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Caminando con Jesús Pedro Sergio Antonio Donoso Brant Edición especial comentada para ayudar a
comprender mejor las Sagradas Escrituras |
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El libro de los PROVERBIOS reúne varias colecciones
de refranes, comparaciones, máximas, enigmas y alegorías, puestas en su
mayoría bajo la autoridad de "Salomón, hijo de David, rey de
Israel" (1. 1). Tal atribución se debe a que la tradición israelita
consideraba a aquel célebre rey como el "sabio" por excelencia.
Según el primer libro de los Reyes, él "pronunció tres mil
maximas" (1 Rey. 5. 12) y su sabiduría "superaba la de todos
los Orientales y toda la sabiduría de Egipto" ( 1 Rey. 5. 10). Dentro de esta amplia gama de géneros literarios, la
expresión más frecuente y característica es el aforismo o dicho breve y
agudo, que encierra una verdad útil para la vida. En algunos pasajes del
libro de los Proverbios -como en otros Libros sapienciales del Antiguo
Testamento- se perciben notables influencias de la antigua sabiduría egipcia
y oriental, e incluso se encuentran en él varias sentencias de dos sabios
extranjeros (30. 1-14; 31. 1-9). Esto pone de manifiesto el aprecio que tenia
Israel por aquella sabiduría ancestral y su capacidad para asimilarla
creativamente, haciéndola compatible con las exigencias de su propia fe. La visión teológica expresada en el Libro es
relativamente sencilla. El Señor es el Creador del mundo y todo lo ha hecho
con sabiduría. Las huellas de esa sabiduría divina han quedado grabadas en
cada una de sus obras. Por lo tanto, aquel que ponga todo su empeño en abrir
los ojos a la realidad que lo rodea, encontrará el camino que lo lleva a la
vida y lo libra de la muerte. Lo importante es buscar el orden establecido
por Dios en el mundo y vivir en conformidad con él. Pero la adquisición de la
sabiduría presupone ciertas condiciones morales. Una actitud específicamente
sapiencial es prestar atención a las advertencias y exhortaciones de los
sabios, que son los portadores de una experiencia acumulada a través de los
siglos. El ideal de estos sabios es descubrir y enseñar el
arte de vivir bien. Lo que más les preocupa es guiar al individuo hacia la
felicidad y el éxito en esta vida. Ningún aspecto de la actividad humana es
indigno de su atención. De ahí que las personas de toda condición social
encuentren en los Proverbios consejos adecuados a su edad o profesión: reyes,
jueces y comerciantes, hombres y mujeres, pobres y ricos, jóvenes y ancianos.
Con frecuencia se alude a las relaciones entre padres e hijos, entre marido y
mujer, entre patrones y servidores. Su reflexión se extiende al ámbito
religioso, moral, político y social, con el fin de encontrar para cada
circunstancia una norma práctica fundada en la sabiduría. El lector cristiano puede quedar sorprendido por el
carácter aparentemente "profano" de la mayor parte de los consejos
dados en el libro de los Proverbios, especialmente en las dos colecciones
salomónicas (10. 1 - 22. 16; 25 - 29). Pero esta impresión pierde mucho de su
fuerza si se tiene en cuenta la totalidad del Libro. Este se abre y se cierra
con una alusión al "temor del Señor" ( I . 7; 31. 30),
entendido como una actitud a la vez filial y reverencial con respecto a Dios,
que no sólo es el Creador del mundo sino también el Dios de Otro aspecto desconcertante es el énfasis puesto en
el propio interés y en el éxito personal como motivaciones del comportamiento
moral. Estas motivaciones, lo mismo que la idea de una retribución meramente
terrena de las acciones humanas, han quedado superadas por el Evangelio. Pero
hay otras riquezas de los Proverbios que mantienen plena vigencia. El amor a
la sabiduría, la preocupación por encontrarla y llevarla a la práctica en
circunstancias concretas de la vida, la fe en la justicia de Dios y en el
gobierno divino del mundo son valores permanentes, asumidos por el
Cristianismo. De hecho, el Nuevo Testamento contiene numerosas citas del
libro de los Proverbios: entre ellas, merece destacarse la que se refiere a
la actitud paternal con que Dios corrige a sus hijos (Heb. l2. 5-6). Título y finalidad de la obra 1 1
Proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel, 2 para conocer la
sabiduría y la instrucción, para entender las palabras profundas, 3 para obtener una
instrucción esmerada–justicia, equidad y rectitud– 4 para dar perspicacia a
los incautos, y al joven, ciencia y reflexión; 6 para entender los
proverbios y las sentencias agudas, las palabras de los sabios y sus enigmas.
5 Que escuche el sabio, y
acrecentará su saber, y el inteligente adquirirá el arte de dirigir. 7 El temor del Señor es
el comienzo de la sabiduría, los necios desprecian la sabiduría y la
instrucción. ELOGIO Y RECOMENDACIÓN DE A mediados del siglo V
a. C., un escriba de Jerusalén recopiló varias colecciones de antiguos
"proverbios" y compuso a manera de prólogo una larga exhortación.
El maestro se dirige a sus discípulos como un padre a sus hijos y los exhorta
a "prestar oído a Otras veces, es Advertencia preliminar 8 Escucha, hijo mío, la
instrucción de tu padre y no rechaces la enseñanza de tu madre, 9 porque son una diadema
de gracia para tu cabeza y un collar para tu cuello. Contra las malas compañías 10 Hijo mío, si los
pecadores intentan seducirte,tú no aceptes. 11 Si ellos dicen:
"Ven con nosotros, tendamos una emboscada sangrienta, acechemos por puro
gusto al inocente; 12 traguémoslos vivos
como el Abismo, todos enteros, como los que bajan a 13 hallaremos toda clase
de bienes preciosos, llenaremos nuestras casas con el botín; 14 tendrás tu parte igual
que nosotros, todos haremos una bolsa común": 15 hijo mío, no los
acompañes por el camino, retira tus pies de sus senderos, 16 porque sus pies corren
hacia el mal y se apresuran para derramar sangre. 17 Pero en vano se tiende
la red, si pueden verla todos los pájaros: 18 ellos tienden contra
sí mismos una emboscada sangrienta, están al acecho contra sus propias vidas.
19 Tal es la suerte del
que obtiene ganancias injustas:le quitan la vida al que las posee. Llamado y amenazas de 20 21 llama en las esquinas
más concurridas, a la entrada de las puertas de la ciudad, dice sus palabras:
22 "¿Hasta cuándo,
incautos, amarán la ingenuidad? ¿Hasta cuándo los insolentes se complacerán
en su insolencia y los necios aborrecerán la ciencia? 23 Tengan en cuenta mi
reproche: yo voy a abrirles mi corazón y les haré conocer mis palabras. 24 Porque llamo y ustedes
se resisten, extiendo mi mano y nadie presta atención, 25 porque ustedes desoyen
todos mis consejos y no aceptan mi reproche, 26 yo, a mi vez, me reiré
de la ruina de ustedes, me burlaré cuando los asalte el terror, 27 cuando los invada el
terror como una tormenta y les llegue la ruina como un huracán, cuando les
sobrevengan la angustia y la tribulación. 28 Entonces me llamarán,
y yo no responderé,me buscarán ansiosamente, y no me encontrarán. 29 Porque ellos
aborrecieron la ciencia y no eligieron el temor del Señor, 30 porque no quisieron mi
consejo y despreciaron todos mis reproches, 31 gustarán el fruto de
su propia conducta, se hartarán de sus consejos. 32 Porque a los ingenuos
los mata su propio extravío y la desidia pierde a los necios, 33 pero el que me escucha
vivirá seguro y estará tranquilo, sin temer ningún mal". La protección que da 2 1 Hijo
mío, si recibes mis palabras y guardas contigo mis mandamientos, 2 prestando oído a la
sabiduría e inclinando tu corazón al entendimiento; 3 si llamas a la
inteligencia y elevas tu voz hacia el entendimiento, 4 si la buscas como si
fuera plata y la exploras como un tesoro, 5 entonces comprenderás
el temor del Señor y encontrarás la ciencia de Dios. 6 Porque el Señor da la
sabiduría, de su boca proceden la ciencia y la inteligencia. 7 Él reserva su auxilio
para los hombres rectos, es un escudo para los que caminan con integridad; 8 él protege los senderos
de la equidad y cuida el camino de sus fieles. 9 Entonces comprenderás
la justicia y la equidad, la rectitud y todas las sendas del bien. 10 Porque la sabiduría
penetrará en tu corazón y la ciencia será la delicia de tu alma; 11 la reflexión cuidará
de ti y la inteligencia te protegerá, 12 para librarte del mal
camino, del hombre que habla con perversidad; 13 de los que abandonan
los senderos de la rectitud, para tomar por caminos tenebrosos; 14 de los que gozan
haciendo el mal y se regocijan en las perversiones de la maldad; 15 de los que van por
caminos tortuosos y por senderos retorcidos. 16 Así te librarás de la
mujer ajena, de la extraña que se vale de palabras seductoras, 17 que abandona al amigo
de su juventud y olvida la alianza de su Dios: 18 su casa se hunde en la
muerte y sus senderos van hacia las Sombras; 19 los que entren en ella
no podrán volver atrás ni alcanzarán los senderos de la vida. 20 Así tú irás por el
camino de los buenos y seguirás el sendero de los justos, 21 porque los rectos
habitarán la tierra y los hombres íntegros permanecerán en ella. 22 Pero los malvados
serán extirpados de la tierra y los traidores serán arrancados de ella. 3 1 Hijo
mío, no olvides mi enseñanza, y que tu corazón observe mis mandamientos, 2 porque ellos te
aportarán largos días, años de vida y prosperidad. 3 Que nunca te abandonen
la buena fe y la lealtad: átalas a tu cuello,escríbelas sobre la tabla de tu
corazón, 4 y encontrarás favor y
aprobación a los ojos de Dios y de los hombres. 5 Confía en el Señor de
todo corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia; 6 reconócelo a él en
todos tus caminos y él allanará tus senderos. 7 No seas sabio a tus
propios ojos, teme al Señor y apártate del mal: 8 eso será un remedio
para tu carne y savia para tus huesos. 9 Honra al Señor con tus
bienes y con las primicias de todas tus ganancias: 10 así tus graneros se
llenarán de trigo y tus lagares desbordarán de vino nuevo. 11 No desprecies, hijo
mío, la corrección del Señor, ni te disgustes cuando él te reprende, 12 porque el Señor
reprende a los que ama como un padre a su hijo muy querido. Valor y frutos de 13 ¡Feliz el hombre que
encontró la sabiduría y el que obtiene la inteligencia, 14 porque ganarla vale
más que la plata y ella rinde más que el oro fino! 15 Es más preciosa que
las perlas y nada apetecible se le puede igualar. 16 En su mano derecha hay
larga vida, y en su izquierda, riqueza y gloria. 17 Sus caminos son
caminos deliciosos y todos sus senderos son apacibles. 18 Es un árbol de vida
para los que se aferran a ella y los que la retienen son felices. 19 Por la sabiduría, el
Señor fundó la tierra, por la inteligencia, afianzó los cielos; 20 por su ciencia
brotaron los océanos y las nubes destilan el rocío. La seguridad que da 21 Conserva, hijo mío, la
prudencia y la reflexión; que ellas no se aparten de tus ojos. 22 Ellas serán vida para
tu alma y gracia para tu cuello. 23 Entonces irás seguro
por el camino y tu pie no tropezará. 24 Si te acuestas, no
temblarás, y una vez acostado, tu sueño será agradable. 25 No temerás ningún
sobresalto ni a los malvados que llegan como una tormenta. 26 Porque el Señor será
tu seguridad y preservará tu pie de la trampa. La ayuda al prójimo 27 No niegues un
beneficio al que lo necesite, siempre que esté en tus manos hacerlo. 28 No digas a tu prójimo:
"Vuelve después, mañana te daré", si tienes con qué ayudarlo. 29 No trames el mal
contra tu prójimo, mientras vive confiado junto a ti. 30 No litigues con un
hombre sin motivo, si no te ha causado ningún mal. La suerte final de los impíos 31 No envidies al hombre
violento ni elijas ninguno de sus caminos. 32 Porque el hombre
perverso es abominable para el Señor, y él reserva su intimidad para los
rectos. 33 La maldición del Señor
está en la casa del malvado, pero él bendice la morada de los justos. 34 Él se burla de los insolentes
y concede su favor a los humildes. 35 Los sabios heredarán
la gloria, pero los necios cargarán con la ignominia. 4 1
Escuchen, hijos, la instrucción de un padre, presten atención, para poder
comprender: 2 lo que yo les doy es
una sana doctrina, no abandonen mi esperanza. 3 Yo también fui un hijo
para mi padre, tierno y muy querido a los ojos de mi madre. 4 Él me decía para
instruirme: Que tu corazón retenga mis palabras, observa mis mandamientos y
