From: Subject: Sacramentum Caritatis Date: Sat, 25 Aug 2007 16:23:03 -0400 MIME-Version: 1.0 Content-Type: multipart/related; type="text/html"; boundary="----=_NextPart_000_003F_01C7E734.360B3BD0" X-MimeOLE: Produced By Microsoft MimeOLE V6.00.2900.3138 This is a multi-part message in MIME format. ------=_NextPart_000_003F_01C7E734.360B3BD0 Content-Type: text/html; charset="iso-8859-1" Content-Transfer-Encoding: quoted-printable Content-Location: http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/apost_exhortations/documents/hf_ben-xvi_exh_20070222_sacramentum-caritatis_sp.html Sacramentum Caritatis
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EXHORTACI=D3N APOST=D3LICA POSTSINODAL
SACRAMENTUM CARITATIS

DEL SANTO=20 PADRE
BENEDICTO XVI
AL = EPISCOPADO, AL=20 CLERO,
A LAS PERSONAS CONSAGRADAS
Y A LOS FIELES = LAICOS
SOBRE LA=20 EUCARIST=CDA
FUENTE Y CULMEN DE LA VIDA
Y DE LA MISI=D3N DE = LA=20 IGLESIA

 

=CDNDICE

Introducci=F3n

Alimento de la = verdad
Desarrollo del rito=20 eucar=EDstico
S=EDnodo de los Obispos y A=F1o de la = Eucarist=EDa
Objeto=20 de la presente Exhortaci=F3n

PRIMERA PARTE
EUCARIST=CDA, = MISTERIO QUE=20 SE HA DE CREER

La=20 fe eucar=EDstica de la Iglesia

Sant=EDsima=20 Trinidad y Eucarist=EDa

El pan que baja del cielo =
Don gratuito=20 de la Sant=EDsima Trinidad

Eucarist=EDa:=20 Jes=FAs, el verdadero Cordero inmolado

La nueva y eterna alianza en la = sangre del=20 Cordero
Instituci=F3n de la Eucarist=EDa
Figura = transit in=20 veritatem

El=20 Esp=EDritu Santo y la Eucarist=EDa

Jes=FAs y el Esp=EDritu Santo =
Esp=EDritu Santo=20 y Celebraci=F3n eucar=EDstica

Eucarist=EDa=20 e Iglesia

Eucarist=EDa, principio causal = de la Iglesia=20
Eucarist=EDa y comuni=F3n eclesial

Eucarist=EDa=20 y Sacramentos

Sacramentalidad de la Iglesia =

I.=20 Eucarist=EDa e iniciaci=F3n cristiana

Eucarist=EDa, plenitud de la = iniciaci=F3n=20 cristiana
Orden de los sacramentos de la iniciaci=F3n =
Iniciaci=F3n,=20 comunidad eclesial y familia

II.=20 Eucarist=EDa y sacramento de la Reconciliaci=F3n =

Su relaci=F3n intr=EDnseca =
Algunas=20 observaciones pastorales

III.=20 Eucarist=EDa y Unci=F3n de los enfermos

IV.=20 Eucarist=EDa y sacramento del Orden

In persona Christi capitis=20
Eucarist=EDa y celibato sacerdotal
Escasez de clero y = pastoral=20 vocacional
Gratitud y esperanza

V.=20 Eucarist=EDa y Matrimonio

Eucarist=EDa, sacramento = esponsal=20
Eucarist=EDa y unidad del matrimonio
Eucarist=EDa e = indisolubilidad=20 del matrimonio

Eucarist=EDa=20 y escatolog=EDa

Eucarist=EDa: don al hombre en = camino
El=20 banquete escatol=F3gico
Oraci=F3n por los difuntos =

Eucarist=EDa=20 y la Virgen Mar=EDa

SEGUNDA=20 PARTE
EUCARIST=CDA, MISTERIO QUE SE HA DE = CELEBRAR

Lex orandi y lex = credendi=20

Belleza y liturgia

La=20 Celebraci=F3n eucar=EDstica, obra del =ABChristus totus=BB =

Christus totus in capite et = in corpore=20
Eucarist=EDa y Cristo resucitado =

Ars=20 celebrandi

El Obispo, liturgo por = excelencia=20
Respeto de los libros lit=FArgicos y de la riqueza de los = signos=20
El arte al servicio de la celebraci=F3n
El canto = lit=FArgico=20

Estructura=20 de la celebraci=F3n eucar=EDstica

Unidad intr=EDnseca de la = acci=F3n=20 lit=FArgica
Liturgia de la Palabra
Homil=EDa =
Presentaci=F3n de las=20 ofrendas
Plegaria eucar=EDstica
Rito de la paz =
Distribuci=F3n y=20 recepci=F3n de la eucarist=EDa
Despedida: =AB Ite, missa est = =BB=20

Actuosa=20 participatio

Aut=E9ntica participaci=F3n =
Participaci=F3n y=20 ministerio sacerdotal
Celebraci=F3n eucar=EDstica e=20 inculturaci=F3n
Condiciones personales para una =AB actuosa = participatio=20 =BB
Participaci=F3n de los cristianos no = cat=F3licos
Participaci=F3n a=20 trav=E9s de los medios de comunicaci=F3n social
=ABActuosa = participatio=BB de=20 los enfermos
Atenci=F3n a los presos
Los emigrantes y su = participaci=F3n en la Eucarist=EDa
Las grandes = concelebraciones=20
Lengua latina
Celebraciones eucar=EDsticas en peque=F1os = grupos=20

La=20 celebraci=F3n participada interiormente

Catequesis mistag=F3gica =
Veneraci=F3n de la=20 Eucarist=EDa

Adoraci=F3n=20 y piedad eucar=EDstica

Relaci=F3n intr=EDnseca entre = celebraci=F3n y=20 adoraci=F3n
Pr=E1ctica de la adoraci=F3n eucar=EDstica =
Formas de devoci=F3n=20 eucar=EDstica
Lugar del sagrario en la iglesia =

TERCERA PARTE
EUCARIST=CDA, = MISTERIO QUE=20 SE HA DE VIVIR

Forma=20 eucar=EDstica de la vida cristiana

El culto espiritual =96 = logik=E9 latre=EDa=20 (Rm 12,1)
Eficacia integradora del culto eucar=EDstico =
=ABIuxta dominicam viventes=BB =96 Vivir seg=FAn = el domingo=20
Vivir el precepto dominical
Sentido del descanso y del = trabajo=20
Asambleas dominicales en ausencia de sacerdote
Una forma = eucar=EDstica de la existencia cristiana, la pertenencia = eclesial=20
Espiritualidad y cultura eucar=EDstica
Eucarist=EDa y = evangelizaci=F3n=20 de las culturas
Eucarist=EDa y fieles laicos
Eucarist=EDa = y=20 espiritualidad sacerdotal
Eucarist=EDa y vida consagrada =
Eucarist=EDa=20 y transformaci=F3n moral
Coherencia eucar=EDstica =

Eucarist=EDa,=20 misterio que se ha de anunciar

Eucarist=EDa y = misi=F3n
Eucarist=EDa y=20 testimonio
Jesucristo, =FAnico Salvador
Libertad de culto =

Eucarist=EDa,=20 misterio que se ha de ofrecer al mundo

Eucarist=EDa: pan partido para la = vida del mundo=20
Implicaciones sociales del Misterio eucar=EDstico
El = alimento de la=20 verdad y la indigencia del hombre
Doctrina social de la = Iglesia=20
Santificaci=F3n del mundo y salvaguardia de la creaci=F3n = [
Utilidad de=20 un Compendio eucar=EDstico

Conclusi=F3n


 

INTRODUCCI=D3N

1.Sacramento de la caridad,[1] la Sant=EDsima Eucarist=EDa es el don que = Jesucristo=20 hace de s=ED mismo, revel=E1ndonos el amor infinito de Dios por = cada hombre.=20 En este admirable Sacramento se manifiesta el amor =AB m=E1s = grande =BB, aquel=20 que impulsa a =AB dar la vida por los propios amigos =BB (cf. = Jn=20 15,13). En efecto, Jes=FAs =AB los am=F3 hasta el extremo =BB = (Jn 13,1).=20 Con esta expresi=F3n, el evangelista presenta el gesto de infinita = humildad=20 de Jes=FAs: antes de morir por nosotros en la cruz, ci=F1=E9ndose = una toalla,=20 lava los pies a sus disc=EDpulos. Del mismo modo, en el Sacramento = eucar=EDstico Jes=FAs sigue am=E1ndonos =AB hasta el extremo =BB, = hasta el don de su=20 cuerpo y de su sangre. =A1Qu=E9 emoci=F3n debi=F3 embargar el = coraz=F3n de los=20 Ap=F3stoles ante los gestos y palabras del Se=F1or durante aquella = Cena! =A1Qu=E9=20 admiraci=F3n ha de suscitar tambi=E9n en nuestro coraz=F3n el = Misterio=20 eucar=EDstico!

Alimento de la = verdad

2. En el Sacramento del altar, el = Se=F1or viene=20 al encuentro del hombre, creado a imagen y semejanza de Dios = (cf.=20 Gn 1,27), acompa=F1=E1ndole en su camino. En efecto, en este = Sacramento el=20 Se=F1or se hace comida para el hombre hambriento de verdad y = libertad.=20 Puesto que s=F3lo la verdad nos hace aut=E9nticamente libres = (cf. Jn=20 8,36), Cristo se convierte para nosotros en alimento de la Verdad. = San=20 Agust=EDn, con un penetrante conocimiento de la realidad humana, = puso de=20 relieve c=F3mo el hombre se mueve espont=E1neamente, y no por = coacci=F3n, cuando=20 se encuentra ante algo que lo atrae y le despierta el deseo. As=ED = pues, al=20 preguntarse sobre lo que puede mover al hombre por encima de todo = y en lo=20 m=E1s =EDntimo, el santo obispo exclama: =AB =BFAma algo el alma = con m=E1s ardor que=20 la verdad? =BB.[2] En efecto, todo hombre lleva en s=ED mismo = el deseo=20 indeleble de la verdad =FAltima y definitiva. Por eso, el Se=F1or = Jes=FAs, =AB el=20 camino, la verdad y la vida =BB (Jn 14,6), se dirige al = coraz=F3n=20 anhelante del hombre, que se siente peregrino y sediento, al = coraz=F3n que=20 suspira por la fuente de la vida, al coraz=F3n que mendiga la = Verdad. En=20 efecto, Jesucristo es la Verdad en Persona, que atrae el mundo = hacia s=ED. =AB=20 Jes=FAs es la estrella polar de la libertad humana: sin =E9l = pierde su=20 orientaci=F3n, puesto que sin el conocimiento de la verdad, la = libertad se=20 desnaturaliza, se a=EDsla y se reduce a arbitrio est=E9ril. Con = =E9l, la=20 libertad se reencuentra =BB.[3] En particular, Jes=FAs nos ense=F1a en el = sacramento de=20 la Eucarist=EDa la verdad del amor, que es la esencia misma = de Dios.=20 =C9sta es la verdad evang=E9lica que interesa a cada hombre y a = todo el=20 hombre. Por eso la Iglesia, cuyo centro vital es la Eucarist=EDa, = se=20 compromete constantemente a anunciar a todos, =AB a tiempo y a = destiempo =BB=20 (2 Tm 4,2) que Dios es amor.[4] Precisamente porque Cristo se ha hecho por = nosotros=20 alimento de la Verdad, la Iglesia se dirige al hombre, = invit=E1ndolo a=20 acoger libremente el don de Dios.

