MISA DIARIA DE CAMINANDO CON JESUS

"La Eucaristía es fuente y culmen de toda la vida cristiana" (LG 11)

image001

Página de Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

18 años en Internet

La edición de la Misa Diaria, Reflexión Bíblica, Lectio Divina y Santoral, enviada por correo por sistema de grupos, es las más antigua de Internet, comenzó en el año 1998 y hoy llega a más de 23.500 suscriptores. Si desea suscribirse o comunicar algo, escriba al correo electrónico: caminandoconjesus@vtr.net  

Está permitido el re-envío, la copia y la publicación de esta página, solo ruego indicar el autor y las fuentes de origen.

Este subsidio está publicado todos los días en el WEB www.caminando-con-jesus.org en este ENLACE: MISA DIARA

Cantidad de visitas acumuladas desde el año 2003 al ENLACE Misa Diaria:   Contador Gratis 

Páginas WEB:                            www.caminando-con-jesus.org            www.caminando-con-maria.org

Suscriptores: 23.262

04-10-2016

Edición Nº

MD 4.680

T. Ord. Ciclo A

Semana XXVII

LITURGIA DE LA HORAS

facebook

Para ver la Misa celebrada en la Parroquia María Virgen Madre de Madrid España, por los Franciscanos de María, Pinchar este link; MISA DIARIA POR VIDEO o en este linkhttp://www.magnificat.tv/es/taxonomy/term/1

 

San Francisco de Asís

Leccionario Santoral: Gál 6, 14-18; Sal 15, 1-2. 5. 7-8. 11; Mt 11, 25-30.

Hijo de un rico comerciante italiano, luego de participar de la guerra contra Perugia, sintió el llamado de Dios. « Vete a reparar mi casa, que está en ruinas», le dijo el crucifijo de la iglesia de san Damián. Francisco inició así una vida consagrada a la hermana pobreza, junto con un grupo de compañeros. Se dedicaron a la oración y a la predicación, no sólo en Europa, y el mismo Francisco viajó hasta Oriente para predicar a los musulmanes. Fundó la Orden de los hermanos menores, las Clarisas y una tercera Orden de los seglares. Su vida fue una alabanza a Dios y un hermano de todas sus criaturas. Murió en el año 1226.


ANTÍFONA DE ENTRADA

Francisco, hombre de Dios, dejó su casa, renunció a sus bienes y se hizo pobre; por ello el Señor lo tomó consigo.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que otorgaste a san Francisco la gracia de identificarse con Cristo por la humildad y la pobreza; concédenos que, imitando sus ejemplos, podamos seguir a tu Hijo y unirnos a ti con la alegría del amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

LECTURA Gál 1, 13-24

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia.

Hermanos: Seguramente ustedes oyeron hablar de mi conducta anterior en el judaísmo: cómo perseguía con furor a la Iglesia de Dios y la arrasaba, y cómo aventajaba en el judaísmo a muchos compatriotas de mi edad, en mi exceso de celo por las tradiciones paternas. Pero cuando Dios, que me eligió desde el seno de mi madre y me llamó por medio de su gracia, se complació en revelarme a su Hijo, para que yo lo anunciara entre los paganos, de inmediato, sin consultar

Palabra de Dios

COMENTARIO: El caso de Pablo que fue llamado directamente llamado por  Cristo es especial. Sin embargo vemos que Pablo no se impuso en la Iglesia. Cristo lo mandó a pedir el bautismo de Ananías. Y después se unió a Pedro, jefe reconocido de la Iglesia, y a Santiago, jefe de la Iglesia de Jerusalén. Esta unión o comunión es indispensable para que se pueda actuar en nombre de la Iglesia.

SALMO Sal 138, 1-3. 13-15

R. ¡Llévame por el camino eterno, Señor!

Señor, tú me sondeas y me conoces, tú sabes si me siento o me levanto; de lejos percibes lo que pienso, te das cuenta si camino o si descanso, y todos mis pasos te son familiares. R.

