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Caminando con Jesús

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

La Biblia – El Libro del Pueblo de Dios

Edición especial comentada para ayudar a comprender mejor las Sagradas Escrituras

 

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 LAS COLECCIONES PROFÉTICAS

Me pondré en mi puesto de guardia

y me apostaré sobre el muro;

vigilaré para ver qué me dice el Señor

y qué responde a mi reproche.

El Señor me respondió y dijo:

Escribe la visión,

grábala sobre unas tablas

para que se pueda leer de corrido.

Porque la visión aguarda el momento fijado,

ansía llegar a término y no fallará;

si parece que se demora, espérala,

porque vendrá seguramente, y no tardará.

Hab. 2. 1-3.

  

Nosotros hemos visto confirmada la palabra de los Profetas,

y ustedes hacen bien en prestar atención a ella,

como a una lámpara que brilla en un lugar oscuro

hasta que despunte el día

y aparezca el lucero de la mañana en sus corazones.

2 Ped. 1. 19

LAS COLECCIONES PROFÉTICAS

Hacia el 750 a. C., se abre una nueva etapa y comienza la edad de oro en la historia del profetismo bíblico. Hasta ese momento, se habían conservado numerosas tradiciones sobre la vida y la actividad de los Profetas. Esas tradiciones –muchas de las cuales fueron luego incorporadas a los libros de Samuel y de los Reyes– atestiguan la extraordinaria vitalidad del movimiento profético en Israel, pero sólo ocasionalmente y como de paso hacen referencia al mensaje de estos enviados del Señor. A partir del siglo VIII, en cambio, el interés se centra más bien en la "palabra" misma de los Profetas, y así comienzan a formarse las "colecciones" que conservan su predicación fijada por escrito.

La forma más frecuente de transmisión del mensaje profético es el "oráculo" o declaración solemne hecha en nombre del Señor. Pero también se encuentran otros géneros literarios, a saber, la parábola, la alegoría, la exhortación, e incluso el monólogo, como en el caso de las "Confesiones" de Jeremías. Por lo general, los Profetas recurren al lenguaje poético. Su poesía vibrante, construida rítmicamente, está cargada de expresiones simbólicas, a fin de impresionar la imaginación de los oyentes y hacer que las palabras queden bien grabadas en la memoria.

Los oráculos proféticos comienzan casi siempre con esta frase: "Así habla el Señor". En dicha fórmula está resumida la esencia misma del profetismo bíblico. El profeta se presenta como el mensajero y el portavoz del Señor. En su boca está la Palabra de Dios (Jer. 1. 9; Ez. 31. 1). Él tiene la firme convicción de que ha recibido un mensaje del Señor y que debe comunicarlo necesariamente (Jer. 20. 9; Am. 3. 8). Esto implica que el profeta no dispone a su antojo del mensaje divino. Depende total y enteramente de Dios, que no sólo habla cuando quiere, sino que a veces parece guardar silencio y mantiene a su enviado en una actitud de espera (Jer. 42. 4-7).

Pero los Profetas no sólo hablan con "palabras". Cuando el lenguaje resulta insuficiente y poco eficaz, suelen valerse de acciones simbólicas, muchas veces desconcertantes, pero llenas de significado. Lo que pretenden con esos gestos es provocar extrañeza y llamar la atención, con el fin de sacudir la inercia de sus contemporáneos y llevarlos a la conversión. En algunas ocasiones, como en la experiencia matrimonial de Oseas, es la vida misma del profeta la que se convierte en símbolo viviente del mensaje que él anuncia.

Los Profetas eran hombres de acción. Si bien algunas veces recibieron del Señor la orden de poner por escrito una visión determinada (Is. 8. 1; 30. 8; Hab. 2. 2) o una serie de oráculos (Jer. 36. 2), sin embargo, ninguno de ellos pensó en escribir un libro. Fueron sus discípulos los que recogieron el mensaje profético, lo fijaron por escrito y formaron las colecciones incorporadas posteriormente al canon de los Libros sagrados. Esta formación progresiva de los Libros proféticos explica el "desorden" y la falta de continuidad que se advierte con frecuencia en la recopilación de los diversos oráculos.

Los Profetas aparecen siempre que Dios quiere comunicar su Palabra. Cada uno de ellos tiene su personalidad propia y su mensaje característico. Amós y Miqueas reivindican la justicia social. Isaías insiste en la importancia de la fe. Oseas proclama el inagotable amor del Señor hacia su Pueblo. Sofonías anuncia la salvación como un bien reservado a los humildes y a los pobres. Jeremías descubre y valoriza la religión del corazón. Ezequiel pone de relieve la responsabilidad personal en la relación del hombre con Dios. Pero más allá de estas diferencias, el mensaje fundamental de los Profetas es siempre el mismo: todos ellos denuncian la idolatría, la corrupción moral, el formalismo y la hipocresía; desenmascaran las falsas seguridades, defienden apasionadamente al débil y al oprimido, y por encima de todo, reclaman la fidelidad a la Alianza.

Con frecuencia, los Profetas predicen tremendos castigos, pero a la vez infunden con su palabra una inquebrantable esperanza. Al interpretar los acontecimientos a la luz de Dios, que se manifiesta por medio de los "signos de los tiempos", ellos abarcan con su mirada el pasado, el presente y el futuro. Esto les hace comprender que la meta final de la historia humana no puede ser otra que la plena manifestación del designio salvador de Dios. Pero los oráculos proféticos no son, como se piensa con demasiada frecuencia, una predicción detallada y casi fotográfica de los acontecimientos futuros. Son más bien una promesa, expresada por lo general en forma simbólica, lo suficientemente concreta como para suscitar la esperanza de Israel y lo bastante flexible como para dejar siempre abierto el desarrollo de la historia futura a la imprevisible acción de Dios. De esta manera, los Profetas prepararon la instauración del Reino mesiánico y anunciaron de una u otra forma el advenimiento de Cristo.

ISAÍAS

El libro de ISAÍAS es el más extenso de los escritos proféticos. En él se encuentran reunidos los oráculos que pronunció aquel gran profeta del siglo VIII a. C., y algunos relatos referentes a su actividad. Pero también contiene muchos otros escritos provenientes de épocas posteriores. A lo largo de varios siglos, los discípulos y continuadores del profeta trabajaron en la redacción de esta obra densa y compleja, que lleva el nombre de Isaías. En líneas generales, la obra consta de tres grandes partes, que corresponden a tres etapas distintas de la historia de Israel.

La primera sección (caps. 1-39) proviene en su mayor parte del mismo profeta Isaías, aunque también contiene algunos fragmentos de origen diverso, en especial, el llamado "Apocalipsis de Isaías" (caps. 24-27) y el epílogo sobre la actividad del profeta en tiempos del rey Ezequías (caps. 36-39).

La segunda sección (caps. 40-55) tiene un trasfondo histórico muy distinto. Cuando el Pueblo judío estaba desterrado en Babilonia, un profeta anónimo dirigió un mensaje de esperanza a los exiliados, anunciándoles su próxima liberación. Los oráculos de este profeta fueron luego incorporados al libro de Isaías, y a su autor se lo designa habitualmente con el nombre de "Déutero Isaías" o "Segundo Isaías".

La tercera sección (caps. 56-66) reúne una colección de oráculos pronunciados por varios profetas de la escuela de Isaías, cuando el "Resto" de Israel ya había regresado del exilio y trataba de instalarse nuevamente en la Tierra de sus antepasados.

A pesar de su enorme complejidad literaria, el libro de Isaías es mucho más que una simple recopilación de oráculos provenientes de épocas y autores diversos. Hay en él ciertos temas que se repiten con insistencia: la santidad de Dios, la necesidad de la fe, el "Resto" de Israel, la esperanza mesiánica, la gloria futura de Jerusalén. El hecho de que escritos tan variados hayan sido puestos bajo el nombre de Isaías atestigua la gran influencia ejercida por este profeta y la importancia de su obra. Dicha influencia se extiende incluso hasta el Nuevo Testamento. Ningún otro libro del Antiguo Testamento es tan citado como este, para mostrar que Jesús es el Mesías prometido y esperado.

 

 

Primera Parte del Librode Isaías

 

Isaías era originario de Jerusalén y pertenecía a una familia de elevada posición social. Por su maestría en el uso del lenguaje poético y por su sensibilidad para los asuntos políticos y dinásticos, se puede pensar que recibió una educación esmerada, en estrecho contacto con las escuelas de escribas y "sabios" donde se formaban los funcionarios de la corte real. Comenzó su actividad profética cuando aún era relativamente joven, y continuó ejerciéndola, con períodos intermitentes, durante no menos de cuarenta años.

Hacia el año 740 a. C., una grandiosa visión en el Templo cambió por completo el curso de su vida. En ese momento se le manifestó con toda su fuerza estremecedora la "santidad" del Dios viviente. Anonadado por esta visión, Isaías tomó conciencia de su propia indignidad y comprendió hasta qué punto sus compatriotas se habían alejado del Señor. Esta experiencia es la "clave" para entender toda su misión profética.

El mensaje de Isaías está íntimamente ligado con los acontecimientos de su época. Asiria había reafirmado su poderío y trataba de formar un vasto imperio, extendiendo su dominación hasta la costa oriental del Mediterráneo. Este intento chocaba contra las ambiciones de Egipto, que no quería perder su influencia sobre Siria y Palestina. Al verse entre dos fuegos, el reino de Judá trató de conjurar el peligro mediante una política fluctuante, inclinándose alternativamente hacia uno y otro lado.

Con una tenacidad inquebrantable, Isaías se opuso a todas estas maniobras políticas. Para él, la única actitud debida ante el Dios santo que habita en Sión, es la renuncia a toda seguridad fundada en la astucia política o en la fuerza de las armas. Sólo la fe en el Señor –una fe que por momentos puede parecer absurda– puede salvar a Judá. Nada de lo que acontece en el mundo escapa a la soberanía de Dios, que dirige el destino de los pueblos conforme a un "plan" oculto, muchas veces desconcertante, pero siempre más sabio que la sagacidad de los hombres. Aún en los momentos de mayor peligro, Isaías promete a Jerusalén la liberación, con tal de que ponga toda su confianza en el Señor.

Isaías es el gran "clásico" de la poesía bíblica. Su expresión es clara, sobria y vigorosa. Pero él es, sobre todo, el más grande de los profetas mesiánicos. Su fe está profundamente arraigada en la tradición davídica. La dinastía de David ha sido establecida para siempre en Jerusalén, que no sólo es el centro de Judá y de Israel, sino el punto hacia el que convergerán todas las naciones de la tierra (2. 1-6). El Mesías anunciado por Isaías es un descendiente de David, que hará reinar la justicia y la paz sobre la tierra (7. 10-17; 9. 1-6; 11. 1-9). Sin embargo, antes de interpretar estos textos en la plenitud del sentido que les confiere el Nuevo Testamento, es preciso comprenderlos en el sentido más modesto que tuvieron en su origen, cuando Israel sólo podía vislumbrar oscuramente el imprevisible cumplimiento de estos oráculos mesiánicos en la persona y en la obra de Jesús.

 

ORÁCULOS SOBRE JUDÁ Y JERUSALÉN

En los primeros años de su actividad profética, la principal preocupación de Isaías es la situación moral, social y religiosa de Judá y de Jerusalén. En medio de la indiferencia generalizada –consecuencia de la prosperidad momentánea que vive el país– el profeta lucha por disipar la ceguera de sus habitantes. El Señor había plantado a su Pueblo como una "viña" y lo había cuidado con solicitud paternal. Pero esa viña no produjo los frutos que él esperaba, sino las uvas amargas de la rebeldía y la injusticia (5. 1-7). Judá se ha convertido en una "nación pecadora", en un "pueblo cargado de iniquidad" (1. 4). Sus hombres se consideran sabios e inteligentes (5. 21), pero son incapaces de reconocer "la obra de las manos del Señor" (5. 12). Son arrogantes y orgullosos, pero "se postran ante la obra de sus manos" (2. 8). Los poderosos sólo piensan en acrecentar sus riquezas, conculcando el derecho de los pobres (5. 8).

Sin embargo, el Señor es "el Santo de Israel" y no puede soportar la injusticia y la soberbia. Por eso, ya se percibe a lo lejos la amenaza del ejército asirio, que será un instrumento en las manos de Dios para el juicio purificador (5. 26-30). Mientras tanto, la sentencia divina queda en suspenso. Frente al inminente Juicio de Dios, sólo hay una posibilidad de salvación: cambiar de vida, practicar la justicia y hacer el bien (1. 16-17).

Título

1 1 Visión que tuvo Isaías, hijo de Amós, acerca de Judá y de Jerusalén, en tiempos de Ozías, de Jotám, de Ajaz y de Ezequías, reyes de Judá.

La infidelidad de Israel

2 ¡Escuchen, cielos! ¡Presta oído, tierra!

porque habla el Señor:

Yo crié hijos y los hice crecer,

pero ellos se rebelaron contra mí.

3 El buey conoce a su amo

y el asno, el pesebre de su dueño;

¡pero Israel no conoce,

mi pueblo no tiene entendimiento!

Invectiva contra Judá

4 ¡Ay, nación pecadora,

pueblo cargado de iniquidad,

raza de malhechores,

hijos pervertidos!

¡Han abandonado al Señor,

han despreciado al Santo de Israel,

se han vuelto atrás!

5 ¿Dónde pueden ser golpeados todavía,

ustedes, que persisten en la rebelión?

Toda la cabeza está enferma

y todo el corazón dolorido;

6 de la planta de los pies a la cabeza,

no hay nada intacto:

¡heridas, contusiones, llagas vivas,

que no han sido curadas ni vendadas,

ni aliviadas con aceite!

