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Caminando con Jesús Pedro Sergio Antonio Donoso Brant Edición especial comentada para ayudar a
comprender mejor las Sagradas Escrituras |
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Corinto, capital de la provincia romana de Acaya, era
la ciudad más grande de Grecia. Su condición de puerto cosmopolita y su
prosperidad económica la habían convertido en un lugar proverbial por la
inmoralidad de sus costumbres. Durante su segundo viaje misionero, Pablo
permaneció allí más de un año y medio, y logró establecer una comunidad
entusiasta y fervorosa (Hech. 18. 1-18). Pero fue precisamente en Corinto
donde alcanzó su punto más crítico la confrontación del Cristianismo naciente
con el pensamiento y las costumbres paganas, y apenas Pablo se alejó
comenzaron a surgir graves conflictos. La llegada de Apolo (Hech. 18. 24) y de otros
predicadores cristianos que se presentaban como emisarios de Pedro, dividió
profundamente a la comunidad, provocando la formación de bandos rivales (1.
11-13). Muchos cristianos no se habían despojado suficientemente de las
costumbres paganas, y caían en el libertinaje moral (5. 1). Las asambleas
litúrgicas estaban perturbadas por una escandalosa división entre ricos y
pobres (11. 18-22), o por formas de exaltación teñidas de paganismo (14.
1-5). Algunos confundían el Evangelio con una sabiduría puramente humana (1.
22) y otros negaban la resurrección de los muertos (15. 12). Advertido de estos abusos, Pablo envió Saludo inicial 1 1 Pablo,
llamado a ser Apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano
Sóstenes, 2 saludan a Acción de gracias 4 No dejo de dar gracias a Dios por ustedes, por la
gracia que él les ha concedido en Cristo Jesús. 5 En efecto, ustedes han sido
colmados en él con toda clase de riquezas, las de la palabra y las del
conocimiento, 6 en la medida que el testimonio de Cristo se arraigó en
ustedes. 7 Por eso, mientras esperan LAS DIVISIONES EN En " A primera vista, estas
rivalidades podían parecer normales o inevitables, como lo son en cualquier
grupo social. Pero, dentro de Esta reflexión podría
haber bastado para poner punto final a los "celos y discordias" (3. 3). Pero Pablo va al fondo
de la cuestión. Al comportarse de esa manera, los diversos grupos, incluidos
sus propios adeptos, habían abandonado de hecho el mensaje de Cristo crucificado
y lo habían sustituido por una sabiduría puramente humana. Por eso no se pone
a discutir sus puntos de vista o sus tendencias, ni da la razón a unos contra
otros, sino que contrapone vigorosamente el mensaje de Reprobación de las
discordias 10 Hermanos, en el nombre de nuestro Señor
Jesucristo, yo los exhorto a que se pongan de acuerdo: que no haya divisiones
entre ustedes y vivan en perfecta armonía, teniendo la misma manera de pensar
y de sentir. 11 Porque los de la familia de Cloe me han contado que hay
discordias entre ustedes. 12 Me refiero a que cada uno afirma: "Yo soy
de Pablo, yo de Apolo, yo de Cefas, yo de Cristo". 13 ¿Acaso Cristo está
dividido? ¿O es que Pablo fue crucificado por ustedes? ¿O será que ustedes
fueron bautizados en el nombre de Pablo? 14 Felizmente yo no he bautizado a
ninguno de ustedes, excepto a Crispo y a Gayo. 15 Así nadie puede decir que
ha sido bautizado en mi nombre. 16 Sí, también he bautizado a la familia de
Estéfanas, pero no recuerdo haber bautizado a nadie más. 17 Porque Cristo no
me envió a bautizar, sino a anunciar La sabiduría del mundo y la sabiduría cristiana 18 El mensaje de la cruz es una locura para los que
se pierden, pero para los que se salvan –para nosotros– es fuerza de Dios. 19
Porque está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios y rechazaré la
ciencia de los inteligentes. 20 ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde el hombre
culto? ¿Dónde el razonador sutil de este mundo? ¿Acaso Dios no ha
demostrado que la sabiduría del mundo es una necedad? 21 En efecto, ya que el
mundo, con su sabiduría, no reconoció a Dios en las obras que manifiestan su
sabiduría, Dios quiso salvar a los que creen por la locura de la predicación.
22 Mientras los judíos piden milagros y los griegos van en busca de
sabiduría, 23 nosotros, en cambio, predicamos a un Cristo crucificado,
escándalo para los judíos y locura para los paganos, 24 pero fuerza y
sabiduría de Dios para los que han sido llamados, tanto judíos como griegos.
25 Porque la locura de Dios es más sabia que la sabiduría de los hombres, y
la debilidad de Dios es más fuerte que la fortaleza de los hombres. El llamado de Dios a los pobres 26 Hermanos, tengan en cuenta quiénes son los que
han sido llamados: no hay entre ustedes muchos sabios, hablando humanamente,
ni son muchos los poderosos ni los nobles. 27 Al contrario, Dios eligió lo
que el mundo tiene por necio, para confundir a los sabios; lo que el mundo
tiene por débil, para confundir a los fuertes; 28 lo que es vil y
despreciable y lo que no vale nada, para aniquilar a lo que vale. 29 Así,
nadie podrá gloriarse delante de Dios. 30 Por él, ustedes están unidos a
Cristo Jesús, que por disposición de Dios, se convirtió para nosotros en
sabiduría y justicia, en santificación y redención, La predicación de Pablo 2 1 Por mi
parte, hermanos, cuando los visité para anunciarles el misterio de Dios, no
llegué con el prestigio de la elocuencia o de la sabiduría. 2 Al contrario, no
quise saber nada, fuera de Jesucristo, y Jesucristo crucificado. 3 Por eso,
me presenté ante ustedes débil, temeroso y vacilante. 6 Es verdad que anunciamos una sabiduría entre
aquellos que son personas espiritualmente maduras, pero no la sabiduría de
este mundo ni la que ostentan los dominadores de este mundo, condenados a la
destrucción. 7 Lo que anunciamos es una sabiduría de Dios, misteriosa y
secreta, que él preparó para nuestra gloria antes que existiera el mundo; 8
aquella que ninguno de los dominadores de este mundo alcanzó a conocer,
porque si la hubieran conocido no habrían crucificado al Señor de la gloria.
9 Nosotros anunciamos, como dice El poder del Espíritu 10 Dios nos reveló todo esto por medio del Espíritu,
porque el Espíritu lo penetra todo, hasta lo más íntimo de Dios. 11 ¿Quién
puede conocer lo más íntimo del hombre, sino el espíritu del mismo hombre? De
la misma manera, nadie conoce los secretos de Dios, sino el Espíritu de Dios.
12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que
viene de Dios, para que reconozcamos los dones gratuitos que Dios nos ha
dado. 13 Nosotros no hablamos de estas cosas con palabras aprendidas de la
sabiduría humana, sino con el lenguaje que el Espíritu de Dios nos ha
enseñado, expresando en términos espirituales las realidades del Espíritu. 14
El hombre puramente natural no valora lo que viene del Espíritu de Dios: es
una locura para él y no lo puede entender, porque para juzgarlo necesita del
Espíritu. 15 El hombre espiritual, en cambio, todo lo juzga, y no puede ser
juzgado por nadie. 16 Porque ¿quién penetró en el pensamiento del Señor,
para poder enseñarle? Pero nosotros tenemos el pensamiento de Cristo. La inmadurez de los corintios 3 1 Por mi
parte, no pude hablarles como a hombres espirituales, sino como a hombres
carnales, como a quienes todavía son niños en Cristo. 2 Los alimenté con
leche y no con alimento sólido, porque aún no podían tolerarlo, como tampoco
ahora, 3 ya que siguen siendo carnales. Los celos y discordias que hay entre
ustedes, ¿no prueban acaso, que todavía son carnales y se comportan de una
manera puramente humana? 4 Cuando uno dice: "Yo soy de Pablo", y el
otro: "Yo de Apolo", ¿acaso no están procediendo como lo haría
cualquier hombre? El ministerio apostólico 5 Después de todo, ¿quién es Apolo, quién es Pablo?