Tú creaste mis entrañas, me plasmaste en el seno de mi madre: te doy gracias porque fui formado de manera tan admirable. ¡Qué maravillosas son tus obras! R.

Tú conocías hasta el fondo de mi alma y nada de mi ser se te ocultaba, cuando yo era formado en lo secreto, cuando era tejido en lo profundo de la tierra. R.

ALELUYA Lc 11, 28

Aleluya. Felices los que escuchan la Palabra de Dios y la practican. Aleluya.

EVANGELIO Lc 10, 38-42

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús entró en un pueblo, y una mujer que se llamaba Marta lo recibió en su casa. Tenía una hermana llamada María, que sentada a los pies del Señor escuchaba su Palabra. Marta, que estaba muy ocupada con los quehaceres de la casa, dijo a Jesús: “Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola con todo el trabajo? Dile que me ayude”. Pero el Señor le respondió: “Marta, Marta, te inquietas y te agitas por muchas cosas, y sin embargo, una sola cosa es necesaria. María eligió la mejor parte, que no le será quitada”.

Palabra del Señor.

COMENTARIO: En la vida del hogar hay muchas cosas que parecen necesarias: limpiar, preparar la comida, cuidare los hijos. Haciendo esto de alguna manera es a Cristo a quien se atiende. Sin embargo, una sola cosa es necesaria para todos: escuchar a Cristo cuando se hace presente. Todo lo demás ha de ser dejado por esto. Marta ofrece a Jesús sus servicios materiales cuando él quiere las riquezas eternas.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Presentamos nuestras ofrendas, Señor, y te pedimos que nos prepares para celebrar dignamente el misterio de la cruz, al que san Francisco se unió con tanto fervor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE COMUNIÓN Mt 3

Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concédenos, Padre, por los sacramentos recibidos, que, imitando la caridad y el ardor apostólico de san Francisco, experimentemos los efectos de tu amor y nos prodiguemos por la salvación de nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

  REFLEXIÓN BÍBLICA

 

“A los pies del Señor”

Lc 10,38-42

Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant


1.    MARTA LO RECIBIÓ EN SU CASA

EL Pueblo al cual se refiere es Betania, en la ladera oriental del monte de los Olivos, a unos 3 Km . de Jerusalén, cerca del camino de Jericó. Era donde residían Lázaro, Marta y María. El tono del relato, la coincidencia de nombres y la familiaridad que estas mujeres tienen con Jesús, hace ver que son las hermanas de Lázaro y que se hospedó en Betania. Quien recibe a Jesús, es Marta, ella esta en su casa. Esto nos señala, según las costumbres orientales, que, estando ausente Lázaro, Marta es la mayor y ama de casa. Marta es una mujer que conoce la caridad, como toda persona que recibe a alguien en su casa, mayor cariño si es Jesús, ella da techo, agua y de comer, más aún sale a su encuentro con fervor.

2.    EL DESEO DE MARÍA DE OÍR A JESÚS

Y Marta tenía una hermana, que se llamaba María, que sentándose junto a los pies del Señor, escuchaba su palabra. El evangelista pudo haber dicho solamente sentada, pero precisó junto a los pies, para graficar con palabras la ternura de la conversación, el deseo de María de oír a Jesús y el respeto que tenia por Jesús, como la humildad para escucharlo. Además el relatar que “sentada a los pies del Señor,” señala la actitud de los discípulos ante el Maestro, para escuchar “su palabra”, el Evangelio.

3.    “TE INQUIETAS Y TE AGITAS POR MUCHAS COSAS”

Marta, en cambio, como superior en la casa, quiere atender con todo el esmero, como era la costumbre, al Señor, de ahí toda la ocupación doméstica. Habiendo mucho que hacer para atender al Señor y con la familiaridad que supone la pregunta, se queja de que María no la ayude en la preparación de algunos quehaceres, quizá de la comida y le pide que la fuerce a ayudarla. La respuesta de Jesús tiene con ella el mismo tono de familiaridad al repetir su nombre dos veces: “Marta, Marta”, Pero le da la gran lección: “te inquietas y te agitas por muchas cosas”, y luego Jesús le dice: “sin embargo, una sola cosa es necesaria”. Tres lecturas hay de este relato, pero sólo dos son críticamente admisibles, y en nada cambian el sentido. María eligió la mejor parte, que no le será quitada.

