MISA DIARIA DE CAMINANDO CON JESUS

"La Eucaristía es fuente y culmen de toda la vida cristiana" (LG 11)

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Página de Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

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Fecha 11-05-2016

Edición Nº 4.674

LITURGIA DE LA HORAS

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Para ver la Misa celebrada en la Parroquia María Virgen Madre de Madrid España, por los Franciscanos de María, Pinchar este link; MISA DIARIA POR VIDEO o en este linkhttp://www.magnificat.tv/es/taxonomy/term/1

 

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 46, 2

Todos los pueblos aplaudan y aclamen al Señor con gritos de alegría. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios misericordioso, concede a tu Iglesia, congregada por el Espíritu Santo, servirte siempre de todo corazón y permanecer unida en un mismo amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

LECTURA Hech 20, 28-38

Lectura de los Hechos de los apóstoles.

Pablo decía a los presbíteros de la Iglesia de Éfeso: “Velen por ustedes, y por todo el rebaño sobre el cual el Espíritu Santo los ha constituido guardianes para apacentar a la Iglesia de Dios, que él adquirió al precio de su propia sangre. Yo sé que después de mi partida se introducirán entre ustedes lobos rapaces que no perdonarán al rebaño. Y aun de entre ustedes mismos surgirán hombres que tratarán de arrastrar a los discípulos con doctrinas perniciosas. Velen, entonces, y recuerden que durante tres años, de noche y de día, no he cesado de aconsejar con lágrimas a cada uno de ustedes. Ahora los encomiendo al Señor y a la Palabra de su gracia, que tiene poder para construir el edificio y darles la parte de la herencia que les corresponde, con todos los que han sido santificados. En cuanto a mí, no he deseado ni plata ni oro ni los bienes de nadie. Ustedes saben que con mis propias manos he atendido a mis necesidades y a las de mis compañeros. De todas las maneras posibles, les he mostrado que así, trabajando duramente, se debe ayudar a los débiles, y que es preciso recordar las palabras del Señor Jesús: «La felicidad está más en dar que en recibir»”. Después de decirles esto, se arrodilló y oró junto a ellos. Todos se pusieron a llorar, abrazaron a Pablo y lo besaron afectuosamente, apenados sobre todo porque les había dicho que ya no volverían a verlo. Después lo acompañaron hasta el barco.

Palabra de Dios.

COMENTARIO: San Pablo no cesa de aconsejar, de advertir, de instruir. Está al final del camino. Los que están con él lo saben, por eso se apenan. Al igual que su Maestro, ha testimoniado con su vida lo que ha predicado: “La felicidad está más en dar que en recibir”. 

SALMO Sal 67, 29-30. 33-36

R. ¡Pueblos de la tierra, canten al Señor!

O bien: Aleluya.

Tu Dios ha desplegado tu poder: ¡sé fuerte, Dios, tú que has actuado por nosotros! A causa de tu templo, que está en Jerusalén, los reyes te presentarán tributo. R.

¡Canten al Señor, reinos de la tierra, entonen un himno al Señor, al que cabalga por el cielo, por el cielo antiquísimo! R.

Él hace oír su voz poderosa, ¡reconozcan el poder del Señor! Su majestad brilla sobre Israel y su poder, sobre las nubes. R.

ALELUYA Cfr. Jn 17, 17

Aleluya. Tu palabra, Señor, es la verdad; conságranos en la verdad. Aleluya.

EVANGELIO Jn 17, 6. 11-19

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

A la hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús levantó los ojos al cielo, y oró diciendo: “Padre santo, manifesté tu nombre a los que separaste del mundo para confiármelos. Cuídalos en tu nombre que me diste para que sean uno, como nosotros. Mientras estaba con ellos, yo los cuidaba en tu nombre que me diste; los protegía y no se perdió ninguno de ellos, excepto el que debía perderse, para que se cumpliera la Escritura. Pero ahora voy a ti, y digo esto estando en el mundo, para que mí gozo sea el de ellos y su gozo sea perfecto. Yo les comuniqué tu palabra, y el mundo los odió porque ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No te pido que los saques del mundo, sino que los preserves del maligno. Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Conságralos en la verdad: tu palabra es verdad. Así como tú me enviaste al mundo, yo también los envío al mundo. Por ellos me consagro, para que también ellos sean consagrados en la verdad”.

Palabra del Señor.

