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Caminando con Jesús

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

La Biblia – El Libro del Pueblo de Dios

Edición especial comentada para ayudar a comprender mejor las Sagradas Escrituras

 

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Números

El título NÚMEROS refleja bastante imperfectamente el contenido del cuarto libro del Pentateuco, pero destaca, al menos, una de sus características: la preocupación por las precisiones numéricas. Esta preocupación se manifiesta, entre otras cosas, en los dos censos registrados en el Libro (caps. 1-4; 26), en la reglamentación sobre los sacrificios (caps. 28-29), y en las instrucciones para el reparto del botín (cap. 31) y para la división del territorio alrededor de las ciudades levíticas (35. 1-8).

Los judíos de lengua hebrea llamaban a este libro "EN EL DESIERTO", porque estas son las palabras más importantes del versículo inicial. Dicho titulo evoca otro de sus temas característicos: la marcha de los israelitas a través del desierto, desde el Sinaí hasta las fronteras de la Tierra prometida.

El libro de los Números da la impresión de ser un conjunto de elementos heterogéneos, sin ninguna conexión lógica. A pesar de todo, es posible establecer un cierto orden, si se tiene en cuenta el marco geográfico de los acontecimientos relatados.

1.º La partida desde el Sinaí se prepara con un censo del pueblo y con las ofrendas presentadas con motivo de la dedicación del Santuario (1. 1 – 10. 10).

2.º Después de celebrar la segunda Pascua, los israelitas salen del Sinaí y llegan a Cades, donde realizan un intento desafortunado de entrar en Canaán por el sur (10. 11 - 21. 35).

3.º Tras una larga permanencia en Cades, vuelven a ponerse en camino y llegan a las estepas de Moab, frente a Jericó (caps. 22-36).

En torno a estos relatos, se mezclan numerosas disposiciones legales y litúrgicas, que completan la legislación del Sinaí o preparan el establecimiento de Israel en Canaán.

En el libro de los Números vuelven a aparecer las tradiciones "yahvista", "elohísta" y "sacerdotal". Esta última es la que dio una forma acabada a toda la obra y le imprimió su espíritu peculiar.

Es inútil buscar en esta compilación de antiguas tradiciones, un relato exacto y ordenado de los hechos. La tradición sobre el itinerario del desierto es fragmentaria y se limita a unos pocos episodios. Además, la historia es vista desde una perspectiva religiosa. Su intención es mostrar la solícita providencia de Dios en favor de su Pueblo, a pesar de las murmuraciones y rebeldías del mismo.

Durante su marcha por el desierto, Israel vivió sus primeras experiencias como Pueblo de Dios. Allí la masa heterogénea de fugitivos que habían salido de Egipto bajo la guía de Moisés (Éx. 12. 38) comenzó a tomar conciencia de su destino común. Al llegar la plenitud de los tiempos, también el nacimiento del nuevo Pueblo de Dios estuvo vinculado con el desierto. Allí predicó y bautizó Juan el Bautista, para preparar "el camino del Señor" (Mt. 3. 3). Y allí Jesús "fue llevado por el Espíritu" (Mt. 4. 1) para prepararse a cumplir su misión de "iniciador y consumador de nuestra fe" (Heb. 12. 2).

 

 

ORGANIZACIÓN DE LOS ISRAELITAS EN EL SINAÍ ANTES DE SU PARTIDA

Israel ya se dispone a abandonar el Sinaí, la Montaña santa de su encuentro con Dios. Pero antes de ponerse en camino, se realiza el censo de las tribus, y Moisés complementa la legislación con algunas disposiciones relativas al Santuario, al culto y a los levitas. Así el libro de los Números retoma la trama narrativa que había quedado en suspenso al final del libro del Éxodo.

El Pueblo de Dios aparece aquí como un ejército bien organizado, reunido alrededor de sus jefes y sus estandartes. Pero, sobre todo, es la Asamblea del Señor, una comunidad litúrgica agrupada en círculos concéntricos alrededor del Santuario. El Señor está presente en medio de ella y manifiesta su presencia a través de la "nube". La marcha de Israel por el desierto tiene todas las características de una solemne procesión: la "nube" da la orden de partida y el Arca de la Alianza, el trono visible del Señor, avanza al frente de la caravana.

