-
|
Al
Hno. Rafael
- Tu
corto tiempo en la "Trapa"
- Fue
de una grande vivencia
- En
que tuviste experiencia
- De
Dios que tu mente empapa.
- Fuiste
cual ave que escapa
- De
la red del cazador
- En
vuelo arrebatador
- Hacia
las grandes alturas
- Huyendo
de las presuras
- De
este mundo engañador
-
- Caro
Hermano Rafael
- Dios
te envuelve en su silencio
- Y
en ti connoto y presencio
- El
llamear del clavel.
-
- Fuiste
en todo siempre fiel
- A
la voz de tu conciencia
- Que
era grito y exigencia
- De
entregarte a Dios de lleno
- Arrojándote
en su seno,
- Luz
de infinita sapiencia.
Porfirio
Martínez G.
|
|
3ª
CONFERENCIA
|
|
En
esta primera conferencia vamos a exponer lo que
pudiéramos llamar: "el esquema del
edificio espiritual del Beato Rafael",
según el P. Teófilo.
Hay
un detalle que no aparece en ninguna de las
biografías que se han escrito a pesar de
que una sido varias. Una de ellas es la que
escribió el P. Paulino Beltrame
Quattrocchi, titulada "Fascinado por el
Absoluto", que en aquel momento era Postulador
General de los Cistercienses. Otra fue la obra
del P. Gonzalo Mª Fernández antiguo
abad de San Isidro, y que tampoco habla de ese
detalle; una tercera fue la excelente y
magnífica obra teológica de
Francisco Cerro Chaves que verificó en la
Gregoriana para conseguir el
doctorado.
¿Por
qué no aparece este detalle que les voy a
decir? Sencillamente por no haber estudiado las
fuentes, o sea los escritos del P.
Teófilo de manera
sistemática.
Es
en los Boletines, es decir, en ese
"Boletín Informativo" que ustedes conocen
y que inauguró el P. Teófilo en
abril del año 1963, donde fue escribiendo
cosas durante treinta años, estudiando la
persona del Hermano Rafael, cómo vio su
evolución y desarrollo
espiritual.
Pues
bien, les voy a repartir una copia de este
esquema, que es todo un estudio del itinerario
espiritual del Beato, tal como lo vio el P.
Teófilo, o sea la síntesis del
edificio espiritual del Hermano Rafael,
según su confesor y director.
|
ESQUEMA
DEL EDIFICIO ESPIRITUAL DEL HERMANO
RAFAEL
I.-
Los cimientos del edificio o la
génesis de la
vocación
1.
Génesis remota:
infancia y adolescencia (8-18
años), en especial, desde la
primera comunión en Burgos en
1919, hasta terminar el Bachillerato
en el Instituto de Oviedo, en
1929.
2.
Génesis inmediata:
primera juventud (18-22
años)
a)
preparación: en
Ávila los veranos de 1929
y 1930
b)
decisión: en la primera
visita a San Isidro el 21 de
septiembre de 1930
c)
maduración: 1931/1932, con
sendas visitas a San
Isidro
d)
resolución: con
ocasión del episodio de la
Pensión del Callao, en
torno al 15 de noviembre de
1933.
II.-
La primera planta o la "felicidad
sensible" de la entrega (22-23
años)
Los
meses monásticos como novicio:
del 15 de enero al 26 de mayo de 1934,
cuando deja el monasterio por
enfermedad.
III.
Entreplanta o lucha con el "destierro"
y la enfermedad: elegido por Dios como
víctima.
1.
Primera fase: con la
esperanza de reanudar el noviciado
(23 años)
a)
creciente desde junio hasta la
revolución de octubre de
1934
b)
truncada del 21 de noviembre de
1934 (entrevista con el P.
Teófilo que le sugiere el
camino del oblatado)
2.
Segunda fase: ante la nueva
perspectiva del oblatado (23-24
años)
a)
crisis aguda hasta febrero de
1935: los "túneles
navideños" de 1934.
b)
lucha espiritual en primavera y
verano de 1935
(Torrelodones)
c)
resolución de
petición de reingreso como
oblato: (Ávila 9 de
octubre de 1935)
d)
"rápido y seguro progreso"
en el otoño ovetense de
1935: cartas a la tía
María.
IV.
La segunda planta o la
identificación kenótica
con Cristo en al camino del oblatado:
la consumación de su
vocación de víctima
(24-27 años)
1.
Primera fase: un año
de soledad y confirmación en
su "nueva vocación", con
cierto predominio de la luz y del
consuelo (del 11 de enero de 1936,
hasta la última salida el 7
de febrero de 1937)
a)
confirmado en su "despojo" con la
"prueba" del P.
Teófilo
b)
más honda soledad en las
navidades de 1936, tras haber
sido rechazado para el servicio
militar en octubre.
2.
Segunda fase: la
"inmolación" en medio de una
noche cerrada, a trechos luminosa
(desde elide febrero de 1937 hasta
su muerte el 26 de abril de
1938)
a)
maduración del "Fiat" en
Villasandino, del 7 de febrero al
15 de diciembre
b)
vuelta al monasterio por cuarta
vez para morir.
|
a)
Un "doble amor" alimentado en la familia y en la
escuela.
Si
Rafael dejó los estudios de arquitectura,
para ingresar en el Monasterio de San Isidro de
Dueñas, fue para convertirse en un gran
"arquitecto espiritual".
Esta
idea de "arquitectura espiritual, es un
símil que nos recuerda el mismo San
Pedro: "piedras vivas, que vais entrando en la
construcción del templo espiritual"
(1ª Pedro 2, 5); y San Pablo al hablarnos
de la "edificación" de la Iglesia
(lª Cor. 14, 5); y la misma Santa Teresa al
recordar "las distintas "moradas del
Castillo"...,; todas ellas, ideas de la
arquitectura que un nuevo lenguaje no solo al
hablar de un edificio, sino el trabajo que
supone el ir construyendo ordenadamente piso
tras piso y paso tras paso.
