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Caminando con Jesús Pedro Sergio Antonio Donoso Brant Edición especial comentada para ayudar a
comprender mejor las Sagradas Escrituras |
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Después de la caída de Jerusalén, en el El peso de estos interrogantes exigía una reinterpretación
de toda la historia de Israel. De esta necesidad surgieron los libros de
las CRÓNICAS, que en realidad son una sola obra y forman una unidad con los
libros de Esdras y Nehemías. Su autor fue un levita de Jerusalén, que
escribió hacia el Según el Cronista, Dios confió a la dinastía
davídica el trono de Jerusalén, que es "el trono de la realeza del
Señor sobre Israel" (1 Crón. 28. 5). Durante los reinados de David y
Salomón, el Reino de Dios tuvo su más perfecta realización. Pero los
sucesores de estos dos primeros reyes no estuvieron a la altura de la misión
que el Señor les había encomendado. Sólo tres de ellos -Josafat, Ezequías y
Josías- siguieron los caminos de David. Los demás, a pesar de las apremiantes
advertencias de los Profetas, se apartaron de esta línea de conducta,
precipitando así a Israel en la ruina. La destrucción de Jerusalén y del
Templo, la desaparición de la dinastía davídica y la deportación a Babilonia
fueron el justo castigo de esas infidelidades, ya que para el Cronista no hay
pecado sin castigo. Pero cuando todo parecía perdido, el Señor suscitó a un
rey pagano, para liberar a los deportados y asegurar la continuidad del
designio divino sobre Israel. En la composición de su obra, el autor utilizó
numerosas fuentes, bíblicas y extrabíblicas. Las genealogías de 1 Crón. 1-9
se inspiran en las tradiciones del Pentateuco. A partir del cap. 10, él
reproduce narraciones enteras de los libros de Samuel y de los Reyes. Pero
también emplea otros documentos que no tienen paralelos en El Cronista buscó en la historia y en los escritos
sagrados de su Pueblo todo lo que podía servir de enseñanza para sus
contemporáneos. En él se resume el esfuerzo de una comunidad que vive
replegada sobre sí misma, ansiosa por descubrir en su propio pasado las
raíces de su identidad y la cohesión necesaria para afrontar las presiones de
un ambiente hostil. De esta manera, los libros de las Crónicas contribuyeron
a mantener viva la esperanza del Pueblo que debía preparar la venida del
Mesías. PRIMER LIBRO DE LAS
CRÓNICAS LISTAS
GENEALÓGICAS:DESDE ADÁN Y HASTA DAVID El primer libro de las Crónicas
comienza con una larga serie de listas genealógicas, que sirven de
introducción a la historia de David. Una intención bien precisa guió al
Cronista en la recopilación y el ordenamiento de estas listas. Él quiere
mostrar que la organización del culto y la construcción del Templo de
Jerusalén son la realización de un designio divino, que asciende hasta los
orígenes mismos de la humanidad. Según él, toda la historia humana converge
hacia estos dos acontecimientos, porque el Templo y el culto han sido instituidos
por el Señor para ejercer su reinado sobre la tierra. De allí la importancia
asignada en estas listas a las tribus de Judá, de Leví y de Benjamín. A la
primera pertenecían David, el organizador del culto divino, y su hijo
Salomón, el constructor del Templo de Jerusalén. Leví era la tribu
sacerdotal, la encargada de celebrar el culto establecido por David. Y en el
territorio de Benjamín estaba emplazada la ciudad santa de Jerusalén, donde
fue erigido el Templo del Señor. Desde Adán a los hijos de Noé 1 1 Adán,
Set, Enós; 2 Quenán, Mahalalel, Iéred; 3 Henoc, Matusalén, Lamec; 4 Noé, Sem,
Cam y Jafet. La descendencia de Jafet 5 Los descendientes de Jafet fueron Gómer, Magog,
Madai, Iaván, Túbal, Mésec y Tirás. 6 Los descendientes de Gómer fueron Asquenaz, Rifat
y Togarmá. 7 Los descendientes de Iaván fueron Elisá, Tarsis, Quitím y
Rodaním. La descendencia de Cam 8 Los descendientes de Cam fueron Cus, Misraim, Put
y Canaán. 9 Los descendientes de Cus fueron Sebá, Javilá,
Sabtá, Raemá y Sabtecá. Los descendientes de Raemá fueron Sebá y Dedán. 10
Cus fue padre de Nimrod, que fue el primer guerrero sobre la tierra. 11 Misraim fue padre de los Iuditas, de los
anamitas, de los Iahabitas, de los naftujitas, 12 de los patrusitas, de los
caslujitas y de los caftoritas, de donde proceden los filisteos. 13 Canaán
fue padre de Sidón, su primogénito, y de Jet; 14 también de los jebuseos, de
los amorreos, de los guirgasitas, 15 de los jivitas, de los arqueos, de los
sineos, 16 de los arvaditas, de los semaritas y de los jamateos. La descendencia de Sem 17 Los descendientes de Sem fueron Elám, Asur,
Arpaxad, Lud y Arám. Los descendientes de Arám fueron Us, Jul, Guéter y
Mésec. 18 Arpaxad fue padre de Sélaj y este fue padre de
Eber. 19 Eber tuvo dos hijos; el nombre del primero era Péleg, porque fue en
su tiempo cuando se dividió la tierra. Su hermano se llamaba Ioctán. 20 Ioctán fue padre de Almodad, Sélef, Jasarmávet,
Iéraj, 21 Hadorám, Uzal, Diclá, 22 Ebal, Abimael, Sabá, 23 Ofir, Javilá y
Iobab. Todos estos fueron descendientes de Ioctán. De Sem a Abraham 24 Sem, Arpaxad, Sélaj, 25 Pélej, Reú, 26 Serug,
Najor, Téraj, 27 Abrám, o sea, Abraham. 28 Los hijos de Abraham fueron Isaac
e Ismael. 29 Esta fue su descendencia: La descendencia de Ismael El primogénito de Ismael fue Nebaiot; luego, Quedar,
Abdeel, Mibsám, 30 Mismá, Dumá, Masá, Jadad, Temá, 31 Ietur, Nafis y Quedmá.
Estos son los hijos de Ismael. 32 Descendientes de Queturá, concubina de Abraham:
ella dio a luz a Zimrán, Iocsán, Medán, Madián, Isbac y Súaj. Los hijos de
Iocsán fueron Sabá y Dedán. 33 Los hijos de Madián fueron Efá, Efer, Henoc,
Abidá y Eldaá. Todos estos son descendientes de Queturá. La descendencia de Isaac y Esaú 34 Abraham fue padre de Isaac. Los hijos de Isaac
fueron Esaú e Israel. 35 Los descendientes de Esaú fueron Elifaz, Reuel,
Ieús, Iaelám y Coré. 36 Los hijos de Elifaz fueron Temán, Omar, Sefí, Gaetám,
Quenaz, Timná y Amalec. 37 Los hijos de Reuel fueron Nájat, Zéraj, Samá y
Mizá. La descendencia de Seír 38 Los descendientes de Seír fueron Lotán, Sobal,
Sibeón, Aná, Disón, Eser y Disán. 39 Los hijos de Lotán fueron Jorí y Homám;
y la hermana de Lotán fue Timná. 40 Los hijos de Sobal fueron Alián, Manájat,
Ebal, Sefí y Onám. Los hijos de Sibeón fueron Aiá y Aná. 41 Los descendientes
de Aná fueron Disón y sus hijos, a saber, Jamrán, Esbán, Itrán y Querán. 42
Los hijos de Eser fueron Bilhán, Zaaván y Iaacán. Los hijos de Disán fueron
Us y Arán. Los reyes de Edóm 43 Los reyes que reinaron en Edóm antes que los israelitas
tuvieran un rey son los siguientes: Bela, hijo de Beor, reinó en Edóm, y el nombre de su
ciudad era Dinhabá. 44 Cuando murió Bela, lo sucedió Iobab, hijo de Zéraj, de
Bosrá. 45 Cuando murió Iobab, lo sucedió Jusám, del país de los temanitas. 46
Cuando murió Jusám, lo sucedió Hadad, hijo de Bedad, el que derrotó a Madián
en el campo de Moab; el nombre de su ciudad era Avit. 47 Cuando murió Hadad,
lo sucedió Samlá, de Masrecá. 48 Cuando murió Samlá, lo sucedió Saúl, de
Rejobot del Río. 49 Cuando murió Saúl, lo sucedió Baal Janán, hijo de Acbor.
50 Cuando murió Baal Janán, hijo de Acbor, lo sucedió Hadad; el nombre de su
ciudad era Pai, y el nombre de su mujer, Mehetabel, hija de Matred, que a su
vez, era hija de Mezahab. Los caudillos de los edomitas 51 Murió Hadad, y hubo caudillos en Edóm: el
caudillo Timná, el caudillo Aliá, el caudillo Ietet, 52 el caudillo
Oholibamá, el caudillo Elá, el caudillo Pinón, 53 el caudillo Quenaz, el
caudillo Temán, el caudillo Mibsar, 54 el caudillo Magdiel, el caudillo Irám.
Estos fueron los caudillos de Edóm. Los hijos de Israel 2 1 Estos
son los hijos de Israel: Rubén, Simeón, Leví y Judá, Isacar y Zabulón, 2 Dan,
José y Benjamín, Neftalí, Gad y Aser. La descendencia de Judá 3 Los descendientes de Judá fueron Er, Onán y Selá;
los tres le nacieron de la hija de Suá, la cananea. Er, el primogénito de
Judá, era malo a los ojos del Señor, y el Señor le quitó la vida. 4 Tamar, la
nuera de Judá, tuvo de él a Peres y a Zéraj. Los hijos de Judá fueron cinco
en total. 5 Los hijos de Peres fueron Jesrón y Jamul. 6 Los hijos de Zéraj fueron Zimrí, Etán, Hemán,
Calcol y Dardá: cinco en total. 7 El hijo de Carmí fue Acar, que perturbó a Israel
por haber violado el anatema. 8 El hijo de Etán fue Azarías. Los orígenes de David 9 Los hijos que tuvo Jesrón fueron Ierajmeel, Ram y
Quelubai. 10 Ram fue padre de Aminadab; Aminadab fue padre de
Najsón, príncipe de los hijos de Judá. 11 Najsón fue padre de Salmá; Salmá
fue padre de Booz. 12 Booz fue padre de Obed; Obed fue padre de Jesé. 13 Jesé
fue padre de Eliab, su primogénito; de Abinadab, su segundo hijo; de Simeá,
el tercero; 14 de Natanael, el cuarto; de Radai, el quinto; 15 de Osém, el
sexto; de David, el séptimo. 16 Sus hermanas fueron Seruiá y Abigail. Los
hijos de Seruiá fueron Abisai, Joab y Asahel: tres en total. 17 Abigail dio a
luz a Amasá, cuyo padre fue Iéter el ismaelita. La descendencia de Caleb 18 Caleb, hijo de Jesrón, tuvo hijos con Azubá, su
mujer, y con Ieriot. Sus hijos fueron Ieser, Sobab y Ardón. 19 Cuando murió Azubá,
Caleb tomó por esposa a Efratá, y de ella le nació Jur. 20 Jur fue padre de
Urí, y Urí fue padre de Besalel. 21 Después Jesrón se unió a la hija de Maquir, padre
de Galaad. Él tenía sesenta años cuando la tomó por esposa, y de ella le
nació Segub. 22 Segub fue padre de Iaír, el cual fue dueño de veintitrés
ciudades en el país de Galaad, 23 pero Guesur y Arám le quitaron los
campamentos de Iaír, y además, Quenat y sus poblados: sesenta ciudades en
total. Todos ellos eran descendientes de Maquir, padre de
Galaad. 24 Cuando murió Jesrón, Caleb se unió a Efratá, la
esposa de su padre Jesrón, y de ella nació Asjur, padre de Técoa. La descendencia de Ierajmeel 25 Los descendientes de Ierajmeel, el primogénito de
Jesrón fueron Ram, su primogénito, Buná, Orén, Osém y Ajías. 26 Ierajmeel
tuvo otra mujer, llamada Atará, que fue la madre de Onám. 27 los hijos de Ram, el primogénito de Ierajmeel,
fueron Maás, Iamín y Equer. 28 Los hijos de Onám fueron Samai y Iadá; los hijos
de Samai fueron Nadab y Abisur. 29 La esposa de Abisur se llamaba Abiháil, y
ella dio a luz a Ajbán y Molid. 30 Los hijos de Nadab fueron Séled y Apaim.
Séled murió sin tener hijos, 31 y el hijo de Apaim fue Isei. El hijo de Isei
fue Sesán, y el hijo de Sesán, Ajlai. 32 Los hijos de Iadá, el hermano de
Samai, fueron Iéter y Jonatán. Iéter murió sin tener hijos, 33 y los hijos de
Jonatán fueron Pélet y Zazá. Estos fueron los descendientes de Ierajmeel. 34 Sesán no tuvo hijos, sino hijas; él tenía también
un esclavo egipcio que se llamaba Iarjá, Otros descendientes de Caleb 42 Los descendientes de Caleb, el hermano de Ierajmeel,
fueron los siguientes: Mesá, su primogénito, que fue padre de Zif, y los
hijos de Maresá, padre de Hebrón. 43 Los hijos de Hebrón fueron Coré, Tapúaj,
Réquem y Semá. 44 Semá fue padre de Rájam, el padre de Iorqueam; Réquem fue
padre de Samai. 45 El hijo de Samai fue Maón, y Maón fue padre de Bet Sur. 46 Efá, la concubina de Caleb, dio a luz a Jarán,
Mosá y Gazéz; Jarán fue padre de Gazéz. 47 Los hijos de Iahdai fueron Reguém, Jotám, Guesán,
Pélet, Efá y Sáaf. 48 Maacá, la concubina de Caleb, dio a luz a Séber y
a Tirjaná. 49 También dio a luz a Sáaf, el padre de Madmaná, y a Sevá, el
padre de Macbená y de Guibeá. La hija de Caleb fue Acsá. 50 Estos fueron los hijos de Caleb. La descendencia de Jur Los descendientes de Jur, el primogénito de Efratá,
fueron Sobal, padre de Quiriat Iearim; 51 Salmá, padre de Belén; Járef, padre
de Bet Gader. 52 Los descendientes de Sobal, el padre de Quiriat Iearim,
fueron Haroé –es decir, la mitad de los manajatitas– 53 y los clanes de
Quiriat Iearim, a saber, los itríes, los putíes, los sumatíes y los misraíes.
