DIARIA DE CAMINANDO CON JESUS

"La Eucaristía es fuente y culmen de toda la vida cristiana" (LG 11)

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Página de Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

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Fecha 23-03-2016

Edición Nº 4.626

LITURGIA DE LA HORAS

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Miércoles Santo

 

ANTÍFONA DE ENTRADA Flp 2, 10. 8. 11

Al nombre de Jesús, doble la rodilla todo cuanto hay en el cielo, en la tierra y en los abismos, porque el Señor se hizo obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por eso, el Señor Jesucristo está en la gloria de Dios Padre.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que para librarnos del poder del  demonio, entregaste a tu Hijo a la muerte de la cruz, te pedimos que nos concedas alcanzar la gracias de la resurrección. Por nuestro Señor JesucristoÉl que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

LECTURA Is 50, 4-9

Lectura del libro de Isaías.

El mismo Señor me ha dado una lengua de discípulo, para que yo sepa reconfortar al fatigado con una palabra de aliento. Cada mañana, él despierta mi oído para que yo escuche como un discípulo.

El Señor abrió mi oído y yo no me resistí ni me volví atrás. Ofrecí mi espalda a los que me golpeaban y mis mejillas a los que me arrancaban la barba; no retiré mi rostro cuando me ultrajaban y escupían. Pero el Señor viene en mi ayuda: por eso, no quedé confundido; por eso, endurecí mi rostro como el pedernal, y sé muy bien que no seré defraudado.

Está cerca el que me hace justicia: ¿quién me va a procesar? ¡Comparezcamos todos juntos! ¿Quién será mi adversario en el juicio? ¡Que se acerque hasta mí! Sí, el Señor viene en mi ayuda: ¿quién me va a condenar?

Palabra de Dios.

COMENTARIO; “No retiré mi rostro cuando me ultrajaban y escupían”. Este tercer canto del Siervo de Yahvé, que ya meditamos el Domingo de Ramos, bien puede llamarse “canto de la pasión”, porque relata detalladamente los sufrimientos del Mesías. Es un poema de confianza y de victoria. El Siervo, en su misión de consolar al abatido, está continuamente a la escucha de la palabra que anima y fortalece. Por eso, la iglesia proclama este canto dentro de los acontecimientos pascuales como patrimonio de ellos y, por la dimensión de “pasión gloriosa “que incluye.

SALMO Sal 68, 8-10. 21-22. 31. 33-34

R. ¡Señor, Dios mío, por tu gran amor, respóndeme!

Por ti he soportado afrentas y la vergüenza cubrió mi rostro; me convertí en un extraño para mis hermanos, fui un extranjero para los hijos de mi madre: porque el celo de tu Casa me devora, y caen sobre mí los ultrajes de los que te agravian. R.

La vergüenza me destroza el corazón, y no tengo remedio. Espero compasión y no la encuentro, en vano busco un consuelo: pusieron veneno en mi comida, y cuando tuve sed me dieron vinagre. R.

Así alabaré con cantos el nombre de Dios, y proclamaré su grandeza dando gracias; que lo vean los humildes y se alegren, que vivan los que buscan al Señor: porque el Señor escucha a los pobres y no desprecia a sus cautivos. R.

ACLAMACIÓN

¡Salve, Rey nuestro! Sólo tú te has compadecido de nuestros errores.

O bien:

¡Salve, Rey nuestro, obediente al Padre! Fuiste llevado a la crucifixión, como un manso cordero a la matanza.

EVANGELIO Mt 26, 14-25

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos sacerdotes y les dijo: ¿Cuánto me darán si se lo entrego?

Y resolvieron darle treinta monedas de plata. Desde ese momento, Judas buscaba una ocasión favorable para entregarlo. El primer día de los Ácimos, los discípulos fueron a preguntar a Jesús: ¿Dónde quieres que te preparemos la comida pascual?

Él respondió, vayan a la ciudad, a la casa de tal persona, y díganle: ‘El Maestro dice, se acerca mi hora, voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos’.

Ellos hicieron como Jesús les había ordenado y prepararon la Pascua. Al atardecer, estaba a la mesa con los Doce y, mientras comían, Jesús les dijo: Les aseguro que uno de ustedes me entregará.