Pues
bien, este es el símil que nos recuerda
el P. Teófilo al hablarnos de este joven
arquitecto, que dejó los cartabones y
cartapacios, para dedicarse a construir un
edificio espiritual.
Este
edificio, como pueden ver, tiene unos cimientos
de los que vamos a hablar esta tarde, y que no
son otra cosa que la "génesis
remota":infancia y adolescencia; y
también la "inmediata": primera juventud,
de la vocación de Rafael, para luego
hablar de "la primera planta" o sea, de la
primera entrada de los cuatro meses de vida
monástica, hasta su salida obligada; y
"la entreplanta" o intermedio, que es el tiempo
que pasó enfermo fuera del monasterio,
algo muy importante y fundamental, para poder
tener una visión de conjunto y de la
génesis de su vocación; para
terminar con "la segunda planta" que es todo el
camino que Rafael va a seguir desde que
entró por segunda vez en la Trapa, con
una orientación ya muy específica
y que le va a conducir hasta la entrega plena
con Cristo.
Este
esquema está inspirado en el P.
Teófilo y se deduce de sus
escritos.
La
vida y vocación del Hermano Rafael, tiene
dos grande secciones:
-
una primera parte, desde su entrada en el
monasterio, hasta su salida del
noviciado;
-
y una segunda parte, desde su nueva entrada, con
una visión y una vocación
nuevas.
Pero
antes quiero expresarles, lo acertado que ha
sido, que en este primer encuentro de estudios
sobre Maestros de Espiritualidad" celebrado en
este Centro de Valladolid, se haya dedicado esta
primera sesión al Hermano
Rafael.
Y
digo que es un gran acierto, porque a parte de
la fuerte convocatoria de que goza, el Hermano
Rafael es en este momento, un
actualización muy original, no solo
porque concierta con el modo y la vida de los
Padres y grandes Maestros y místicos
antiguos del siglo XVI, sobre todo con San Juan
de la Cruz, a quien cita con tanta frecuencia, y
del que afirma que "es el Santo en el que
encuentro tantas veces, pensamientos que parecen
escritos para mi"; sino también porque es
una actualización de ese vivir
"sólo para Dios" dentro del contexto de
un siglo XX, tan distinto al XVI; un siglo del
ateísmo más obcecado y del
más empedernido agnosticismo; y es en
medio de este siglo, donde Rafael supo vivir ese
"sólo Dios" de manera tan vital y
absoluta, que le llevó a la muerte a los
27 años; muerte que era también
consecuencia de las grandes tragedias del siglo
XX; siglo de los episodios y violencias
más tremendas de la historia de la
humanidad, de las que el fue testigo, en parte a
causa de los sistemas anticristianos que dieron
lugar al siglo del horror.
Porque
el siglo XX fue el siglo del horror, de las
mayores muertes, de los genocidios más
crueles y de las catástrofes más
espantosas, siendo al mismo tiempo el siglo de
los mayores errores, aunque esto último
no se quiere a veces reconocer.
La
vida del Hermano Rafael es un ejemplo de la vida
mística de la Iglesia, llevada a cabo en
el contexto de un siglo antihumanista, en nombre
del humanismo no cristiano. Vamos pues a ver,
las grandes líneas de este camino seguido
por el Hermano Rafael.
Hay
una cosa que me ha llamado grandemente la
atención, y es: cómo el camino del
Hermano Rafael está marcado por hechos,
personas y acontecimientos
providenciales
Esto
no es algo original en el, ya que todas nuestras
vidas están marcadas por algo que no son
meras casualidades, sino situaciones de un plan
que tiende a un fin, que tiene circunstancias
especiales, y se dirige hacia una meta con
mediaciones también especiales no solo
para esa persona, sino también para otras
muchas, en que se percibe la permisión de
Dios en sus vidas, y que según el P.
Teófilo en la vida del Hermano Rafael
está muy marcado.
Comenzamos
entonces, con el plan remoto de la primera
providencia de Dios que es: la familia y la
escuela.
Ahí
está el origen remoto de la vida
cristiana de Rafael; son las primeras
mediaciones humanas: el se encontró con
una familia de unas características
concretas, cosas que subraya mucho el P.
Teófilo, sobre todo cuando comienza a
investigar lo que había sido la vida de
aquel monje, que el no había conocido,
pero que luego se fue enterando al hablar con su
madre, con las religiosas Esclavas del
Corazón de Jesús, con D. Eugenio
Tamayo y también con los tíos del
Hermano Rafael, viendo de donde venia aquella
obra maestra de la gracia.
¿De
dónde venia?. Venia de una familia que
supo guiar y acompañar el despertar
religioso de su hijo, y luego de aceptar con
gozo, incluso estimular, su entrega a Dios en la
vida monástica.
El
papel de la madre está particularmente
subrayado. Dña Mercedes fue la
protagonista de la formación cristiana de
sus hijos. Algo que en llamó la
atención al P. Teófilo, fue esa
formación materna: lo bien que
acertó de palabra y de obra a iniciar a
sus hijos en la vida sacramental de la
Iglesia.
"Yo
se, escribe, que..., además de
enseñarles los primarios ejercicios de
piedad para que se acostumbraran a rezar con
cariño a Jesús y Maria, les
ayudó a aprender el catecismo
íntegramente de modo que estuvieran
preparados para recibir con mucho fruto
espiritual los Sacramentos de la Penitencia y de
la. Comunión".
Desde
ahí traza el P. Teófilo una
línea que conduce a la vocación
monástica:
"Esto
significa que cuando el niño Rafael...
recibió por primera vez la
Comunión a los ocho años y medio,
estaba plenamente preparado para conocer y amar
a quien iba a recibir; por eso, desde aquel
día..., se estableció un lazo tan
apretado y a la vez tan dulce entre Jesús
y Rafael que, según me aseguró
el mismo cuando ya se acercaba a la meta de
su carrera, no se llegó a romper, ni
siquiera aflojar, en toda su vida... Debido a
esto Rafael buscaba siempre todas las ocasiones
que podía para estar a solas con El...
hasta que por fin logró estabilizar
más sus relaciones intimas y en solitario
bajo las arcadas del recoleto claustro de San
Isidro de Dueñas.