4.    ES MÁS IMPORTANTE ATENDER A LA LECCIÓN Y VIDA DEL REINO

La enseñanza que de aquí se desprende es, no que no se pueda atender a los enseres del hogar, que también Dios los puso, sino que, con el pretexto de estas palabras de Marta, Jesús nos enseña que es más importante atender a la lección y vida del Reino que no el derramarse en excesivos quehaceres que nos pueden apartar de él. Es lo mismo que dijo con otras expresiones: “Buscad primero el Reino y su justicia, y todo eso se os dará por añadidura” (Mt 6:33). Pero no es directamente la enseñanza de la vida contemplativa sobre la activa, sino la necesidad de que los trabajos secundarios o importantes no impidan el atender a la doctrina del Reino, al Evangelio, que es la “palabra” que el Señor dirigía a María de Betania. “Escuchaba su palabra”, Para que sepamos que cuando vayamos a casa de alguien sepamos lo que debemos hablar, del amor de Dios, como lo hacia el Señor.

5.    EL SEÑOR DISTINGUE LAS OCUPACIONES, NO LAS REPRENDE

Es así como Marta quiere estadía agradable para el Señor y prepara de comer y atiende la casa, mientras ella trabaja, su hermana María escucha y medita, esta absorta oyendo las dulces palabras del Señor. Marta se preocupa del alimento corporal, María del alimento espiritual. El Señor distingue las ocupaciones, no las reprende, María, eligió la mejor parte, pero Marta no eligió la mala, pero la de María es la mejor porque no le será quitada, esa es la diferencia, porque la palabra del Señor es alimento de vida eterna, en cambio la de Marta es solo alimento temporal. En la vida real, podemos pensar que la Iglesia es como Marta, que recibe de corazón a Jesús, y su hermana María es también como es la Iglesia, que goza de la sabiduría del Señor. También podemos comparar las distintas formas de servir al Señor, algunos lo hacen de manera activa, otros contemplativas. La actividad de Marta es en este caso, como cuando la Iglesia se preocupa de muchas cosas buenas, pero la necesaria es una sola, preocuparse del Señor.

El Señor les Bendiga

   Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

PARA LA LECTIO DIVINA  (3)

 

TAMBIÉN YO FUI ELEGIDO, LLAMADO «DESDE EL SENO MATERNO»,

En la argumentación de Pablo a los gálatas hay un aspecto que toca en lo más hondo a mi vivir. También yo fui elegido, llamado «desde el seno materno», para vivir la realidad bautismal de mi adopción como hijo, con todo lo que esta elección y esta llamada comportan: como inestimable don por parte de Dios y como compromiso perseverante por mi parte. En un mundo marcado por una gran confusión y por una sofocante y desesperada pérdida de «sentido», en un mundo cuya realidad mediática (tan positiva en sí misma, aunque maniobrada por las fuerzas más ciegas de la eficiencia materialista a cualquier precio) «remeda» los «caminos de la paz» falsificando la vida y la muerte, se hace urgente acoger la Palabra de Jesús. Es en mí, en primer lugar, donde la acojo; es en mí donde, dentro de la prioridad contemplativa sugerida por la actitud de María en el evangelio de hoy, la escucho en tiempos y espacios de indispensable quietud de todo mi ser.