Simples servidores, por medio de los cuales ustedes han creído, y cada uno de
ellos lo es según lo que ha recibido del Señor. 6 Yo planté y Apolo regó,
pero el que ha hecho crecer es Dios. 7 Ni el que planta ni el que riega valen
algo, sino Dios, que hace crecer. 8 No hay ninguna diferencia entre el que
planta y el que riega; sin embargo, cada uno recibirá su salario de acuerdo
con el trabajo que haya realizado. 9 Porque nosotros somos cooperadores de
Dios, y ustedes son el campo de Dios, el edificio de Dios. La edificación del templo de Dios 10 Según la gracia que Dios me ha dado, yo puse los
cimientos como lo hace un buen arquitecto, y otro edifica encima. Que cada
cual se fije bien de qué manera construye. 11 El fundamento ya está puesto y
nadie puede poner otro, porque el fundamento es Jesucristo. 12 Sobre él se
puede edificar con oro, plata, piedras preciosas, madera, pasto o paja: 13 la
obra de cada uno aparecerá tal como es, porque el día del Juicio, que se
revelará por medio del fuego, la pondrá de manifiesto; y el fuego probará la
calidad de la obra de cada uno. 14 Si la obra construida sobre el fundamento
resiste la prueba, el que la hizo recibirá la recompensa; 15 si la obra es
consumida, se perderá. Sin embargo, su autor se salvará, como quien se libra
del fuego. 16 ¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el
Espíritu de Dios habita en ustedes? 17 Si alguno destruye el templo de Dios,
Dios lo destruirá a él. Porque el templo de Dios es sagrado, y ustedes son
ese templo. La verdadera sabiduría 18 ¡Que nadie se engañe! Si alguno de ustedes se
tiene por sabio en este mundo, que se haga insensato para ser realmente
sabio. 19 Porque la sabiduría de este mundo es locura delante de Dios. En
efecto, dice El juicio reservado a Cristo 4 1 Los hombres deben considerarnos simplemente como
servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios. 2 Ahora
bien, lo que se pide a un administrador es que sea fiel. 3 En cuanto a mí,
poco me importa que me juzguen ustedes o un tribunal humano; ni siquiera yo
mismo me juzgo. 4 Es verdad que mi conciencia nada me reprocha, pero no por
eso estoy justificado: mi juez es el Señor. 5 Por eso, no hagan juicios
prematuros. Dejen que venga el Señor: él sacará a la luz lo que está oculto
en las tinieblas y manifestará las intenciones secretas de los corazones.
Entonces, cada uno recibirá de Dios la alabanza que le corresponda. Situación de los ministros de Cristo 6 En todo esto, hermanos, les puse mi ejemplo y el
de Apolo, a fin de que aprendan de nosotros el refrán: "No vayamos más
allá de lo que está escrito", y así nadie tome partido orgullosamente en
favor de uno contra otro. 7 En efecto, ¿con qué derecho te distingues de los
demás? ¿Y qué tienes que no hayas recibido? Y si lo has recibido, ¿por qué te
glorías como si no lo hubieras recibido? 8 ¡Será que ustedes ya están
satisfechos! ¡Será que se han enriquecido o que se han convertido en reyes,
sin necesidad de nosotros! ¡Ojalá que así fuera, para que nosotros pudiéramos
reinar con ustedes! 9 Pienso que a nosotros, los Apóstoles, Dios nos ha
puesto en el último lugar, como condenados a muerte, ya que hemos llegado a
ser un espectáculo para el mundo, para los ángeles y los hombres. 10 Nosotros
somos tenidos por necios, a causa de Cristo, y en cambio, ustedes son
sensatos en Cristo. Nosotros somos débiles, y ustedes, fuertes. Ustedes gozan
de prestigio, y nosotros somos despreciados. 11 Hasta ahora sufrimos hambre,
sed y frío. Somos maltratados y vivimos errantes. 12 Nos agotamos, trabajando
con nuestras manos. 13 Nos insultan y deseamos el bien. Padecemos persecución
y la soportamos. Nos calumnian y consolamos a los demás. Hemos llegado a ser
como la basura del mundo, objeto de desprecio para todos hasta el día de hoy. Amonestación paternal 14 No les escribo estas cosas para avergonzarlos,
sino para reprenderlos como a hijos muy queridos. 15 Porque, aunque tengan
diez mil preceptores en Cristo, no tienen muchos padres: soy yo el que los ha
engendrado en Cristo Jesús, mediante la predicación de 18 Algunos de ustedes, pensando que yo no
regresaría, se han llenado de orgullo. 19 Pero pronto iré a verlos –si así lo
quiere el Señor– y entonces los juzgaré, no por sus palabras, sino por el
poder que tienen. 20 ¡Porque el Reino de Dios no es cuestión de palabras sino
de poder! 21 ¿Qué prefieren? ¿Que vaya a verlos con la vara en la mano, o con
amor y espíritu de mansedumbre? ABUSOS Y DESÓRDENES
EN Después de la partida
de Pablo, la comunidad de Corinto había crecido en forma sorprendente. Pero
la conversión a la fe cristiana no había transformado repentinamente a los
creyentes, y algunos llevaban una conducta indigna, sobre todo en el terreno
sexual. Pablo los denuncia enérgicamente: una cosa es "la gloriosa libertad de los hijos de
Dios" (Rom. 8. 21) y otra muy distinta el libertinaje. Su exhortación
se funda en la condición del cristiano y en las exigencias de Al mismo tiempo, y no
sin cierto sarcasmo, el Apóstol reprocha a los corintios su incapacidad para
resolver los conflictos surgidos dentro de la comunidad entre los que "han sido purificados, santificados y
justificados en el nombre de nuestro Señor Jesucristo" (6. 11). La
mera existencia de estos conflictos es ya de por sí un escándalo. Mucho más
lo es el hecho de recurrir a los tribunales paganos, en lugar de encontrar la
manera de solucionarlos fraternalmente. Un caso de incesto 5 1 Es
cosa pública que se cometen entre ustedes actos deshonestos, como no se
encuentran ni siquiera entre los paganos, ¡a tal extremo que uno convive con
la mujer de su padre! 2 ¡Y todavía se enorgullecen, en lugar de estar de
duelo para que se expulse al que cometió esa acción! 3 En lo que a mí
respecta, estando ausente con el cuerpo pero presente con el espíritu, ya lo
he juzgado, como si yo mismo estuviera allí. 4 Es necesario que ustedes y yo
nos reunamos espiritualmente, en el nombre y con el poder de nuestro Señor
Jesús, 5 para que este hombre sea entregado a Satanás: así se perderá su
carne, pero se salvará su espíritu en el Día del Señor. El pan ácimo de la santidad 6 ¡No es como para gloriarse! ¿No saben que "un
poco de levadura hace fermentar toda la masa"? 7 Despójense de la vieja
levadura, para ser una nueva masa, ya que ustedes mismos son como el pan sin
levadura. Porque Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado. 8 Celebremos,
entonces, nuestra Pascua, no con la vieja levadura de la malicia y la
perversidad, sino con los panes sin levadura de la pureza y la verdad. La actitud frente a los hermanos deshonestos 9 En una carta anterior, les advertí que no se
mezclaran con los deshonestos. 10 No quiero decir que se aparten por completo
de los deshonestos de este mundo, de los avaros, de los ladrones y de los
idólatras: de ser así, tendrían que abandonar este mundo. 11 Lo que quise
decirles es que no se mezclen con aquellos que, diciéndose hermanos, son
deshonestos, avaros, idólatras, difamadores, bebedores o ladrones: les
aconsejo que ni siquiera coman con ellos. 12 No es asunto mío juzgar a los
que están fuera de Expulsen al perverso de en medio de ustedes. El recurso a los tribunales paganos 6 1 ¿Cómo
es posible que cuando uno de ustedes tiene algún conflicto con otro, se
atreve a reclamar justicia a los injustos, en lugar de someterse al juicio de
los santos? 2 ¿No saben ustedes que los santos juzgarán al mundo? Y si el
mundo va a ser juzgado por ustedes, ¿cómo no van a ser capaces de juzgar
asuntos de mínima importancia? 3 ¿Ignoran que vamos a juzgar a los mismos
ángeles? Con mayor razón entonces, los asuntos de esta vida. 4 ¡Y pensar que
cuando ustedes tienen litigios, buscan como jueces a los que no son nadie
para La fornicación 12 "Todo me está permitido", pero no todo
es conveniente. "Todo me está permitido", pero no me dejaré dominar
por nada. 13 Los alimentos son para el estómago y el estómago para los
alimentos, y Dios destruirá a ambos. Pero el cuerpo no es para la
fornicación, sino para el Señor, y el Señor es para el cuerpo. 14 Y Dios que
resucitó al Señor, nos resucitará también a nosotros con su poder. 15 ¿No saben acaso que sus cuerpos son miembros de Cristo?