Esta presentación nos da una visión muy idealizada del número y la organización de los israelitas en el tiempo del desierto. En realidad, el grupo que salió de Egipto bajo la guía de Moisés, estaba lejos de formar una corporación tan numerosa y compacta como a veces se piensa. Pero esta presentación idealizada, que la tradición sacerdotal propone como norma y modelo a Israel, encierra un profundo sentido: el Pueblo de Dios es y debe ser siempre una comunidad en marcha, sin morada permanente; su organización y el camino que debe recorrer no los fija él mismo, sino el Dios que lo liberó de la servidumbre y lo consagró a su servicio. Esto vale igualmente para la Iglesia, el Pueblo de la Nueva Alianza.

El censo de las doce tribus

1 1 En el segundo año después de la salida de Egipto, el primer día del segundo mes, el Señor dijo a Moisés en el desierto del Sinaí, en la Carpa del Encuentro:

2 Hagan un censo de toda la comunidad de los israelitas, por clanes y por familias, anotando uno por uno los nombres de todos los varones. 3 Tú y Aarón registrarán a todos los hombres de Israel que son aptos para la guerra, es decir, a los que tienen más de veinte años, agrupados por regimientos. 4 Para ello contarán con la ayuda de un jefe de familia por cada tribu.

Los encargados del censo

5 Los nombres de las personas que les ayudarán son los siguientes:

Por la tribu de Rubén, Elisur, hijo de Sedeur;

6 por la tribu de Simeón, Selumiel,hijo de Surisadai;

7 por la tribu de Judá, Najsón, hijo de Aminadab;

8 por la tribu de Isacar, Natanael, hijo de Suar;

9 por la tribu de Zabulón, Eliab, hijo de Jelón;

10 por las tribus de los hijos de José: Elisamá, hijo de Amihud, de la tribu de Efraím,

y Gamaliel, hijo de Padasur, de la tribu de Manasés;

11 por la tribu de Benjamín, Abidán, hijo de Gedeón;

12 por la tribu de Dan, Ajiézer, hijo de Amisaddai;

13 por la tribu de Aser, Paguiel, hijo de Ocrán;

14 por la tribu de Gad, Eliasaf, hijo de Deuel;

15 por la tribu de Neftalí, Ajirá, hijo de Enán.

16 Estos eran los representantes de la comunidad, los jefes de las tribus de sus antepasados, los jefes de los clanes de Israel.

La realización del censo

17 Moisés y Aarón reunieron a todos estos hombres, que habían sido designados expresamente, 18 y convocaron a la comunidad el primer día del segundo mes. Entonces todos se inscribieron por clanes y por familias, y se fueron anotando uno por uno los nombres de los que tenían más de veinte años. 19 Así los registró Moisés en el desierto del Sinaí, como el Señor se lo había ordenado.

Los resultados del censo

20 Los resultados fueron los siguientes:

En la lista de los descendientes de Rubén, el primogénito de Israel, por clanes y por familias –una vez anotados uno por uno los nombres de todos los varones que tenían más de veinte años, o sea, de los aptos para la guerra– 21 fueron registrados 46.500 hombres.

22 En la lista de los descendientes de Simeón, por clanes y por familias –una vez anotados uno por uno los nombres de todos los varones que tenían más de veinte años, o sea, de los aptos para la guerra– 23 fueron registrados 59.300 hombres.

24 En la lista de los descendientes de Gad, por clanes y por familias –una vez anotados uno por uno los nombres de todos los varones que tenían más de veinte años, o sea, de los aptos para la guerra– 25 fueron registrados 45.650 hombres.

26 En la lista de los descendientes de Judá, por clanes y por familias –una vez anotados uno por uno los nombres de todos los varones que tenían más de veinte años, o sea, de los aptos para la guerra– 27 fueron registrados 74.600 hombres.