vivirás. 5 Adquiere la sabiduría,
adquiere la inteligencia, no olvides las palabras de mi boca ni te desvíes de
ellas. 6 No la abandones, y ella
te protegerá, ámala, y ella te cuidará. 7 El comienzo de la
sabiduría es tratar de adquirirla; con todo lo que poseas, adquiere la
inteligencia. 8 Apréciala al máximo, y
ella te encumbrará; te glorificará, si tú la abrazas. 9 Pondrá en tu cabeza una
diadema de gracia, te obsequiará una corona de gloria. 10 Escucha, hijo mío, y
recibe mis palabras, y tus años de vida se multiplicarán. 11 Yo te instruyo sobre
el camino de la sabiduría, te encamino por senderos rectos. 12 Cuando camines, no se
acortará tu paso, y si corres, no tropezarás. 13 Aférrate a la
instrucción, no la sueltes; guárdala bien, porque ella es tu vida. 14 No entres en la senda
de los malvados ni avances por el camino de los malos. 15 Evítalo, no pases por
allí, desvíate de él, y pasa de largo. 16 Porque ellos no
duermen, si no hacen el mal; pierden el sueño, si no hacen caer a alguien, 17 ya que se alimentan
con el pan de la maldad y beben el vino de la violencia. 18 La senda de los justos
es como la luz del alba, que va en aumento hasta que es pleno día. 19 Pero el camino de los
malos es como una densa oscuridad: ellos no saben dónde van a tropezar. 20 Hijo mío, presta
atención a lo que te digo, inclina tu oído a mis palabras. 21 Que ellas no se
aparten de tus ojos, guárdalas bien dentro de tu corazón, 22 porque son vida para
los que las encuentran y salud para todo ser viviente. 23 Con todo cuidado
vigila tu corazón, porque de él brotan las fuentes de la vida. 24 Aparta de ti las
palabras perversas y aleja de tus labios la malicia. 25 Que tus ojos miren de
frente y tu mirada vaya derecho hacia adelante. 26 Fíjate bien dónde
pones los pies y que sean firmes todos tus caminos. 27 No te desvíes ni a
derecha ni a izquierda, aparta tus pies lejos del mal. Los falsos encantos de la mujer adúltera 5 1 Hijo
mío, atiende a mi sabiduría, inclina tu oído a mi inteligencia, 2 para que guardes la
debida discreción y tus labios conserven la ciencia. 3 Porque los labios de la
mujer ajena destilan miel y su paladar es más suave que el aceite, 4 pero al final, ella es
amarga como el ajenjo, cortante como una espada de doble filo. 5 Sus pies descienden a 6 ella no tiene en cuenta
el sendero de la vida, va errante sin saber adonde. Los peligros del adulterio 7 Por eso, hijos,
escúchenme y no se aparten de las palabras de mi boca. 8 Aleja de ella tu camino
y no te acerques a la entrada de su casa, 9 no sea que entregues a
otros tu honor y tus años, a un hombre cruel; 10 que gente extraña se
sacie con tu fuerza y tus trabajos vayan a parar a casa ajena, 11 y que al fin tengas
que gemir, cuando estén consumidos tu cuerpo y tu carne. 12 Entonces dirás:
"¿Cómo aborrecí la instrucción y mi corazón despreció las advertencias? 13 Yo no escuché la voz
de mis maestros ni atendí a los que me enseñaban. 14 Faltó poco para que
estuviera en el colmo de la desgracia, en medio de la asamblea y de la
comunidad". La fidelidad conyugal 15 Bebe el agua de tu
cisterna y la que fluye de tu propio pozo. 16 Que tus fuentes no se
dispersen hacia afuera ni tus corrientes de agua, por las calles. 17 Que ellas sean para ti
solo y que no haya extraños junto a ti. 18 ¡Bendita sea tu
fuente, y encuentra tu alegría en la mujer de tu juventud, 19 cierva amable,
graciosa gacela! Que en todo tiempo te
embriaguen sus amores y estés siempre prendado de su afecto. 20 Hijo mío, ¿por qué te
dejarás prendar por la mujer ajena y abrazarás los pechos de una extraña? 21 Los caminos del hombre
están bajo la mirada del Señor y él tiene en cuenta todos sus senderos. 22 El malvado será presa
de sus propias faltas y quedará atrapado en los lazos de su pecado. 23 Morirá por falta de
instrucción y se extraviará por su gran necedad. Peligros de las fianzas 6 1 Hijo
mío, si te has hecho garante de tu prójimo y has estrechado tu mano en favor
de otro, 2 si te has enredado con
tus palabras y te has dejado atrapar por tu propia boca, 3 entonces, hijo mío,
obra así para librarte, ya que has caído en las manos de tu prójimo: ve a
echarte a sus pies e importúnalo, 4 no concedas descanso a
tus ojos ni reposo a tus párpados; 5 líbrate como una gacela
de la red y como un pájaro de la mano del cazador. Contra la pereza 6 Fíjate en la hormiga,
perezoso, observa sus costumbres y aprende a ser sabio: 7 ella, que no tiene jefe
ni capataz ni dueño, 8 se provee de alimento
en verano y junta su comida durante la cosecha. 9 ¿Hasta cuándo estarás
recostado, perezoso, cuándo te levantarás de tu sueño? 10 "Dormir un poco,
dormitar otro poco, descansar otro poco de brazos cruzados": 11 así te llegará la
pobreza como un salteador y la miseria como un hombre armado. Contra los malvados y simuladores 12 Es un infame, un
malvado, el que tiene la boca llena de perversidad; 13 guiña el ojo, toca con
los pies, hace una seña con los dedos: 14 en su corazón
depravado maquina el mal, siempre está sembrando discordias. 15 Por eso, llegará su
ruina de repente, será destrozado de improviso y sin remedio. Las siete cosas abominables 16 Hay seis cosas que
detesta el Señor, y siete que son para él una abominación: 17 los ojos altaneros, la
lengua mentirosa y las manos que derraman sangre inocente; 18 el corazón que trama
proyectos malignos, los pies rápidos para correr hacia el mal, 19 el falso testigo que
profiere mentiras, y el que siembra discordias entre hermanos. Contra el adulterio 20 Observa, hijo mío, el
precepto de tu padre y no rechaces la enseñanza de tu madre. 21 Átalos a tu corazón
constantemente, anúdalos a tu cuello. 22 Que ellos te guíen
mientras caminas, que velen sobre ti cuando estás acostado, y conversen
contigo cuando despiertas. 23 Porque el precepto es
una lámpara, la enseñanza, una luz, y las reglas de la instrucción, un camino
de vida, 25 No codicies su
hermosura en tu corazón ni te dejes cautivar por sus miradas. 26 Porque el precio de
una prostituta es un mendrugo de pan, pero una mujer casada anda a la pesca
de una vida lujosa. 27 ¿Puede un hombre
ponerse fuego en el pecho sin que se inflame su ropa? 28 ¿Se puede caminar
sobre brasas sin quemarse los pies? 29 Eso le pasa al que se
acuesta con la mujer de su prójimo: el que la toque no quedará impune. 30 ¿Acaso no se desprecia
al ladrón, aunque robe para saciar su apetito cuando tiene hambre? 31 Una vez descubierto,
paga siete veces y tiene que entregar todos los bienes de su casa. 32 El que comete
adulterio es un insensato, se arruina a sí mismo el que obra así: 33 lo que conseguirá son
golpes e ignominia, y su oprobio nunca se borrará. 34 Porque los celos
enfurecen al varón, y no tendrá compasión en el día de la venganza; 35 no aceptará ninguna
compensación, ni querrá saber nada aunque quieras darle más. Contra las seducciones de la mujer adúltera 7 1 Hijo
mío, observa mis palabras y atesora mis mandamientos. 2 Observa mis preceptos,
y vivirás, guarda mi enseñanza como la pupila de tus ojos. 3 Átalos a tus dedos,
escríbelos sobre la tabla de tu corazón. 4 Di a 5 para preservarte de la
mujer ajena, de la extraña que se vale de palabras seductoras. 6 Mientras yo estaba a la
ventana de mi casa, miré a través de mi reja, 7 y vi entre los
incautos, divisé entre los adolescentes a un joven falto de juicio, 8 que pasaba por la
calle, junto a la esquina, y se dirigía hacia la casa de ella, 9 en el crepúsculo, al
caer el día, en medio de la noche y la oscuridad. 10 De pronto, le sale al
paso esa mujer, con aire de prostituta y el corazón lleno de astucia: 11 es bulliciosa, procaz,
sus pies no paran en su casa; 12 unas veces en las
calles, otras en las plazas, está al acecho en todas las esquinas. 13 Ella lo agarra, lo
cubre de besos, y le dice con todo descaro: 14 "Tenía que
ofrecer sacrificios de comunión, hoy mismo he cumplido mis votos; 15 por eso salí a tu
encuentro, ansiosa por verte, y te encontré. 16 He cubierto mi lecho
con mantas de telas multicolores, de hilo de Egipto; 17 he perfumado mi cama
con mirra, con áloes y cinamomo. 18 ¡Ven! Embriaguémonos
de amor hasta la mañana, entreguémonos a las delicias del placer. 19 Porque mi marido no
está en casa, ha emprendido un largo viaje, 20 se llevó la bolsa del
dinero, no volverá hasta la luna llena". 21 Así lo persuade con su
gran desenvoltura, lo arrastra con sus labios seductores. 22 En seguida, él la
sigue, como un buey que es llevado al matadero, como un ciervo que cae en el
lazo, 23 hasta que una flecha
le atraviesa el hígado, como un pájaro que se precipita en la trampa, sin
advertir que está en juego su vida. 24 Y ahora, hijo mío,
escúchame, y presta atención a las palabras de mi boca: 25 que tu corazón no se
desvíe hacia sus caminos, que no se extravíe por sus senderos, 26 porque son muchas las
víctimas que ella hizo caer, y eran fuertes todos los que ella mató: 27 su casa es el camino
del Abismo, que baja a las cámaras de El llamado de 8 1 ¿No
está llamando 2 En las cumbres más
altas que bordean el camino, apostada en el cruce de los senderos, 3 al lado de las puertas,
a la entrada de la ciudad, en los lugares de acceso, ella dice en alta voz: 4 "A ustedes,
hombres, yo los llamo, y mi voz se dirige a los seres humanos. 5 Entiendan, incautos,
qué es la perspicacia; entiendan, necios, qué es la sensatez. 6 Escuchen: es muy
importante lo que voy a decir, mis labios se abren para expresar lo que es
recto. 7 Sí, mi boca profiere la
verdad, la maldad es una abominación para mis labios. 8 Todas mis palabras son
conformes a la justicia, no hay en ellas nada retorcido o sinuoso; 9 todas son exactas para
el que sabe entender y rectas para los que han hallado la ciencia. 10 Adquieran mi
instrucción, no la plata, y la ciencia más que el oro acrisolado. 11 Porque Los tesoros de 12 Yo, 13 El temor del Señor es
detestar el mal: yo detesto la soberbia, el orgullo, la mala conducta y la
boca perversa. 15 Por mí reinan los reyes
y los soberanos decretan la justicia; 16 por mí gobiernan los
príncipes y los nobles juzgan la tierra. 17 Yo amo a los que me
aman y los que me buscan ardientemente, me encontrarán. 18 Conmigo están la riqueza
y la gloria, los bienes perdurables y la justicia. 20 Yo voy por el sendero
de la justicia, en medio de las sendas de la equidad, 21 para repartir
posesiones a los que me aman y para colmar sus tesoros. 22 El Señor me creó como
primicia de sus caminos, antes de sus obras, desde siempre. 23 Yo fui formada desde
la eternidad, desde el comienzo, antes de los orígenes de la tierra. 24 Yo nací cuando no
existían los abismos, cuando no había fuentes de aguas caudalosas. 25 Antes que fueran
cimentadas las montañas, antes que las colinas, yo nací, 26 cuando él no había
hecho aún la tierra ni los espacios ni los primeros elementos del mundo. 27 Cuando él afianzaba el
cielo, yo estaba allí; cuando trazaba el horizonte sobre el océano, 28 cuando condensaba las
nubes en lo alto, cuando infundía poder a las fuentes del océano, 29 cuando fijaba su
límite al mar para que las aguas no transgredieran sus bordes,
cuando afirmaba los cimientos de la tierra, 30 yo estaba a su lado
como un hijo querido y lo deleitaba día tras día, recreándome delante de él
en todo tiempo, 31 recreándome sobre la
faz de la tierra, y mi delicia era estar con los hijos de los hombres. Felicidad del que encuentra 32 Y ahora, hijos,
escúchenme:¡felices los que observan mis caminos! 33 Escuchen la
instrucción y sean sabios: ¡no la descuiden! 34 ¡Feliz el hombre que
me escucha, velando a mis puertas día tras día y vigilando a la entrada de mi
casa! 35 Porque el que me
encuentra ha encontrado la vida y ha obtenido el favor del Señor; 36 pero el que peca
contra mí se hace daño a sí mismo y todos los que me odian, aman la muerte. El banquete de 9 1 2 inmoló sus víctimas,
mezcló su vino, y también preparó su mesa. 3 Ella envió a sus
servidoras a proclamar sobre los sitios más altos de la ciudad: 4 "El que sea
incauto, que venga aquí". Y al falto de entendimiento, le dice: 5 "Vengan, coman de
mi pan, y beban del vino que yo mezclé. 6 Abandonen la
ingenuidad, y vivirán, y sigan derecho por el camino de la
inteligencia". La corrección de los sabios y de los necios 7 El que corrige a un
insolente se atrae la ignominia, y el que reprende a un malvado, el deshonor.