Urge el anuncio. Hoy más que nunca. Sin embargo, la trampa consiste en que hasta los creyentes más comprometidos se dejan envolver por un modo de hacer inquieto y preocupado. Precisamente lo que Jesús censuró en Marta. Es como si alguien quisiera ir a pescar agitando continuamente las redes, en vez de lanzarlas a mar abierto con mano firme. Ha llegado el tiempo de vivir, en la vida diaria, la actitud de escucha orante de María, aunque sin desatender el genuino servicio de Marta; al contrario, animándolo y vivificándolo con esta tranquila acogida de la Palabra. Sin una tenaz y humilde fidelidad a la Palabra rezada por la mañana y vivida en cada ministerio de servicio durante el día, no hay verdadera autenticidad ni de vida cristiana ni de anuncio comprometido. Es importante que esta persuasión invada todo mi ser.

ORACION (3)

 

Señor, en esta época cuyo signo es el aturdimiento producido por la inflación de excesivas palabras humanas, ayúdame a tener un corazón adorador y a la escucha, como María acurrucada a tus pies.

«Tú me sondeas y me conoces», tú me amaste y me elegiste ya «cuando todavía no habitaba en el seno de mi madre». Que yo lo perciba en el corazón, que yo viva su fuerza irradiadora y, dirigiendo lo más a menudo posible la mirada a ti, que habitas en lo más profundo de mí, pueda yo anunciar con la vida que es hermoso conjugar la contemplación de María con el servicio de Marta, la escucha de la Palabra con la Palabra convertida en vida en el curso de los días.

SANTORAL (4)

 

SAN FRANCISCO

Autor: Jesús Marti Ballester

En agosto de 1224, Francisco se retiró con tres compañeros para ayunar cuarenta días. Durante el retiro los sufrimientos de Cristo se convirtieron en el tema de sus meditaciones. Mientras oraba tuvo la visión del serafín, y aparecieron en su cuerpo las señales visibles de las cinco llagas del Crucificado. Un día se le apareció un ángel  y le dijo: "Vengo a confortarte y avisarte para que te prepares con humildad y paciencia a recibir lo que Dios quiere hacer de ti". "Estoy preparado para lo que él quiera", respondió. Por la mañana del 14 de septiembre, fiesta de la Santa Cruz, antes de amanecer, estaba orando de cara a Oriente, y pedía al Señor "experimentar el dolor que sentiste a la hora de tu Pasión y, en la medida de lo posible, aquel amor sin medida que ardía en tu pecho, cuando te ofreciste para sufrir tanto por nosotros, pecadores"; y también, "que la fuerza dulce y ardiente de tu amor arranque de mi mente todas las cosas, para yo muera por amor a ti, ya que tú te has dignado morir por amor a mí". De repente, vió bajar del cielo un Serafin con seis alas. Tenía figura de hombre crucificado. Francisco quedó absorto, sin entender nada, envuelto en la mirada bondadosa de aquel ser, que le hacía sentirse alegre y triste a la vez. Y mientras se preguntaba la razón de aquel misterio, se le fueron formando en las manos y pies los signos de los clavos, tal como los había visto en el crucificado. No eran llagas o estigmas, sino clavos, formados por la carne hinchada por ambos lados y ennegrecida. En el costado se abrió una llaga sangrante, que le manchaba la túnica y los calzones. Explicaba fray León que el fenómeno fue más palpable y real de lo que muchos creen, y que estuvo acompañado de otros signos extraordinarios corroborados por testigos, que creyeron ver el monte en llamas, iluminando el contorno como si ya hubiese salido el sol. Algunos pastores de la comarca se asustaron, y unos arrieros que dormían se levantaron y aparejaron sus mulas para proseguir su viaje, creyendo que era de día.

El Hermano León nos ha dejado con la bendición autógrafa del santo, que se conserva en Asís, una narración simple y clara del milagro. Describe el costado derecho del santo como mostrando una herida abierta por una lanza, mientras que sus manos y pies estaban atravesados por clavos negros de carne, cuyas puntas estaban dobladas hacia atrás. Después de recibir los estigmas Francisco sufrió dolores cada vez mayores en todo su cuerpo frágil, ya de por sí debilitado por la continua mortificación. La diferencia de época, inicios del siglo XIII, creyente, religioso y sacralizado, le ahorrará a Francisco lo que el positivismo racionalista del siglo XX atormentó a Pío de Pietrelcina.