¿Cómo voy a tomar los miembros de Cristo para convertirlos en miembros de una
prostituta? De ninguna manera. 16 ¿No saben que el que se une a una
prostituta, se hace un solo cuerpo con ella? Porque dice 18 Eviten la fornicación. Cualquier otro pecado
cometido por el hombre es exterior a su cuerpo, pero el que fornica peca
contra su propio cuerpo. 19 ¿O no saben que sus cuerpos son templo del
Espíritu Santo, que habita en ustedes y que han recibido de Dios? Por lo
tanto, ustedes no se pertenecen, 20 sino que han sido comprados, ¡y a qué
precio! Glorifiquen entonces a Dios en sus cuerpos RESPUESTA A
DIVERSAS CUESTIONES En toda esta sección,
el Apóstol responde a diversas cuestiones planteadas por EL MATRIMONIO Y EL
CELIBATO Algunos fieles de
Corinto propugnaban el celibato como "única" forma de vida
evangélica. Pablo, en cambio, defiende el matrimonio como el estado más común
de los seres humanos, y lo hace con la misma firmeza con que antes se había
opuesto al desenfreno sexual. Al mismo tiempo, elogia la virginidad como el
camino más adecuado para consagrarse plenamente al servicio de Dios. Pero en
último término, lo mejor es que cada uno viva en conformidad con el don
recibido de Dios (7. 17). El mismo Pablo advierte
a sus destinatarios que no todas sus directivas tienen el mismo valor y la
misma autoridad. Cuando se trata de un "mandamiento
del Señor" (7. 10), la orden es absoluta. Por el contrario, siempre
que el Apóstol habla en su propio nombre, lo hace "como quien, por
la misericordia del Señor, es digno de confianza" (7. 25), y aclara
que su consejo deja a los cristianos un margen de libertad. Los deberes conyugales 7 1 Ahora
responderé a lo que ustedes me han preguntado por escrito: Es bueno para el
hombre abstenerse de la mujer. 2 Sin embargo, por el peligro de
incontinencia, que cada hombre tenga su propia esposa, y cada mujer, su
propio marido. 3 Que el marido cumpla los deberes conyugales con su esposa;
de la misma manera, la esposa con su marido. 4 La mujer no es dueña de su
cuerpo, sino el marido; tampoco el marido es dueño de su cuerpo, sino la
mujer. 5 No se nieguen el uno al otro, a no ser de común acuerdo y por algún
tiempo, a fin de poder dedicarse con más intensidad a la oración; después
vuelvan a vivir como antes, para que Satanás no se aproveche de la
incontinencia de ustedes y los tiente. 6 Esto que les digo es una concesión y
no una orden. Los matrimonios entre cristianos y paganos 12 En cuanto a las otras preguntas, les digo yo, no
el Señor: Si un hombre creyente tiene una esposa que no cree, pero ella está
dispuesta a convivir con él, que no la abandone. 13 Y si una mujer se
encuentra en la misma condición, que tampoco se separe de su esposo. 14
Porque el marido que no tiene fe es santificado por su mujer, y la mujer que
no tiene fe es santificada por el marido creyente. Si no fuera así, los hijos
de ustedes serían impuros; en cambio, están santificados. 15 Pero si el
cónyuge que no cree desea separarse, que lo haga, y en ese caso, el cónyuge
creyente no permanece ligado al otro, porque Dios nos ha llamado a vivir en
paz. 16 Después de todo, ¿qué sabes tú, que eres la esposa, si podrás o no
salvar a tu marido, y tú, marido, si podrás salvar a tu mujer? La condición social del cristiano 17 Fuera de este caso, que cada uno siga viviendo en
la condición que el Señor le asignó y en la que se encontraba cuando fue llamado.
Esto es lo que prescribo en todas las Iglesias. 18 Si un hombre estaba
circuncidado antes que Dios lo llamara, que no oculte la señal de la
circuncisión; si el llamado lo encontró incircunciso, que no se circuncide.
19 Lo que vale no es la circuncisión, sino cumplir los mandamientos de Dios.
20 Que cada uno permanezca en el estado en que se encontraba cuando Dios lo
llamó. 21 ¿Eras esclavo al escuchar el llamado de Dios? No te preocupes por
ello, y aunque puedas llegar a ser un hombre libre, aprovecha más bien tu
condición de esclavo. 22 Porque el que era esclavo cuando el Señor lo llamó,
ahora es un hombre libre en el Señor; de la misma manera, el que era libre
cuando el Señor lo llamó, ahora es un esclavo de Cristo. 23 ¡Ustedes han sido
redimidos y a qué precio! No se hagan esclavos de los hombres. 24 Hermanos,
que cada uno permanezca delante de Dios en el estado en que se encontraba
cuando fue llamado. La excelencia de la virginidad 25 Acerca de la virginidad, no tengo ningún precepto
del Señor. Pero hago una advertencia, como quien, por la misericordia del
Señor, es digno de confianza. 26 Considero que, por las dificultades del
tiempo presente, lo mejor para el hombre es vivir sin casarse. 27 ¿Estás
unido a una mujer? No te separes de ella. ¿No tienes mujer? No la busques. 28
Si te casas, no pecas. Y si una joven se casa, tampoco peca. Pero los que lo
hagan, sufrirán tribulaciones en su carne que yo quisiera evitarles. La brevedad del tiempo presente 29 Lo que quiero decir, hermanos, es esto: queda poco
tiempo. Mientras tanto, los que tienen mujer vivan como si no la tuvieran; 30
los que lloran, como si no lloraran; los que se alegran, como si no se
alegraran; los que compran, como si no poseyeran nada; 31 los que disfrutan
del mundo, como si no disfrutaran. Porque la apariencia de este mundo es
pasajera. La consagración a Dios 32 Yo quiero que ustedes vivan sin inquietudes. El
que no tiene mujer se preocupa de las cosas del Señor, buscando cómo agradar
al Señor. 33 En cambio, el que tiene mujer se preocupa de las cosas de este
mundo, buscando cómo agradar a su mujer, 34 y así su corazón está dividido.
También la mujer soltera, lo mismo que la virgen, se preocupa de las cosas
del Señor, tratando de ser santa en el cuerpo y en el espíritu. La mujer casada,
en cambio, se preocupa de las cosas de este mundo, buscando cómo agradar a su
marido. 35 Les he dicho estas cosas para el bien de ustedes, no para ponerles
un obstáculo, sino para que ustedes hagan lo que es más conveniente y se
entreguen totalmente al Señor. 36 Si un hombre, encontrándose en plena vitalidad,
cree que no podrá comportarse correctamente con la mujer que ama, y que debe
casarse, que haga lo que le parezca: si se casan, no comete ningún pecado. 37
En cambio, el que decide no casarse con ella, porque se siente interiormente
seguro y puede contenerse con pleno dominio de su voluntad, también obra
correctamente. 38 Por lo tanto, el que se casa con la mujer que ama, hace
bien; pero el que no se casa, obra mejor todavía. 39 La mujer permanece ligada a su marido mientras
este vive; en cambio, si muere el marido, queda en libertad para casarse con
el que quiera. Pero en esto, debe ser guiada por el Señor. 40 Sin embargo,
será más feliz si no vuelve a casarse, de acuerdo con mi consejo. Ahora bien,
yo creo tener el Espíritu de Dios. Todos los temas que
aborda Pablo en esta Carta tienen una raíz común: ¿cómo mantener la fidelidad
al mensaje evangélico y a las exigencias de la vida cristiana en medio de un ambiente
adverso? Un caso práctico de esto era el de la carne sacrificada a los
ídolos. En la sociedad antigua, no había fiestas ni ceremonias sin
sacrificios ofrecidos a los dioses, y esas fiestas eran frecuentes. Tanto los
dioses como los sacerdotes y los oferentes recibían su parte, y el resto de
la carne era consumido en banquetes sagrados o vendido en el mercado. De allí
el problema de conciencia que se presentaba a los cristianos: ¿se podía
comprar la carne inmolada a los ídolos? ¿les estaba permitido comerla cuando
eran invitados por los paganos? La respuesta de Pablo
es clara. El creyente es libre de comerla, con tal que su comportamiento no
sea ocasión de caída para los débiles en la fe. ""Todo está permitido", pero no todo
es conveniente" (10.23), vuelve a repetir el Apóstol, como lo había
hecho a propósito del tema sexual (6.12). Este fue el ejemplo que dio el
mismo Pablo. Él se hizo "todo para todos" (9.22),
renunciando incluso a sus derechos de vivir del Evangelio, a fin de no poner
obstáculos a la evangelización (9.13-15). La cuestión aquí
planteada responde a una situación que actualmente ha perdido vigencia. Sin
embargo, siempre es actual el criterio con que Pablo trató de solucionarla.
