volver

Al índice

A la portal

 

Caminando con Jesús

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

La Biblia – El Libro del Pueblo de Dios

Edición especial comentada para ayudar a comprender mejor las Sagradas Escrituras

 

Libros

001

002

003

004

005

006

007

008

009

010

011

012

013

014

015

016

017

018

019

020

021

022

023

024

025

026

027

028

029

030

031

032

033

034

035

036

037

038

039

040

041

042

043

044

045

046

047

048

049

050

051

052

053

054

055

056

057

058

059

060

061

062

063

064

065

066

067

068

069

070

071

072

073

Génesis

Éxodo

Levítico

Números

Deuteronomio

Josué

Jueces

Ruth

Samuel I

Samuel II

Reyes I

Reyes II

Crónicas I

Cronicas II

Esdras

Nehemías

Tobías

Judit

Ester

Macabeos I

Macabeos II

Job

Salmos

Proverbios

Eclesiástes

Cantares

Sabiduria

Eclesiástico

Isaias

Jeremías

Lamentaciones

Baruc

Ezequiel

Daniel

Oseas

Joel

Amós

Abdías

Jonás

Miqueas

Nahum

Habacuc

Sofonías

Ageo

Zacarías

Malaquías

Mateo

Marcos

Lucas

Juan

Hechos

Romanos

I Corintios

II Corintios

Galátas

Efesios

Filipenses

Colosenses

TesalonicensesI

TesalonicensesII

I Timoteo

II Timoteo

Tito

Filemon

Hebreos

Santiago

I Pedro

II Pedro

I Juan

II Juan

III Juan

Judas

Apocalipsis

Cantar de los cantares

CANTAR DE LOS CANTARES es un superlativo que significa "el más hermoso de los Cantos", "el Canto por excelencia". A primera vista, es el Libro menos "bíblico" por su contenido y por su forma. Su autor es desconocido y, probablemente, fue compuesto en la primera mitad del siglo IV a. C. En él se describe y ensalza el amor apasionado de una pareja, que trata por todos los medios de llegar a la unión definitiva. Los encantos y el mutuo atractivo de los dos amantes, lo mismo que el gozo y el sufrimiento que acompañan necesariamente su amor, son expresados en el estilo propio de la poesía amatoria de la época, a través de imágenes llenas de colorido y de fuerza. "¡Qué hermosa eres, amada mía, qué hermosa eres! ¡Tus ojos son palomas! ¡Qué hermoso eres, amado mío, eres realmente encantador!"( 1. 15-16). "¡Mi amado es para mí, y yo soy para mi amado, que apacienta su rebaño entre los lirios!" (2. 16; 6. 3).

Entre las diversas partes del Libro no existe mayor continuidad lógica y sus personajes son imprecisos. Tampoco se explican las situaciones por las que atraviesa la pareja ni se establece ninguna ilación entre ellas. De vez en cuando, el diálogo amoroso es interrumpido por un coro que actúa a la manera de relator e impulsa a los amantes en su ardiente búsqueda.

¿Qué significa dentro de los Libros sagrados este Libro, que apenas una vez y de paso nombra a Dios? (8. 6). ¿Qué mensaje nos transmite la "Palabra de Dios" contenida en él? Son muchas y muy variadas las interpretaciones que se han dado del mismo, tanto en el Judaísmo como en el Cristianismo. Para algunos, el Cantar es un poema alegórico, que celebra el amor de Dios hacia su Pueblo a la manera de un amor conyugal, retomando la hermosa imagen utilizada por Oseas, Jeremías y Ezequiel. Para otros, este Libro no es más que un conjunto de poemas, compuestos con ocasión de una fiesta nupcial y destinados a cantar el amor de una pareja.

Ambas interpretaciones, lo mismo que otras mas o menos semejantes, no son necesariamente opuestas ni excluyentes. ¿Acaso el amor entre el varón y la mujer no ha sido establecido y bendecido por Dios al comienzo de la creación? "Por eso el hombre deja a su padre y a su madre y se une a su mujer, y los dos llegan a ser una sola carne" (Gn. 2. 24). Es na- tural, entonces, que la Biblia se haya valido de una canción de amor aparentemente "profana" para exaltar la dignidad del amor conyugal y proclamar sus excelencias. Y es natural que, de esa manera, el Cantar de los Cantares haya querido también celebrar veladamente la gran Alianza de amor entre Dios e Israel, que llena todas las páginas del Antiguo Testamento.