EL PERDON PEDIDO POR SAN FRANCISCO

San Francisco de Asís pidió a Cristo, mediante la intercesión de la Reina de los Ángeles, el gran perdón o «indulgencia de la Porciúncula», confirmada por mi venerado predecesor el Papa Honorio III a partir del 2 de agosto de 1216. Desde entonces empezó la actividad misionera que llevó a Francisco y a sus frailes a algunos países musulmanes y a varias naciones de Europa. Allí, por último, el Santo acogió cantando a «nuestra hermana la muerte corporal» (Cántico de las criaturas). De la experiencia del Poverello de Asís, la iglesita de la Porciúncula conserva y difunde un mensaje y una gracia peculiares, que perduran todavía hoy y constituyen un fuerte llamamiento espiritual para cuantos se sienten atraídos por su ejemplo. A este propósito, es significativo el testimonio de Simone Weil, hija de Israel fascinada por Cristo: «Mientras estaba sola en la capillita románica de Santa María de los Angeles, incomparable milagro de pureza, donde san Francisco rezó tan a menudo, algo más fuerte que yo me obligó, por primera vez en mi vida, a arrodillarme» (Autobiografía espiritual). La Porciúncula es uno de los lugares más venerados del franciscanismo, no sólo muy entrañable para la Orden de los Frailes Menores, sino también para todos los cristianos que allí, cautivados por la intensidad de las memorias históricas, reciben luz y estímulo para una renovación de vida, con vistas a una fe más enraizada y a un amor más auténtico. Por tanto, me complace subrayar el mensaje específico que proviene de la Porciúncula y de la indulgencia vinculada a ella” Con estas palabras comenzaba el mensaje de Juan Pablo II en 1999, dirigido al Ministro General de la Orden Franciscana, en la reapertura de la Basílica y de la capilla de la Porciúncula.

¿QUÉ OCURRIÓ EN LA PORCIÚNCULA?

Cuenta Doña Emilia de Pardo Bazán en su “Vida de San Francisco” que una noche, en el monte cercano a la Porciúncula, ardía Francisco de Asís en ansias de la salvación de las almas. Un ángel le ordenó bajar del monte a su Santa María de los Angeles. Allí vio a Jesucristo, a su Madre y a multitud de espíritus. Oyó la voz de Jesús: - Pues tantos son tus afanes por la salvación de las almas, pide, Francisco, pide. Francisco pidió una indulgencia plenaria, que se ganase con sólo entrar confesado y contrito en aquella capilla de los Ángeles.- Mucho pides, Francisco, pero accedo contento. Acude a mi Vicario, que confirme mi gracia. Al alba, tomó el camino de Perusa, acompañado de Maseo de Marignano. Estaba en Perusa el Papa Honorio III. - Padre Santo -dijo Francisco, en honor de María he reparado una iglesia; hoy vengo a solicitar para ella indulgencia. Dime cuántos años e indulgencias pides.- Padre Santo -replicó Francisco-, lo que pido no son años, sino almas. No puede conceder esto la Iglesia -objetó el Papa.- Señor -replicó Francisco-, no soy yo, sino Jesucristo, quien os lo ruega. En esta frase hubo tal calor, que ablandó el ánimo de Honorio, moviéndole a decir: - Me place, me place, me place otorgar lo que deseas. Y llamó a Francisco: -Otorgo, pues , que cuantos entren confesados en Santa María de los Ángeles sean absueltos de culpa y pena; esto todos los años perpetuamente, mas sólo en el espacio de un día natural. Bajó Francisco la cabeza en señal de aprobación, y sin despegar los labios salió de la cámara. - ¿Adónde vas, hombre sencillo? -gritó el Papa-. Me basta -respondió Francisco- lo que oí; si la obra es divina, Dios se manifestará en ella. Sirva de escritura la Virgen, Cristo el notario y testigos los ángeles. Y se volvió de Perusa a Asís. Llegando a Collestrada, se desvió de sus compañeros para desahogar su corazón en ríos de lágrimas; al volver de aquel estado de plenitud y de gozo, llamó a Maseo a voces: ¡Maseo, hermano! De parte de Dios te digo que la indulgencia que obtuve del Pontífice está confirmada en los cielos.