Lo importante es descubrir ese criterio y aplicarlo a otras situaciones más o
menos semejantes. Los cristianos hemos sido "llamados para vivir en libertad", pero
esa libertad no es un fin en sí misma, sino que debe estar al servicio del
amor (Gál. 5.13). El aspecto teórico de la cuestión 8 1 Con
respecto a la carne sacrificada a los ídolos, todos tenemos el conocimiento
debido, ya lo sabemos, pero el conocimiento llena de orgullo, mientras que el
amor edifica. 2 Si alguien se imagina que conoce algo, no ha llegado todavía
a conocer como es debido; 3 en cambio, el que ama a Dios es reconocido por
Dios. 4 En cuanto a comer la carne sacrificada a los ídolos, sabemos bien que
los ídolos no son nada y que no hay más que un solo Dios. 5 Es verdad que
algunos son considerados dioses, sea en el cielo o en la tierra: de hecho,
hay una cantidad de dioses y una cantidad de señores. 6 Pero para nosotros,
no hay más que un solo Dios, el Padre, de quien todo procede y a quien
nosotros estamos destinados, y un solo Señor, Jesucristo, por quien todo
existe y por quien nosotros existimos. El punto de vista del amor fraternal 7 Sin embargo, no todos tienen este conocimiento.
Algunos, habituados hasta hace poco a la idolatría, comen la carne
sacrificada a los ídolos como si fuera sagrada, y su conciencia, que es
débil, queda manchada. 8 Ciertamente, no es un alimento lo que nos acerca a
Dios: ni por dejar de comer somos menos, ni por comer somos más. 9 Pero
tengan cuidado que el uso de esta libertad no sea ocasión de caída para el
débil. 10 Si alguien te ve a ti, que sabes cómo se debe obrar, sentado a la
mesa en un templo pagano, ¿no se sentirá autorizado, a causa de la debilidad
de su conciencia, a comer lo que ha sido sacrificado a los ídolos? 11 Y así,
tú, que tienes el debido conocimiento, haces perecer al débil, ¡ese hermano
por el que murió Cristo! 12 Pecando de esa manera contra sus hermanos e
hiriendo su conciencia, que es débil, ustedes pecan contra Cristo. 13 Por lo
tanto, si un alimento es ocasión de caída para mi hermano, nunca probaré
carne, a fin de evitar su caída. El ejemplo de Pablo: los derechos del Apóstol 9 1 ¿Acaso
yo no soy libre? ¿No soy Apóstol? ¿No he visto a Jesús, nuestro Señor? ¿No
son ustedes mi obra en el Señor? 2 Si para otros yo no soy Apóstol, lo soy al
menos para ustedes, porque ustedes son el sello de mi apostolado en el Señor.
3 ¡Esta es mi defensa contra los que me acusan! 4 ¿Acaso no tenemos derecho a
comer y a beber, 8 Aunque parezca que hablo en términos demasiado
humanos, El desprendimiento de Pablo 12 Si otros tienen este derecho sobre ustedes, ¿no
lo tenemos nosotros con más razón? Sin embargo, nunca hemos hecho uso de él;
por el contrario, lo hemos soportado todo para no poner obstáculo a El celo apostólico de Pablo 19 En efecto, siendo libre, me hice esclavo de
todos, para ganar al mayor número posible. 20 Me hice judío con los judíos
para ganar a los judíos; me sometí a El ejemplo de los deportistas 24 ¿No saben que en el estadio todos corren, pero
uno solo gana el premio? Corran, entonces, de manera que lo ganen. 25 Los
atletas se privan de todo, y lo hacen para obtener una corona que se
marchita; nosotros, en cambio, por una corona incorruptible. 26 Así, yo
corro, pero no sin saber adónde; peleo, no como el que da golpes en el aire.
27 Al contrario, castigo mi cuerpo y lo tengo sometido, no sea que, después
de haber predicado a los demás, yo mismo quede descalificado. Las lecciones de la historia de Israel 10 1
Porque no deben ignorar, hermanos, que todos nuestros padres fueron guiados
por la nube y todos atravesaron el mar; 2 y para todos, la marcha bajo la
nube y el paso del mar, fue un bautismo que los unió a Moisés. 3 También
todos comieron la misma comida y bebieron la misma bebida espiritual. 4 En
efecto, bebían el agua de una roca espiritual que los acompañaba, y esa roca
era Cristo. 6 Todo esto aconteció simbólicamente para ejemplo
nuestro, a fin de que no nos dejemos arrastrar por los malos deseos, como lo
hicieron nuestros padres. 7 No adoren a falsos dioses, como hicieron algunos
de ellos, según leemos en 11 Todo esto les sucedió simbólicamente, y está
escrito para que nos sirva de lección a los que vivimos en el tiempo final.
12 Por eso, el que se cree muy seguro, ¡cuídese de no caer! 13 Hasta ahora,
ustedes no tuvieron tentaciones que superen sus fuerzas humanas. Dios es
fiel, y él no permitirá que sean tentados más allá de sus fuerzas. Al
contrario, en el momento de la tentación, les dará el medio de librarse de
ella, y los ayudará a soportarla. Los sacrificios paganos y 14 Por esto, queridos míos, eviten la idolatría. 15
Les hablo como a gente sensata; juzguen ustedes mismos lo que voy a decirles.
16 La copa de bendición que bendecimos, ¿no es acaso comunión con La libertad de conciencia 23 "Todo está permitido", pero no todo es
conveniente. "Todo está permitido", pero no todo es edificante. 24
Que nadie busque su propio interés, sino el de los demás. 25 Coman de todo lo
que se vende en el mercado, sin hacer averiguaciones por escrúpulos de conciencia.
26 Porque del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella. 27 Si un
pagano los invita a comer y ustedes aceptan, coman de todo aquello que les
sirva, sin preguntar nada por motivos de conciencia. 28 Pero si alguien les
dice: "Esto ha sido sacrificado a los ídolos", entonces no lo
coman, en consideración del que los previno y por motivos de conciencia. 29
Me refiero a la conciencia de ellos, no a la de ustedes: ¿acaso mi libertad
va a ser juzgada por la conciencia de otro? 30 Si yo participo de la comida
habiendo dado gracias, ¿seré reprendido por aquello mismo de lo que he dado
gracias? La gloria de Dios y la salvación del prójimo 31 En resumen, sea que ustedes coman, sea que beban,
o cualquier cosa que hagan, háganlo todo para la gloria de Dios. 32 No sean
motivo de escándalo ni para los judíos ni para los paganos ni tampoco para 11 1 Sigan
mi ejemplo, así como yo sigo el ejemplo de Cristo. LAS ASAMBLEAS
LITÚRGICAS Y LOS DONES DEL ESPÍRITU Las reuniones
litúrgicas creaban no pocos problemas en Pablo previene también
contra una falsa concepción de los "carismas" o dones especiales
otorgados por Dios a los creyentes, en los que se manifiesta de manera
ostensible la presencia y la acción del Espíritu en la vida de la comunidad.
Los dones más espectaculares –como el "don
de lenguas" (12.10)– eran muy valorados en Corinto, y esto hacía que
las asambleas litúrgicas se desarrollaran en un clima de exaltación religiosa
muy similar al de ciertos ritos paganos (14. 23). Por eso el Apóstol recuerda
que los "carismas" no están destinados al mero provecho personal de
quien los recibe. Como todos los dones de Dios, deben contribuir al "bien
común" (12.7) y a la "edificación de la comunidad" (14.5).