7 Su país es una desolación,

sus ciudades, presa del fuego;

su suelo, delante de ustedes,

lo devoran extranjeros:

¡hay tanta desolación como en el desastrede Sodoma!

8 La hija de Sión ha quedado

como una choza en un viñedo,

como una cabaña en una plantación de pepinos,

como una ciudad sitiada.

9 ¡Si el Señor de los ejércitos

no nos hubiera dejado algunossobrevivientes,

seríamos como Sodoma,

nos pareceríamos a Gomorra!

Inutilidad del culto sin la práctica de la justicia

10 ¡Escuchen la palabra del Señor,

jefes de Sodoma!

¡Presten atención a la instrucción de nuestro Dios,

pueblo de Gomorra!

11 ¿Qué me importa la multitud

de sus sacrificios? –dice el Señor–.

Estoy harto de holocaustos de carneros

y de la grasa de animales cebados;

no quiero más sangre

de toros, corderos y chivos.

12 Cuando ustedes vienen a ver mi rostro,

¿quién les ha pedido que pisen mis atrios?

13 No me sigan trayendo vanas ofrendas;

el incienso es para mí una abominación.

Luna nueva, sábado,convocación a la asamblea...

¡no puedo aguantar la falsedad y la fiesta!

14 Sus lunas nuevas y solemnidades

las detesto con toda mi alma;

se han vuelto para mí una carga

que estoy cansado de soportar.

15 Cuando extienden sus manos,

yo cierro los ojos;

por más que multipliquen las plegarias,

yo no escucho:

¡las manos de ustedesestán llenas de sangre!

16 ¡Lávense, purifíquense,

aparten de mi vista

la maldad de sus acciones!

¡Cesen de hacer el mal,

17 aprendan a hacer el bien!

¡Busquen el derecho,

socorran al oprimido,

hagan justicia al huérfano,

defiendan a la viuda!

18 Vengan, y discutamos

–dice el Señor–:

Aunque sus pecados sean como la escarlata,

se volverán blancos como la nieve;

aunque sean rojos como la púrpura,

serán como la lana.

19 Si están dispuestos a escuchar,

comerán los bienes del país;

20 pero si rehusan hacerlo y se rebelan,

serán devorados por la espada,

porque ha hablado la boca del Señor.

Infidelidad y purificación de Israel

21 ¡Cómo se ha prostituido

la ciudad fiel!

Estaba llena de equidad,

la justicia moraba en ella,

¡y ahora no hay más que asesinos!

22 Tu plata se ha vuelto escoria,

se ha aguado tu mejor vino.

23 Tus príncipes son rebeldes

y cómplices de ladrones;

todos aman el soborno

y corren detrás de los regalos;

no hacen justicia al huérfano

ni llega hasta ellos la causa de la viuda.

24 Por eso –oráculo del Señorde los ejércitos,

el Fuerte de Israel–:

¡Ay! ¡Me desquitaré de mis adversarios

y me vengaré de mis enemigos!

25 Volveré mi mano contra ti,

depuraré tu escoria con potasa

y eliminaré todos tus desechos.

26 Haré a tus jueces como eran antes

y a tus consejeros, como al principio.

Después de esto, te llamarán

"Ciudad de la Justicia", "Ciudad Fiel".

27 Sión será rescatada por el derecho

y los que se conviertan, por la justicia.

28 Los rebeldes y pecadoresserán destrozados juntamente

y desaparecerán los que abandonan al Señor.

29 Ustedes se avergonzarán de las encinasque tanto amaban,

se sonrojarán de los jardinesque eligieron;

30 porque serán como una encinade hojas secas,

como un jardín sin agua.

31 El hombre fuertese convertirá en estopa

y su obra será la chispa:

arderán los dos juntos

y no habrá quien extinga el fuego.

Sión, centro del Reino universal del Señor

2 1 Palabra que Isaías, hijo de Amós, recibió en una visión, acerca de Judá y de Jerusalén:

2 Sucederá al fin de los tiempos,

que la montaña de la Casa del Señor

será afianzada sobre la cumbrede las montañas

y se elevará por encima de las colinas.

Todas las naciones afluirán hacia ella

3 y acudirán pueblos numerosos,que dirán:

" ¡Vengan, subamos a la montaña del Señor,

a la Casa del Dios de Jacob!

Él nos instruirá en sus caminos

y caminaremos por sus sendas".

Porque de Sión saldrá la Ley

y de Jerusalén, la palabra del Señor.

4 Él será juez entre las naciones

y árbitro de pueblos numerosos.

Con sus espadas forjarán arados

y podaderas con sus lanzas.

No levantará la espadauna nación contra otra

ni se adiestrarán más para la guerra.

5 ¡Ven, casa de Jacob,

y caminemos a la luz del Señor!

La llegada del Día del Señor

6 Sí, tú has desechado a tu pueblo,a la casa de Jacob,

porque están llenos de adivinos de Oriente,

de astrólogos, como los filisteos,

y estrechan la mano de los extranjeros.

7 Su país está lleno de plata y oro

y sus tesoros no tienen fin.

Su país está lleno de caballos

y sus carros de guerra no tienen fin.

8 Su país está lleno de ídolos;

ellos se postran ante la obra de sus manos,

ante lo que fabricaron sus propios dedos.

9 El hombre será doblegado

y el mortal, humillado

–tú no podrías perdonarlos–.

10 ¡Entra en la roca

y escóndete en el polvo,

lejos del Terror del Señor

y del esplendor de su majestad!

11 La mirada altanera del hombreserá humillada,

la arrogancia humana será abatida,

y sólo el Señor será exaltado

en aquel día.

12 Porque habrá un día para el Señorde los ejércitos

contra todo lo arrogante y altanero,

contra todo lo alto y encumbrado,

13 contra todos los cedros del Líbano,

altaneros y elevados,

contra todas las encinas de Basán,

14 contra todas las montañas altivas,

contra todas las colinas encumbradas,

15 contra todas las altas torres,

contra todo muro fortificado,

16 contra todas las naves de Tarsis,

contra todos los barcos suntuosos.

17 El orgullo del hombre será humillado,

la arrogancia humana será abatida,

y sólo el Señor será exaltado

en aquel día,

18 y hasta el último de los ídolosdesaparecerá.

19 ¡Entren en las cavernas de las rocas

y en las cuevas del suelo,

lejos del Terror del Señor

y del esplendor de su majestad,

cuando él se levante para llenar la tierra de espanto!

20 Aquel día, el hombre arrojará

a los topos y a los murciélagos

los ídolos de plata y los ídolos de oro

que se había fabricado para adorarlos,

21 y se meterá en las hendiduras de las rocas

y en las grietas de los peñascos,

lejos del Terror del Señor

y del esplendor de su majestad,

cuando él se levante para llenar la tierra de espanto.

22 ¡Dejen entonces al hombre

que sólo tiene aliento en sus narices!

¿En qué se lo puede estimar?

La anarquía en Jerusalén

3 1 Miren que el Señor de los ejércitosretira de Jerusalén y de Judá

toda clase de sustento:

todo sustento de pany todo sustento de agua,

2 el soldado y el hombre de guerra,

el juez y el profeta,

el adivino y el anciano,

3 el jefe de batallón, el dignatario y el consejero,

el experto en artes mágicasy el hábil encantador.

4 Yo les daré por jefes a adolescentes,

y niños caprichosos los dominarán.

5 La gente se maltratará mutuamente,

unos contra otros;

el joven acometerá contra el anciano

y el plebeyo contra el noble.

6 Entonces un hombreagarrará a su hermano

en la casa de su padre, y le dirá:

"Tú tienes un manto, sé nuestro jefe;

que este montón de ruinasesté bajo tu mando".

7 Pero el otro replicará en aquel día:

"Yo no sirvo para curar,

y no hay en mi casa ni pan ni manto;

¡no harán de mí un jefe del pueblo!".

8 Sí, Jerusalén tropieza

y Judá se desmorona,

porque su lengua y sus accionesestán contra el Señor,

desafiando su mirada gloriosa.

9 Su descaro atestigua contra ellos,

y como Sodoma publican su pecado,¡no lo ocultan!

¡Ay de ellos,

porque son los causantesde su propia desgracia!

10 ¡Feliz el justo, porque le irá bien,

comerá el fruto de sus acciones!

11 ¡Ay del malvado, porque le irá mal,

se le devolverá lo que hicieron sus manos!

12 ¡Pueblo mío! Un niño pequeñolo tiraniza

y mujeres dominan sobre él.

¡Pueblo mío! Tus guías te extravían

y confunden el camino por donde vas.

El juicio del Señor contra su pueblo

13 El Señor se levanta para un juicio,

se pone de pie para juzgar a su pueblo.

14 El Señor entabla un pleito

contra los ancianos y los príncipes de su pueblo.

"¡Ustedes han arrasado la viña,

tienen en sus casas lo que arrebataronal pobre!

15 ¿Con qué derecho aplastan a mi pueblo

y trituran el rostro de los pobres?"

–oráculo del Señor de los ejércitos–.

Contra el lujo de las mujeres de Jerusalén

16 Dice el Señor:

Ya que las hijas de Siónson tan arrogantes,

ya que andan con el cuello estirado,

provocando con la mirada,

y caminan con los pasos cortos,

haciendo sonar las hebillas de sus pies,

17 por eso, el Señor cubrirá de sarna

la cabeza de las hijas de Sión,

y pondrá al descubierto su desnudez.

18 Aquel día, el Señor suprimirá todo adorno: hebillas, soles y lunetas, 19 pendientes, brazaletes y velos, 20 turbantes, cadenillas, cinturones, talismanes y amuletos, 21 sortijas y anillos para la nariz, 22 vestidos de fiesta, pañuelos, chales y bolsos, 23 espejos, telas finas, diademas y mantillas.

24 En vez de perfume habrá podredumbre,

en vez de cinturón, una cuerda,

en vez de bucles, calvicie,

en vez de trajes lujosos, un sayal:

sí, en vez de hermosura,una marca de fuego.

25 Tus hombres caerán bajo la espada

y tus guerreros en el campo de batalla.

26 Tus puertas gemirány estarán de duelo,

y tú, desolada, te sentarás en el suelo.

4 1 Siete mujeres agarrarán a un hombre, en aquel día,

diciendo: "Comeremos nuestro propio pan

y nos vestiremos con nuestra ropa,

con tal de llevar tu nombre:

¡borra nuestra afrenta!".

La gloria del Señor sobrelos sobrevivientes de Jerusalén

2 Aquél día, el germen del Señor

será la hermosura y la gloria

de los sobrevivientes de Israel,

y el fruto del país será su orgulloy su ornato.

3 Entonces, el resto de Sión, los sobrevivientes de Jerusalén, serán llamados santos: todos ellos estarán inscritos para la vida, en Jerusalén. 4 Cuando el Señor lave la suciedad de las hijas de Sión y limpie a Jerusalén de la sangre derramada en ella, con el soplo abrasador del juicio, 5 él creará sobre toda la extensión del monte Sión y en su asamblea, una nube de humo durante el día, y la claridad de un fuego llameante durante la noche. Porque la gloria del Señor, en lo más alto de todo, será un reparo 6 y una choza, para dar sombra contra el calor durante el día, y servir de abrigo y refugio contra la tempestad y la lluvia.

El poema de la viña

5 1 Voy a cantar en nombre de mi amigo el canto de mi amado a su viña.

Mi amigo tenía una viña

en una loma fértil.

2 La cavó, la limpió de piedras

y la plantó con cepas escogidas;

edificó una torre en medio de ella

y también excavó un lagar.

Él esperaba que diera uvas,

pero dio frutos agrios.

3 Y ahora, habitantes de Jerusalén

y hombres de Judá,

sean ustedes los jueces

entre mi viña y yo.

4 ¿Qué más se podía hacer por mi viña

que yo no lo haya hecho?

Si esperaba que diera uvas,

¿por qué dio frutos agrios?

5 Y ahora les haré conocer

lo que haré con mi viña:

Quitaré su valla, y será destruida,

derribaré su cerco y será pisoteada.

6 La convertiré en una ruina,

y no será podada ni escardada.

Crecerán los abrojos y los cardos,

y mandaré a las nubes

que no derramen lluvia sobre ella.

7 Porque la viña del Señor de los ejércitos

es la casa de Israel,

y los hombres de Judá

son su plantación predilecta.

¡Él esperó de ellos equidad,

y hay efusión de sangre;

esperó justicia,

y hay gritos de angustia!

Seis maldiciones contra los poderosos de Judá: contra los explotadores

8 ¡Ay de los que acumulanuna casa tras otra

y anexionan un campo a otro,

hasta no dejar más espacio

y habitar ustedes solos en medio del país!

9 El Señor de los ejércitoslo ha jurado a mi oído:

Sí, muchas mansiones,grandes y hermosas,

quedarán desoladaspor falta de habitantes.

10 Porque diez yugadas de viña

no darán más que un tonel,

y diez medidas de semilla

producirán una sola.

Contra los libertinos

11 ¡Ay de los que madrugan

para correr tras la bebida,

y hasta muy entrada la noche

se acaloran con el vino!

12 Hay cítara y arpa,

tamboriles y flautas

y vino en sus banquetes;

pero ellos no miran la acción del Señor

ni ven la obra de sus manos.

13 Por eso mi pueblo será deportado

por falta de conocimiento;

sus nobles morirán de hambre

y su muchedumbre se abrasará de sed.

14 Por eso el Abismo dilata su garganta,

abre sus fauces desmesuradamente,

y allí se precipitan

el esplendor de la ciudady su muchedumbre,

su tumulto y sus festejos.

15 El hombre será doblegado,

el mortal, humillado,

y serán humillados los ojos altaneros;

16 pero el Señor de los ejércitosserá exaltado por su rectitud,

y el Dios santo se mostrará santopor su justicia.

17 Los corderos paceráncomo en sus praderas

y en las ruinas engordarán los cabritos.