De ellos proceden los soratíes y los de Estaol. 54 Los descendientes de Salmá fueron Belén y los
netofatíes, Atrot Bet Joab –la otra mitad de los manajatitas– los soríes, 55
los clanes de los sofríes que habitaban en Iabés, los tiratíes, los simatíes
y los sucatíes. Estos son los quenitas, descendientes de Jamat, padre de la
casa de Recab. La descendencia de David 3 1 Estos
son los hijos que le nacieron a David en Hebrón: Amnón, hijo de Ajinóam, de
Izreel, su primogénito; Daniel, hijo de Abigail de Carmel, su segundo hijo; 2
Absalón, hijo de Maacá, hija de Talmai, rey de Guesur, el tercero; Adonías,
hijo de Jaguit, el cuarto; 3 Sefatías, hijo de Abital, el quinto; Itream,
hijo de su esposa Eglá, el sexto. 4 Estos seis hijos le nacieron a David en
Hebrón, donde reinó siete años y seis meses. Además, David reinó en Jerusalén treinta y tres
años, 5 y estos son los hijos que le nacieron en Jerusalén: Simeá, Sobab,
Natán y Salomón, los cuatro hijos de Betsabé, hija de Amiel. 6 También Ibjar,
Elisamá, Elifélet, 7 Nogá, Néfeg, Iafía, 8 Elisamá, Eliadá, Elifélet, o sea,
nueve. 9 Estos son todos los hijos de David, sin contar los
hijos de sus concubinas. La hermana de ellos fue Tamar. Los reyes de Judá 10 El hijo de Salomón fue Roboám; el hijo de Roboám,
Abías; el hijo de Abías, Asá; el hijo de Asá, Josafat; 11 el hijo de Josafat,
Jorám; el hijo de Jorám, Ocozías; el hijo de Ocozías, Joás; 12 el hijo de
Joás, Amasías; el hijo de Amasías, Azarías; el hijo de Azarías, Jotám; 13 el
hijo de Jotám, Acaz; el hijo Acaz, Ezequías; el hijo de Ezequías, Manasés; 14
el hijo de Manasés, Amón; el hijo de Amón, Josías. 15 Los hijos de Josías
fueron Iojanán, su primogénito; Joaquím su segundo hijo; Sedecías, el
tercero; y Salúm, el cuarto. 16 Los hijos de Joaquím fueron Jeconías y
Sedecías. El linaje davídico después del exilio 17 Los descendientes de Jeconías, el prisionero,
fueron Sealtiel, 18 Malquiram, Pedaías, Senasar, Iecamías, Hosamá y Nedabías.
19 Los hijos de Pedaías fueron Zorobabel y Simei; los hijos de Zorobabel,
Mesulám, Jananías, y Selomit, hermana de ellos. 20 Los hijos de Mesulám,
Jasubá, Ohel, Berequías, Jasadías y Iusab Jésed: cinco en total. 21 El hijo
de Jananías fue Pelatías; el hijo de Pelatías, Isaías; el hijo de Isaías,
Refaías; el hijo de Refaías, Arnán; el hijo de Arnán, Abdías; el hijo de
Abdías, Secanías. 22 Los hijos de Secanías fueron Semaías, Jatús, Igal,
Baríaj, Nearías y Safat: seis en total. 23 Los hijos de Nearías fueron
Elioenai, Ezequías, Azricam: tres en total. 24 Los hijos de Elioenai fueron
Hodaías, Eliasib, Pelaías, Acub, Iojanán, Delaías y Ananí: siete en total. Fragmentos genealógicos sobre la familia de Judá 4 1 Los
descendientes de Judá fueron Peres, Jesrón, Carmí, Jur y Sobal. 2 Reaías, hijo de Sobal, fue padre de Iájat; Iájat
fue padre de Ajumai y de Lahad. Estas son las familias de los soreatitas. 3 Los descendientes de Etám fueron Izreel, Ismá e
Ibdás. Su hermana se llamaba Haslelponí. 4 Penuel fue padre de Guedor, y Ezer padre de Jusá. Estos son los hijos de Jur, el primogénito de
Efratá, padre de Belén. 5 Asjur, padre de Técoa, tuvo dos esposas: Jelá y
Naará. 6 Naará dio a luz a Ajuzam, a Jéfer, a los timnitas
y a los ajastaritas. Estos son los hijos de Naará. 7 Los hijos de Jelá fueron Séret, Sójar y Etnán. 8 Cos fue padre de Anub, de Hasobebá, y de las
familias de Ajarjel, hijo de Harum. 9 Pero Iabés fue más célebre que sus
hermanos, y su madre le puso el nombre de Iabés, diciendo: "Di a luz con
dolor". 10 Iabés invocó al Dios de Israel, exclamando: "Si me
bendices verdaderamente, ensancharás mis fronteras, tu mano estará conmigo y
alejarás el mal para que desaparezca mi aflicción". Y Dios le concedió
lo que él había pedido. Otros descendientes de Caleb 11 Quelub, hermano de Sujá, fue padre de Mejir, que
fue a su vez padre de Estón. 12 Estón fue padre de Bet Rafá, de Paseáj, y de
Tejiná, el padre de Ir Najás. Estos son los hombres de Recá. 13 Los hijos de Quenaz fueron Otniel y Seraías; los
hijos de Otniel, Jatat y Meonatai. 14 Meonatai fue padre de Ofrá, y Seraías
fue padre de Joab, fundador del valle de los Herreros, porque eran herreros. 15 Los hijos de Caleb, hijo de Iefuné, fueron Irú,
Elá y Náam. El hijo de Elá fue Quenaz. 16 Los hijos de Iehalelel fueron Zif, Zifá, Tiriá y
Asarel. 17 Los hijos de Ezrá fueron Iéter, Méred, Efer y
Ialón. Bitía dio a luz a Miriam, a Samai, y a Isbaj, padre de Estemoa. 18 La
mujer de Estemoa, la de Judá, dio a luz a Iéred, padre de Guedor, a Héber,
padre de Socó, y a Iecutiel, padre de Zanóaj. Estos son los hijos de Bitía,
la hija del Faraón, que Méred había tomado por esposa. 19 También tuvo hijos la mujer de Odías, hermana de
Nájam, padre de Queilá, el garmita, y de Estemoa, el maacatita. 20 Los hijos de Simón fueron Amnón, Riná, Ben Janán
y Tilón. Los hijos de Isei fueron Zójet y Ben Zójet. La descendencia de Selá 21 Los descendientes de Selá, hijo de Judá, fueron
Er, padre de Lecá, Ladá padre de Maresá, y las familias de los que trabajan
el lino en Bet Asbea. 22 Ioquim, los hombres de Cozebá, Joás y Saraf se
casaron en Moab, antes de volver a Belén. Estos son hechos muy antiguos. 23
Ellos eran alfareros y habitaban en Netaím y Guederá; vivían allí con el rey,
trabajando a su servicio. La descendencia de Simeón 24 Los descendientes de Simeón fueron Nemuel, Iamín,
Iarib, Zéraj y Saúl. 25 El hijo de Saúl fue Salúm; el hijo de Salúm, Mibsám;
el hijo de Mibsám, Mismá; 26 el hijo de Mismá, Jamuel; el hijo de Jamuel,
Zacur; el hijo de Zacur, Simei. 27 Simei tuvo dieciséis hijos y seis hijas;
pero sus hermanos no tuvieron muchos hijos, y todos sus clanes no fueron tan
numerosos como los descendientes de Judá. 28 Ellos habitaban en Berseba, Moladá, Jasar Sual,
29 Bilhá, Esem, Tolad, 30 Betuel, Jormá, Siquelag, 31 Bet Marcabot, Jasar
Susím, Bet Birí y Saaraim. Estas fueron sus ciudades hasta el reinado de
David. 32 Sus poblados fueron Etám, Ain, Rimón, Toquén y Asán –cinco ciudades
en total– 33 y todos los poblados que están alrededor de aquellas ciudades,
hasta Baalat. Allí habitaron y fueron registrados por grupos. 34 Mesobab, Iamlec, Iosá, hijo de Amasías; 35 Joel,
Jehú, hijo de Iosibías, hijo de Seraías, hijo de Asiel; 36 Elioenai, Iaacobá,
Iesojaías, Asaías, Adiel, Iesimiel y Benaías; 37 Zizá, hijo de Sifí, hijo de
Alón, hijo de Iedaías, hijo de Simrí, hijo de Semaías: 38 todos estos que han
sido mencionados por sus nombres, fueron jefes en sus clanes, y sus familias
se multiplicaron considerablemente. 39 Se dirigieron a la entrada de Guerar,
hasta el oriente del valle, buscando pastos para sus ganados. 40 Y hallaron
pastos abundantes y buenos, y una tierra espaciosa, tranquila y segura,
porque antes habían vivido allí los descendientes de Cam. 41 Los que fueron mencionados por sus nombres,
llegaron en tiempos de Ezequías, rey de Judá, y destruyeron los campamentos
de los descendientes de Cam y los refugios que allí se encontraban,
consagrándolos al exterminio total hasta el día de hoy. Allí se establecieron
en lugar de ellos, porque había pasto para sus ganados. 42 Algunos de los hijos de Simeón –quinientos
hombres– fueron a la montaña de Seír, siendo sus jefes Pelatías, Nearías,
Refaías y Uziel, hijos de Isei; 43 y después de derrotar al resto de Amalec,
que había huido, habitaron allí hasta el día de hoy. La descendencia de Rubén 5 1
Descendientes de Rubén, el primogénito de Israel. Rubén fue el primero en
nacer, pero como profanó el lecho de su padre, su primogenitura fue entregada
a los hijos de José, el hijo de Israel, y no fue inscrito en las genealogías
como el primogénito. 2 Judá, en efecto, prevaleció entre sus hermanos y de él
procede el Príncipe; pero la primogenitura pertenece a José. 3 Los descendientes de Rubén, el primogénito de
Israel, fueron Henoc, Palú, Jesrón y Carmí. La descendencia de Joel 4 El hijo de Joel fue Semaías; el hijo de Semaías,
Gog; el hijo de Gog, Simei; 5 el hijo de Simei, Micá; el hijo de Micá,
Reaías; el hijo de Reaías, Baal; 6 el hijo de Baal, Beerá, a quien Tiglat
Piléser, rey de Asiria, llevó cautivo. Este era jefe de los Rubenitas. 7 Sus hermanos, agrupados por familias según sus
genealogías, eran Ieiel, el primero, luego Zacarías, 8 y Belá, hijo de Azaz,
hijo de Sema, hijo de Joel. Estos habitaban en Aroer y se extendían hasta Nebo y
Baal Meón. 9 También se extendían hacia el oriente, hasta el borde del
desierto que limita con el río Éufrates, porque sus ganados se habían
multiplicado en la tierra de Galaad. 10 En tiempos de Saúl combatieron contra los
agareos, y estos cayeron en sus manos. Así ocuparon sus campamentos por toda
la parte oriental de Galaad. La descendencia de Gad 11 Los hijos de Gad habitaban frente a ellos en la
tierra de Basán hasta Salcá. 12 Joel fue el primero que se estableció en
Basán; Sefán, el segundo; luego lo hicieron Ianai y Safat. 13 Sus hermanos, agrupados por familias, fueron
Micael, Mesulám, Sebá, Iorai, Iacán, Zía y Héber: siete en total. 14 Estos son los hijos de Abijáil, hijo de Jurí,
hijo de Iaróaj, hijo de Guilad, hijo de Micael, hijo de Iesisai, hijo de Iajdó,
hijo de Buz. 15 Ají, hijo de Abdiel, hijo de Guní, era jefe de sus familias. 16 Ellos habitaban en Galaad, en Basán y sus
poblados, y en todos los campos de pastoreo de Sarón, hasta sus confines. 17
Todos ellos fueron registrados en tiempos de Jotám, rey de Judá, y de
Jeroboám, rey de Israel. 18 Los hijos de Rubén, los de Gad y la mitad de la
tribu de Manasés, eran muy valientes, llevaban escudo y espada y manejaban el
arco. Los que estaban adiestrados para la guerra formaban un ejército de
cuarenta y cuatro mil setecientos sesenta hombres. 19 Ellos combatieron
contra los agareos, contra Ietur, Nafís y Nodab, 20 y Dios los ayudó, de tal
manera que los agareos y todos los que estaban con ellos, cayeron en sus
manos: en el combate invocaron a Dios y él les fue propicio, porque confiaban
en él. 21 Así lograron capturar sus ganados –cincuenta mil camellos,
doscientas cincuenta mil ovejas, dos mil asnos– además de cien mil personas.