De allí que el don por excelencia sea el "amor", al que Pablo
presenta como el "camino más perfecto" (12.31),
incomparablemente superior a todos los carismas imaginables (13.1-3). Sin el
amor, los otros "dones espirituales" (12.1) pierden su
valor. Lo demás es transitorio, sólo el amor "no pasará jamás" (13.8). El velo de las mujeres 2 Los felicito porque siempre se acuerdan de mí y
guardan las tradiciones tal como yo se las he transmitido. 3 Sin embargo,
quiero que sepan esto: Cristo es la cabeza del hombre; la cabeza de la mujer
es el hombre y la cabeza de Cristo es Dios. 4 En consecuencia, el hombre que
ora o profetiza con la cabeza cubierta deshonra a su cabeza; 5 y la mujer que
ora o profetiza con la cabeza descubierta deshonra a su cabeza, exactamente
como si estuviera rapada. 6 Si una mujer no se cubre con el velo, que se
corte el cabello. Pero si es deshonroso para una mujer cortarse el cabello o
raparse, que se ponga el velo. 7 El hombre, no debe cubrir su cabeza, porque él es
la imagen y el reflejo de Dios, mientras que la mujer es el reflejo del
hombre. 8 En efecto, no es el hombre el que procede de la mujer, sino la
mujer del hombre; 9 ni fue creado el hombre a causa de la mujer, sino la
mujer a causa del hombre. 10 Por esta razón, la mujer debe tener sobre su
cabeza un signo de sujeción, por respeto a los ángeles. 11 Por supuesto que
para el Señor, la mujer no existe sin el hombre ni el hombre sin la mujer. 12
Porque si la mujer procede del hombre, a su vez, el hombre nace de la mujer y
todo procede de Dios. 13 Juzguen por ustedes mismos: ¿Les parece
conveniente que la mujer ore con la cabeza descubierta? 14 ¿Acaso la misma
naturaleza no nos enseña que es una vergüenza para el hombre dejarse el
cabello largo, 15 mientras que para la mujer es una gloria llevarlo así?
Porque la cabellera le ha sido dada a manera de velo. 16 Por lo demás, si
alguien es amigo de discusiones, le advertimos que entre nosotros se
acostumbra usar el velo y también en las Iglesias de Dios. Abusos en las celebracioneseucarísticas 17 Y ya que les hago esta advertencia, no puedo
felicitarlos por sus reuniones, que en lugar de beneficiarlos, los
perjudican. 18 Ante todo, porque he oído decir que cuando celebran sus
asambleas, hay divisiones entre ustedes, y en parte lo creo. 19 Sin embargo,
es preciso que se formen partidos entre ustedes, para que se pongan de
manifiesto los que tienen verdadera virtud. 20 Cuando se reúnen, lo que menos
hacen es comer 23 Lo que yo recibí del Señor, y a mi vez les he
transmitido, es lo siguiente: El Señor Jesús, la noche en que fue entregado,
tomó el pan, 24 dio gracias, lo partió y dijo: "Esto es mi Cuerpo, que
se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía". 25 De la misma
manera, después de cenar, tomó la copa, diciendo: "Esta copa es Condiciones para celebrar 28 Que cada uno se examine a sí mismo antes de comer
este pan y beber esta copa; 29 porque si come y bebe sin discernir el Cuerpo
del Señor, come y bebe su propia condenación. 30 Por eso, entre ustedes hay
muchos enfermos y débiles, y son muchos los que han muerto. 31 Si nos
examináramos a nosotros mismos, no seríamos condenados. 32 Pero el Señor nos
juzga y nos corrige para que no seamos condenados con el mundo. 33 Así,
hermanos, cuando se reúnan para participar de Los dones espirituales 12 1 Con
relación a los dones espirituales, no quiero, hermanos, que ustedes vivan en
la ignorancia. 2 Ustedes saben que cuando todavía eran paganos, se dejaban
arrastrar ciegamente al culto de dioses inanimados. 3 Por eso les aseguro que
nadie, movido por el Espíritu de Dios, puede decir: "Maldito sea
Jesús". Y nadie puede decir: "Jesús es el Señor", si no está
impulsado por el Espíritu Santo. 4 Ciertamente, hay diversidad de dones, pero
todos proceden del mismo Espíritu. 5 Hay diversidad de ministerios, pero un
solo Señor. 6 Hay diversidad de actividades, pero es el mismo Dios el que
realiza todo en todos. 7 En cada uno, el Espíritu se manifiesta para el bien
común. 8 El Espíritu da a uno la sabiduría para hablar; a
otro, la ciencia para enseñar, según el mismo Espíritu; El Cuerpo de Cristo 12 Así como el cuerpo tiene muchos miembros, y sin
embargo, es uno, y estos miembros, a pesar de ser muchos, no forman sino un
solo cuerpo, así también sucede con Cristo. 13 Porque todos hemos sido
bautizados en un solo Espíritu para formar un solo Cuerpo –judíos y griegos,
esclavos y hombres libres– y todos hemos bebido de un mismo Espíritu. 14 El cuerpo no se compone de un solo miembro sino
de muchos. 15 Si el pie dijera: "Como no soy mano, no formo parte del
cuerpo", ¿acaso por eso no seguiría siendo parte de él? 16 Y si el oído
dijera: "Ya que no soy ojo, no formo parte del cuerpo", ¿acaso
dejaría de ser parte de él? 17 Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿dónde estaría el
oído? Y si todo fuera oído, ¿dónde estaría el olfato? 18 Pero Dios ha dispuesto a cada uno de los miembros
en el cuerpo, según un plan establecido. 19 Porque si todos fueran un solo
miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? 20 De hecho, hay muchos miembros, pero el
cuerpo es uno solo. 21 El ojo no puede decir a la mano: "No te
necesito", ni la cabeza, a los pies: "No tengo necesidad de
ustedes". 22 Más aún, los miembros del cuerpo que consideramos más
débiles también son necesarios, 23 y los que consideramos menos decorosos son
los que tratamos más decorosamente. Así nuestros miembros menos dignos son
tratados con mayor respeto, 24 ya que los otros no necesitan ser tratados de
esa manera. Pero Dios dispuso el cuerpo, dando mayor honor a los miembros que
más lo necesitan, Los ministerios y los carismas 27 Ustedes son el Cuerpo de Cristo, y cada uno en
particular, miembros de ese Cuerpo. 28 En 31 Ustedes, por su parte, aspiren a los dones más
perfectos. Y ahora voy a mostrarles un camino más perfecto todavía. La preeminencia del amor 13 1
Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo
amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. 2 Aunque
tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la
ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no
tengo amor, no soy nada. 3 Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar
a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me
sirve para nada. 4 El amor es paciente, es servicial; el amor no es
envidioso, no hace alarde, no se envanece, 5 no procede con bajeza, no busca
su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, 6 no se
alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. 7 El amor todo
lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 8 El amor no pasará jamás. Las profecías acabarán,
el don de lenguas terminará, la ciencia desaparecerá; 9 porque nuestra
ciencia es imperfecta y nuestras profecías, limitadas. 10 Cuando llegue lo
que es perfecto, cesará lo que es imperfecto. 11 Mientras yo era niño,
hablaba como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño, 12 pero
cuando me hice hombre, dejé a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en
un espejo, confusamente; después veremos cara a cara. Ahora conozco todo
imperfectamente; después conoceré como Dios me conoce a mí. 13 En una
palabra, ahora existen tres cosas: la fe, la esperanza y el amor, pero la más
grande de todas es el amor. La profecía y el don de lenguas 14 1
Procuren alcanzar ese amor, y aspiren también a los dones espirituales, sobre
todo al de profecía. 2 Porque aquel que habla un lenguaje incomprensible no
se dirige a los hombres sino a Dios, y nadie le entiende: dice en éxtasis
cosas misteriosas. 3 En cambio, el que profetiza habla a los hombres para
edificarlos, exhortarlos y reconfortarlos. 4 El que habla un lenguaje
incomprensible se edifica a sí mismo, pero el que profetiza edifica a la
comunidad. Los carismas al servicio de la comunidad 6 Supongamos, hermanos, que yo fuera a verlos y les
hablara en esa forma, ¿de qué les serviría si mi palabra no les aportara ni
revelación, ni ciencia, ni profecía, ni enseñanza? 7 Sucedería lo mismo que
con los instrumentos de música, por ejemplo, la flauta o la cítara. Si las
notas no suenan distintamente, nadie reconoce lo que se está ejecutando. 8 Y
si la trompeta emite un sonido confuso, ¿quién se lanzará al combate? 9 Así
les pasa a ustedes: si no hablan de manera inteligible, ¿cómo se comprenderá
lo que dicen? Estarían hablando en vano. 10 No sé cuántos idiomas diversos
hay en el mundo, y cada uno tiene sus propias palabras. 11 Pero si ignoro el
sentido de las palabras, seré como un extranjero para el que me habla y él lo
será para mí. 12 Así, ya que ustedes ambicionan tanto los dones espirituales,
procuren abundar en aquellos que sirven para edificación de la comunidad. 13 Por esta razón, el que habla un lenguaje
incomprensible debe orar pidiendo el don de interpretarlo. 14 Porque si oro
en un lenguaje incomprensible, mi espíritu ora, pero mi inteligencia no saca
ningún provecho. 15 ¿Qué debo hacer entonces? Orar con el espíritu y también
con la inteligencia, cantar himnos con el espíritu y también con la
inteligencia. 16 Si bendices a Dios solamente con el espíritu, ¿cómo podrá el
no iniciado decir "Amén" a tu acción de gracias, ya que no entiende
lo que estás diciendo? 17 Sin duda, tu acción de gracias es excelente, pero
eso no sirve de edificación para el otro. 18 Yo doy gracias a Dios porque
tengo el don de lenguas más que todos ustedes. 19 Sin embargo, cuando estoy
en la asamblea prefiero decir cinco palabras inteligibles, para instruir a
los demás, que diez mil en un lenguaje incomprensible. 20 Hermanos, no sean como niños para juzgar; séanlo
para la malicia, pero juzguen como personas maduras. 21 En El orden en las asambleas 26 Hermanos, ¿qué conclusión sacaremos de todo esto?