Contra los impíos

18 ¡Ay de los que arrastran la culpa

con las cuerdas de la falsedad,

y tiran del pecado

como con las riendas de un carro!

19 Los que dicen: "¡Que se apure,

que haga pronto su obra,

para que la veamos;

que se acerque y llegue

el designio del Santo de Israel,

para que podamos conocerlo!".

Contra los que tergiversan la verdad

20 ¡Ay de los que llaman bien al mal

y mal al bien,

de los que cambian las tinieblas en luz

y la luz en tinieblas,

de los que vuelven dulce lo amargo

y amargo lo dulce!

Contra los que presumen de sabiosy los libertinos injustos

21 ¡Ay de los que se tienen por sabios

y se creen muy inteligentes!

22 ¡Ay de los valientes para beber vino

y de los campeones para mezclar bebidas,

23 de los que absuelven por soborno al culpable

y privan al justo de su derecho!

24 Por eso, como la lengua de fuegodevora la paja

y la hierba seca se consume en la llama,

así su raíz será como podredumbre

y su brote se disipará como el polvo,

porque rechazaron la ley del Señor de los ejércitos

y despreciaron la palabra del Santo de Israel.

La ira del Señor

25 Por eso la ira del Señor

se enciende contra su pueblo:

el Señor extiende su mano contra ély lo golpea,

se estremecen las montañas

y sus cadáveres son como basura

en medio de las calles.

A pesar de todo esto, no se aplacó su ira

y su mano está aún extendida.

La invasión asiria

26 Él alza una insigniapara una nación lejana,

la llama con un silbidodesde el extremo de la tierra,

y ella acude veloz, rápidamente.

27 Nadie siente cansancio ni tropieza,

nadie dormita ni duerme,

a nadie se le desata el cinturón

ni se le rompe la correa del calzado.

28 Sus flechas son filosas,

están tensos todos sus arcos;

los cascos de sus caballosson como pedernal,

las ruedas de sus carros,como torbellinos.

29 Su rugido es el de una leona,

ruge como los cachorros de león;

brama y se apodera de la presa,

la arrebata y nadie puede librarla.

30 Aquel día, lanzará un bramido contra ella

como el bramido del mar.

Mirarán a la tierra,

y sólo habrá tinieblas y angustia,

la luz será oscurecidapor sombríos nubarrones.

EL LIBRO DEL EMANUEL

El "Libro del Emanuel" refiere la intervención de Isaías en una situación histórica bien concreta. Los reyes de Damasco y Samaría, que soportan el peso de la dominación asiria, forman una coalición para recuperar su independencia y tratan de comprometer en esa aventura a Ajaz, rey de Judá. Como este se niega a participar de la liga antiasiria, los aliados ponen sitio a Jerusalén. Su intención era destituir al rey de la dinastía davídica y entronizar en lugar de él a un usurpador (7. 6). Ante la amenaza de ser destronado, Ajaz considera que lo más prudente es solicitar la ayuda militar del poderoso Imperio asirio y ponerse bajo su protección.

En este momento crítico para la dinastía davídica, Isaías se presenta ante el rey. El profeta se opone resueltamente a esa política de alianzas, peligrosa para la fe y la libertad del Pueblo de Dios. Judá tiene que apoyarse únicamente en el Señor. La coalición antiasiria está de antemano condenada al fracaso. Para el Pueblo de Dios, la fe no sólo debe ser la guía de la vida personal, sino también de la vida pública: "Si ustedes no creen, no subsistirán" (7. 9).

A fin de vencer el obstinado escepticismo del rey, el profeta le propone confirmar la autoridad divina de sus palabras mediante un "signo". Pero Ajaz se niega a pedir ese signo, y entonces Isaías pronuncia uno de sus más bellos oráculos, al mismo tiempo que anuncia el castigo de sus compatriotas incrédulos. El nacimiento de un descendiente de David –que llevará el nombre de "Emanuel", es decir, "Dios con nosotros"– es el signo misterioso de la presencia salvadora de Dios en medio de su Pueblo.

VISIÓN INAUGURAL: LA VOCACIÓN DE ISAÍAS

6 1 El año de la muerte del rey Ozías, yo vi al Señor sentado en un trono elevado y excelso, y las orlas de su manto llenaban el Templo. 2 Unos serafines estaban de pie por encima de él. Cada uno tenía seis alas: con dos se cubrían el rostro, y con dos se cubrían los pies, y con dos volaban. 3 Y uno gritaba hacia el otro:

"¡Santo, santo, santo es el Señor de losejércitos!

Toda la tierra está llena de su gloria".

4 Los fundamentos de los umbrales temblaron al clamor de su voz, y la Casa

se llenó de humo. 5 Yo dije:

"¡Ay de mí, estoy perdido!

Porque soy un hombre de labios impuros,

y habito en medio de un pueblo de labios impuros;

¡y mis ojos han visto al Rey, el Señorde los ejércitos!".

6 Uno de los serafines voló hacia mí, llevando en su mano una brasa que había tomado con unas tenazas de encima del altar. 7 Él le hizo tocar mi boca, y dijo:

"Mira: esto ha tocado tus labios;

tu culpa ha sido borrada

y tu pecado ha sido expiado".

8 Yo oí la voz del Señor que decía: "¿A quién enviaré y quién irá por nosotros?". Yo respondí: "¡Aquí estoy: envíame!". 9 "Ve, me dijo; tú dirás a este pueblo:

‘Escuchen, sí, pero sin entender;

miren bien, pero sin comprender’.

10 Embota el corazón de este pueblo, endurece sus oídos y cierra sus ojos, no sea que vea con sus ojos

y oiga con sus oídos,

que su corazón comprenda

y que se convierta y sane".

11 Yo dije: "¿Hasta cuándo, Señor?". Él respondió:

"Hasta que las ciudades queden devastadas, sin habitantes,

hasta que las casas estén sin un hombre

y el suelo devastado sea una desolación.

12 El Señor alejará a los hombres

y será grande el abandonoen medio del país.

13 Y si queda una décima parte,

ella, a su vez, será destruida.

Como el terebinto y la encina

que, al ser abatidos,conservan su tronco talado,

así ese tronco es una semilla santa".

Primer vaticinio de Isaías a Ajaz

7 1 En tiempos de Ajaz, hijo de Jotám, hijo de Ozías, rey de Judá, Resín, rey de Arám, y Pécaj, hijo de Remalías, rey de Israel, subieron contra Jerusalén para atacarla, pero no la pudieron expugnar. 2 Cuando se informó a la casa de David: "Arám está acampado en Efraím", se estremeció su corazón y el corazón de su pueblo, como se estremecen por el viento los árboles del bosque.

3 El Señor dijo a Isaías: "Ve al encuentro de Ajaz, tú y tu hijo Sear Iasub, al extremo del canal del estanque superior, sobre la senda del campo del Tintorero. 4 Tú le dirás: Mantente alerta y no pierdas la calma; no temas, y que tu corazón no se intimide ante esos dos cabos de tizones humeantes, ante el furor de Resín de Arám y del hijo de Remalías. 5 Porque Arám, Efraím y el hijo de Remalías se han confabulado contra ti, diciendo: 6 "Subamos contra Judá, hagamos cundir el pánico, sometámosla y pongamos allí como rey al hijo de Tabel".

7 Pero así habla el Señor:

Eso no se realizará, eso no sucederá.

8a Porque la cabeza de Arám es Damasco,

y la cabeza de Damasco, Resín;

9a la cabeza de Efraím es Samaría,

y la cabeza de Samaría,el hijo de Remalías.

8b –Dentro de sesenta y cinco años,

Efraím será destrozado,y no será más un pueblo–.

9b Si ustedes no creen, no subsistirán".

Segundo vaticinio

10 Una vez más, el Señor habló a Ajaz en estos términos: 11 "Pide para ti un signo de parte del Señor, en lo profundo del Abismo, o arriba, en las alturas". 12 Pero Ajaz respondió: "No lo pediré ni tentaré al Señor". 13 Isaías dijo: "Escuchen, entonces, casa de David: ¿Acaso no les basta cansar a los hombres, que cansan también a mi Dios?. 14 Por eso el Señor mismo les dará un signo. Miren, la joven está embarazada y dará a luz un hijo, y lo llamará con el nombre de Emanuel. 15 Él se alimentará de leche cuajada y miel, cuando ya sepa desechar lo malo y elegir lo bueno. 16 Porque antes de que el niño sepa desechar lo malo y elegir lo bueno, quedará abandonada la tierra de esos dos reyes, ante los cuales estás aterrorizado.

17 El Señor hará venir sobre ti, sobre tu pueblo y sobre la casa de tu padre, días como no los hubo iguales desde que Efraím se separó de Judá".

La invasión devastadora

18 Aquel día, el Señor llamará con un silbido al tábano que está en el extremo de los canales de Egipto, y a la abeja que está en el país de Asiria. 19 Ellos vendrán a posarse en los barrancos escarpados,en las grietas de las rocas, sobre todos los matorrales y sobre todos los abrevaderos.

20 Aquel día, el Señor rapará con una navaja, alquilada al otro lado del Río –con el rey de Asiria–, la cabeza y el vello del cuerpo; y la navaja afeitará también la barba.

21 Aquel día, cada uno criará una ternera y dos ovejas; 22 y como darán leche en abundancia, se comerá leche cuajada, porque todo el que quede en medio del país se alimentará con leche cuajada y miel.

23 Aquel día, todo lugar donde había mil plantas de vid, a un valor de mil siclos de plata, se cubrirá de cardos y espinas. 24 Allí habrá que entrar con flechas y arco, porque todo el país será cardos y espinas. 25 Y por temor a los cardos y espinas, tú ya no irás a todas esas montañas que se escardaban con la azada: serán un lugar donde se sueltan los bueyes y que es pisoteado por las ovejas.

El hijo de Isaías, presagio viviente

8 1 El Señor me dijo: "Toma una tabla bien grande y escribe sobre ella, con caracteres comunes: Rápido Botín– Saqueo Veloz". 2 Yo puse como testigos fidedignos al sacerdote Urías y a Zacarías, hijo de Baraquías. 3 Luego tuve relaciones con la profetisa, y ella concibió y dio a luz un hijo. Entonces el Señor me dijo: "Llámalo con el nombre de Rápido Botín – Saqueo Veloz, 4 porque antes de que el niño aprenda a decir ‘papá’ y ‘mamá’, las riquezas de Damasco y el botín de Samaría serán llevados ante el rey de Asiria".

La invasión asiria

5 El Señor me volvió a hablar otra vez, diciendo:

6 Porque este pueblo rehusa

las aguas de Siloé, que corren mansamente,

y desfallece ante Resín y el hijo de Remalías,

7 por eso, el Señor hace subir contra ellos

las aguas torrenciales y caudalosas del Río

–el rey de Asiria con toda su gloria–.

Él rebasará todos sus cauces,

desbordará por todas sus orillas,\par 8 y pasará por Judá, inundará, crecerá,

llegará hasta el cuello.

Y sus alas desplegadas abarcarán

toda la extensión de tu país, Emanuel.

La presencia de Dios,garantía de victoria

9 ¡Tiemblen, pueblos, y espántense;

presten atención, regiones lejanas de la tierra!

¡Cíñanse las armas y espántense!

¡Cíñanse las armas y espántense!

10 Hagan un proyecto: ¡fracasará!

Digan una palabra: ¡no se realizará!

Porque Dios está con nosotros.

El Señor, piedra de tropiezo para Israel

11 Porque así me habló el Señor, cuando me tomó con su mano y me conminó a que no siguiera el camino de este pueblo:

12 No llamen "conjura"

a todo lo que este pueblo llama "conjura";

no teman lo que él teme

ni tiemblen por eso.

13 Pero al Señor de los ejércitos,

a él sí proclámenlo santo:

que sólo él les infunda temor,

que sólo él los haga temblar.

14 Él será un santuario,

una piedra de tropiezo

y un escollo insuperable

para las dos casas de Israel;

será una red y una trampa

para los habitantes de Jerusalén.

15 Muchos de entre ellos tropezarán,

caerán y se quebrarán,

se enredarán en la trampay quedarán atrapados.

Retiro provisorio del profeta

16 Voy a guardar el testimonio, a sellar la instrucción entre mis discípulos.

17 Esperaré en el Señor,

que oculta su rostro a la casa de Jacob:

sí, lo aguardaré.

18 Yo y los hijos que me dio el Señor somos signos y presagios en Israel, de parte del Señor de los ejércitos, que habita en el monte Sión.

Contra los nigromantes y adivinos

19 Seguramente les dirán:

"Consulten a los nigromantes y adivinos,

que musitan y susurran.

¿No debe un pueblo consultar a sus dioses,

consultar a los muertosen favor de los vivos,

20 para recibir instrucción y testimonio?".

Seguro que se expresan así

porque para ellos no despunta la aurora.

Tiempos oscuros para Israel

21 La gente pasará por el país,

abrumada y hambrienta;

y enfurecida por el hambre,

maldecirá a su rey y a su Dios.

Volverá su rostro hacia lo alto,

22 luego mirará a la tierra,

y sólo habrá aflicción y tinieblas,

angustiosa oscuridad.

Pero la tiniebla será disipada,

23 porque ya no habrá oscuridad

allí donde reinaba la angustia.

La gran luz y el niño maravilloso

En un primer tiempo, el Señor humilló al país de Zabulón y al país de Neftalí, pero en el futuro llenará de gloria la ruta del mar, el otro lado del Jordán, el distrito de los paganos.

9 1 El pueblo que caminaba          en las tinieblas

ha visto una gran luz;

sobre los que habitaban en el país de la oscuridad

ha brillado una luz.

2 Tú has multiplicado la alegría,

has acrecentado el gozo;

ellos se regocijan en tu presencia,

como se goza en la cosecha,

como cuando reina la alegría

por el reparto del botín.