Desarrollo del rito=20 eucar=EDstico

3. Al observar la historia = bimilenaria de la=20 Iglesia de Dios, guiada por la sabia acci=F3n del Esp=EDritu = Santo, admiramos=20 llenos de gratitud c=F3mo se han desarrollado ordenadamente en el = tiempo las=20 formas rituales con que conmemoramos el acontecimiento de nuestra=20 salvaci=F3n. Desde las diversas modalidades de los primeros = siglos, que=20 resplandecen a=FAn en los ritos de las antiguas Iglesias de = Oriente, hasta=20 la difusi=F3n del rito romano; desde las indicaciones claras del = Concilio de=20 Trento y del Misal de san P=EDo V hasta la renovaci=F3n = lit=FArgica establecida=20 por el Concilio Vaticano II: en cada etapa de la historia de la = Iglesia,=20 la celebraci=F3n eucar=EDstica, como fuente y culmen de su vida y = misi=F3n,=20 resplandece en el rito lit=FArgico con toda su riqueza multiforme. = La XI=20 Asamblea General Ordinaria del S=EDnodo de los Obispos, celebrada = del 2 al=20 23 de octubre de 2005 en el Vaticano, ha manifestado un profundo=20 agradecimiento a Dios por esta historia, reconociendo en ella la = gu=EDa del=20 Esp=EDritu Santo. En particular, los Padres sinodales han = constatado y=20 reafirmado el influjo ben=E9fico que ha tenido para la vida de la = Iglesia la=20 reforma lit=FArgica puesta en marcha a partir del Concilio = Ecum=E9nico=20 Vaticano II.[5] El S=EDnodo de los Obispos ha tenido la = posibilidad de=20 valorar c=F3mo ha sido su recepci=F3n despu=E9s de la cumbre = conciliar. Los=20 juicios positivos han sido muy numerosos. Se han constatado = tambi=E9n las=20 dificultades y algunos abusos cometidos, pero que no oscurecen el = valor y=20 la validez de la renovaci=F3n lit=FArgica, la cual tiene a=FAn = riquezas no=20 descubiertas del todo. En concreto, se trata de leer los cambios = indicados=20 por el Concilio dentro de la unidad que caracteriza el desarrollo=20 hist=F3rico del rito mismo, sin introducir rupturas = artificiosas.[6]

S=EDnodo de los Obispos y = A=F1o de la=20 Eucarist=EDa

4. Adem=E1s, se ha de poner de = relieve la=20 relaci=F3n del reciente S=EDnodo de los Obispos sobre la = Eucarist=EDa con lo=20 ocurrido en los =FAltimos a=F1os en la vida de la Iglesia. Ante = todo, hemos de=20 pensar en el Gran Jubileo de 2000, con el cual mi querido = Predecesor, el=20 Siervo de Dios Juan Pablo II, ha introducido la Iglesia en el = tercer=20 milenio cristiano. El A=F1o Jubilar se ha caracterizado = indudablemente por=20 un fuerte sentido eucar=EDstico. No se puede olvidar que el = S=EDnodo de los=20 Obispos ha estado precedido, y en cierto sentido tambi=E9n = preparado, por el=20 A=F1o de la Eucarist=EDa, establecido con gran amplitud de miras = por Juan=20 Pablo II para toda la Iglesia. Dicho A=F1o, iniciado con el = Congreso=20 Eucar=EDstico Internacional de Guadalajara (M=E9xico), en octubre = de 2004, se=20 concluy=F3 el 23 de octubre de 2005, al final de la XI Asamblea = Sinodal, con=20 la canonizaci=F3n de cinco Beatos que se han distinguido = especialmente por=20 la piedad eucar=EDstica: el Obispo J=F3zef Bilczewski, los = presb=EDteros=20 Cayetano Catanoso, Segismundo Gorazdowski, Alberto Hurtado = Cruchaga y el=20 religioso capuchino F=E9lix de Nicosia. Gracias a las ense=F1anzas = expuestas=20 por Juan Pablo II en la Carta apost=F3lica Mane=20 nobiscum Domine,[7] y a las valiosas sugerencias de la = Congregaci=F3n para=20 el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos,[8] las di=F3cesis y las diversas entidades = eclesiales han=20 emprendido numerosas iniciativas para despertar y acrecentar en = los=20 creyentes la fe eucar=EDstica, para mejorar la dignidad de las = celebraciones=20 y promover la adoraci=F3n eucar=EDstica, as=ED como para animar = una solidaridad=20 efectiva que, partiendo de la Eucarist=EDa, llegara a los pobres.=20 Finalmente, es necesario mencionar la importancia de la =FAltima = Enc=EDclica=20 de mi venerado Predecesor, Ecclesia = de=20 Eucharistia,[9] con la que nos ha dejado una segura = referencia=20 magisterial sobre la doctrina eucar=EDstica y un =FAltimo = testimonio del lugar=20 central que este divino Sacramento ten=EDa en su vida.

Objeto de la presente=20 Exhortaci=F3n

5. Esta Exhortaci=F3n apost=F3lica = postsinodal se=20 propone retomar la riqueza multiforme de reflexiones y propuestas = surgidas=20 en la reciente Asamblea General del S=EDnodo de los Obispos = =97desde los=20 Lineamenta hasta las Propositiones, incluyendo el = Instrumentum laboris, las Relationes ante et post=20 disceptationem, las intervenciones de los Padres sinodales, de = los=20 auditores y de los hermanos delegados=97, con la intenci=F3n = de explicitar=20 algunas l=EDneas fundamentales de acci=F3n orientadas a suscitar = en la Iglesia=20 nuevo impulso y fervor por la Eucarist=EDa. Consciente del vasto = patrimonio=20 doctrinal y disciplinar acumulado a trav=E9s de los siglos sobre = este=20 Sacramento,[10] en el presente documento deseo sobre = todo=20 recomendar, teniendo en cuenta el voto de los Padres sinodales,[11] que el pueblo cristiano profundice en la = relaci=F3n=20 entre el Misterio eucar=EDstico, el acto lit=FArgico = y el=20 nuevo culto espiritual que se deriva de la Eucarist=EDa = como=20 sacramento de la caridad. En esta perspectiva, deseo = relacionar la=20 presente Exhortaci=F3n con mi primera Carta enc=EDclica Deus=20 caritas est, en la que he hablado varias veces del = sacramento de=20 la Eucarist=EDa para subrayar su relaci=F3n con el amor cristiano, = tanto=20 respecto a Dios como al pr=F3jimo: =AB el Dios encarnado nos atrae = a todos=20 hacia s=ED. Se entiende, pues, que el agap=E9 se haya = convertido=20 tambi=E9n en un nombre de la Eucarist=EDa: en ella el = agap=E9 de Dios nos=20 llega corporalmente para seguir actuando en nosotros y por = nosotros =BB.[12]
 

PRIMERA PARTE

EUCARIST=CDA,
MISTERIO QUE = SE HA DE=20 CREER

=AB=C9ste es el trabajo que = Dios quiere:=20
que cre=E1is en el que =E9l ha enviado=BB (Jn = 6,29)

 

La fe eucar=EDstica de la = Iglesia

6. =AB Este es el Misterio de = la fe =BB.=20 Con esta expresi=F3n, pronunciada inmediatamente despu=E9s de las = palabras de=20 la consagraci=F3n, el sacerdote proclama el misterio celebrado y = manifiesta=20 su admiraci=F3n ante la conversi=F3n sustancial del pan y el vino = en el cuerpo=20 y la sangre del Se=F1or Jes=FAs, una realidad que supera toda = comprensi=F3n=20 humana. En efecto, la Eucarist=EDa es =AB misterio de la fe =BB = por excelencia:=20 =AB es el compendio y la suma de nuestra fe =BB.[13] La fe de la Iglesia es esencialmente fe=20 eucar=EDstica y se alimenta de modo particular en la mesa de la = Eucarist=EDa.=20 La fe y los sacramentos son dos aspectos complementarios de la = vida=20 eclesial. La fe que suscita el anuncio de la Palabra de Dios se = alimenta y=20 crece en el encuentro de gracia con el Se=F1or resucitado que se = produce en=20 los sacramentos: =AB La fe se expresa en el rito y el rito = refuerza y=20 fortalece la fe =BB.[14] Por eso, el Sacramento del altar est=E1 = siempre en=20 el centro de la vida eclesial; =AB gracias a la Eucarist=EDa, la = Iglesia=20 renace siempre de nuevo =BB.[15] Cuanto m=E1s viva es la fe eucar=EDstica = en el Pueblo=20 de Dios, tanto m=E1s profunda es su participaci=F3n en la vida = eclesial a=20 trav=E9s de la adhesi=F3n consciente a la misi=F3n que Cristo ha = confiado a sus=20 disc=EDpulos. La historia misma de la Iglesia es testigo de ello. = Toda gran=20 reforma est=E1 vinculada de alg=FAn modo al redescubrimiento de la = fe en la=20 presencia eucar=EDstica del Se=F1or en medio de su = pueblo.

Sant=EDsima Trinidad y=20 Eucarist=EDa

El pan que baja del=20 cielo

7. La primera realidad de la fe = eucar=EDstica es=20 el misterio mismo de Dios, el amor trinitario. En el di=E1logo de = Jes=FAs con=20 Nicodemo encontramos una expresi=F3n iluminadora a este respecto: = =AB Tanto=20 am=F3 Dios al mundo, que entreg=F3 a su Hijo =FAnico, para que no = perezca=20 ninguno de los que creen en =E9l, sino que tengan vida eterna. = Porque Dios=20 no mand=F3 a su hijo al mundo para condenar al mundo, sino para = que el mundo=20 se salve por =E9l =BB (Jn 3,16-17). Estas palabras muestran = la ra=EDz=20 =FAltima del don de Dios. En la Eucarist=EDa, Jes=FAs no da =AB = algo =BB, sino a s=ED=20 mismo; ofrece su cuerpo y derrama su sangre. Entrega as=ED toda su = vida,=20 manifestando la fuente originaria de este amor divino. =C9l es el = Hijo=20 eterno que el Padre ha entregado por nosotros. En el Evangelio = escuchamos=20 tambi=E9n a Jes=FAs que, despu=E9s de haber dado de comer a la = multitud con la=20 multiplicaci=F3n de los panes y los peces, dice a sus = interlocutores que lo=20 hab=EDan seguido hasta la sinagoga de Cafarna=FAm: =AB Es mi Padre = el que os da=20 el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja = del cielo=20 y da la vida al mundo =BB (Jn 6,32-33); y llega a = identificarse =E9l=20 mismo, la propia carne y la propia sangre, con ese pan: =AB Yo soy = el pan=20 vivo que ha bajado del cielo: el que coma de este pan vivir=E1 = para siempre.=20 Y el pan que yo dar=E9 es mi carne, para la vida del mundo =BB = (Jn=20 6,51). Jes=FAs se manifiesta as=ED como el Pan de vida, que el = Padre eterno da=20 a los hombres.