8 No reprendas a un
insolente, no sea que te odie; reprende a un sabio, y te amará. 9 Da al sabio y se hará
más sabio aún, instruye al justo y ganará en saber. 10 El comienzo de la
sabiduría es el temor del Señor, y la ciencia del Santo es la inteligencia. 11 Porque tus días se
multiplicarán gracias a mí y se añadirán años a tu vida. 12 Si eres sabio, lo eres
para ti, si eres insolente, tú solo lo sufrirás. La invitación de 13 La señora Necedad es
turbulenta, es estúpida y no sabe nada. 14 Ella se sienta a la
puerta de su casa, en una silla, sobre las alturas de la ciudad, 15 para gritar a los
transeúntes que van derecho por el camino: 16 "El que sea
incauto, que venga aquí". Y al falto de entendimiento, le dice: 17 "¡Las aguas
robadas son dulces y el pan quitado a escondidas, delicioso!". 18 Pero él no sabe que
allí están las Sombras, y sus invitados, en las profundidades del Abismo. PRIMERA COLECCIÓNDE PROVERBIOS SALOMÓNICOS En esta segunda sección
se han reunido, sin ningún orden lógico, 375 máximas breves relacionadas con
los temas más diversos. Cada sentencia consta de dos miembros paralelos, que
se contraponen o se complementan recíprocamente. Muchos de estos proverbios
no expresan un ideal de vida, sino que ponen de manifiesto objetivamente la
suerte que espera a las personas de toda condición, sexo y edad, según se
comporten necia o sabiamente. Una parte de esta colección se remonta a la época
de Salomón, pero fue enriquecida durante el período monárquico posterior,
como lo muestran las repetidas alusiones a la figura del rey (16. 10-15; 19.
12; 20. 2; 21. 1). La extrema concisión del lenguaje proverbial –sumada no
pocas veces a la mala conservación del texto hebreo– hace que algunas
sentencias resulten enigmàticas y que su traducción sea sólo aproximativa. 10 1
Proverbios de Salomón. Un hijo sabio es la
alegría de su padre,pero un hijo necio es la aflicción de su madre. 2 Tesoros mal adquiridos
no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte. 3 El Señor no deja que el
justo sufra hambre, pero rechaza la avidez de los malvados. 4 La mano indolente
empobrece, pero el brazo laborioso enriquece. 5 El que junta en verano
es un hombre precavido, el que duerme en la cosecha es despreciable. 6 Las bendiciones
descienden sobre el justo, la boca de los malvados encubre la violencia. 7 La memoria del justo es
bendecida, pero el nombre de los malvados se pudrirá. 8 El de corazón sabio
acepta los mandamientos, pero el de labios necios va a la perdición. 9 El que camina con
integridad camina seguro, el que sigue caminos tortuosos será descubierto. 10 El que guiña el ojo
hace sufrir, el que reprende con franqueza da tranquilidad. 11 La boca del justo es
una fuente de vida, pero la de los malvados encubre la violencia. 12 El odio provoca
altercados, pero el amor cubre todas las faltas. 13 En labios del
inteligente se encuentra la sabiduría, y la vara es para las espaldas del
insensato. 14 Los sabios atesoran la
ciencia, pero la boca del necio es una ruina inminente. 15 La fortuna del rico es
su plaza fuerte, la pobreza de los débiles es su ruina. 16 El salario del justo
lleva a la vida, la renta del impío, al pecado. 17 El que respeta la
instrucción camina hacia la vida, pero el que rechaza la reprensión se
extravía. 18 El que disimula su
odio tiene labios mentirosos, y el que levanta una calumnia es un necio. 19 Donde abundan las
palabras nunca falta el pecado, el que refrena sus labios es un hombre
precavido. 20 Plata acrisolada es la
lengua del justo, el corazón de los malvados no vale gran cosa. 21 Los labios del justo
sustentan a muchos, pero los necios mueren por falta de sensatez. 22 La bendición del Señor
es la que enriquece, y nada le añade nuestro esfuerzo. 23 Cometer una infamia es
una diversión para el insensato, y lo mismo es la sabiduría para el hombre
inteligente. 24 Al malvado le sucederá
lo que teme, y a los justos se les dará lo que desean. 25 Pasa la tormenta, y ya
no existe el malvado, pero el justo tiene cimientos eternos. 26 Como vinagre para los
dientes y humo para los ojos, así es el perezoso para el que le da un
encargo. 27 El temor del Señor
acrecienta los días, pero los años de los malvados serán acortados. 28 La esperanza de los
justos es alegre, pero la expectativa de los malvados se desvanecerá. 29 El camino del Señor es
refugio para el hombre íntegro y ruina para los que hacen el mal. 30 El justo no vacilará
jamás, pero los malvados no habitarán la tierra. 31 De la boca del justo
brota la sabiduría, pero la lengua perversa será extirpada. 32 Los labios del justo
destilan benevolencia, y la boca de los malvados, perversidad. 11
1 El
Señor aborrece las balanzas falseadas, pero le agradan las pesas exactas. 2 Junto con la arrogancia
llega la ignominia, pero la sabiduría está con los humildes. 3 La integridad guía a
los hombres rectos, pero la perversidad arruina a los traidores. 4 La fortuna no sirve de
nada en el día de la ira, pero la justicia libra de la muerte. 5 La justicia del hombre
íntegro allana su camino, pero el malvado cae por su maldad. 6 La justicia libra a los
hombres rectos, pero los traidores quedan atrapados por su avidez. 7 Cuando muere el
malvado, se desvanece toda esperanza y se esfuma la confianza puesta en las
riquezas. 8 El justo es librado del
peligro y en lugar de él cae el malvado. 9 El impío arruina al
prójimo con su boca, pero los justos se salvan por su experiencia. 10 Cuando los justos son
felices, se alegra la ciudad, cuando perecen los malvados, se oyen gritos de
alegría. 11 Con la bendición de
los hombres rectos se levanta una ciudad, la boca de los malvados la
destruye. 12 El que desprecia a su
prójimo es un insensato, y el hombre inteligente sabe callar. 13 El chismoso revela los
secretos, pero el hombre fiel guarda la debida reserva. 14 Por falta de gobierno
un pueblo se hunde, pero se salva si hay muchos hombres de consejo. 15 El que sale fiador de
otro la pasa muy mal, el que evita las fianzas está seguro. 16 Una mujer agraciada
obtiene la gloria, y los audaces obtienen la riqueza. 17 El hombre fiel se hace
bien a sí mismo, pero el cruel atormenta su propia carne. 18 El malvado obtiene un
salario engañoso, y el que siembra justicia, una recompensa segura. 19 Así como la justicia
conduce a la vida, el que va detrás del mal camina hacia la muerte. 20 Los corazones
tortuosos son abominables para el Señor, pero los que caminan con integridad
gozan de su favor. 21 Tarde o temprano, el
malo no quedará impune, pero la descendencia de los justos se salvará. 22 Anillo de oro en la
trompa de un cerdo es la mujer hermosa pero falta de juicio. 23 Los justos no desean
más que el bien,y los malvados sólo pueden esperar el furor. 24 Uno da generosamente y
acrecienta su haber, otro ahorra más de la cuenta y acaba en la indigencia. 25 El hombre generoso
prosperará, y al que da de beber le saciarán la sed. 26 El pueblo maldice al
que acapara el trigo,pero cubre de bendiciones al que lo vende. 27 El que busca
ardientemente el bien se gana el favor, pero al que busca el mal, el mal lo
alcanzará. 28 El que confía en su
riqueza se marchita, pero los justos crecerán como el follaje. 29 El que perturba su
propia casa heredará viento, y el necio será esclavo del sabio. 30 El fruto de la
justicia es árbol de vida, y el sabio cautiva los corazones. 31 Si el justo es
retribuido en la tierra, ¡cuánto más el malvado y el pecador! 12 1 El que ama la corrección, ama la ciencia, y el que
detesta la reprensión se embrutece. 2 El hombre de bien
obtiene el favor del Señor, pero el Señor condena al malicioso. 3 Nadie se afianza por
medio de la maldad, pero la raíz de los justos será inconmovible. 4 Una mujer perfecta es
la corona de su marido, la desvergonzada es como caries en sus huesos. 5 Los proyectos de los
justos son rectos, las maquinaciones de los malvados no son más que engaño. 6 Las palabras de los
malvados son emboscadas sangrientas, pero a los hombres rectos los libra su
propia boca. 7 Apenas derribados, los
malvados no existen más, pero la casa de los justos se mantiene en pie. 9 Más vale hombre
sencillo que se basta a sí mismo que jactancioso al que le falta el pan. 10 El justo provee a las
necesidades de su ganado, pero las entrañas de los malvados son crueles. 11 El que cultiva su tierra
se saciará de pan, pero el que persigue quimeras es un insensato. 12 El malvado codicia la
presa de los impíos, pero la raíz de los justos está bien afianzada. 13 En el pecado de los
labios hay una trampa funesta, pero el justo escapa del peligro. 14 El hombre se sacia con
el fruto de sus palabras, y cada uno recibe el salario de su trabajo. 15 Al necio le parece que
su camino es recto, pero el sabio escucha un consejo. 16 El necio manifiesta en
seguida su disgusto, pero el hombre prudente disimula una afrenta. 17 El que dice la verdad
declara lo que es justo, pero el testigo falso es un impostor. 18 El charlatán corta
como una espada, pero la lengua de los sabios es un remedio. 19 Los labios veraces
permanecen para siempre, pero la lengua mentirosa, sólo por un instante. 20 Hay engaño en el
corazón de los que traman el mal, y alegría para los que dan consejos
saludables. 21 Al justo no le pasará
nada malo, pero los malvados están llenos de desgracias. 22 Los labios mentirosos
son abominables para el Señor, pero los que practican la verdad gozan de su
favor. 23 El hombre prudente
disimula lo que sabe, pero el corazón de los necios proclama su insensatez. 24 La mano laboriosa
dominará, la indolente pagará tributo. 25 La inquietud deprime
el corazón del hombre, pero una buena palabra lo reconforta. 26 El justo aventaja a
los demás, pero a los malvados los extravía su conducta. 27 El indolente no tiene
presa de caza para asar, y el bien más preciado es un hombre laborioso. 28 En el sendero de la
justicia está la vida, y el camino que ella sigue no lleva a la muerte. 13 1 Un hijo sabio ama la corrección, pero el insolente
no escucha el reproche. 2 El hombre comerá del
fruto de sus palabras, pero los traidores están ávidos de violencia. 3 El que vigila su boca
protege su vida, el que abre demasiado sus labios acaba en la ruina. 4 El perezoso codicia y
su deseo es vano, pero el deseo de los laboriosos será colmado. 5 El justo detesta la
mentira, pero el malvado causa vergüenza y confusión. 6 La justicia preserva al
que camina con integridad, pero la maldad arruina al pecador. 7 Hay quien presume de
rico y no tiene nada, y hay quien se hace el pobre y posee grandes bienes. 8 La riqueza es una
garantía para la vida de un hombre, pero el pobre no escucha amenazas. 9 La luz de los justos
resplandece, pero la lámpara de los malvados se extingue. 10 El fatuo provoca
discordias con su presunción, y la sabiduría está con los que se dejan aconsejar.