3 Porque el yugo que pesaba sobre él,

la barra sobre su espalda

y el palo de su carcelero,

todo eso lo has destrozadocomo en el día de Madián.

4 Porque todas las botasusadas en la refriega

y las túnicas manchadas de sangre,

serán presa de las llamas,

pasto del fuego.

5 Porque un niño nos ha nacido,

un hijo nos ha sido dado.

La soberanía reposa sobre sus hombros

y se le da por nombre:

"Consejero maravilloso, Dios fuerte,

Padre para siempre, Príncipe de la paz".

6 Su soberanía será grande,

y habrá una paz sin fin

para el trono de David

y para su reino;

él lo establecerá y lo sostendrá

por el derecho y la justicia,

desde ahora y para siempre.

El celo del Señor de los ejércitos hará todo esto.

ORÁCULOS DIVERSOS

El castigo de Samaría

7 El Señor ha enviado una palabra a Jacob,

ella caerá sobre Israel;

8 la conocerá el pueblo entero,

Efraím y los habitantes de Samaría,

esos que andan diciendo

con arrogancia y presunción:

9 "¡Cayeron los ladrillos,

pero construiremos con piedras talladas;

fueron cortados los sicómoros,

pero los suplantaremos con cedros!".

10 El Señor suscitó contra él a sus adversarios

e incitó a sus enemigos,

11 Arám al este, los filisteos por detrás,

y ellos devoraron a Israel a boca llena.

A pesar de todo esto, no se aplacó su ira

y su mano está aún extendida.

12 Pero el pueblo no ha vueltoal que lo golpeaba,

no ha buscado al Señor de los ejércitos.

13 Y el Señor arrancó a Israel,en un sólo día,

cabeza y cola, palmera y junco.

14 –El anciano y el noble son la cabeza,

el profeta, maestro de mentiras, es la cola–.

15 Los guías de este pueblo lo extraviaron

y los que se dejaron guiar,han sido devorados.

16 Por eso el Señor no perdona a sus jóvenes

ni se compadece de sus huérfanosy de sus viudas,

porque todo este pueblo es impío y malvado

y toda boca profiere insensateces.

A pesar de todo esto, no se aplacó su ira

y su mano está aún extendida.

17 Porque la maldad quema como el fuego,

devora cardos y espinas,

arde en las espesuras del bosque,

y el humo se alza en torbellinos.

18 Por el furor del Señor de los ejércitos

se incendia el país,

y el pueblo es como pasto del fuego.

Nadie se compadece de su hermano,

19 cada uno devora la carne de su prójimo:

corta a la derecha, y queda con hambre;

devora a la izquierda, y no se sacia.

20 Manasés devora a Efraím,Efraím a Manasés,

y los dos juntos acometen contra Judá.

A pesar de todo esto, no se aplacó su ira

y su mano está aún extendida.

Contra los malos jueces

10 1 ¡Ay de los que promulgan                              decretos inicuos

y redactan prescripciones onerosas,

2 para impedir que se haga justicia a los débiles

y privar de su derecho a los pobres de mi pueblo,

para hacer de las viudas su presa

y expoliar a los huérfanos!

3 ¿Qué harán ustedes el día del castigo,

cuando llegue de lejos la tormenta?

¿Hacia quién huirán en busca de auxilio

y dónde depositarán sus riquezas?

4 No habrá más remedio que encorvarse con los prisioneros

y sucumbir con los que caen muertos.

A pesar de todo esto, no se aplacó su ira

y su mano está aún extendida.

Contra Asiria

5 ¡Ay de Asiria! Él es el bastón de mi ira

y la vara de mi furor está en su mano.

6 Yo lo envío contra una nación impía,

lo mando contra un puebloque provocó mi furor,

para saquear los despojosy arrebatar el botín,

y pisotearlo como al barro de las calles.

7 Pero él no lo entiende así,

no es eso lo que se propone:

él no piensa más que en destruir

y en barrer una nación tras otra.

8 Él dice, en efecto: "¿No son reyes todos mis jefes?

9 ¿No le pasó a Calnó lo mismo que a Carquemis?

¿No es Jamat como Arpad

y Samaría como Damasco?

10 Así como mi mano alcanzó a los reinos de los ídolos,

cuyas estatuas superaban las de Jerusalény Samaría,

11 lo mismo que hice con Samaría y sus imágenes,

¿no lo haré con Jerusalén y sus ídolos?".

12 Pero cuando el Señor termine de realizar toda su obra en el monte Sión y en Jerusalén, castigará al rey de Asiria por este fruto de su corazón arrogante y por la orgullosa altivez de su mirada. 13 Porque él ha dicho:

"Yo he obrado con la fuerza de mi mano,

y con mi sabiduría, porque soy inteligente.

He desplazado las fronteras de los pueblos

y he saqueado sus reservas:

como un héroe, he derribado

a los que se sientan en tronos.

14 Mi mano tomó como un nido

las riquezas de los pueblos;

como se juntan huevos abandonados,

así he depredado toda la tierra,

y no hubo nadie que batiera las alas

o abriera el pico para piar".

15 ¿Se gloría el hacha contra el leñador?

¿Se envanece la sierracontra el que la maneja?

¡Como si el bastón manejaraal que lo empuña

y el palo levantara al que no es un leño!

16 Por eso el Señor de los ejércitos

hará que la enfermedad consuma su vigor

y dentro de su carne hará arder una fiebre,

como el ardor del fuego.

17 La Luz de Israel se convertirá en un fuego

y su Santo en una llama,

que arderá y devorará sus zarzas

y sus espinas en un solo día.

18 La gloria de su bosque y su vergel,

la consumirá en cuerpo y alma,

como se va extinguiendo un agonizante;

19 y el resto de los árboles de su bosque

será un número tan reducido

que un niño los podrá anotar.

El pequeño resto

20 Aquel día, el resto de Israel

y los sobrevivientes de la casa de Jacob

dejarán de apoyarse en aquel que los golpea,

y se apoyarán con lealtad

en el Señor, el Santo de Israel.

21 "Un resto volverá", un resto de Jacob,

al Dios Fuerte.

22 Sí, aunque tu pueblo, Israel,

sea como la arena del mar,

sólo un resto volverá.

La destrucción está decidida,

desbordante de justicia.

23 Porque el Señor de los ejércitos ejecutará este decreto de exterminio en medio de todo el país.

La destrucción de Asiria

24 Por eso, así habla el Señor de los ejércitos: Pueblo mío, que habitas en Sión, no temas nada de Asiria, que te golpea con el bastón y alza su vara contra ti a la manera de Egipto. 25 Porque dentro de poco, de muy poco tiempo, se acabará mi furor contra ti, y mi ira los destruirá. 26 El Señor de los ejércitos blandirá el látigo contra él, como cuando golpeó a Madián en la roca de Oreb, y alzará su vara sobre el mar, como la alzó en Egipto. 27 Aquel día, su carga será quitada de tus espaldas y su yugo se apartará de tu cuello.

Avance y derrota del invasor asirio

Avanza el devastador

por el lado de Rimón,

28 llega hasta Aiat,

atraviesa Migrón,

deja su equipaje en Micmás.

29 Cruzan el desfiladero,

en Gueba pasan la noche,

tiembla Ramá,

huye Guibeá de Saúl.

30 ¡Grita con toda tu voz, Bat Galím,

presta atención, Laisa,

respóndele, Anatot!

31 Se desbanda Madmená,

buscan refugio los habitantes de Guebím.

32 Un día más, para hacer alto en Nob,

y él agitará su mano

hacia la montaña de la hija de Sión,

hacia la colina de Jerusalén.

33 ¡Miren! El Señor, el Señor de los ejércitos,

desgaja con ímpetu el ramaje:

los árboles más altos son talados,

los más elevados, abatidos;

34 él corta con el hierro la espesuradel bosque,

y cae el Líbano con su esplendor.

El reinado del nuevo David

11 1 Saldrá una rama del tronco de Jeséy un retoño brotará de sus raíces.

2 Sobre él reposará el espíritu del Señor:

espíritu de sabiduría y de inteligencia,

espíritu de consejo y de fortaleza,

espíritu de ciencia y de temor del Señor

3 –y lo inspirará el temor del Señor–.

Él no juzgará según las apariencias

ni decidirá por lo que oiga decir:

4 juzgará con justicia a los débiles

y decidirá con rectitud para los pobresdel país;

herirá al violento con la vara de su boca

y con el soplo de sus labioshará morir al malvado.

5 La justicia ceñirá su cintura

y la fidelidad ceñirá sus caderas.

La paz mesiánica

6 El lobo habitará con el cordero

y el leopardo se recostará junto al cabrito;

el ternero y el cachorro de leónpacerán juntos,

y un niño pequeño los conducirá;

7 la vaca y la osa vivirán en compañía,

sus crías se recostarán juntas,

y el león comerá pajalo mismo que el buey.

8 El niño de pecho jugará

sobre el agujero de la cobra,

y en la cueva de la víbora

meterá la mano el niño apenas destetado.

9 No se hará daño ni estragos

en toda mi Montaña santa,

porque el conocimiento del Señorllenará la tierra

como las aguas cubren el mar.

El retorno de los desterrados

10 Aquel día, la raíz de Jesé

se erigirá como emblema para los pueblos:

las naciones la buscarán

y la gloria será su morada.

11 Aquel día, el Señor alzará otra vezsu mano

para rescatar al resto de su pueblo,

a los que hayan quedado de Asiria y de Egipto,

de Patrós, de Cus, de Elám, de Senaar,

de Jamat y de las costas del mar.

12 Él levantará un emblemapara las naciones,

reunirá a los deportados de Israel

y congregará a los dispersos de Judá,

desde los cuatro puntos cardinales.

13 Cesarán los celos de Efraím

y serán exterminados los opresores de Judá;

Efraím no tendrá más celos de Judá

y Judá no hostigará más a Efraím.

14 Ellos se lanzarán a Occidente,

hacia la cuesta de los filisteos,

y juntos despojarán a los hijos de Oriente;

extenderán su mano sobre Edóm y Moab

y los amonitas estarán bajo su dominio.

15 El Señor secará el golfo del mar de Egipto

y agitará su mano contra el Río:

con su soplo abrasador,

lo dividirá en siete brazos,

y hará que se lo pueda pasar en sandalias.

16 Habrá un camino para el resto de su pueblo,

para lo que haya quedado de Asiria,

como lo hubo para Israel

cuando subió del país de Egipto.

Canto de alabanza y acción de gracias

12 1 Tú dirás en aquel día: Te doy gracias, Señor,

porque te habías irritado contra mí,

pero se ha apartado tu ira

y me has consolado.

2 Este es el Dios de mi salvación:

yo tengo confianza y no temo,

porque el Señor es mi fuerzay mi protección;

él fue mi salvación.

3 Ustedes sacarán agua con alegría

de las fuentes de la salvación.

4 Y dirán en aquel día:

Den gracias al Señor,invoquen su Nombre,

anuncien entre los pueblos sus proezas,

proclamen qué sublime es su Nombre.

5 Canten al Señor porque ha hecho algo grandioso:

¡que sea conocido en toda la tierra!

6 ¡Aclama y grita de alegría,habitante de Sión,

porque es grande en medio de ti

el Santo de Israel!

ORÁCULOS SOBRE LOS PUEBLOS EXTRANJEROS

Los oráculos reunidos en estos capítulos surgieron de circunstancias diversas, a veces muy distantes en el tiempo. Algunos proceden del mismo profeta Isaías y otros fueron añadidos por sus discípulos.

El interés de estos oráculos radica, principalmente, en que nos ayudan a profundizar la visión que los Profetas tenían de la historia. Para ellos, el Señor no es sólo el Dios de Israel, sino que en sus manos está el destino de todos los pueblos. Él es la garantía de un orden moral que nadie puede violar impunemente. En el momento oportuno, el Juicio de Dios alcanza a todas las naciones, a causa de su orgullo, su soberbia y sus depredaciones.

Oráculo sobre Babilonia

13 1 Oráculo sobre Babilonia, que Isaías, hijo de Amós, recibió en una visión:

2 Sobre un monte desiertoalcen un estandarte,

lancen un grito hacia ellos,agiten la mano,

para que entren por las Puertas de los nobles.

3 Yo di una orden a los que me estánconsagrados,

convoqué a los guerreros de mi ira,

a los que se alegran de mi triunfo.

4 ¡Escuchen! ¡Un tumulto en las montañas,

algo así como una inmensa muchedumbre!

¡Escuchen! ¡Un alboroto de reinos,

de naciones congregadas!

Es el Señor de los ejércitosque pasa revista

al ejército para la batalla.

5 Ya vienen de un país lejano,

desde los extremos del cielo,

el Señor y los instrumentos de su furor

para arrasar toda la tierra.

6 ¡Giman, porque está cercael Día del Señor

y viene del Devastadorcomo una devastación!

7 Por eso desfallecen todas las manos

y se descorazonan todos los mortales.

8 Se llenan de espanto,

dolores y convulsiones los invaden,

se retuercen como una parturienta,

se miran unos a otros con estupor,

sus rostros están encendidos como llamas.

9 ¡Miren! Ahí llega el Día del Señor,

día cruel, de furor y de ira ardiente,

para hacer de la tierra una devastación

y exterminar de ella a los pecadores.

10 Porque los astros del cieloy sus constelaciones

no irradiarán más su luz;

el sol se oscurecerá al salir

y la luna dejará de brillar.

11 Yo castigaré al mundo por su maldad

y a los malvados por su iniquidad.

Pondré fin al orgullo de los arrogantes

y humillaré la soberbia de los violentos.

12 Haré a los mortales más escasosque el oro fino,

a los hombres, más escasosque el oro de Ofir.