Don gratuito de la = Sant=EDsima=20 Trinidad

8. En la Eucarist=EDa se revela el = designio de=20 amor que gu=EDa toda la historia de la salvaci=F3n (cf. Ef = 1,10;=20 3,8-11). En ella, el Deus Trinitas, que en s=ED mismo es = amor (cf.=20 1 Jn 4,7-8), se une plenamente a nuestra condici=F3n = humana. En el=20 pan y en el vino, bajo cuya apariencia Cristo se nos entrega en la = cena=20 pascual (cf. Lc 22,14-20; 1 Co 11,23-26), nos llega = toda la=20 vida divina y se comparte con nosotros en la forma del Sacramento. = Dios es=20 comuni=F3n perfecta de amor entre el Padre, el Hijo y el = Esp=EDritu Santo. Ya=20 en la creaci=F3n, el hombre fue llamado a compartir en cierta = medida el=20 aliento vital de Dios (cf. Gn 2,7). Pero es en Cristo = muerto y=20 resucitado, y en la efusi=F3n del Esp=EDritu Santo que se nos da = sin medida=20 (cf. Jn 3,34), donde nos convertimos en verdaderos = part=EDcipes de la=20 intimidad divina.[16] Jesucristo, pues, =AB que, en virtud del = Esp=EDritu=20 eterno, se ha ofrecido a Dios como sacrificio sin mancha =BB = (Hb=20 9,14), nos comunica la misma vida divina en el don = eucar=EDstico. Se=20 trata de un don absolutamente gratuito, que se debe s=F3lo a las = promesas de=20 Dios, cumplidas por encima de toda medida. La Iglesia, con = obediencia=20 fiel, acoge, celebra y adora este don. El =AB misterio de la fe = =BB es=20 misterio del amor trinitario, en el cual, por gracia, estamos = llamados a=20 participar. Por tanto, tambi=E9n nosotros hemos de exclamar con = san Agust=EDn:=20 =AB Ves la Trinidad si ves el amor =BB.[17]

Eucarist=EDa:=20 Jes=FAs,
el verdadero Cordero inmolado

La nueva y eterna alianza en = la sangre=20 del Cordero

9. La misi=F3n para la que Jes=FAs = vino a nosotros=20 llega a su cumplimiento en el Misterio pascual. Desde lo alto de = la cruz,=20 donde atrae todo hacia s=ED (cf. Jn 12,32), antes de =AB = entregar el=20 esp=EDritu =BB dice: =AB Todo est=E1 cumplido =BB (Jn = 19,30). En el misterio=20 de su obediencia hasta la muerte, y una muerte de cruz (cf. = Flp=20 2,8), se ha cumplido la nueva y eterna alianza. La libertad de = Dios y la=20 libertad del hombre se han encontrado definitivamente en su carne=20 crucificada, en un pacto indisoluble y v=E1lido para siempre. = Tambi=E9n el=20 pecado del hombre ha sido expiado una vez por todas por el Hijo de = Dios=20 (cf. Hb 7,27; 1 Jn 2,2; 4,10). Como he tenido ya = oportunidad=20 de decir: =AB En su muerte en la cruz se realiza ese ponerse Dios = contra s=ED=20 mismo, al entregarse para dar nueva vida al hombre y salvarlo: = esto es el=20 amor en su forma m=E1s radical =BB.[18] En el Misterio pascual se ha realizado=20 verdaderamente nuestra liberaci=F3n del mal y de la muerte. En la=20 instituci=F3n de la Eucarist=EDa, Jes=FAs mismo habl=F3 de la =AB = nueva y eterna=20 alianza =BB, estipulada en su sangre derramada (cf. Mt = 26,28;=20 Mc 14,24; Lc 22,20). Esta meta =FAltima de su = misi=F3n era ya=20 bastante evidente al comienzo de su vida p=FAblica. En efecto, = cuando a=20 orillas del Jord=E1n Juan Bautista ve venir a Jes=FAs, exclama: = =AB =C9ste es=20 el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo =BB = (Jn=20 1,19). Es significativo que la misma expresi=F3n se repita = cada vez que=20 celebramos la santa Misa, con la invitaci=F3n del sacerdote para = acercarse a=20 comulgar: =AB =C9ste es el Cordero de Dios, que quita el = pecado del=20 mundo. Dichosos los invitados a la cena del Se=F1or =BB. Jes=FAs = es el=20 verdadero cordero pascual que se ha ofrecido = espont=E1neamente a s=ED=20 mismo en sacrificio por nosotros, realizando as=ED la nueva y = eterna=20 alianza. La Eucarist=EDa contiene en s=ED esta novedad radical, = que se nos=20 propone de nuevo en cada celebraci=F3n.[19]

Instituci=F3n de la=20 Eucarist=EDa

10. De este modo llegamos a = reflexionar sobre=20 la instituci=F3n de la Eucarist=EDa en la =FAltima Cena. Sucedi=F3 = en el contexto=20 de una cena ritual con la que se conmemoraba el acontecimiento = fundamental=20 del pueblo de Israel: la liberaci=F3n de la esclavitud de Egipto. = Esta cena=20 ritual, relacionada con la inmolaci=F3n de los corderos (Ex = 12,1-=20 28.43-51), era conmemoraci=F3n del pasado, pero, al mismo tiempo, = tambi=E9n=20 memoria prof=E9tica, es decir, anuncio de una liberaci=F3n futura. = En efecto,=20 el pueblo hab=EDa experimentado que aquella liberaci=F3n no = hab=EDa sido=20 definitiva, puesto que su historia estaba todav=EDa demasiado = marcada por la=20 esclavitud y el pecado. El memorial de la antigua liberaci=F3n se = abr=EDa as=ED=20 a la s=FAplica y a la esperanza de una salvaci=F3n m=E1s profunda, = radical,=20 universal y definitiva. =C9ste es el contexto en el cual Jes=FAs = introduce la=20 novedad de su don. En la oraci=F3n de alabanza, la Berakah, = da=20 gracias al Padre no s=F3lo por los grandes acontecimientos de la = historia=20 pasada, sino tambi=E9n por la propia =AB exaltaci=F3n =BB. Al = instituir el=20 sacramento de la Eucarist=EDa, Jes=FAs anticipa e implica el = Sacrificio de la=20 cruz y la victoria de la resurrecci=F3n. Al mismo tiempo, se = revela como=20 el verdadero cordero inmolado, previsto en el designio del = Padre=20 desde la creaci=F3n del mundo, como se lee en la primera Carta = de San=20 Pedro (cf. 1,18-20). Situando en este contexto su don, Jes=FAs = manifiesta el sentido salvador de su muerte y resurrecci=F3n, = misterio que=20 se convierte en el factor renovador de la historia y de todo el = cosmos. En=20 efecto, la instituci=F3n de la Eucarist=EDa muestra c=F3mo aquella = muerte, de=20 por s=ED violenta y absurda, se ha transformado en Jes=FAs en un = supremo acto=20 de amor y de liberaci=F3n definitiva del mal para la = humanidad.

Figura transit in=20 veritatem

11. De este modo Jes=FAs inserta = su novum=20 radical dentro de la antigua cena sacrificial jud=EDa. Para = nosotros los=20 cristianos, ya no es necesario repetir aquella cena. Como dicen = con=20 precisi=F3n los Padres, figura transit in veritatem: lo que = anunciaba=20 realidades futuras, ahora ha dado paso a la verdad misma. El = antiguo rito=20 ya se ha cumplido y ha sido superado definitivamente por el don de = amor=20 del Hijo de Dios encarnado. El alimento de la verdad, Cristo = inmolado por=20 nosotros, dat... figuris terminum.[20] Con el mandato =AB Haced esto en = conmemoraci=F3n=20 m=EDa =BB (cf. Lc 22,19; 1 Co 11,25), nos pide = corresponder=20 a su don y representarlo sacramentalmente. Por tanto, el Se=F1or = expresa con=20 estas palabras, por decirlo as=ED, la esperanza de que su Iglesia, = nacida de=20 su sacrificio, acoja este don, desarrollando bajo la gu=EDa del = Esp=EDritu=20 Santo la forma lit=FArgica del Sacramento. En efecto, el memorial = de su=20 total entrega no consiste en la simple repetici=F3n de la =FAltima = Cena, sino=20 propiamente en la Eucarist=EDa, es decir, en la novedad radical = del culto=20 cristiano. Jes=FAs nos ha encomendado as=ED la tarea de participar = en su =AB=20 hora =BB. =AB La Eucarist=EDa nos adentra en el acto oblativo de = Jes=FAs. No=20 recibimos solamente de modo pasivo el Logos encarnado, sino = que nos=20 implicamos en la din=E1mica de su entrega =BB.[21]) =C9l =AB nos atrae hacia s=ED =BB.[22] La conversi=F3n sustancial del pan y del = vino en su=20 cuerpo y en su sangre introduce en la creaci=F3n el principio de = un cambio=20 radical, como una forma de =AB fisi=F3n nuclear =BB, por usar una = imagen bien=20 conocida hoy por nosotros, que se produce en lo m=E1s =EDntimo del = ser; un=20 cambio destinado a suscitar un proceso de transformaci=F3n de la = realidad,=20 cuyo t=E9rmino =FAltimo ser=E1 la transfiguraci=F3n del mundo = entero, el momento=20 en que Dios ser=E1 todo para todos (cf. 1 Co = 15,28).

El Esp=EDritu Santo = y la=20 Eucarist=EDa

Jes=FAs y el Esp=EDritu=20 Santo

12. Con su palabra, y con el pan y = el vino, el=20 Se=F1or mismo nos ha ofrecido los elementos esenciales del culto = nuevo. La=20 Iglesia, su Esposa, est=E1 llamada a celebrar d=EDa tras d=EDa el = banquete=20 eucar=EDstico en conmemoraci=F3n suya. Introduce as=ED el = sacrificio redentor de=20 su Esposo en la historia de los hombres y lo hace presente=20 sacramentalmente en todas las culturas. Este gran misterio se = celebra en=20 las formas lit=FArgicas que la Iglesia, guiada por el Esp=EDritu = Santo,=20 desarrolla en el tiempo y en los diversos lugares.[23] A este prop=F3sito es necesario = despertar en=20 nosotros la conciencia del papel decisivo que desempe=F1a el = Esp=EDritu Santo=20 en el desarrollo de la forma lit=FArgica y en la profundizaci=F3n = de los=20 divinos misterios. El Par=E1clito, primer don para los = creyentes,[24] que act=FAa ya en la creaci=F3n (cf. = Gn 1,2),=20 est=E1 plenamente presente en toda la vida del Verbo encarnado; en = efecto,=20 Jesucristo fue concebido por la Virgen Mar=EDa por obra del = Esp=EDritu Santo=20 (cf. Mt 1,18; Lc 1,35); al comienzo de su misi=F3n = p=FAblica, a=20 orillas del Jord=E1n, lo ve bajar sobre s=ED en forma de paloma = (cf. Mt=20 3,16 y par.); en este mismo Esp=EDritu act=FAa, habla y se llena = de gozo (cf.=20 Lc 10,21), y por =C9l se ofrece a s=ED mismo (cf. Hb = 9,14). En=20 los llamados =AB discursos de despedida =BB recopilados por Juan, = Jes=FAs=20 establece una clara relaci=F3n entre el don de su vida en el = misterio=20 pascual y el don del Esp=EDritu a los suyos (cf. Jn 16,7). = Una vez=20 resucitado, llevando en su carne las se=F1ales de la pasi=F3n, = =C9l infunde el=20 Esp=EDritu (cf. Jn 20,22), haciendo a los suyos = part=EDcipes de su=20 propia misi=F3n (cf. Jn 20,21). Ser=E1 el Esp=EDritu quien = ense=F1e despu=E9s=20 a los disc=EDpulos todas las cosas y les recuerde todo lo que = Cristo ha=20 dicho (cf. Jn 14,26), porque corresponde a =C9l, como = Esp=EDritu de la=20 verdad (cf. Jn 15,26), guiarlos hasta la verdad completa = (cf.=20 Jn 16,13). En el relato de los Hechos, el Esp=EDritu = desciende=20 sobre los Ap=F3stoles reunidos en oraci=F3n con Mar=EDa el d=EDa = de Pentecost=E9s=20 (cf. 2,1-4), y los anima a la misi=F3n de anunciar a todos los = pueblos la=20 buena noticia. Por tanto, Cristo mismo, en virtud de la acci=F3n = del=20 Esp=EDritu, est=E1 presente y operante en su Iglesia, desde su = centro vital=20 que es la Eucarist=EDa.