COMENTARIO: Esta hermosa oración expresa el deseo profundo del Señor: Que todos los que hemos creído en Él seamos uno en el amor. Esto es estar en la verdad.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, la oblación instituida por ti y, por estos sagrados misterios que celebramos, danos la gracia de tu redención. Por Jesucristo, nuestro Señor

ANTÍFONA DE COMUNIÓN Jn 15, 26-27

Dice el Señor: “Cuando venga el Paráclito que yo les enviaré desde el Padre, el Espíritu de Verdad que proviene del Padre, él dará testimonio de mí, y ustedes también darán testimonio de mí”. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor Dios, que la participación en estos divinos misterios aumente siempre tu gracia en nosotros y, al purificarnos con su eficacia, nos ayude a recibir cada vez mejor tan admirable don. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

REFLEXIÓN BÍBLICA

 

“Cuídalos en tu nombre que me diste para que sean uno, como nosotros.”

Jn 17, 6a.11b-19

Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant


1.  PADRE SANTO, MANIFESTÉ TU NOMBRE A LOS QUE SEPARASTE DEL MUNDO PARA CONFIÁRMELOS

Cristo comienza su oración presentando a los apóstoles, que, aun siendo de este mundo, el Padre, por una elección, se los dió. Y Él les manifestó su nombre, que está por persona, es decir, les enseñó el misterio de que, en aquel monoteísmo cerrado del Antiguo Testamento, había un Padre verdadero, del cual Él es su Hijo.

Esta presentación tiene por objeto destacar los motivos que los recomiendan a la benevolencia del Padre en la oración que Cristo le va a dirigir por ellos.

Eran tuyos. Y también lo eran por una elección que el Padre hizo de ellos para su misión apostólica (Jn 6:37.44.65).

Expuestos los motivos de su plegaria al Padre, comienza por esta invocación: Padre santo. La palabra padre, en labios de Cristo, lleva, aún en cuanto hombre, el sentido ontológico de Dios-Padre, ya que El, por su persona, es su Hijo. El calificarle aquí de santo probablemente se debe a la santificación que va a pedir para los suyos.

2.  CUÍDALOS EN TU NOMBRE QUE ME DISTE PARA QUE SEAN UNO

Esta primera parte de la plegaria es como el aspecto negativo de la misma. En su ausencia, Cristo pide al Padre que los cuide de todo mal. Les hace falta esta protección contra el mundo hostil. Mientras Cristo estaba, El los cuidaba. Y no pereció, por lo mismo, ninguno, sino Judas. Pero esto estaba en la Escritura. No fue falta de celo en Cristo por él.

En tu nombre. Pide por la adhesión de fidelidad de ellos a este nombre, persona, del Verbo encarnado, Hijo, y a su mensaje. Es en esta unión de Padre-Hijo en la que ellos habrán de perseverar.

Para que sean uno como nosotros. El tema fundamental de esta oración de Cristo por sus apóstoles esta enunciado arriba. Como este pensamiento lo desarrolla más ampliamente en los versículos 22-24, allí se estudia.

La pérdida de Judas. Mientras estaba con ellos, el Buen Pastor miraba celosamente por Judas. Pero este fue traidor. De los guardados por Cristo solo pereció el hijo de perdición, semitismo que está calificando a una persona, que aquí es Judas. Ya Cristo le había avisado de los malos pasos en que andaba (Jn 6:70) al que deseaba salvar. Por eso, como justificación de la solicitud de Cristo, se invoca que esta perdición estaba predicha en la Escritura. No es que ella lo causase, sino que proféticamente lo anunciaba. Era un problema de libertad, al que afectaba la predestinación y donación del Padre (Jn 6:37.44): de misterio. Pero la Escritura tenía que cumplirse. En la última Cena también se cita un salmo --Sal 41:10-- como prueba profética de esta traición de Judas (Jn 13:18). Esta perdición es abandono de apóstol de Cristo; no se trata de su destino.

3.  PARA QUE TENGAN MI GOZO CUMPLIDO EN SI MISMOS.

Que gozo es este que Cristo desea que los apóstoles lo tengan pleno o cumplido en sí mismos Esta frase para que vuestro gozo sea cumplido es usada varias veces por Cristo (Jn 15:11; 16:24) y parece tener un cierto valor proverbial o redundante.

En este contexto se establece relación entre las cosas que Cristo hablo, les acaba de hablar, para que tengan este gozo. Luego este gozo debe provenirles de estas cosas que Cristo ora en voz alta para que le oigan.

