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Caminando con Jesús Pedro Sergio Antonio Donoso Brant Edición especial comentada para ayudar a
comprender mejor las Sagradas Escrituras |
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La obra está dirigida en primer lugar a la numerosa
y floreciente comunidad judía radicada en aquella ciudad. Lejos de su patria
y en estrecho contacto con una cultura brillante y ecléctica, ella corría el
riesgo de dejarse seducir por los atractivos del paganismo. Consciente de
esto, el autor se propone demostrar a sus compatriotas que no tienen nada que
envidiar a los paganos y, por lo tanto, sería una insensatez despreciar los
bienes que Sin embargo, también los paganos son indirectamente
destinatarios del mensaje contenido en este Libro. El autor se dirige a ellos
para hacerles ver que Israel no es un pueblo "bárbaro", ni un
"enemigo del genero humano", como se lo consideraba con frecuencia.
Su Dios es el Señor misericordioso, que ama a todas sus criaturas (11. 24-25)
y las gobierna "con gran indulgencia" (12. 18). Ese Dios
creó el mundo con Sabiduría y se manifiesta a todos los hombres a través de
sus obras. Sin embargo, los paganos no supieron reconocer en las cosas
creadas al Artífice y Soberano del universo. Para dar más valor a esta
requisitoria contra el paganismo, el autor usa el lenguaje de sus propios
pensadores, con intención no sólo polémica sino también misionera. El libro de Aunque el Nuevo Testamento no contiene ninguna cita
explícita de este escrito sapiencial, es indudable que san Juan y san Pablo
se inspiraron en él, sobre todo al hablar de Cristo como Palabra, Sabiduría,
Imagen y Resplandor de la gloria de Dios (Jn. 1. 1; 1 Cor. 1. 24, 30; Col. 1.
15; Heb. 1. 3; 1 Jn. 1. 1). "¿Quién es el hombre
que ama la vida y desea gozar de días felices?" (Sal. 34. 13). Esta
pregunta que tanto había inquietado a los antiguos "sabios" de
Israel, se vuelve a plantear en los primeros capítulos del Libro. La
respuesta tiene ahora otra dimensión. El destino último de cada hombre se
decide en la vida presente, pero su retribución definitiva se obtiene más
allá de la muerte. Los justos pueden mantenerse firmes y confiados frente al
sufrimiento y afrontar serenamente la violencia de que son objeto por parte
de los impíos, porque la esperanza que han puesto en Dios está "colmada
de inmortalidad" (3. 4). La fe en la
resurrección de Jesucristo, "el
primero que resucitó de entre los muertos" (Col 1. 18), llevará a su
plenitud el objeto de esta esperanza. "Cuando lo que es corruptible
se revista de la incorruptibilidad y lo que es mortal se revista de la
inmortalidad, entonces se cumplirá Exhortación a amar la
justicia 1 1 Amen la justicia, ustedes, los que gobiernan la
tierra,piensen rectamente acerca del Señor y búsquenlo con sencillez
de corazón. 2 Porque él se deja
encontrar por los que no lo tientan, y se manifiesta a los que
no desconfían de él. 3 Los pensamientos
tortuosos apartan de Dios, y el Poder puesto a
prueba, confunde a los insensatos. 4 ni habita en un cuerpo
sometido al pecado. 5 Porque el santo
espíritu, el educador, huye de la falsedad, se aparta de los
razonamientos insensatos, y se siente rechazado
cuando sobreviene la injusticia. 6 pero no dejará sin castigo
las palabras del blasfemo, porque Dios es el testigo
de sus sentimientos, el observador veraz de su
corazón, y escucha todo lo que dice
su lengua. 7 Porque el espíritu del
Señor llena la tierra, y él, que mantiene unidas
todas las cosas, sabe todo lo que se dice. 8 Por eso no podrá
ocultarse el que habla perversamente, la justicia acusadora no
pasará de largo junto a él. 9 Los designios del impío
serán examinados: el eco de sus palabras
llegará hasta el Señor, como prueba acusadora de
sus iniquidades. 10 Un oído celoso lo
escucha todo, no se le escapa ni el más
leve murmullo. 11 Cuídense, entonces, de
las murmuraciones inútiles y preserven su lengua de
la maledicencia; porque la palabra más
secreta no se pronuncia en vano, y una boca mentirosa da
muerte al alma. 12 No busquen la muerte
viviendo extraviadamente, ni se atraigan la ruina
con las obras de sus manos. 13 Porque Dios no ha hecho
la muerte ni se complace en la
perdición de los vivientes. 14 Él ha creado todas las
cosas para que subsistan; las criaturas del mundo
son saludables, no hay en ellas ningún
veneno mortal y la muerte no ejerce su