11 La riqueza adquirida
de golpe no dura, pero el que junta poco a poco, la acrecienta. 12 La esperanza diferida
enferma el corazón, el deseo colmado es un árbol de vida. 13 El que desprecia la
palabra se perderá, pero el que respeta los mandamientos será recompensado. 14 La enseñanza del sabio
es fuente de vida, para apartarse de las trampas de la muerte. 15 El buen juicio se gana
el favor, pero los traidores caminan hacia su ruina. 16 El hombre prudente
sabe bien lo que hace, pero el necio va ostentando su insensatez. 17 Un mal emisario hunde
en la desgracia, pero un enviado fiel devuelve la salud. 18 Miseria e ignominia
para el que desecha la corrección, el que tiene en cuenta una advertencia
será honrado. 19 Deseo cumplido es
deleite para el alma, apartarse del mal es una abominación para los necios. 20 Acude a los sabios, y
te harás sabio, pero el que frecuenta a los necios se echa a perder. 21 El mal persigue a los
pecadores, y el bien recompensa a los justos. 22 El hombre de bien deja
una herencia a los hijos de sus hijos, pero la fortuna del pecador está
reservada para el justo. 23 El surco de los pobres
da comida en abundancia, pero hay quien se pierde por falta de justicia. 24 El que mezquina la
vara odia a su hijo, el que lo ama se esmera por corregirlo. 25 El justo come hasta
saciarse, pero el estómago de los malvados está vacío. 14 1 La sabiduría edifica una casa, pero la necedad la
destruye con sus propias manos. 2 El que camina con
rectitud teme al Señor, el que va por caminos tortuosos lo desprecia. 3 De la boca del necio
brota el orgullo, los labios de los sabios son su defensa. 4 Donde no hay bueyes, el
establo está limpio, pero la fuerza de un toro da mucha ganancia. 5 Un testigo veraz no
engaña, pero el testigo falso profiere mentiras. 6 El insolente busca
sabiduría y no la encuentra, pero la ciencia es fácil para el inteligente. 7 Aléjate de la presencia
de un necio: no hallarás ciencia en sus labios. 8 La sabiduría del
prudente es saber discernir su camino, la insensatez de los necios es puro
engaño. 9 El necio se burla de
los sacrificios expiatorios, pero entre los hombres rectos se encuentra el
favor de Dios. 10 El corazón conoce su
propia amargura y ningún extraño se asocia a su alegría. 11 La casa de los
malvados será destruida, pero la carpa de los rectos florecerá. 12 Hay caminos que
parecen rectos, pero al final son caminos de muerte. 13 También entre risas,
sufre el corazón, y al fin la alegría termina en pesar. 14 El descarriado se
sacia con los frutos de su conducta, y el hombre de bien con sus acciones. 15 El incauto cree todo
lo que le dicen, pero el prudente vigila sus pasos. 16 El sabio teme el mal y
se aparta de él, el necio es temerario y se siente seguro. 17 El iracundo comete
locuras, el hombre reflexivo sabe aguantar. 18 La herencia de los
incautos es la necedad, la corona de los prudentes es la ciencia. 19 Los malos se
doblegarán ante los buenos, y los malvados, a las puertas del justo. 20 El pobre resulta
odioso aun para su vecino, pero el rico tiene muchos amigos. 21 El que desprecia a su
prójimo peca, pero ¡feliz el que se apiada de los humildes! 22 ¿No viven extraviados
los que traman el mal? Pero hay amor y fidelidad para los que se dedican al
bien. 23 Toda fatiga trae algún
provecho, pero la charlatanería sólo aporta indigencia. 24 La corona de los
sabios es la prudencia, la diadema de los necios, la insensatez. 25 Un testigo veraz salva
las vidas, el que profiere mentiras es un impostor. 26 El temor del Señor es
un refugio seguro, que sirve de defensa para los hijos. 27 El temor del Señor es
fuente de vida, que aparta de los lazos de la muerte. 28 Un pueblo numeroso es
la gloria del rey, la falta de súbditos es la ruina del soberano. 29 El que tarda en
enojarse muestra gran inteligencia, el iracundo pone de manifiesto su
necedad. 30 Un corazón apacible es
la vida del cuerpo, pero la envidia corroe los huesos. 31 El que oprime al débil
ultraja a su Creador, el que se apiada del indigente, lo honra. 32 El malvado es arrasado
por su propia malicia, el justo encuentra un refugio en su integridad. 33 En el corazón
inteligente reposa la sabiduría, pero entre los necios no se la conoce. 34 La justicia exalta a
una nación, pero el pecado es la vergüenza de los pueblos. 35 El favor del rey es
para el servidor prudente y su furor, para el desvergonzado. 15 1 Una respuesta suave aplaca la ira, una palabra
hiriente exacerba el furor. 2 La lengua de los sabios
hace amable la ciencia,pero la boca de los necios rebosa necedad. 3 Los ojos del Señor
están en todas partes,vigilando a los malos y a los buenos. 4 La lengua afable es un
árbol de vida,la lengua perversa hiere en lo más vivo. 5 El necio desprecia la
instrucción de su padre,el que acepta la reprensión se muestra prudente. 6 En casa del justo hay
mucha riqueza,en las ganancias del malo hay turbación. 7 Los labios de los
sabios siembran la ciencia,no así el corazón de los necios. 8 El sacrificio de los
malvados es abominable para el Señor,la plegaria de los hombres rectos
obtiene su favor. 9 El Señor abomina la
conducta del malvado,pero ama al que va tras la justicia. 10 El que abandona la
senda recibirá su escarmiento,el que detesta la reprensión morirá. 11 El Abismo y 12 Al insolente no le
gusta que lo reprendan,ni va adonde están los sabios. 13 Un corazón contento
alegra el semblante,un corazón afligido abate el espíritu. 14 Un corazón inteligente
busca la ciencia,la boca de los necios se alimenta de necedad. 15 Para el desdichado,
todos los días son malos,pero el corazón feliz siempre está de fiesta. 16 Más vale poco con
temor del Señor,que un gran tesoro con inquietud. 17 Más vale un plato de
legumbres con amorque un buey cebado, pero con odio. 18 El hombre iracundo
provoca altercados,el que tarda en enojarse aplaca las disputas. 19 El camino del perezoso
es como un cerco de espinas,pero la senda de los laboriosos está despejada. 20 Un hijo sabio es la
alegría de su padre,un hijo necio desprecia a su madre. 21 La necedad es la
alegría del insensato,pero el inteligente va derecho por su camino. 22 Por falta de
deliberación, fracasan los planes,con muchos consejeros, se llevan a cabo. 23 Es un placer para el
hombre dar una buena respuesta,¡y qué buena es una palabra oportuna! 24 El prudente sube por
un sendero de vida,y así se aparta del Abismo profundo. 25 El Señor derriba la
casa de los soberbios,pero mantiene en pie los linderos de la viuda. 26 Las malas intenciones
son abominables para el Señor,pero le agradan las palabras puras. 27 El que obtiene
ganancias deshonestas perturba su casa,el que detesta el soborno vivirá. 28 El justo medita antes de
responder,pero la boca de los malos rebosa maldad. 29 El Señor está lejos de
los malvados,pero escucha la plegaria de los justos. 30 Una mirada luminosa
alegra el corazón,una buena noticia vigoriza los huesos. 31 El oído atento a una
advertencia saludablese hospedará en medio de los sabios. 32 El que rechaza la
corrección se desprecia a sí mismo,el que escucha una reprensión adquiere
sensatez. 33 El temor del Señor es
escuela de sabiduría,y la humildad precede a la gloria. 16 1 El hombre hace proyectos en su corazón, pero el
Señor pone la respuesta en sus labios. 2 El hombre piensa que
todos sus caminos son puros,pero el Señor pesa los corazones. 3 Encomienda tus obras al
Señor,y se realizarán tus proyectos. 4 El Señor lo hizo todo
con un fin,incluso al malvado, para el día nefasto. 5 El corazón altanero es
abominable para el Señor,tarde o temprano no quedará impune. 6 Por la bondad y la
fidelidad se expían las faltas,y con el temor del Señor se evita el mal. 7 Cuando el Señor se
complace en la conducta de un hombre,lo reconcilia hasta con sus mismos
enemigos. 8 Más vale poco con
justicia que abundantes ganancias con injusticia. 9 El corazón del hombre
se fija un trayecto,pero el Señor asegura sus pasos. 10 Hay un oráculo en los
labios del rey:él no se equivoca cuando dicta sentencia. 11 La báscula y las
balanzas justas pertenecen al Señor,y son obra suya todas las pesas de la
bolsa. 12 El rey aborrece las
malas acciones,porque un trono se afianza gracias a la justicia. 13 Los labios justos
gozan del favor del rey:él ama al que habla con rectitud. 14 El furor del rey es
mensajero de muerte,pero un hombre sabio lo aplaca. 15 Cuando el rostro del
rey está radiante, hay vida,y su favor es como lluvia de primavera. 16 Adquirir sabiduría
vale más que el oro fino,adquirir inteligencia es preferible a la plata. 17 La senda de los
hombres rectos es apartarse del mal,el que vigila su camino preserva su vida.
18 Antes de la catástrofe
está el orgullo,y antes de la caída, el espíritu altanero. 19 Más vale ser humilde
entre los pobresque repartir el botín con los orgullosos. 20 El que está atento a
la palabra encontrará la dicha,y ¡feliz el que confía en el Señor! 21 El que sabe discernir tiene
fama de inteligente,y las palabras dulces son más persuasivas. 22 El buen juicio es
fuente de vida para el que lo posee,pero la necedad es el castigo de los
necios. 23 El corazón del sabio
da sensatez a su bocay hace más persuasivas sus palabras. 24 Las palabras amables
son un panal de miel,dulce al paladar y saludable para el cuerpo. 25 Hay caminos que
parecen rectos,pero al final son caminos de muerte. 26 El hambre del
trabajador trabaja para él,porque su boca lo estimula. 27 El hombre infame cava
la desgracia,y en sus labios hay como un fuego devorador. 28 El hombre perverso
siembra discordia,y el calumniador separa a los amigos. 29 El hombre violento
seduce a su prójimopara llevarlo por el mal camino. 30 El que cierra los
ojos, maquinando cosas perversas,y aprieta los labios, ya ha cometido el mal.