Esp=EDritu Santo y = Celebraci=F3n=20 eucar=EDstica

13. En este horizonte se comprende = el papel=20 decisivo del Esp=EDritu Santo en la Celebraci=F3n eucar=EDstica y, = en=20 particular, en lo que se refiere a la transustanciaci=F3n. Todo = ello est=E1=20 bien documentado en los Padres de la Iglesia. San Cirilo de = Jerusal=E9n, en=20 sus Catequesis, recuerda que nosotros =AB invocamos a Dios=20 misericordioso para que mande su Santo Esp=EDritu sobre las = ofrendas que=20 est=E1n ante nosotros, para que =C9l convierta el pan en cuerpo de = Cristo y el=20 vino en sangre de Cristo. Lo que toca el Esp=EDritu Santo es = santificado y=20 transformado totalmente =BB.[25] Tambi=E9n san Juan Cris=F3stomo hace = notar que el=20 sacerdote invoca el Esp=EDritu Santo cuando celebra el = Sacrificio[26]: como El=EDas =97dice=97, el ministro = invoca el Esp=EDritu=20 Santo para que, =AB descendiendo la gracia sobre la v=EDctima, se = enciendan=20 por ella las almas de todos =BB.[27] Es muy necesario para la vida espiritual = de los=20 fieles que tomen m=E1s clara conciencia de la riqueza de la = an=E1fora: junto=20 con las palabras pronunciadas por Cristo en la =FAltima Cena, = contiene la=20 ep=EDclesis, como invocaci=F3n al Padre para que haga descender el = don del=20 Esp=EDritu a fin de que el pan y el vino se conviertan en el = cuerpo y la=20 sangre de Jesucristo, y para que =AB toda la comunidad sea cada = vez m=E1s=20 cuerpo de Cristo =BB.[28] El Esp=EDritu, que invoca el celebrante = sobre los=20 dones del pan y el vino puestos sobre el altar, es el mismo que = re=FAne a=20 los fieles =AB en un s=F3lo cuerpo =BB, haciendo de ellos una = oferta espiritual=20 agradable al Padre.[29]

Eucarist=EDa e=20 Iglesia

Eucarist=EDa, principio = causal de la=20 Iglesia

14. Por el Sacramento = eucar=EDstico Jes=FAs=20 incorpora a los fieles a su propia =AB hora =BB; de este modo nos = muestra la=20 uni=F3n que ha querido establecer entre =C9l y nosotros, entre su = persona y la=20 Iglesia. En efecto, Cristo mismo, en el sacrificio de la cruz, ha=20 engendrado a la Iglesia como su esposa y su cuerpo. Los Padres de = la=20 Iglesia han meditado mucho sobre la relaci=F3n entre el origen de = Eva del=20 costado de Ad=E1n mientras dorm=EDa (cf. Gn 2,21-23) y de = la nueva Eva,=20 la Iglesia, del costado abierto de Cristo, sumido en el sue=F1o de = la=20 muerte: del costado traspasado, dice Juan, sali=F3 sangre y agua = (cf. Jn=20 19,34), s=EDmbolo de los sacramentos.[30] Contemplar =AB al que atravesaron =BB = (Jn=20 19,37) nos lleva a considerar la uni=F3n causal entre el = sacrificio de=20 Cristo, la Eucarist=EDa y la Iglesia. En efecto, la Iglesia =AB = vive de la=20 Eucarist=EDa =BB.[31] Ya que en ella se hace presente el = sacrificio=20 redentor de Cristo, se tiene que reconocer ante todo que =AB hay = un influjo=20 causal de la Eucarist=EDa en los or=EDgenes mismos de la Iglesia = =BB.[32] La Eucarist=EDa es Cristo que se nos = entrega,=20 edific=E1ndonos continuamente como su cuerpo. Por tanto, en la = sugestiva=20 correlaci=F3n entre la Eucarist=EDa que edifica la Iglesia y la = Iglesia que=20 hace a su vez la Eucarist=EDa,[33] la primera afirmaci=F3n expresa la causa = primaria:=20 la Iglesia puede celebrar y adorar el misterio de Cristo presente = en la=20 Eucarist=EDa precisamente porque el mismo Cristo se ha entregado = antes a=20 ella en el sacrificio de la Cruz. La posibilidad que tiene la = Iglesia de =AB=20 hacer =BB la Eucarist=EDa tiene su ra=EDz en la donaci=F3n que = Cristo le ha hecho=20 de s=ED mismo. Descubrimos tambi=E9n aqu=ED un aspecto elocuente = de la f=F3rmula=20 de san Juan: =AB =C9l nos ha amado primero =BB (1Jn 4,19). = As=ED, tambi=E9n=20 nosotros confesamos en cada celebraci=F3n la primac=EDa del don de = Cristo. En=20 definitiva, el influjo causal de la Eucarist=EDa en el origen de = la Iglesia=20 revela la precedencia no s=F3lo cronol=F3gica sino tambi=E9n = ontol=F3gica del=20 habernos =AB amado primero =BB. =C9l es quien eternamente nos ama=20 primero.

Eucarist=EDa y comuni=F3n=20 eclesial

15. La Eucarist=EDa es, pues, = constitutiva del=20 ser y del actuar de la Iglesia. Por eso la antig=FCedad cristiana = design=F3=20 con las mismas palabras Corpus Christi el Cuerpo nacido de = la=20 Virgen Mar=EDa, el Cuerpo eucar=EDstico y el Cuerpo eclesial de = Cristo.[34] Este dato, muy presente en la = tradici=F3n, ayuda a=20 aumentar en nosotros la conciencia de que no se puede separar a = Cristo de=20 la Iglesia. El Se=F1or Jes=FAs, ofreci=E9ndose a s=ED mismo en = sacrificio por=20 nosotros, anunci=F3 eficazmente en su donaci=F3n el misterio de la = Iglesia. Es=20 significativo que en la segunda plegaria eucar=EDstica, al invocar = al=20 Par=E1clito, se formule de este modo la oraci=F3n por la unidad de = la Iglesia:=20 =AB que el Esp=EDritu Santo congregue en la unidad a cuantos = participamos=20 del Cuerpo y Sangre de Cristo =BB. Este pasaje permite = comprender bien=20 que la res del Sacramento eucar=EDstico incluye la unidad = de los=20 fieles en la comuni=F3n eclesial. La Eucarist=EDa se muestra as=ED = en las ra=EDces=20 de la Iglesia como misterio de comuni=F3n.[35]

Ya en su Enc=EDclica Ecclesia de=20 Eucharistia, el siervo de Dios Juan Pablo II llam=F3 la = atenci=F3n=20 sobre la relaci=F3n entre Eucarist=EDa y communio. Se = refiri=F3 al=20 memorial de Cristo como la =AB suprema manifestaci=F3n sacramental = de la=20 comuni=F3n en la Iglesia =BB.[36] La unidad de la comuni=F3n eclesial se = revela=20 concretamente en las comunidades cristianas y se renueva en el = acto=20 eucar=EDstico que las une y las diferencia en Iglesias = particulares, =AB in=20 quibus et ex quibus una et unica Ecclesia catholica exsistit = =BB.[37] Precisamente la realidad de la =FAnica = Eucarist=EDa=20 que se celebra en cada di=F3cesis en torno al propio Obispo nos = permite=20 comprender c=F3mo las mismas Iglesias particulares subsisten in = y=20 ex Ecclesia. En efecto, =AB la unicidad e indivisibilidad = del Cuerpo=20 eucar=EDstico del Se=F1or implica la unicidad de su Cuerpo = m=EDstico, que es la=20 Iglesia una e indivisible. Desde el centro eucar=EDstico surge la = necesaria=20 apertura de cada comunidad celebrante, de cada Iglesia particular: = del=20 dejarse atraer por los brazos abiertos del Se=F1or se sigue la = inserci=F3n en=20 su Cuerpo, =FAnico e indiviso =BB.[38] Por este motivo, en la celebraci=F3n de = la=20 Eucarist=EDa cada fiel se encuentra en su Iglesia, es = decir, en la=20 Iglesia de Cristo. En esta perspectiva eucar=EDstica, comprendida=20 adecuadamente, la comuni=F3n eclesial se revela una realidad = cat=F3lica por su=20 propia naturaleza.[39] Subrayar esta ra=EDz eucar=EDstica de la = comuni=F3n=20 eclesial puede contribuir tambi=E9n eficazmente al di=E1logo = ecum=E9nico con las=20 Iglesias y con las Comunidades eclesiales que no est=E1n en plena = comuni=F3n=20 con la Sede de Pedro. En efecto, la Eucarist=EDa establece = objetivamente un=20 fuerte v=EDnculo de unidad entre la Iglesia cat=F3lica y las = Iglesias=20 ortodoxas que han conservado la aut=E9ntica e =EDntegra naturaleza = del=20 misterio de la Eucarist=EDa. Al mismo tiempo, el relieve dado al = car=E1cter=20 eclesial de la Eucarist=EDa puede convertirse tambi=E9n en = elemento=20 privilegiado en el di=E1logo con las Comunidades nacidas de la = Reforma.[40]

Eucarist=EDa y = sacramentos

Sacramentalidad de la=20 Iglesia

16. El Concilio Vaticano II = record=F3 que =AB los=20 dem=E1s sacramentos, como tambi=E9n todos los ministerios = eclesiales y las=20 obras de apostolado, est=E1n unidos a la Eucarist=EDa y a ella se = ordenan. La=20 sagrada Eucarist=EDa, en efecto, contiene todo el bien espiritual = de la=20 Iglesia, es decir, Cristo mismo, nuestra Pascua y Pan vivo que, = por su=20 carne vivificada y vivificante por el Esp=EDritu Santo, da vida a = los=20 hombres.. As=ED, los hombres son invitados y llevados a ofrecerse = a s=ED=20 mismos, sus trabajos y todas las cosas creadas junto con Cristo = =BB.[41] Esta relaci=F3n =EDntima de la = Eucarist=EDa con los=20 otros sacramentos y con la existencia cristiana se comprende en su = ra=EDz=20 cuando se contempla el misterio de la Iglesia como sacramento.[42] A este prop=F3sito, el Concilio Vaticano = II afirma=20 que =AB La Iglesia es en Cristo como un sacramento o signo e = instrumento de=20 la uni=F3n =EDntima con Dios y de la unidad de todo el g=E9nero = humano =BB.[43] Ella, como dice san Cipriano, en cuanto = =AB pueblo=20 convocado por el unidad del Padre, del Hijo y del Esp=EDritu Santo = =BB,[44] es sacramento de la comuni=F3n=20 trinitaria.

El hecho de que la Iglesia sea =AB = sacramento=20 universal de salvaci=F3n =BB[45] muestra c=F3mo la =AB econom=EDa =BB = sacramental determina=20 en =FAltimo t=E9rmino el modo c=F3mo Cristo, =FAnico Salvador, = mediante el=20 Esp=EDritu llega a nuestra existencia en sus circunstancias = espec=EDficas. La=20 Iglesia se recibe y al mismo tiempo se expresa en = los siete=20 sacramentos, mediante los cuales la gracia de Dios influye = concretamente=20 en los fieles para que toda su vida, redimida por Cristo, se = convierta en=20 culto agradable a Dios. En esta perspectiva, deseo subrayar aqu=ED = algunos=20 elementos, se=F1alados por los Padres sinodales, que pueden ayudar = a=20 comprender la relaci=F3n de todos los sacramentos con el misterio=20 eucar=EDstico.

