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Caminando con Jesús Pedro Sergio Antonio Donoso Brant Edición especial comentada para ayudar a
comprender mejor las Sagradas Escrituras |
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Los gálatas evangelizados por Pablo durante su
segundo viaje misionero, hacia el año 50, eran descendientes de los celtas o
galos, un pueblo extremadamente belicoso que en el siglo III a. C. se había
instalado en la meseta central de Asia Menor. La estadía de Pablo en Galacia
se prolongó por algunos meses, debido a una enfermedad que lo obligó a
permanecer allí hasta su curación (4. l3-l5). Fuera de esto, no conocemos
otros detalles sobre la actividad del Apóstol en esa región y sobre las
Iglesias allí fundadas. Las circunstancias que motivaron la intervención de
Pablo están suficientemente expresadas en Saludo inicial 1 1 Pablo,
Apóstol –no de parte de hombres ni por la mediación de un hombre, sino por
Jesucristo y por Dios Padre que lo resucitó de entre los muertos– 2 y todos los
hermanos que están conmigo, saludamos a las Iglesias de Galacia. 3 Llegue a
ustedes la gracia y la paz que proceden de Dios, nuestro Padre, y del Señor
Jesucristo, 4 que se entregó por nuestros pecados para librarnos de este
mundo perverso, conforme a la voluntad de Dios, nuestro Padre, El único Evangelio de Cristo 6 Me sorprende que ustedes abandonen tan pronto al
que los llamó por la gracia de Cristo, para seguir otro evangelio. 7 No es
que haya otro, sino que hay gente que los está perturbando y quiere alterar
el Evangelio de Cristo. 8 Pero si nosotros mismos o un ángel del cielo les
anuncia un evangelio distinto del que les hemos anunciado, ¡que sea
expulsado! 9 Ya se lo dijimos antes, y ahora les vuelvo a repetir: el que les
predique un evangelio distinto del que ustedes han recibido, ¡que sea
expulsado! APOLOGÍA PERSONAL: Para defender la
autenticidad de su misión apostólica, Pablo recuerda el llamado que recibió
directamente de Dios, por medio de una revelación especial de Jesucristo
cuando se dirigía a Damasco. Inmediatamente, confirma esa autenticidad,
refiriendo la aprobación recibida por parte de los Apóstoles de Jerusalén.
Ellos reconocieron que a Pablo le había sido confiado "el anuncio del Evangelio a los paganos",
así como Pedro había recibido la misión de anunciarlo "a los
judíos" (2. 7). En último término, lo
que el Apóstol defiende es la verdad del único Evangelio de Cristo, y quiere
prevenir a sus destinatarios contra el riesgo de desfigurarlo. El afán de
salvar "la verdad del
Evangelio" (2. 14) lo lleva, incluso, a enfrentarse con Pedro. En
teoría, este coincidía con aquel, pero en la práctica su forma de proceder
desorientaba a los demás cristianos. Era necesario dejar bien en claro que la
salvación no proviene de La elección de Pablo 10 ¿Acaso yo busco la aprobación de los hombres o la
de Dios? ¿Piensan que quiero congraciarme con los hombres? Si quisiera quedar
bien con los hombres, no sería servidor de Cristo. 11 Quiero que sepan,
hermanos, que Pablo en Jerusalén 18 Tres años más tarde, fui desde allí a Jerusalén
para visitar a Pedro, y estuve con él quince días. 19 No vi a ningún otro
Apóstol, sino solamente a Santiago, el hermano del Señor. 20 En esto que les
escribo, Dios es testigo de que no miento. 21 Después pasé a las regiones de
Siria y Cilicia. 22 Las Iglesias de Judea que creen en Cristo no me conocían
personalmente, 23 sino sólo por lo que habían oído decir de mí: "El que
en otro tiempo nos perseguía, ahora anuncia la fe que antes quería
destruir". 24 Y glorificaban a Dios a causa de mí. La asamblea de Jerusalén 2 1 Al
cabo de catorce años, subí nuevamente a Jerusalén con Bernabé, llevando
conmigo a Tito. 2 Lo hice en virtud de una revelación divina, y les expuse el
Evangelio que predico entre los paganos, en particular a los dirigentes, para
asegurarme que no corría o no había corrido en vano. 3 Pero ni siquiera Tito,
que estaba conmigo y era de origen pagano, fue obligado a circuncidarse, La decisión de los Apóstoles 6 En cuanto a los dirigentes –no me interesa lo que
hayan sido antes, porque Dios no hace acepción de personas– no me impusieron
nada más. 7 Al contrario, aceptaron que me había sido confiado el anuncio del
Evangelio a los paganos, así como fue confiado a Pedro el anuncio a los
judíos. 8 Porque el que constituyó a Pedro Apóstol de los judíos, me hizo