22 Como era Dios el que combatía a favor de ellos, dieron muerte a muchos enemigos
y ocuparon su lugar hasta el exilio. La mitad de la tribu de Manasés 23 Los hijos de la mitad de la tribu de Manasés se
establecieron en el país, desde Basán hasta Baal Hermón, Senir y la montaña
del Hermón. Ellos eran muy numerosos. 24 Estos son los jefes de sus familias: Efer, Isei,
Eliel, Azriel, Jeremías, Hodavías y Iajdiel, hombres valientes y jefes
famosos de sus respectivas familias. 25 Pero fueron infieles al Dios de sus padres, y se
prostituyeron siguiendo a los dioses de los pueblos del país que Dios había
destruido delante de ellos. 26 Por eso, el Dios de Israel suscitó contra
ellos a Pul, es decir, a Tiglat Pileser, y este deportó a los rubenitas, a
los gaditas y a la mitad de la tribu de Manasés, y los llevó a Jalaj, Jabor,
Jará y al río Gozán, hasta el día de hoy. La descendencia de Leví: Aarón y sus descendientes 27 Los descendientes de Leví fueron Gersón, Quehat,
y Merarí. 28 Los hijos de Quehat fueron Amrám, Ishar, Hebrón y Uziel. 29 Los
hijos de Amrám fueron Aarón, Moisés y Miriam. Los hijos de Aarón fueron
Nadab, Abihú, Eleazar e Itamar. 30 Eleazar fue padre de Pinjás; Pinjás fue padre de
Abisúa; 31 Abisúa fue padre de Buquí; Buquí fue padre de Uzí; 32 Uzí fue
padre de Zerajías; Zerajías fue padre de Meraiot; 33 Meraiot fue padre de Amarías;
Amarías fue padre de Ajitub; 34 Ajitub fue padre de Sadoc; Sadoc fue padre de
Ajimáas; 35 Ajimáas fue padre de Azarías; Azarías fue padre de Iojanán; 36
Iojanán fue padre de Azarías, el cual ejerció el sacerdocio en el Templo que
Salomón edificó en Jerusalén; 37 Azarías fue padre de Amarías; Amarías fue
padre de Ajitub; 38 Ajitub fue padre de Sadoc; Sadoc fue padre de Salúm; 39
Salúm fue padre de Jilquías; Jilquías fue padre de Azarías; 40 Azarías fue
padre de Seraías ; Seraías fue padre de Iehosadac; 41 Iehosadac fue al
destierro, cuando el Señor deportó a los habitantes de Judá y de Jerusalén
por medio de Nabucodonosor. Otros descendientes de Leví 6 1 Los
descendientes de Leví fueron Gersón, Quehat y Merarí. 2 Los nombres de los hijos de Gersón son los
siguientes: Libní y Simí. 3 Los hijos de Quehat fueron Amrám, Ishar, Hebrón y
Uziel. 4 Los hijos de Merarí fueron Majlí y Musí. Estas son las familias de
los levitas, agrupadas según sus padres. 5 El hijo de Gersón fue Libní; el hijo de Libní,
Iájat; el hijo de Iájat, Zimá; 6 el hijo de Zimá, Ioaj; el hijo de Ioaj, Idó;
el hijo de Idó, Zéraj; el hijo de Zéraj, Ieotrai. 7 El hijo de Quehat fue Aminadab; el hijo de
Aminadab, Coré; el hijo de Coré, Asir; 8 el hijo de Asir, Elcaná; el hijo de
Elcaná, Ebiasaf; el hijo de Ebiasaf, Asir; 9 el hijo de Asir, Tájat; el hijo
de Tájat, Uriel; el hijo de Uriel, Ozías; el hijo de Ozías, Saúl. 10 Los
hijos de Elcaná fueron Amasai y Ajimot. 11 El hijo de Ajimot fue Elcaná; el
hijo de Elcaná, Sofai; el hijo de Sofai, Nájat; 12 el hijo de Nájat, Eliab;
el hijo de Eliab, Ierojám; el hijo de Ierojám, Elcaná; el hijo de Elcaná,
Samuel. 13 Los hijos de Samuel fueron Joel, el primogénito, y Abías, el
segundo. 14 El hijo de Merarí fue Majlí; el hijo de Majlí,
Libní; el hijo de Libní, Simei; el hijo de Simei, Uzá; 15 el hijo de Uzá,
Simá; el hijo de Zimá, Jaguías; el hijo de Jaguías, Asaías. Los cantores y sus familias 16 Estos son los cantores que puso David para
dirigir el canto en 18 Los que ejercían ese ministerio y sus hijos son
los siguientes: De los descendientes de Quehat: Hemán el cantor,
hijo de Joel, hijo de Samuel, 19 hijo de Elcaná, hijo de Ierojám, hijo de
Eliel, hijo de Tóaj, 20 hijo de Suf, hijo de Elcaná, hijo de Májat, hijo de
Amasai, 21 hijo de Elcaná, hijo de Joel, hijo de Azarías, hijo de Sefanías,
22 hijo de Tájat, hijo de Asir, hijo de Ebiasaf, hijo de Coré, 23 hijo de
Ishar, hijo de Quehat, hijo de Leví, hijo de Israel. 24 Además, su hermano Asaf, que asistía a su
derecha. Asaf era hijo de Berequías, hijo de Simá, 25 hijo de Micael, hijo de
Baasías, hijo de Malquías, 26 hijo de Etní, hijo de Zéraj, hijo de Adaías, 27
hijo de Etán, hijo de Zimá, hijo de Simei, 28 hijo de Iájat, hijo de Gersón,
hijo de Leví. 29 Los hijos de Merarí, sus hermanos, que asistían a
su izquierda: eran Etán, hijo de Quisí, hijo de Abdí, hijo de Maluc, 30 hijo
de Jasabías, hijo de Amasías, hijo de Jilquías, 31 hijo de Amsí, hijo de
Baní, hijo de Sémer, 32 hijo de Majlí, hijo de Musí, hijo de Merarí, hijo de
Leví. Los levitas y los sacerdotes descendientes de Aarón 33 Sus hermanos, los levitas, estaban encargados de
todo el servicio de 35 El hijo de Aarón fue Eleazar; el hijo de Eleazar,
Pinjás; el hijo de Pinjás, Abisúa; 36 el hijo de Abisúa, Buquí; el hijo de
Buquí, Uzí; el hijo de Uzí, Zerajías; 37 el hijo de Zerajías, Meraiot; el
hijo de Meraiot, Amarías; el hijo de Amarías, Ajitub; 38 el hijo de Ajitub,
Sadoc; el hijo de Sadoc, Ajimáas. Las ciudades levíticas 39 Estos son los lugares de residencia de los
descendientes de Aarón, según los límites de sus campamentos: A los descendientes de Aarón, de la familia de los
quehatitas –porque la suerte cayó primero sobre ellos– 40 se les dio Hebrón
en el país de Judá, con sus campos de pastoreo vecinos; 41 pero el campo de
la ciudad y sus poblados fueron dados a Caleb, hijo de Iefuné. 42 Las
ciudades de refugio concedidas a los hijos de Aarón fueron Hebrón, Libná con
sus campos de pastoreo; Iatir y Estemoa con sus campos de pastoreo; 43 Jilaz,
Debir, 44 Asán y Bet Semes, con sus respectivos campos de pastoreo. 45 Y de
la tribu de Benjamín, se les dio Gueba, Alémet y Anatot, con sus respectivos
campos de pastoreo. En total, sus ciudades fueron trece, distribuidas según
sus familias. Las ciudades de los otros levitas 49 Los israelitas dieron a los levitas estas
ciudades con sus campos de pastoreo. 50 Ellos les entregaron, mediante un
sorteo, las ciudades de las tribus de Judá, de Simeón y de Benjamín antes
mencionadas. La descendencia de Isacar 7 1 Los
descendientes de Isacar fueron Tolá, Puá, Iasub y Simrón: cuatro en total. 2 Los descendientes de Tolá fueron Uzi, Refaías,
Ieriel, Iajmai, Ibsam y Samuel, hombres valerosos y jefes de las familias de
Tolá; su número, en tiempos de David, según sus listas genealógicas, era de
22.600 hombres. 3 Los descendientes de Uzí fueron Izrajías y los
hijos de Izrajías: Micael, Abdías, Joel e Isías: cinco jefes en total. 4
Ellos tenían divisiones armadas para la guerra, registradas por familias
según sus listas genealógicas, en número de 36.000 hombres, porque tenían
muchas mujeres e hijos. 5 Sus hermanos de todos los clanes de Isacar eran
hombres valerosos, 87.000 en total, y todos ellos estaban registrados. La descendencia de Benjamín 6 Los descendientes de Benjamín fueron Bela, Béquer,
Iediael: tres en total. 7 Los descendientes de Bela fueron Esbón, Uzí,
Uziel, Ierimot e Irí: cinco en total; eran jefes de familia y hombres
valerosos. Todos estaban registrados y su número era de 22.034. 8 Los descendientes de Béquer fueron Zemirá, Joás,
Eliezer, Elioenai, Omrí, Ieremot, Abías, Anatot y Alémet; todos estos eran
hijos de Béquer. 9 Estaban registrados según sus listas genealógicas y según
los jefes de sus familias, y tenían 20.200 hombres valerosos. 10 Los descendientes de Iediael fueron Bilhán y los
hijos de Bilhán: Ieús, Benjamín, Ehúd, Quenaaná, Zetán, Tarsis y Ajisájar. 11
Todos estos fueron hijos de Iediael, jefes de familia y hombres valerosos; su
número era de 17.200, aptos para combatir en la guerra. 12 Supím y Jupím eran hijos de Ir; Jusím, hijo de
Ajer. La descendencia de Neftalí 13 Los descendientes de Neftalí fueron Iajasiel,
Guní, Iéser y Salúm, hijos de Bilhá. La descendencia de Manasés 14 Los descendientes de Manasés fueron los
siguientes: Asriel, que fue hijo de su concubina aramea, la cual dio a luz
también a Maquir, padre de Galaad. 15 Maquir le dio una esposa a Jupím y otra
a Supím. El nombre de su hermana era Maacá. El segundo de sus descendientes se llamaba Selofjad,
y este no tuvo más que hijas. 16 Maacá, la mujer de Maquir, dio a luz un hijo, a
quien llamó Peres. Su hermano se llamaba Seres, y sus hijos Ulám y Réquem. 17
El hijo de Ulám fue Bedán. Estos son los hijos de Galaad, hijo de Maquir,
hijo de Manasés. 18 Su hermana Amolequet dio a luz a Ishod, Abiézer y
Majlá. 19 Los hijos de Semidá fueron Ajián, Séquem, Licjí y
Aniám. La descendencia de Efraím 20 El hijo de Efraím fue Sutélaj; el hijo de
Sutélaj, Béred; el hijo de Béred, Tájat; el hijo de Tájat, Eleadá; el hijo de
Eleadá, Tájat; 21 el hijo de Tájat, Zabad; el hijo de Zabad, Sutélaj. A otros dos hijos de Efraím –Ezer y Ebad– los
mataron los hombres de Gat, nativos del país, porque habían bajado a
apoderarse de sus ganados. 22 Su padre estuvo de duelo por ellos durante
mucho tiempo, y sus hermanos fueron a consolarlo. 23 Después se unió a su
mujer, la cual concibió y dio a luz un hijo, al que llamó Beriá, por la
desgracia que había sufrido su familia. 24 Su hija fue Seerá, que edificó Bet
Jorón, la de Arriba y la de Abajo, y Uzén Seerá. 25 Además, su hijo fue Réfaj; el hijo de Réfaj,
Résef; el hijo de Résef, Télaj; el hijo de Télaj, Taján; 26 el hijo de Taján,
Ladán; el hijo de Ladán, Amihud; el hijo de Amihud, Elisamá; 27 el hijo de
Elisamá, Nun; el hijo de Nun, Josué. 28 Su posesión y sus lugares de residencia eran
Betel y sus poblados adyacentes; al este, Naarán; al oeste, Guézer y sus
poblados adyacentes; y además, Siquém con sus poblados adyacentes, hasta Aiá
y sus poblados adyacentes. 29 En poder de los hijos de Manasés estaban Bet
Seán, Tanac, Meguido y Dor, todos ellos con sus respectivos poblados
adyacentes. En estas ciudades habitaban los hijos de José, hijo de Israel. La descendencia de Aser 30 Los descendientes de Aser fueron Imná, Isvá,
Isví, Beriá y Séraj, la hermana de estos. 31 Los descendientes de Beriá fueron Jéber y
Malquiel, que fue padre de Birzait. 32 Jéber fue padre de Iaflet, de Sémer,
de Jotán, y de Suá, la hermana de estos. 33 Los descendientes de Iaflet fueron Pasac, Bimhal
y Asvat. Estos son los hijos de Iaflet. 34 Los descendientes de su hermano Sémer fueron
Rogá, Jubá y Arám. 35 Los descendientes de su hermano Hélem fueron
Sofaj, Imná, Seles y Amal. 36 Los descendientes de Sofaj fueron Súaj, Jarnefer,
Súal, Berí, Imrá, 37 Béser, Hod, Samá, Silsá, Itrán y Beerá. 38 Los
descendientes de Iéter fueron Iefuné, Pispá y Ará. 39 Los descendientes de Ulá fueron Araj, Janiel y
Risías. 40 Todos estos fueron descendientes de Aser, jefes
de familias, guerreros selectos y valerosos, jefes entre los príncipes. Al
ser registrados para el servicio militar, su número alcanzó a 26.000 hombres. La descendencia de Benjamín 8 1
Benjamín fue padre de Bela, su primogénito; de Asbel, su segundo hijo; de
Ajraj, el tercero; 2 de Nojá, el cuarto, y de Rafá, el quinto. 3 Los hijos de
Bela fueron Adar, Guerá, padre de Ehúd, 4 Abisuá, Naamán, Ajoaj, 5 Guerá,
Sefufán y Jurám. 6 Los hijos de Ehúd, los jefes de familia de los que
vivían en Gueba y a los que hicieron emigrar a Manájat, 7 fueron Naamán,
Ajías y Guerá. Este los condujo en su emigración, y fue padre de Uzá y
Ajijud. 8 Sajaraim tuvo hijos en los campos de Moab, después
de haber repudiado a sus mujeres Jusím y Baará. 9 De su nueva mujer le
nacieron Iobab, Sibías, Mesá, Malcón, 10 Ieús, Saquías y Mirmá. Estos fueron
sus hijos, jefes de familia. 11 De Jusím le habían nacido Abitub y Elpáal. 12 Los
hijos de Elpáal fueron Eber, Misán y Sémed, el cual edificó Onó, Lud y sus
poblados adyacentes. 13 Beriá y Semá fueron jefes de familia de los
habitantes de Aialón, los que obligaron a huir a los habitantes de Gat. 14 Sus hermanos fueron Sesac y Ieremot. Los benjaminitas de Jerusalén y Gabaón 15 Los hijos de Beriá fueron Zebadías, Arad, Eder,
16 Micael, Ispá y Iojá. 17 Los hijos de Elpáal fueron Zebadías, Mesulám,
Jizquí, Jeber, 18 Ismerai, Izlías y Iobab. 19 Los hijos de Simei fueron Iaquím, Zicrí, Zabdí,
20 Elienai, Siletai, Eliel, 21 Adaías, Beraías y Simrat. 22 Los hijos de Sesac fueron Ispán, Eber, Eliel, 23
Abdón, Zicrí, Janán, 24 Ananías, Elám, Antotías, 25 Ifdías y Penuel. 26 Los hijos de Ierojam fueron Samserai, Sejarías,
Atalías, 27 Iaaresías, Elías y Zicrí. 28 Estos eran los jefes de familia según sus listas
genealógicas, y habitaban en Jerusalén. 29 En Gabaón habitaba Abí Gabaón, cuya esposa se
llamaba Maacá. 30 Su hijo primogénito fue Abdón; los otros fueron Sur, Quis,
Baal, Ner, Nadab, 31 Guedor, Ajió y Zéquer. 32 Miclot fue padre de Simá.