Profundamente apenados, ellos empezaron a preguntarle uno por uno: ¿Seré yo, Señor?

Él respondió: El que acaba de servirse de la misma fuente que yo, ése me va a entregar.

El Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ay de aquél por quien el Hijo del hombre será entregado: más le valdría no haber nacido! Judas, el que lo iba a entregar, le preguntó: ¿Seré yo, Maestro?. Tú lo has dicho, le respondió Jesús.

Palabra del Señor.

COMENTARIO: “Les aseguro que uno de ustedes me entregará”. Nos encontramos ante la misma confesión que el Maestro hizo ayer, según la narración de Juan. El Maestro vuelve a anunciar a los suyos la traición de Judas en el marco de la cena pascual. Así, manifiesta desde ese momento que los acontecimientos de la pasión no escapan a su conocimiento. Este anuncio se da en un contexto de amistad y participación que, en realidad era también un gesto de comunión con Dios. El Maestro no condena a Judas, sino que es él quien se juzga al separarse de la comunión que se le ofrece en ese momento particularmente significativo.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, las ofrendas que te presentamos, y concédenos los frutos de la Pasión de tu Hijo, que ahora celebramos. El que vive y reina por los siglos de los siglos.

ANTÍFONA DE COMUNIÓN Mt 20, 28

El Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios todopoderoso, concédenos reafirmar nuestra fe que, por la muerte de tu Hijo en la  cruz celebrada en estos santos misterios, tu nos has dado la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

  REFLEXIÓN BÍBLICA

 

“Les aseguro que uno de ustedes me entregará”

Comentario y estudio del Evangelio, Mt. 26:14-25

Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant


1.    EL PACTO TRAIDOR DE JUDAS

Uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos sacerdotes y les dijo: "¿Cuánto me darán si se lo entrego?”. Perverso se llama a una persona que tiene mucha maldad, o que hace daño intencionadamente, ruin es la persona Vil, despreciable o con malas intenciones, ese es el carácter del traidor cuando hace la pregunta. Judas pregunta cuando me darán por traicionar y vender al Hijo de Dios, solo alguien dominado por Satanás puede hacer esa vileza.

Por eso Lucas, presenta la escena diciendo que entró Satanás en Judas. No es un caso de posesión diabólica, sino la obra por excelencia del enemigo de Jesús y su reino, que pone en juego los resortes para la lucha, utilizando un discípulo.

Los tres evangelistas destacan la culpabilidad de Judas, al destacar que fue él a ofrecerse a los jerarcas para entregar a Jesús. Mateo y Marcos presentan a Judas en escena, dirigiéndose solo “a los príncipes de los sacerdotes,” que eran los ex sumos sacerdotes, junto con el pontífice de entonces. Pero Lucas detalla que también trató, sin duda para el prendimiento de Jesús, con “los guardianes” del templo — ¿antes? ¿después? —. Estos estaban reclutados entre los levitas, bajo el mando supremo de un sagán.

Los que buscaban la seguridad y la clandestinidad para prender a Jesús, se “alegraron,” al ofrecerles arteramente la entrega un discípulo, conocedor de los lugares de su refugio.

Pero la traición fue con trato comercial. Judas propuso que se le retribuyese de alguna manera la entrega (Mateo). En Marcos se dice más globalmente que “prometieron” darle dinero. Pero Lucas también insiste en lo de Mateo: “convinieron” las dos partes en una cantidad de dinero. Y ésta fue fijada en “treinta monedas de plata.” Que tenían que ser siclos del templo, ya que deberían ser repuestos luego en él (26:6).

El siclo (sheqel) del templo equivalía a unos 10 denarios aproximadamente.

El fijarse el precio de la venta en treinta siclos se debe, seguramente, a un acto más de desprecio a Jesús, ya que, según el Éxodo, se fija en “treinta siclos de plata” el precio que había de pagarse a un dueño por un esclavo que se hubiese inutilizado (Ex 21:32). En el profeta Zacarías se lee cómo el profeta, representando a Yahvé, renuncia a continuar apacentando el rebaño de Israel, y pide su salario. Y me dieron — dice — de salario “treinta siclos de plata” (Zac 11:12-13). Y manda arrojar ese precio por haberle tasado en un precio de esclavos.