13 Por eso, haré temblar los cielos,

y la tierra se moverá de su sitio

bajo el furor del Señor de los ejércitos,

en el día de su ira ardiente.

14 Entonces, como una gacela espantada

y como un rebaño al que nadie congrega,

cada uno se volverá a su pueblo,

cada uno huirá a su país.

15 Todo el que sea descubierto,será traspasado,

y el que sea apresado,caerá bajo la espada.

16 Sus niños pequeños serán estrelladosante sus ojos,

sus casas saqueadasy sus mujeres violadas.

17 ¡Miren! Yo suscito contra ellos a los medos,

que no estiman la plata,

ni les importa el oro:

18 sus arcos acribillarán a los jóvenes,

no se apiadarán del fruto de las entrañas

ni sentirán compasión por los niños.

19 Babilonia, hermosura de los reinos,

gloria y orgullo de los caldeos,

soportará la misma catástrofe

que Dios envió a Sodoma y Gomorra.

20 Quedará despoblada para siempre,

no la habitarán a lo largo de las generaciones;

allí el árabe no plantará su carpa

ni los pastores apacentarán sus rebaños.

21 Allí se apacentarán las fieras del desierto

y los búhos llenarán sus casas;

allí anidarán los avestruces

y danzarán los sátiros;

22 las hienas aullarán en sus mansiones

y los chacales en sus palacios suntuosos.

Su hora ya está por llegar

y no serán prolongados sus días.

El retorno del exilio

14 1 Porque el Señor tendrá compasión de Jacob y elegirá de nuevo a Israel, y los instalará en su propio suelo. Los extranjeros se unirán a ellos y serán agregados a la casa de Jacob. 2 Los pueblos los acogerán y los llevarán a su lugar. La casa de Israel los poseerá como esclavos y esclavas, en el suelo del Señor. Así harán cautivos a los que los habían hecho cautivos y dominarán a sus tiranos.

Sátira contra el rey de Babilonia

3 Y el día en que el Señor te haga descansar de tu pena y tu tormento, y de la dura servidumbre a la que fuiste sometido, 4 entonarás esta sátira contra el rey de Babilonia. Tú dirás:

¡Qué fin ha tenido el tirano,

en qué acabó su frenesí!

5 El Señor quebró el bastón de los malvados,

el cetro de los déspotas;

6 al que golpeaba con saña a los pueblos,

dando golpes incesantes,

al que dominaba con furia a las naciones,

persiguiendo sin tregua.

7 Toda la tierra descansa tranquila,

se lanzan gritos de júbilo.

8 Hasta los cipreses, los cedros del Líbano,

se regocijan de tu suerte:

"¡Desde que yaces tendido,

nadie sube a talarnos!".

9 Abajo, se estremeció el Abismo

al anuncio de tu llegada;

por ti, él despierta a las Sombras,

a los potentados de la tierra;

hace levantar de sus tronos

a todos los reyes de las naciones.

10 Todos ellos hablan a coro y te dicen:

"¡Tú también has perdido las fuerzascomo nosotros,

te has vuelto igual que nosotros!

11 Tu majestad ha sido precipitada al Abismo,

junto con el sonido de tus arpas;

tienes debajo de ti un colchón de gusanos

y te cubren las lombrices".

12 ¡Cómo has caído del cielo,

Lucero, hijo de la aurora!

¡Cómo has sido precipitado por tierra,

tú que subyugabas a las naciones,

13 tú que decías en tu corazón:

"Subiré a los cielos;

por encima de las estrellas de Dios

erigiré mi trono,

me sentaré en la montañade la asamblea divina,

en los extremos del norte;

14 escalaré las cimas de las nubes,

seré semejante al Altísimo!".

15 ¡Pero te han hecho bajar al Abismo,

a las profundidades de la Fosa!

16 Los que te ven, fijan en ti la mirada,

meditan tu suerte:

"¿Es este el hombre que hacía temblar la tierra,

que sacudía los reinos,

17 que hacía del mundo un desierto,

demolía sus ciudades

y no soltaba a sus prisioneros?".

18 Todos los reyes de las naciones

descansan llenos de gloria,

cada uno en su tumba.

19 Pero tú has sido arrojado lejos de tu sepulcro

como un aborto abominable,

como un cadáver pisoteado.

Los que han sido masacrados, traspasados por la espada,

son depositados sobre las piedras de la fosa.

20 Pero tú no te unirás con ellosen una sepultura,

porque has destruido tu país,

has asesinado a tu pueblo.

¡Nunca más será nombrada

una raza de malhechores!

21 Preparen la masacre de los hijos

por los crímenes de sus padres;

que no se levanten para adueñarse de la tierra

y cubrir de ciudades el mundo.

Contra Babilonia

22 Yo me alzaré contra ellos –oráculo del Señor de los ejércitos– y extirparé de Babilonia el nombre y el resto, el vástago y la posteridad –oráculo del Señor–. 23 La convertiré en propiedad de erizos, en agua estancada, y la barreré con la escoba del exterminio –oráculo del Señor de los ejércitos–.

Contra Asiria

24 El Señor de los ejércitos pronunció este juramento:

"Sí, como lo he proyectado, así será;

como lo he planeado, así sucederá.

25 Yo haré pedazos a Asiria en mi tierra

y la pisotearé sobre mis montañas;

su yugo será quitado de encima de ellos

y su carga se apartará de sus espaldas".

26 Esta es la decisión tomada

contra toda la tierra;

esta es la mano extendida

contra todas las naciones.

27 Si el Señor de los ejércitosha tomado una decisión,

¿quién la hará fracasar?

Su mano está extendida:

¿quién la hará volver atrás?

Amenaza contra Filistea

28 El año de la muerte del rey Ajaz se pronunció este oráculo:

29 No te alegres, Filistea entera,

porque se ha quebrado la vara que te golpeaba:

de la raíz de la serpiente saldrá una víbora

y su fruto será una serpiente voladora.

30 Los pobres pacerán en mi pradera

y los indigentes se recostarán seguros;

pero yo haré morir de hambre a tu raíz

y mataré lo que aún quede de ti.

31 ¡Gime, Puerta! ¡Grita, Ciudad!

¡Desfallece, Filistea toda entera!

Porque del Norte viene una humareda

y nadie se desbanda en sus formaciones.

32 ¿Qué responder a los enviados de esa nación?

Que el Señor ha fundado a Sión

y que en ella se refugianlos pobres de su pueblo.

Lamentación por la ruina de Moab

15 1 Oráculo sobre Moab.La noche en que fue devastada,

sucumbió Ar de Moab.

La noche en que fue devastada,

sucumbió Quir de Moab.

2 La gente de Dibón ha subido

a los lugares altos para llorar.

Por Nebo y por Medebá,

está gimiendo Moab.

Todas las cabezás están rapadas,

todas las barbas cortadas.

3 Van por sus calles vestidos de sayal,

sobre sus techos y en sus plazas

todos lanzan gemidos,

deshechos en llanto.

4 Gritan Jesbón y Elealé

hasta en Iahás se hace oír su voz.

Por eso se estremecen las entrañasde Moab,

hasta su alma se estremece.

5 Mi corazón grita por Moab,

sus fugitivos llegan hasta Soar,

hasta Eglat Selisiyá.

Sí, por la subida de Lujit,

la gente sube llorando;

sí, por el camino de Joronaim

se lanza un grito desgarrador.

6 Porque las aguas de Nimrím

son una desolación:

el pasto está seco,

la hierba consumida,

ya no existe el verdor.

7 Por eso se llevan más alládel torrente de los Sauces

lo que han podido ahorrar y sus reservas.

8 Porque el clamor va recorriendo

el territorio de Moab:

sus alaridos llegan hasta Eglaim,

sus alaridos llegan a Beer Elím;

9 porque las aguas de Dimónestán llenas de sangre.

Pero yo añadiré a las desgraciasde Dimón

un león para los fugitivos de Moab,

para el resto de Admá.

Pedido de asilo de los moabitas a Judá

16 1 Envíen un corderode parte del soberano del país,

desde la Roca, por el desierto,

a la montaña de la hija de Sión.

2 Como un pájaro espantado,

como nidada dispersa,

así estarán las hijas de Moab

en los vados del Arnón.

3 Presenta un plan,

toma una decisión.

Extiende tu sombra como la noche

en pleno mediodía,

oculta a los desterrados,

no delates al prófugo.

4 Que encuentren en ti un asilo

los desterrados de Moab,

sé tú su escondite

frente al devastador.

Porque cuando cese la extorsión,

se acabe la devastación

y se vaya del país el que lo pisotea,

5 el trono será afianzado en la fidelidad

y sobre él se sentará con lealtad,

en la carpa de David,

un juez celoso del derecho

y dispuesto a hacer justicia.

Lamentación por Moab

6 Nos hemos enterado del orgullo de Moab,

el muy orgulloso:

¡de su arrogancia, su orgullo, su arrebato,

su charlatanería inconsistente!

7 Por eso, Moab gime por sí mismo,

todos están gimiendo.

¡Por las tortas de uva de Quir Jaréset,

ellos suspiran, enteramente abatidos!

8 Porque languidecen los fértiles camposde Jesbón,

la viña de Sibmá,

cuyas cepas escogidas dejaban volteados

a los señores de las naciones:

ellas llegaban hasta Iazer,

se perdían en el desierto;

sus sarmientos se extendían

hasta más allá del mar.

9 Por eso, uno mi llanto al de Iazer

por la viña de Sibmá;

yo te riego con mis lágrimas

a ti, Jesbón, y a Elealé,

porque sobre tu siega y tu cosecha

enmudecieron los cantos de la vendimia.

10 El gozo y la alegría

se han retirado de los vergeles;

ya no hay en las viñas

ni gritos ni aclamaciones;

nadie pisa el vino en los lagares,

han cesado los cantos de la vendimia.

11 Por eso, mis entrañas

vibran como una lira por Moab,

y mi corazón, por Quir Jaréset.

12 Por más que Moab se presente

y se fatigue en los lugares altos,

por más que vaya a su santuario a orar,

no le valdrá de nada.

13 Esta es la palabra que el Señor pronunció hace tiempo sobre Moab. 14 Y ahora, así habla el Señor: "Dentro de tres años, computados como los años de un mercenario, la gloria de Moab será envilecida, a pesar de su inmensa muchedumbre: no quedará más que un poco, muy poco, casi nada".

Oráculo sobre Damasco y Efraím

17 1 Oráculo sobre Damasco.¡Miren! Damasco ya no será una ciudad,

se ha convertido en un montón de ruinas.

2 Sus poblaciones, abandonadas para siempre,

serán para los rebaños:

allí pacerán sin que nadie los moleste.

3 Efraím perderá su plaza fuerte

y Damasco, la realeza.

El resto de Arám tendrá la misma suerte

que la gloria de los hijos de Israel

–oráculo del Señor de los ejércitos–.

4 Aquel día, disminuirá la gloria de Jacob

y enflaquecerá la gordura de su cuerpo.

5 Será como cuando el segadorrecoge la mies

y su brazo siega las espigas,

como cuando se desgranan las espigas

en el valle de Refaím

6 y sólo queda un residuo;

o como cuando se golpea un olivo:

quedan dos o tres aceitunasen lo alto de la copa,

cuatro o cinco en las ramasdel árbol frutal

–oráculo del Señor, Dios de Israel–.

El fin de la idolatría

7 Aquel día, el hombre volverá la mirada hacia su Creador, y sus ojos mirarán al Santo de Israel. 8 Ya no volverá la mirada hacia los altares que son obra de sus manos, ni mirará hacia los postes sagrados y los altares de incienso que fabricaron sus dedos.

Contra los jardines de Adonis

9 Aquel día, tus ciudades de refugioserán abandonadas

como las de los jivitas y los amorreos

delante de los hijos de Israel,

y habrá una desolación.

10 Porque tú has olvidado al Diosde tu salvación

y no te has acordado de la Rocade tu refugio.

Por eso plantas plantaciones deliciosas

e injertas gajos extranjeros.

11 El mismo día que plantas,los ves crecer,

y a la mañana siguiente,ves germinar tu semilla.

Pero la cosecha se pierdeen un día funesto,

y el dolor es incurable.

La invasión de los pueblos

12 ¡Ah, ese rugido de pueblos numerosos,

que rugen como rugen los mares!

¡Ese bramido de naciones,

que braman como las aguas encrespadas!

13 Él los amenaza, y huyen bien lejos,

empujados como pajapor el viento de las montañas,

como la flor del cardo por el vendaval.

14 ¡Al atardecer, sobreviene el espanto,

antes del amanecer, ya no existen más!

Esta es la parte de los que nos despojan

y la suerte de los que nos saquean.

Oráculo sobre Etiopía

18 1 ¡Ah, país del zumbido de alas, más allá de los ríos de Cus,

2 que envías emisarios por mar,

en canoas de junco, sobre las aguas!

Vayan, mensajeros veloces,

a una nación esbelta, de tez bronceada,

a un pueblo temible de cerca y de lejos,

a una nación vigorosa y dominadora,

cuyo país está surcado de ríos.

3 ¡Habitantes del mundo entero,

y ustedes, los que pueblan la tierra:

cuando se alce el estandarte, observen,

cuando suene la trompeta, escuchen!

4 Porque así me ha hablado el Señor:

Yo observaré impasible en mi puesto,

como el calor ardiente y deslumbrante,

como nube de rocíoen el calor de la cosecha.

5 Porque antes de la cosecha,acabada la floración,

cuando la flor se convierte en un racimo que madura,

se cortan los pámpanos con la podadora,

se arrancan y se quitan los sarmientos.

6 Todos ellos serán abandonados

a las aves de rapiña en las montañas

y a las fieras de la tierra:

las aves de rapiña pasarán allí el verano

y todas las fieras de la tierra, el invierno.

