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Caminando con Jesús

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

La Biblia – El Libro del Pueblo de Dios

Edición especial comentada para ayudar a comprender mejor las Sagradas Escrituras

 

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Eclesiástico

A este Libro "deuterocanónico" -el más extenso de los escritos sapienciales- se lo designa habitualmente de dos maneras distintas. El nombre de ECLESIÁSTICO, que significa "libro de la asamblea", se hizo tradicional en la iglesia latina, quizá por la frecuencia con que se lo utilizaba en los primeros siglos para la formación moral de los catecúmenos y de los fieles. La mayoría de los manuscritos griegos, en cambio, lo titulan "Sabiduría de Jesús, hijo de Sirá"- en hebreo, Ben Sirá -y de allí deriva el nombre de SIRÁCIDA, que también se le suele dar.

Mientras que la mayoría de los escritos sapienciales son atribuidos a Salomón, el Eclesiástico es el único que lleva la firma de su autor. Este era un judío de Jerusalén, culto y de buena posición, que se dedicó desde su juventud al conocimiento de las Escrituras y a la búsqueda de la Sabiduría, sobre todo por medio de la oración (51. 13). Como fino observador, aprovechó sus frecuentes viajes para completar su formación (34. 11). Convertido en "maestro de sabiduría", orgulloso de su raza y de su historia nacional, dirigió en Jerusalén una escuela (51. 23), destinada a iniciar a los jóvenes en la adquisición de la Sabiduría. Por último, hacia el 180 a. C., recogió por escrito el fruto de sus reflexiones y de su larga experiencia.

La obra de Ben Sirá es un llamado de atención frente a la influencia de la cultura griega, que no cesaba de expandirse en el Próximo Oriente desde las conquistas de Alejandro Magno. Él comprendió que ese nuevo movimiento de ideas no tardaría en entrar en conflicto con la fe de Israel. Para contrarrestar el peligro, puso todo su empeño en preservar el patrimonio religioso y cultural del Judaísmo en esa época de transición. A diferencia de los antiguos "maestros de sabiduría", que consideraban al hombre nada más que en su condición de tal, al Sirácida le preocupaba antes que nada la formación del hombre "judío". Según él, la Sabiduría se ofrece a todos, pero puso su Morada en Israel y, en última instancia, se identifica con la Ley de Moisés. De allí la necesidad de meditar constantemente "el libro de la Alianza del Dios Altísimo" (24. 23), para adquirir la verdadera Sabiduría y vivir en conformidad con la voluntad divina.

El Eclesiástico fue escrito originariamente en hebreo, pero el texto original cayó pronto en el olvido. La obra se conservó gracias a la traducción griega realizada por un nieto del autor, emigrado a Egipto en el 132. A fines del siglo pasado y en las últimas décadas del actual se encontraron varios manuscritos hebreos, que abarcan unas dos terceras partes del Libro. La traducción que damos a continuación es la del texto griego, ya que es este el que fue recibido y transmitido por la tradición cristiana.

El Sirácida es el último testigo inspirado de la corriente sapiencial dentro de Palestina. El ideal de vida propuesto por él tiene las limitaciones propias de su época, pero también encierra valores permanentes, que fueron asumidos por el Nuevo Testamento, especialmente en la Carta de Santiago. Por su profunda religiosidad, unida a un sano sentido común, por su fidelidad a la Ley y su afán de encontrar en todo un reflejo de la sabiduría de Dios, el autor de este Libro anticipa el retrato que hará Jesús del "escriba convertido en discípulo del Reino de los Cielos": él "se parece a un dueño de casa que saca de sus reservas lo nuevo y lo viejo" (Mt. 13. 52).

PRÓLOGO DEL TRADUCTOR

La versión griega del Eclesiástico está precedida de un Prólogo, que generalmente no se considera inspirado, donde el traductor explica los motivos que lo impulsaron a llevar a cabo esta difícil tarea. Entre otras informaciones de interés, en este Prólogo encontramos la primera alusión a la división tripartita de la Biblia hebrea: LA LEY, LOS PROFETAS y LOS DEMÁS ESCRITOS.