En
la familia se inició, pues, Rafael en el
trato personal con Dios hecho hombre y vivo en
la Eucaristía. Y también,
naturalmente, con aquella de quien el Hijo
eterno tomó su cuerpo humano, con
María. Los sacramentos de Cristo y la
piedad mariana van unidos y se reclaman
mutuamente. El P. Teófilo lo pone de
relieve con frecuencia:
"Tres
potentes resortes impulsaron a Rafael a correr
hacia la cumbre de la santidad: Maria, la
Eucaristía y el Crucifijo. Los dos
primeros avanzaron enlazados desde los albores
de la infancia de Rafael. El tercero
surgió vigoroso y absorbente en la
última etapa de su vida, vida de enfermo,
de víctima.
Sigue
contando otras cosas referentes a la influencia
de la formación de los colegios de los
Jesuitas en la profundización de la
piedad de la piedad mariana de nuestro
Hermano:
"Un
año después ingresó en el
Colegio de la Compañía de
Jesús, donde bien pronto se alistó
como congregante de Maria Inmaculada para poder
disfrutar del privilegio de comulgar todos los
domingos y fiestas, aun estando
enfermo".
De
ahí pues "los dos amores" de la infancia
y de la juventud de Rafael, que, según el
P: Teófilo, están en el origen
más remoto y profundo de su
vocación monástica: el amor, en la
Eucaristía, al Dios encarnado, y a Maria
en la mujer que fue humilde protagonista del
designio divino de hacerse uno de
nosotros.
Dos
amores que se fueron haciendo cada vez
más absorbentes . Y como esos amores
están también en el alma de la
Orden Cisterciense, el P. Teófilo no duda
en afirmar, que ahí está
también la base de la opción
posterior de Rafael por ese concreto camino
monástico.
"Este
doble amor, eucarístico y mariano,
llegaron a cobrar tanta fuerza, llegaron a
hacerse en Rafael tan imprescindibles, que le
impulsaron a entrar en una Orden religiosa cuya
vida litúrgica es intensamente
eucarística y mariana. Rafael no
paró hasta formar parte en las filas de
los hijos de San Bernardo, el melifluo
capellán de María y uno de los
más finos amantes de la Humanidad de
Jesús Hijo de Dios".
A
renglón seguido, el P. Teófilo
afirma con toda rotundidad que no hay razones
más importantes que esos dos amores en la
vocación de Rafael al Cister:
"Estos
dos amores fueron los principales móviles
de su ingreso en la Orden
Cisterciense"
El
cristocentrismo católico, que se halla en
la raíz del monacato y, en concreto en la
vocación monástica de Rafael,
lejos de minusvalorar o menospreciar los
sacramentos, los honra y vive de ellos. Una vida
sacramental adecuada impide el extravío
autosuficiente de la especulación y de la
falsa mística antropocéntrica, que
encerrando al ser humano en sus propias ideas y
deseos, le obstruye el acceso a la fe que da la
vida, o si ya era creyente, acaba por apartarle
de ella.
b)
El carácter de un "Buscador de
Dios"
Cuando
el P. Teófilo se encontró con
Rafael novicio, que era ya una obra maestra de
la gracia, se preocupó de conocer
cómo había sido antes aquel ser
humano que de tal manera se había dejado
modelar por Dios.
Llegado
el momento, buscó en Oviedo lugares y
personas que le hablaran de su Rafael. Pudo ver
la capilla de las religiosas Esclavas del
Corazón de Jesús. Ellas mismas
testificaron que,
"al
llegar a la capilla se postraba de rodillas con
los ojos clavados en el tabernáculo
permaneciendo largo tiempo inmóvil y como
estático, no menos de una hora en dulce
contemplación del Amado".
Otro
testigo cualificado en Oviedo, fue su maestro de
pintura D. Eugenio Tamayo:
"Un
día me acerqué a este pintor
paisajista, y le pregunté qué
recuerdos conservaba de su predilecto
discípulo Rafael. Apenas pronuncié
este nombre, se le humedecieron los ojos,
deslizándose unas furtivas
lágrimas; luego me hizo subir con el al
desván o estudio de pintura, que estaba
en lo más alto de la casa, y llorando me
dijo: Mire padre, ese caballete es el que
usó Rafael. Siempre le recuerdo de pie
frente al mismo, horas y horas de silencio... se
le veía ausentarse de cuanto le rodeaba y
completamente absorto en su trabajo. Ya entonces
vi en el algo especial que me atraía
irresistiblemente..., y al correr de los
años, cuando ya Rafael era un hombre de
una madurez de juicio superior a su edad,
comprendí que aquel espíritu
selectísimo no servía para el
tráfico de la vida vulgar. Algo
había en el que le encaminaba hacia
alturas mayores, y obtuve muy pronto sus
confidencias intimas, siendo yo el primero que
oi de sus labios su deseo de una vida asceta,
silenciosa, aún no definida"
Testimonio
conmovedor. El profesor de Rafael, privilegiado
por éste por su confidencia, por
más que, según parece, no se
mostrara especialmente religioso, percibe en su
discípulo un modo de ser que
podríamos denominar naturalmente
contemplativo.
En
este momento Rafael todavía no
conocía la Trapa ni la Orden
Cisterciense, y solo dijo a su profesor que
deseaba una vida religiosa, que se iría
definiendo, gracias a una serie de
acontecimientos providenciales:
-
providencial había sido el nacer en una
familia cristiana y el estudiar en un colegio de
Jesuitas;
-
providencial el haber tenido a este. maestro con
quien desahogarse;
-
y providencial el haberse encontrado con la vida
trapense, Cisterciense.
¿Cómo
se encontró con ella? En medio de su
carrera.