7 En aquel tiempo, se llevarán dones al Señor de los ejércitos de parte de un pueblo esbelto y bronceado, de un pueblo temible de cerca y de lejos, de una nación vigorosa y dominadora, cuyo país está surcado de ríos: se llevarán hasta el lugar donde reside el Nombre del Señor de los ejércitos, a la Montaña de Sión.

Oráculo sobre Egipto

19 1 Oráculo sobre Egipto.¡Miren al Señor que entra en Egipto,

montado sobre una nube ligera!

Ante él vacilan los ídolos de Egipto,

y el corazón de Egipto se disuelve en su interior.

2 Yo incitaré a egipcios contra egipcios

y combatirán hermano contra hermano,

amigo contra amigo,

ciudad contra ciudad,

reino contra reino.

3 El espíritu de Egipto se desvanecerá en su interior,

yo confundiré sus designios,

y ellos consultarán a ídolos y encantadores,

a nigromantes y adivinos.

4 Entregaré a los egipcios

en manos de un amo implacable,

y un rey cruel los dominará

–oráculo del Señor de los ejércitos–.

5 Las aguas del mar se secarán

y el Río quedará árido y reseco;

6 los canales apestarán,

los Nilos de Egipto bajarán hasta secarse,

las cañas y los juncos se marchitarán.

7 Toda la vegetación de los bordes del Nilo

y todas las plantas sembradas junto a él se secarán:

serán arrasadas y desaparecerán.

8 Gemirán los pescadores,

los que arrojan el anzuelo en el Niloestarán de duelo,

y desfallecerán los que echan la redsobre las aguas.

9 Los que trabajan el linoquedarán defraudados,

las cardadoras y los tejedoresse pondrán lívidos,

10 sus tejedores se sentirán acongojados

y todos los asalariados, afligidos.

11 ¡Qué necios son los príncipes de Soán!

¡Los más sabios consejeros del Faraón

forman un consejo de estúpidos!

¿Como pueden ustedes decir al Faraón:

"Yo soy hijo de sabios,

hijo de antiguos reyes"?

12 ¿Dónde están tus sabios?

¡Vamos, que te anuncien

            y te den a conocer

lo que el Señor de los ejércitos

ha proyectado contra Egipto!

13 ¡Se han enloquecido los príncipesde Soán,

se ilusionan los príncipes de Nof,

los dignatarios de sus tribus

han extraviado a Egipto!

14 El Señor ha derramado en medio de ellos

un espíritu de vértigo,

y ellos extravían a Egiptoen todo lo que emprende,

como pierde pie el borrachocuando vomita.

15 Y no será para provecho de Egipto nada de lo que hagan la cabeza y la cola, la palmera y el junco.

La conversión de Egipto y de Asiria

16 Aquel día, los egipcios serán como mujeres: temblarán y estarán aterrorizados ante la mano amenazadora del Señor de los ejércitos, que él agitará contra ellos. 17 La tierra de Judá será el espanto de Egipto: cada vez que se la mencione, Egipto temblará a causa del designio que el Señor ha proyectado contra él.

18 Aquel día, habrá en la tierra de Egipto cinco ciudades que hablarán la lengua de Canaán y jurarán por el Señor de los ejércitos; una de ellas se llamará Ciudad del Sol.

19 Aquel día, habrá un altar para el Señor en medio del país de Egipto, y una estela para el Señor junto a la frontera. 20 Esto servirá de señal y de testimonio para el Señor de los ejércitos en el país de Egipto. Cuando ellos clamen al Señor a causa de sus opresores, él les enviará un salvador y un defensor, para que los libre. 21 El Señor se dará a conocer a los egipcios, y los egipcios conocerán al Señor en aquel día. Lo servirán con sacrificios y oblaciones; harán votos al Señor y los cumplirán. 22 El Señor herirá a Egipto, pero sólo para sanarlo. Ellos se volverán al Señor, y él los escuchará y los sanará.

23 Aquel día, habrá un camino entre Egipto y Asiria: los asirios irán a Egipto, y los egipcios a Asiria; y Egipto rendirá culto junto con Asiria.

24 Aquel día, estarán juntos los tres, Egipto, Asiria e Israel, y este será una bendición en medio de la tierra. 25 El Señor de los ejércitos los bendecirá, diciendo: "Bendito sea Egipto, mi pueblo, y Asiria, la obra de mis manos, e Israel, mi herencia".

Anuncio simbólico de la derrota de Egipto

20 1 El año en que el general en jefe enviado por Sargón, rey de Asiria, llegó a Asdod, la atacó y la tomó, 2 en ese mismo tiempo, el Señor habló por medio de Isaías, hijo de Amós, diciendo: "Ve, despójate del sayal que llevas ceñido, y quítate las sandalias de los pies". Él lo hizo así, y anduvo desnudo y descalzo.

3 El Señor dijo: "Así como mi servidor Isaías anduvo desnudo y descalzo durante tres años, como signo y presagio contra Egipto y contra Cus, 4 así el rey de Asiria llevará desnudos y descalzos, y con las nalgas al aire, a los cautivos de Egipto y a los deportados de Cus, jóvenes y viejos, para vergüenza de Egipto. 5 La gente sentirá terror y vergüenza a causa de Cus, su esperanza, y a causa de Egipto, su orgullo. 6 Y los habitantes de esta costa dirán en aquel día: ‘¡Ahí está nuestra esperanza, a la que acudíamos en busca de auxilio, para ser librados del rey de Asiria! Y ahora nosotros ¿cómo podremos escapar?’".

La caída de Babilonia

21 1 Oráculo sobre el desierto del            mar.

¡Como torbellinos que pasan por el Négueb,

él viene del desierto,

de un país temible!

2 Una visión siniestra me ha sido revelada:

el traidor traiciona,

el devastador devasta.

"¡Sube, Elám,

al asedio, medos!

Yo hago cesar todos los gemidos".

3 Por eso mis entrañas

se sienten convulsionadas;

me asaltan los dolores,

dolores como los del parto.

Me desconcierta lo que oigo,

me espanta lo que veo.

4 Se extravía mi mente,

el pánico me aterra;

el crepúsculo que ansiaba

se ha vuelto para mí un horror.

5 Se pone la mesa,

se extiende el tapiz,

se come, se bebe.

¡De pie, príncipes,

engrasen el escudo!

6 Porque así me ha hablado el Señor:

"¡Ve, aposta al centinela,

que anuncie lo que vea!

7 Si ve gente a caballo,

parejas de jinetes,

hombres montados en asnos,

hombres montados en camellos,

que preste atención,

mucha atención".

8 Entonces gritó el vigía:

"Sobre la atalaya, Señor,

estoy siempre de pie, todo el día;

en mi puesto de guardia,

estoy alerta toda la noche.

9 ¡Miren, llegan hombres montados,

parejas de jinetes!".

Luego retoma la palabra y dice:

"¡Ha caído, ha caído Babilonia,

y todas las estatuas de sus dioses

se han hecho añicos contra el suelo!".

10 ¡Pueblo mío, trillado

y aventado en la era,

lo que oí del Señor de los ejércitos,

el Dios de Israel,

te lo he anunciado!

Oráculo sobre Dumá

11 Oráculo sobre Dumá.

Alguien me grita desde Seír:

"Centinela, ¿cuánto queda de la noche?

Centinela, ¿cuánto queda de la noche?".

12 El centinela responde:

"Llega la mañana y de nuevo la noche.

Si quieren preguntar, pregunten;

vengan otra vez".

Oráculo sobre las tribus árabes

13 Oráculo en la estepa.

Entre las malezas, en la estepa,

ustedes pasarán la noche,

caravanas de los dedanitas.

14 Lleven agua al encuentro de los sedientos,

habitantes del país de Temá,

salgan a recibir con pan a los fugitivos.

15 Porque ellos huyen ante las espadas,

ante la espada desenvainada,

ante el arco tendido,

ante el encarnizamiento del combate.

16 Porque así me ha hablado el Señor: "Dentro de un año, computado como los años de un mercenario, se habrá terminado toda la gloria de Quedar. 17 Y el resto de los arqueros de los valientes hijos de Quedar será muy poca cosa. Porque ha hablado el Señor, el Dios de Israel".

Contra la euforia de Jerusalén

22 1 Oráculo sobre el valle             de la Visión.

¿Qué es lo que te sucede

para que subas en masa a las azoteas,

2 tú, que estás llena de bullicio,

ciudad tumultuosa, ciudad alegre?

Tus víctimas no son víctimas de la espada

ni muertos en el combate.

3 Tus jefes desertaron todos juntos,

cayeron prisioneros sin disparar el arco;

todos tus valientes fueron apresados,

mientras huían lejos.

4 Por eso dije: "¡Aparten sus ojos de mí,

voy a llorar amargamente;

no insistan en consolarme

por la devastación de la hija de mi pueblo!".

5 Porque es un día de confusión,

de humillación y consternación,

enviado por el Señor de los ejércitos:

en el valle de la Visiónse socavaba el muro,

el clamor llegaba a la montaña.

6 Elám tomó la aljaba,

Arám montó a caballo,

Quir desenfundó el escudo.

7 Tus valles más hermosos

se llenaron de carros de guerra,

los jinetes se apostaron a la Puerta

8 y cayó la defensa de Judá.

Aquel día, ustedes volvieron los ojos

hacia el arsenal de la Casa de Bosque.

9 Vieron qué numerosas eran

las brechas de la Ciudad de David;

juntaron agua en la cisterna inferior;

10 contaron las casas de Jerusalén

y derribaron algunaspara reforzar la muralla;

11 hicieron un depósito entre los dos muros

para las aguas de la cisterna antigua.

¡Pero no se fijaron en el que hacía todo eso,

ni miraron al que lo planeóhace mucho tiempo!

12 Aquel día, el Señor de los ejércitos

convocaba al llanto y al luto,

a raparse la cabeza y vestirse de sayal;

13 en cambio, hay gozo y alegría,

se matan bueyes y se degüellan ovejas,

se come carne y se bebe vino:

"¡Comamos y bebamos,porque mañana moriremos!".

14 El señor de los ejércitosse ha revelado a mi oído:

No, esta falta no les será expiada

hasta que ustedes mueran,

dice el Señor de los ejércitos.

Contra Sebná, el mayordomo de palacio

15 Así habla el Señor de los ejércitos:

"Ve a encontrarte con ese intendente,

Sebná, el mayordomo de palacio,

16 que talla su sepulcro en la altura

y se cava una morada en la roca.

¿Qué tienes y a quién tienes aquí,

para tallarte aquí un sepulcro?

17 Mira que el Señor te arroja

de un solo golpe, hombre fuerte;

te envuelve bien envuelto,

18 te ata fuerte como un ovillo

y te arroja como una bola

a un país de vastas dimensiones.

Allí morirás, y allí irán a parar

los carruajes que eran tu gloria,

¡tú, deshonra de la casa de tu señor!

19 Yo te derribaré de tu sitial

y te destituiré de tu cargo.

20 Y aquel día, llamaré a mi servidor

Eliaquím, hijo de Jilquías;

21 lo vestiré con tu túnica,

lo ceñiré con tu faja,

pondré tus poderes en su mano,

y él será un padrepara los habitantes de Jerusalén

y para la casa de Judá.

22 Pondré sobre sus hombros

la llave de la casa de David:

lo que él abra, nadie lo cerrará;

lo que él cierre, nadie lo abrirá.

23 Lo clavaré como una estaca

en un sitio firme,

y será un trono de gloria

para la casa de su padre.

24 De él estará suspendida

toda la gloria de la casa de su padre:

retoños y gajos,

todos los vasos pequeños,

desde las tazas

hasta las vasijas de todas clases.

25 Aquel día –oráculo del Señor de los ejércitos–

cederá la estaca clavada en un sitio firme,

se quebrará, caerá,

y la carga que estaba sobre ellaserá destruida,

porque ha hablado el Señor.

Oráculo sobre Tiro y Sidón

23 1 Oráculo sobre Tiro.¡Giman, naves de Tarsis,

porque su puerto ha sido devastado!

Cuando llegaban de Quitím,

recibieron el anuncio.

2 ¡Enmudezcan, habitantes de la costa,

comerciantes de Sidón,

cuyos emisarios atraviesan el mar,

3 por las aguas profundas!

El grano de Sijor, las cosechas del Nilo,

le aportaban ganancias:

¡ella era el emporio de las naciones!

4 Avergüénzate, Sidón, fortaleza del mar,

porque el mar habla así:

"No he sufrido los dolores del parto,

ni he dado a luz;

no he criado muchachos

ni hice crecer muchachas".

5 Cuando se enteren en Egipto,

temblarán por las noticias de Tiro.

6 Emigren a Tarsis,

giman, habitantes de la costa.

7 ¿Es esta la ciudad alegre,

la de orígenes remotos,

cuyos pasos la llevaron

a colonias lejanas?

8 ¿Quién ha concebido esto contra Tiro,

la que repartía coronas,

cuyos comerciantes eran príncipes

y sus mercaderes, grandes de la tierra?

9 Lo ha concebido el Señor de los ejércitos,

para envilecer la soberbia de todo esplendor,

para humillar a los grandes de la tierra.

10 Cultiva tu tierra, hija de Tarsis,

como a lo largo del Nilo:

¡el puerto no existe más!

11 Él ha extendido su mano sobre el mar,

ha hecho temblar los reinos;

el Señor ha ordenado a Canaán

que destruya sus fortalezas.

12 Él ha dicho: "¡No te regocijarás nunca más,

virgen violada, hija de Sidón!".

Levántate y emigra a Quitím,

aunque tampoco allí tendrás descanso.

13 Mira el país de los caldeos,

ese pueblo que ya no existe;

Asiria lo destinó a las fieras del desierto:

levantaron sus torres de asalto,

demolieron sus palacios,

lo redujeron a escombros.

