guió hasta la casa
donde estaba el Niño”. No es probable que fuese ya en el pesebre,
porque si ya habían pasado algún tiempo, talvez al año y medio del
nacimiento de Cristo, lo natural es que hubiesen ocupado una modesta casa.
El evangelio dice; “Al entrar en la casa, encontraron al
niño con María”
7.
Y POSTRÁNDOSE,
LE RINDIERON HOMENAJE
Allí, “postrándose” en tierra al estilo
oriental, que revestía varias formas, “le adoraron.” Y “abriendo sus
cofres,” le ofrecieron sus dones, “oro, incienso y mirra,” dones
principescos, como en otro tiempo la reina de Saba ofreció a Salomón
San Agustín dice; “Se le ofrece el oro
como a un gran rey, se quema el incienso en su presencia como delante de
Dios, y se le ofrece la mirra como a aquél que había de morir por la
salvación de todos”
Finalmente el texto dice; “Y
como recibieron en sueños la advertencia de no regresar al palacio de
Herodes, volvieron a su tierra por otro camino”
San Agustín dice de este párrafo: El
impío Herodes, hecho cruel por el temor, quiso desencadenar su furor. Pero,
¿cómo la malicia había de enseñorearse del que había venido a este mundo
para extirpar a la misma malicia?
En efecto, los que habían ofrecido dones
al Señor bien merecían recibir esta advertencia que recibieron en sueños.
8.
LA LUZ DE LA ESTRELLA QUE GUIÓ A LOS MAGOS, BRILLA PARA
TODO EL MUNDO
En aquel tiempo, los escribas y muchos
sacerdotes, muy conocedores de las escrituras, pasan por un periodo de una
fe hundida, no hay en ellos ni interés ni esfuerzo para conocer donde esta
y visitar a Niño Dios, sin embargo gente humilde como los pastores de
Belén, que en este caso representan al sencillo pueblo de Israel, fueron a
visitarle, como también fueron los Magos, que en este caso representan a
los pueblo del resto del mundo, y a todos ellos, Dios le hace llegar la
salvación, por medio de su Hijo Jesús.
Sepamos ver como la luz de la estrella
que guió a los Magos, brilla para todo el
mundo, es la misma luz que necesita ser interpretada para seguirla.
Aquésta
me guiaba, más cierto que la luz del medio día, a donde me esperaba quien
yo bien me sabía en parte donde nadie parecía. (san Juan de la Cruz)
¡Pueblos de la tierra, alaben al Señor! (Sal 71)
Porque él librará al pobre que suplica y al humilde que está
desamparado. Tendrá compasión del débil y del pobre, y salvará la vida de
los indigentes.
El Señor les Bendiga
Pedro
Sergio Antonio Donoso Brant ocds
(1) Textos Bíblico y algunas precisiones del comentario tomados de la Biblia de Nácar-Colunga
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PARA LA LECTIO DIVINA (3)
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EPIFANIA
Epifanía quiere decir “manifestación” y la Palabra de Dios en
esta solemnidad está centrada toda sobre Jesús Mesías, Rey y Salvador
universal de las naciones. No ha venido sólo para Israel, sino también para
los paganos, es decir, para toda la familia humana. La venida de los Magos
es el inicio de la unidad de las naciones, que se realizará plenamente en
la fe en Jesús, cuando todos los hombres se sientan hijos del mismo Padre y
hermanos entre ellos. Los Magos, como primeros “escuchadores” y testigos de
Cristo, son tipo y preludio de una más grande multitud de “verdaderos
adoradores”, que constituirá la mies espiritual de los tiempos mesiánicos.
Jesús es el sembrador, que trae la buena semilla, de la Palabra para todos; el
Espíritu ha hecho madurar la semilla y la Iglesia está invitada
a recoger el abundante fruto sembrado con la revelación de Jesús y
fecundado con su muerte.