dominio sobre la tierra. 15 Porque la justicia es
inmortal. Concepción de la vida
según los impíos 16 Pero los impíos llaman
a la muerte con gestos y palabras: teniéndola por amiga, se
desviven por ella y han hecho con ella un
pacto, porque son dignos de
pertenecerle. 2 1 Ellos se dicen entre sí, razonando
equivocadamente: "Breve y triste es nuestra vida, no hay remedio cuando el
hombre llega a su fin ni se sabe de nadie que
haya vuelto del Abismo. 2 Hemos nacido por obra
del azar, y después será como si no
hubiéramos existido. Nuestra respiración no es
más que humo, y el pensamiento, una
chispa que brota de los latidos del corazón; 3 cuando esta se extinga,
el cuerpo se reducirá a ceniza y el aliento se dispersará
como una ráfaga de viento. 4 Nuestro nombre será
olvidado con el tiempo y nadie se acordará de
nuestras obras; nuestra vida habrá pasado
como una nube, sin dejar rastro, se disipará como la bruma,
evaporada por los rayos
del sol y agobiada por su calor. 5 El tiempo de nuestra
vida es una sombra fugaz y nuestro fin no puede ser
retrasado: una vez puesto el sello,
nadie vuelve sobre sus pasos. 6 Vengan, entonces, y
disfrutemos de los bienes presentes, gocemos de las criaturas
con el ardor de la juventud. 7 ¡Embriaguémonos con
vinos exquisitos y perfumes, que no se nos escape
ninguna flor primaveral, 8 coronémonos con capullos
de rosas antes que se marchiten; 9 que ninguno de nosotros
falte a nuestra orgía, dejemos por todas partes
señales de nuestra euforia, porque eso es lo que nos
toca y esa es nuestra herencia! 10 Oprimamos al pobre, a
pesar de que es justo, no tengamos compasión de
la viuda ni respetemos al anciano
encanecido por los años. 11 Que nuestra fuerza sea
la norma de la justicia, porque está visto que la
debilidad no sirve para nada. 12 Tendamos trampas al justo,
porque nos molesta y se opone a nuestra
manera de obrar; nos echa en cara las
transgresiones a y nos reprocha las faltas
contra la enseñanza recibida. 13 Él se gloría de poseer
el conocimiento de Dios y se llama a sí mismo hijo
del Señor. 14 Es un vivo reproche
contra nuestra manera de pensar y su sola presencia nos
resulta insoportable, 15 porque lleva una vida
distinta de los demás y va por caminos muy
diferentes. 16 Nos considera como algo
viciado y se aparta de nuestros
caminos como de las inmundicias. Él proclama dichosa la
suerte final de los justos y se jacta de tener por
padre a Dios. 17 Veamos si sus palabras
son verdaderas y comprobemos lo que le
pasará al final. 18 Porque si el justo es
hijo de Dios, él lo protegerá y lo librará de las manos
de sus enemigos. 19 Pongámoslo a prueba con
ultrajes y tormentos, para conocer su temple y
probar su paciencia. 20 Condenémoslo a una
muerte infame, ya que él asegura que Dios
lo visitará". Reflexión sobre el
error de los impíos 21 Así razonan ellos, pero
se equivocan, porque su malicia los ha
enceguecido. 22 No conocen los secretos
de Dios, no esperan retribución por
la santidad, ni valoran la recompensa
de las almas puras. 23 Dios creó al hombre para
que fuera incorruptible y lo hizo a imagen de su
propia naturaleza, 24 pero por la envidia del
demonio entró la muerte en el
mundo, y los que pertenecen a él
tienen que padecerla. Destino de los justos y
de los impíos 3 1 Las almas de los justos están en las manos de
Dios, y no los afectará ningún tormento. su partida de este mundo
fue considerada una desgracia 3 y su alejamiento de
nosotros, una completa destrucción; pero ellos están en paz. pero su esperanza estaba
colmada de inmortalidad. 5 Por una leve corrección,
recibirán grandes beneficios, porque Dios los puso a
prueba y los encontró dignos de
él. 6 Los probó como oro en el
crisol y los aceptó como un
holocausto. 7 Por eso brillarán cuando
Dios los visite, y se extenderán como
chispas por los rastrojos. 8 Juzgarán a las naciones
y dominarán a los pueblos, y el Señor será su rey
para siempre. 9 Los que confían en él comprenderán
la verdad y los que le son fieles
permanecerán junto a él en el amor. Porque la gracia y la
misericordia son para sus elegidos. 10 Pero los impíos tendrán
un castigo conforme a sus razonamientos, porque desdeñaron al justo
y se apartaron del Señor. 11 El que desprecia la
sabiduría y la enseñanza es un desdichado: ¡vana es su esperanza, inútiles sus esfuerzos, infructuosas sus obras! 12 ¡Sus mujeres son
insensatas, sus hijos perversos y su descendencia maldita!