31 Corona de gloria son
los cabellos blancos,y se la encuentra en el camino de la justicia. 32 El que tarda en
enojarse vale más que un héroe,y el dueño de sí mismo, más que un
conquistador. 33 Las suertes se echan
en los pliegues del manto,pero la decisión viene del Señor. 17 1 Mejor un mendrugo seco con tranquilidad que una
casa llena de banquetes con discordia. 2 El servidor prudente se
impondrá al hijo desvergonzadoy compartirá la herencia con los hermanos. 3 Hay un crisol para la
plata y un horno para el oro,pero el que prueba los corazones es el Señor. 4 El malhechor hace caso
a la maledicencia,el mentiroso presta oído a la lengua maligna. 5 El que se burla del
pobre ultraja a su Creador,el que se alegra de una desgracia no quedará
impune. 6 Corona de los ancianos
son los nietos,y la gloria de los hijos son sus padres. 7 No le queda bien al
necio un lenguaje refinado,¡cuánto menos a los nobles la mentira! 8 Un regalo es un talismán
para el que lo da: dondequiera que vaya, todo le sale bien. 9 El que disimula una
ofensa cultiva la amistad,volver sobre la cosa separa del amigo. 10 Hace más una
reprensión a un hombre inteligenteque cien golpes a un necio. 11 El malvado sólo busca
la rebelión,pero le será enviado un mensajero cruel. 12 Más vale toparse con
una osa privada de sus críasque con un necio en su locura. 13 Si alguien devuelve
mal por bien,la desdicha no se apartará de su casa. 14 Iniciar un altercado es
abrir una compuerta:retírate antes que estalle la disputa. 15 Absolver al malvado y
condenar al justoson dos cosas que abomina el Señor. 16 ¿Para qué sirve el
dinero en manos de un necio?¿Para adquirir sabiduría? ¡Si no tiene
inteligencia! 17 El amigo ama en
cualquier ocasión,y un hermano nace para compartir la adversidad. 18 Es un insensato el que
estrecha la manopara salir fiador de su prójimo. 19 El que ama las
querellas ama el pecado,el que alza demasiado su puerta busca la ruina. 20 El corazón perverso no
hallará la felicidad,y la lengua tortuosa caerá en la desgracia. 21 El que engendra a un
tonto, es para su aflicción,y no hay alegría para el padre de un necio. 22 Un corazón alegre es
el mejor remedio,pero el espíritu abatido reseca los huesos. 23 El malvado acepta
regalos bajo cuerdapara torcer los senderos de la justicia. 24 Delante del hombre
inteligente está la sabiduría,pero el necio mira a cualquier parte. 25 Un hijo necio es la
tristeza de su padrey la amargura de aquella que lo engendró. 26 Si no está bien multar
a un hombre justo,golpear a los nobles supera toda medida. 27 El que mide sus
palabras es un hombre que sabe,y el que mantiene su sangre fría es
inteligente. 28 Hasta el necio, si
calla, puede pasar por sabio,y por inteligente, si cierra los labios. 18 1 El que vive aislado sigue sus caprichos y se
irrita contra todo sano consejo. 2 El insensato no desea
comprender,sino revelar sus propias opiniones. 3 Junto con la maldad,
llega la ignominia,y con la pérdida del honor, el desprecio. 4 Aguas profundas son las
palabras de un hombre,torrente desbordante es la fuente de la sabiduría. 5 No está bien
rehabilitar al malvado,perjudicando al justo en el juicio. 6 Los labios del
insensato promueven litigiosy su boca incita a golpear. 7 La boca del insensato
es su ruina y sus labios, una trampa para su vida. 8 Las palabras del
detractor son como golosinasque bajan hasta el fondo de las entrañas. 9 El que se deja estar en
su trabajoes hermano del que destruye. 10 El nombre del Señor es
una torre fortificada:el justo corre hacia ella y se pone a salvo. 11 La fortuna del rico es
su plaza fuerte,se la imagina como un muro inexpugnable. 12 Antes de la ruina el
hombre se ensoberbece,pero la humildad precede a la gloria. 13 El que responde antes
de escucharmuestra su necedad y se atrae el oprobio. 14 El espíritu de un
hombre lo sostiene en su enfermedad,pero ¿quién levantará a un espíritu
abatido? 15 Un corazón inteligente
adquiere conocimiento,y el oído de los sabios busca la ciencia. 16 Un regalo abre paso al
que lo day lo introduce en la presencia de los grandes. 17 El primero en defender
su causa tiene razón,hasta que llega la parte adversa y lo impugna. 18 Las suertes ponen fin
a los litigiosy deciden entre los poderosos. 19 Un hermano ofendido es
más irreductible que una plaza fuerte,y los litigios son como cerrojo de
ciudadela. 20 El hombre sacia su
estómago con el fruto de sus palabras:cada uno se sacia con lo que sale de
sus labios. 21 La muerte y la vida dependen
de la lengua,y los que son indulgentes con ella comerán de su fruto. 22 El que encontró una
mujer encontró la felicidady obtuvo el favor del Señor. 23 El pobre habla
suplicando,pero el rico responde duramente. 24 Hay compañeros que
llevan a la ruinay hay amigos más apegados que un hermano. 19 1 Más vale un pobre que camina con integridad que un
hombre insensato y de labios tortuosos. 2 Sin la ciencia, ni el
mismo celo es bueno,y el que se precipita malogra su intento. 3 La necedad del hombre
pervierte su camino,y luego su corazón se irrita contra el Señor. 4 La fortuna multiplica
los amigos,pero el pobre se ve separado hasta de su amigo. 5 El testigo falso no
quedará impuney el que profiere mentiras no escapará. 6 Son muchos los que adulan
al nobley todos son amigos del que hace regalos. 7 Al pobre hasta sus
hermanos lo aborrecen,¡cuánto más se alejarán de él sus amigos! 8 El que adquiere buen
juicio se ama a sí mismo,al que es razonable le irá bien. 9 El testigo falso no
quedará impuney el que profiere mentiras perecerá. 10 No le sienta bien al
insensato una vida confortable,¡cuánto menos a un esclavo gobernar a los
príncipes! 11 El buen juicio de un
hombre aplaca su ira,y su gloria es pasar por alto una ofensa. 12 Como rugido de león es
la furia del rey,y su favor, como rocío sobre la hierba. 13 Un hijo insensato es
una calamidad para su padre,y las rencillas de una mujer son una gotera
incesante. 14 Casa y fortuna son herencia
de los padres,pero una mujer prudente es un don del Señor. 15 La pereza hace caer en
el letargo,y la persona indolente pasará hambre. 16 El que guarda los
preceptos se guarda a sí mismo,el que descuida su propia conducta morirá. 17 El que se apiada del
pobre presta al Señor,y él le devolverá el bien que hizo. 18 Corrige a tu hijo
mientras haya esperanza,pero no te arrebates hasta hacerlo morir. 19 El hombre irascible se
expone a las multas,si tratas de ayudarlo, empeoras las cosas. 20 Escucha el consejo y
acepta la corrección,y al fin llegarás a ser sabio. 21 Hay muchos proyectos
en el corazón del hombre,pero sólo se realiza el designio del Señor. 22 Lo que se espera de un
hombre es la fidelidady más vale ser pobre que mentiroso. 23 El temor del Señor
lleva a la vida,el que se sacia de él pasa la noche sin ser visitado por el
mal. 24 El perezoso hunde su
mano en el platoy ni siquiera es capaz de llevársela a la boca. 25 Golpea al insolente, y
el simple se hará precavido,reprende al inteligente, y sabrá entender. 26 El que maltrata a su
padre y echa a su madrees un hijo que causa vergüenza y deshonor. 27 Si dejas, hijo mío, de
escuchar la instrucción,te extraviarás lejos de las palabras de la sabiduría.
28 El testigo infame se
burla del derecho,y la boca de los malvados devora la iniquidad. 29 Hay castigos
establecidos para los insolentesy golpes, para las espaldas de los necios. 20 1 El vino es excitante y la bebida turbulenta: el
que se embriaga no se hará sabio. 2 Como rugido de león es
la furia del rey:el que lo pone fuera de sí se juega la vida. 3 Es un honor para el
hombre evitar las disputas,pero el necio provoca su estallido. 4 El perezoso no ara en
otoño,en la cosecha busca, y no hay nada. 5 Aguas profundas son los
designios del corazón humano:el hombre inteligente sabe extraerlas. 6 Muchos se precian de su
fidelidad,pero ¿quién encontrará a un hombre sincero? 7 El justo camina con
integridad,¡felices sus hijos después de él! 8 Un rey sentado en el
tribunaldiscierne con su mirada toda maldad. 9 ¿Quién puede decir:
"Purifiqué mi corazón,estoy limpio de mi pecado"? 10 Dos pesas y dos
medidas diferentesson cosas abominables para el Señor. 11 Por su manera de obrar,
el niño ya da a conocersi su conducta será pura y recta. 12 El oído que oye y el
ojo que ve:ambas cosas las hizo el Señor. 13 No ames el sueño, para
no empobrecerte,abre bien los ojos y te saciarás de pan. 14 "¡Malo,
malo!", dice el comprador,pero apenas sale, se felicita. 15 Hay oro y muchas
perlas,pero nada más precioso que una boca sabia. 16 Toma su ropa, porque
salió fiador de otro,tómalo a él como prenda, porque dio su aval a gente
extraña. 17 Es agradable al hombre
el pan de la mentira,pero después la boca se le llena de guijarros. 18 Los proyectos se
afianzan con el consejoy la guerra se hace con estrategia. 19 El calumniador
descubre los secretos,no tengas nada que ver con un charlatán. 20 Al que maldice a su
padre y a su madrese le apagará la lámpara en plena oscuridad. 21 Fortuna adquirida
rápidamente al comienzono será bendecida al final. 22 No digas: "Voy a
pagar mal con mal",espera en el Señor y él te salvará. 23 El Señor abomina el
uso de dos pesas,las balanzas falseadas no son nada bueno. 24 Del Señor dependen los
pasos del hombre:¿cómo puede el hombre comprender su camino? 25 Es una trampa para el
hombre consagrar algo a la ligeray recapacitar después de hacer un voto. 26 Un rey sabio discierne
a los malvadosy hace girar la rueda sobre ellos. 27 El espíritu del hombre
es una lámpara del Señor,que sondea hasta el fondo de sus entrañas. 28 La bondad y la
fidelidad custodian al rey,y él sostiene su trono por la justicia. 29 La gloria de los
jóvenes es su vigor,y el esplendor de los ancianos, los cabellos blancos. 30 Las llagas de una
herida son un remedio para el maly los golpes curan hasta el fondo de las
entrañas. 21 1 El corazón del rey es una corriente de agua en
manos del Señor: él lo dirige hacia donde quiere. 2 Al hombre le parece que
todo su camino es recto,pero el Señor pesa los corazones. 3 Practicar la justicia y
el derechoagrada al Señor más que los sacrificios. 4 Los ojos altaneros, el
corazón arrogante,la luz de los malvados: todo eso es pecado. 5 Los proyectos del
hombre laborioso son pura ganancia,el que se precipita acaba en la
indigencia. 6 Tesoros adquiridos con
engañosson ilusión fugaz de los que buscan la muerte. 7 La rapiña de los
malvados los arrastra a ellos mismos,porque se niegan a practicar el derecho.