I. Eucarist=EDa e = iniciaci=F3n=20 cristiana

Eucarist=EDa, plenitud de la = iniciaci=F3n=20 cristiana

17. Puesto que la Eucarist=EDa es = verdaderamente=20 fuente y culmen de la vida y de la misi=F3n de la Iglesia, el = camino de=20 iniciaci=F3n cristiana tiene como punto de referencia la = posibilidad de=20 acceder a este sacramento. A este respecto, como han dicho los = Padres=20 sinodales, hemos de preguntarnos si en nuestras comunidades = cristianas se=20 percibe de manera suficiente el estrecho v=EDnculo que hay entre = el=20 Bautismo, la Confirmaci=F3n y la Eucarist=EDa.[46] En efecto, nunca debemos olvidar que = somos=20 bautizados y confirmados en orden a la Eucarist=EDa. Esto requiere = el=20 esfuerzo de favorecer en la acci=F3n pastoral una comprensi=F3n = m=E1s unitaria=20 del proceso de iniciaci=F3n cristiana. El sacramento del Bautismo, = mediante=20 el cual nos configuramos con Cristo,[47] nos incorporamos a la Iglesia y nos = convertimos en=20 hijos de Dios, es la puerta para todos los sacramentos. Con =E9l = se nos=20 integra en el =FAnico Cuerpo de Cristo (cf. 1 Co 12,13), = pueblo=20 sacerdotal. Sin embargo, la participaci=F3n en el Sacrificio = eucar=EDstico=20 perfecciona en nosotros lo que nos ha sido dado en el Bautismo. = Los dones=20 del Esp=EDritu se dan tambi=E9n para la edificaci=F3n del Cuerpo = de Cristo=20 (cf. 1 Co 12) y para un mayor testimonio evang=E9lico en el = mundo.[48] As=ED pues, la sant=EDsima Eucarist=EDa = lleva la=20 iniciaci=F3n cristiana a su plenitud y es como el centro y el fin = de toda la=20 vida sacramental.[49]

Orden de los sacramentos de = la=20 iniciaci=F3n

18. A este respeto es necesario = prestar=20 atenci=F3n al tema del orden de los Sacramentos de la = iniciaci=F3n. En la=20 Iglesia hay tradiciones diferentes. Esta diversidad se manifiesta=20 claramente en las costumbres eclesiales de Oriente,[50] y en la misma praxis occidental por lo = que se=20 refiere a la iniciaci=F3n de los adultos,[51] a diferencia de la de los ni=F1os.[52] Sin embargo, no se trata propiamente de=20 diferencias de orden dogm=E1tico, sino de car=E1cter pastoral. = Concretamente,=20 es necesario verificar qu=E9 praxis puede efectivamente ayudar = mejor a los=20 fieles a poner de relieve el sacramento de la Eucarist=EDa como = aquello a lo=20 que tiende toda la iniciaci=F3n. En estrecha colaboraci=F3n con = los=20 competentes Dicasterios de la Curia Romana, las Conferencias = Episcopales=20 han de verificar la eficacia de los actuales procesos de = iniciaci=F3n, para=20 ayudar cada vez m=E1s al cristiano a madurar con la acci=F3n = educadora de=20 nuestras comunidades, y a asumir en su vida una impronta = aut=E9nticamente=20 eucar=EDstica, que le haga capaz de dar raz=F3n de su propia = esperanza de modo=20 adecuado en nuestra =E9poca (cf. 1 P 3,15).

Iniciaci=F3n, comunidad = eclesial y=20 familia

19. Se ha de tener siempre = presente que toda=20 la iniciaci=F3n cristiana es un camino de conversi=F3n, que se = debe recorrer=20 con la ayuda de Dios y en constante referencia a la comunidad = eclesial, ya=20 sea cuando es el adulto mismo quien solicita entrar en la Iglesia, = como=20 ocurre en los lugares de primera evangelizaci=F3n y en muchas = zonas=20 secularizadas, o bien cuando son los padres los que piden los = Sacramentos=20 para sus hijos. A este respecto, deseo llamar la atenci=F3n de = modo especial=20 sobre la relaci=F3n que hay entre iniciaci=F3n cristiana y = familia. En la=20 acci=F3n pastoral se tiene que asociar siempre la familia = cristiana al=20 itinerario de iniciaci=F3n. Recibir el Bautismo, la Confirmaci=F3n = y acercarse=20 por primera vez a la Eucarist=EDa, son momentos decisivos no = s=F3lo para la=20 persona que los recibe sino tambi=E9n para toda la familia, la = cual ha de=20 ser ayudada en su tarea educativa por la comunidad eclesial, con = la=20 participaci=F3n de sus diversos miembros.[53] Quisiera subrayar aqu=ED la importancia = de la=20 primera Comuni=F3n. Para muchos fieles este d=EDa queda grabado en = la memoria,=20 con raz=F3n, como el primer momento en que, aunque de modo = todav=EDa inicial,=20 se percibe la importancia del encuentro personal con Jes=FAs. La = pastoral=20 parroquial debe valorar adecuadamente esta ocasi=F3n tan=20 significativa.

II. Eucarist=EDa y = sacramento=20 de la Reconciliaci=F3n

Su relaci=F3n=20 intr=EDnseca

20. Los Padres sinodales han = afirmado que el=20 amor a la Eucarist=EDa lleva tambi=E9n a apreciar cada vez m=E1s = el sacramento=20 de la Reconciliaci=F3n.[54] Debido a la relaci=F3n entre estos = sacramentos, una=20 aut=E9ntica catequesis sobre el sentido de la Eucarist=EDa no = puede separarse=20 de la propuesta de un camino penitencial (cf. 1 Co = 11,27-29).=20 Efectivamente, como se constata en la actualidad, los fieles se = encuentran=20 inmersos en una cultura que tiende a borrar el sentido del = pecado,[55] favoreciendo una actitud superficial que = lleva a=20 olvidar la necesidad de estar en gracia de Dios para acercarse = dignamente=20 a la Comuni=F3n sacramental.[56] En realidad, perder la conciencia de = pecado=20 comporta siempre tambi=E9n una cierta superficialidad en la forma = de=20 comprender el amor mismo de Dios. Ayuda mucho a los fieles = recordar=20 aquellos elementos que, dentro del rito de la santa Misa, expresan = la=20 conciencia del propio pecado y al mismo tiempo la misericordia de = Dios.[57] Adem=E1s, la relaci=F3n entre la = Eucarist=EDa y la=20 Reconciliaci=F3n nos recuerda que el pecado nunca es algo = exclusivamente=20 individual; siempre comporta tambi=E9n una herida para la = comuni=F3n eclesial,=20 en la que estamos insertados por el Bautismo. Por esto la = Reconciliaci=F3n,=20 como dijeron los Padres de la Iglesia, es laboriosus quidam=20 baptismus,[58] subrayando de esta manera que el = resultado del=20 camino de conversi=F3n supone el restablecimiento de la plena = comuni=F3n=20 eclesial, expresada al acercarse de nuevo a la Eucarist=EDa.[59]

Algunas observaciones=20 pastorales

21. El S=EDnodo ha recordado que = es cometido=20 pastoral del Obispo promover en su propia di=F3cesis una firme = recuperaci=F3n=20 de la pedagog=EDa de la conversi=F3n que nace de la Eucarist=EDa, = y fomentar=20 entre los fieles la confesi=F3n frecuente. Todos los sacerdotes = deben=20 dedicarse con generosidad, empe=F1o y competencia a la = administraci=F3n del=20 sacramento de la Reconciliaci=F3n.[60] A este prop=F3sito, se debe procurar que = los=20 confesionarios de nuestras iglesias est=E9n bien visibles y sean = expresi=F3n=20 del significado de este Sacramento. Pido a los Pastores que = vigilen=20 atentamente sobre la celebraci=F3n del sacramento de la = Reconciliaci=F3n,=20 limitando la praxis de la absoluci=F3n general exclusivamente a = los casos=20 previstos,[61] siendo la celebraci=F3n personal la = =FAnica forma=20 ordinaria.[62] Frente a la necesidad de redescubrir el = perd=F3n=20 sacramental, debe haber siempre un Penitenciario [63] en todas las di=F3cesis. En fin, una = praxis=20 equilibrada y profunda de la indulgencia, obtenida para = s=ED o para=20 los difuntos, puede ser una ayuda v=E1lida para una nueva toma de = conciencia=20 de la relaci=F3n entre Eucarist=EDa y Reconciliaci=F3n. Con la = indulgencia se=20 gana =AB la remisi=F3n ante Dios de la pena temporal por los = pecados, ya=20 perdonados en lo referente a la culpa =BB.[64] El recurso a las indulgencias nos ayuda = a=20 comprender que s=F3lo con nuestras fuerzas no podremos reparar el = mal=20 realizado y que los pecados de cada uno da=F1an a toda la = comunidad; por=20 otra parte, la pr=E1ctica de la indulgencia, que, adem=E1s de la = doctrina de=20 los m=E9ritos infinitos de Cristo, implica la de la comuni=F3n de = los santos,=20 ense=F1a =AB la =EDntima uni=F3n con que estamos vinculados a = Cristo, y la gran=20 importancia que tiene para los dem=E1s la vida sobrenatural de = cada uno =BB.[65] Esta pr=E1ctica de la indulgencia puede = ayudar=20 eficazmente a los fieles en el camino de conversi=F3n y a = descubrir el=20 car=E1cter central de la Eucarist=EDa en la vida cristiana, ya que = las=20 condiciones que prev=E9 su misma forma incluye el acercarse a la = confesi=F3n y=20 a la comuni=F3n sacramental.

III. Eucarist=EDa y = Unci=F3n de los=20 enfermos

22. Jes=FAs no solamente envi=F3 a = sus disc=EDpulos=20 a curar a los enfermos (cf. Mt 10,8; Lc 9,2; 10,9), = sino que=20 instituy=F3 tambi=E9n para ellos un sacramento espec=EDfico: la = Unci=F3n de los=20 enfermos.[66] La Carta de Santiago atestigua ya = la=20 existencia de este gesto sacramental en la primera comunidad = cristiana=20 (cf. St 5,14-16). Si la Eucarist=EDa muestra c=F3mo los = sufrimientos y=20 la muerte de Cristo se han transformado en amor, la Unci=F3n de = los=20 enfermos, por su parte, asocia al que sufre al ofrecimiento que = Cristo ha=20 hecho de s=ED para la salvaci=F3n de todos, de tal manera que =E9l = tambi=E9n=20 pueda, en el misterio de la comuni=F3n de los santos, participar = en la=20 redenci=F3n del mundo. La relaci=F3n entre estos sacramentos se = manifiesta,=20 adem=E1s, en el momento en que se agrava la enfermedad: =AB A los = que van a=20 dejar esta vida, la Iglesia ofrece, adem=E1s de la Unci=F3n de los = enfermos,=20 la Eucarist=EDa como vi=E1tico =BB.[67] En el momento de pasar al Padre, la = comuni=F3n con=20 el Cuerpo y la Sangre de Cristo se manifiesta como semilla de vida = eterna=20 y potencia de resurrecci=F3n: =AB El que come mi carne y bebe mi = sangre tiene=20 vida eterna, y yo lo resucitar=E9 en el =FAltimo d=EDa =BB = (Jn 6,54).=20 Puesto que el santo Vi=E1tico abre al enfermo la plenitud del = misterio=20 pascual, es necesario asegurarle su recepci=F3n.[68]) La atenci=F3n y el cuidado pastoral de = los enfermos=20 redunda sin duda en beneficio espiritual de toda la comunidad, = sabiendo=20 que lo que hayamos hecho al m=E1s peque=F1o se lo hemos hecho a = Jes=FAs mismo=20 (cf. Mt 25,40).

IV. Eucarist=EDa y = sacramento del=20 Orden

In persona Christi=20 capitis

23. La relaci=F3n intr=EDnseca = entre Eucarist=EDa y=20 sacramento del Orden se desprende de las mismas palabras de = Jes=FAs en el=20 Cen=E1culo: =AB haced esto en conmemoraci=F3n m=EDa =BB (Lc = 22,19). En=20 efecto, la v=EDspera de su muerte, Jes=FAs instituy=F3 la = Eucarist=EDa y fund=F3 al=20 mismo tiempo el sacerdocio de la nueva Alianza. =C9l es = sacerdote,=20 v=EDctima y altar: mediador entre Dios Padre y el pueblo (cf. = Hb=20 5,5-10), v=EDctima de expiaci=F3n (cf. 1 Jn 2,2; 4,10) que = se ofrece a=20 s=ED mismo en el altar de la cruz. Nadie puede decir =AB esto es = mi cuerpo =BB y=20 =AB =E9ste es el c=E1liz de mi sangre =BB si no es en el nombre y = en la persona de=20 Cristo, =FAnico sumo sacerdote de la nueva y eterna Alianza (cf. = Hb=20 8-9). El S=EDnodo de los Obispos en otras asambleas trat=F3 ya = el tema del=20 sacerdocio ordenado, tanto por lo que se refiere a la identidad = del=20 ministerio[69] como a la formaci=F3n de los = candidatos.[70] Ahora, a la luz del di=E1logo tenido en = la =FAltima=20 Asamblea sinodal, creo oportuno recordar algunos valores sobre la = relaci=F3n=20 entre la Eucarist=EDa y el Orden. Ante todo, se ha de reafirmar = que el=20 v=EDnculo entre el Orden sagrado y la Eucarist=EDa se hace visible = precisamente en la Misa presidida por el Obispo o el presb=EDtero = en la=20 persona de Cristo como cabeza.