14 ¡Giman, naves de Tarsis,

porque su fortaleza ha sido devastada!

15 Aquel día, Tiro será olvidada durante setenta años, que es la duración de la vida de un rey. Al cabo de setenta años, a Tiro le sucederá como en la canción de la prostituta:

16 "¡Toma la cítara,

recorre la ciudad,

prostituta olvidada!

Toca bien, canta mucho,

para que se acuerden de ti".

17 Al cabo de setenta años, el Señor visitará a Tiro. Ella volverá a su antiguo comercio, y se prostituirá con todos los reinos de la tierra, sobre la superficie del suelo.18 Pero sus ganancias y sus salarios serán consagrados al Señor. No serán acumulados ni atesorados: serán para los que habitan delante del Señor, a fin de que coman hasta saciarse y se atavíen espléndidamente.

APOCALIPSIS DE ISAÍAS

Los capítulos 24-27 forman una sección aparte dentro del libro de Isaías, compuesta después del exilio por los continuadores de su mensaje. Con las imágenes y los símbolos propios del estilo apocalíptico, estos poemas e himnos litúrgicos anuncian la instauración del Reino de Dios, después del Juicio de las naciones y de la victoria del Señor sobre todas las fuerzas del mal. La "ciudad del caos" se derrumbará (24. 10) y en lugar de ella se alzará una Jerusalén renovada, la Ciudad de Dios (26. 1-2). Allí se reunirán los dispersos de Israel (27. 12-13), y el Señor ofrecerá en su Montaña santa un banquete para todos los pueblos (25. 6). La muerte desaparecerá para siempre y el mismo Señor enjugará las lágrimas de todos los rostros (25. 8).

Estas imágenes reaparecerán más tarde en el libro del Apocalipsis, para describir las luchas de la Iglesia en la historia, el triunfo de la justicia de Dios sobre el pecado y la felicidad prometida a los herederos del Reino (Apoc. 7. 17; 21. 4).

 

La conmoción universal

24 1 Miren, el Señor arrasa la tierra         y la deja desierta,

trastorna su faz y dispersa a sus habitantes.

2 Correrán la misma suerte

tanto el pueblo como el sacerdote,

el esclavo como su señor,

la esclava como su señora,

el comprador como el vendedor,

el que pide prestado como el que presta,

el acreedor como el deudor.

3 La tierra es arrasada, sí, arrasada,

saqueada por completo,

porque el Señor ha pronunciado esta palabra.

4 La tierra está de duelo, desfallece,

el mundo se marchita,

desfallecen las alturas junto con la tierra.

5 La tierra está profanada

bajo los pies de los que la habitan,

porque ellos violaron las leyes,

transgredieron los preceptos,

rompieron la alianza eterna.

6 Por eso la Maldición devora la tierra

y sus habitantes soportan la pena;

por eso se consumen los habitantes de la tierra

y no quedan más que unos pocos.

La ciudad desolada

7 El vino nuevo está de duelo,

la viña desfallece,

gimen los que estaban alegres.

8 Cesó la alegría de los tamboriles,

se acabó el tumultode los que se divierten,

cesó la alegría de las cítaras.

9 Ya no se bebe vino entre canciones,

el licor es amargo para el que lo bebe.

10 Se ha derrumbado la ciudad del caos,

está cerrada la entrada de todas las casas.

11 Se pide vino a gritos por las calles,

se ha apagado toda alegría,

ha sido desterrada la alegría del país.

12 No queda más que desolación en la ciudad,

la puerta ha sido rota a pedazos.

La salvación de un resto

13 Sí, en medio de la tierra,entre las naciones,

sucederá lo que pasa con el olivo,

cuando se bajan a golpes las aceitunas,

o cuando todavía quedan unos racimos,

una vez acabada la vendimia.

14 Ellos elevan la voz, gritan de alegría,

aclaman desde el ponientela majestad del Señor.

15 Por eso en el orientese glorifica al Señor,

y en las costas del mar,

el nombre del Señor, Dios de Israel.

16 Desde el confín de la tierraoímos cantar:

"¡Gloria al Justo!".

El juicio y la victoria del Señor

Pero yo digo: "¡Desfallezco,

desfallezco! ¡Ay de mí!".

Los traidores traicionan,

los traidores perpetran traiciones.

17 ¡Terror, fosa y red,

contra ti, habitante de la tierra!

18 El que huya del grito de terror,

caerá en la fosa;

el que suba del fondo de la fosa

quedará atrapado en la red.

Porque están abiertas las compuertasde lo alto

y tiemblan los cimientos de la tierra.

19 ¡La tierra se quiebra, se resquebraja,

la tierra se parte, se parte en pedazos,

se mueve, se conmueve la tierra!

20 La tierra se tambaleacomo un borracho

y se sacude como una cabaña.

Tanto le pesa su pecado

que cae y no se alzará nunca más.

21 Aquel día, el Señor pedirá cuenta

al ejército de lo alto, en la altura,

y a los reyes de la tierra, sobre la tierra.

22 Ellos serán reunidos,reunidos en un calabozo,

recluidos en una prisión,

y después de muchos díastendrán que dar cuenta.

23 La luna se sonrojará

y el sol se avergonzará,

porque reinará el Señor de los ejércitos

sobre el monte Sión y en Jerusalén,

y ante sus ancianosresplandecerá la Gloria.

Canto de acción de gracias por la salvación

25 1 Señor, tú eres mi Dios,yo te exalto, doy gracias    a tu Nombre.

Porque tú has realizado designios admirables,

firmemente establecidosdesde tiempos antiguos.

2 Has hecho de la ciudadun montón de escombros,

de la ciudad fortificada, una ruina.

La ciudadela enemiga ya no es una ciudad,

nunca más será reconstruida.

3 Por eso te glorifica un pueblo fuerte,

la ciudad de los tiranos siente temor de ti.

4 Porque has sido un refugio para el débil,

un refugio para el pobre en su angustia,

un resguardo contra la tormenta,

una sombra contra el calor.

Porque el soplo de los tiranos

es como tormenta de invierno,

5 como el calor en el suelo reseco.

Tú acallas el tumulto del enemigo:

como el calor por la sombra de una nube,

así se extingue el canto de los tiranos.

El banquete escatológico

6 El Señor de los ejércitos

ofrecerá a todos los pueblossobre esta montaña

un banquete de manjares suculentos,

un banquete de vinos añejados,

de manjares suculentos, medulosos,

de vinos añejados, decantados.

7 Él arrancará sobre esta montaña

el velo que cubre a todos los pueblos,

el paño tendido sobre todas las naciones.

8 Destruirá la Muerte para siempre;

el Señor enjugará las lágrimas

de todos los rostros,

y borrará sobre toda la tierra

el oprobio de su pueblo,

porque lo ha dicho él, el Señor.

9 Y se dirá en aquel día:

"Ahí está nuestro Dios,

de quien esperábamos la salvación:

es el Señor, en quien nosotros esperábamos;

¡alegrémonos y regocijémonosde su salvación!".

La humillación de Moab

10 Porque la mano del Señor se posará sobre esta montaña,

pero Moab será pisoteado en su suelo,

como se pisotea la paja en el estercolero.

11 En medio de esto, extenderá sus manos,

como las extiende el nadador para nadar;

pero el Señor aplastará su orgullo,

a pesar del esfuerzo de sus manos.

12 Los baluartes inaccesibles de tus murallas,

los derribó, los abatió,

los echó por tierra hasta el polvo.

Canto de victoria

26 1 Aquel día, se entonará           este canto en el país de Judá:

Tenemos una ciudad fuerte,

el Señor le ha puesto como salvaguardia

muros y antemuros.

2 Abran las puertas,

para que entre una nación justa,

que se mantiene fiel.

3 Su carácter es firme,

y tú la conservas en paz,

porque ella confía en ti.

4 Confíen en el Señor para siempre,

porque el Señor es una Roca eterna.

5 Él doblegó a los que habitabanen la altura,

en la ciudad inaccesible;

la humilló hasta la tierra,

le hizo tocar el polvo.

6 Ella es pisoteada

por los pies del pobre,

por las pisadas de los débiles.

Salmo: la esperanza en los juicios del Señor

7 La senda del justo es recta,

tu allanas el sendero del justo.

8 Sí, en la senda trazada por tus juicios,

esperamos en ti, Señor:

tu Nombre y tu recuerdo

son el deseo de nuestra alma.

9 Mi alma te desea por la noche,

y mi espíritu te busca de madrugada,

porque cuando tus juicios se ejercen sobre la tierra,

los habitantes del mundoaprenden la justicia.

10 Si se hace gracia al malvado,

no aprende la justicia:

en el país de la rectitud,obra perversamente,

sin mirar la majestad del Señor.

11 Señor, tu mano está levantada,

pero ellos no la ven:

¡que vean avergonzadostu celo por el pueblo,

que los devore el fuegodestinado a tus adversarios!

12 Señor, tú nos aseguras la paz,

porque eres tú el que realiza por nosotros

todo lo que nosotros hacemos.

13 Señor, Dios nuestro,

otros señores nos han dominado,

pero a nadie reconocemos fuera de ti,

solamente pronunciamos tu Nombre.

14 Los muertos no revivirán,

las Sombras no se levantarán:

tú has intervenido para exterminarlos,

hiciste desaparecer hasta su recuerdo.

15 Has engrandecido la nación, Señor,

has engrandecido la nación,

has manifestado tu gloria,

has ensanchado todas las fronteras del país.

16 En medio de la angustia, Señor,acudimos a ti,

clamamos en la opresión,

cuando nos golpeaba tu castigo.

17 Como la mujer embarazada,que está por dar a luz,

se retuerce y da gritos de dolor,

así éramos nosotros delante de ti, Señor.

18 Hemos concebido, nos hemos retorcido,

y no dimos a luz más que viento.

¡No hemos traído la salvación a la tierra,

no le nacieron habitantes al mundo!

19 Pero tus muertos revivirán,

se levantarán sus cadáveres.

¡Despierten y griten de alegría

los que yacen en el polvo!

Porque tu rocío es un rocío de luz,

y la tierra dará vida a las Sombras.

El castigo de los habitantes de la tierra

20 ¡Ve, pueblo mío,entra en tus habitaciones

y cierra tus puertas por dentro;

escóndete por un instante,

hasta que pase la ira!

21 Porque el Señor sale de su morada

para pedir cuenta de su iniquidad

a los habitantes de la tierra:

la tierra pondrá al descubiertola sangre derramada

y ya no cubrirá a sus muertos.

El castigo de Leviatán

27 1 Aquel día, el Señor castigarácon su espada bien templada,

grande y fuerte,

a Leviatán, la Serpiente huidiza,

a Leviatán, la Serpiente tortuosa,

y matará al Dragón que está en el mar.

El canto de la viña

2 Aquel día, canten a la viña deliciosa:

3 Yo, el Señor, soy su guardián,

la riego constantemente;

para que nadie le haga daño,

la cuido día y noche.

4 Ya no estoy enojado:

aunque haya cardos y espinas

iré a luchar contra ellos

y los quemaré todos juntos.

5 A menos que se acojan a mi amparo,

que hagan las paces conmigo:

¡sí, que hagan las paces conmigo!

La expiación de los pecados de Israel

6 En los días que vendrán,Jacob echará raíces,

Israel florecerá, dará brotes,

y llenará el mundo con sus frutos.

7 ¿Acaso el Señor lo ha golpeado

como golpeó al que lo golpeaba?

¿Lo ha matado como matóa los que lo mataban?

8 Al expulsarlo, al despoblarlo,

has concluido tu pleito con él.

Él lo arrolló con su soplo violento,

en un día de viento del este.

9 Así será expiada la iniquidad de Jacob,

y este será el fruto de la remisión de su pecado:

¡él tratará todas las piedras de altar

como piedra caliza que se tritura,

los postes sagradosy los altares de incienso

no quedarán en pie!

La ciudad abandonada

10 La plaza fuerte está solitaria,

es un pastizal abierto,

abandonado como el desierto.

Allí va a pacer el ternero,

allí se recuesta y deshoja las ramas.

11 Al secarse, se quiebran las ramas,

y vienen mujeres a prenderles fuego.

Porque este es un pueblo sin inteligencia:

por eso su Creadorno le tiene compasión,

el que lo formó no se apiada de él.

El retorno de los israelitas

12 Aquel día, el Señor trillará el grano

desde el curso del Ríohasta el Torrente de Egipto,

y ustedes, israelitas,

serán espigados uno por uno.

13 Aquel día, sonará la gran trompeta,

y vendrán los que estaban perdidosen el país de Asiria

y los desterrados en el país de Egipto,

para adorar al Señor

sobre la santa Montaña, en Jerusalén.

ORÁCULOS SOBRE ISRAEL Y JUDÁ

En el 705 a. C., al morir el rey de Asiria Sargón II, lo sucede en el trono su hijo Senaquerib. Los pueblos vasallos aprovechan esta oportunidad para sublevarse, y la rebelión se extiende hasta Siria y Palestina. Ezequías, rey de Judá, no sólo se pliega a ella, sino que asume el liderazgo de la insurrección. Él envía mensajeros a Egipto para negociar un tratado (30. 1-7) y organiza la defensa de Jerusalén (2 Crón. 32. 1-8). Una vez más, Isaías se opone tenazmente a esas alianzas políticas y militares (31. 1). Apoyarse en las armas de Egipto es una grave falta de confianza en el poder de Dios. Asiria es un instrumento en las manos del Señor para castigar los pecados de los pueblos: cuando haya cumplido su misión, desaparecerá como los demás imperios de la tierra.