8 Tortuoso es el camino
del criminal,pero el que es puro obra con rectitud. 9 Más vale habitar en un
rincón del techoque compartir la casa con una mujer pendenciera. 10 El alma del malvado
desea el mal,él no se apiada de su prójimo. 11 El simple se hace
sabio cuando se castiga al insolente,y asimila la ciencia cuando se instruye
al sabio. 12 El justo observa la
casa del malvadoy precipita en la desgracia a los malos. 13 El que cierra los
oídos al clamor del débilllamará y no se le responderá. 14 Un regalo hecho a
escondidas aplaca la iray un obsequio bajo cuerda, la furia violenta. 15 Practicar la justicia
es una alegría para el justo,pero es una calamidad para los malhechores. 16 El que se extravía del
camino de la prudenciadescansará en 17 El que ama el placer
termina en la indigencia,el que ama el vino y la buena vida no se
enriquecerá. 18 El malvado servirá de
rescate por el justoy el traidor, por los hombres rectos. 19 Más vale habitar en un
país desiertoque con una mujer pendenciera y de mal genio. 20 En la morada del sabio
hay tesoros preciosos y perfume,pero el necio se los devora. 21 El que va tras la
justicia y la fidelidadencontrará vida, justicia y honor. 22 El sabio toma por
asalto una ciudad de valientesy abate la fuerza en que ella confiaba. 23 El que guarda su boca
y su lenguaguarda su vida de las angustias. 24 Insolente se llama al
arrogante y altaneroque actúa con excesiva soberbia. 25 El deseo mata al
perezoso,porque sus manos se niegan a trabajar. 26 El malvado ambiciona
todo el día,pero el justo da sin rehusar jamás. 27 El sacrificio de los
malvados es una abominación,¡cuánto más si se lo ofrece con infamia! 28 El testigo mentiroso
perecerá,pero el hombre que escucha, siempre podrá hablar. 29 El malvado se muestra
atrevido,pero el que es recto afianza su camino. 30 No hay sabiduría, ni
inteligencia,ni consejo delante del Señor. 31 Se equipa el caballo
para el día del combate,pero la victoria pertenece al Señor. 22 1 Vale más el buen nombre que las muchas riquezas, y
ser estimado vale más que la plata y el oro. 2 El rico y el pobre
tienen esto en común:el Señor los hizo a los dos. 3 El hombre precavido ve
el mal y se esconde,los incautos siguen adelante y la pagan. 4 Premio de la humildad
son el temor del Señor,la riqueza, el honor y la vida. 5 Hay espinas y trampas
en el camino del hombre tortuoso:el que cuida de sí mismo se aparta de ellas.
6 Inicia al niño en el
camino que debe seguir,y ni siquiera en su vejez se apartará de él. 7 El rico domina a los
pobresy el deudor es esclavo del acreedor. 8 El que siembra
injusticia cosechará desgraciasy la vara de su furor lo aniquilará. 9 El hombre generoso será
bendecido,porque comparte su pan con el pobre. 10 Echa al insolente y
cesará la pelea:no habrá más discordias ni insultos. 11 El que ama la pureza
del corazón y habla con gracia, tiene al rey por amigo. 12 Los ojos del Señor
vigilan la ciencia,y él confunde las palabras del traidor. 13 El perezoso dice:
"Afuera hay un león,voy a ser ultimado en medio de la calle". 14 Fosa profunda es la
boca de las mujeres ajenas:el que irrita al Señor caerá en ella. 15 La necedad está
adherida al corazón del joven:la vara de la corrección la alejará de él. 16 El que explota al
débil para engrandecersetendrá que dar al rico y acabará en la indigencia. SENTENCIAS DE LOS SABIOS Esta nueva colección de
proverbios difiere notablemente de la anterior. En vez de sentencias
aisladas, contiene una serie de estrofas de varios versos cada una. El
lenguaje adquiere un tono más personal, y los proverbios están redactados en
forma de exhortación. Además, la presente sección ofrece muchas analogías con
la "Instrucción de Amenemope", obra de un sabio egipcio que
escribió probablemente entre los siglos VIII y VII a. C. El autor de los
capítulos siguientes tomó aquella obra como modelo, pero no se limitó a
copiarla, sino que la reelaboró a la luz de la tradición israelita. Al final de esta
sección, hay otra breve colección de proverbios de carácter bastante
heterogéneo, que también son presentados como "palabras de los sabios" (24. 23). 17 Palabras de los sabios. Inclina tu oído, escucha
mis palabras,y presta atención a mi experiencia: 18 será una delicia
conservarlas dentro de tiy tenerlas siempre a punto sobre tus labios. 19 Para que pongas tu
confianza en el Señor,hoy te voy a instruir también a ti. 20 ¿Acaso no te he
escrito treinta discursos,que contienen consejos e instrucciones, 21 para hacerte conocer
con exactitud las palabras verdaderas,y así puedas responder fielmente al que
te envía? 22 No robes al débil
porque es débil,ni atropelles al pobre en la puerta de la ciudad, 23 porque el Señor
defenderá su causa,y a los que lo despojan, los despojará de la vida. 24 No te juntes con un
hombre irascibleni vayas con un hombre iracundo, 25 no sea que aprendas
sus costumbresy te pongas una trampa a ti mismo. 26 No seas de los que
estrechan la mano,de los que salen fiadores por una deuda: 27 si no tienes con qué
pagar,te quitarán el lecho donde te acuestas. 28 No desplaces los
linderos antiguos,esos que colocaron tus padres. 29 ¿Ves a un hombre hábil
en su oficio? Él se presentará delante
de los reyesy no estará al servicio de gente mediocre. 23 1 Si te sientas a la mesa con un señor, fíjate bien
en lo que tienes delante; 2 clava un cuchillo en tu
garganta,si tienes mucho apetito. 3 No ambiciones sus
manjares,porque son un alimento engañoso. 4 No te afanes por
enriquecerte,deja de pensar en eso. 5 Tus ojos vuelan hacia
la riqueza, y ya no hay nada,porque ella se pone alasy vuela hacia el cielo
como un águila. 6 No comas el pan del
hombre maliciosoni codicies sus manjares, 7 porque él es en realidad
como piensa dentro de sí:"Come y bebe", te dice,pero su corazón no
está contigo. 8 El bocado que comiste,
lo vomitarás,y habrás desperdiciado tus lindas palabras. 9 No hables a los oídos
de un insensato,porque despreciará el buen sentido de tus palabras. 10 No desplaces los
linderos antiguos,ni te metas en los campos de los huérfanos, 11 porque su Vengador es
poderosoy defenderá su causa contra ti. 12 Abre tu corazón a la
instruccióny tus oídos a las palabras de la ciencia. 13 No mezquines la corrección
a un niño:si lo golpeas con la vara, no morirá. 14 Tú lo golpearás con la
vara,y librarás su vida del Abismo. 15 Hijo mío, si tu
corazón es sabio,también se alegrará mi corazón: 16 mis entrañas se
regocijarán,cuando tus labios hablen con rectitud. 17 Que tu corazón no
envidie a los pecadores,sino que siempre tema al Señor. 18 Así, ciertamente,
tendrás un porveniry tu esperanza no quedará defraudada. 19 Escucha, hijo mío, y
te harás sabio,y enderezarás tu corazón por el buen camino. 20 No te juntes con los
borrachosni con los que se hartan de carne, 21 porque el borracho y
el glotón se empobrecen,y la modorra hace andar vestido con harapos. 22 Escucha a tu padre,
que te engendró,y no desprecies a tu madre cuando sea vieja. 23 Adquiere la verdad y
no la vendas,lo mismo que la sabiduría, la instrucción y la inteligencia. 24 El padre de un justo
se llena de gozo,el que tiene un hijo sabio se alegra por él: 25 ¡que se alegren tu
padre y tu madrey se llene de gozo la que te hizo nacer! 26 Hijo mío, préstame
atencióny acepta de buena gana mis caminos. 27 Porque la prostituta
es una fosa profunday la mujer extraña, un pozo estrecho: 28 también ella está al
acecho como un ladróny multiplica las traiciones entre los hombres. 29 ¿Para quién los
lamentos? ¿Para quién los quejidos?¿Para quién las querellas? ¿Para quién los
suspiros? ¿Para quién las heridas
sin motivo?¿Para quién la mirada turbia? 30 Para los que se la
pasan bebiendoy van en busca de vino aromatizado. 31 No mires el vino: ¡qué
rojo es!¡Cómo centellea en la copa! ¡Cómo fluye suavemente! 32 Pero al fin muerde
como una serpientey pica como una víbora. 33 Tus ojos verán cosas
extrañas,tu corazón hablará sin ton ni son; 34 serás como un hombre
acostado en alta mar,acostado en la punta de un mástil. 35 "Me han golpeado,
pero no me dolió;me han pegado, pero no me di cuenta. ¿Cuándo me despertaré?
¡Volveré a pedir más todavía!". 24 1 No envidies a los malvados ni desees estar con
ellos, 2 porque su corazón sólo
trama violenciay sus labios no hablan más que de fechorías. 3 Con la sabiduría se
construye una casay con la inteligencia se mantiene firme; 4 con la ciencia se
llenan las despensasde todos los bienes preciosos y agradables. 5 Más vale un sabio que
un hombre fuertey un hombre instruido que uno muy vigoroso, 6 porque la guerra se
gana con estrategiay la victoria, con el número de consejeros. 7 La sabiduría es
demasiado elevada para el necio:en la puerta de la ciudad, él no abre la
boca. 8 Al que sólo piensa en
hacer el malse lo llama maestro en malignidad. 9 La necedad no trama más
que el pecado,y el insolente se hace abominable a los hombres. 10 Si flaqueas en el día
de la adversidad,¡qué poca fuerza tienes! 12 Si dices: "¡Este
no es asunto mío!",¿no lo tendrá en cuenta el que pesa los corazones? Aquel que te observa lo
sabráy retribuirá a cada uno según sus obras. 13 Come miel, hijo mío,
porque es buena;la miel de panal es dulce a tu paladar. 14 Ten presente que así
es la sabiduría para tu alma:si la encuentras, tendrás un porveniry tu
esperanza no quedará defraudada. 15 No aceches, malvado,
la morada del justoni despojes su vivienda, 16 porque el justo,
aunque caiga siete veces, se levantará,mientras que los malvados se hunden en
la desgracia. 17 Si cae tu enemigo, no
te alegres,y si tropieza, no te regocijes, 18 no sea que el Señor lo
vea y lo tome a mal,y aparte de él su indignación. 19 No te exasperes contra
los malhechoresni tengas envidia de los malvados, 20 porque el malvado no
tiene porveniry su lámpara se extinguirá. 21 Teme al Señor, hijo
mío, y también al rey,y no te mezcles con los sediciosos, 22 porque su calamidad surgirá
de repentey ¿quién conoce la ruina que causarán ellos dos? 23 También estas son palabras de los sabios. No está bien hacer
acepción de personas en el juicio. 24 Al que dice a un
culpable: "Tú eres inocente",lo maldicen los pueblos y lo execran
las naciones; 26 Da un beso en los
labiosel que da una respuesta acertada. 27 Ordena tu trabajo
afuera, prepáralo en el campo,y después edificarás tu casa. 28 No atestigües sin motivo
contra tu prójimo:¿acaso pretendes engañar con tus labios? 29 No digas: "Le
haré lo mismo que él me hizo,le pagaré conforme a sus obras". 30 Yo pasé junto al campo
de un holgazány junto a la viña de un falto de entendimiento, 31 y vi que las ortigas
habían crecido por todas partes,los cardos cubrían la superficiey su cerco de
piedras estaba demolido. 32 Al ver esto, me puse a
reflexionar,miré y aprendí la lección: 33 "Dormir un poco,
dormitar otro poco,y descansar otro poco de brazos cruzados": 34 así te llegará la
pobreza como un salteadory la miseria como un hombre armado. SEGUNDA COLECCIÓN DE PROVERBIOS SALOMÓNICOS Como lo indica su
título, esta colección fue reunida por los escribas de la corte de Ezequías,
rey de Judá, que reinó entre los años 716 y 25 1 Estos
también son proverbios de Salomón, coleccionados por los hombres de Ezequías,
rey de Judá. 2 Es gloria de Dios
mantener oculta una cosa,y gloria de los reyes investigarla. 3 El cielo por su altura,
la tierra por su profundidad,y el corazón de los reyes son impenetrables. 4 Quita las escorias de
la plata,y saldrá un vaso para el orfebre; 5 quita al malvado de la
presencia del rey,y su trono se afianzará en la justicia. 6 No te des importancia
en la presencia del reyni te pongas en el lugar de los grandes: 7 más vale que te digan:
"Sube aquí",que verte humillado ante un noble. Lo que han visto tus
ojos, 8 no te apresures a llevarlo a juicio; porque ¿qué harás al
final,cuando tu prójimo te cubra de confusión? 9 Defiende tu causa
contra tu prójimo,pero no reveles el secreto de otro, 10 no sea que te eche en
cara el que lo oyey tu infamia sea irreparable. 11 Manzanas de oro con
filigranas de plataes la palabra dicha oportunamente. 12 Anillo de oro y collar
de oro finoes el sabio que reprende al que sabe escuchar. 13 Como frescura de nieve
en tiempo de cosechaes el emisario fiel para aquel que lo envía:él reconforta
el ánimo de su señor. 14 Nubes y viento, pero
sin lluvia,es el que se jacta de dar y no da nada. 15 Con mucha paciencia se
convence a un magistrado,y una lengua suave quiebra hasta un hueso. 16 ¿Has encontrado miel?