La tradición cristiana ha visto en este Libro una figura del amor de Cristo hacia la Iglesia, que es su Esposa (Ef. 5. 25). A su vez, la liturgia ha aplicado varias imágenes de este poema a la unión entre la Virgen María y el Espíritu, y los grandes místicos las han referido a la unión íntima de cada creyente con Dios.

Título

1 1 El Canto más hermoso, de Salomón.

Preludio

La Amada

2 ¡Que me bese ardientementecon su boca!

Porque tus amores son más deliciosos que el vino;

3 sí, el aroma de tus perfumeses exquisito,

tu nombre es un perfume que se derrama:

por eso las jóvenes se enamoran de ti.

4 Llévame contigo: ¡corramos!

El rey me introdujo en sus habitaciones:

¡gocemos y alegrémonos contigo,

celebremos tus amores más que el vino!

¡Cuánta razón tienen para amarte!

La hermosura de la Amada

5 Soy morena, pero hermosa,

hijas de Jerusalén,

como los campamentos de Quedar,

como las carpas de Salmá.

6 No se fijen en mi tez morena:

he sido tostada por el sol.

Los hijos de mi madrese irritaron contra mí,

me pusieron a cuidar las viñas,

¡y a mi propia viña no la pude cuidar!

Ansiosa interpelación al Amado ausente

7 Dime, amado de mi alma,

dónde llevas a pastar el rebaño,

dónde lo haces descansar al mediodía,

para que yo no ande vagando

junto a los rebaños de tus compañeros.

Respuesta de los pastores

Coro

8 Si tú no lo sabes,

¡la más bella de las mujeres!

sigue las huellas del rebaño

y lleva a pastar tus cabritos

junto a las cabañas de los pastores.

Elogio de la Amada

El Amado

9 Yo te comparo, amada mía,

a una yegua uncidaal carro del Faraón.

10 ¡Qué hermosas son tus mejillas entre los aros

y tu cuello entre los collares!

11 Te haremos pendientes de oro,

con incrustaciones de plata.

Elogio del Amado

La Amada

12 Mientras el rey está en su diván,

mi nardo exhala su perfume.

13 Mi amado es para mí una bolsita de mirra

que descansa entre mis pechos.

14 Mi amado es para mí un racimo de alheña

en las viñas de Engadí.

Expresiones de amor mutuo

El Amado

15 ¡Qué hermosa eres, amada mía,qué hermosa eres!

¡Tus ojos son palomas!

La Amada

16 ¡Qué hermoso eres, amado mío,

eres realmente encantador!

¡Qué frondoso es nuestro lecho!

17 Las vigas de nuestra casa son los cedros

y nuestro artesonado, los cipreses.

2 1 Yo soy el narciso de Sarón, el lirio de los valles.

El Amado

2 Como un lirio entre los cardos

es mi amada entre las jóvenes.

La Amada

3 Como un manzano entre los árboles silvestres,

es mi amado entre los jóvenes:

yo me senté a su sombra tan deseada

y su fruto es dulce a mi paladar.

4 Él me hizo entrar en la bodega

y enarboló sobre mí la insignia del Amor.

5 Reconfórtenme con pasteles de pasas,

reanímenme con manzanas,

porque estoy enferma de amor.

La apacible unión de los enamorados

6 Su izquierda sostiene mi cabeza

y con su derecha me abraza.

El Amado

7 ¡Júrenme, hijas de Jerusalén,

por las gacelas y las ciervas del campo,

que no despertarán ni desvelarán a mi amor,

hasta que ella quiera!

Visita del Amado al llegar la primavera

La Amada

8 ¡La voz de mi amado!

Ahí viene, saltando por las montañas,

brincando por las colinas.

9 Mi amado es como una gacela,

como un ciervo joven.

Ahí está: se detiene

detrás de nuestro muro;

mira por la ventana,

espía por el enrejado.

10 Habla mi amado, y me dice:

"¡Levántate, amada mía,

y ven, hermosa mía!

11 Porque ya pasó el invierno,

cesaron y se fueron las lluvias.

12 Aparecieron las flores sobre la tierra,

llegó el tiempo de las canciones,

y se oye en nuestra tierra

el arrullo de la tórtola.

13 La higuera dio sus primeros frutos

y las viñas en flor exhalan su perfume.

¡Levántate, amada mía,

y ven, hermosa mía!

14 Paloma mía, que anidas

en las grietas de las rocas,

en lugares escarpados,

muéstrame tu rostro,

déjame oír tu voz;

porque tu voz es suave

y es hermoso tu semblante".

La oposición de los hermanos

Coro

15 Cacen a los zorros,

a esos zorros pequeños

que arrasan las viñas,

¡y nuestras viñas están en flor!