Y en el contexto inmediato de esta frase se ruega por ellos para que el Padre los guarde en su ausencia, para que tengan esa unión entre sí, con el Padre y Cristo, y al modo de estos. Esta unión es la adhesión al Padre y al Hijo, garantizada por la guarda que les hará el Padre; es lo que les hará tener este supremo gozo: fe y caridad firmes con la esperanza abierta a su ida a las moradas del cielo.

4.  QUE LOS CUIDE DEL MAL

Algunos piensan y discuten si Cristo ruega aquí que los libre del mal o del maligno, Satanás, ya que esta expresión puede tener ambos sentidos. Parece preferible el primer sentido el mal, pues, en estos contextos del sermón de la cena, se está diciendo que el mundo es malo y que los odia y perseguirá. Por lo que parece que este concepto ha de prevalecer aquí (Jn 17:14-16). Además, cuando en el evangelio de Juan se habla del demonio, nunca se lo nombra por el maligno, sino por el diablo o Satanás, o el príncipe de este mundo El maligno lo usa en las epístolas, pero ninguno de estos textos es la explicación autentica del nuestro (cf. Jn 13:2.27- 17.)

5.  CONSÁGRALOS EN LA VERDAD

Que los consagre, los santifique. Si en la primera parte de esta oración predominaba el aspecto negativo, en esta predomina el positivo de santificación.

Cristo dice que se santifica a sí mismo para que los apóstoles sean santificados en la verdad y  pedirá que los santifique verdaderamente.

El verbo aquí usado por consagrar, significa santificación, que puede ser interna, pero que también puede ser externa y equivalente a consagración. Muy especialmente se dice de las victimas dedicadas al sacrificio, y de los sacerdotes del A.T.

El sentido, pues, de esta santificación de Cristo no es otra cosa que su consagración, que es su dedicación, su entrega al sacrificio de la cruz: su consagración victimal; y, como se ve por el contexto, se destaca especialmente el sentido meritorio de la misma. Pues Cristo la hace en provecho de los apóstoles, y precisamente para que sean consagrados  verdaderamente.

El pensamiento es: Cristo se consagra victimalmente al Padre para merecer el que sus apóstoles sean consagrados, dedicados verdaderamente a lo que pide para ellos

6.  TU PALABRA ES VERDAD

¿Cuál es la consagración que Cristo pide para ellos? Conságralos en la verdad. ¿Cuál es ésta?, el texto lo dice abiertamente: Tu palabra  es verdad.

La palabra de Cristo es el mensaje del Padre; El Evangelio. Precisamente El dirá: “Yo soy la Verdad.” Lo que Cristo ruega al Padre es que los consagre verdaderamente en su verdad.

En su sacrificio mereció esta inconmovible permanencia y comprensión de los apóstoles de la verdad y en la verdad, y ahora pide que les aplique esos méritos que se lograran en la cruz.

Hasta donde se extiende y abarca esta santificación, no se dice. Pero en ella se incluyen todas las gracias y asistencias, externas e internas, que son necesarias para estar consagrados, verdaderamente, en la verdad.

   El Señor les Bendiga

   Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

PARA LA LECTIO DIVINA  (3)

 

LA PALABRA DE JESÚS Y SU ESPÍRITU NOS AYUDAN A DISCERNIR LOS DISTINTOS ROSTROS DEL MUNDO

Estamos frente a un fragmento en el que Jesús aparece particularmente preocupado por el poder del mundo y por su posible influencia en sus discípulos. En el mundo actúa el maligno con su espíritu de mentira, belicosamente contrario a la verdad, que es Cristo. La posición de los discípulos es delicada; deben permanecer en el mundo, sin quedar contaminados por el mismo. Estarán apoyados por su oración, por su palabra y por su Espíritu. En consecuencia, no deben temer. Y añade Agustín: “¿Qué quiere decir: "Por ellos me santifico yo mismo" sino que yo los santifico en mí mismo en cuanto ellos son yo? En efecto, habla de aquellos que constituyen los miembros de su cuerpo”.