La doctrina de la Iglesia = considera la=20 ordenaci=F3n sacerdotal condici=F3n imprescindible para la = celebraci=F3n v=E1lida=20 de la Eucarist=EDa.[71] En efecto, =AB en el servicio eclesial = del=20 ministerio ordenado es Cristo mismo quien est=E1 presente en su = Iglesia como=20 Cabeza de su cuerpo, Pastor de su reba=F1o, sumo sacerdote del = sacrificio=20 redentor =BB.[72] Ciertamente, el ministro ordenado =AB = act=FAa tambi=E9n=20 en nombre de toda la Iglesia cuando presenta a Dios la oraci=F3n = de la=20 Iglesia y sobre todo cuando ofrece el sacrificio eucar=EDstico = =BB.[73] Es necesario, por tanto, que los = sacerdotes sean=20 conscientes de que nunca deben ponerse ellos mismos o sus = opiniones en el=20 primer plano de su ministerio, sino a Jesucristo. Todo intento de = ponerse=20 a s=ED mismos como protagonistas de la acci=F3n lit=FArgica = contradice la=20 identidad sacerdotal. Antes que nada, el sacerdote es servidor y = tiene que=20 esforzarse continuamente en ser signo que, como d=F3cil = instrumento en sus=20 manos, se refiere a Cristo. Esto se expresa particularmente en la = humildad=20 con la que el sacerdote dirige la acci=F3n lit=FArgica, = obedeciendo y=20 correspondiendo con el coraz=F3n y la mente al rito, evitando todo = lo que=20 pueda dar precisamente la sensaci=F3n de un protagonismo suyo = inoportuno.=20 Recomiendo, por tanto, al clero que profundice cada vez m=E1s en = la=20 conciencia de su propio ministerio eucar=EDstico como un humilde = servicio a=20 Cristo y a su Iglesia. El sacerdocio, como dec=EDa san Agust=EDn, = es amoris=20 officium,[74] es el oficio del buen pastor, que da la = vida por=20 las ovejas (cf. Jn 10,14-15).

Eucarist=EDa y celibato=20 sacerdotal

24. Los Padres sinodales han = querido subrayar=20 que el sacerdocio ministerial requiere, mediante la Ordenaci=F3n, = la plena=20 configuraci=F3n con Cristo. Respetando la praxis y las diferentes=20 tradiciones orientales, es necesario reafirmar el sentido profundo = del=20 celibato sacerdotal, considerado con raz=F3n como una riqueza = inestimable y=20 confirmado por la praxis oriental de elegir como obispos s=F3lo = entre los=20 que viven el celibato, y que tiene en gran estima la opci=F3n por = el=20 celibato que hacen numerosos presb=EDteros. En efecto, esta = opci=F3n del=20 sacerdote es una expresi=F3n peculiar de la entrega que lo = configura con=20 Cristo y de la entrega exclusiva de s=ED mismo por el Reino de = Dios.[75] El hecho de que Cristo mismo, sacerdote = para=20 siempre, viviera su misi=F3n hasta el sacrificio de la cruz en = estado de=20 virginidad es el punto de referencia seguro para entender el = sentido de la=20 tradici=F3n de la Iglesia latina a este respecto. As=ED pues, no = basta con=20 comprender el celibato sacerdotal en t=E9rminos meramente = funcionales. En=20 realidad, representa una especial configuraci=F3n con el estilo de = vida del=20 propio Cristo. Dicha opci=F3n es ante todo esponsal; es una = identificaci=F3n=20 con el coraz=F3n de Cristo Esposo que da la vida por su Esposa. = Junto con la=20 gran tradici=F3n eclesial, con el Concilio Vaticano II[76] y con los Sumos Pont=EDfices = predecesores m=EDos,[77] reafirmo la belleza y la importancia de = una vida=20 sacerdotal vivida en el celibato, como signo que expresa la = dedicaci=F3n=20 total y exclusiva a Cristo, a la Iglesia y al Reino de Dios, y = confirmo=20 por tanto su car=E1cter obligatorio para la tradici=F3n latina. El = celibato=20 sacerdotal, vivido con madurez, alegr=EDa y entrega, es una = grand=EDsima=20 bendici=F3n para la Iglesia y para la sociedad misma.

Escasez de clero y pastoral=20 vocacional

25. A prop=F3sito del v=EDnculo = entre el=20 sacramento del Orden y la Eucarist=EDa, el S=EDnodo reflexion=F3 = sobre la=20 preocupaci=F3n que ocasiona en muchas di=F3cesis la escasez de = sacerdotes.=20 Esto no s=F3lo ocurre en algunas zonas de primera = evangelizaci=F3n, sino=20 tambi=E9n en muchos pa=EDses de larga tradici=F3n cristiana. = Ciertamente, una=20 distribuci=F3n del clero m=E1s equitativa favorecer=EDa la = soluci=F3n del=20 problema. Es preciso, adem=E1s, hacer un trabajo de = sensibilizaci=F3n capilar.=20 Los Obispos han de implicar a los Institutos de Vida consagrada y = a las=20 nuevas realidades eclesiales en las necesidades pastorales, = respetando su=20 carisma propio, y pedir a todos los miembros del clero una mayor=20 disponibilidad para servir a la Iglesia all=ED d=F3nde sea = necesario, aunque=20 comporte sacrificio.[78] En el S=EDnodo se ha discutido tambi=E9n = sobre las=20 iniciativas pastorales que se han de emprender para favorecer, = sobre todo=20 en los j=F3venes, la apertura interior a la vocaci=F3n sacerdotal. = Esta=20 situaci=F3n no se puede solucionar con simples medidas = pragm=E1ticas. Se ha de=20 evitar que los Obispos, movidos por comprensibles preocupaciones = por la=20 falta de clero, omitan un adecuado discernimiento vocacional y = admitan a=20 la formaci=F3n espec=EDfica, y a la ordenaci=F3n, candidatos sin = los requisitos=20 necesarios para el servicio sacerdotal.[79] Un clero no suficientemente formado, = admitido a la=20 ordenaci=F3n sin el debido discernimiento, dif=EDcilmente podr=E1 = ofrecer un=20 testimonio adecuado para suscitar en otros el deseo de = corresponder con=20 generosidad a la llamada de Cristo. La pastoral vocacional, en = realidad,=20 tiene que implicar a toda la comunidad cristiana en todos sus = =E1mbitos.[80] Obviamente, en este trabajo pastoral = capilar se=20 incluye tambi=E9n la acci=F3n de sensibilizaci=F3n de las = familias, a menudo=20 indiferentes si no contrarias incluso a la hip=F3tesis de la = vocaci=F3n=20 sacerdotal. Que se abran con generosidad al don de la vida y = eduquen a los=20 hijos a ser disponibles ante la voluntad de Dios. En s=EDntesis, = hace falta=20 sobre todo tener la valent=EDa de proponer a los j=F3venes la = radicalidad del=20 seguimiento de Cristo, mostrando su atractivo.

Gratitud y = esperanza

26. Es necesario tener mayor fe y = esperanza en=20 la iniciativa divina. Aunque en algunas regiones haya escasez de = clero,=20 nunca debe faltar la confianza en que Cristo seguir=E1 suscitando = hombres=20 que, dejando cualquier otra ocupaci=F3n, se dediquen totalmente a = la=20 celebraci=F3n de los sagrados misterios, a la predicaci=F3n del = Evangelio y al=20 ministerio pastoral. Deseo aprovechar esta ocasi=F3n para dar las = gracias,=20 en nombre de la Iglesia entera, a todos los Obispos y = presb=EDteros que=20 desempe=F1an fielmente su propia misi=F3n con dedicaci=F3n y = entrega.=20 Naturalmente, el agradecimiento de la Iglesia se dirige tambi=E9n = a los=20 di=E1conos, a los cuales se les imponen las manos =AB no para el = sacerdocio=20 sino para el servicio =BB.[81] Como ha recomendado la Asamblea del = S=EDnodo,=20 expreso un agradecimiento especial a los presb=EDteros fidei = donum,=20 que con competencia y generosa dedicaci=F3n, sin escatimar = energ=EDas en el=20 servicio a la misi=F3n de la Iglesia, edifican la comunidad = anunciando la=20 Palabra de Dios y partiendo el Pan de Vida.[82] Por =FAltimo, hay que dar gracias a Dios = por tantos=20 sacerdotes que han sufrido hasta el sacrificio de la propia vida = por=20 servir a Cristo. En ellos se ve de manera elocuente lo que = significa ser=20 sacerdote hasta el fin. Se trata de testimonios conmovedores que = pueden=20 impulsar a muchos j=F3venes a seguir a Cristo y a dar su vida por = los dem=E1s,=20 encontrando as=ED la vida verdadera.

V. Eucarist=EDa y = Matrimonio

Eucarist=EDa, sacramento=20 esponsal

27. La Eucarist=EDa, sacramento de = la caridad,=20 muestra una relaci=F3n particular con el amor entre el hombre y la = mujer=20 unidos en matrimonio. Profundizar en esta relaci=F3n es una = necesidad propia=20 de nuestro tiempo.[83] El Papa Juan Pablo II afirm=F3 en = numerosas=20 ocasiones el car=E1cter esponsal de la Eucarist=EDa y su = relaci=F3n peculiar con=20 el sacramento del Matrimonio: =AB La Eucarist=EDa es el sacramento = de nuestra=20 redenci=F3n. Es el sacramento del Esposo, de la Esposa =BB.[84] Por otra parte, =AB toda la vida = cristiana est=E1=20 marcada por el amor esponsal de Cristo y de la Iglesia. Ya el = Bautismo,=20 que introduce en el Pueblo de Dios, es un misterio nupcial. Es, = por as=ED=20 decirlo, como el ba=F1o de bodas que precede al banquete de bodas, = la=20 Eucarist=EDa =BB.[85] La Eucarist=EDa corrobora de manera = inagotable la=20 unidad y el amor indisolubles de cada Matrimonio cristiano. En = =E9l, por=20 medio del sacramento, el v=EDnculo conyugal se encuentra = intr=EDnsecamente=20 ligado a la unidad eucar=EDstica entre Cristo esposo y la Iglesia = esposa=20 (cf. Ef 5,31-32). El consentimiento rec=EDproco que marido = y mujer se=20 dan en Cristo, y que los constituye en comunidad de vida y amor, = tiene=20 tambi=E9n una dimensi=F3n eucar=EDstica. En efecto, en la = teolog=EDa paulina, el=20 amor esponsal es signo sacramental del amor de Cristo a su = Iglesia, un=20 amor que alcanza su punto culminante en la Cruz, expresi=F3n de = sus =AB=20 nupcias =BB con la humanidad y, al mismo tiempo, origen y centro = de la=20 Eucarist=EDa. Por eso, la Iglesia manifiesta una cercan=EDa = espiritual=20 particular a todos los que han fundado sus familias en el = sacramento del=20 Matrimonio.[86] La familia =97iglesia dom=E9stica[87]=97 es un =E1mbito primario de la vida de = la Iglesia,=20 especialmente por el papel decisivo respecto a la educaci=F3n = cristiana de=20 los hijos.[88] En este contexto, el S=EDnodo ha = recomendado tambi=E9n=20 destacar la misi=F3n singular de la mujer en la familia y en la = sociedad,=20 una misi=F3n que debe ser defendida, salvaguardada y promovida.[89] Ser esposa y madre es una realidad = imprescindible=20 que nunca debe ser menospreciada.