Al evocarse sobre esta venta el pasaje de Zacarías, en el que los treinta siclos se los dan despectivamente a Yahvé, no puede menos de pensarse en la sugerencia que, por “alusión,” se hace de la relación de Jesús-Dios.

Algunas veces he oído que se pensó si la precisión de este importe sería obra de Mateo o de la catequesis primitiva, por razón del “simbolismo” que encierra, sin que se quisiese precisar exactamente la cantidad. Sin embargo, la afirmación es muy firme. Y el desprecio de los sanedritas a Jesús así, muy lógico, lo mismo que el “oportunismo” de Judas, que estaba, más que por un provecho económico, en eximirse de responsabilidad ante los dirigentes judíos.

Hecho esto, Judas sólo “buscaba cómo entregarle oportunamente,” es decir, “sin alboroto,” para evitar posibles revueltas populares. Todo debió de quedar planeado para actuar al primer aviso de Judas, conocedor del lugar de retiro del Señor en Jerusalén aquellos días.

2.    PREPARACIÓN PARA LA CENA PASCUAL

Los tres sinópticos sitúan la preparación de la última cena “en el primer día de los Ácimos” (Mateo-Marcos). Primitivamente, solamente se comía el pan ácimo la semana pascual, que comenzaba el 15 de Nisán a la puesta del sol (Ex 12:15, etc.). Posteriormente, los rabinos, para asegurar mejor el cumplimiento de este precepto de la Ley, extendieron la obligación de comer el pan ácimo desde el mediodía del 14. De ahí el que, en el uso vulgar, la fiesta de los Ácimos viniese a tener el valor de ocho días. Vocabulario que es el que reflejan los evangelios.

La cena pascual se celebraba en Jerusalén. Pero los allí no residentes necesitaban un lugar oportuno. De ahí la iniciativa de los apóstoles, que Marcos matiza que eran “Pedro y Juan,” para saber dónde iban aquel año a celebrar la Pascua.

Jesús debía de estar en Betania. Por eso les manda “ir a la ciudad,” Jerusalén. Más por orientarles les da una indicación. Al llegar a la ciudad encontrarán un hombre. Deben seguirle hasta la casa donde vaya. Y allí llamar al dueño y decirle de su parte que les indique el lugar que tiene preparado para ellos. La frase de Mateo “mi tiempo (de muerte) está cerca,” omitida en Marcos-Lucas, se diría una amplificación del Mateo griego, con precisiones posteriores.

Jesús les anuncia la respuesta (Marcos-Lucas): les mostrará una “gran sala” en la parte alta de la casa, a la que ordinariamente se subía por una escalera exterior, independiente de comunicación con el resto del edificio; esta sala estará “alfombrada,” o cubierta de esteras, y preparada con todo el ajuar necesario para recibir allí huéspedes de Pascua. Sólo faltaban los manjares rituales, que Jesús les manda “preparar.”

Era proverbial que jamás ningún forastero había dejado de encontrar hospitalidad, un aposento entre los jerosolimitanos (de Jerusalén), para celebrar la Pascua; hospitalidad que era gratuita. Pero la costumbre había establecido que les dejasen como compensación la piel del cordero pascual inmolado. Esta persona en cuya casa se va a celebrar la Pascua debía de ser algún discípulo o simpatizante de Jesús, y que ya le hubiese ofrecido su casa para esto en otra ocasión. Pero el anuncio a los dos apóstoles es ciertamente profético.

Primitivamente la Pascua se comía de pie, para recordar la salida presurosa de Egipto. Es lo que llamaban la “Pascua egipcia.” Pero ya en Israel la comían recostados sobre pequeños lechos, apoyando el brazo izquierdo en el mismo y dejando el derecho para el servicio; o también en esta forma, en el suelo, sobre esteras. Era la llamada “Pascua eterna.” Era señal de ser libres y de estar ya en su propia casa de Israel.