1 Muchas e importantes enseñanzas nos han sido transmitidas por la Ley, los Profetas y los otros Escritores que los han seguido, por los cuales se debe elogiar a Israel a causa de su instrucción y su sabiduría. Pero es un deber para los que leen esos Libros, no sólo adquirir ciencia personalmente, 5 sino también poder ser útiles a los de afuera, con la palabra y los escritos. Por eso, mi abuelo Jesús, después de haberse aplicado intensamente a la lectura de la Ley, de los Profetas 10 y de los otros Libros de los antepasados, en los que adquirió una gran competencia, se decidió también él a escribir algo sobre temas de instrucción y sabiduría, de manera que los hombres deseosos de aprender, aplicándose a estas disciplinas, hicieran mayores progresos en la manera de vivir conforme a la Ley.

15 Por lo tanto, ustedes están invitados a leer esto con benévola atención, y amostrarse indulgentes allí donde pudiera parecer que, 20 a pesar de nuestros denodados esfuerzos de interpretación, no hemos logrado acertar en alguna expresión. Porque lo que está expresado en hebreo no conserva su misma fuerza cuando se lo traduce a otra lengua. Y esto no sucede sólo aquí, sino que la misma Ley, los Profetas 25 y los demás Libros presentan diferencias notables cuando se los lee en el original.

Ahora bien, en el año 38 del rey Evergetes, cuando yo vine a Egipto y me quedé allí, descubrí un ejemplar de esta valiosa instrucción, 30 y juzgué extremadamente necesario aportar mi dedicación y esfuerzo a traducir ese Libro. He consagrado muchos desvelos y ciencia, durante este período, hasta llevar a buen término y publicar este Libro, para aquellos que, en el extranjero, están deseosos de aprender, 35 a fin de ajustar sus constubres a una vida conforma e la Ley.

COLECCIÓN DE SENTENCIAS

La primera parte del Eclesiástico incluye varios elogios de la Sabiduría, personificada como una madre que alimenta a sus hijos (15. 2) y como una Palabra salida "de la boca del Altísimo" (24. 3). Ella penetra todo el universo, pero "echó raíces en un Pueblo glorioso, en la porción del Señor, en su herencia" (24. 12), y es concedida abundantemente a los que lo aman (1. 10). El "principio" y la "corona" de la Sabiduría es el "temor del Señor", actitud que implica el respeto filial a la infinita grandeza de Dios y la obediencia a su voluntad expresada en la Ley (1. 11-20). Aunque la Sabiduría "viene del Señor" (1.1) y es un don divino, para alcanzarla se requiere un largo esfuerzo personal. Ella no se deja conquistar fácilmente y al principio prueba a sus hijos. Pero si estos superan las primeras dificultades y son dóciles a sus enseñanzas, termina por revelarles sus secretos y alegrarlos con sus bienes (4. 17-18).

A partir de estas ideas, el Sirácida agrupa una cantidad de sentencias y exhortaciones sobre las materias más diversas, sin ningún plan sistemático y con no pocas repeticiones. Entre las normas de sabiduría práctica que deben regir la conducta, se destacan la prudencia en las relaciones con los demás, la discreción en el hablar, la humildad y el desapego de las riquezas, el dominio de sí mismo, la firmeza en la educación de los hijos, la manera de cultivar la amistad y de comportarse con los necios, la cautela en el trato con las mujeres, el cuidado de la salud y la práctica del culto agradable a Dios. Por último, Ben Sirá hace algunas reflexiones sobre las miserias de la vida (40. 1-11) y la condición mortal de los hombres (41. 1-4), sin vislumbrar todavía la posibilidad de una justa retribución más allá de la muerte.

 

La Sabiduría. don del Señor

1 1 Toda sabiduría viene del Señor,         y está con él para siempre.

2 ¿Quién puede contar la arena de los mares,las gotas de la lluvia y los días de la eternidad?

3 ¿Quién puede medir la altura del cielo,

           la extensión de la tierra, el abismo y la sabiduría?

4 Antes que todas las cosas fue creada la sabiduría y la inteligencia previsora, desde la eternidad.

5 El manantial de la sabiduría es la palabra de Dios en las alturas,y sus canales son los mandamientos eternos.

6 ¿A quién fue revelada la raíz de la sabiduríay quién conoció sus secretos designios?

7 ¿A quién se le manifesté la ciencia de la sabiduríay quién comprendió la diversidad de sus caminos?

8 Sólo uno es sabio, temible en extremo: el Señor, que está sentado en su trono.

9 Él mismo la creó, la vio y la midió,y la derramó sobre todas sus obras:

10 la dio a todos los hombres, según su generosidad,y la infundió abundantemente en aquellos que lo aman.