Pero
el P. Teófilo no se queda ahí, en
algo idealizado, mostrándolo como un
hombre con gran amor a la Eucaristía y
con una sensibilidad contemplativa, natural,
amante del silencio.
Hay
otras cosas, la otra cara de la moneda de las
que otros autores no hablan, por ejemplo, su
tío Polín que escribió "Un
secreto de la Trapa", el primer libro sobre
Rafael el año 1944, seis años
después de su muerte. En el Habla de su
sensibilidad profunda, pero no de sus faltas;
antes bien, niega que las tuviera, y ni
aún defectos de
carácter.
Sin
embargo, hay un .estudio que se hizo con motivo
del 50 aniversario de la muerte del Hermano
Rafael en el que el P. Ismael Bengoechea, ocd.
habla de "Los defectos del Hermano Rafael: amigo
de la "buena vida", refinamiento,
hipersensibilidad etc. (Cfr. "Cistercium"n0 174
de 1988, pags.171-198).
Los
santos no nacen santos, tienen cualidades
magnificas pero tienen también un
carácter especial que les hace capaces de
responder en un momento oportuno a la
invitación de la gracia en sus
vidas.
Dejamos
aquí esta primera parte, para ver
enseguida cómo descubre Rafael la Trapa,
y cuándo decide visitar el
Monasterio.
-
Juan
Antonio Martínez
Camino
-
Secretario
de la Conferencia Episcopal
Española.
|

La fecha del día 9 de abril, fue
anunciada con anticipación por la prensa
y los medios de comunicación. En efecto,
a las 10 de la mañana, los monjes de San
Isidro de Dueñas, se disponían a
cantar la hora de tercia; hora litúrgica
en la que se pide de manera especial, ayuda e
iluminación al Espíritu
Santo.
Este día estuvo presidida por nuestro
Sr. Obispo D. Rafael Palmero Ramos, quien al
término de la cual, procedió a la
Sesión de apertura del Proceso Diocesano
para la Canonización del Beato Rafael,
ante la Comunidad de monjes y una asamblea
numerosa a de fieles.
Compareció el Rvdo. P. Alberico Feliz
Carbajal O.C.S.O. Vicepostulador de la causa de
canonización, según consta por el
mandato procuratorio que exhibe, y pidió
que se procediese a la apertura del proceso
sobre la presunta curación milagrosa
atribuida al Beato Rafael Arnáiz
Barón.
Oída la petición del
Vicepostulador, el Excmo. Sr. Obispo, a
requerimiento del promotor de Justicia,
examinó el mandato procuratorio e hizo
entrega del mismo al Juez Delegado y al Promotor
de Justicia para que inspeccionasen y, no
habiendo nada que oponer al dicho mandato, el
Excmo. Sr. Obispo lo admitió como
legítimo.
Los nombramientos del Proceso fueron los
siguientes:
- -
M.I.Sr. Don Ginés Ampudia Caballero,
Juez Delegado
- -
Rvdo. Sr. D. Antonio García Redondo
Promotor de Justicia
- -
Fr. Juan Javier Martín
Hernández O.C.S.O. Notario
Actuario
- -
Dom. Enrique Trigueros Castillo Abad del
Monasterio Cisterciense de San Isidro de
dueñas, Notario adjunto
- -
Notario "ad casum"de la Curia diocesana Rvdo.
D. José María Gómez
Laso.
Una vez designados los cargos y revisados
los documentos, todos y cada uno prestaron
juramento, estamparon su sello particular, y
señalaron como lugar de las audiencias en
que se han de ejecutar las pruebas, el
Monasterio Cisterciense de San Isidro de
Dueñas. Como días y horas de las
sesiones señalaron todos los días
laborales de la semana, desde las 10 horas de la
mañana a las 18 horas.
Exposición
del "posible milagro" para la
Canonización.
Excelencia
Reverendísima:
En calidad de Vicepostulador, y con plenos
poderes conferidos por la Postuladora General de
la Orden Cisterciense de la Estrecha Observancia
(OCSO), presento a su Excelencia
Reverendísima la siguiente
instancia:
Desde el año 2003 hasta el momento,
como Vd. bien sabe, me ha prestado todo su apoyo
e interés para llegar a comprobar y
seguir estudiando una curación al parecer
"milagrosa" atribuida a la intercesión
del Beato Rafael Arnáiz
Barón.
Y habiendo cumplido todos los requisitos
preliminares, y obtenido su Excelencia el
traslado de poderes de competencia para llevar a
cabo en Proceso en su Diócesis, por la
presente pido que forme y constituya el tribunal
diocesano para proceder a la
investigación canónica del
presunto "milagro".
El tema se relaciona con Dña.
Begoña León Alonso, que
nació el 21 de junio de 1970 en Madrid, y
vive domiciliada en la misma capital de
España, Avenida de los Poblados
número 44, lº B.
Todo comenzó, cuando a los dos meses
de la segunda gestación, tuvo que ser
ingresada en la "Clínica Belén",
que era donde le llevaban el seguimiento
médico. Permaneció allí una
semana por motivo de deshidratación, y
después de las atenciones médicas
pertinentes, todo pareció estabilizarse,
por lo que le dieron de alta, siguiendo en su
casa y en su empleo una vida normal.
Sin embargo a los cinco meses de embarazo,
comenzó a sentir contracciones,
esporádicas al principio, pero constantes
más tarde. Un día yendo al
trabajo, viendo que persistían,
decidió irse al Hospital. Después
de una semana de atenciones, volvió a
casa con un tratamiento para las contracciones y
reposo absoluto.
En vísperas de Navidad,
comenzó con un dolor de cabeza espantoso,
que le hizo pasar toda la noche en vela;
llamando al tocólogo de cabecera,
después de explicarle las
características de la dolencia, le
recetó "paracetamenol", pero sin
resultado positivo, pues el dolor
persistió durante ocho días con
sus noches.