28 En la lista de los descendientes de Isacar, por clanes y por familias –una vez anotados uno por uno los nombres de todos los varones que tenían más de veinte años, o sea, de los aptos para la guerra– 29 fueron registrados 54.400 hombres.

30 En la lista de los descendientes de Zabulón, por clanes y por familias –una vez anotados uno por uno los nombres de todos los varones que tenían más de veinte años, o sea, de los aptos para la guerra– 31 fueron registrados 57.400 hombres.

32 En cuanto a los hijos de José:

En la lista de los descendientes de Efraím, por clanes y por familias –una vez anotados uno por uno los nombres de todos los varones que tenían más de veinte años, o sea, de los aptos para la guerra– 33 fueron registrados 40.500 hombres.

34 En la lista de los descendientes de Manasés, por clanes y por familias –una vez anotados uno por uno los nombres de todos los varones que tenían más de veinte años, o sea, de los aptos para la guerra– 35 fueron registrados 32.200 hombres.

36 En la lista de los descendientes de Benjamín, por clanes y por familias –una vez anotados uno por uno los nombres de todos los varones que tenían más de veinte años, o sea, de los aptos para la guerra– 37 fueron registrados 35.400 hombres.

38 En la lista de los descendientes de Dan, por clanes y por familias –una vez anotados uno por uno los nombres de todos los varones que tenían más de veinte años, o sea, de los aptos para la guerra– 39 fueron registrados 62.700 hombres.

40 En la lista de los descendientes de Aser, por clanes y por familias –una vez anotados uno por uno los nombres de todos los varones que tenían más de veinte años, o sea, de los aptos para la guerra– 41 fueron registrados 41.500 hombres.

42 En la lista de los descendientes de Neftalí, por clanes y por familias –una vez anotados uno por uno los nombres de todos los varones que tenían más de veinte años, o sea, de los aptos para la guerra– 43 fueron registrados 53.400 hombres.

44 Estos fueron los registrados por Moisés y Aarón, y por los jefes de Israel, que eran doce, uno por cada casa paterna. 45 Todos los israelitas que tenían más de veinte años, todos los hombres de Israel aptos para la guerra, fueron registrados por familias, 46 y los registrados fueron en total 603.550 hombres.

El estatuto de los levitas

47 Pero la tribu de los levitas no fue registrada con las otras tribus, 48 porque el Señor había dicho a Moisés:

49 No inscribas en el registro a la tribu de Leví ni la incluyas en el censo de los israelitas. 50 Tú encomendarás a los levitas el cuidado de la Morada del Testimonio, de sus enseres y de todo lo que está relacionado con ella. Ellos transportarán la Morada y todos sus enseres, se encargarán de su servicio y acamparán alrededor de ella. 51 Cuando la Morada se desplace, los levitas la desarmarán; y cuando se detenga, la armarán. El extraño que se acerque, será castigado con la muerte. 52 Los israelitas acamparán por regimientos, cada uno con su propia división y bajo sus respectivos estandartes. 53 Los levitas, en cambio, lo harán alrededor de la Morada del Testimonio, para que la ira del Señor no se desate contra la comunidad de los israelitas. Ellos estarán encargados de custodiar la Morada del Testimonio.

54 Así lo hicieron los israelitas, ateniéndose exactamente a lo que el Señor había dicho a Moisés.

La disposición de las tribusen el campamento

2 1 El Señor dijo a Moisés y a Aarón:2 Los israelitas acamparán alrededor de la Carpa del Encuentro, a una cierta distancia, cada uno junto a su estandarte, bajo las insignias de sus casas paternas.

3 Al frente, sobre el lado este, acamparán los regimientos que militan bajo el estandarte de Judá. El jefe de los descendientes de Judá era Najsón, hijo de Aminadab, 4 y los enrolados en su regimiento, 74.600.

5 A su lado, acampará la tribu de Isacar. El jefe de los descendientes de Isacar era Natanael, hijo de Suar, 6 y los enrolados en su regimiento, 54.400. 7 También acampará la tribu de Zabulón. El jefe de los descendientes de Zabulón era Eliab, hijo de Jelón, 8 y los enrolados en su regimiento, 57.400.