Eucarist=EDa y unidad del=20 matrimonio

28. Precisamente a la luz de esta = relaci=F3n=20 intr=EDnseca entre matrimonio, familia y Eucarist=EDa se pueden = considerar=20 algunos problemas pastorales. El v=EDnculo fiel, indisoluble y = exclusivo que=20 une a Cristo con la Iglesia, y que tiene su expresi=F3n = sacramental en la=20 Eucarist=EDa, se corresponde con el dato antropol=F3gico = originario seg=FAn el=20 cual el hombre debe estar unido de modo definitivo a una sola = mujer y=20 viceversa (cf. Gn 2,24; Mt 19,5). En este orden de = ideas, el=20 S=EDnodo de los Obispos ha afrontado el tema de la praxis pastoral = respecto=20 a quien, proviniendo de culturas en que se practica la poligamia, = se=20 encuentra con el anuncio del Evangelio. A quienes se hallan en = dicha=20 situaci=F3n, y se abren a la fe cristiana, se les debe ayudar a = integrar su=20 proyecto humano en la novedad radical de Cristo. En el proceso del = catecumenado, Cristo los asiste en su condici=F3n espec=EDfica y = los llama a=20 la plena verdad del amor a trav=E9s de las renuncias necesarias, = con vistas=20 a la comuni=F3n eclesial perfecta. La Iglesia los acompa=F1a con = una pastoral=20 llena de comprensi=F3n y tambi=E9n de firmeza,[90] sobre todo ense=F1=E1ndoles la luz de = los misterios=20 cristianos que se refleja en la naturaleza y los afectos=20 humanos.

Eucarist=EDa e = indisolubilidad del=20 matrimonio

29. Puesto que la Eucarist=EDa = expresa el amor=20 irreversible de Dios en Cristo por su Iglesia, se entiende por = qu=E9 ella=20 requiere, en relaci=F3n con el sacramento del Matrimonio, esa=20 indisolubilidad a la que aspira todo verdadero amor.[91] Por tanto, est=E1 m=E1s que justificada = la atenci=F3n=20 pastoral que el S=EDnodo ha dedicado a las situaciones dolorosas = en que se=20 encuentran no pocos fieles que, despu=E9s de haber celebrado el = sacramento=20 del Matrimonio, se han divorciado y contra=EDdo nuevas nupcias. Se = trata de=20 un problema pastoral dif=EDcil y complejo, una verdadera plaga en = el=20 contexto social actual, que afecta de manera creciente incluso a = los=20 ambientes cat=F3licos. Los Pastores, por amor a la verdad, est=E1n = obligados a=20 discernir bien las diversas situaciones, para ayudar = espiritualmente de=20 modo adecuado a los fieles implicados.[92] El S=EDnodo de los Obispos ha confirmado = la praxis=20 de la Iglesia, fundada en la Sagrada Escritura (cf. Mc = 10,2-12), de=20 no admitir a los sacramentos a los divorciados casados de nuevo, = porque su=20 estado y su condici=F3n de vida contradicen objetivamente esa = uni=F3n de amor=20 entre Cristo y la Iglesia que se significa y se actualiza en la=20 Eucarist=EDa. Sin embargo, los divorciados vueltos a casar, a = pesar de su=20 situaci=F3n, siguen perteneciendo a la Iglesia, que los sigue con = especial=20 atenci=F3n, con el deseo de que, dentro de lo posible, cultiven un = estilo de=20 vida cristiano mediante la participaci=F3n en la santa Misa, = aunque sin=20 comulgar, la escucha de la Palabra de Dios, la Adoraci=F3n = eucar=EDstica, la=20 oraci=F3n, la participaci=F3n en la vida comunitaria, el di=E1logo = con un=20 sacerdote de confianza o un director espiritual, la entrega a = obras de=20 caridad, de penitencia, y la tarea de educar a los = hijos.

Donde existan dudas leg=EDtimas = sobre la validez=20 del Matrimonio sacramental contra=EDdo, se debe hacer todo lo = necesario para=20 averiguar su fundamento. Es preciso tambi=E9n asegurar, con pleno = respeto=20 del derecho can=F3nico,[93] que haya tribunales eclesi=E1sticos en = el=20 territorio, su car=E1cter pastoral, as=ED como su correcta y = pronta=20 actuaci=F3n.[94] En cada di=F3cesis ha de haber un = n=FAmero suficiente=20 de personas preparadas para el adecuado funcionamiento de los = tribunales=20 eclesi=E1sticos. Recuerdo que =AB es una obligaci=F3n grave hacer = que la=20 actividad institucional de la Iglesia en los tribunales sea cada = vez m=E1s=20 cercana a los fieles =BB.[95] Sin embargo, se ha de evitar que la = preocupaci=F3n=20 pastoral sea interpretada como una contraposici=F3n con el = derecho. M=E1s bien=20 se debe partir del presupuesto de que el amor por la verdad = es el=20 punto de encuentro fundamental entre el derecho y la pastoral: en = efecto,=20 la verdad nunca es abstracta, sino que =AB se integra en el = itinerario=20 humano y cristiano de cada fiel =BB.[96] Por esto, cuando no se reconoce la = nulidad del=20 v=EDnculo matrimonial y se dan las condiciones objetivas que hacen = la=20 convivencia irreversible de hecho, la Iglesia anima a estos fieles = a=20 esforzarse por vivir su relaci=F3n seg=FAn las exigencias de la = ley de Dios,=20 como amigos, como hermano y hermana; as=ED podr=E1n acercarse a la = mesa=20 eucar=EDstica, seg=FAn las disposiciones previstas por la praxis = eclesial.=20 Para que semejante camino sea posible y produzca frutos, debe = contar con=20 la ayuda de los pastores y con iniciativas eclesiales apropiadas, = evitando=20 en todo caso la bendici=F3n de estas relaciones, para que no = surjan=20 confusiones entre los fieles sobre del valor del matrimonio.[97]

Debido a la complejidad del = contexto cultural=20 en que vive la Iglesia en muchos pa=EDses, el S=EDnodo recomienda = tener el=20 m=E1ximo cuidado pastoral en la formaci=F3n de los novios y en la = verificaci=F3n=20 previa de sus convicciones sobre los compromisos irrenunciables = para la=20 validez del sacramento del Matrimonio. Un discernimiento serio = sobre este=20 punto podr=E1 evitar que los dos j=F3venes, movidos por impulsos = emotivos o=20 razones superficiales, asuman responsabilidades que luego no = sabr=EDan=20 respetar.[98] El bien que la Iglesia y toda la = sociedad esperan=20 del Matrimonio, y de la familia fundada en =E9l, es demasiado = grande como=20 para no ocuparse a fondo de este =E1mbito pastoral espec=EDfico. = Matrimonio y=20 familia son instituciones que deben ser promovidas y protegidas de = cualquier equ=EDvoco posible sobre su aut=E9ntica verdad, porque = el da=F1o que=20 se les hace provoca de hecho una herida a la convivencia humana = como=20 tal.

Eucarist=EDa y = escatolog=EDa

Eucarist=EDa: don al hombre = en=20 camino

30. Si es cierto que los = sacramentos son una=20 realidad propia de la Iglesia peregrina en el tiempo[99] hacia la plena manifestaci=F3n de la = victoria de=20 Cristo resucitado, tambi=E9n es igualmente cierto que, = especialmente en la=20 liturgia eucar=EDstica, se nos da a pregustar el cumplimiento = escatol=F3gico=20 hacia el cual se encamina todo hombre y toda la creaci=F3n (cf. = Rm=20 8,19 ss.). El hombre ha sido creado para la felicidad eterna y = verdadera,=20 que s=F3lo el amor de Dios puede dar. Pero nuestra libertad herida = se=20 perder=EDa si no fuera posible experimentar, ya desde ahora, algo = del=20 cumplimiento futuro. Por otra parte, todo hombre, para poder = caminar en la=20 direcci=F3n correcta, necesita ser orientado hacia la meta final. = Esta meta=20 =FAltima, en realidad, es el mismo Cristo Se=F1or, vencedor del = pecado y la=20 muerte, que se nos hace presente de modo especial en la = Celebraci=F3n=20 eucar=EDstica. De este modo, a=FAn siendo todav=EDa como =AB = extranjeros y=20 forasteros =BB (1 P 2,11) en este mundo, participamos ya = por la fe de=20 la plenitud de la vida resucitada. El banquete eucar=EDstico, = revelando su=20 dimensi=F3n fuertemente escatol=F3gica, viene en ayuda de nuestra = libertad en=20 camino.

El banquete=20 escatol=F3gico

31. Reflexionando sobre este = misterio, podemos=20 decir que, con su venida, Jes=FAs se puso en relaci=F3n con la = expectativa del=20 pueblo de Israel, de toda la humanidad y, en el fondo, de la = creaci=F3n=20 misma. Con el don de s=ED mismo, inaugur=F3 objetivamente el = tiempo=20 escatol=F3gico. Cristo vino para congregar al Pueblo de Dios = disperso=20 (cf. Jn 11,52), manifestando claramente la intenci=F3n de = reunir la=20 comunidad de la alianza, para llevar a cumplimiento las promesas = que Dios=20 hizo a los antiguos padres (cf. Jr 23,3; 31,10; Lc = 1,55.70).=20 En la llamada de los Doce, que tiene una clara relaci=F3n con las = doce=20 tribus de Israel, y en el mandato que les dio en la =FAltima Cena, = antes de=20 su Pasi=F3n redentora, de celebrar su memorial, Jes=FAs ha = manifestado que=20 quer=EDa trasladar a toda la comunidad fundada por =C9l la tarea = de ser, en la=20 historia, signo e instrumento de esa reuni=F3n escatol=F3gica, = iniciada en =C9l.=20 As=ED pues, en cada Celebraci=F3n eucar=EDstica se realiza = sacramentalmente la=20 reuni=F3n escatol=F3gica del Pueblo de Dios. El banquete = eucar=EDstico es para=20 nosotros anticipaci=F3n real del banquete final, anunciado por los = profetas=20 (cf. Is 25,6-9) y descrito en el Nuevo Testamento como =AB = las bodas=20 del cordero =BB (Ap 19,7-9), que se ha de celebrar en la = alegr=EDa de=20 la comuni=F3n de los santos.[100]

Oraci=F3n por los=20 difuntos

32. La Celebraci=F3n = eucar=EDstica, en la que=20 anunciamos la muerte del Se=F1or, proclamamos su resurrecci=F3n, = en la espera=20 de su venida, es prenda de la gloria futura en la que ser=E1n = glorificados=20 tambi=E9n nuestros cuerpos. La esperanza de la resurrecci=F3n de = la carne y la=20 posibilidad de encontrarnos de nuevo, cara a cara, con quienes nos = han=20 precedido en el signo de la fe, se fortalece en nosotros mediante = la=20 celebraci=F3n del Memorial de nuestra salvaci=F3n. En esta = perspectiva, junto=20 con los Padres sinodales, quisiera recordar a todos los fieles la=20 importancia de la oraci=F3n de sufragio por los difuntos, y en = particular la=20 celebraci=F3n de santas Misas por ellos,[101] para que, una vez purificados, lleguen = a la=20 visi=F3n beat=EDfica de Dios. Al descubrir la dimensi=F3n = escatol=F3gica que tiene=20 la Eucarist=EDa, celebrada y adorada, se nos ayuda en nuestro = camino y se=20 nos conforta con la esperanza de la gloria (cf. Rm 5,2; = Tt=20 2,13).

Eucarist=EDa y la Virgen=20 Mar=EDa

33. La relaci=F3n entre la = Eucarist=EDa y cada=20 sacramento, y el significado escatol=F3gico de los santos = Misterios, ofrecen=20 en su conjunto el perfil de la vida cristiana, llamada a ser en = todo=20 momento culto espiritual, ofrenda de s=ED misma agradable a Dios. = Y si bien=20 es cierto que todos nosotros estamos todav=EDa en camino hacia el = pleno=20 cumplimiento de nuestra esperanza, esto no quita que se pueda = reconocer ya=20 ahora, con gratitud, que todo lo que Dios nos ha dado encuentra=20 realizaci=F3n perfecta en la Virgen Mar=EDa, Madre de Dios y Madre = nuestra: su=20 Asunci=F3n al cielo en cuerpo y alma es para nosotros un signo de = esperanza=20 segura, ya que, como peregrinos en el tiempo, nos indica la meta=20 escatol=F3gica que el sacramento de la Eucarist=EDa nos hace = pregustar ya=20 desde ahora.