El momento álgido fue el mismo
día de Navidad, 25 de diciembre del 2000:
de repente, durante la comida del medio
día, además del intenso dolor de
cabeza y las repetidas contracciones, se le
presentaron vómitos, diarreas, fuerte
dolor de vientre y un mareo profundo que le
impedía toda seguridad, por lo que
tuvieron que llamar a la ambulancia, pues los
dolores eran insoportables: aquello no era un
parto normal.
|

|
Fue conducida a la "Clínica
Belén", donde el médico
de urgencias le pronosticó
equivocadamente una gastroenteritis.
Avisado el médico titular, vio
que había sufrimiento fetal, por
lo que llamando al Hospital "Gregorio
Marañón" pasó
directamente al quirófano, donde
le hicieron la cesárea. Una vez
terminada, el cirujano se
presentó ante la familia y dijo
al padre de Begoña, que
había nacido una niña y
que estaba sana y bien, pero que
respecto a su hija no había
esperanza.
Había tenido una subida de
tensión altísima llamada
"eclampsia" y no creían que el
corazón aguantara.
|
Se añadió a esto un fallo
hepático; tenía hemorragias
internas por lo cual la ingresaron en
Reanimación, pues sufría el
"Síndrome de Hellp". Cuando
despertó de la anestesia Begoña se
sentía morir y pronto volvió a
quedar inconsciente.
Y fue en este momento álgido de su
gravedad, cuando su mejor amiga, se
enteró de que estaba tan enferma y
comenzó a rezar por ella, y a pedir al
Hermano Rafael por su
salvación.
Mientras tanto, la salud de Begoña
empeoraba, y tuvieron que operarla por segunda
vez. Como los médicos sabían que
corría peligro con la anestesia total,
decidieron operarla tan sólo con la
sedación que tenía ya
puesta.
El momento más crítico se
produce a las cuarenta y ocho horas siguientes a
esta operación quirúrgica urgente,
realizada el 30 de diciembre por la tarde, con
pronóstico fatal, y con mortalidad
esperada del cien por cien. El cuadro
médico estaba resultando aún
más negativo a causa de las hemorragias
internas, a las que acompañaron varios
infartos cerebrales.
Finalmente le dio una "distress
respiratoria", por lo que tuvieron que entubar a
la enferma. Llamaron a la familia y le dijeron
que ya era imposible que siguiera con vida, que
era cuestión de horas o de días,
pero que ya no contasen con ella. La lloraron y
le administraron el último de los
Sacramentos: la Unción de los
enfermos.
Por entonces, una de las amigas, Dña
Josefa Maria González Cueva,
familiarmente "Josefina", visitó el
Monasterio de San Bernardo en Burgos, y
pidió a las monjas que oraran por
Begoña encomendándoselo al Hermano
Rafael, "¡sólo al Hermano
Rafael!".
|

|
El seis de enero, fiesta de la
Epifanía y día de Reyes,
despertó con alegría de
todos, a pesar de estar completamente
entubada. En este estado, lo más
difícil fue el comienzo de la
alimentación. A pesar de todo
siguió en el empeño de
ingerir algún
alimento.
La próxima meta era la de
poder moverse sola; cada día
progresaba un poco más e iba
moviendo mejor las extremidades a pesar
de que aún le era imposible
ponerse en pie.
Los días iban pasando, hasta
que llegó el momento, el
día feliz en que le dieron la
noticia del alta en Reanimación.
En silla de ruedas le acercaron las
enfermeras a la incubadora donde se
hallaba su niña, y al verla
lloró de
alegría.
|
Poco a poco fueron quitando más
cables: el oxigeno, la sonda, el suero, de modo
que ya podía alimentarse por si misma.
Siguieron haciendo infinidad de pruebas y
análisis y el resultado era siempre
positivo y estable: todo su cuerpo y sus
órganos habían estado paralizados
y ahora todo funcionaba bien: ¡era
milagroso!.
Al fin llegó el momento tan
soñado: el 25 de enero de 2001, le
comunicaron que al día siguiente, le
daban definitivamente de alta. Su respuesta fue:
"¡Señor gracias, me voy a casa!"...
Y todo ha ido tan bien que ni en la madre ni en
la niña ha quedado secuela ninguna,
gracias a Dios y al Beato Rafael.
A vista de los hechos expresados, el
infrascrito Vicepostulador, ruega a su
Excelencia Reverendísima, se digne
instruir un Proceso Canónico sobre el
supuesto hecho milagroso, atribuido al dicho
Beato Hermano Rafael Arnáiz Barón,
cuya Canonización es ardientemente
deseada por miles de devotos.
-
Fr. Mª Alberico Feliz
Carbajal
-
Vicepostulador
Después
de exponer una pequeña síntesis
biográfica del Hermano Rafael, de
exhortar el Sr. Obispo a la imitación de
sus virtudes y de dar las gracias el P. Abad a
toda la asamblea, el acto de apertura del
Proceso Diocesano se clausuró cantando el
"Regina Coeli" a la Virgen de la Trapa, como
último ruego a la "Señora", para
que glorifique a Rafael que tanto la
quiso.
|
RUEGO
Con
estos acontecimientos, que pudieran ser
el final de la meta que perseguimos,
que es la canonización de
nuestro Hermano Rafael, queremos llamar
encarecidamente la atención a
nuestros lectores.
Nuestro ruego es de intensificar
nuestra oración en favor de este
evento jubiloso; y junto con la
oración llamar a las puertas de
vuestra caridad en sentido de
generosidad económica, ya que
los gastos en esta última etapa,
no dejan de ser cuantiosos.
Esperamos ser escuchados, y desde este
momento, nuestro agradecimiento
más cordial y
profundo.
|
|
|
Por
haberse celebrado este año a las
6,30, la asistencia a la misa fue mucho
más concurrida que otros
años. Se integraron las
Vísperas, y al final se dio a
besar y venerar la reliquia del
Beato.