Cuando se reúnen, uno puede cantar salmos, otro enseñar, o transmitir una
revelación, o pronunciar un discurso en un lenguaje incomprensible, o bien,
interpretarlo. Que todo sirva para la edificación común. 27 ¿Se tiene el don
de lenguas? Que hablen dos, o a lo sumo tres, y por turno, y que alguien
interprete. 28 Si no hay intérprete, que se callen y que cada uno hable
consigo mismo y con Dios. 29 Con respecto a los profetas, que hablen dos o
tres y que los demás juzguen lo que ellos dicen. 30 Si algún otro asistente
recibe una revelación, que se calle el que está hablando. 31 Así todos
tendrán oportunidad de profetizar, uno por uno, para que todos sean
instruidos y animados. 32 Los que tienen el don de profecía deben ser capaces
de controlar su inspiración, 33 porque Dios quiere la paz y no el desorden. Como en todas las Iglesias de los santos, 34 que las
mujeres permanezcan calladas durante las asambleas: a ellas no les está
permitido hablar. Que se sometan, como lo manda Los carismas y la autoridad 36 ¿Acaso 39 En conclusión, hermanos, aspiren al don de la
profecía y no impidan que se hable en un lenguaje incomprensible. 40 Pero
todo debe hacerse con decoro y ordenadamente. Algunos cristianos de
Corinto, influenciados por las ideas de su medio ambiente, negaban la
resurrección de los muertos (15. 12). Para los griegos, en efecto, el cuerpo
no era más que la envoltura transitoria del alma inmortal. Incluso se lo
consideraba como algo malo, ya que mantenía prisionera al alma y le impedía
retornar al mundo divino del que había sido arrojada. En el marco de esta
ideología, la resurrección de los cuerpos era poco menos que inconcebible y,
además, muy poco deseable, ya que equivalía a una vuelta a la prisión. Pablo se opone con toda
energía a este falso "espiritualismo". Negar la resurrección de los
muertos es negar Pero "¿cómo resucitan los muertos?" (15.
35). Pablo se hace eco de una pregunta que se planteaban los corintios y se
siguen planteando los cristianos de todos los tiempos. Para explicar que la
resurrección no es la "revivificación" de un cadáver ni el retorno
a nuestro estado terrestre, él se vale de una comparación muy simple: la de
la semilla que se convierte en una planta. El cuerpo mortal es como el grano
sembrado en la tierra. El cuerpo glorioso es como la planta, distinta de la
semilla y a la vez brotada de ella. Pero más allá de la comparación, una cosa
es cierta: lo mismo que Cristo resucitado, nosotros seremos revestidos de una
Vida nueva, de un cuerpo "espiritual" e incorruptible. "Él
transformará nuestro pobre cuerpo mortal, haciéndolo semejante a su cuerpo
glorioso" (Flp. 3. 21). El Evangelio de Pablo 15 1
Hermanos, les recuerdo 3 Les he transmitido en primer lugar, lo que yo
mismo recibí: Cristo murió por nuestros pecados, conforme a 9 Porque yo soy el último de los Apóstoles, y ni
siquiera merezco ser llamado Apóstol, ya que he perseguido a La resurrección de Cristo 12 Si se anuncia que Cristo resucitó de entre los
muertos, ¿cómo algunos de ustedes afirman que los muertos no resucitan? 13
¡Si no hay resurrección, Cristo no resucitó! 14 Y si Cristo no resucitó, es
vana nuestra predicación y vana también la fe de ustedes. 15 Incluso,
seríamos falsos testigos de Dios, porque atestiguamos que él resucitó a
Jesucristo, lo que es imposible, si los muertos no resucitan. 16 Porque si
los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó. 17 Y si Cristo no
resucitó, la fe de ustedes es inútil y sus pecados no han sido perdonados. 18
En consecuencia, los que murieron con la fe en Cristo han perecido para
siempre. 19 Si nosotros hemos puesto nuestra esperanza en Cristo solamente
para esta vida, seríamos los hombres más dignos de lástima. 20 Pero no,
Cristo resucitó de entre los muertos, el primero de todos. 21 Porque la
muerte vino al mundo por medio de un hombre, y también por medio de un hombre
viene la resurrección. 22 En efecto, así como todos mueren en Adán, así
también todos revivirán en Cristo, 23 cada uno según el orden que le
corresponde: Cristo, el primero de todos, luego, aquellos que estén unidos a
él en el momento de su Venida. 24 En seguida vendrá el fin, cuando Cristo
entregue el Reino a Dios, el Padre, después de haber aniquilado todo
Principado, Dominio y Poder. 25 Porque es necesario que Cristo reine hasta
que ponga a todos los enemigos debajo de sus pies. 26 El último enemigo
que será vencido es la muerte, 27 ya que Dios todo lo sometió bajo sus
pies. Pero cuando él diga: "Todo está sometido", será
evidentemente a excepción de aquel que le ha sometido todas las cosas. 28 Y
cuando el universo entero le sea sometido, el mismo Hijo se someterá también
a aquel que le sometió todas las cosas, a fin de que Dios sea todo en todos. La resurrección,fundamento de la esperanza 29 Si no fuera así, ¿de qué sirve bautizarse por los
que han muerto? Si los muertos no resucitan, ¿qué sentido tiene bautizarse
por ellos? 30 Y nosotros mismos, ¿por qué nos exponemos a cada instante al
peligro? 31 Cada día yo me enfrento con la muerte, y esto es tan cierto,
hermanos, como que ustedes son mi orgullo en Cristo Jesús, nuestro Señor. 32
¿Y qué he ganado, si solamente por motivos humanos, yo tuve que luchar con
las fieras en Éfeso? Si los muertos no resucitan, "comamos y bebamos,
porque mañana moriremos". 33 No se dejen engañar: "Las malas
compañías corrompen las buenas costumbres". 34 Vuelvan a comportarse
como es debido y no pequen más, porque hay algunos entre ustedes que todavía
no saben nada de Dios: lo digo para vergüenza de ustedes. La condición de los cuerpos resucitados 35 Alguien preguntará: ¿Cómo resucitan los muertos?