Como de la vida de comunión y de amor
entre el Padre y el Hijo ha derivado la misión de Jesús, así de la
intimidad entre Jesús y la
Iglesia surge la misión de los discípulos: crear la
unidad entre las razas, pueblos y lenguas. Es la Palabra la que crea la
unidad en el amor entre los creyentes de todos los tiempos. A través de
ella nace la fe y se establece en el corazón del hombre abierto a la verdad
en una existencia vital en Dios, que hace al hombre contemporáneo
pertenencia de Cristo. A quienes lo buscan con corazón sincero, Jesús les
ofrece unidad en la fe y en el amor. En este ambiente vital todos se hacen
“uno” en la medida en que acogen a Jesús y creen en su palabra: “Seremos
una sola cosa no por poder creer sino porque habremos creído” (san
Agustín).
En Jesús todos pueden ser una sola cosa
y descubrir que la plenitud de la vida consiste en entregarse a Cristo y a
los hermanos, y esto es amar en la unidad.
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ORACION
(3)
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Padre santo,
que nos has enviado a tu Hijo como salvador universal de los pueblos, te
alabamos por la manifestación de Jesús, nuestro rey. Es un rey sin corona,
o más aún, con corona de espinas, porque es en su pasión donde se puede
comprender el auténtico significado de su soberanía, una realeza bastante
distinta de la que buscan los hombres.
Te bendecimos,
Padre, por Jesús salvador universal. Vino para salvar a todos y para reunir
a los hijos de Dios dispersos. No más ya una comunidad dividida y
contrapuesta, sino una familia reunida, que camina en la luz y el esplendor
de tu gloria. Todos, judíos y paganos, estamos “llamados en Cristo a
participar de la misma herencia, a formar un mismo cuerpo” (Ef 3,6), Y la
venida de los Magos constituye el inicio de esta paz universal de las
naciones. Señor, queremos comprender cada vez mejor que la solución de la
tensión entre universalidad y elección que tantas veces nos ha puesto unos
contra otros se resuelve en el entender que la elección es servicio a todo
hombre.
Haz, Señor,
que la Iglesia entera sepa, como los Magos, caminar siempre hacia Belén
para adorar al rey universal de las gentes pero, al mismo tiempo, sepa
desde Belén dirigirse al mundo para desempeñar la misión que Jesús le ha
confiado, esto es, la de ir al encuentro de todos. Para que la comunidad
cristiana, mientras va en busca de los alejados y de quienes se sienten
excluidos, sepa llamarlos a la esperanza y a la vida, sin olvidar que la
violencia que pueda sufrir de parte de los hombres forma parte de la misma
misión.
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SANTORAL
(4)
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EPIFANIA
Fr.
Eduardo Sanz de
Miguel, o.c.d.
Donde el 6 de enero es festivo, se conserva esta fecha para
celebrar la fiesta de la Epifanía y el domingo siguiente la del bautismo de
Jesús. Donde el 6 no es festivo, la Epifanía se celebra el domingo después
de Santa María, Madre de Dios (este año, el 8 de enero) y el bautismo del
Señor el lunes siguiente (el día 9).
Epifanía es una palabra griega que significa “manifestación”.
Efectivamente, en ella celebramos que Dios se ha manifestado en Cristo, que
ha venido a nuestro encuentro, que se ha revelado. De manera especial se
manifestó a los pastores de Belén (primicia del pueblo judío que adora a
Jesús) y a los magos de Oriente (primicia de los pueblos paganos, de los no
judíos que también están llamados a la salvación). En realidad toda la vida
terrena de Jesús fue una manifestación del amor de Dios. Ante todo, Jesús
es el “revelador” del Padre, “la imagen visible del Dios invisible” (Col
1,15), tal como afirma san Pablo.
La fiesta de hoy nos
muestra, una vez más, la esencia del cristianismo: Durante siglos, el ser
humano ha buscado conocer a Dios. Del deseo de Dios que arde en el corazón
humano surgieron todas las religiones. Como dice san Agustín: “Nos hiciste,
Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti”.
El deseo de Dios responde al fin para el que fuimos creados, ya que Dios
nos hizo a su propia imagen y semejanza, con capacidad de entrar en
comunión con Él, para comunicarnos su vida, para hacernos miembros de su
familia. Desde entonces, el hombre ha buscado a Dios. Sin embargo, Dios es
más grande que todo lo que el hombre puede explicar, que todo lo que puede
experimentar, que todo lo que puede imaginar. En principio, Dios es
inalcanzable para el hombre. El hombre lo desea y lo necesita, pero no
puede comprenderlo ni alcanzarlo solo con sus fuerzas.