Fue
presidida por el P. Abad, y esta fue su
homilía.
|
La
persona del hermano Rafael es una de las figuras
que con el paso del tiempo parece que se va
agrandando, en la medida que se profundiza en
sus escritos y en la medida en que va saliendo
de su monasterio y se va extendiendo a lo largo
de la Iglesia universal, el conocimiento de su
sanidad a través de sus escritos y de la
devoción de tantas personas que se
encomiendan a su intercesión.
Para
nuestra comunidad ha sido siempre una figura
entrañable, diría que
doméstica, corno que casi parece que fue
ayer cuando se le veía caminar por
nuestros claustros o estar confinado en la
enfermería.
Y
sin embargo, a medida que su figura va tomando
nuevos contornos, y se va dando a conocer
más y más, al menos yo, tengo la
impresión de que se nos va escapando.
Nuevos estudios, nuevos libros sobre el Beato,
nuevas canciones..., va perdiendo algo de su
íntima sencillez de oblato de San Isidro,
para irse convirtiendo poco a poco, en un gran
santo de la Iglesia universal, en el orante, el
escritor delicado y perspicaz en su experiencia
de Dios, amante de Maria Santísima, y en
fin, en el seguidor incansable del Señor
Jesús que le llamó a su
seguimiento y al que amó con todo su
corazón, con toda su alma con todas sus
fuerzas.
Entre
las muchas páginas que podríamos
citar de Rafael, creo que en las meditaciones de
su última época, que el titula
"Dios y mi alma", encontramos textos de una
intensidad, y unos deseos de Dios, que
valdrían ellas solas para calificarle de
gran místico, como otros autores
autorizados lo han hecho. El 4 de marzo del 38,
dice:
"Cojo
hoy en nombre de Dios la pluma, par que mis
palabras al estampa rse en el blanco papel,
sirvan de perpetua alabanza al Dios bendito,
autor de mi vida, de mi alma y de mi
corazón.
Quisiera
que el universo entero, con todos los planetas,
los astros todos, y los innumerables sistemas
siderales, fueran una inmensa superficie tersa
donde poder escribir el nombre de
Dios.
Quisiera
que mi voz fuera más potente que mil
truenos, y más fuerte que el
ímpetu del mar, y más terrible que
el fragor de los volcanes, para solo decir,
Dios.
Quisiera
que mi corazón fuera tan grande como el
cielo, pero como el de los ángeles,
sencillo como la paloma para en el tener a
Dios.
Y
en una meditación anterior, del 28 de
febrero, expresando su decepción de las
criaturas, y de su deseo de sólo Dios,
expresa como puede ,en el lenguaje humano, lo
que su corazón, en aquel momento
atormentado, está experimentando, y
cómo Dios le llevó a comprender
que lo único que merece la pena en esta
vida es el "Sólo Dios".
Escribe
Rafael:
"Hubo
un tiempo en que busqué al hombre...,
busqué su consuelo.... busqué a
Dios en la criatura..., vana ilusión...
cuánto me ha hecho sufrir.
El
otro día vi y entendí algo que me
llenó el alma de turbación...
¿Cómo es posible, Dios mío?
Soy hombre y sufrí... ¿cómo
no? No podía estudiar, ni rezar, ni
pensar en otra cosa ... Dios mío, Dios
mío ¿dónde están los
que te aman?.
No
cabe duda que son los quejidos de un alma
enamorada que desea ardientemente a Dios, y
comprueba con dolor que no es amada por el resto
de las criaturas. Y sin embargo su alma
está llagada de ese amor, que deja de
herir su corazón, y le lleva a buscarle
de modo incansable.
Estas
páginas de Rafael nos recuerdan a las del
otro gran místico español, san
Juan de la Cruz, al que nos consta que Rafael
leyó y meditó:
- ¡Descubre
tu presencia
- y
máteme tu vista y hermosura
mira que la dolencia
- de
amor, no se cura
- sino
con la presencia y la
figura!
- ¡Oh
cristalina fuente,
- si
en esos tus semblantes
plateados
- formases
de repente
- los
ojos deseados
- que
tengo en mis entrañas
dibujados!
|
En
estas canciones se está expresando el
ansia de la esposa, (el alma fiel) que ya ha
experimentado las gracias del esposo (Dios), y
que una vez que ha saboreado el amor de Dios
sólo desea llegar a poseerlo en plenitud.
Plenitud de su presencia por siempre, cosa que
solo será posible cuando traspase el
umbral de esta vida, y llegue a descansar
plenamente en Dios.
¿Cómo
es la mirada de Dios para dejar tan herida de
amor al alma? Algunos textos del evangelio nos
lo pueden aclarar. Mirada de misericordia,
cuando se dirige a la adúltera y
mirándola le dice: "Mujer, nadie te ha
condenado; pues yo tampoco; vete en paz y en
adelante no peques más. Mirada de amor,
cuando el joven rico le dice que desde
pequeño ha guardado todos los
mandamientos. Deseando comunicarle sus dones a
través de la presencia por
afección espiritual, le dice: una sola
cosa te falta. Pero el joven rico no tuvo fuerza
par desprenderse de la única cosa que le
faltaba, y por eso se marchó sin que dios
le pudiera comunicar todas esas intimidades que
le tenía reservado; sin embargo la mirada
de Dios fue una mirada de amor. Y sobre todo la
mirada profunda, que recrea, deleita y
transforma, como fue la mirada que
dirigió a Mateo, cuando le dijo:
¡Sígueme!, y dejando todo su dinero
encima de la mesa, marchó inmediatamente
detrás del Señor.
Esa
mirada profunda amorosa y transformante es la
que ha sentido la esposa, (la que sintió
Rafael) y por ello ya no busca otra cosa que
volver a ver los ojos del Amado. Mira en las
cristalinas fuentes, y diríamos que en su
entorno una y mil veces esperando que se
formasen de repente los ojos del Amado que
están en sus entrañas
dibujados.
La
experiencia de Dios cuando es auténtica y
profunda, nunca se puede olvidar, y es fortaleza
para los momentos difíciles, en los que
parece que se ha perdido al Amado, pero que de
alguna manera ha dejado su impronta en el alma,
que no la puede olvidar.