3.    LO QUE HUBIERON DE PREPARAR LOS APÓSTOLES FUERON

a) “El cordero pascual,” que se inmolaba en el templo el 14 de Nisán, a la tarde, desollándole, limpiándole y teniendo un cuidado prolijo en no romperle ningún hueso; y tan pronto como oscureciera, se le asaba;

b) Los hagigah, o manjares “festivos,” que eran otras carnes, que servían juntamente para aumentar la alegría del banquete;

c) Los “panes Ácimos” (matsoth), pequeñas tortas de pan sin fermentar, que conmemoraban la presteza en la liberación de Egipto, en que no tuvo tiempo la masa de fermentar (Ex 12:39);

d) “Las hierbas amargas” (memorim) en recuerdo de las amarguras de Egipto

e) El haroseth, una salsa muy espesa hecha de frutos vegetales rociados de vinagre, para que con el color de la misma recordasen el barro y los ladrillos en que tuvieron que trabajar en Egipto

f) El vino para las tres o cuatro bebidas rituales.

Además, el paterfamilias, aquí Jesús, explicaba el sentido de todos aquellos ritos.

4.    “UNO DE VOSOTROS ME ENTREGARÁ.”

Poco después de oscurecer comenzaba la Cena pascual, cuando daban la señal las estridentes trompetas del templo.

Los tres sinópticos omiten aquí el lavatorio de los pies, que Juan relata. Pero los tres ponen, lo mismo que Juan, después del relato del lavatorio, la denuncia del traidor. Lucas tiene un problema específico, que se estudia en su lugar correspondiente (Lucas 22:14-18), en el que figura la distribución de un cáliz que no es el eucarístico, sino uno de los cálices rituales primeros.

Y, estando cenando, Jesús lanza la denuncia del traidor: “uno de vosotros me entregará.” La sorpresa fue profunda en todos. La nobleza de su alma les hacía ver su inocencia, pero la palabra del Señor, que siempre vieron se cumplía, les hizo temer sobre su futuro: llegaron a temer en un futuro de villanía.

La respuesta de Jesús, que lo entregaría uno que “con El que mete la mano en el plato,” no significa que en aquel momento Judas coincidía con Jesús tomando de un plato de comer algún manjar, ya que en la cena pascual cada uno tenía el suyo, ni era fácil que sólo en aquel momento Judas coincidiese con Jesús en tomar algo de la bandeja común, en aquel mezclarse todos sin un ritual de turnos. Pero, en todo caso, el sentido no es ése, pues cuando Judas salió del Cenáculo, los apóstoles no sabían quién era el traidor (Juan). La frase sólo significa que uno que tiene gran familiaridad con Él le va a entregar. Es el sentido en que Juan usa, para decir lo mismo, un salmo en sentido “típico”: “El que come conmigo mi pan, levantó contra mí su calcañal” (Sal 40:9).

5.    “MÁS LE VALÍA NO HABER NACIDO.”

Jesús, bien consciente de su misión y de su fin, denuncia que va a la muerte. Es algo que siempre quiere destacar Juan: la gran conciencia de Jesús. Pero la gravedad del crimen de Judas se anuncia: “más le valía no haber nacido.” La frase, que es usual no alude al castigo que Judas pueda tener en la otra vida, sino a la monstruosidad de vender a su Maestro, al Hijo de Dios.

Cuando los apóstoles le preguntaron cada uno si era él, también Judas lo hizo. Y Jesús se lo dijo, pero en voz baja, pues Pedro hará “señas” a Juan para que pregunte a Jesús quién es (Juan), y sólo a ellos se lo dirá. Pero ni aun así sabían ellos que la traición era inminente. La frase con que Jesús se lo denuncia: “Tú lo has dicho,” no es frecuente, aunque sí bíblica y extra bíblicamente conocida, y significa su uso una cierta solemnidad.

El complemento detallado de esta denuncia es la narración que de ella trae el evangelista San Juan (13:21-30). En cambio, Mateo-Marcos, que ponen esta denuncia antes del relato de la institución eucarística, parecen situarla en su contexto histórico, y que Judas no recibió la Eucaristía.

En Corintios 10,12, encontramos: El que crea estar muy seguro, cuídese de nos caer. ¿Seré yo Señor? Profundamente apenados, ellos empezaron a preguntarle uno por uno: "¿Seré yo, Señor?". Los apóstoles no se sintieron seguros, la conciencia no los acusaba, sin embargo cada uno comenzó a preguntarse. Todos estamos en peligro de caer y tal vez todos caeremos si no estamos atentos, vigilantes y en oración constante para ser oídos y merecer la ayuda y la gracia de Dios.