9 Los enrolados en la división de Judá, agrupados por regimientos, eran en total 186.400.

Ellos avanzarán a la vanguardia.

10 Al sur, acamparán los regimientos que militan bajo el estandarte de Rubén. El jefe de los descendientes de Rubén era Elisur, hijo de Sedeur, 11 y los enrolados en su regimiento, 46.500.

12 A su lado, acampará la tribu de Simeón. El jefe de los descendientes de Simeón era Selumiel, hijo de Surisadai, 13 y los enrolados en su regimiento, 59.300. 14 También acampará la tribu de Gad. El jefe de los descendientes de Gad era Eliasaf, hijo de Reuel, 15 y los enrolados en su regimiento, 45.650.

16 Los enrolados en la división de Rubén, agrupados por regimientos, eran en total 151.450.

Ellos avanzarán en segundo lugar.

17 La Carpa del Encuentro irá en medio de las divisiones, con el grupo de los levitas. Ellos avanzarán de la misma manera que estaban acampados, cada uno en su puesto, junto a sus insignias.

18 Al oeste, acamparán los regimientos que militan bajo el estandarte de Efraím. El jefe de los descendientes de Efraím era Elisamá, hijo de Amihud,19 y los enrolados en su regimiento, 40.500.

20 A su lado, acampará la tribu de Manasés. El jefe de los descendientes de Manasés era Gamaliel, hijo de Padasur, 21 y los enrolados en su regimiento, 32.200. 22 También acampará la tribu de Benjamín. El jefe de los descendientes de Benjamín era Abidán, hijo de Gedeón, 23 y los enrolados en su regimiento, 35.400.

24 Los enrolados en la división de Efraím, agrupados por regimientos, eran en total 108.100.

Ellos avanzarán en tercer lugar.

25 Al norte, acamparán los regimientos que militan bajo el estandarte de Dan. El jefe de los descendientes de Dan era Ajiézer, hijo de Amisadai, 26 y los enrolados en su regimiento, 62.700.

27 A su lado, acampará la tribu de Aser. El jefe de los descendientes de Aser era Paguiel, hijo de Ocrán, 28 y los enrolados en su regimiento, 41.500. 29 También acampará la tribu de Neftalí. El jefe de los descendientes de Neftalí era Ajirá, hijo de Enán, 30 y los enrolados en su regimiento, 53.400.

31 Los enrolados en la división de Dan eran en total 157.600.

Ellos avanzarán a la retaguardia, con sus estandartes.

32 Estos fueron los registrados en el censo de los israelitas, por casas paternas. Los enrolados en las divisiones, agrupados por regimientos, eran en total 603.550 hombres. 33 Pero los levitas no fueron incluidos en el censo junto con los demás israelitas, como el Señor lo había ordenado a Moisés.

34 Los israelitas hicieron todo lo que el Señor había ordenado a Moisés; acampaban junto a sus estandartes, y avanzaban cada uno con su clan y con su familia.

La tribu de Leví: los sacerdotes

3 1 Esta era la descendencia de Aarón y de Moisés, cuando el Señor habló a Moisés sobre la montaña del Sinaí:

2 Los nombres de los hijos de Aarón eran los siguientes: Nadab –el primogénito– y Abihú, Eleazar e Itamar. 3 Estos eran los nombres de los hijos de Aarón, los sacerdotes que recibieron la unción y la investidura para ejercer el sacerdocio. 4 Nadab y Abihú murieron en la presencia del Señor, cuando presentaron ante él un fuego profano, en el desierto del Sinaí. Y como no tenían hijos, los que ejercieron el sacerdocio delante de Aarón, su padre, fueron Eleazar e Itamar.