Come lo indispensable,no sea que te hartes y la tengas que vomitar. 17 Pon tu pie raramente
en la casa de tu vecino,no sea que se harte de ti y te aborrezca. 18 Maza, espada y flecha
puntiagudaes el que atestigua falsamente contra su prójimo. 19 Diente picado, pie que
vacilaes confiar en el traidor cuando llega la adversidad. 20 Quitar el manto en un
día de frío,echar vinagre sobre una llagaes entonar canciones a un corazón
afligido. 21 Si tu enemigo tiene
hambre, dale de comer;si tiene sed, dale de beber: 22 así acumulas carbones
encendidos sobre su cabezay el Señor te recompensará. 23 El viento del norte
engendra la lluviay la lengua simuladora, un rostro irritado. 24 Más vale habitar en un
rincón del techoque compartir la casa con una mujer pendenciera. 25 Agua fresca para una
garganta resecaes una buena noticia que llega de un país lejano. 26 Fuente enturbiada y
manantial contaminadoes el justo que vacila ante el malvado. 27 No es bueno comer
mucha mielni buscar excesivos honores. 28 Ciudad desmantelada y
sin murallaes el hombre que no domina su genio. 26 1 Como nieve en verano y lluvia en la cosecha, así de
mal le sienta la gloria al insensato. 2 Como revolotea el
pájaro y vuela la golondrina,así no alcanza una maldición gratuita. 3 El látigo para el
caballo, el freno para el asno,y la vara para las espaldas del insensato. 4 No respondas al
insensato según su necedad,no sea que también tú te asemejes a él; 5 responde al insensato
según su necedad,no sea que pase por sabio a sus propios ojos. 6 Se mutila los pies,
bebe sinsabores,el que envía mensajes por medio de un necio. 7 Como las piernas
vacilantes del rengo,así es un proverbio en boca de los necios. 8 Como sujetar una piedra
en la honda,es tributar honores a un insensato. 9 Espina en la mano de un
borrachoes un proverbio en la boca de los insensatos. 10 Arquero que hiere a
todos los que pasanes el que toma a sueldo a un insensato o a un borracho. 11 Como el perro vuelve
sobre su vómito,así el insensato reincide en su necedad. 12 ¿Has visto a un hombre
que se tiene por sabio?Se puede esperar más de un necio que de él. 13 El perezoso dice:
"¡Hay un león en el camino! ¡Un león por las plazas!". 14 La puerta gira sobre
sus bisagrasy el perezoso sobre su lecho. 15 El perezoso hunde su
mano en el platoy se fatiga de sólo llevarla a la boca. 16 El perezoso se tiene por
más sabioque siete personas que responden con acierto. 17 Como agarrar de las
orejas a un perro suelto,es entrometerse en una disputa ajena. 18 Como un loco que
arroja al azar teas y flechas mortíferas, 19 así es el hombre que
engaña a su prójimoy después le dice: "¡No era más que una broma!".
20 Sin leña se apaga el
fuego,y si no hay un detractor se apacigua la pelea. 21 Carbón para las brasas
y leña para el fuegoes el pendenciero para atizar una disputa. 22 Las palabras del
detractor son como golosinasque bajan hasta el fondo de las entrañas. 23 Escorias de plata
aplicadas a un vaso de barroson los labios melosos con un corazón maligno. 24 El que odia finge con
sus labios,pero alberga engaño en su interior: 25 si adopta un tono
amable, no te fíes,porque hay siete abominaciones en su corazón; 26 el odio se puede
ocultar con astucia,pero en la asamblea se descubrirá su malicia. 27 El que cava una fosa
caerá en ella,al que hace rodar una piedra, se le vuelve encima. 28 La lengua mentirosa
detesta a sus víctimasy la boca aduladora causa la ruina. 27 1 No te gloríes del día de mañana, porque no sabes
lo que depara cada día. 2 Que te alabe otro, no
tu boca,que sea un extraño, no tus propios labios. 3 Pesada es la piedra y
también la arena,pero más pesado aún es el despecho de un necio. 4 Cruel es el furor, agua
desbordada la ira,pero ¿quién resistirá a los celos? 5 Más vale una reprensión
abierta que un cariño disimulado. 6 Leal es la herida que
inflige el amigo,engañosos los besos del enemigo. 7 El hombre satisfecho
pisotea un panal de miel,para el hambriento, hasta lo amargo es dulce. 8 Como pájaro que anda
lejos de su nido,así es el hombre que anda lejos de su hogar. 9 El aceite perfumado
alegra el corazón,y la dulzura de un amigo, más que el propio consejo. 10 No abandones a tu
amigo ni al amigo de tu padre,ni acudas a tu hermano en el día de tu
infortunio:más vale vecino cerca que hermano lejos. 11 Sé sabio, hijo mío,
alegra mi corazón,y podré replicar al que me denigra. 12 El hombre precavido ve
el mal y se esconde,los incautos siguen adelante y la pagan. 13 Toma su ropa, porque
salió fiador de otro,tómalo a él como prenda, porque dio su aval a gente
extraña. 14 Saludar al prójimo en alta
voz, de madrugada,es tenido en cuenta como una maldición. 15 Gotera incesante en
día de lluvia y mujer pendenciera, se asemejan: 16 querer frenarla es
como frenar el viento o recoger aceite con la mano. 17 El hierro se afila con
el hierro, y el hombre en el trato con el prójimo. 18 El que cuida una
higuera comerá de su frutoy el que respeta a su patrón recibirá honores. 19 Como el rostro se
refleja en el agua,así el hombre se mira a sí mismo en los demás. 20 El Abismo y 21 Hay un crisol para la
plata y un horno para el oro,pero el hombre es apreciado por su reputación. 22 Aunque machaques al
necio en un mortero,entre los granos, con un pisón,su necedad no se apartará
de él. 23 Conoce bien el estado
de tus ovejas,presta mucha atención a tus rebaños, 24 porque la riqueza no
dura para siempreni una diadema indefinidamente. 25 Una vez cortada la
hierba, aparecido el renuevoy apilado el heno de las montañas, 26 ten corderos para
vestirte,chivos para pagar el precio de un campo, 27 y bastante leche de
cabra para alimentarte,para mantener a tu familia y para que vivan tus
servidoras. 28 1 El malvado huye sin que nadie lo persiga, pero el
justo está seguro como un cachorro de león. 2 Cuando hay rebelión en
un país, son muchos sus jefes;con un hombre inteligente y experto, reina la
estabilidad. 3 Hombre pobre que
explota a los débileses como lluvia torrencial que deja sin pan. 4 Los que abandonan 5 Los malvados no
entienden lo que es recto,los que buscan al Señor lo entienden todo. 6 Más vale un pobre que
camina con integridadque un rico de caminos tortuosos. 7 El que observa 8 El que acrecienta su
fortuna con usura e interésla acumula para el que se compadece de los pobres.
9 Si uno aparta su oído
para no oír 10 El que extravía a los
rectos por el mal caminocaerá él mismo en su propia fosa,pero los hombres
íntegros heredarán la felicidad. 11 El hombre rico se
tiene por sabio,pero el pobre inteligente lo conoce a fondo. 12 Cuando triunfan los
justos, hay gran fiesta;cuando se imponen los malvados, todos se esconden. 13 El que encubre sus
delitos no prosperará,pero el que los confiesa y abandona, obtendrá
misericordia. 14 Feliz el hombre que
siempre teme al Señor,pero el obstinado caerá en la desgracia. 15 León rugiente y oso
hambrientoes el malvado que domina a un pueblo débil. 16 Un príncipe sin
inteligencia multiplica las extorsiones,pero el que detesta el lucro
prolongará sus días. 17 El hombre cargado con
la sangre de otrohuirá hasta el sepulcro: ¡que nadie lo detenga! 18 El que camina con
integridad se salvará,el que va tortuosamente por dos caminos, cae en uno de
ellos. 19 El que cultiva su
suelo se saciará de pan,el que persigue quimeras se hartará de pobreza. 20 El hombre sincero será
colmado de bendiciones,el que quiere hacerse rico de golpe no quedará impune.