La verdadera fecundidad 13 ¡Feliz, en cambio, la
mujer estéril que no se ha manchado, la que no tuvo relaciones
ilícitas! Ella dará frutos cuando
Dios visite las almas. 14 Feliz también el eunuco
que no cometió ninguna iniquidad ni tuvo pensamientos
perversos contra el Señor. Por su fidelidad se le
dará una gracia especial, una herencia muy deseable
en el Templo del Señor. 15 Porque es glorioso el
fruto de los trabajos honestos, e indefectible la raíz de 16 Pero los hijos de los
adúlteros no llegarán a su madurez y la descendencia de una
unión ilegítima desaparecerá. 17 Aunque vivan mucho
tiempo, serán tenidos por nada, y al fin su vejez será
deshonrosa; 18 si mueren pronto, no
tendrán esperanza ni consuelo en el día del
Discernimiento, 19 porque es penoso el fin
de una raza injusta. 4 1 Es mejor no tener hijos y poseer la virtud, porque
ella deja un recuerdo inmortal, ya que es reconocida por
Dios y por los hombres. 2 Cuando está presente, se
la imita, cuando está ausente, se la
echa de menos; en la eternidad, triunfa
ceñida de una corona, vencedora en una lucha por
premios intachables. 3 En cambio, la numerosa
descendencia de los impíos no servirá de nada: nacida de brotes
bastardos, no echará raíces profundas ni se establecerá sobre un
suelo firme. 4 Aunque por un tiempo
crezcan sus ramas, al no estar bien
arraigada, será sacudida por el viento y arrancada de raíz por la
violencia del vendaval; 5 sus ramas serán
quebradas cuándo todavía estén tiernas, sus frutos serán inservibles:
no estarán maduros para
ser comidos ni prestarán ninguna
utilidad. 6 Porque los hijos nacidos
de uniones culpables atestiguan contra la
maldad de sus padres, cuando se los examina. El fin prematuro del
justo 7 El justo, aunque tenga
un fin prematuro, gozará del reposo. 8 La vejez honorable no
consiste en vivir mucho tiempo ni se mide por el número
de años: 9 los cabellos blancos del
hombre son la prudencia, y la edad madura, una vida
intachable. 10 Porque se hizo
agradable a Dios, el justo fue amado por él, y como vivía entre los
pecadores, fue trasladado de este mundo. 11 Fue arrebatado para que
la maldad no pervirtiera su inteligencia ni el engaño sedujera su
alma. 12 Porque el atractivo del
mal oscurece el bien y el torbellino de la pasión
altera una mente sin malicia. 13 Llegado a la perfección
en poco tiempo, alcanzó la plenitud de una
larga vida. 14 Su alma era agradable
al Señor, por eso, él se apresuró a
sacarlo de en medio de la maldad. La gente ve esto y no lo
comprende; ni siquiera se les pasa
por la mente 15 que los elegidos del
Señor encuentran gracia y misericordia, y que él interviene en
favor de sus santos. 16 El justo que muere
condena a los impíos que viven, y una juventud que alcanza
pronto la perfección reprueba la larga vejez
del injusto. 17 Ellos verán el fin del
sabio, pero no comprenderán los
designios del Señor sobre él ni porque lo ha puesto en
lugar seguro; 18 lo verán y sentirán
desprecio, pero el Señor se reirá de
ellos. 19 Después se convertirán
en un cadáver infame, objeto de oprobio eterno
entre los muertos. El Señor los precipitará
de cabeza, sin que puedan hablar, los arrancará de sus
cimientos, y serán completamente
exterminados: quedarán sumidos en el
dolor, y desaparecerá hasta su recuerdo.
El desconcierto de los
impíos en el Juicio 20 Cuando se haga el
recuento de sus pecados, llegarán atemorizados, y sus iniquidades se
levantarán contra ellos para acusarlos. 5 1 Entonces el justo se mantendrá de pie,
completamente seguro frente a aquellos que lo oprimieron y despreciaron sus
padecimientos. 2 Ellos, al verlo, serán
presa de un terrible temor y quedarán desconcertados
por lo imprevisto de su salvación. 3 Llenos de remordimiento
y lanzando gemidos, se dirán unos a otros, con
el espíritu angustiado: 4 "Este es el que
antes poníamos en ridículo y convertíamos en objeto
de escarnio. ¡Insensatos de nosotros!
Su vida nos parecía una locura y su fin una ignominia. 5 ¿Cómo ha sido incluido
entre los hijos de Dios y participa de la herencia
de los santos? |