También estos habitaban en Jerusalén, lo mismo que sus hermanos. Saúl y su familia 33 Ner fue padre de Quis; Quis fue padre de Saúl;
Saúl fue padre de Jonatán, Malquisúa, Abinadab y Esbaal. 34 El hijo de
Jonatán, fue Meribaal; Meribaal fue padre de Micá. 35 Los hijos de Micá
fueron Pitón, Mélec, Tarea y Ajaz. 36 Ajaz fue padre de Iehoadá; Iehoadá fue
padre de Alémet, Azmávet y Zimrí; Zimrí fue padre de Mosá; 37 Mosá fue padre
de Biná; Biná fue padre de Rafá; Rafá fue padre de Elasá; Elasá fue padre de
Asel. 38 Asel tuvo seis hijos, que se llamaban Azricám, Bocrú, Ismael,
Searías, Ab-días y Janán. Todos estos fueron hijos de Asel. 39 Los hijos de su hermano Esec fueron : Ulám, el
primogénito; Ieús, el segundo; Elifélet, el tercero. 40 Los hijos de Ulám
fueron guerreros valerosos y hábiles arqueros tuvieron muchos hijos y nietos:
150 en total. Todos estos eran descendientes de Benjamín. Los habitantes de Jerusalén después del destierro 9 1 Cuando
fueron deportados a Babilonia por sus infidelidades, todos los israelitas estaban
registrados en las listas genealógicas y en el libro de los reyes de Israel y
de Judá. 2 Los primeros que volvieron a habitar en sus
propiedades y ciudades fueron israelitas, sacerdotes, levitas y empleados del
Templo. 3 En Jerusalén habitaron descendientes de Judá, de Benjamín, de
Efraím y de Manasés. 4 De los descendientes de Judá: Utai, hijo de
Amihud, hijo de Omrí, hijo de Imrí, hijo de Baní, de los hijos de Peres, hijo
de Judá. 5 De los silonitas: Asaías, el primogénito, y sus hijos. 6 De los hijos
de Zéraj: Ieuel y sus hermanos: 690 en total. 7 De los descendientes de Benjamín: Salú, hijo de
Mesulám, hijo de Hodavías, hijo de Hasnuá; 8 Ibneías, hijo de Ierojám; Elá,
hijo de Uzí, hijo de Micrí; y Mesulám, hijo de Sefatías, hijo de Reuel, hijo
de Ibnías, 9 con sus hermanos, según sus listas genealógicas: 956 en total.
Todos estos eran jefes de sus respectivas familias. 10 De los sacerdotes: Iedaías, Iehoiarib, Iaquím; 11
Azarías, hijo de Jilquías, hijo de Mesulám, hijo de Sadoc, hijo de Meraiot, hijo
de Ajitub, prefecto de 14 De los levitas: Semaías, hijo de Jasub, hijo de
Azricám, hijo de Jasabías, de los hijos de Merarí; 15 Bacbacar, Heres, Galal
y Matanías, hijo de Micá, hijo de Zicrí, hijo de Asaf; 16 Abdías, hijo de
Semaías, hijo de Galal, hijo de Iedutún; y Berequías, hijo de Asá, hijo de
Elcaná, que habitaba en los poblados de los netofatíes. 17 Los porteros eran Salúm, Acub, Talmón, Ajimán y
sus hermanos. Salúm era su jefe, 18 y ellos están hasta el presente junto a
la puerta del rey, al este. Los porteros del campamento de los hijos de Leví
fueron: 19 Salúm, hijo de Coré, hijo de Ebiasaf, hijo de Córaj, y sus
hermanos los corajitas, de la misma familia. Ellos se ocupan del culto como
guardianes de los umbrales de 28 Algunos de ellos tenían el cuidado de los
utensilios del culto, y los contaban cada vez que los ponían y los sacaban.
29 Otros tenían a su cuidado los utensilios, todos los vasos sagrados, la
harina de las ofrendas, el vino, el aceite, el incienso y los aromas. 30 Pero
los que hacían la mezcla de los perfumes aromáticos eran sacerdotes. 31 Matatías, uno de los levitas, el primogénito de
Salúm, el coreíta, estaba encargado permanentemente de las ofrendas que se freían
en la sartén. 32 Entre los quehatitas, sus hermanos, algunos estaban
encargados de preparar cada sábado los panes de la ofrenda. 33 También había cantores, jefes de familias
levíticas, que vivían en las habitaciones del templo, exentos de todo otro servicio,
porque se ocupaban día y noche de su ministerio. 34 Estos son, según sus listas genealógicas, los
jefes de las familias levíticas que habitaban en Jerusalén. Los orígenes de Saúl 35 En Gabaón habitaban Abí Gabaón y Ieiel, cuya
mujer se llamaba Maacá. 36 Su hijo primogénito fue Abdón, y los otros, Sur,
Quis, Baal, Ner, Nadab, 37 Guedor, Ajió, Zacarías y Miclot. 38 Miclot fue
padre de Simám. También estos habitaban en Jerusalén, lo mismo que sus
hermanos. 39 Ner fue padre de Quis. Quis fue padre de Saúl,
Saúl fue padre de Jonatán, de Malquisúa, de Abinadab y de Esbaal. 40 El hijo
de Jonatán fue Meribaal. Meribaal fue padre de Micá. 41 Los hijos de Micá
fueron Pitón, Mélec, Tajrea 42 y Ajaz. Ajaz fue padre de Iará; Iará fue padre
de Alémet, de Azmavet y de Zimrí; Zimrí fue padre de Mosá; 43 Mosá fue padre
de Biná. El hijo de Biná fue Refaías; el hijo de Refaías,
Elasá; y el hijo de Elasá, Asel. 44 Asel tuvo seis hijos, que se llamaban
Azricám, Bocrú, Ismael, Searías, Abdías y Janán. Estos fueron los hijos de
Asel. El desastre de Gelboé y la muerte de Saúl 1 Sam. 31. 1-13 10 1 Los
filisteos entablaron combate con Israel. Los hombres de Israel huyeron ante
ellos y cayeron heridos de muerte en el monte Gelboé. 2 Los filisteos
persiguieron de cerca a Saúl y a sus hijos y mataron a Jonatán, Abinadab y
Malquisúa, los hijos de Saúl. 3 El peso del combate recayó entonces sobre
Saúl. Los arqueros lo descubrieron, y fue herido por ellos. 4 Saúl dijo a su
escudero: "Saca tu espada y traspásame, no sea que vengan esos
incircuncisos, para vergüenza mía". Pero su escudero no quiso hacerlo,
porque tenía mucho miedo. Entonces Saúl tomó la espada y se arrojó sobre
ella. 5 Al ver que Saúl estaba muerto, también su escudero se echó sobre su
espada y murió. 6 Así murieron Saúl y sus tres hijos; toda su casa murió al
mismo tiempo. 7 Todos los hombres de Israel que estaban en el
valle, al ver que la gente huía y que Saúl y sus hijos habían muerto,
abandonaron sus ciudades y se dieron a la fuga. Luego vinieron los filisteos
y se establecieron allí. 8 Al día siguiente, cuando llegaron los filisteos
para despojar a las víctimas, encontraron a Saúl y a sus hijos tendidos sobre
el monte Gelboé. 9 Entonces despojaron a Saúl y se llevaron su cabeza y sus
armas. Luego enviaron mensajeros por todo el país de los filisteos, para
anunciar la buena noticia a sus ídolos y al pueblo. 10 Depositaron las armas
de Saúl en el templo de su dios y colgaron su cabeza en el templo de Dagón. 11 Cuando todo Iabés de Galaad oyó lo que los
filisteos habían hecho a Saúl, 12 todos los hombres valientes emprendieron la
marcha, retiraron el cadáver de Saúl y los cadáveres de sus hijos, y se los
llevaron a Iabés. Allí sepultaron sus huesos bajo el Terebinto de Iabés y
ayunaron siete días. 13 Así murió Saúl, por haberse rebelado contra el
Señor, no observando su palabra, y por haber evocado y consultado al espíritu
de un muerto, 14 en lugar de consultar al Señor. Por eso el Señor lo hizo
morir y transfirió la realeza a David, hijo de Jesé. David ungido rey de Israel 2 Sam. 5. 1-3 11 1 Todo
Israel se congregó junto a David en Hebrón y le dijeron: "¡Nosotros
somos de tu misma sangre! 2 Ya desde antes, incluso cuando Saúl reinaba sobre
nosotros, eras tú el que conducía a Israel. Y ahora el Señor te ha dicho:
‘¡Tu apacentarás a mi pueblo Israel, tu serás el jefe de mi pueblo
Israel!’". 3 Todos los ancianos de Israel fueron a Hebrón, donde estaba
el rey: David estableció una alianza con ellos en Hebrón, en presencia del
Señor, y ellos lo ungieron como rey sobre Israel, conforme el Señor lo había
anunciado por medio de Samuel. La conquista de Jerusalén 2 Sam. 5. 6-10 4 David, con todo Israel, avanzó sobre Jerusalén –es
decir, Jebús– donde estaban los jebuseos, que habitaban el país, 5 pero estos
le dijeron: "¡Aquí no podrás entrar!". A pesar de eso, David
conquistó la fortaleza de Sión, que es Los Guerreros de David 2 Sam. 23. 8-39 10 Estos son los jefes de los Guerreros de David,
que lo sostuvieron durante su reinado, y se unieron a todo Israel para
hacerlo rey, conforme a la palabra del Señor acerca de Israel. 11 Esta es la
lista de los Guerreros que tenía David: Iasobám, hijo de Jacmoní, jefe de los
Tres, que empuñó su lanza y mató a más de trescientos de una sola vez. 12 Después de él, Eleazar, hijo de Dodó, el ajotita,
uno de los Tres Valientes. 13 Este estaba con David en Pas Damín, donde los
filisteos se habían concentrado para el combate. Allí había una parcela de
campo toda sembrada de cebada, y el pueblo huyó delante de los filisteos. 14
Pero él se apostó en medio del campo, lo defendió y derrotó a los filisteos.
Así el Señor alcanzó una gran victoria. 15 Tres de los Treinta bajaron juntos a la peña de
la cueva de Adulám, donde estaba David, mientras los filisteos acampaban en
el valle de Refaím. 16 David se encontraba entonces en el refugio y una
guarnición filistea estaba en Belén. 17 David manifestó este deseo:
"¡Quién me diera de beber agua del pozo que está junto a la puerta de
Belén!". 18 Los Tres Valientes irrumpieron en el campamento filisteo,
sacaron agua del pozo que está junto a la puerta de Belén y se la llevaron a
David. Pero él no quiso beberla y la derramó como libación al Señor, 19
diciendo: "¡Líbreme Dios de hacer tal cosa! ¿Voy a beber la sangre de
estos hombres, al precio de su vida? Ellos la han traído, arriesgando su
vida". Y no quiso beber. Esto es lo que hicieron los Tres Valientes. 20 Abisai, hermano de Joab, era el jefe de los
Treinta. Él empuñó su lanza contra trescientos hombres y los mató, ganándose
un renombre entre los Treinta. 21 Era el más famoso de ellos, y fue su jefe,
pero no llegó a igualar a los Tres. 22 Benaías, hijo de Iehoiadá, era un hombre
valiente, rico en hazañas, oriundo de Cabsel. Él mató a los dos héroes de
Moab, y fue él quien bajó a la cisterna un día de nieve para matar al león.
23 También abatió al egipcio que medía dos metros y medio de alto y tenía en
su mano una lanza gruesa como el palo grande de un telar. Benaías lo enfrentó
con un garrote, le arrancó la lanza de la mano y le dio muerte con su propia
lanza. 24 Esto es lo que hizo Benaías, hijo de Iehoiadá, y así se ganó un
renombre entre los Treinta Guerreros. 25 Él era el más famoso de los Treinta,
pero no llegó a igualar a los Tres. David lo incorporó a su guardia personal. 26 Los Guerreros valerosos fueron Asahel, hermano de
Joab; Eljanán, hijo de Dodó, de Belén; 27 Samot, de Jarod; Jeles, el
pelonita; 28 Irá, hijo de Iqués, de Técoa; Abiézer, de Anatot; 29 Sibecai, de
Jusá; IIai, el ajotita; 30 Majrai, de Netofá; Jéled, hijo de Baaná, de
Netofá; 31 Itai, hijo de Ribai, de Guibeá de los hijos de Benjamín; Benaías,
de Pireatón; 32 Jurai, de los torrentes de Gaás; Abiel, el arbatita; 33
Azmávet, de Bejurím; Eliajabá, de Saalbón; 34 Bené Hasém, el guizonita;
Jonatán, hijo de Sagué, el ararita; 35 Ajiám, hijo de Sacar, el ararita;
Elifal, hijo de Ur; 36 Jéfer, de Mequerá; Ajías, el pelonita; 37 Jesró, de
Carmel; Naarai, hijo de Ezbai; 38 Joel, hermano de Natán; Mibjar, hijo de
Agrí; 39 Seléc, el amonita; Najrai, de Beerot, escudero de Joab, hijo de
Seruiá; 40 Irá, de Iatir; Gareb, de Iatir; 41 Urías, el hitita; Zabad, hijo
de Ajlai; 42 Adiná, hijo de Sizá, el rubenita, jefe de los rubenitas, que
estaba al frente de los Treinta; 43 Janán, hijo de Maacá; Josafat, el
mitnita; 44 Uzías, de Astarot; Sama y Ieiel, hijos de Jotám, de Aroer; 45
Iediael, hijo de Simrí; Jojá, su hermano, el tisita. 46 Elieel, el majavita;
Ieribai y Iosavías, hijo de Elnaám; Itmá, el moabita; 47 Eliel, Obed y
Iaasiel, de Sobá. Los primeros partidarios de David 12 1 Estos
son los que se unieron a David en Siquelag, mientras él se mantenía alejado
de Saúl, hijo de Quis. Ellos estaban entre los guerreros de refuerzo para los
combates. 2 Manejaban el arco y la honda con la derecha y con la izquierda,
para lanzar flechas y piedras. Eran benjaminitas, parientes de Saúl. 3 Los
principales eran Ajiézer y Joás, hijos de Semaá, de Guibeá, y los otros,
Ieziel y Pélet, hijos de Azmávet; Beracá y Jehú, de Anatot; 4 Ismaías, de
Gabaón, un guerrero de los Treinta y jefe entre ellos; 5 Jeremías, Iajaziel,
Iojanán, Iozabad, de Guederot; 6 Eluzai, Ierimot, Bealías, Semarías y
Sefatías, de Jarif; 7 Elcaná, Isaías, Azarel, Ioézer, Iasobám, los coreítas;
8 Ioelá y Zebadías, hijos de Ierojám, de Guedor. 9 También algunos gaditas se pasaron a David en el
refugio del desierto; eran hombres valerosos, guerreros preparados para el
combate, diestros en el manejo del escudo y la lanza, con rostros de león y
rápidos como gacelas de los montes. 10 Su jefe era Ezer; el segundo, Abdías;
el tercero, Eliab; 11 el cuarto, Mismaná; el quinto, Jeremías; 12 el sexto,
Atai; el séptimo, Eliel; 13 el octavo, Iojanán; el noveno, Elzabad; 14 el
décimo, Jeremías; el undécimo, Macbanai. 15 Estos eran los jefes de los
gaditas, en el ejército: el menor de ellos valía por cien y el mayor por mil.