Jesús eligió en su momento a Judas como uno de sus discípulos, y este participó dentro del grupo de los más leales. Traición es la acción y el comportamiento que quebranta y rompe la lealtad que se debía tener. Como cristiano, tenemos un compromiso con Cristo, ser como él, y cada vez que no lo somos, estamos faltando a su confianza en nosotros.

El ideal de Dios, es que seamos hombres buenos, y vayamos por el mundo haciendo el bien, como lo hizo su Hijo Jesucristo. Hacer el bien, no cuesta nada.

El Señor les Bendiga

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant ocds

Algunas referencias están tomadas de la Biblia de Nácar Colunga

PARA LA LECTIO DIVINA  (3)

 

ENTREGARSE y DARSE, LA CUMBRE DEL AMOR MÁS GRANDE POR LOS DEMÁS, JESÚS.

Jesús revela quién es Dios y quién es el hombre manifestándonos en su propia historia divino-humana el misterio de la libertad de ambos. Aparece claramente en la pasión, cuando personas y acontecimientos parecen coartarlo, quebrantarlo, hasta clavarlo en la cruz. En el Evangelio de hoy aparecen los dos polos extremos del poder humano: la libertad de entregar y traicionar (abismo de apostasía: Judas) y la de entregarse y darse (la cumbre del amor más grande por los demás: Jesús). Entre ambos polos, cada uno es libre de moverse, de llevar a cabo sus opciones cotidianas, pero el Evangelio nos hace conscientes de una realidad: en los dos extremos está o el poder de Dios o la fuerza del maligno. Pero hoy no sólo aparece la enorme y vertiginosa capacidad de la libertad humana, sino que también se nos muestra algo de la libertad de Dios: su omnipotencia, que brinda al hombre la salvación sin forzarle; su amor, que se entrega -en el Hijo- a sí mismo para que el hombre no sea presa eterna y casi ignorante del pecado. Desde siempre Dios había preparado esta pascua; y cuando el Hijo del hombre vino a cumplirla entre nosotros, se ha abierto a toda criatura un nuevo horizonte ilimitado de libertad: la libertad de amar incluso dando la vida para encontrarse en plenitud en el seno amoroso de la Trinidad.

ORACION (3)

 

Señor Jesús, déjanos hoy confesar ante ti y concédenos, para hacerlo, un corazón verdaderamente arrepentido y palabras humildes y sinceras. Somos nosotros, Señor, los que te hemos vendido, y no sólo una vez. Cada día especulamos con tu persona y vivimos de esta mísera ganancia; nosotros, los amados por ti.

¿Nos puedes todavía soportar como íntimos en tu casa, para comer el pan de tus lágrimas y beber la sangre de tu dolor? Vendido por nosotros por una miseria, tú nos has comprado, Señor, al precio infinito de tu sangre. Haz, te suplicamos, que, a través de la herida de tu corazón, podamos penetrar y establecernos siempre en la comunión de tu amor. Amén.

SANTORAL (4)

 

SANTAS PERPETUA Y FELICIDAD + 203

Las órdenes de Septimio Severo contra los cristianos--contra los convertidos y contra los prosélitos--se extendían a todo el Imperio. También a Turba, muy cerca de Cartago. Allí fueron detenidas dos jóvenes casadas, Perpetua y Felicidad, y otros tres jóvenes, Revocato, Saturnino y Secúndulo. El diácono Saturio, su catequista, se unió a ellos para seguir su misma suerte.

El padre de Perpetua, que era pagano, intentaba convencer a su hija para que sacrificara a los ídolos. Si no, él y toda la familia quedarían deshonrados. "Hija mía, ten compasión de mis cabellos blancos, acuérdate de que has sido siempre mi preferida. Piensa en tu madre, en tus hermanos, en tu tía, en tu niño pequeño, tu tesoro, que no podrá vivir sin tus cuidados".

Estas palabras taladraban las entrañas de Perpetua. Pero, con temple inconcebible para el que no tenga una gran fe, le tranquilizaba a su padre diciéndole que no nos pertenecemos a nosotros mismos, sino a Dios. Tomando un vaso en la mano, le pregunta: "¿Puedes darle a este vaso otro nombre que el que tiene? Pues yo tampoco puedo llamarme más que cristiana".