El tiempo corría el tiempo sin que Honorio autorizara la indulgencia; el retraso atribulaba a Francisco. En una fría noche de enero se encontraba abismado. Impensadamente pensó que obraba mal, que faltaba a su deber trasnochando y extenuándose a fuerza de vigilias, siendo un hombre cuya vida era tan esencial para el sostenimiento de su Orden. Pensó que tanta penitencia pararía en enflaquecer y perder su razón, y le entró congoja. Para desechar esta tentación, nacida del cansancio de su cuerpo, se levantó, y se arrojó sobre una zarza, revolcándose en ella. Manaba sangre de su piel, y se cubría el zarzal de rosas, como las de mayo. Francisco se encontró rodeado de ángeles que cantaban a coro:- Ven a la iglesia; te aguardan Cristo y su Madre. Francisco se levantó transportado y caminó luminoso. Sobre su cuerpo veía Francisco un vestido transparente como el cristal. Cogió de la zarza florida doce rosas blancas y doce rojas, y entró en la capilla. Allí estaban Cristo y su Madre, con innumerables ángeles. Francisco cayó de rodillas. María se inclinó hacia su hijo, y éste habló así: - Por mi madre te otorgo lo que solicitas; y sea el día aquel en que mi apóstol Pedro, encarcelado por Herodes, vio milagrosamente caer sus cadenas (1 de agosto). Ve a Roma; notifica mi mandamiento a mi Vicario; llévale rosas de las que han brotado en la zarza; yo moveré su corazón. Francisco se levantó, fue a Roma con Bernardo de Quintaval, Ángel de Rieti, Pedro Catáneo y fray León, la ovejuela de Dios.

Se presentó al Papa llevando en sus manos tres rosas encarnadas y tres blancas de las del prodigio. Intimó a Honorio de parte de Cristo que la indulgencia había de ser en la fiesta de San Pedro ad Víncula. Le ofreció las rosas, frescas y fragantes. Se reunió el Consistorio, y ante las flores que representaban en enero la primavera, fue confirmada la indulgencia.

Escribió el Papa a los obispos circunvecinos de la Porciúncula, citándoles para que se reunieran en Asís el primer día de Agosto, a fin de promulgar la indulgencia solemnemente. «En el día convenido apareció Francisco en un palco con los siete obispos a su lado, y pronunció una plática ferviente sobre la indulgencia. Los obispos se indignaron, y cuando el obispo de Asís se levantó resuelto a proclamar la indulgencia por diez años solos, en vez de esto repitió las palabras de Francisco; unos después de otros, reprodujeron los obispos el primer anuncio.

Durante muchos años, fue sólo conocida oralmente la indulgencia de la Porciúncula. Medio siglo después del tránsito de Francisco hallamos el primer documento de Benito de Arezzo, que dice así: «En el nombre de Dios, Amén. Yo fray Benito de Arezzo, que estuve con el beato Francisco mientras aún vivía, y que por auxilio de la gracia fui recibido en su Orden por el mismo Padre Santísimo; yo que fui compañero de sus compañeros, y con ellos estuve frecuentemente, ya mientras vivía el santo Padre nuestro, ya después que se partió de este mundo, y con los mismos conferencié frecuentemente de los secretos de la Orden, declaro haber oído repetidas veces a uno de los compañeros del beato Francisco, llamado fray Maseo de Marignano, que estuvo con el hermano Francisco en Perusa, en presencia del papa Honorio, cuando el santo pidió la indulgencia de todos los pecados para los que, contritos y confesados, viniesen al lugar de Santa María de los Angeles (que por otro nombre se llama Porciúncula) el primer día de agosto, desde las vísperas de dicho día hasta las vísperas del día siguiente. La cual indulgencia, habiendo sido pedida por el beato Francisco, fue otorgada por el Sumo Pontífice, aunque él mismo dijo no ser costumbre en la Sede Apostólica conceder tales indulgencias». Del entusiasmo que en el pueblo despertaban las indulgencias podemos juzgar por las crónicas que refieren el acontecimiento que, estremeciendo hasta las últimas fibras de la conciencia de Dante, dio por resultado la Divina Comedia. La multitud que acudía a Asís a lucrar la indulgencia era enorme. El jubileo determinaba una suspensión de discordias y luchas: la tregua de Dios. 