16 Fueron ellos los que atravesaron el Jordán en el primer mes, cuando se
desborda por todas sus riberas, y pusieron en fuga a todos los habitantes de
los valles, al este y al oeste. 17 También fueron al refugio, donde estaba David,
algunos hombres de Benjamín y de Judá. 18 David se presentó ante ellos y les
dijo: "Si vienen como amigos para ayudarme, yo estoy dispuesto a unirme
con ustedes; pero si vienen para entregarme a mis enemigos, siendo así que no
hay violencia en mis manos, ¡que lo vea el Dios de nuestros padres y haga
justicia!". 19 Entonces el espíritu descendió sobre Amasai, el
jefe de los Treinta, y este exclamó: "¡Estamos de tu
parte, David!¡Estamos contigo, hijo de Jesé! ¡Paz, paz para ti,y paz
para el que te ayuda! ¡Porque tu Dios viene en
tu auxilio!". David les dio la bienvenida y los puso al frente de
sus divisiones. 20 También algunos hombres de Manasés se plegaron a
David, cuando él iba con los filisteos a combatir contra Saúl; pero esa gente
no pudo ayudarlo porque los príncipes de los filisteos, reunidos en consejo,
lo despidieron, diciendo: "Él se pondrá de parte de Saúl, su señor, a
costa de nuestras vidas". 21 Cuando regresó a Siquelag, se plegaron a él
algunos de la tribu de Manasés: Adná, Iozabad, Iediael, Micael, Iozabad,
Elihú y Siletai, jefes de mil hombres en Manasés. 22 Estos fueron una buena
ayuda para David y su tropa, porque todos eran guerreros valerosos y llegaron
a ser jefes del ejército. 23 Día tras día David recibía refuerzos, de manera
que su campamento llegó a ser enormemente grande. Los guerreros que proclamaron rey a David en Hebrón 24 Este es el número de los hombres equipados con
sus armas, que se presentaron ante David en Hebrón, para transferirle el
reino de Saúl, conforme a la orden del Señor: 25 Hombres de Judá, armados de escudo y lanza: 6.800
equipados para la guerra. 26 Hombres de Simeón, guerreros valerosos para el
ejército: 7.100. 27 Hombres de Leví: 4.600; 28 además, Iehoiadá,
príncipe de los aaronitas, con otros 3.700, 29 y Sadoc, joven guerrero
valeroso, con veintidós jefes de su familia. 30 Hombres de Benjamín, parientes de Saúl: 3.000, la
mayor parte de los cuales habían estado al servicio de la casa de Saúl. 31 Hombres de Efraím: 20.800 guerreros valerosos,
ilustres en sus propias familias. 32 Hombres de la tribu de Manasés: 18.000 designados
nominalmente para ir a proclamar rey a David. 33 Hombres de Isacar, expertos en el conocimiento de
los tiempos, para discernir lo que Israel debía hacer: 200 jefes, y todos sus
hermanos bajo sus órdenes. 34 Hombres de Zabulón: 50.000 aptos para la guerra, y
preparados para combatir con toda clase de armas y luchar audazmente y sin
vacilación. 35 Hombres de Neftalí: 1.000 jefes con 37.000
hombres, armados de escudo y lanza. 36 Hombres de Dan preparados para el combate:
28.600. 37 Hombres de Aser, aptos para la guerra y
preparados para combatir: 40.000. 38 Hombres de 39 Todos estos hombres de guerra, formados en orden
de batalla, fueron a Hebrón, sinceramente dispuestos a proclamar a David rey
de todo Israel; y también todo el resto de Israel estaba decidido
unánimemente a hacer rey a David. 40 Durante tres días, permanecieron allí,
comiendo y bebiendo con David, porque sus hermanos los habían provisto de
víveres. 41 Además, de los pueblos vecinos, y hasta de Isacar, Zabulón y
Neftalí habían traído víveres en asnos, camellos, mulas y bueyes, provisiones
de harina, tortas de higo y pasas, vino y aceite, y ganado mayor y menor en abundancia;
porque reinaba la alegría en Israel. El traslado del Arca de 2 Sam. 6. 1-11 13 1
Después de consultar a los jefes de mil y de cien hombres y a todos los
oficiales, 2 David dijo a toda la asamblea de Israel: "Si a ustedes les
parece bien y si el Señor, nuestro Dios, así lo decide, enviaremos mensajeros
a nuestros hermanos que han quedado en todas las regiones de Israel y,
además, a los sacerdotes y levitas en sus ciudades y poblados, a fin de que
se reúnan con nosotros. 3 Entonces traeremos junto a nosotros el Arca de
nuestro Dios, ya que no nos hemos preocupado de ella en los tiempos de
Saúl". 4 Toda la asamblea resolvió hacerlo así, porque el
pueblo entero dio su aprobación. 5 David reunió a todo Israel, desde el
Torrente de Egipto hasta 9 Cuando llegaron a la era de Quidón, Uzá extendió
su mano para sostener el Arca, porque los bueyes habían resbalado. 10
Entonces la ira del Señor se encendió contra Uzá y lo hirió de muerte por
haber extendido su mano hacia el Arca, y Uzá murió allí mismo delante de
Dios. 11 David se conmovió, porque el Señor había acometido contra Uzá, y
aquel lugar se llamó Peres Uzá –que significa "Brecha de Uzá"–
hasta el día de hoy. 12 Aquel día David tuvo miedo de Dios, y dijo:
"¿Cómo voy a llevar a mi casa el Arca de Dios?". 13 Y no trasladó
el Arca a su casa, a La casa y la familia de David en Jerusalén 2 Sam. 5. 11-16 14 1
Jirám, el rey de Tiro, envió a David mensajeros con maderas de cedro,
albañiles y carpinteros, para edificarle una casa. 2 Así David reconoció que
el Señor lo había afianzado como rey sobre Israel, porque su reino había sido
enaltecido a causa de su pueblo Israel. 3 David tomó como esposas a otras mujeres en
Jerusalén y tuvo más hijos e hijas. 4 Estos son los nombres de los hijos que
le nacieron en Jerusalén: Samúa, Sobab, Natán y Salomón, 5 Ibjar, Elisúa y
Elpálet, 6 Nogá, Néfeg y Iafía, 7 Elisamá, Beeliadá y Elifélet. Victoria de David sobre los filisteos 8 Cuando los filisteos oyeron que habían ungido a
David como rey de todo Israel, subieron para atacarlo. Pero David lo supo y
les salió al encuentro. 9 Los filisteos vinieron y se desplegaron por el
valle de Refaím. 10 David entonces consultó a Dios: "¿Debo atacar a los
filisteos? ¿Los entregarás en mis manos?". Y el Señor le respondió:
"¡Sube, y yo los entregaré en tus manos!". 11 Ellos subieron a Baal
Perasím, y allí David los derrotó. Entonces dijo: "Dios ha abierto ante
mí una brecha entre mis enemigos, como una brecha abierta por las
aguas". Por eso se llamó a ese lugar Baal Perasím –que significa "Señor
de las Brechas"– . 12 Los filisteos abandonaron allí a sus dioses, y
David dijo: "¡Que sean arrojados al fuego!". 13 Los filisteos volvieron a desplegarse por el
valle. 14 David consultó nuevamente a Dios, y él le respondió: "¡No
subas a perseguirlos! Da una vuelta por detrás de ellos y enfréntalos desde
el lado de las balsameras. 15 Cuando oigas ruidos de pasos sobre la copa de
las balsameras, ataca decididamente, porque Dios saldrá delante de ti para
derrotar al ejército de los filisteos". 16 David hizo lo que el Señor le
había ordenado y derrotó al ejército de los filisteos, desde Gabaón hasta
Guézer. 17 La fama de David se extendió por todas las regiones, porque el
Señor lo hizo temible delante de todos los pueblos. Preparativos para entronizar el Arca 15 1 David
construyó casas en 3 Entonces David reunió en Jerusalén a todo Israel,
para hacer subir el Arca del Señor al lugar que le había preparado. 4 También
reunió a los hijos de Aarón y a los levitas: 5 de los descendientes de
Quehat, a Uriel, el jefe, y a sus hermanos: ciento veinte en total; 6 de los
de Merarí, a Asaías, el jefe, y a sus hermanos: doscientos veinte en total; 7
de los de Gersón, a Joel, el jefe, y a sus hermanos: ciento treinta en total;
8 de los hijos de Elisafán, a Semaías, el jefe, y a sus hermanos: doscientos
en total; 9 de los de Hebrón, a Eliel, el jefe, y a sus hermanos: ochenta en
total; 10 de los descendientes de Uziel, a Aminadab, el jefe, y a sus
hermanos: ciento doce en total. 11 Después David llamó a los sacerdotes Sadoc y Abiatar,
y a los levitas Uriel, Asaías, Joel, Semaías, Eliel y Aminadab, 12 y les
dijo: "Ustedes son los jefes de la familia de los levitas.
Santifíquense, ustedes y sus hermanos, para subir el Arca del Señor, el Dios
de Israel, al lugar que yo le he preparado. 13 Por no haber estado ustedes
allí la primera vez, el Señor, nuestro Dios, acometió contra nosotros, ya que
no fuimos a consultarlo como está mandado". 14 Entonces los sacerdotes y
levitas se santificaron para subir el Arca del Señor, el Dios de Israel. 15
Los hijos de los levitas trasladaron el Arca de Dios, sosteniéndola sobre sus
hombros con unas andas, como lo había ordenado Moisés según la palabra del
Señor. 16 David ordenó a los jefes de los levitas que
organizaran a sus hermanos los cantores, con instrumentos musicales, arpas,
cítaras y címbalos, para que los hicieran resonar alegremente. 17 Los levitas
designaron a Hemán, hijo de Joel; entre sus hermanos, a Asaf, hijo de
Berequías; y entre los hijos de Merarí, sus hermanos, a Etán, hijo de Cusaías. 18 Junto con ellos, a sus hermanos de segundo orden:
Zacarías, hijo de Iaaziel, Semiramot, Iejiel, Uní, Eliab, Benaías, Maaseías,
Matitías, Eliflehú, Micneías, Obededóm y Ieiel, los porteros. 19 Los cantores Hemán, Asaf y Etán hacían resonar címbalos
de bronce. 20 Zacarías, Aziel, Semiramot, Iejiel, Uní, Eliab, Maasías y
Benaías tenían arpas de tonos altos. 21 Matitías, Eliflehú, Micneías,
Obededóm, Ieiel y Azazaiás tenían cítaras de octava, para dirigir el canto. 22 Quenanías, jefe de los levitas, dirigía el
traslado, porque era muy experto. 23 Berequías y Elcaná eran porteros del
Arca. 24 Los sacerdotes Sebanías, Josafat, Natanael, Amasai, Zacarías,
Benaías y Eliezer, tocaban las trompetas delante del Arca de Dios. Obededóm y
Iejías eran porteros del Arca. El Arca de 2 Sam. 6. 12-16 25 David, los ancianos de Israel y los jefes de mil
hombres fueron con gran alegría a subir el Arca de Conclusión de la ceremonia 2 Sam. 6. 17-19 16 1 Luego
introdujeron el Arca de Dios y la colocaron en medio de Organización del culto 4 David puso de servicio delante del Arca del Señor
a algunos levitas, para conmemorar, celebrar y glorificar al Señor, el Dios
de Israel. 5 Asaf era el jefe; Zacarías, el segundo; y además, Uziel,
Semiramot, Iejiel, Matitías, Eliab, Benaías, Obededóm y Ieiel, con
instrumentos musicales, arpas y cítaras. Asaf hacía sonar los címbalos. 6 Los
sacerdotes Benaías y Iajaziel tocaban ininterrumpidamente las trompetas delante
del Arca de 8 "¡Den gracias al Señor,invoquen su Nombre, hagan conocer entre los pueblossus proezas; 9 canten al Señor con instrumentosmusicales, pregonen todas sus maravillas! 10 ¡Gloríense en su santo Nombre, alégrense los que buscan al Señor! 11 ¡Recurran al Señor y a su poder, busquen constantemente su rostro; 12 recuerden las maravillas que él obró, sus portentos y los juicios de su boca! 13 Descendientes de Israel, su servidor, hijos de Jacob, su elegido: 14 el Señor es nuestro Dios, en toda la tierra rigen sus decretos. 15 Él se acuerda eternamente de su alianza, de la palabra que dio por mil generaciones, 16 del pacto que selló con Abraham, del juramento que hizo a Isaac: 17 él lo confirmó como norma para Jacob, como alianza eterna para Israel, 18 cuando dijo: ‘Yo te daré la tierra de Canaán, como porción hereditaria de todos ustedes’. 19 Cuando formaban un grupo muy pequeño y eran extranjeros en aquellas regiones; 20 cuando iban de nación en nación y pasaban de un reino a otro pueblo, 21 no toleró que nadie los oprimiera, y castigó a reyes, por amor a ellos: 22 ‘No toquen a mis ungidos ni maltraten a mis profetas’. 23 Cante al Señor toda la tierra, día tras día, proclamen su victoria. 24 Anuncien su gloria entre las naciones, y sus maravillas entre los pueblos. 25 Porque el Señor es grandey muy digno de
alabanza,más temible que todos los dioses. 26 Los dioses de los pueblosno son más que
apariencia, pero el Señor hizo el cielo; 27 en su presencia hay esplendory majestad, en su Santuario, poder y hermosura. 28 Aclamen al Señor,familias de los pueblos, aclamen la gloria y el poder del Señor; 29 aclamen la gloria del nombre del Señor, preséntense ante él, trayendo una ofrenda. 30 ¡Que toda la tierra tiemble ante él! El mundo está firmemente establecido: ¡no se moverá jamás! 31 Alégrese el cielo y exulte la tierra, digan entre las naciones: ‘¡El Señor reina!’. 32 Resuene el mar y todo lo que hay en él, regocíjese el campo con todos sus frutos. 33 Griten de gozo los árboles del bosque, griten de gozo delante del Señor, porque él viene a gobernar la tierra. 34 ¡Den gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterno su amor! 35 Díganle: ‘¡Sálvanos, Dios de nuestra salvación! Congréganos y líbranos de las naciones, para que demos gracias a tu santo Nombre y nos gloriemos en tu alabanza’. 36 ¡Bendito sea el Señor, el Dios de Israel, desde siempre y para siempre!". Y todo el pueblo respondió: "¡Amén!".