¿Con qué clase de cuerpo? 36 Tu pregunta no tiene sentido. Lo que siembras no
llega a tener vida, si antes no muere. 37 Y lo que siembras, no es la planta
tal como va a brotar, sino un simple grano, de trigo por ejemplo, o de
cualquier otra planta. 38 Y Dios da a cada semilla la forma que él quiere, a
cada clase de semilla, el cuerpo que le corresponde. 39 No todos los cuerpos son idénticos: una es la
carne de los hombres, otra la de los animales, otra la de las aves y otra la
de los peces. 40 Hay cuerpos celestiales y cuerpos terrestres, y cada uno
tiene su propio resplandor: 41 uno es el resplandor del sol, otro el de la
luna y otro el de las estrellas, y aun las estrellas difieren unas de otras
por su resplandor. 42 Lo mismo pasa con la resurrección de los muertos:
se siembran cuerpos corruptibles y resucitarán incorruptibles; 43 se siembran
cuerpos humillados y resucitarán gloriosos; se siembran cuerpos débiles y
resucitarán llenos de fuerza; 44 se siembran cuerpos puramente naturales y
resucitarán cuerpos espirituales. Porque hay un cuerpo puramente natural y hay también
un cuerpo espiritual. 45 Esto es lo que dice La victoria sobre la muerte 50 Les aseguro, hermanos, que lo puramente humano no
puede tener parte en el Reino de Dios, ni la corrupción puede heredar lo que
es incorruptible. 51 Les voy a revelar un misterio: No todos vamos a morir,
pero todos seremos transformados. 52 En un instante, en un abrir y cerrar de
ojos, cuando suene la trompeta final –porque esto sucederá– los muertos
resucitarán incorruptibles y nosotros seremos transformados. 53 Lo que es
corruptible debe revestirse de la incorruptibilidad y lo que es mortal debe
revestirse de la inmortalidad. 54 Cuando lo que es corruptible se revista de la
incorruptibilidad y lo que es mortal se revista de la inmortalidad, entonces
se cumplirá la palabra de 58 Por eso, queridos hermanos, permanezcan firmes e
inconmovibles, progresando constantemente en la obra del Señor, con la
certidumbre de que los esfuerzos que realizan por él no serán vanos. CONCLUSIÓN La colecta en favor de
los cristianos de Jerusalén fue siempre una de las grandes preocupaciones de
Pablo. Ese era un signo de unidad entre La colecta para la comunidad de Jerusalén 16 1 En
cuanto a la colecta en beneficio de los santos de Jerusalén, sigan las mismas
instrucciones que di a las Iglesias de Galacia. 2 El primer día de la semana,
cada uno de ustedes guarde en su casa lo que haya podido ahorrar, para que
las donaciones no se recojan solamente a mi llegada. 3 Una vez allí, enviaré a
los que ustedes hayan elegido, para que lleven a Jerusalén esas donaciones
con una carta de recomendación. 4 Si conviene que yo también vaya, ellos
viajarán conmigo. La próxima visita de Pablo 5 Yo iré a verlos, después de atravesar Macedonia
donde estaré de paso. 6 Tal vez me quede con ustedes algún tiempo, a lo mejor
durante todo el invierno, a fin de que me ayuden a proseguir viaje hasta el
lugar de mi destino. 7 Porque no quiero verlos sólo de paso, sino que espero
quedarme algún tiempo entre ustedes, si el Señor lo permite. 8 Mientras
tanto, permaneceré en Éfeso hasta Pentecostés, 9 ya que se ha abierto una
gran puerta para mi predicación, aunque los adversarios son numerosos. Recomendaciones y noticias finales 10 Si llega antes Timoteo, procuren que permanezca
entre ustedes sin ninguna clase de temor, porque él trabaja en la obra del
Señor de la misma manera que yo. 11 Que nadie lo menosprecie. Ofrézcanle los
medios necesarios para que se reúna conmigo, porque yo lo estoy esperando con
los hermanos. 12 En cuanto a nuestro hermano Apolo, le insistí mucho para que
fuera a visitarlos junto con los hermanos, pero él se negó rotundamente a
hacerlo por ahora: irá cuando se le presente la ocasión. 13 Estén atentos, permanezcan
firmes en la fe, compórtense varonilmente, sean fuertes. 14 Todo lo que
hagan, háganlo con amor. 15 Una recomendación más, hermanos. Ustedes saben
que Estéfanas y su familia –los primeros que abrazaron la fe en Acaya– han
decidido consagrarse al servicio de los hermanos. 16 Por eso, les ruego que
ustedes, a su vez, sean solícitos con ellos, y no sólo con ellos, sino con
todos los que colaboran en sus trabajos y esfuerzos. 17 Yo me alegré con la
visita de Estéfanas, de Fortunato y de Acaico. Ellos llenaron el vacío que
ustedes habían dejado, 18 y han tranquilizado mi espíritu y el de ustedes.
Sepan apreciarlos como corresponde. Saludos y despedida 19 Las Iglesias de la provincia de Asia les envían
saludos. También los saludan en el Señor, Aquila y Priscila, junto con los
hermanos que se congregan en su casa. 20 Todos los hermanos les envían
saludos. Salúdense los unos a los otros con el beso santo. 21 Este es mi
saludo, de puño y letra: Pablo. 22 ¡Si alguien no ama al
Señor, que sea maldito! "El Señor viene". 23 Que la gracia del
Señor Jesús permanezca con ustedes. 24 Yo los amo a todos
ustedes en Cristo Jesús. 1 7. La
"Revelación" de nuestro Señor Jesucristo es aquí su Manifestación
gloriosa al fin de los tiempos, el objeto por excelencia de la esperanza
cristiana. 19-20. Is.
29. 14; 19. 12; 33. 18. 23. El
"escándalo" de los judíos se fundaba, sobre todo, en el hecho de
que 31. Jer.
9. 23. 2 6. "Dominadores
de este mundo": esta expresión designa a las potencias demoníacas
invisibles, que según la concepción de los judíos, se valían de las
autoridades humanas para ejercer su dominación sobre el mundo. Ver 15. 24-25. 9. Resulta
difícil identificar el texto citado. Según una hipótesis muy verosímil, Pablo
transcribe una libre combinación de textos proféticos (Is. 52. 15; 64. 3),
que se usaba en la liturgia de 10. Ver
Sal. 139. 12. Ver
Rom. 8. 15; Gál. 4. 6. 14. El
"hombre natural" es el que cuenta únicamente con las fuerzas de su
naturaleza humana y está privado de los dones del Espíritu Santo. Por eso es
incapaz de comprender el misterioso designio de Dios, realizado en la cruz de
Cristo. 16. Is.
40. 13. Ver Rom. 11. 34. 3 2. Ver
Heb. 5. 12. 15. El
"fuego" simboliza el Juicio del Señor, que pondrá de manifiesto la
calidad de la obra realizada por los ministros de 19. Jb. 5.
13. 20. Sal.
94. 11. 4 6. "No
vayamos más allá de lo que está escrito": Pablo cita un refrán conocido
de todos, para exhortar a proceder con moderación, no gloriándose más de lo
justo, ni falseando el sentido de los hechos o de las palabras en beneficio
de intereses personales. 19-20. Pablo
contrapone las "palabras", fruto de la sabiduría humana (2. 1), al
"poder" que procede del Espíritu Santo. Sólo este "poder"
garantiza la autenticidad del ministerio apostólico y le confiere verdadera
eficacia. Ver 1 Tes. 1. 5. 5 En este
capítulo, se hace referencia al hecho de que uno de los miembros de la
comunidad ha tomado por esposa a su madrastra y los demás han tolerado esa
unión, reprobada tanto por la legislación romana como por 5. Los
judíos atribuían a la acción de Satanás y de los espíritus malignos las
enfermedades y los sufrimientos corporales. Pablo comparte esta creencia: por
eso ordena que el incestuoso, por decisión unánime, sea expulsado de la
comunidad y "entregado a Satanás", a fin de que este lo aflija
corporalmente, y así "se salve su espíritu". Esta última expresión
indica que la pena infligida tiene por finalidad la conversión del culpable. 9. "En
una carta anterior": alusión a una carta que Pablo escribió a los
corintios durante su permanencia en Éfeso. Esa carta no ha llegado hasta
nosotros, pero algunos opinan que un fragmento de ella se encuentra en 2 Cor.
6. 14 - 7. 1. 13. Deut.
13. 6. 6 1. El
Apóstol llama "injustos" a los jueces paganos, no porque ejercieran
sus funciones en forma indebida, sino porque no tenían la
"justicia" que proviene de Dios por medio de la fe en Jesucristo. 2-3. Los
cristianos están tan íntimamente unidos a Cristo resucitado, que participarán
también de su condición de Juez universal. Ver Mt. 19. 28. 12. Pablo
trata de corregir una falsa interpretación de la libertad cristiana. Ver Gál.
5. 13. 13.
"Los alimentos son para el estómago y el estómago para los
alimentos": apoyados en este principio, algunos sostenían que la
fornicación era una necesidad legítima del cuerpo, como el comer y el beber. 16. Gn. 2.