El temor del Señor, fuente y plenitud de la Sabiduría

11 El temor del Señor es gloria y motivo de orgullo,es gozo y corona de alegría.

12 El temor del Señor deleita el corazón, da gozo, alegría y larga vida.

13 Todo terminará bien para el que teme al Señor,él será bendecido en el día de su muerte.

14 El principio de la sabiduría es el temor del Señor:ella es creada junto con los fieles en el seno materno.

15 Anidó entre los hombres para siemprey permanecerá fielmente con su descendencia.

16 La plenitud de la sabiduría es el temor del Señory ella los embriaga con sus frutos:

17 les colma la casa de bienes preciososy con sus productos llena sus graneros.

18 La corona de la sabiduría es el temor del Señor:ella hace florecer el bienestar y la buena salud.

19 El Señor la vio y la midió, hizo llover la ciencia y el conocimiento,y exaltó la gloria de los que la poseen.

20 La raíz de la sabiduría es el temor del Señory sus ramas son una larga vida.

21 El temor del Señor aleja los pecados:el que persevera en él aparta la ira divina.

La paciencia y el dominio de sí mismo

22 Un arrebato indebido no puede justificarse,porque el ímpetu de la pasión lleva a la propia ruina.

23 El hombre paciente soporta hasta el momento oportuno,pero al fin se llenará de gozo:

24 él reserva sus palabras hasta el momento oportuno,y los labios de muchos proclamarán su inteligencia.

Condiciones para alcanzar la Sabiduría

25 En los tesoros de la sabiduría están los enigmas de la ciencia,pero el pecador aborrece la religiosidad.

26 Si deseas la sabiduría, observa los mandamientos,y el Señor te la dará abundantemente.

27 Porque el temor del Señor es sabiduría e instrucción:a él le agradan la fidelidad y la mansedumbre.

28 No seas reacio al temor del Señor ni te acerques a él con doblez de corazón.

29 No seas hipócrita delante de los hombres y presta atención a tus palabras.

30 No te exaltes a ti mismo, no sea que caigasy atraigas sobre ti el deshonor:

el Señor revelará tus secretos y te humillará en medio de la asamblea,

por no haberte acercado al temor del Señory porque tu corazón está lleno de falsedad.

La constancia en medio de la prueba

2 1 Hijo, si te decides a servir al Señor, prepara tu alma para la prueba.

2 Endereza tu corazón, sé firme,y no te inquietes en el momento de la desgracia.

3 Únete al Señor y no te separes,para que al final de tus días seas enaltecido.

4 Acepta de buen grado todo lo que te suceda,y sé paciente en las vicisitudes de tu humillación.

5 Porque el oro se purifica en el fuego,y los que agradan a Dios, en el crisol de la humillación.

6 Confía en él, y él vendrá en tu ayuda,endereza tus caminos y espera en él.

La confianza en Dios

7 Los que temen al Señor, esperen su misericordia,y no se desvíen, para no caer.

8 Los que temen al Señor, tengan confianza en él,y no les faltará su recompensa.

9 Los que temen al Señor, esperen sus beneficios,el gozo duradero y la misericordia.

10 Fíjense en las generaciones pasadas y vean:¿Quién confió en el Señor y quedó confundido?

¿Quién perseveró en su temor y fue abandonado?¿Quién lo invocó y no fue tenido en cuenta?

11 Porque el Señor es misericordioso y compasivo,perdona los pecados y salva en el momento de la aflicción.

12 ¡Ay de los corazones cobardes y de las manos que desfallecen,y del pecador que va por dos caminos!

13 ¡Ay del corazón que desfallece, porque no tiene confianza!A causa de eso no será protegido.

14 ¡Ay de ustedes, los que perdieron la constancia!¿Qué van a hacer cuando el Señor los visite?

15 Los que temen al Señor no desobedecen sus palabrasy los que lo aman siguen fielmente sus caminos.

16 Los que temen al Señor tratan de complacerloy los que lo aman se sacian de su Ley.

17 Los que temen al Señor tienen el corazón bien dispuestoy se humillan delante de él:

18 "Abandonémonos en las manos del Señory no en las manos de los hombres,

porque así como es su grandeza es también su misericordia".

Los deberes hacia los padres

3 1 Hijos, escúchenme a mí, que soy su padre; hagan lo que les digo, y así se salvarán.