21 No está bien hacer
acepción de personas,pero un hombre se vuelve venal por un bocado de pan. 22 El malicioso corre
detrás de la fortuna,sin saber que le sobrevendrá la indigencia. 23 El que reprende a otro
será al fin más estimadoque el hombre de lengua aduladora. 24 El que despoja a su
padre y a su madre y dice: "Esto no es una falta", es compañero del
que destruye. 25 El hombre ambicioso
siembra discordias,el que confía en el Señor tendrá prosperidad. 26 El que se fía de sí
mismo es un insensato,el que procede sabiamente se salvará. 27 El que da al pobre no
conocerá la indigencia,pero al que cierra los ojos lo llenarán de
maldiciones. 28 Cuando triunfan los
malvados, todos se esconden;cuando desaparecen, se multiplican los justos. 29 1 El hombre reacio a las
reprensionesserá destrozado de golpe y sin remedio. 2 Cuando gobiernan los
justos, el pueblo se alegra;cuando domina un malvado, el pueblo gime. 3 El que ama la sabiduría
es la alegría de su padre,el que frecuenta prostitutas dilapida sus bienes. 4 Con el derecho, un rey
da estabilidad al país,pero el que lo abruma con impuestos lo arruina. 5 El hombre que adula a
su prójimo le tiende una red bajo sus pies. 6 En el crimen del
malvado hay una trampa,pero el justo corre lleno de alegría. 7 El justo se preocupa
por la causa de los pobres,pero el malvado es incapaz de comprender. 8 Los provocadores
alborotan la ciudad,pero los sabios calman la efervescencia. 9 Cuando un sabio entra
en pleito con un necio,sea que se irrite o se divierta, no resuelve nada. 10 Los sanguinarios odian
al hombre íntegro,pero los rectos buscan su compañía. 11 El insensato da libre
curso a su mal humor,pero el sabio lo refrena y apacigua. 12 Si un jefe se deja
llevar de habladurías,todos sus servidores se vuelven malvados. 13 El pobre y el opresor
tienen esto en común:el Señor ilumina los ojos de los dos. 14 Si un rey juzga a los
pobres conforme a la verdad,su trono estará firme para siempre. 15 La vara y la
reprensión dan sabiduría,pero el joven consentido avergüenza a su madre. 16 Cuando se multiplican
los malvados, aumentan los crímenes,pero los justos verán su caída. 17 Corrige a tu hijo, y
él te dará tranquilidady colmará tu alma de delicias. 18 Cuando no hay visión
profética, el pueblo queda sin freno,pero ¡feliz el que observa 20 ¿Has visto a un hombre
que se apura a hablar?Se puede esperar más de un necio que de él. 21 Si a un esclavo se le
consiente desde su infancia,terminará por convertirse en un rebelde. 22 El hombre irascible
siembra discordias,el furibundo multiplica los crímenes. 23 El orgullo lleva al
hombre a la humillación,el de espíritu humilde alcanzará honores. 24 El cómplice de un
ladrón se odia a sí mismo:oye la fórmula imprecatoria, pero no lo denuncia. 25 El miedo tiende al
hombre una trampa,pero el que confía en el Señor se pone a salvo. 26 Muchos buscan el favor
del que gobierna,pero el derecho de cada uno viene del Señor. 27 El hombre inicuo es
abominable para los justos,el que sigue el camino recto es abominable para el
malvado. OTRAS COLECCIONES DE PROVERBIOS El libro de los
Proverbios incluye en su parte final dos series de sentencias, tomadas de la
tradición sapiencial del Antiguo Oriente. La primera es atribuida a Agur y la
segunda a Lemuel, dos personajes probablemente imaginarios, pertenencientes a
una tribu del norte de Arabia. También figuran en esta parte varios
proverbios "numéricos", que llaman la atención sobre las maravillas
de la naturaleza y las costumbres de los animales. SENTENCIAS DE AGUR 30 1
Palabras de Agur, hijo de Iaqué, de Masá. Oráculo de este gran
hombre: ¡Me he fatigado, Dios, me he fatigado, Dios, y estoy exhausto! 2 Sí, soy demasiado torpe
para ser un hombrey no tengo la inteligencia de un ser humano; 3 nunca aprendí la
sabiduría,¡y qué puedo saber de la ciencia del Santo! 4 ¿Quién subió a los cielos
y descendió?¿Quién recogió el viento en sus puños? ¿Quién contuvo las aguas
en su manto?¿Quién estableció los confines de la tierra? ¿Cuál es su nombre y el
nombre de su hijo,si es que lo sabes? 5 Toda palabra de Dios es
acrisolada,Dios es un escudo para el que se refugia en él. 6 No añadas nada a sus
palabras,no sea que te reprenda y seas tenido por mentiroso. 7 Hay dos cosas que yo te
pido, no me las niegues antes que muera: 8 aleja de mí la falsedad
y la mentira;no me des ni pobreza ni riqueza, dame la ración necesaria, 9 no sea que, al sentirme
satisfecho, reniegue y diga: "¿Quién es el Señor?", o que, siendo pobre, me
ponga a robar y atente contra el nombre de mi Dios. 10 No denigres a un
servidor delante de su patrón,no sea que él te maldiga y cargues con la
culpa. 11 Hay cierta clase de
gente que maldice a su padrey no bendice a su madre, 12 gente que se considera
puray no se ha lavado de su inmundicia. 13 ¡Qué altaneros son los
ojos de esa gente,cuánto desdén hay en sus miradas! 14 Sus dientes son
espadas y sus mandíbulas, cuchillos, para devorar a los
desvalidos de la tierray a los más pobres entre los hombres. PROVERBIOS NUMÉRICOS 15 La sanguijuela tiene dos hijas:
"¡Dame!" y "¡Dame!". Hay tres cosas
insaciables y cuatro que nunca dicen: "¡Basta!": 16 el Abismo y el vientre
estéril,la tierra, que no se sacia de agua,y el fuego, que nunca dice:
"¡Basta!". 17 Al ojo que se burla de
su padrey desprecia la vejez de su madre, lo vaciarán los cuervos
del torrentey lo devorarán los aguiluchos. 18 Hay tres cosas que me
superan y cuatro que no comprendo: 19 el camino del águila
en el cielo,el camino de la serpiente sobre la roca, el camino de la nave en
alta mary el camino del hombre en una joven. 20 Esta es la conducta de
la mujer adúltera:come, se limpia la boca y exclama: "¡No hice nada
malo!". 21 Por tres cosas tiembla
la tierra y hay cuatro que no puede soportar: 22 un esclavo que llega a
rey, un tonto que se harta de pan, 23 una mujer odiada que encuentra
maridoy una esclava que hereda a su señora. 24 Hay cuatro seres, lo
más pequeños de la tierra,que son sabios entre los sabios: 25 las hormigas, pueblo
sin fuerza,que aseguran sus provisiones en verano; 26 los damanes, pueblo
sin poder, que instalan sus casas en la roca; 27 las langostas, que no
tienen rey,pero avanzan todas en escuadrones; 28 la lagartija, que
puedes agarrar con la mano,pero habita en los palacios de los reyes. 29 Hay tres cosas de paso
majestuosoy cuatro que caminan con elegancia: 30 el león, el más fuerte
entre los animales,que no retrocede ante nada; 31 el gallo vigoroso, o
el chivo, y el rey al frente de su regimiento. 32 Si fuiste tan tonto
que te exaltaste a ti mismoy luego reflexionaste, tápate bien la boca, 33 porque apretando la
leche se saca manteca,apretando la nariz se saca sangrey apretando la ira se
saca una disputa. SENTENCIAS DE LEMUEL 31 1
Palabras de Lemuel, rey de Masá, que le inculcó su madre: 2 ¡No, hijo mío! ¡No,
hijo de mis entrañas!¡No, hijo de mis votos! 3 No entregues tu vigor a
las mujeres,ni tu vida a las que corrompen a los reyes. 4 No es propio de los
reyes, Lemuel,no es propio de los reyes beber vino,ni de los príncipes desear
bebidas fuertes, 5 no sea que por beber se
olviden de los decretosy traicionen la causa de los desvalidos. 6 Den bebida fuerte al
que va a perecery vino al que está sumido en la amargura: 7 que beba y se olvide de
su miseriay no se acuerde más de su desgracia. 8 Abre tu boca en favor
del mudoy en defensa de todos los desamparados; 9 abre tu boca, juzga con
justiciay defiende la causa del desvalido y del pobre. poema alfabético: elogio de la buena ama de casa Un famoso poema
alfabético sirve de broche de oro a este Libro sapiencial. En él se describe
y enaltece a la mujer ideal, en su condición de esposa, de madre y de ama de
casa hábil y previsora. Por encima de todas sus cualidades sobresale el "temor del Señor" (v. 30), que es "el
comienzo de la sabiduría" (1. 7; 9. 10). Alef 10 Una buena ama de casa, ¿quién la
encontrará? Es mucho más valiosa que las
perlas. Bet 11 El corazón de su marido
confía en ella y
no le faltará compensación. Guímel
12 Ella le hace el bien, y nunca el mal, todos los días de
su vida. Dálet 13 Se procura la lana y el lino,
y trabaja de buena gana con sus manos. He 14 Es como los barcos
mercantes: trae sus
provisiones desde lejos. Vau 15 Se levanta cuando aún es de
noche, distribuye la comida a su familia y las tareas a
sus servidoras. Zain 16 Tiene en vista un campo, y lo
adquiere, con el fruto
de sus manos planta una viña. Jet 17 Ciñe vigorosamente su
cintura y fortalece sus brazos para el trabajo. Tet 18 Ve con agrado que
sus negocios prosperan,
su lámpara no se apaga por la noche. Iod 19 Aplica sus manos a la
rueca y sus dedos manejan el huso. Caf 20 Abre su mano al
desvalido y tiende sus brazos al indigente. Lámed
21 No teme por su casa cuando nieva, porque toda su familia
tiene la ropa forrada. Mem 22 Ella misma se hace sus
mantas, y sus vestidos son de
lino fino y púrpura. Nun 23 Su marido es respetado en la
puerta de la ciudad, cuando se sienta entre los ancianos del lugar. Sámec
24 Confecciona telas finas y las vende, y provee de cinturones a
los comerciantes. Ain 25 Está revestida de
fortaleza y
dignidad, y
afronta confiada el porvenir. Pe 26 Abre su boca con
sabiduría y hay en sus labios una enseñanza
fiel. Sade 27 Vigila la marcha de su casa y
no come el pan ociosamente. Cof 28 Sus hijos se levantan y
la felicitan, y también su marido la elogia: Res 29 "¡Muchas mujeres han dado
pruebas de entereza, pero tú las superas a todas!". Sin 30 Engañoso es el encanto y vana
la hermosura: la mujer
que teme al Señor merece ser alabada. Tau 31 Entréguenle el fruto de sus
manos y que sus obras la alaben
públicamente. 1 4.
Los "incautos" son los simples, sobre todo los jóvenes, que por su
falta de experiencia y de madurez moral están más expuestos a las influencias
perniciosas. A ellos se dirigen principalmente las advertencias de los
sabios. 8. Ver 6.
20. 16. Ver
Rom. 3. 15. 2 18.
"Las Sombras": esta expresión se refiere a la morada de los
muertos, llamada también "Abismo". Ver nota Sal. 6. 6. 3 3.
Ver 6. 21; 7. 3. 7. Ver
Rom. 11. 25; 12. 16. 11-12. Ver
Heb. 12. 5-6; Apoc. 3. 19. 34. Ver
Sant. 4. 6; 1 Ped. 5. 5. 4 4.
Ver 6. 23; 7. 2; 8. 35. 6 1. Ver
27. 13. 10. Ver
24. 33-34. 7 14.
En los "sacrificios de comunión", una parte de la víctima era
comida en un banquete, del que solían participar los amigos del oferente
(Lev. 7. 11-18). 8 En este
capítulo, 9 1-6. La
imagen del banquete es figura de los bienes comunicados por 13-18. Al
banquete ofrecido por "Sombras" y "Abismo": ver nota
2. 18. 10 1. Ver
15. 20; 17. 25. 12. Ver
Sant. 5. 20; 1 Ped. 4. 8. 15. Ver
18. 11. 19. Ver
Sant. 1. 19. 11 14.
Ver 15. 22; 24. 6. 31. Ver 1
Ped. 4. 18. 12 11. Ver
28. 19. 14 12. Ver
16. 25. 15 8.
Ver 21. 27. 16 2.
Ver 21. 2. 17 3.
Ver 27. 21. 19.
"El que alza demasiado su puerta": con esta expresión metafórica se
designa al hombre altanero y prepotente. 19 5. Ver
19. 9. 12. Ver
20. 2. 20 16. Ver
27. 13. 21 16." 22 21.
"Al que te envía": en el Antiguo Oriente, la formación del sabio
incluía a veces la capacitación para cumplir eficazmente funciones de
carácter diplomático. 28. Ver
23. 10. 23 31.
Ver Ef. 5. 18. 24 12. Ver
2 Tim. 4. 14. 27. Esta
máxima parece insinuar que antes de constituir una familia es preciso
asegurarle la subsistencia. 25 21-22.
Ver Rom. 12-20. Los "carbones encendidos" simbolizan
probablemente el remordimiento y la vergüenza. La bondad hacia el enemigo es
la mejor manera de llevarlo a un cambio de actitud y de hacerle deponer su
enemistad. 26 4-5.
Cada una de estas dos sentencias contradictorias tiene su parte de verdad
según las circunstancias. La sabiduría consiste en aplicar la que más
convenga a cada situación. Esta es una de las caracterísricas de la enseñanza
de los "sabios" que siempre tienen en cuenta la complejidad de la
vida y no pretenden encerrar toda la realidad dentro de un esquema rígido. 11. Ver 2
Ped. 2. 22. 12. Ver
29. 20. 29 24. "La
fórmula imprecatoria": se trata de la que es pronunciada por el juez
para conminar al testigo a declarar la verdad en un proceso judicial (Lev. 5.
1). |
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Texto Biblico suministrado desde la
pagina de www.clerus.org
edición para el estudio en Internet de Pedro Sergio Antonio Donoso
Brant |
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