Las funciones de los levitas

5 El Señor dijo a Moisés:

6 Manda a la tribu de Leví que se acerque, y tú la pondrás a disposición del sacerdote Aarón, para servirlo. 7 Ellos realizarán tareas para él y para toda la comunidad de Israel, delante de la Carpa del Encuentro, encargándose del servicio de la Morada. 8 Tendrán a su cargo todo el mobiliario de la Carpa del Encuentro y realizarán tareas para los israelitas, encargándose del servicio de la Morada. 9 Tú pondrás a los levitas a las órdenes de Aarón y de sus hijos: así ellos estarán dedicados a él exclusivamente, de parte de los israelitas. 10 A Aarón y a sus hijos, en cambio, les encargarás que ejerzan las funciones sacerdotales. Si se acerca un extraño, será castigado con la muerte.

La elección de los levitas

11 El Señor dijo a Moisés:

12 Entre todos los israelitas, en lugar de los primogénitos –de aquellos que abren el seno materno– yo elijo a los descendientes de Leví. Los levitas me pertenecen, 13 porque todo primogénito me pertenece. Cuando exterminé a todos los primogénitos de Egipto, consagré para mí a todos los primogénitos de Israel, hombres y animales, a fin de que fueran míos. Yo soy el Señor.

El censo de los levitas

14 El Señor dijo a Moisés en el desierto del Sinaí: 15 Inscribe en un registro, por familias y por clanes, a todos los levitas varones que tengan más de un mes.

16 Moisés los registró, según la orden que había recibido del Señor. 17 Los nombres de los hijos de Leví eran Gersón, Quehat y Merarí. 18 Los nombres de los hijos de Gersón, por clanes, eran Ligní y Semei; 19 los hijos de Quehat, por clanes, eran Amrám, Ishar, Hebrón y Oziel; 20 y los hijos de Merarí, por clanes, eran Majlí y Musí.

Los clanes de los levitas, repartidos por familias, eran los siguientes:

21 De Gersón procedían el clan de los libnitas y el clan de los semeítas: estos eran los clanes de los gersonitas. 22 Los registrados, contando todos los varones de un mes en adelante, eran en total 7.500 hombres. 23 Los clanes de los gersonitas acampaban detrás de la Morada, hacia el oeste. 24 El jefe de la casa paterna de los gersonitas era Eliasaf, hijo de Lael. 25 Los gersonitas tenían a su cargo, en la Carpa del Encuentro, la Morada y la Carpa, su toldo y el tapiz que estaba a la entrada de la Carpa del Encuentro; 26 las cortinas del atrio y el cortinado para la entrada del atrio que rodea la Morada, las cuerdas y el altar: todo el servicio relacionado con esos objetos.

27 De Quehat procedían el clan de los amritas, el clan de los isharitas, el clan de los hebronitas y el clan de los ozielitas: estos eran los clanes de los quehatitas. 28 Contando todos los varones de un mes en adelante, eran en total 8.300 hombres. Ellos tenían a su cargo el servicio del Santuario. 29 Los clanes de los quehatitas acampaban en el lado sur de la Morada. 30 El jefe de la casa paterna de los clanes de los quehatitas era Elisafán, hijo de Oziel. 31 Ellos tenían a su cargo el Arca, la mesa, el candelabro, los altares, los utensilios sagrados que se usaban en el culto, el cortinado que dividía el Santuario y todo el servicio relacionado con esos objetos.

32 El jefe supremo de todos los levitas era Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, que tenía la supervisión de todos los que realizaban las tareas del Santuario.

33 De Merarí procedían el clan de los majilitas y el clan de los musitas: estos eran los clanes de los meraritas. 34 Los registrados, contando todos los que tenían de un mes en adelante, eran en total 6.200 hombres. 35 El jefe de la casa paterna de los clanes de los meraritas era Suriel, hijo de Abijail. Estos acampaban al norte de la Morada. 36 Los hijos de Merarí tenían a su cargo el cuidado de los bastidores de la Morada, sus travesaños, sus postes, sus bases y todos sus enseres: todo el servicio relacionado con esos objetos. 37 También debían ocuparse de las columnas que rodean el atrio, de sus bases, sus estacas y sus cuerdas.

38 Al este, frente a la Morada, delante de la Carpa del Encuentro, acampaban Moisés, Aarón y sus hijos, que realizaban las tareas del Santuario, en favor de los israelitas. Cualquier extraño que se acercara debía ser castigado con la muerte.