Todo esto nos induce a reflexionar, una vez más, sobre el poder del mundo, aunque también sobre su debilidad: poder para quien se deja seducir, debilidad para quien se deja guiar íntimamente por la Palabra de Jesús y conducir por su Espíritu. Es posible que en estos años hayamos infravalorado al “mundo”, una palabra que se ha vuelto ambigua, que indica, unas veces, el lugar de la acción del Espíritu y de los signos de los tiempos y, otras, el lugar donde se desarrolla el eterno conflicto entre el maligno y Jesús. La Palabra de Jesús y su Espíritu nos ayudan a discernir los distintos rostros del mundo, a distinguir las llamadas del Espíritu de los sutiles engaños del maligno, los mensajes de Dios de la mentira del enemigo. Esto es tanto más seguro en la medida en que la Palabra y el Espíritu no son asumidos y casi gestados individualmente, sino acogidos dentro de la comunidad de los discípulos, que forman la santa comunión de la Iglesia.

ORACION (3)

 

Me impresiona, Señor, tu insistencia en la peligrosidad del mundo. Y me doy cuenta de que hoy también tenemos necesidad de esta puesta en guardia. Y yo el primero de todos. El mundo de la libertad, de la igualdad de oportunidades para todos, para todas las religiones, para todas las opiniones, para todos los modos de vida, tiene su encanto, porque, a fin de cuentas, es el mundo de la tolerancia, de la laicidad, de la libertad para todos. Pero es también el mundo donde están admitidas todas las “transgresiones”, donde todas las modas, hasta las más perversas y detestables, son presentadas como normales, donde toda la prensa tiene derecho a la libre circulación...

Confíame, Señor, a tu Palabra. Recuérdame que no soy de este mundo, que te pertenezco a ti. Santifícame en tu verdad, asimílame a tu mentalidad, a tu vida. Tú, que has orado por mí, hazme santo en tu verdad, para que camine siempre por tus caminos y use de este mundo como lo harías tú.

SANTORAL (4)

 

SAN MAMERTO 477

Aunque los santos siempre estén dispuestos a escuchar nuestras peticiones y a ayudarnos en modos a menudo milagrosos, son los primeros en recordarnos que sin Dios carecen de poder. Cuando pedimos su ayuda, no es que puedan ponerse a la espalda de Dios para conceder nuestras peticiones. Ningún santo puede responder plegaria alguna, realizar ningún milagro o conceder favor alguno sin aprobación divina. Si lo que estamos pidiendo no está ordenado por la divinidad, ni el más grande santo del cielo puede dárnoslo. Si lo que estamos pidiendo ha sido ordenado por la divinidad, entonces ni el santo más grande del cielo puede impedir que ocurra.

San Mamerto, arzobispo de Viena en el siglo quinto, fue bien conocido como hacedor de milagros. Como todos los santos, atribuía sus milagros, incluyendo la extinción de un misterioso fuego por medio tan sólo de oraciones, a la gracia de Dios.

El proceso de canonización se ha hecho mucho más estricto ahora que en tiempos de San Mamerto. A fin de ser declarado oficialmente santo, se requieren milagros certificables. Dado que los milagros deben cumplir normas estrictas, las curas médicas con amplia documentación son las más comunes. Debido a las rigurosas normas, las causas de canonización de muchos hombres y mujeres santos están aguardando la prueba de los milagros. Entre estas gentes se hallan los que aparecen en este libro como Beatos. Si tienes una petición de un milagro que sea particularmente urgente, podrías tratar de pedir su ayuda a uno de estos santos que se hallan a la espera. Al concederte tu petición, podrías tal vez ayudarles a alcanzar la posición oficial de santo.

 

FUENTES DE LA PAGINA

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La Página de la Misa Diaria, está preparada y es enviada por Pedro S. A. Donoso Brant ocds, desde Santiago de Chile, como un servicio de apostolado, amor por Nuestro Señor Jesucristo y por la Iglesia. Les ruego su oración, para que pueda mantenerse este servicio y subsidio, dando gracias a nuestro Dios que tanto nos ama.

Nota: Para la Liturgia de la Palabra, utilizo “Liturgia Cotidiana” de Ediciones San Pablo, para el estudio y comentario de la Palabra, utilizo los textos de la Biblia Nácar-Colunga, (SBNC) y/o Biblia de Jerusalén (SBJ),

(3) Para la Lectio Divina, Lectio Divina para cada día del año, de Giorgio Zevini y Pier Giordano Cabra (Eds.) y/o, Intimidad Divina, Fr. Gabriel de Santa M. Magdalena ocd,

(4) Santoral preparado por la Parroquia de la Sagrada Familia de Vigo.

 

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