"¡Alabanza al Señor!". 37 David dejó delante del Arca de 39 Al sacerdote Sadoc y a sus hermanos, los
sacerdotes, los puso delante de 43 Luego, todo el pueblo se fue a su casa, y David
se volvió para bendecir a su casa. La profecía de Natán 2 Sam. 7. 1-17 17 1
Cuando David se estableció en su casa, dijo al profeta Natán: "Mira, yo
habito en una casa de cedro, mientras el Arca de 3 Pero aquella misma noche, la palabra del Señor
llegó a Natán en estos términos: 4 "Ve a decirle a mi servidor David:
Así habla el Señor: No eres tú el que me edificará la casa para que yo la
habite. 5 Porque desde el día en que hice subir a Israel hasta el día de hoy,
nunca habité en una casa, sino que anduve de carpa en carpa y de morada en
morada. 6 Y mientras iba caminando entre todo Israel, ¿acaso dije a uno solo
de sus Jueces, a los que mandé apacentar a mi pueblo: ‘Por qué no me han
edificado una casa de cedro’? 7 Y ahora, esto es lo que le dirás a mi
servidor David: Así habla el Señor de los ejércitos: Yo te saqué del campo de
pastoreo, de detrás del rebaño, para que fueras el jefe de mi pueblo Israel.
8 Estuve contigo dondequiera que fuiste y exterminé a todos tus enemigos
delante de ti. Yo haré que tu nombre sea tan grande como el de los grandes de
la tierra. 9 Fijaré un lugar para mi pueblo Israel y lo plantaré para que
tenga allí su morada. Ya no será perturbado, y los malhechores no seguirán
devorándolo como antes. 10 Desde el día en que constituí Jueces sobre mi
pueblo Israel, yo he sometido a todos tus enemigos. Y ahora te anuncio que el
Señor te edificará una casa. 11 Sí, cuando llegues al término de tus días y
te vayas con tus padres, yo elevaré después de ti a uno de tus descendientes,
a uno de entre tus hijos, y afianzaré su realeza. 12 Él me edificará una Casa
y yo afianzaré su trono para siempre. 13 Yo seré un padre para él, y él será
para mí un hijo. Y jamás retiraré de él mi fidelidad, como se la retiré a
aquel que te precedió. 14 Lo estableceré en mi Casa y en mi reino para
siempre, y su trono será estable eternamente". 15 Natán comunicó a David todas estas palabras y
toda esta visión. La oración de David 2 Sam. 7. 18-29 16 Entonces el rey David fue a sentarse delante del
Señor y exclamó: "¿Quién soy yo, Señor Dios, y qué es mi casa para que
me hayas hecho llegar hasta aquí? 17 Y como esto te pareció demasiado poco,
Dios mío, también has hecho una promesa acerca de la casa de tu servidor,
para un futuro lejano. ¡Tú me has mirado como a un hombre de alto rango,
Señor Dios! 18 ¿Qué más podría decirte David sobre el honor que le has dispensado,
si tú ya conoces a tu servidor? 19 Por amor a tu servidor y conforme a tu
designio, Señor, tú has realizado toda esta gran obra, dando así a conocer tu
inmensa grandeza. 20 Sí, Señor, no hay nadie como tú, ni hay Dios fuera de
ti, por todo lo que hemos escuchado con nuestros propios oídos. 21 ¿Y hay
sobre la tierra una sola nación como tu pueblo Israel, ese pueblo a quien el
mismo Dios fue a rescatar para sí, a fin de hacerse un nombre grande y
temible, expulsando a naciones enteras ante el pueblo que rescataste de
Egipto? 22 Tú has hecho que tu pueblo Israel fuera tu Pueblo para siempre, y
tú, Señor, eres su Dios. 23 Y ahora, Señor, que se mantenga firme eternamente
la palabra que has pronunciado acerca de tu servidor y de su casa, y obra
conforme a lo que has dicho. 24 Que se mantenga firme, y que tu Nombre sea
engrandecido para siempre. Que se diga: ‘¡El Señor de los ejércitos es el
Dios de Israel, es Dios para Israel!’. Y que la casa de David, tu servidor,
esté bien afianzada delante de ti. 25 Porque tú mismo, Dios mío, le has
revelado a tu servidor que le edificarás una casa; por eso tu servidor se ha
atrevido a dirigirte esta plegaria. 26 Y ahora tú, Señor, que eres Dios, le
has prometido estos bienes a tu servidor. 27 Por eso, dígnate bendecir la
casa de tu servidor, para que ella permanezca siempre en tu presencia; porque
lo que tú has bendecido, Señor, queda bendito para siempre". Las guerras de David 2 Sam. 8. 1-14 18 1 Después
de esto, David derrotó a los filisteos y los sometió, despojándolos de Gat y
sus poblados. 2 También derrotó a los moabitas, y estos pasaron a ser
vasallos de David, sometidos a tributo. 3 David derrotó a Hadadézer, rey de Sobá, cuando
este iba a establecer su dominio sobre el río Éufrates. 4 Capturó mil carros,
siete mil soldados de caballería y veinte mil hombres de a pie, y mutiló
todos los caballos de los carros de guerra, reservándose sólo cien. 5 Los
arameos de Damasco acudieron en auxilio de Hadadézer, pero David derrotó a
veintidós mil de esos arameos. 6 Luego puso gobernadores en Arám de Damasco,
y los arameos pasaron a ser vasallos de David, sometidos a tributo. El Señor
daba la victoria a David en todas sus campañas. 7 David se apoderó de los escudos de oro que
llevaban los oficiales de Hadadézer, y se los llevó a Jerusalén. 8 De Tibjat
y de Cun, ciudades de Hadadézer, David trajo una enorme cantidad de bronce,
con el que Salomón hizo el Mar de bronce, las columnas y los utensilios de
bronce. 9 Cuando Tou, rey de Jamat, oyó que David había
derrotado a todo el ejército de Hadadézer, rey de Sobá, 10 le envió a su hijo
Hadorám para saludarlo y felicitarlo por haber hecho la guerra y derrotado a
Hadadézer, ya que este era su rival. Además, le envió toda clase de objetos
de plata, oro y bronce, 11 y David consagró también esos objetos, como lo
había hecho con la plata y el oro que había traído de todas las naciones: de
Edóm, de Moab, de los amonitas, de los filisteos y de Amalec. 12 Abisai, hijo de Seruiá, derrotó a dieciocho mil
edomitas en el valle de La administración del reino 2 Sam. 8. 15-18 14 David reinó sobre todo Israel, y administraba el
derecho y la justicia a todo su pueblo. 15 Joab, hijo de Seruiá, era el
comandante del ejército; Josafat, hijo de Ajilud, el heraldo; 16 Sadoc, hijo
de Ajitub, y Ajimélec, hijo de Abiatar, eran sacerdotes; Sausá, el
secretario; 17 Benaías, hijo de Iehoiadá, comandaba a los quereteos y
peleteos; y los hijos de David eran los principales al lado del rey. La afrenta de los amonitas a los enviados de David 2 Sam. 10. 1-5 19 1
Después de esto, murió Najás, el rey de los amonitas, y reinó su hijo en
lugar de él. 2 David dijo: "Voy a comportarme lealmente con Janún, hijo
de Najás, porque su padre ha sido leal conmigo". Entonces envió a unos
mensajeros para presentarle sus condolencias por la muerte de su padre. Pero
cuando los servidores de David llegaron al país de los amonitas para darle el
pésame a Janún, 3 los jefes de los amonitas dijeron a Janún: "¿Crees que
David te hace llegar sus condolencias para honrar a tu padre? ¿No será que
sus servidores han venido como espías, para sembrar la agitación y explorar
el país?". 4 Entonces Janún hizo detener a los servidores de David, los
rapó, les cortó la ropa a la altura de las caderas y los despidió. 5 Apenas lo pusieron al tanto de lo sucedido con
aquellos hombres, David ordenó que fueran a recibirlos, porque estaban muy
avergonzados. Y el rey les mandó a decir: "Quédense en Jericó hasta que
les crezca la barba, y después vengan". Primera campaña de Israel contra los amonitas 2 Sam. 10. 6-14 6 Cuando los amonitas se dieron cuenta de que se
habían enemistado con David, Janún y los amonitas enviaron mil talentos de
plata para contratar carros de guerra y caballería en Arám Naharaim, en Arám
de Maacá y en Sobá. 7 Así contrataron treinta y dos mil carros de guerra y al
rey de Maacá con sus tropas, que fueron a acampar frente a Madabá, mientras
los amonitas se concentraban fuera de sus ciudades y acudían al combate. 8 David, al enterarse, envió a Joab con todo el
ejército y con sus guerreros. 9 Los amonitas salieron y formaron en orden de
batalla, pero los reyes que habían venido se mantuvieron aparte, en campo
abierto. 10 Cuando Joab vio que había dos frentes de batalla, uno delante de
él y otro detrás, seleccionó a lo más escogido de Israel y los alineó frente
a los arameos, 11 dejando el resto de la tropa a las órdenes de su hermano
Abisai. Estos tomaron posiciones frente a los amonitas, 12 y Joab dijo:
"Si los arameos son más fuertes que yo, tú vendrás en mi ayuda; y si los
amonitas son más fuertes que tú, yo iré a auxiliarte. 13 ¡Ánimo! ¡Luchemos
valerosamente por nuestro pueblo y por las ciudades de nuestro Dios! ¡Y que
el Señor haga lo que le parezca bien!". 14 Luego Joab avanzó con sus tropas para enfrentarse
con los arameos y estos huyeron delante de él. 15 Cuando los amonitas vieron
que los arameos habían huido, también ellos huyeron delante de Abisai, el
hermano de Joab, y entraron en la ciudad. Joab, por su parte, se volvió a
Jerusalén. Nueva victoria de David sobre los arameos 2 Sam. 10. 15-19 16 Los arameos, al ver que habían sido vencidos por
Israel, enviaron mensajeros para movilizar a los arameos del otro lado del
Río. Sofác, el jefe del ejército de Hadadézer, estaba al frente de ellos. 17
Cuando informaron de esto a David, él concentró a todo Israel, cruzó el Jordán,
llegó adonde ellos estaban y tomó posiciones contra ellos. David se dispuso
en orden de batalla frente a los arameos, y estos entraron en combate. 18 Los
arameos huyeron delante de Israel, y David mató a siete mil soldados de
caballería y cuarenta mil hombres de a pie. También dio muerte a Sofác, el
jefe del ejército. 19 Cuando los que estaban al servicio de Hadadézer vieron
que Israel los había derrotado, hicieron las paces con David y le quedaron
sometidos. En adelante, los arameos no quisieron prestar más ayuda a los
amonitas. Conquista de Rabá y sometimiento de los amonitas 2 Sam. 11. 1; 12. 26-31 20 1 Al
comenzar el año, en la época en que los reyes salen de campaña, Joab condujo
el grueso del ejército y arrasó el país de los amonitas. Luego puso sitio a
Rabá, mientras David permanecía en Jerusalén. Cuando Joab expugnó y destruyó
a Rabá, 2 David tomó la corona de la cabeza del dios Milcóm y comprobó que
pesaba un talento de oro. La corona tenía una piedra preciosa, que fue
colocada sobre la frente de David. Él se llevó también de la ciudad un enorme
botín. 3 En cuanto a la población, la hizo salir de la ciudad y la obligó a
trabajar con sierras, con picos de hierro y hachas. Lo mismo hizo con todas
las ciudades de los amonitas. Luego David y todo el ejército se volvieron a
Jerusalén. Hazañas contra los filisteos 2 Sam. 21. 18-22 4 Después de esto, se entabló un combate contra los
filisteos en Guézer. Fue entonces cuando Sibecai, el jusatita, mató a Sipai,
uno de los descendientes de los refaím, y los filisteos fueron sometidos. 5 Luego hubo otro combate contra los filisteos, y
Eljanán, hijo de Jaír, mató a Lajmí, hermano de Goliat, el de Gat. El asta de
su lanza era gruesa como el palo grande de un telar. 6 También hubo un combate en Gat. Allí había un
hombre de enorme estatura, que tenía seis dedos en cada mano y seis en cada
pie, veinticuatro en total. También él era descendiente de Rafá. 7 Y como
desafiaba a Israel, lo mató Jonatán, hijo de Simeá, hermano de David. 8 Estos hombres eran descendientes de Rafá, en Gat,
y fueron abatidos por la mano de David y de sus servidores. El censo de los israelitas 2 Sam. 24. 1-9 21 1 Satán
se alzó contra Israel e instigó a David a hacer un censo de Israel. 2 David dijo a Joab y a los jefes del pueblo:
"Vayan a hacer el recuento de Israel, desde Berseba hasta Dan, y
tráiganme el resultado para que sepa cuántos son". 3 Joab respondió:
"¡Que el Señor multiplique a su pueblo cien veces más! Pero, rey y señor
mío, ¿no son todos ellos tus servidores? ¿Por qué entonces mi señor hace
esto? ¿Por qué cargar con una culpa a Israel?". 4 Sin embargo, la orden
del rey prevaleció sobre el parecer de Joab, y este salió a recorrer todo
Israel. Luego volvió a Jerusalén 5 y presentó a David las cifras del censo de
la población: en todo Israel había 1.100.000 hombres aptos para el servicio
militar, y en Judá, 470.000. 6 Pero Joab no incluyó en el censo ni a Leví ni
a Benjamín, porque consideraba abominable la orden del rey. El castigo del Señor y el arrepentimiento de David 2 Sam. 24. 10-17 7 Dios vio esto con malos ojos y castigó a Israel. 8
Entonces David dijo a Dios: "He cometido un grave pecado al obrar de
esta manera. Dígnate ahora borrar la falta de tu servidor, porque me he
comportado como un necio". 9 El Señor dirigió su palabra a Gad, el vidente de
David, en estos términos: 10 "Ve a decir a David: Así habla el Señor: Te
propongo tres cosas. Elige una, y yo la llevaré a cabo". 11 Gad se
presentó a David y le dijo: "Así habla el Señor: Tienes que elegir, 12 o
bien tres años de hambre; o bien tres meses de derrotas ante tus enemigos,
bajo los golpes de espada de tus adversarios; o bien tres días en que la
espada del Señor y la peste asolarán el país y el Ángel del Señor hará
estragos en todo el territorio de Israel. Ahora mira bien qué debo responder
al que me envió". 13 David dijo a Gad: "¡Estoy en un grave aprieto!