2 Porque el Señor quiere que el padre sea respetado por sus hijosy confirmó el derecho de la madre sobre ellos.

3 El que honra a su padre expía sus pecados 4 y el que respeta a su madre es como quien acumula un tesoro.

5 El que honra a su padre encontrará alegría en sus hijosy cuando ore, será escuchado.

6 El que respeta a su padre tendrá larga viday el que obedece al Señor da tranquilidad a su madre.

7 El que teme al Señor honra a su padrey sirve como a sus dueños a quienes le dieron la vida.

8 Honra a tu padre con obras y de palabra,para que su bendición descienda sobre ti,

9 porque la bendición de un padre afianza la casa de sus hijos,pero la maldición de una madre arranca sus cimientos.

10 No busques tu gloria a costa del deshonor de tu padre,porque su deshonor no es una gloria para ti:

11 la gloria de un hombre proviene del honor de su padrey una madre despreciada es un oprobio para los hijos.

12 Hijo mío, socorre a tu padre en su vejezy no le causes tristeza mientras viva.

13 Aunque pierda su lucidez, sé indulgente con él;no lo desprecies, tú que estás en pleno vigor.

14 La ayuda prestada a un padre no caerá en el olvidoy te servirá de reparación por tus pecados.

15 Cuando estés en la aflicción, el Señor se acordará de ti,y se disolverán tus pecados como la escarcha con el calor.

16 El que abandona a su padre es como un blasfemoy el que irrita a su madre es maldecido por el Señor.

La humildad

17 Hijo mío, realiza tus obras con modestiay serás amado por los que agradan a Dios.

18 Cuanto más grande seas, más humilde debes ser,y así obtendrás el favor del Señor,

20 porque el poder del Señor es grande y él es glorificado por los humildes.

21 No pretendas lo que es demasiado difícil para ti,ni trates de indagar lo que supera tus fuerzas:

22 reflexiona sobre lo que te ha sido mandado,porque a ti no te conciernen las cosas secretas.

23 No te ocupes de cosas que están por encima de ti:lo que te ha sido revelado ya es demasiado para la inteligencia.

24 Porque muchos se extraviaron por sus especulacionesy su imaginación perversa falseó sus pensamientos.

25 Si no tienes pupilas, te faltará la luz;si careces de ciencia, no afirmes nada.

Contra el orgullo

26 El hombre obstinado termina mal, y el que ama el peligro perecerá en él.

27 El corazón obstinado soportará muchos males,y el pecador acumula un pecado sobre otro.

28 No hay remedio para el mal del orgulloso,porque una planta maligna ha echado raíces en él.

29 El corazón inteligente medita los proverbiosy el sabio desea tener un oído atento.

La limosna

30 El agua apaga las llamas del fuego y la limosna expía los pecados.

31 El que devuelve los favores piensa en lo que vendrá después,y cuando esté por caer, encontrará un apoyo.

La ayuda a los necesitados

4 1 Hijo mío, no prives al pobre de su sustento ni hagas languidecer los ojos del indigente.

2 No hagas sufrir al que tiene hambre ni irrites al que está en la miseria.

3 No exasperes más aún al que ya está irritadoni hagas esperar tu don al que lo necesita.

4 No rechaces la súplica del afligido ni apartes tu rostro del pobre.

5 No apartes tus ojos del indigente ni des lugar a que alguien te maldiga:

6 porque si te maldice con amargura en el alma,su Creador escuchará su plegaria.

7 Procura hacerte amar de la asambleay ante un poderoso, inclina la cabeza.

8 Vuelve tu oído hacia el pobre y devuélvele el saludo con dulzura.

9 Arranca al oprimido de las manos del opresory no te acobardes al hacer justicia.

10 Sé un padre para los huérfanos y como un marido para su madre:

así serás como un hijo del Altísimoy él te amará más que tu propia madre.

La pedagogía y los dones de la Sabiduría

11 La sabiduría encumbra a sus hijos y cuida de aquellos que la buscan.

12 El que la ama, ama la vida,y los que la buscan ardientemente serán colmados de gozo.

13 El que la posee heredará la gloria,y dondequiera que vaya, el Señor lo bendecirá.

14 Los que la sirven rinden culto al Santoy los que la aman son amados por el Señor.

15 El que la escucha juzgará a las nacionesy el que le presta atención habitará seguro.

16 El que confía en ella la recibirá en herenciay sus descendientes también la poseerán.

17 Al comienzo, ella lo conducirá por un camino sinuoso,le infundirá temor y estremecimiento

y lo hará sufrir con su disciplina,hasta que tenga confianza en él y lo haya probado con sus exigencias.