24. 7 1. "Es
bueno para el hombre abstenerse de la mujer": es probable que esta frase
pertenezca a la consulta formulada por los corintios. En ese caso, la
respuesta de Pablo comenzaría en el v. 2. 10. Se
refiere al mandamiento que se encuentra en Mc. 10. 9. 14. La
santidad del esposo creyente, fruto de su incorporación a Cristo por la fe y
el bautismo, se extiende de alguna manera al cónyuge no creyente. Para
corroborar esta afirmación, Pablo apela al caso de los hijos de un matrimonio
cristiano: estos, incluso cuando aún no han recibido el bautismo, ya están
vinculados a 15. En
este texto se funda el llamado "privilegio paulino" o
"privilegio de la fe", que permite al cónyuge convertido al
Cristianismo contraer un nuevo matrimonio, si el cónyuge no creyente se
rehúsa a convivir pacíficamente con él. 20-22. El
Apóstol no afirma que la esclavitud es algo bueno, ni prohíbe a los esclavos
aceptar la libertad si tienen ocasión de hacerlo. Su intención es manifestar
que la fidelidad a Cristo y la práctica de la vida cristiana no dependen de
la condición social, ya que en Cristo no hay diferencia entre esclavo y
hombre libre (Gál. 3. 28; Col. 3. 11). Ver Ef. 6. 5-9; Col. 3. 22 - 4. 1; 1
Tim. 6. 1-2; Tit. 2. 9-10; Flm. v. 16; 1 Ped. 2. 18. 25. La
virginidad que Pablo eligió para sí como forma de vida, es un bien que él
desearía para todos, porque, en principio, es más conveniente para
consagrarse enteramente al servicio de Dios y de los demás. 26.
"El tiempo presente" designa el período inaugurado con 28. Esta
motivación de la virginidad, aparentemente egoísta, debe entenderse como un
argumento ocasional, teniendo presente toda la doctrina paulina sobre el
matrimonio. Ver Ef. 5. 22-23. 36-38.
Probablemente, estas normas están dirigidas a un joven cristiano que duda si
debe casarse con su novia, o simplemente, mantenerse unido a ella con un
vínculo espiritual. En esta actitud se refleja la tendencia espiritualista de
un sector de la comunidad de Corinto. 40. Este
"Espíritu" es el que confiere a Pablo la sabiduría necesaria para
guiar a los cristianos de acuerdo con el llamado que Dios hace a cada uno. 9 5. Se
trata de una mujer que se ocupaba de las necesidades materiales de los
Apóstoles. 9. Deut.
25. 4. Ver 1 Tim. 5. 18. 12-15.
Pablo prefirió siempre vivir de su propio trabajo, antes que ser una carga
para sus hermanos y poner un posible obstáculo a su obra evangelizadora. Al
obrar de este modo, renunciaba a un derecho, que le confería su condición de
Apóstol. Ver v. 6; Hech. 18. 3; 20. 34-35; 2 Cor. 11. 9; 1 Tes. 2. 9; 2 Tes.
3. 7-9. 10 1-4. Israel,
en su paso por el "mar" y en su marcha por el "desierto",
es figura o tipo de Una tradición rabínica habla de la "roca"
que seguía a los israelitas mientras iban por el desierto para proveerlos de
agua. 5. Ver
Núm. 14. 16. 7. Éx. 32.
6 8.
Probable alusión a Núm. 25. 9. 9. Ver
Núm. 21. 4-9. 10. Ver
Núm. 16. 18.
"Israel según la carne": ver Rom. 9. 6-8. 20. Deut.
32. 17. 22. Deut.
32. 21. 23. Ver
nota 6. 12. 26. Sal.
24. 1. 11 2. Las
"tradiciones" son la enseñanza y la fe que los corintios recibieron
al convertirse. Ver 15. 1-8; 2 Tes. 2. 15. 10. Se
trata de los "ángeles" que, según las ideas judías, presidían la
asamblea cultual. 13-16. El
mismo Apóstol percibe la debilidad de su argumentación y concluye la
discusión autoritariamente, apelando a la práctica de las Iglesias de Judea. 23-25. Ver
Éx. 24. 4-8; Mt. 26. 26-29; Mc. 14. 22-25; Lc. 22. 14-20; 1 Cor. 10. 16-17.
Este es el testimonio más antiguo referente a 34. No se
ve claro si el Apóstol corrige los abusos de los corintios, o bien, reprueba
la misma comida que precedía a la celebración de 12 1. Sobre
los "dones espirituales", ver Rom. 12. 6-8; Ef. 4. 11-12. 8. La
"sabiduría" es el don que permite penetrar profundamente en el
misterio de Dios. La "ciencia" es una forma de conocimiento menos
perfecta. 9. La
"fe" de que se habla aquí no es la común a todos los creyentes,
necesaria para la salvación, sino la que está acompañada de una confianza tan
grande en Dios que permite obrar los mayores milagros, y confiere el valor
necesario para acometer empresas difíciles, superiores a las fuerzas y
cálculos humanos. Ver 13. 2; Mt. 21. 21. 10. La
"profecía" es la predicación inspirada por el Espíritu Santo para
edificar, exhortar, consolar, y ocasionalmente, predecir el futuro. Es el más
útil de todos los carismas, porque contribuye más directamente a la
"edificación" de El "don de lenguas" consiste en orar en
medio de manifestaciones extáticas y con voces ininteligibles, que sólo puede
entender el que posee el carisma de "interpretarlas". Ver cap. 14. 12. Ver
Ef. 1. 22-23. 28. Sobre
los "doctores", ver nota Hech. 13. 1. 13 3. "A
las llamas": otros manuscritos dicen "para tener de qué
gloriarme". 14 2. "Un
lenguaje incomprensible" es "el don de lenguas": ver nota 12.
10. 21. Is.
28. 11-12. 25. Zac.
8. 23. 33.
"Santos": ver nota Hech. 9. 13. 34. Al
establecer esta prohibición –que se vuelve a encontrar más acentuada en 1
Tim. 2. 11-15- Pablo se atiene a la manera de obrar propia de su época, ya
que tanto los judíos como los griegos excluían a las mujeres de los asuntos y
los debates públicos. Esta costumbre, si bien presenta algunas excepciones,
refleja una actitud de subestimación hacia la mujer, de la que el Apóstol se
hace eco. Aquí se advierte claramente la oposición entre su pensamiento, que niega
la inferioridad de la mujer respecto del hombre (Gál. 3. 28), y la práctica
que surge de la mentalidad de su tiempo. 35. Pablo
prohíbe que las mujeres enseñen, hagan preguntas o pidan aclaraciones en las
asambleas litúrgicas. Sin embargo, considera normal que ellas oren o
profeticen públicamente, si están inspiradas por el Espíritu Santo. Ver 11.
5. 15 21. Ver
Rom. 5. 12-14. 24. "Principado,
Dominio y Poder" son nombres que los judíos daban a las jerarquías
angélicas. Ver Ef. 1. 21; Col. 1. 16. 25. Sal.
110. 1. 27. Sal.
8. 7. 29.
"Bautizarse por los que han muerto": Pablo alude, probablemente, a
un rito idéntico al bautismo común, que algunos cristianos recibían, no para
sí mismos, sino con la intención de beneficiar a los difuntos que habían
muerto sin ser bautizados. El Apóstol no se pronuncia sobre la conveniencia o
licitud de este rito, sino que se vale de él para confirmar su argumentación. 32.
"Luchar con las fieras": esta expresión debe entenderse en sentido
figurado. 33. Verso del
poeta griego Menandro, convertido en refrán. 45. Gn. 2.
7. 51-52. Ver
nota 1 Tes. 4. 17. "Nosotros": se refiere a los que estarán vivos
en ese momento, entre los cuales se coloca Pablo. 54-55. Is.
25. 8; Os. 13. 14. 56. Ver
nota Rom. 7. 57. Con
este grito victorioso culmina el anuncio del misterio de la cruz (caps. 1 -
2) y de la resurrección. 16 1. Se
trata de la "colecta" en favor de los cristianos de Jerusalén. Ver
Rom. 15. 25-27; 2 Cor. 8 - 9. 2.
"El primer día de la semana": ver nota Mt. 28. 1. 9. "Se
ha abierto una gran puerta": esta es una imagen para designar la ocasión
favorable a la predicación del Evangelio. 20. Ver
nota Rom. 16. 16. 22.
"El Señor viene" o "Ven, Señor" es una expresión
litúrgica que pone de manifiesto la fe y la esperanza de los cristianos en |
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Texto Biblico suministrado desde la
pagina de www.clerus.org
edición para el estudio en Internet de Pedro Sergio Antonio Donoso
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