Caminando con Jesús

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

 

 

ORACIONES A LA VIRGEN MARIA

 

 

 

EL ANGELUS

 

Se reza al mediodía durante todo el año, excepto en tiempo pascual que se sustituye por el Regina Coeli.

 

REGINA COELI

 

 

QUE ES EL ANGELUS

El Ángelus  es una oración mariana y cristológica centrada en la meditación del misterio de la Encarnación.

Suele rezarse tres veces al día: al comenzar la jornada, al medio día y al atardecer.

Es una manera de consagrar el día entero a Dios y a la Virgen Santísima, un modo de santificar, con una breve oración el trabajo o el estudio.

El papa recomienda a todos los fieles el rezo del Ángelus.

HISTORIA DEL ÁNGELUS

Este piadoso saludo a la Virgen, llamado Ángelus por el comienzo de algunos versículos unidos posteriormente a las tres avemarías primitivas, fue introducido en la Iglesia en épocas diversas. De la más antigua, la de la tarde, se encontró el primer testimonio en un decreto del capítulo general de los franciscanos celebrado en Pisa, en 1623, bajo la presidencia de san Buenaventura. No hay duda de que la propaganda activa de los franciscanos contribuyó eficazmente a difundir por todas partes esta oración. El padre Thurston opina que la triple salutación angélica de la tarde se deriva de un ejercicio de piedad llamado, Las tres oraciones (compuesto de salmos y responsorios, y algunas plegarias, en las que probablemente estaba el Ave María), que se practicaba en muchas comunidades religiosas en los Maitines, primero, y después de Completas, previo aviso de una campanada. Es fácil que el pueblo cristiano iniciase su jornada con un saludo a la Virgen. En cuanto al Ángelus del mediodía, el padre Thurston cree encontrar los orígenes en aquella plegaria (tres Pater y tres Ave) que el papa Calixto III, en 1456, mandó recitar a la cristiandad todos los días al son de la campana, entre Nona y Vísperas, para obtener la paz de la Iglesia contra el peligro de invasión de los turcos. De todos modos, es cierto que fue adoptado muy tarde, no antes del siglo XVI. Se comenzó en Francia en 1472, por orden de Luis XI, y de allí, lentamente, se extendió al resto de Europa. Los tres versículos aparecen primero en el Exercitum quotidianum, pequeño manual de piedad, editado en Roma bajo Pío V (en 1572), y la triple doxología final, en el Manuale catholicorum de san Pedro Canisio (1588).

Fuente: Mario Righetti. En Jesucristo, Biblioteca de Autores Cristianos-Miñón

EL PAPA BUENO, JUAN XXIII  Y EL ANGELUS

Una de las curiosas novedades en el pontificado de Juan XXIII fue la introducción de una particular costumbre que todavía hoy continúa vigente. El Papa bueno fue quien inició el rezo público del Ángelus en la plaza de San Pedro todos los domingos y días de fiestas. Era una manera más de mostrar su cercanía a los fieles, y sobre todo de infundir en ellos el culto amoroso a la Virgen María.

Tras la oración a la Madre de Dios, Juan XXIII impartía su bendición y aprovechaba para dirigirse a los presentes de la manera que a él más le gustaba, de forma espontánea, con un estilo familiar y cercano. Tanto gustó esta novedad a los católicos que visitaban Roma y a los propios romanos, que con el tiempo se ha convertido en uno de los actos públicos del Papa que nadie quiere perderse.

Fuente: Web Católico de Javier

REGINA COELI

“Regina Coeli” significa en latín “Reina del cielo”

Regina Coeli   es una oración mariana y cristológica centrada en la   meditación del misterio de la Resurrección del Señor, que se reza en el tiempo de Pascua, desde el Domingo de Resurrección hasta Pentecostés, en lugar del "Ángelus".

Es la Oración para el tiempo de Pascua.

Al igual que el Ángelus, suele rezarse tres veces al día: al comenzar la jornada, al medio día y al atardecer.

Es una manera de consagrar el día entero a Dios y a la Virgen Santísima, un modo de santificar, con una breve oración el trabajo o el estudio.

El papa recomienda a todos los fieles el rezo del Regina Coeli con el cual meditamos el misterio más grande de nuestra fe y nos llenamos de alegría "porque Cristo ha Resucitado".

ANGELUS

 

 

V. El Ángel del Señor anunció a María,

R. Y concibió por obra del Espíritu Santo.

 

Avemaría.

Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

V. He aquí la esclava del Señor.

R. Hágase en mí según tu palabra.

 

Avemaría.

Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

V. Y el Verbo se hizo carne.

R. Y habitó entre nosotros.


Avemaría.

Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

 

Oración

Te suplicamos, Señor, que derrames tu gracia en nuestras almas para que los que, por el anuncio del Ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su Pasión y Cruz seamos llevados a la gloria de su Resurrección. Por el mismo Jesucristo

R. Amén.

 

REGINA COELI

 

V. Alégrate, Reina del cielo; aleluya.

R. Porque el que mereciste llevar en tu seno; aleluya.

V. Ha resucitado, según predijo; aleluya.

R. Ruega por nosotros a Dios; aleluya.

V. Gózate y alégrate, Virgen María; aleluya.

R. Porque ha resucitado Dios verdaderamente; aleluya.

 

Oración


Oh Dios que por la resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, te has dignado dar la alegría al mundo, concédenos que por su Madre, la Virgen María, alcancemos el gozo de la vida eterna. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.

R. Amén.