Respuesta decidida de la Amada

La Amada

16 ¡Mi amado es para mí,

y yo soy para mi amado,

que apacienta su rebaño entre los lirios!

17 Antes que sople la brisa y huyan las sombras

¡vuelve, amado mío,

como una gacela,

o como un ciervo joven,

por las montañas de Beter!

El Amado perdido y reencontrado

3 1 En mi lecho, durante la noche, busqué al amado de mi alma.

¡Lo busqué y no lo encontré!

2 Me levantaré y recorreré la ciudad;

por las calles y las plazas,

buscaré al amado de mi alma.

¡Lo busqué y no lo encontré!

3 Me encontraron los centinelas

que hacen la ronda por la ciudad:

"¿Han visto al amado de mi alma?".

4 Apenas los había pasado,

encontré al amado de mi alma.

Lo agarré, y no lo soltaré

hasta que lo haya hecho entrar

en la casa de mi madre,

en la habitación de la que me engendró.

El Amado

5 ¡Júrenme, hijas de Jerusalén,

por las gacelas y las ciervas del campo,

que no despertarán ni desvelarán a mi amor,

hasta que ella quiera.

Aparición del suntuoso cortejo nupcial

Coro

6 ¿Qué es eso que sube del desierto,

como una columna de humo,

perfumada de mirra y de incienso

y de todos los perfumes exóticos?

La Amada

7 ¡Es la litera de Salomón!

La rodean sesenta guerreros,

de los más valientes de Israel:

8 todos ellos provistos de espada,

adiestrados para el combate,

cada uno con su espada a la cintura

por temor a los peligros de la noche.

9 El rey Salomón se hizo una litera

con maderas del Líbano.

10 Sus columnas las hizo de plata,

su respaldo de oro,

su asiento de púrpura,

con el interior revestido de ébano.

Hijas de Jerusalén,

11 salgan a contemplar al rey Salomón,

con la corona que le ciñó su madre,

el día de su boda, el día de su alegría.

La belleza deslumbrante de la Amada

El Amado

4 1 ¡Qué hermosa eres, amada mía, qué hermosa eres!

Tus ojos son palomas,

detrás de tu velo.

Tus cabellos, como un rebaño de cabras

que baja por las laderas de Galaad.

2 Tus dientes, como un rebaño de ovejas esquiladas

que acaban de bañarse:

todas ellas han tenido mellizos

y no hay ninguna estéril.

3 Como una cinta escarlata son tus labios

y tu boca es hermosa.

Como cortes de granada son tus mejillas,

detrás de tu velo.

4 Tu cuello es como la torrede David,

construida con piedras talladas:

de ella cuelgan mil escudos,

toda clase de armaduras de guerreros.

5 Tus pechos son como dos ciervos jóvenes,

mellizos de una gacela,

que pastan entre los lirios.

6 Antes que sople la brisa

y huyan las sombras,

iré a la montaña de la mirra,

a la colina del incienso.

7 Eres toda hermosa, amada mía,

y no tienes ningún defecto.

8 ¡Ven conmigo del Líbano, novia mía,

ven desde el Líbano!

Desciende desde la cumbre del Amaná,

desde las cimas del Sanir y del Hermón,

desde la guarida de los leones,

desde los montes de los leopardos.

9 ¡Me has robado el corazón

hermana mía, novia mía!

¡Me has robado el corazón

con una sola de tus miradas,

con una sola vuelta de tus collares!

10 ¡Qué hermosos son tus amores,

hermana mía, novia mía!

Tus amores son más deliciosos que el vino,

y el aroma de tus perfumes,

mejor que todos los ungüentos.

11 ¡Tus labios destilan miel pura,

novia mía!

Hay miel y leche bajo tu lengua,

y la fragancia de tus vestidos

es como el aroma del Líbano.

12 Eres un jardín cerrado

hermana mía, novia mía;

eres un jardín cerrado,

una fuente sellada.

13 Tus brotes son un vergel de granadas,

con frutos exquisitos:

alheña con nardos,

14 nardo y azafrán,

caña aromática y canela,

con todos los árboles de incienso,

mirra y áloe,

con los mejores perfumes.

15 ¡Fuente que riega los jardines,

manantial de agua viva,

que fluye desde el Líbano!

Los deseos de la Amada

La Amada

16 ¡Despierta, viento del norte,

ven, viento del sur!

¡Soplen sobre mi jardín

para que exhale su perfume!

¡Que mi amado entre en su jardín

y saboree sus frutos deliciosos!

El gozo de la mutua posesión

El Amado

5