39 Los levitas inscritos –los varones mayores de un mes, que Moisés y Aarón registraron por familias, según la orden del Señor– fueron en total 22.000 hombres.

Los levitas y el rescate de los primogénitos

40 El Señor dijo a Moisés:

Realiza un censo de todos los primogénitos varones entre los israelitas, de la edad de un mes en adelante, llevando cuenta de sus nombres. 41 Luego aparta para mí a los levitas –porque yo soy el Señor– en lugar de todos los primogénitos de los israelitas, y aparta también el ganado de los levitas, en lugar de todos los primogénitos del ganado de los israelitas. 42 Entones Moisés hizo el censo de todos los primogénitos entre los israelitas, como el Señor se lo había ordenado. 43 Los primogénitos varones de un mes en adelante que fueron registrados eran en total 22.273 hombres.

44 Luego el Señor dijo a Moisés:

45 Aparta a los levitas en lugar de todos los primogénitos israelitas, y aparta también el ganado de los levitas en lugar del ganado de los israelitas. Los levitas serán para mí: yo soy el Señor. 46 Y como precio del rescate por los doscientos setenta y tres primogénitos israelitas que exceden el número de los levitas, 47 toma cinco siclos por cabeza –en siclos del Santuario, teniendo en cuenta que cada siclo equivale a veinte gueras– 48 y entrega ese dinero a Aarón y a sus hijos, como precio de rescate por la diferencia.

49 Moisés tomó el dinero del rescate por aquellos primogénitos que excedían a los rescatados por los levitas, 50 recibió el dinero de los primogénitos israelitas –1.365 siclos, en siclos del Santuario– 51 y entregó el dinero del rescate a Aarón y a sus hijos, según la orden que Moisés había recibido del Señor.

Las obligaciones de los levitas:los quehatitas

4 1 El Señor dijo a Moisés y a Aarón:2 Realiza un censo especial de los levitas hijos de Quehat, por clanes y por familias. 3 Registra a todos los que puedan entrar en servicio, para ejercer funciones en la Carpa del Encuentro, es decir, a los que tengan entre treinta y cincuenta años.

4 Los quehatitas serán los responsables, en la Carpa del Encuentro, de los objetos más santos. 5 Cuando haya que levantar campamento, Aarón y sus hijos irán a descolgar el velo protector y cubrirán con él el Arca del Testimonio. 6 Sobre él pondrán una funda de cuero fino, y encima extenderán una tela, toda de púrpura violeta. Luego le ajustarán las andas. 7 En seguida extenderán una tela de púrpura violeta sobre la mesa de los panes de la ofrenda, y depositarán sobre ella las fuentes, los vasos, las tazas y los jarros para la libación. El pan de la ofrenda perpetua estará sobre la mesa. 8 Encima de todo esto, extenderán una tela de púrpura escarlata y la envolverán con una funda de cuero fino. Luego le ajustarán las andas. 9 Asimismo, tomarán una tela de púrpura violeta y cubrirán el candelabro, sus lámparas, sus tenazas, sus platillos, y todas las vasijas de aceite que se emplean para el servicio del candelabro. 10 Lo pondrán, junto con todos sus enseres, en una funda de cuero fino, y después lo depositarán sobre unas angarillas. 11 Luego extenderán una tela de púrpura violeta sobre el altar de oro, lo cubrirán con una funda de cuero fino y le ajustarán las andas. 12 Recogerán todos los utensilios que se emplean en el culto del Santuario, les pondrán una tela de púrpura violeta, los cubrirán con una funda de cuero fino, y finalmente los depositarán sobre unas angarillas. 13 Después de haber limpiado las cenizas del altar, extenderán sobre él una tela de púrpura escarlata 14 y pondrán encima todos los enseres que se usan para su servicio: los braseros, los tenedores, las palas y los aspersorios, o sea, todos los enseres del altar. Luego extenderán sobre él una funda de cuero fino y le ajustarán las andas. 15 Y al levantarse el campamento, una vez que Aarón y sus hijos hayan terminado de cubrir los objetos sagrados y todos sus accesorios, vendrán los hijos de Quehat para transportarlos, pero no tocarán los objetos sagrados, porque morirían. Estos son los objetos de la Carpa del Encuentro, que deberán ser transportados por los hijos de Quehat.