Prefiero caer en manos del Señor, porque es muy grande su misericordia, antes
que caer en manos de los hombres". 14 Entonces el Señor envió la peste a Israel, y
cayeron setenta mil hombres de Israel. 15 Dios mandó un Ángel a Jerusalén
para exterminarla; pero cuando la estaba exterminando, el Señor miró y se
arrepintió del mal que le infligía, y dijo al Ángel exterminador: "¡Basta
ya! ¡Retira tu mano!". El Ángel del Señor estaba junto a la era de
Ornán, el jebuseo. 16 David alzó los ojos, y vio al Ángel del Señor erguido
entre la tierra y el cielo, con su espada desenvainada en la mano, apuntando
hacia Jerusalén. David y los ancianos, vestidos de sayales, cayeron con el
rostro en tierra, 17 y David dijo a Dios: "¿No he sido yo el que ordenó
hacer el recuento del pueblo? ¿No he sido yo el que ha pecado y ha obrado
mal? Pero estos, las ovejas, ¿qué han hecho? ¡Señor, Dios mío, descarga tu
mano sobre mí y sobre la casa de mi padre, pero no castigues a tu
pueblo!". La construcción de un altar en la era de Ornán 2 Sam. 24. 18-25 18 El Ángel del Señor ordenó a Gad que dijera a
David: "Que David suba a erigir un altar al Señor en la era de Ornán, el
jebuseo". 19 David subió, conforme a la palabra que había dicho Gad en
nombre del Señor. 20 Ornán, que estaba trillando el trigo, al darse vuelta,
había visto al Ángel, y los cuatro hijos que estaban con él se habían
escondido. 21 David llegó adonde estaba Ornán. Este dirigió una mirada y, al
ver a David, salió de la era y se postró delante de él con el rostro en
tierra. 22 David dijo entonces a Ornán: "Cédeme el terreno de la era
para edificar en él un altar al Señor; entrégamelo por su valor real, y así
cesará la plaga que azota a mi pueblo". 23 Ornán respondió a David:
"Tómala, y que mi señor el rey haga con ella lo que mejor le parezca. Te
doy los bueyes para los holocaustos, los trillos para que sirvan de leña y el
trigo para la oblación. Yo te entrego todo esto". 24 Pero el rey David dijo a Ornán: "¡De ninguna
manera! La compraré por su precio real en plata, porque no voy a tomar para
el Señor lo que te pertenece, ni voy a ofrecer un holocausto que no cuesta
nada". 25 Así David entregó a Ornán por ese terreno la suma de
seiscientos siclos de oro. 26 Allí edificó David un altar al Señor, y ofreció
holocaustos y sacrificios de comunión. Invocó al Señor, y él le respondió
enviando fuego del cielo sobre el altar del holocausto. 27 Y el Señor ordenó
al Ángel que volviera a enfundar su espada. 28 En aquel tiempo, al ver que el Señor le había
respondido en la era de Ornán, el jebuseo, David ofreció sacrificios allí. 29
22 1 David
dijo: "¡Esta es Preparativos para la construccióndel Templo 2 David ordenó que se reuniera a todos los
extranjeros residentes en el territorio de Israel y los empleó como obreros
para que tallaran las piedras destinadas a la construcción de 5 David, en efecto, pensaba: "Mi hijo Salomón
es todavía joven y débil, y 17 Después David ordenó a todos los jefes de Israel
que ayudaran a su hijo Salomón: 18 "¿Acaso no está con ustedes el Señor,
su Dios? ¿No les ha dado paz por todas partes? Porque él ha puesto en sus
manos a los habitantes del país, y todo el país está sometido al Señor y a su
pueblo. 19 Dedíquense ahora de todo corazón y con toda su alma a buscar al
Señor, su Dios. Prepárense a edificar el Santuario del Señor, su Dios, a fin
de trasladar a Organización de los levitas 23 1
Cuando David ya era un anciano de edad muy avanzada, proclamó a su hijo
Salomón rey de Israel. 2 Reunió a todos los jefes de Israel, a los sacerdotes
y a los levitas, 3 y se hizo el censo de los levitas mayores de treinta años:
su número, contados uno por uno, sumaba 38.000 hombres. 4 De estos, 24.000
estaban al frente del servicio de 6 David los distribuyó por clases, según los hijos
de Leví: Gersón, Quehat y Merarí. 7 Los descendientes de Gersón fueron Ladán y Simei.
8 Los hijos de Ladán fueron Iejiel, el primero, y luego, Zetám y Joel: tres
en total. 9 Los hijos de Simei fueron Selomit, Jaziel y Harán: tres en total
. Estos fueron los jefes de las familias de Ladán. 10 Los hijos de Simei
fueron Iájat, Zizá, Ieús y Beriá. Estos fueron los cuatro hijos de Simei. 11
Iájat era el jefe y Zizá el segundo; Ieús y Beriá no tuvieron muchos hijos,
por lo cual fueron registrados en el censo como una sola familia. 12 Los descendientes de Quehat fueron Amram, Ishar,
Hebrón y Uziel: cuatro en total. 13 Los hijos de Amram fueron Aarón y Moisés.
Aarón fue separado, junto con sus hijos, para consagrar perpetuamente las
cosas santísimas, para quemar incienso delante del Señor, y para servirlo y
bendecir en su Nombre eternamente. 14 En cuanto a Moisés, hombre de Dios, sus
hijos fueron contados en la tribu de Leví. 15 Los hijos de Moisés fueron
Gersón y Eliezer. 16 El primer hijo de Gersón fue Sebuel, 17 y el primer hijo
de Eliezer, Rejabías. Eliezer no tuvo más hijos, pero los hijos de Rejabías
fueron muy numerosos. 18 El primer hijo de Ishar fue Selomit. 19 Los hijos de
Hebrón fueron Ieriías, el primero, Amarías, el segundo, Iajaziel, el tercero,
y Iecamám, el cuarto. 20 Los hijos de Uziel fueron Micá, el primero, e Isías,
el segundo. 21 Los hijos de Merarí fueron Majlí y Musí. Los
hijos de Majlí fueron Eleazar y Quis. 22 Eleazar murió sin tener hijos; sólo
tuvo hijas, y los hijos de Quis, sus hermanos, las tornaron por esposas. 23
Los hijos de Musí fueron Majlí, Eder y Ieremot: tres en total. 24 Estos son los hijos de Leví, según sus familias,
los jefes de ellas, registrados nominalmente en el censo, uno por uno. Ellos
estaban dedicados al servicio de Las clases sacerdotales 24 1 Los
descendientes de Aarón también estaban distribuidos por clases. Los hijos de
Aarón fueron Nadab, Abihú, Eleazar e Itamar. 2 Nadab y Abihú murieron antes
que su padre, sin tener hijos; y fueron Eleazar e Itamar los que ejercieron
las funciones sacerdotales. 3 David junto con Sadoc, de los hijos de Eleazar,
y con Ajimélec, de los hijos de Itamar, los dividió en clases y los registró
según sus funciones. 4 Entre los hijos de Eleazar, había más varones que
entre los hijos de Itamar, y por eso, al ser divididos, los jefes de familia
fueron dieciséis entre los hijos de Eleazar, y ocho entre los hijos de
Itamar. 5 Unos y otros fueron divididos por sorteo, porque tanto entre los
hijos de Eleazar como entre los hijos de Itamar había jefes consagrados y
jefes al servicio de Dios. 6 El escriba Semaías, hijo de Natanael, uno de los
levitas, los inscribió en presencia del rey y de los jefes, y en presencia
del sacerdote Sadoc, de Ajimélec, hijo de Abiatar, y de los jefes de las
familias sacerdotales y levíticas. Se echaba la suerte, una vez por Itamar y
dos veces por Eleazar. 7 La primera suerte cayó sobre Iehoiarib; la segunda
sobre Iedaías; 8 la tercera sobre Jarím; la cuarta sobre Seorím; 9 la quinta
sobre Malquías; la sexta sobre Miamím; 10 la séptima sobre Hacós; la octava
sobre Abías; 11 la novena sobre Iesúa; la décima sobre Secanías; 12 la
undécima sobre Eliasib; la duodécima sobre Iaquím; 13 la decimotercera sobre
Jupá; la decimocuarta sobre Iesebab; 14 la decimoquinta sobre Bilgá; la
decimosexta sobre Imer; 15 la decimoséptima sobre Jezir; la decimoctava sobre
Hapisés; 16 la decimonovena sobre Petajías; la vigésima sobre Ezequiel; 17 la
vigésima primera sobre Iaquín; la vigésima segunda sobre Gamul; 18 la
vigésima tercera sobre Delaías; la vigésima cuarta sobre Maazías. 19 Esta fue su distribución por turnos para entrar
en Otros miembros de las familias levíticas 20 Los hijos de Leví que aún quedaban eran los
siguientes: de los hijos de Amrám, Subael; de los hijos de Subael, Iejdías;
21 de Rejabías y sus hijos, el jefe era Isías; 22 de los isharitas, Selomot,
de los hijos de Selomot, Iájat; 23 de los hijos de Hebrón, el jefe era
Ierías, Amarías el segundo, Iajziel el tercero, y Iecamám el cuarto; 24 de los
hijos de Uziel, Micá; de los hijos de Micá, Samir. 25 Isías era hermano de
Micá, y el jefe de los hijos de Isías era Zacarías. 26 De los hijos de Merarí: Majlí y Musí, además de
los descendientes de su hijo Iaazías. 27 Hijos de Merarí por la línea de su
hijo Iaazías: Sóham, Zacur e Ibrí. 28 Por parte de Majlí, Eleazar, que no
tuvo hijos. 29 Por parte de Quis, su hijo Ierajmel. 30 Los hijos de Musí eran
Majlí, Eder y Ierimot. Estos eran los hijos de Leví, agrupados por
familias. 31 También ellos, igual que sus hermanos, los hijos de Aarón,
participaron del sorteo en presencia del rey David, de Sadoc, de Ajimélec, y
de los jefes de las familias sacerdotales y levíticas. En cada familia, el
jefe fue tratado de la misma manera que su hermano menor. Organización de los cantores 25 1 David
y los jefes del ejército separaron para el servicio del culto a los hijos de
Asaf, de Hemán y de Iedutún, los cuales profetizaban, acompañándose con
cítaras, arpas y címbalos. La lista de los encargados de este servicio es la
siguiente: 2 De los hijos de Asaf: Zacur, José, Netanías y
Asarelá, hijos de Asaf. Estos estaban bajo la dirección de Asaf, el cual
profetizaba conforme a las órdenes del rey. 3 De Iedutún: los hijos de Iedutún, a saber,
Guedalías, Serí, Isaías, Jasabías, Matitías y Simei: seis en total. Estos
estaban bajo la dirección de su padre Iedutún, el cual profetizaba al son de
la cítara para celebrar y alabar al Señor. 4 De Hemán: los hijos de Hemán, a saber, Buquías,
Matanías, Uziel, Sebuel, Ierimot, Jananías, Jananí, Eliatá, Guidaltí, Romantí
Ezer, Iosbecasá, Malotí, Hotir y Majaziot. 5 Todos estos eran hijos de Hemán,
el vidente del rey en los asuntos referentes a Dios. Para exaltar su poder,
Dios había dado a Hemán catorce hijos y tres hijas. 6 Todos ellos estaban
bajo la dirección de su padre, para cantar en 8 Se sortearon los turnos para el servicio, tanto
del grande como del pequeño, del maestro como del discípulo. 9 La primera suerte recayó sobre el asafita José; la segunda sobre Guedalías, con sus hijos y
hermanos: doce en total; 10 la tercera sobre Zacur, con sus hijos y hermanos:
doce en total; 11 la cuarta sobre Isrí, con sus hijos y hermanos:
doce en total; 12 la quinta sobre Netanías, con sus hijos y
hermanos: doce en total; 13 la sexta sobre Buquías, con sus hijos y hermanos:
doce en total; 14 la séptima sobre Iesarelá, con sus hijos y
hermanos: doce en total; 15 la octava sobre Isaías, con sus hijos y hermanos:
doce en total; 16 la novena sobre Matanías, con sus hijos y
hermanos: doce en total; 17 la décima sobre Simei, con sus hijos y hermanos:
doce total; 18 la undécima sobre Azarel, con sus hijos y
hermanos: doce en total; 19 la duodécima sobre Jasabías, con sus hijos y
hermanos: doce en total; 20 la decimotercera sobre Subael, con sus hijos y
hermanos: doce en total; 21 la decimocuarta sobre Matitías, con sus hijos y
hermanos: doce en total; 22 la decimoquinta sobre Ieremot, con sus hijos y
hermanos: doce en total; 23 la decimosexta sobre Jananías, con sus hijos y
hermanos: doce en total; 24 la decimoséptima sobre Iosbecasá, con sus hijos y
hermanos: doce en total; 25 la decimoctava sobre Jananí, con sus hijos y
hermanos: doce en total; 26 la decimonovena sobre Malotí, con sus hijos y
hermanos: doce en total; 27 la vigésima sobre Eliatá, con sus hijos y
hermanos: doce en total; 28 la vigésima primera sobre Hotir, con sus hijos y
hermanos: doce en total; 29 la vigésima segunda sobre Guidaltí, con sus hijos
y hermanos: doce en total; 30 la vigésima tercera sobre Majaziot, con sus hijos
y hermanos: doce en total; 31 la vigésima cuarta sobre Romantí Ezer, con sus
hijos y hermanos: doce en total. Organización de los porteros 26 1 Los
grupos de porteros fueron los siguientes: De los coreítas: Meselemías, hijo de Coré, uno de
los hijos de Ebiasaf. 2 Los hijos de Meselemías fueron: el primogénito,
Zacarías; el segundo, Iediael; el tercero, Zebadías; el cuarto, Iatniel; 3 el
quinto, Elám; el sexto, Iehojanán, y el séptimo, Eliehoenai. 4 Los hijos de Obededóm: el primogénito, Semaías; el
segundo, Iehozabad; el tercero, Ioaj; el cuarto, Sacar; el quinto, Natanael;
5 el sexto, Amiel; el séptimo, Isacar, y el octavo, Peuletai. Dios, en
efecto, lo había bendecido. 9 Meselemías tuvo hijos y hermanos: eran en total
dieciocho hombres valientes. 10 Josá, de los hijos de Merarí, tuvo hijos: el
principal de ellos fue Simrí, porque aunque no era el primogénito, su padre
lo constituyó jefe; 11 el segundo fue Jilquías; el tercero, Tebalías; el
cuarto, Zacarías. Los hijos de Josá fueron trece en total. 12 Los jefes de estos grupos de porteros, lo mismo
que sus hermanos, tenían a su cargo la custodia de Los encargados de los tesoros del Templo 20 Los levitas, sus hermanos, que estaban encargados
de los tesoros de 21 Los hijos de Ladán –descendientes de Gersón por
la línea de Ladán– tenían a los iejielitas como jefes de las familias de
Ladán, el gersonita. 22 Los hijos de Iejiel, Zetán y su hermano Joel eran los
encargados de los tesoros de 23 De los amramitas, isharitas, hebronitas y
uzielitas, 24 Subael hijo de Gersón, hijo de Moisés, era el tesorero mayor.