Sitiado Asís por las tropas de Perusa, el día 2 de Agosto se interrumpió el ataque, para que los peregrinos pudieran entrar en la villa para obtener la indulgencia. Gregorio XV, hizo extensivo el jubileo de la Porciúncula a todas las iglesias franciscanas del mundo. Según fray Pánfilo de Magliano, la indulgencia fue concedida el año 1216, y en 1217 la proclamación solemne de la Porciúncula por siete obispos. 

La víspera del solemne día llamaba a los fieles la Campana de la Predicación; se cubría el campo de toldos y enramadas y acampaban al raso los peregrinos. Al lucir el nuevo sol se verificaba la ceremonia de la absolución, descrita por el Dante, en el canto IX del Purgatorio.

FUENTES DE LA PAGINA

ESTA PERMITIDO EL RE-ENVIO, LA COPIA Y LA PUBLICACIÓN DE ESTA PAGINA, SOLO NO OLVIDE DE INDICAR EL AUTOR Y LAS FUENTES DE ORIGEN

 

La Página de la Misa Diaria, está preparada y es enviada por Pedro S. A. Donoso Brant, desde Santiago de Chile, como un servicio de apostolado, amor por Nuestro Señor Jesucristo y por la Iglesia. Les ruego su oración, para que pueda mantenerse este servicio y subsidio, dando gracias a nuestro Dios que tanto nos ama.

Nota: Para la Liturgia de la Palabra, utilizo “Liturgia Cotidiana” de Ediciones San Pablo, para el estudio y comentario de la Palabra, utilizo los textos de la Biblia Nácar-Colunga, (SBNC) y/o Biblia de Jerusalén (SBJ),

(3) Para la Lectio Divina, Lectio Divina para cada día del año, de Giorgio Zevini y Pier Giordano Cabra (Eds.) y/o, Intimidad Divina, Fr. Gabriel de Santa M. Magdalena ocd,

(4) Santoral preparado por la Parroquia de la Sagrada Familia de Vigo.

Nota sobre la publicidad: La publicidad que pueda aparecer debajo de esta página, no es de responsabilidad de Caminando con Jesús. Este es un servicio gratuito, no recibe ningún tipo de ayuda económica y no la busca, gratuito hemos recibido mucho, gratuito queremos dar todo lo mejor que podamos, pero sin en esa publicidad no podría llegar hasta sus correos este servicio, que hoy ya llega a más de 22.000 correos.

 

Suscríbete a Misa Diaria

 

en  http://www.egrupos.net/grupo/misadiaria/alta

o

http://www.egrupos.net/grupo/caminando-con-jesus/alta

O

Escribe a caminandoconjesus@vtr.net

 

http://www.egrupos.net/grupo/caminando-con-jesus 

http://www.egrupos.net/grupo/misadiaria 

http://www.egrupos.net/grupo/montecarmelo

 

Por favor, no enviar cadenas, presentaciones que excedan en más de 1Mb, correos sin asunto (no se abre).  El correo cuenta con servicio automático para rechazar spam, y no recibe, correos reenviados o correos sin datos de quien los envía.

Si no desea seguir recibiendo este correo por favor avíseme para retirarlo del listado.

 

 

www.caminando-con-jesus.org     www.caminando-con-maria.org

caminandoconjesus@vtr.net

Contador Gratis

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

““-