Y como no cediese ni ella ni sus compañeros, fueron encerrados en un hediondo calabozo, sometidos a las humillaciones y caprichos de los carceleros, esperando el día en que habían de ser lanzados a las fieras.

Felicidad estaba en el octavo mes de su embarazo. Esto preocupaba a los demás, por si no podría mantenerse fiel. Le llegaron entonces los dolores del parto, y como diese grandes alaridos, un carcelero le dijo: "Si ahora no puedes soportar los sufrimientos ¿qué será cuando seas echada a las bestias?"- "Ahora, respondió la mártir, soy yo quien sufro, pero en el momento del suplicio otro sufrirá por mí, porque yo sufriré por Él".

Los Jueces, verdugos y espectadores quedaban asombrados ante la actitud serena, segura e incluso irónica a veces de los mártires. Mirad nuestros rostros, les decían, para que nos conozcáis en el día del juicio. Tú nos juzgas a nosotros, pero Dios te juzgará a ti, le decían al juez.

Con Perpetua y Felicidad habían sido encarcelados los catecúmenos Saturnino, Revocato y Secúndolo. Así logran ser bautizados los cinco por el diácono Saturio.

Secúndulo muere en la misma cárcel. A los demás, después de azotados. los llevan al circo del Castro, por celebrarse allí el 7 de marzo con juegos el cumpleaños del Emperador.

Revocato y Saturnino aguantan los zarpazos de un oso. Saturio, las dentelladas sangrientas de un leopardo.

El martirio de Perpetua y Felicidad fue más lento. Soltaron contra ellas una vaca furiosa. Zarandeó primero a Perpetua que cayó a tierra. Ella, noble y digna, recogió los pliegues de la túnica y se arregló los cabellos, para morir con decoro "más preocupada del pudor que del dolor". Vio a Felicidad en el suelo, y olvidándose de sí misma, se acercó, le dio la mano y la levantó.

El pueblo estaba conmovido. Perpetua, olvidada de sus heridas, decía a los cristianos que contemplaban la escena: "Permaneced firmes en la fe. Amaos los unos a los otros. No os escandalicéis de nuestros sufrimientos".

Pronto el pueblo, ebrio de sangre, se olvidó de la compasión hacia las mártires, y quería ver terminar el sangriento espectáculo. Las mártires se dieron el beso de paz y aguardaban el golpe final serenamente. Era primerizo el gladiador, y temblaba más que las mártires, de inexperiencia o de emoción. Falló el primer golpe. Perpetua se recogió el cabello con noble dignidad, y le dirigió la mano al verdugo para que no fallara otra vez. Pronto van a recibir la corona.

Según San Agustín, que tanto gustaba de los ingeniosos Juegos de palabras, iban a realizar su nombre: la perpetua felicidad, pues se llamaban aquello a lo que todos somos llamados.

Las actas de este martirio tienen el encanto de una autobiografía. La novela más ingeniosa no se la podría comparar. Es uno de los documentos más luminosos y emocionantes de la antigüedad cristiana.

FUENTES DE LA PAGINA

 

La Página de la Misa Diaria, está preparada y es enviada por Pedro S. A. Donoso Brant ocds, desde Santiago de Chile, como un servicio de apostolado, amor por Nuestro Señor Jesucristo y por la Iglesia. Les ruego su oración, para que pueda mantenerse este servicio y subsidio, dando gracias a nuestro Dios que tanto nos ama.

Nota: Para la Liturgia de la Palabra, utilizo “Liturgia Cotidiana” de Ediciones San Pablo, para el estudio y comentario de la Palabra, utilizo los textos de la Biblia Nácar-Colunga, (SBNC) y/o Biblia de Jerusalén (SBJ),

(3) Para la Lectio Divina, Lectio Divina para cada día del año, de Giorgio Zevini y Pier Giordano Cabra (Eds.) y/o, Intimidad Divina, Fr. Gabriel de Santa M. Magdalena ocd,

(4) Santoral preparado por la Parroquia de la Sagrada Familia de Vigo.

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