Pero las palabras de Isaías encontraron poco eco en el rey y sus consejeros. ¿No era acaso más prudente confiar en la caballería de Egipto que depositar toda la confianza en el Señor? Sin embargo, los hechos dieron la razón al profeta. Egipto fue derrotado y Judá tuvo que someterse al poder de los asirios. Ezequías pagó un pesado tributo y Jerusalén fue sitiada. Entonces Isaías asumió una nueva actitud. Frente a la arrogancia del invasor, sus oráculos predicen la caída de Asiria y reconfortan a Judá con un mensaje de salvación (30. 27-33; 31. 8-9).

La caída de Samaría

28 1 ¡Ay de la soberbia corona     de los ebrios de Efraím,

y de la flor marchita que lucen como adorno,

sobre lo alto del valle fértil!

¡Ay de ustedes, los volteados por el vino!

2 Miren, el Señor tiene a un hombre fuerte y poderoso:

como tormenta de granizoy tempestad arrasadora,

como tormenta de aguas impetuosas, torrenciales,

él lo echa todo por tierra violentamente.

3 Con ambos pies será pisoteada

la soberbia corona de los ebrios de Efraím.

4 Y la flor marchita que lucen como adorno,

sobre lo alto del valle fértil,

será como una breva antes del verano:

el primero que la ve,

apenas la tiene en la mano, se la traga.

5 Aquel día, el Señor de los ejércitos

será una espléndida corona

y una diadema de gloria

para el resto de su pueblo;

6 inspirará la justicia

a los que se sientan en el tribunal,

y dará fortaleza

a los que rechazan el asalto a las puertas.

Contra los sacerdotes y los falsos profetas

7 Estos también se extravían por el vino

y van dando tumbos por la bebida:

sacerdote y profeta se extravían por la bebida,

se aturden con el vino,

van dando tumbos por la bebida,

se extravían en la visión,

titubean en la decisión.

8 ¡Sí, todas las mesas están llenas

de vómitos inmundos,

no queda espacio limpio!

9 "¿A quién pretende instruir

y hacerle comprender lo que él oye?

¿A niños recién destetados,

que acaban de dejar el pecho?

10 Porque todo no es más que:

sau lasau, sau lasau,

cau lacau, cau lacau,

un poco aquí, otro poco allí".

11 Ahora bien: en un lenguaje balbuciente

y en una lengua extranjera,

el Señor hablará a este pueblo,

12 al que le dijo una vez: "Este es el descanso,

hagan descansar al exhausto,

aquí está la tranquilidad".

¡Pero ellos no quisieron escuchar!

13 Entonces la palabra del Señorles sonará así:

sau lasau, sau lasau,

cau lacau, cau lacau,

un poco aquí, otro poco allí,

a fin de que caigan de espaldas al caminar,

se destrocen y queden enredados en la trampa.

El falso refugio y el verdadero fundamento puesto por el Señor

14 Por eso, escuchen la palabra del Señor,

ustedes, gente burlona,

dominadores de este pueblo

que está en Jerusalén.

15 Ustedes dicen: "Hemos hechouna alianza con la Muerte,

hemos establecido un pacto con el Abismo.

Cuando pase el flagelo desencadenado, no nos alcanzará,

porque hemos hecho de la mentira un refugio

y nos hemos amparado en el engaño".

16 Por eso, así habla el Señor:

Miren que yo pongo una piedra en Sión,

una piedra a toda prueba,

una piedra angular, escogida,bien cimentada:

el que tenga fe no vacilará.

17 Yo usaré el derecho como medida

y la justicia como plomada.

El granizo barrerá el refugio de la mentira

y las aguas inundarán el escondite.

18 La alianza que hicieron con la Muerteserá anulada

y no se mantendrá el pacto con el Abismo.

Cuando pase el flagelo desencadenado,serán aplastados:

19 los arrollará cada vez que pase,

porque pasará una mañana tras otra,de día y de noche,

y será algo terrible comprender el mensaje.

20 El lecho será demasiado cortopara estirarse,

la manta demasiado estrechapara envolverse.

21 ¡Sí, el Señor se alzarácomo en el monte Parasím,

se enfurecerá como en el valle de Gabaón,

para realizar su obra, una obra extraña,

para ejecutar su tarea, una tarea inaudita!

22 Por lo tanto, dejen de burlarse,

no sea que se aprieten más las ataduras,

porque es un decreto de exterminioel que yo escuché

de parte del Señor de los ejércitos

contra todo el país.

La parábola del agricultor

23 ¡Presten oído y escuchen mi voz,

estén atentos y oigan mi palabra!

24 ¿Acaso el que ara para sembrar

se pasa todo el día arando,

abriendo surcos y rastrillando su terreno?

25 Una vez igualada la superficie,

¿no siembra el hinojoy esparce el comino,

planta el trigo en hileras,

la cebada en el lugar señalado

y la espelta en sus linderos?

26 El que le enseña estas reglas,

el que lo instruye, es su Dios.

27 El hinojo no se trilla con el rastrillo,

no se pasa sobre el cominola rueda del carro:

el hinojo se golpea con la vara

y el comino con el bastón.

28 ¿Se tritura el grano? No,

no se lo trilla indefinidamente;

se hace girar la rueda del carro,

se lo machaca, pero no se lo tritura.

29 También esto procede del Señor de los ejércitos,

admirable por su consejoy grande por su destreza.

Asedio y liberación de Jerusalén

29 1 ¡Ay, Ariel, Ariel,ciudad contra la que acampó        David!

Añadan un año a otro año,

que las fiestas completen su ciclo:

2 entonces yo oprimiré a Ariel,

habrá gemidos y quejidos,

y tú serás para mí como un "ariel".

3 Yo acamparé contra ti, como David,

te cercaré con empalizadas

y levantaré contra ti torres de asalto.

4 Abatida, hablarás desde la tierra

y tu palabra saldrá débilmente del polvo;

tu voz vendrá de la tierra,como la de un espectro,

y tu palabra será un susurrodesde el polvo.

5 Pero el tropel de tus adversarios

quedará reducido a polvo,

y el tropel de los tiranos

será como paja que se lleva el viento.

De repente, en un instante,

6 serás visitada por el Señor de los ejércitos,

con trueno, fragor y gran estruendo,

huracán, tempestad y llama de fuegodevorador.

7 Pasará como un sueño,una visión nocturna,

el tropel de todas las naciones

que atacaban a Ariel,

todos los que combatían contra ella y su fortaleza

y la tenían cercada.

8 Como el hambriento sueña que come,

y se despierta con el estómago vacío;

como el sediento sueña que bebe,

y se despierta exhausto,con la garganta seca,

así le sucederá al tropelde todas las naciones

que atacan a la montaña de Sión.

La ceguera del pueblo

9 ¡Pásmense y quédense pasmados,

enceguézcanse y quédense ciegos!

¡Embriáguense, pero no con vino,

vacilen, pero no por la bebida!

10 Porque el Señor ha derramadosobre ustedes

un espíritu de letargo,

les ha cerrado los ojos –los profetas–

les ha cubierto sus cabezas –los videntes–

11 y toda visión es para ustedes

como las palabras de un libro sellado.

Se lo dan a uno que sabe leer, diciéndole: "Lee esto". Pero él responde: "No puedo, porque el libro está sellado". 12 Le dan el libro a uno que no sabe leer, diciéndole: "Lee esto". Y él responde: "No sé leer".

Contra el formalismo religioso

13 El Señor ha dicho:

Este pueblo se acerca a mí con la boca

y me honra con los labios,

pero su corazón está lejos de mí,

y el temor que me tiene

no es más que un precepto humano,

aprendido por rutina.

14 Por eso, yo seguiré haciendo prodigios,

prodigios estupendos,en medio de este pueblo:

desaparecerá la sabiduría de sus sabios

y se eclipsará la inteligenciade sus inteligentes.

Contra los que obran a espaldas del Señor

15 Ay de los que traman secretamente

para ocultar sus proyectos al Señor,

de los que actúan en la oscuridad

y dicen: "¿Quién nos ve y quién nos conoce?".

16 ¡Qué desatino el de ustedes!

¿Acaso se puede pensar

que el alfarero es igual al barro

para que la obra diga al que la hizo:

"No me ha hecho él",

y la vasija diga de su alfarero:

"No entiende nada"?

Perspectivas de salvación

17 ¿No falta poco, muy poco tiempo,

para que el Líbano se vuelva un vergel

y el vergel parezca un bosque?

18 Aquel día, los sordos oirán

las palabras del libro,

y verán los ojos de los ciegos,

libres de tinieblas y oscuridad.

19 Los humildes se alegrarán más y másen el Señor

y los más indigentes se regocijaránen el Santo de Israel.

20 Porque se acabarán los tiranos,

desaparecerá el insolente,

y serán extirpados los que acechanpara hacer el mal,

21 los que con una palabrahacen condenar a un hombre,

los que tienden trampasal que actúa en un juicio,

y porque sí no más perjudican al justo.

22 Por eso, así habla el Señor,

el Dios de la casa de Jacob,

el que rescató a Abraham:

En adelante, Jacob no se avergonzará

ni se pondrá pálido su rostro.

23 Porque, al ver lo que hagoen medio de él,

proclamarán que mi Nombre es santo,

proclamarán santo al Santo de Jacob

y temerán al Dios de Israel.

24 Los espíritus extraviadosllegarán a entender

y los recalcitrantes aceptarán la enseñanza.

Contra el pacto con Egipto

30 1 ¡Ay de los hijos rebeldes–oráculo del Señor– que hacen planes sin contar conmigo, que concluyen pactos contrarios a mi espíritu,

añadiendo así un pecado tras otro!

2 Se ponen en camino para bajar a Egipto

sin haberme consultado,

para refugiarse al amparo del Faraón

y protegerse a la sombra de Egipto.

3 El amparo del Faraón será su vergüenza

y la protección a la sombra de Egipto,su confusión.

4 Aunque sus jefes estén en Soán

y sus mensajeros hayan llegado a Janés,

5 todos ellos serán defraudados

por un pueblo que no sirve de nada,

que no les aporta ayuda ni provecho,

sino vergüenza y oprobio.

La inutilidad de la ayuda egipcia

6 Oráculo sobre las bestias del Négueb:

Por una tierra de miseria y angustia,

de donde salen la leona y el león,

la víbora y la serpiente voladora,

ellos llevan sus riquezas a lomo de asnos

y sus tesoros sobre la giba de los camellos,

a un pueblo que no sirve de nada.

7 ¡Egipto! Su ayuda es inútil y vana;

por eso yo lo llamé: "Rahab, la inmóvil".

El testimonio escrito del profeta

8 Ahora ve, escribe esto

en una tabla, delante de ellos,

e inscríbelo en un libro:

que sirva de testimonio perpetuo

para el tiempo futuro.

Castigo de la rebeldía y de la falsa confianza

9 Porque este es un pueblo en rebeldía,

son hijos mentirosos,

hijos que no quieren escuchar

la enseñanza del Señor.

10 Ellos dicen a los videntes:

"¡No tengan visiones!",

y a los profetas:

"¡No nos vaticinen la verdad!

¡Háblennos de cosas agradables,

tengan visiones ilusorias!

11 ¡Apártense del camino,

desvíense del sendero,

dejen de ponernos por delante

al Santo de Israel!".

12 Por eso, así habla el Santo de Israel:

Porque ustedes desprecian esta palabra

y confían en lo que es tortuoso y retorcido,

para tener donde apoyarse,

13 por eso, esta falta será para ustedes

como una grieta amenazadora

que se va agrandando en un muro elevado,

y de pronto, en un instante,

sobreviene el derrumbe;

14 o como se quiebra una vasija de alfarero

hecha añicos sin piedad,

sin que se encuentre entre sus pedazos

ni un trozo para sacar fuego del brasero

o para extraer agua del aljibe.

15 Porque así habla el Señor,el Santo de Israel:

En la conversión y en la calma

está la salvación de ustedes;

en la serenidad y la confianza

está su fuerza.

¡Pero ustedes no lo han querido!

16 Ustedes dijeron:"¡No, huiremos a caballo!".

Está bien, tendrán que huir.

"¡Cabalgaremos velozmente!".

Está bien, sus perseguidoresserán más veloces.

17 Ante la amenaza de uno solo,temblarán mil;

ante la amenaza de cinco, ustedes huirán,

hasta que sean dejados como un mástil

en la cumbre de una montaña,

como señal sobre una colina.

La conversión y la prosperidadfutura de Jerusalén

18 A pesar de todo, el Señor espera

para apiadarse de ustedes;

a pesar de todo, él se levantará

para tenerles compasión:

porque el Señor es un Dios de justicia.

¡Felices todos los que esperan en él!

19 Sí, pueblo de Sión, que habitas en Jerusalén, ya no tendrás que llorar: él se apiadará de ti al oír tu clamor; apenas te escuche, te responderá. 20 Cuando el Señor les haya dado el pan de la angustia y el agua de la aflicción, aquel que te instruye no se ocultará más, sino que verás a tu maestro con tus propios ojos. 21 Tus oídos escucharán detrás de ti una palabra: "Este es el camino, síganlo, aunque se hayan desviado a la derecha o a la izquierda". 22 Tendrás por impuros a tus ídolos recubiertos de plata y a tus estatuas enchapadas en oro; los arrojarás como inmundicia, y les dirás: "¡Fuera de aquí!".

23 El Señor te dará lluvia para la semilla que siembres en el suelo, y el pan que produzca el terreno será rico y sustancioso. Aquel día, tu ganado pacerá en extensas praderas. 24 Los bueyes y los asnos que trabajen el suelo comerán forraje bien sazonado, aventado con el bieldo y la horquilla. 25 En todo monte elevado y en toda colina alta, habrá arroyos y corrientes de agua, el día de la gran masacre, cuando se derrumben las torres. 26 Entonces, la luz de la luna será como la luz del sol, y la luz del sol será siete veces más intensa –como la luz de siete días– el día en que el Señor vende la herida de su pueblo y sane las llagas de los golpes que le infligió.