18 Después, volverá a él por el camino recto,lo alegrará y le revelará sus secretos.

19 Si él se desvía, ella lo abandonará y lo dejará librado a su propia caída.

La prudencia y la justicia

20 Ten en cuenta el momento y cuídate del mal,y no te avergüences de ti mismo.

21 Porque hay una vergüenza que lleva al pecado,y hay otra vergüenza que es gloria y gracia.

22 No te perjudiques por tener en cuenta a los demás,y que la vergüenza no provoque tu caída.

23 No dejes de hablar cuando sea necesario, ni escondas tu sabiduría.

24 Porque la sabiduría se reconoce en las palabras,y la instrucción, en la manera de hablar.

25 No digas nada contrario a la verdady avergüénzate de tu falta de instrucción.

26 No tengas vergüenza de confesar tus pecadosni pretendas oponerte a la corriente de un río.

27 No te rebajes ante un hombre necioni seas parcial en favor del poderoso.

28 Lucha hasta la muerte por la verdad, y el Señor Dios luchará por ti.

29 No seas atrevido con la lengua,ni perezoso y descuidado en tus acciones.

30 No seas como un león dentro de tu casa,y cobarde entre tus servidores.

31 No tengas la mano abierta para recibir y cerrada cuando hay que dar.

La falsa seguridad del rico y del pecador

5 1 No te fíes de tus riquezas ni digas: "Con esto me basta".

2 No dejes que tu deseo y tu fuerza te lleven a obrar según tus caprichos.

3 No digas: "¿Quién podrá dominarme?",porque el Señor da a cada uno su merecido.

4 No digas: "Pequé, ¿y qué me sucedió?",porque el Señor es paciente.

5 No estés tan seguro del perdón, mientras cometes un pecado tras otro.

6 No digas: "Su compasión es grande;él perdonará la multitud de mis pecados",

porque en él está la misericordia, pero también la ira,y su indignación recae sobre los pecadores.

7 No tardes en volver al Señor, dejando pasar un día tras otro,

porque la ira del Señor irrumpirá súbitamentey perecerás en el momento del castigo.

8 No te fíes de las riquezas adquiridas injustamente:de nada te servirán en el día de la desgracia.

Contra los pecados de la lengua

9 No te dejes llevar por todos los vientos ni vayas por cualquier camino:así obra el pecador que habla con doblez.

10 Sé firme en tus convicciones y que tu palabra sea una sola.

11 Está siempre dispuesto a escuchar y sé lento para responder.

12 Si sabes, responde a tu prójimo; de lo contrario, quédate callado.

13 Las palabras traen gloria o deshonor,y la lengua del hombre puede provocar su caída.

14 Que no tengan que llamarte chismoso, y no seas insidioso al hablar,

porque la vergüenza pesa sobre el ladróny una severa condena sobre el que habla con doblez.

15 No faltes ni en lo grande ni en lo pequeño,y de amigo, no te vuelvas enemigo,

6 1 porque la mala fama heredará vergüenza y oprobio: esta es la suerte del pecador que habla con doblez.

Contra los arrebatos de la pasión

2 No te dejes arrastrar por el capricho de tu pasión,para no ser despedazado como un toro:

3 devorarías tus ramas, perderías tus frutosy de convertirías en un tronco seco.

4 Una pasión violenta pierde al que la tieney hace que sus enemigos se rían de él.

La verdadera y la falsa amistad

5 Las palabras dulces multiplican los amigosy un lenguaje amable favorece las buenas relaciones.

6 Que sean muchos los que te saludan,pero el que te aconseja, sea uno entre mil.

7 Si ganas un amigo, gánalo en la prueba,y no le des confianza demasiado pronto.

8 Porque hay amigos ocasionales,que dejan de serlo en el día de aflicción.

9 Hay amigos que se vuelven enemigos,y para avergonzarte, revelan el motivo de la disputa.

10 Hay amigos que comparten tu mesay dejan de serlo en el día de la aflicción.

11 Mientras te vaya bien, serán como tú mismoy hablarán abiertamente con tus servidores;

12 pero si te va mal, se pondrán contra ti y se esconderán de tu vista.

13 Sepárate de tus enemigos y sé precavido con tus amigos.

14 Un amigo fiel es un refugio seguro:el que lo encuentra ha encontrado un tesoro.

15 Un amigo fiel no tiene precio, no hay manera de estimar su valor.

16 Un amigo fiel es un bálsamo de vida,que encuentran los que temen al Señor.

17 El que teme al Señor encamina bien su amistad,porque como es él, así también será su amigo.

El aprendizaje de la Sabiduría