"La
dolencia del amor no se cura, sino con la
presencia y la figura". La dolencia de amor es
lo que desde el principio de la canción
ha manifestado la esposa: " como el ciervo
huiste habiéndome herido; salí
tras ti clamando y ya eras ido" Tras haber
experimentado las delicias del amor del esposo,
(la experiencia de Dios), la esposa ha quedado
herida de amor y con pasión
buscará de nuevo los regalos del esposo,
por eso en las siguientes canciones irá
buscando por los montes y riberas, los bosques y
espesuras, sin encontrar consuelo, porque no
acaba de encontrar la plenitud del amor del
esposo en todas esas cosas que, aún
reflejando las perfecciones de Dios por ser sus
criaturas, (vestidos los dejó de su
hermosura), no son Dios.
Y
por ello exclamará la esposa:
¿quién podrá sanarme?; pues
aunque todas las criaturas le van mil gracias
refiriendo de su Amado, con un gran quejido
seguirá insistiendo que ya no le
"envíe más mensajero, que no saben
decirme lo que quiero", ya que esa llaga de
amor, esa herida que lleva la esposa
después de haber experimentado el amor de
Dios y haber fijado en el interior de sus
entrañas los ojos del Amado,
terminará diciendo que la dolencia de
amor no se cura sino con la presencia y la
figura. Solo cuando veamos a Dios cara a cara y
le disfrutemos por toda la eternidad, se
podrá aplacar la llaga del amor y por
consiguiente entrar en la dimensión del
amor de Dios, que es eterno y sin
fisuras.
La
aplicación a nuestra vida personal, es
que mientras el corazón del hombre no
esté llagado, herido por el amor de Dios,
El no se entregará de veras al hombre. Y
como dice San Bernardo, nuestro esposo es un
esposo púdico, que no se entregará
a la vida de otros "amantes". Es decir. que
mientras el corazón no esté
purificado de otros amores mundanos y terrenos,
nunca se entregará de veras Dios al alma
que, aunque le busque con pasión, no lo
alcanzará al no estar su corazón
totalmente "llagado" por el amor de
Dios.
La
vida ascética y de renuncia a otros
amores es necesaria para conseguir el amor pleno
de Dios. Así lo explica
Rafael:
"Si
el mundo que busca a Dios... supiera. Si
supieran esos sabios que buscan a Dios en la
ciencia, y en las eternas discusiones... Si
supieran los hombres dónde se encuentra
Dios. Insensatos y necios, que buscáis a
Dios donde no está. Escuchad y asombraos.
Dios está en el corazón del
hombre... yo lo se, Pero mirad. Dios vive en el
corazón del hombre, cuando este
corazón vive desprendido de todo lo que
no es El."
Creo
que la mejor manera de terminar este
pequeño comentario, es con la cita de un
texto del mismo San Juan de la Cruz, que expresa
como nadie la misma idea de Rafael:
"¡Oh
almas criadas para estas grandezas y para ellas
llamadas! ¿qué hacéis?,
¿en qué os entretenéis?
Vuestras pretensiones son bajezas y vuestras
posesiones miserias. ¡ Oh miserable ceguera
de los ojos de vuestra alma, pues para tanta luz
estáis ciegos y para tan grandes voces
sordos, no viendo que en tanto que
buscáis grandezas y glorias, os
quedáis miserables y bajos, de tantos
bienes hechos , ignorantes e
indignos"!
-
Dom
Enrique Trigueros Castillo
-
Abad de San Isidro de
Dueñas
|
|
Celebración
en la Parroquia de Burgos
27
de abril
|
El
27 de abril es el día
señalado para celebrar la fiesta
del Hermano Rafael en su parroquia.
Hubo todo un programa de cinco
días, desde el "Chupinazo" el
día 25, hasta la Misa Solemne
concelebrada y presidida por D. Odorico
Arranz.
En
la imposibilidad de transmitir su
homilía por falta de
audición de la cinta
magnetofónica, copio este
testimonio precioso que salió
ese mismo día en el "Diario de
Burgos
|
BEATO
RAFAEL ARNÁIZ
Conocer
a las personas nos da una posibilidad muy grande
de poder amarlas. El conocimiento nos lleva a
agradecer lo bueno o disculpar y perdonar lo
negativo. El conocimiento de las personas y de
las cosas nos lleva a comprenderlas y en
definitiva a quererlas.
Lo
santo, lo bueno, lo justo, son dones y regalos
que el Espíritu Santo da a los hombres y
mujeres de todo tiempo y lugar. Aquellos que lo
conocen, normalmente, lo aman y si lo aman lo
viven y lo sienten desde la gratitud y el
servicio. Lo santo, lo bueno y lo justo es
tangible, y tiene su visualización en el
querer y en el obrar de muchos hombres y
mujeres. Lo santo es lo mejor que tiene o puede
tener el ser humano. Es más, está
creado para serlo, esa es su plenitud de
vida.
La
Parroquia del Beato Rafael Arnáiz
Barón, de Burgos, es una parroquia joven,
que en su andadura como comunidad creyente, ha
mirado y contemplado en el Hermano Rafael un
ejemplo de vida, de vida cristiana. Mirar lo
justo, lo bueno y lo bello es tendencia de la
vida humana que es recreada y formada desde
estas realidades vitales de la vida, porque el
ojo ve, el corazón ama, y la mente
discierne desde la libertad y la responsabilidad
de vida. El titular de una Parroquia es un
regalo de Cristo y de la iglesia para esa
Comunidad.
No
suele ser ni debe ser el hombre algo caprichoso,
ni de moda. Tomar un nombre es desarrollar y
vivir lo que significa. Sin duda el Beato Rafael
Arnáiz Barón tiene una riqueza de
vida humana y cristiana que al amparo de la
Comunión de los Santos estará
llenando de esperanza y ánimos renovados
de vida cristiana a esa Comunidad parroquial del
Hermano Rafael.