16 El sacerdote Eleazar, hijo de Aarón, será el encargado del aceite para la iluminación, del incienso aromático, de la ofrenda perpetua y del óleo de la unción; y ejercerá la supervisión de toda la Morada, con todos los objetos sagrados y todos los utensilios que hay en ella.

17 El Señor dijo a Moisés y a Aarón:

18 No permitan que el grupo de los clanes de los quehatitas sea eliminado del número de los levitas. 19 Por eso, para que puedan vivir y no mueran cuando se acerquen a los objetos más santos, procedan con los quehatitas de la siguiente manera: vendrán Aarón y sus hijos, y asignarán a cada uno de ellos su oficio y su carga; 20 pero los quehatitas no entrarán a ver los objetos sagrados ni siquiera un momento, no sea que mueran.

Los gersonitas

21 Luego el Señor dijo a Moisés:

22 Realiza también un censo de los gersonitas, por clanes y por familias. 23 Registra a todos los que puedan entrar en servicio para ejercer funciones en la Carpa del Encuentro, es decir, a los que tengan entre treinta y cincuenta años.

24 Los clanes de los gersonitas serán los responsables de los siguientes oficios y cargas: 25 ellos llevarán los tapices de la Morada, la Carpa del Encuentro y su toldo, el toldo de cuero fino que está sobre ella y el cortinado que está a la entrada de la Carpa del Encuentro; 26 las cortinas del atrio, la cortina de la entrada del atrio que rodea la Morada y el altar, y también sus cuerdas y todos los accesorios que se emplean en su servicio: ellos se encargarán de hacer todo lo necesario. 27 Los gersonitas harán su trabajo bajo las órdenes de Aarón y de sus hijos, tanto lo que se refiere al transporte cuanto al servicio: ustedes los harán responsables del cuidado de toda su carga. 28 Estas son las obligaciones de los clanes de los gersonitas, respecto de la Carpa del Encuentro. Las cumplirán bajo la dirección de Itamar, hijo del sacerdote Aarón.

Los meraritas

29 En cuanto a los meraritas, deberás registrar, por clanes y por familias, 30 a todos los que puedan entrar en servicio para ejercer funciones en la Carpa del Encuentro, es decir, a los que tengan entre treinta y cincuenta años.

31 Ellos tendrán a su cargo, en la Carpa del Encuentro, todos los oficios relacionados con el traslado de los siguientes objetos: los bastidores de la Morada, con sus travesaños, columnas y bases; 32 las columnas que rodean el atrio, con sus bases, estacas y cuerdas, con todos sus accesorios y todo su equipamiento. Además, deberán tener un inventario de los objetos que tienen la obligación de transportar. 33 Estos son los oficios de los clanes de los meraritas, con todas las obligaciones que deberán cumplir en la Carpa del Encuentro, bajo la dirección de Itamar, hijo del sacerdote Aarón.

Conclusión

34 De esta manera, Moisés, Aarón y los jefes de la comunidad hicieron el censo de los quehatitas, por clanes y por familias, 35 registrando a todos los que podían entrar en servicio para ejercer funciones en la Carpa del Encuentro, es decir, a los que tenían entre treinta y cincuenta años. 36 Los registrados por clanes fueron en total 2.750 hombres. 37 Estos fueron los inscritos en el registro de los clanes de los quehatitas, todos los que prestaban servicio en la Carpa del Encuentro. Moisés y Aarón los registraron, según la orden que el Señor había dado por medio de Moisés.

38 Los inscritos en el registro de los gersonitas, por clanes y por familias, 39 todos los que podían entrar en servicio para ejercer funciones en la Carpa del Encuentro, es decir, los que tenían entre treinta y cincuenta años, 40 fueron en total 2.630 hombres. 41 Estos fueron los registrados en el censo de los clanes de los gersonitas, todos los que prestaban servicio en