25 Sus hermanos por parte de Eliezer fueron: el hijo de Eliezer, Rejabías; el
hijo de Rejabías, Isaías; el hijo de Isaías, Jorám; el hijo de Jorám, Zicrí;
el hijo de Zicrí, Selomit. 26 Selomit y sus hermanos estaban al frente de los
tesoros de las ofrendas sagradas que habían sido dedicadas por el rey David,
por los jefes de familias, por los jefes de mil y de cien hombres, y por
otros oficiales del ejército. 27 Ellos habían consagrado algo del botín de
guerra para el sostenimiento de 29 De los isharitas, Quenanías y sus hijos
administraban como secretarios y jueces los asuntos de Israel. 30 De los hebronitas, Jasabías y sus hermanos –1.700
hombres valiosos– tenían a su cargo la administración de Israel al oeste del
Jordán, en todos los asuntos referentes al Señor y al servicio del rey. 31 El
jefe de los hebronitas era Ieriías. En el año cuarenta del reinado de David,
se hicieron averiguaciones sobre las genealogías de los hebronitas, y se
encontró entre ellos a hombres valerosos en Iezer de Galaad. 32 Los hermanos
de Ieriías –2.700 jefes de familia, hombres de gran valor– fueron puestos por
el rey David al frente de los rubenitas, de los gaditas y de la mitad de la
tribu de Manasés, en todos los asuntos referentes a Dios y al rey. Organización militar y civil del reinode David: las
divisiones del ejército 27 1 El
número de los israelitas –incluyendo los jefes de familia, los jefes de mil y
cien hombres y los oficiales que servían al rey en lo referente a las
divisiones que entraban y salían de servicio cada mes, a lo largo de todo el
año– era de 24.000 hombres por cada división. 2 Al frente de la primera división, la del primer
mes, estaba Iasobám, hijo de Zabdiel: su división tenía 24.000 hombres. 3 Él
pertenecía a la familia de Peres y era el jefe de todos los oficiales del
primer mes. 4 Al frente de la división del segundo mes estaba
Dodai, el ajojita: su división tenía 24.000 hombres. 5 El jefe del tercer regimiento, el del tercer mes,
era Benaías, hijo del sacerdote Iehoiadá: su división tenía 24.000 hombres. 6
Benaías era uno de los Treinta guerreros y se hallaba al frente de ellos; en
su división estaba también su hijo Amizabad. 7 El cuarto, el del cuarto mes, era Asahel, hermano
de Joab, y le sucedió su hijo Zebadías: su división tenía 24.000 hombres. 8 El quinto jefe, el del quinto mes, era Samhut, el
izrajita: su división tenía 24.000 hombres. 9 El sexto, el del sexto mes, era Irá, hijo de
Iqués, el tecoíta: su división tenía 24.000 hombres. 10 El séptimo, el del séptimo mes, era Jeles, el
pelonita, de los descendientes de Efraím: su división tenía 24.000 hombres. 11 El octavo, el del octavo mes, era Sibecai, de
Jusá, de los zarjitas: su división tenía 24.000 hombres. 12 El noveno, el del noveno mes, era Abiézer, de
Anatot, de los benjaminitas: su división tenía 24.000 hombres. 13 El décimo, el del décimo mes, era Maharai, de
Netofá, de los zarjitas: su división tenía 24.000 hombres. 14 El undécimo, el del undécimo mes, era Benaías, de
Pireatón, de los descendientes de Efraím: su división tenía 24.000 hombres. 15 El duodécimo, el del duodécimo mes, era Jeldai,
de Netofá, de la estirpe de Otniel: su división tenía 24.000 hombres. Los jefes de las tribus 16 Los jefes que estaban al frente de las tribus de
Israel fueron los siguientes: De Rubén: Eliezer, hijo de Zicrí. De Simeón:
Sefatías, hijo de Maacá. 17 De Leví: Jasabías, hijo de Quemuel. De Aarón:
Sadoc. 18 De Judá: Elihú, uno de los hermanos de David. De Isacar: Omrí, hijo
de Micael. 19 De Zabulón: Ismaías, hijo de Abdías. De Neftalí: Ierimot, hijo
de Azriel. 20 De los descendientes de Efraím: Oseas, hijo de Azazías. De la
mitad de la tribu de Manasés: Joel, hijo de Pedaías. 21 De la mitad de la
tribu de Manasés, en Galaad: Idó, hijo de Zacarías. De Benjamín: Iaasiel,
hijo de Abner. 22 De Dan: Azarel, hijo de Ierojám. Estos eran los jefes de
las tribus de Israel. 23 David no hizo el censo de los que tenían menos de
veinte años, porque el Señor le había prometido que multiplicaría a Israel
como las estrellas del cielo. 24 Joab, hijo de Seruiá, había comenzado a
hacer el censo, pero no lo terminó, porque a causa de él, la ira del Señor se
descargó sobre Israel. Por eso el resultado del censo no figura en el libro
de las Crónicas del rey David. Los encargados de la administración 25 Azmávet, hijo de Adiel, era el encargado de los
tesoros del rey. Jonatán, hijo de Uzías, el encargado de los depósitos de los
campos, de las ciudades, de los poblados y de las fortalezas. 26 Ezrí, hijo
de Quelub, el encargado de los agricultores que trabajaban las tierras. 27
Simei, de Ramá, el encargado de las viñas. Sabdí, el sifmita, el encargado
del producto de las viñas y de las bodegas. 28 Baal Janán, de Guéder, el
encargado de los olivares y los sicomoros de El Consejo del rey 32 Jonatán, tío de David, hombre prudente e
instruido, era consejero. Iejiel, hijo de Iacmoní, era preceptor de los hijos
del rey. 33 Ajitófel era consejero del rey. Jusai, el arquita, era amigo del
rey. 34 Los sucesores de Ajitófel fueron Iehoiadá, hijo de Benaías, y
Abiatar. Joab era el jefe del ejército real. Instrucciones de David para la edificación del
Templo 28 1 David
reunió en Jerusalén a todos los jefes de Israel, a los jefes de las tribus, a
los jefes de las divisiones que estaban al servicio del rey, a los jefes de
mil y de cien hombres, a los administradores de todos los bienes y del ganado
del rey y de sus hijos, a los funcionarios, a los guerreros y a todos los
hombres de valor. 2 El rey David se puso de pie y dijo: "Óiganme, hermanos y pueblo mío. Yo me había
propuesto construir una Casa donde descansara el Arca de 4 Sin embargo, el Señor, el Dios de Israel, me
eligió entre toda mi familia, a fin de que yo fuera rey de Israel para
siempre. Porque él eligió como guía a la tribu de Judá, y entre las familias
de Judá, a la casa de mi padre; y entre los hijos de mi padre se complació en
mí para hacerme rey sobre todo Israel. 5 Y entre todos mis hijos –porque el
Señor me ha dado muchos– eligió a mi hijo Salomón para que se sentara en el
trono de la realeza del Señor sobre Israel. 6 Y él me dijo: ‘Tu hijo Salomón
edificará mi Casa y mis atrios; porque lo he elegido como hijo y yo seré para
él un padre. 7 Afianzaré su reino para siempre, si se mantiene firme en el
cumplimiento de mis mandamientos y mis leyes como en el día de hoy’. 8 Y ahora, a la vista de todo Israel, que es la
asamblea del Señor, y delante de nuestro Dios que nos escucha, yo les digo:
‘Cumplan y observen todos los mandamientos del Señor, nuestro Dios, para que
puedan poseer esta hermosa tierra y puedan dejarla como herencia a sus hijos
después de ustedes para siempre’. 9 Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu
padre, y sírvelo con un corazón íntegro y con ánimo generoso, porque el Señor
sondea todos los corazones y penetra hasta el fondo de todos los pensamientos.
Si lo buscas, él se dejará encontrar; pero si lo abandonas, él te rechazará
para siempre. 10 Ten presente que el Señor te ha elegido para que le
edifiques una Casa como Santuario. ¡Sé fuerte, y manos a la obra!". Entrega de los planos y de los materiales para el
Templo 11 David dio a su hijo Salomón el diseño del
vestíbulo y de los demás edificios, de los almacenes, de las habitaciones
superiores, de las salas interiores y del lugar del Propiciatorio. 12 Le
entregó también el diseño de todo lo que había proyectado para los atrios de Exhortación de David a Salomón 20 David dijo a su hijo Salomón: "¡Sé fuerte y
valeroso, y manos a la obra! No temas ni te acobardes, porque el Señor Dios,
mi Dios, estará contigo: él no te dejará ni te abandonará hasta que hayas
terminado toda la obra necesaria para el servicio de Las ofrendas para el Templo 29 1 El
rey David dijo a toda la asamblea: "Mi hijo Salomón, el único elegido
por Dios, es todavía joven e inexperto, mientras que la obra es grande,
porque este palacio no es para los hombres, sino para Dios. 2 Por eso, con
todas mis fuerzas he preparado para 6 Entonces los jefes de familia, los jefes de las
tribus de Israel, los jefes de mil y de cien hombres, y los encargados de las
obras del rey, entregaron espontáneamente sus ofrendas, 7 y dieron para el
servicio de Acción de gracias de David 10 Después David bendijo al Señor en presencia de
toda la asamblea, diciendo: "¡Bendito seas, Señor, Dios de nuestro padre
Israel, desde siempre y para siempre! 11 Tuya, Señor, es la grandeza, la
fuerza, la gloria, el esplendor y la majestad; porque a ti pertenece todo lo
que hay en el cielo y en la tierra. Tuyo, Señor, es el reino; tú te elevas
por encima de todo. 12 De ti proceden la riqueza y la gloria; tú lo gobiernas
todo, en tu mano están el poder y la fuerza, y es tu mano la que engrandece y
afianza todas las cosas. 13 Por eso, Dios nuestro, te damos gracias y
alabamos tu Nombre glorioso. 14 Porque ¿quién soy yo y quién es mi pueblo,
para que podamos presentarte estas ofrendas voluntarias? En realidad, todo
viene de ti y de tu mano procede lo que te damos. 15 Nosotros somos
extranjeros y peregrinos delante de ti, como lo fueron nuestros padres:
nuestros días sobre la tierra pasan como una sombra, sin esperanza. 16 Señor,
Dios nuestro, todas estas riquezas que hemos preparado para edificar una Casa
a tu santo Nombre, proceden de tu mano y todo es tuyo. 17 Yo sé, Dios mío,
que tú sondeas el corazón y amas la rectitud: por eso, con rectitud de
corazón, te he ofrecido espontáneamente todas estas cosas, y ahora veo con
alegría que el pueblo aquí presente te ofrece sus dones generosamente. 18
Señor, Dios de nuestros padres Abraham, Isaac e Israel, conserva para siempre
estos mismos pensamientos en el corazón de tu pueblo y dirige su corazón
hacia ti. 19 Concede a mi hijo Salomón un corazón íntegro, para que observe y
cumpla todos tus mandamientos, tus testimonios y tus leyes, y edifique el
Templo que yo te he preparado". 20 Después David dijo a toda la asamblea:
"¡Bendigan al Señor, su Dios!". Y toda la asamblea bendijo al
Señor, el Dios de sus padres, y se postró delante del Señor y del rey. Coronación de Salomón 21 Al día siguiente ofrecieron sacrificios y
holocaustos al Señor: mil novillos, mil carneros y mil corderos, con sus
libaciones, y un gran número de sacrificios por todo Israel. 22 Aquel día,
comieron y bebieron con gran alegría en la presencia del Señor. Luego
proclamaron como segundo rey a Salomón, hijo de David, y lo ungieron como
príncipe del Señor. Sadoc fue ungido como sacerdote. 23 Salomón se sentó como
rey en el trono del Señor, en lugar de su padre David. Él prosperó y todo
Israel le obedeció. 24 Todos los jefes y guerreros, lo mismo que todos los
hijos del rey David, juraron fidelidad al rey Salomón. 25 El Señor
engrandeció sobremanera a Salomón a los ojos de todo Israel, y le concedió un
reinado glorioso como nunca había tenido ningún otro rey de Israel antes de
él. La muerte de David 1 Rey. 2. 10-12 26 David, hijo de Jesé, había reinado sobre todo
Israel. 27 Cuarenta años duró su reinado sobre Israel. Reinó siete años en
Hebrón y treinta y tres en Jerusalén. 28 Murió después de una dichosa vejez,
lleno de años, de riqueza y de gloria, y le sucedió su hijo Salomón. 29 Los
hechos del rey David, desde el primero hasta el último, están escritos en las
Crónicas de Samuel, el vidente, en las de Natán, el profeta, y en las de Gad,
el vidente, 30 con todo lo referente a su reinado y a sus hazañas, y a las
vicisitudes que le sobrevinieron a él, a Israel y a todos los reinos de
aquellas regiones. |
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Pedro Sergio Antonio Donoso Brant |
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