Sin embargo, Dios no nos da deseos irrealizables. Nos ha creado con
capacidad de infinito y no puede permitir que se frustre su proyecto, lo
que sucedería si no alcanzáramos el fin para el que fuimos creados. Por
eso, “al llegar la plenitud de los tiempos, Dios envió a su propio Hijo,
nacido de una mujer” (Gal 4,4), “hecho semejante en todo a nosotros” (Flp
2,7) “menos en el pecado” (Heb 4,15). Él (Jesús) es el revelador
definitivo. Todo lo que las religiones intuían (a veces con más acierto, a
veces con menos), lo bueno, lo hermoso y lo verdadero que el hombre
buscaba, sin saber exactamente dónde encontrarlo, se ha manifestado en
Cristo. El cristianismo no es, pues, una religión más, en la que los
hombres buscan a Dios y hablan de Él. El cristianismo es, ante todo, el
misterio de Dios que busca al hombre y le habla en Cristo. Por eso afirma
san Juan: “A Dios nadie lo ha visto jamás. El Hijo único, que está en el
seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer” (Jn 1,18). Todas las
anteriores revelaciones de Dios eran parciales (la Escritura dice que
Moisés, el mayor amigo de Dios en la antigüedad, solo pudo ver “sus espaldas”;
es decir, que pudo experimentar algo pequeño y secundario de Dios). Pero,
en el momento definitivo, Dios ha entrado en nuestra historia, se ha hecho
“comprensible” para nosotros, ha hablado un lenguaje humano, nos ha dejado
ver su rostro.
Los días pasados hemos leído en la misa la primera carta de san
Juan, que empieza así: “Lo que existía desde el principio, lo que hemos
oído, lo que hemos visto con nuestros propios ojos, lo que contemplamos y
palparon nuestras manos: la Palabra de la vida […]; eso que hemos visto y
oído os lo anunciamos” (Jn 1,1ss). Esto es el cristianismo: hacer
experiencia de la vida eterna, que se nos ha manifestado en Cristo. Ante
todo, no es un conjunto de doctrinas o unas normas morales. En primer
lugar, el cristianismo es Cristo, su gracia, su amor, su paz, su bendición.
Las otras cosas vienen después.
Hermanos, Dios se ha manifestado en Cristo. Y lo ha hecho como
amigo de los hombres, dulce y tierno, compasivo y misericordioso.
Alegrémonos y démosle gracias. Bendigamos siempre su nombre: Señor Jesús,
te bendigo, te alabo, te doy gracias porque nos has revelado el amor de
Dios Padre, porque nos has manifestado su proyecto de salvación sobre
nosotros, porque nos has convertido en miembros de tu familia, porque has
derramado sobre nosotros tu Espíritu Santo. A ti la gloria y el honor por
los siglos de los siglos. Amén.
Si alguien quiere profundizar en la historia y teología de la
fiesta de Epifanía, puede leer el texto que envié el año pasado:
http://www.caminando-con-jesus.org/CARMELITA/ESDM/LAEPIFANIA.htm
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FUENTES DE LA PAGINA
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La Pagina de la Misa Diaria, esta
preparada y es enviada por Pedro S. A. Donoso Brant ocds, desde Santiago de
Chile, como un servicio de apostolado, amor por Nuestro Señor Jesucristo y
por la Iglesia. Les
ruego su oración, para que pueda mantenerse este servicio y subsidio, dando
gracias a nuestro Dios que tanto nos ama.
Nota: Para la Liturgia de la Palabra, utilizo
“Liturgia Cotidiana” de Ediciones San Pablo, para el estudio y comentario
de la Palabra,
utilizo los textos de la Biblia Nácar-Colunga, (SBNC) y/o Biblia de
Jerusalén (SBJ),
(3) Para la Lectio
Divina, Lectio Divina para cada día del año, de Giorgio Zevini y Pier Giordano
Cabra (Eds.) y/o, Intimidad Divina, Fr. Gabriel de Santa M. Magdalena ocd,
(4) Santoral preparado por la Parroquia de la Sagrada Familia
de Vigo.
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ESTA PAGINA, SOLO DEBE INDICARSE EL AUTOR Y LAS FUENTES DE ORIGEN
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