En Mar=EDa Sant=EDsima vemos = tambi=E9n perfectamente=20 realizado el modo sacramental con que Dios, en su iniciativa = salvadora, se=20 acerca e implica a la criatura humana. Mar=EDa de Nazaret, desde = la=20 Anunciaci=F3n a Pentecost=E9s, aparece como la persona cuya = libertad est=E1=20 totalmente disponible a la voluntad de Dios. Su Inmaculada = Concepci=F3n se=20 manifiesta claramente en la docilidad incondicional a la Palabra = divina.=20 La fe obediente es la forma que asume su vida en cada instante = ante la=20 acci=F3n de Dios. La Virgen, siempre a la escucha, vive en plena = sinton=EDa=20 con la voluntad divina; conserva en su coraz=F3n las palabras que = le vienen=20 de Dios y, formando con ellas como un mosaico, aprende a = comprenderlas m=E1s=20 a fondo (cf. Lc 2,19.51). Mar=EDa es la gran creyente que, = llena de=20 confianza, se pone en las manos de Dios, abandon=E1ndose a su = voluntad.[102] Este misterio se intensifica hasta a = llegar a la=20 total implicaci=F3n en la misi=F3n redentora de Jes=FAs. Como = afirm=F3 el Concilio=20 Vaticano II, =AB la Bienaventurada Virgen avanz=F3 en la = peregrinaci=F3n de la=20 fe y mantuvo fielmente la uni=F3n con su Hijo hasta la cruz. = All=ED, por=20 voluntad de Dios, estuvo de pie (cf. Jn 19,25), sufri=F3 = intensamente=20 con su Hijo y se uni=F3 a su sacrificio con coraz=F3n de Madre = que, llena de=20 amor, daba su consentimiento a la inmolaci=F3n de su Hijo como = v=EDctima.=20 Finalmente, Jesucristo, agonizando en la cruz, la dio como madre = al=20 disc=EDpulo con estas palabras: Mujer, ah=ED tienes a tu hijo = =BB.[103] Desde la Anunciaci=F3n hasta la Cruz, = Mar=EDa es=20 aqu=E9lla que acoge la Palabra que se hizo carne en ella y que = enmudece en=20 el silencio de la muerte. Finalmente, ella es quien recibe en sus = brazos=20 el cuerpo entregado, ya ex=E1nime, de Aqu=E9l que de verdad ha = amado a los=20 suyos =AB hasta el extremo =BB (Jn 13,1).

Por esto, cada vez que en la = Liturgia=20 eucar=EDstica nos acercamos al Cuerpo y Sangre de Cristo, nos = dirigimos=20 tambi=E9n a Ella que, adhiri=E9ndose plenamente al sacrificio de = Cristo, lo ha=20 acogido para toda la Iglesia. Los Padres sinodales han afirmado = que =AB=20 Mar=EDa inaugura la participaci=F3n de la Iglesia en el sacrificio = del=20 Redentor =BB.[104] Ella es la Inmaculada que acoge=20 incondicionalmente el don de Dios y, de esa manera, se asocia a la = obra de=20 la salvaci=F3n. Mar=EDa de Nazaret, icono de la Iglesia naciente, = es el modelo=20 de c=F3mo cada uno de nosotros est=E1 llamado a recibir el don que = Jes=FAs hace=20 de s=ED mismo en la Eucarist=EDa.

 

SEGUNDA=20 PARTE

EUCARIST=CDA,
MISTERIO QUE = SE HA DE=20 CELEBRAR

=ABOs aseguro que no fue = Mois=E9s quien os=20 dio el pan del cielo,
sino que es mi Padre el que os da el = verdadero=20 pan del cielo=BB (Jn 6,32)

Lex orandi y lex=20 credendi

34. El S=EDnodo de los Obispos ha = reflexionado=20 mucho sobre la relaci=F3n intr=EDnseca entre fe eucar=EDstica y = celebraci=F3n,=20 poniendo de relieve el nexo entre lex orandi y lex = credendi,=20 y subrayando la primac=EDa de la acci=F3n lit=FArgica. Es = necesario vivir=20 la Eucarist=EDa como misterio de la fe celebrado aut=E9nticamente, = teniendo=20 conciencia clara de que =AB el intellectus fidei est=E1 = originariamente=20 siempre en relaci=F3n con la acci=F3n lit=FArgica de la Iglesia = =BB.[105] En este =E1mbito, la reflexi=F3n = teol=F3gica nunca=20 puede prescindir del orden sacramental instituido por Cristo = mismo. Por=20 otra parte, la acci=F3n lit=FArgica nunca puede ser considerada = gen=E9ricamente,=20 prescindiendo del misterio de la fe. En efecto, la fuente de = nuestra fe y=20 de la liturgia eucar=EDstica es el mismo acontecimiento: el don = que Cristo=20 ha hecho de s=ED mismo en el Misterio pascual.

Belleza y = liturgia

35. La relaci=F3n entre el = misterio cre=EDdo y=20 celebrado se manifiesta de modo peculiar en el valor teol=F3gico y = lit=FArgico=20 de la belleza. En efecto, la liturgia, como tambi=E9n la = Revelaci=F3n=20 cristiana, est=E1 vinculada intr=EDnsecamente con la belleza: = es veritatis=20 splendor. En la liturgia resplandece el Misterio pascual = mediante el=20 cual Cristo mismo nos atrae hacia s=ED y nos llama a la = comuni=F3n. En Jes=FAs,=20 como sol=EDa decir san Buenaventura, contemplamos la belleza y el = fulgor de=20 los or=EDgenes.[106] Este atributo al que nos referimos no = es mero=20 esteticismo sino el modo en que nos llega, nos fascina y nos = cautiva la=20 verdad del amor de Dios en Cristo, haci=E9ndonos salir de nosotros = mismos y=20 atray=E9ndonos as=ED hacia nuestra verdadera vocaci=F3n: el = amor.[107] Ya en la creaci=F3n, Dios se deja = entrever en la=20 belleza y la armon=EDa del cosmos (cf. Sb 13,5; Rm = 1,19-20).=20 Encontramos despu=E9s en el Antiguo Testamento grandes signos del = esplendor=20 de la potencia de Dios, que se manifiesta con su gloria a trav=E9s = de los=20 prodigios obrados en el pueblo elegido (cf. Ex 14; 16,10; = 24,12-18;=20 Nm 14,20-23). En el Nuevo Testamento se llega = definitivamente a=20 esta epifan=EDa de belleza en la revelaci=F3n de Dios en = Jesucristo.[108] =C9l es la plena manifestaci=F3n de la = gloria=20 divina. En la glorificaci=F3n del Hijo resplandece y se comunica = la gloria=20 del Padre (cf. Jn 1,14; 8,54; 12,28; 17,1). Sin embargo, = esta=20 belleza no es una simple armon=EDa de formas; =AB el m=E1s bello = de los hombres=20 =BB (Sal 45[44],33) es tambi=E9n, misteriosamente, quien no = tiene =AB=20 aspecto atrayente, despreciado y evitado por los hombres [...], = ante el=20 cual se ocultan los rostros =BB (Is 53,2). Jesucristo nos = ense=F1a c=F3mo=20 la verdad del amor sabe tambi=E9n transfigurar el misterio oscuro = de la=20 muerte en la luz radiante de la resurrecci=F3n. Aqu=ED el = resplandor de la=20 gloria de Dios supera toda belleza mundana. La verdadera belleza = es el=20 amor de Dios que se ha revelado definitivamente en el Misterio=20 pascual.

La belleza de la liturgia es parte = de este=20 misterio; es expresi=F3n eminente de la gloria de Dios y, en = cierto sentido,=20 un asomarse del Cielo sobre la tierra. El memorial del sacrificio = redentor=20 lleva en s=ED mismo los rasgos de aquel resplandor de Jes=FAs del = cual nos han=20 dado testimonio Pedro, Santiago y Juan cuando el Maestro, de = camino hacia=20 Jerusal=E9n, quiso transfigurarse ante ellos (cf. Mc 9,2). = La=20 belleza, por tanto, no es un elemento decorativo de la acci=F3n = lit=FArgica;=20 es m=E1s bien un elemento constitutivo, ya que es un atributo de = Dios mismo=20 y de su revelaci=F3n. Conscientes de todo esto, hemos de poner = gran atenci=F3n=20 para que la acci=F3n lit=FArgica resplandezca seg=FAn su propia=20 naturaleza.

La = celebraci=F3n=20 eucar=EDstica,
obra del =ABChristus totus=BB

Christus totus in capite et = in=20 corpore

36. La belleza intr=EDnseca de la = liturgia tiene=20 como sujeto propio a Cristo resucitado y glorificado en el = Esp=EDritu Santo=20 que, en su actuaci=F3n, incluye a la Iglesia.[109] En esta perspectiva, es muy sugestivo = recordar=20 las palabras de san Agust=EDn que describen elocuentemente esta = din=E1mica de=20 fe propia de la Eucarist=EDa. El gran santo de Hipona, = refiri=E9ndose=20 precisamente al Misterio eucar=EDstico, pone de relieve c=F3mo = Cristo mismo=20 nos asimila a s=ED: =AB Este pan que vosotros veis sobre el altar, = santificado=20 por la palabra de Dios, es el cuerpo de Cristo. Este c=E1liz, = mejor dicho,=20 lo que contiene el c=E1liz, santificado por la palabra de Dios, es = sangre de=20 Cristo. Por medio de estas cosas quiso el Se=F1or dejarnos su = cuerpo y=20 sangre, que derram=F3 para la remisi=F3n de nuestros pecados. Si = lo hab=E9is=20 recibido dignamente, vosotros sois eso mismo que hab=E9is recibido = =BB.[110] Por lo tanto, =AB no s=F3lo nos hemos = convertido en=20 cristianos, sino en Cristo mismo =BB.[111] As=ED podemos contemplar la acci=F3n = misteriosa de=20 Dios que comporta la unidad profunda entre nosotros y el Se=F1or = Jes=FAs: =AB En=20 efecto, no se ha de creer que Cristo est=E9 en la cabeza sin estar = tambi=E9n=20 en el cuerpo, sino que est=E1 enteramente en la cabeza y en el = cuerpo =BB.[112]

Eucarist=EDa y Cristo=20 resucitado

37. Puesto que la liturgia = eucar=EDstica es=20 esencialmente actio Dei que nos une a Jes=FAs a trav=E9s = del Esp=EDritu,=20 su fundamento no est=E1 sometido a nuestro arbitrio ni puede ceder = a la=20 presi=F3n de la moda del momento. En esto tambi=E9n es v=E1lida la = afirmaci=F3n=20 indiscutible de san Pablo: =AB Nadie puede poner otro cimiento = fuera del ya=20 puesto, que es Jesucristo =BB (1 Co 3,11). El Ap=F3stol de = los gentiles=20 nos asegura adem=E1s que, por lo que se refiere a la Eucarist=EDa, = no nos=20 transmite su doctrina personal, sino lo que =E9l, a su vez, = recibi=F3 (cf.=20 1 Co 11,23). En efecto, la celebraci=F3n de la Eucarist=EDa = implica la=20 Tradici=F3n viva. A partir de la experiencia del Resucitado y de = la efusi=F3n=20 del Esp=EDritu Santo, la Iglesia celebra el Sacrificio = eucar=EDstico=20 obedeciendo el mandato de Cristo. Por este motivo, al inicio, la = comunidad=20 cristiana se re=FAne el d=EDa del Se=F1or para la fractio = panis. El d=EDa=20 en que Cristo resucit=F3 de entre los muertos, el domingo, es = tambi=E9n el=20 primer d=EDa de la semana, el d=EDa que seg=FAn la tradici=F3n = veterotestamentaria=20 representaba el principio de la creaci=F3n. Ahora, el d=EDa de la = creaci=F3n se=20 ha convertido en el d=EDa de la =AB nueva creaci=F3n =BB, el d=EDa = de nuestra=20