A
cada momento de la vida de la Iglesia le
corresponde testimoniar, anunciar y vivir un don
del Espíritu que la Iglesia y el Mundo
necesita con mayor premura y clarividencia. Este
tercer milenio, dijo Juan Pablo II, la Iglesia
debe mostrar con gestos y acciones la ternura y
el cariño de Dios.
La
ternura y el cariño de Dios no puede ser
una expresión más, sino la
verdadera comprensión de Dios manifestada
y revelada en el don de Jesús, su Hijo.
Este regalo de la ternura y el cariño de
Dios, la tradujo Rafael en la confianza y
entrega de su vida a Dios como Padre de amor y
de misericordia, en el que ponía sus
manos, es decir, su vida.
Una
mala concepción de Dios es una mala
concepción de la persona humana y sobre
todo de vivirla. Los Santos, y en este caso el
Hermano Rafael Arnáiz Barón han
concebido por don y regalo del Espíritu
una verdadera fe en Dios en el pensar, en el
querer y en el obrar, su fruto de santidad. La
santidad de vida es algo germinal y connatural
al ser humano. Así fue creado por
Dios.
El
mal ha roto la armonía y la verdadera
dignidad de la persona. Recreados y dignificados
con el don Pascual estamos llamados a vivir la
vocación cristiana como regalo y meta de
nuestra vida.
Rafael
Arnáiz Barón testigo de la ternura
y cariño del Dios es aliento y esperanza
para esta Comunidad Parroquial del Beato Rafael,
que abre sus puertas al corazón de la
fiesta que cada año hace memoria de su
origen, de su presente y de su futuro,
trabajando bien hoy y por un mañana
mejor. ¡Felices Fiestas!
Miguel
Ángel Delgado
LA
MÍSTICA DEL HERMANO RAFAEL
Para
el Beato Hermano Rafael, el lema de su vida fue
"¡Sólo Dios!".
Los
grandes místicos del siglo XVI, Santa
Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz,
Fray Luis de León, fueron forjadores de
un misticismo pletórico de ansiedad por
encontrar una comunicación directa de sus
almas con Dios.
Fray
Luis de León decía:
- "Y
con pobre mesa y casa
- en
el campo deleitoso,
- con
sólo Dios se acompasa,
- y
solas su vida pasa:
- ni
envidiado, ni
envidioso".
|
San
Juan de la Cruz, en su campo espiritual entre el
alma y Cristo su esposo:
- "¿A
dónde te
escondiste,
- Amado
y me dejaste con
gemido?,
- como
el ciervo huiste,
- habiéndome
herido
- salí
tras ti clamando y ya eras
ido".
|
O
Santa Teresa de Jesús en versos del amor
de Dios que en si tenía:
- "Aquesta
divina unión,
- del
amor con que yo
vivo,
- hace
a Dios ser mi
cautivo,
- y
libre mi
corazón;
- mas
causa en mi tal
pasión
- ver
a Dios mi
prisionero,
- que
muero porque no
muero".
|
El
Hermano Rafael nos dice como una oración
la estrofa 35 del Cántico B de San Juan
de la Cruz:
"En
soledad vivía / y en soledad ha puesto ya
su nido / y en soledad la guía / a solas
su querido / también en soledad de amor
herido".
En
una carta de Rafael al P. Maestro de novicios,
decía:"El Monasterio va a ser para mi dos
cosas: primero, un rincón del mundo,
donde sin trabas pueda alabar a Dios noche y
día; y segundo, un purgatorio en la
tierra donde pueda purificarme, perfeccionarme y
llegar a ser santo".
En
otro escrito afirma: "Dios es mi dueño
absoluto y yo su siervo que obedece y calla.
Bendito sea Dios y bendita sea mi enfermedad,
que es el modo del que El se vale para cumplir
sus designios en mi insignificante persona",
escribía el Beato Hermano Rafael
abandonado al Ser Supremo, abrazando la
Cruz.
Con
su mística de la Cruz, y con su lema
Sólo Dios, va camino de la
santidad, dejándonos un ejemplo
místico de la unión con Dios.
"¡Sólo Dios!".
Gonzalo Arroyo Iglesia
|
|
30
de abril
- Como
en años anteriores, el
día 30 de abril se
celebró el "Cuarto Concurso
literario Beato Rafael" patrocinado
por la Asociación "Ecos del
Odra a la Virgen del Carmen" de
Villasandino. Este es el trabajo que
consiguió el primer premio,
con el título
de:
|
"LA
SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA EN LA
ESPIRITUALIDAD DEL HERMANO
RAFAEL"
- Una
gran señal apareció en
el cielo. una mujer vestida de sol,
con la Luna bajo sus pies y una
corona de doce estrellas sobre su
cabeza..." (Ap.
12,1)
|
La
Señora sabe que se acerca el momento del
encuentro definitivo. El Tabernáculo
precioso que llevó al Verbo Eterno en su
seno virginal, anhela ya la total
posesión de Dios. Sonríe y
asiente...
Mi
alimento es cumplir la voluntad de Dios. He
aquí la esclava del Señor.
Hágase en mí según su
palabra.
Siempre
fiel, inocente, purísima, se lanza al mar
insondable de los designios divinos. Cierra,
confiada, sus ojos a este mundo. Su
último pensamiento es un deseo, un
anhelo, un canto de gratitud, una alabanza, un
nombre que es ímpetu de
amor...
Jesús,
Fuerza mía, Redentor mío, Hijo
mío, no tardes, date prisa en
socorrerme...
La
humillación de la muerte no logra
contener la fuerza extraordinaria de su alma
bellísima e inmaculada. Un haz de luz de
indescriptible claridad emana de su rostro
tranquilo. La que creyó, esperó y
amó hasta el extremo, se abandona como
siempre en el regazo del
Altísimo.
Un
instante de oscuridad, leve, fugaz. Se escapa la
vida de entre sus labios puros. Todo se ha
cumplido. El aire se tiñe de un
suavísimo perfum |
|