también a mí Apóstol de los paganos. 9 Por eso, Santiago, Cefas y Juan
–considerados como columnas de El incidente de Antioquía 11 Pero cuando Cefas llegó a Antioquía, yo le hice
frente porque su conducta era reprensible. 12 En efecto, antes que llegaran
algunos enviados de Santiago, él comía con los paganos, pero cuando estos
llegaron, se alejó de ellos y permanecía apartado, por temor a los
partidarios de la circuncisión. 13 Los demás judíos lo imitaron, y hasta el
mismo Bernabé se dejó arrastrar por su simulación. 14 Cuando yo vi que no
procedían rectamente, según la verdad del Evangelio, dije a Cefas delante de
todos: "Si tú, que eres judío, vives como los paganos y no como los
judíos, ¿por qué obligas a los paganos a que vivan como los judíos?". El Evangelio de Pablo 15 Nosotros somos judíos de nacimiento y no
pecadores venidos del paganismo. 16 Pero como sabemos que el hombre no es
justificado por las obras de En el relato anterior,
Pablo ya había anticipado el tema central de su Carta: la justificación por
la fe en Jesucristo (2. 16). Ahora aborda el tema directamente, proponiendo
su célebre antítesis: o De esta situación de
esclavitud sólo podía librarnos la gracia de Dios. "Cuando se cumplió el tiempo establecido, Dios
envió a su Hijo, nacido de una mujer y sujeto a Llamado de atención a los gálatas 3 1 Gálatas insensatos, ¿quién los ha seducido a ustedes,
ante quienes fue presentada la imagen de Jesucristo crucificado? 2 Una sola
cosa quiero saber: ¿ustedes recibieron el Espíritu por las obras de Los verdaderos hijos de Abraham 6 Es el caso de Abraham, que creyó en Dios, y
esto le fue tenido en cuenta para su justificación. 7 Reconozcan,
entonces, que los verdaderos hijos de Abraham son los que tienen fe. 8 10 En efecto, todos los que confían en las obras de 15 Hermanos, quiero ponerles un ejemplo de la vida
cotidiana: cuando un hombre hace un testamento en debida forma, nadie puede
anularlo o agregarle nada. 16 Las promesas fueron hechas a Abraham y a su descendencia.
El papel de 19 Entonces, ¿para qué sirve El tiempo de la fe 23 Antes que llegara la fe, estábamos cautivos bajo
la custodia de La filiación divina 4 1 Voy a
ser más explícito: el heredero, mientras es menor de edad, aunque sea
propietario de todos sus bienes, en nada se diferencia de un esclavo. 2 En
efecto, hasta la edad fijada por su padre, está bajo la dependencia de sus
tutores y administradores. 3 Así también nosotros, cuando éramos menores de
edad, estábamos sometidos a los elementos del mundo. 4 Pero cuando se cumplió
el tiempo establecido, Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer y sujeto a El peligro de recaer en la esclavitud de 8 Antes, cuando ustedes no conocían a Dios, estaban
al servicio de dioses que no lo son realmente. 9 Pero ahora, que conocen a
Dios –o mejor dicho, que son conocidos por él– ¿cómo es posible que se
vuelvan otra vez a esos elementos sin fuerza ni valor, para someterse
nuevamente a ellos? 10 ¡Observar los días, los meses, las estaciones y los
años! 11 Francamente, temo haber trabajado inútilmente por ustedes. Reconvención afectuosa 12 Les ruego, hermanos, que se hagan semejantes a
mí, como yo me hice semejante a ustedes. En realidad, no me han ofendido en
nada. 13 Ya saben que fue en ocasión de una enfermedad cuando les prediqué
por primera vez Las dos Alianzas 21 Ustedes que quieren someterse a Siempre existe el
riesgo de que la libertad se convierta en "un
pretexto para satisfacer los deseos carnales" (5. 13). El remedio no
está en suprimirla, recayendo en la esclavitud de Exhortación a mantenerse en la libertad de la fe 5 1 Esta
es la libertad que nos ha dado Cristo. Manténganse firmes para no caer de
nuevo bajo el yugo de la esclavitud. 2 Yo mismo, Pablo, les digo: si ustedes
se hacen circuncidar, Cristo no les servirá de nada. 3 Les vuelvo a insistir:
todos los que se circuncidan, están obligados a observar íntegramente El escándalo de la cruz 7 ¡Ustedes andaban tan bien! ¿Quién les impidió
mantenerse fieles a la verdad? 8 ¡No habrá sido a instancias de aquel que los
llama! 9 "Un poco de levadura hace fermentar toda la masa". 10 Yo
espero en el Señor que ustedes no cambiarán de parecer. En cuanto a aquel que
los está perturbando, será castigado, sea quien sea. 11 Hermanos, si yo predicara
todavía la circuncisión, no me perseguirían. ¡Pero entonces, habría terminado
el escándalo de la cruz! 12 En cuanto a los agitadores, ojalá que llegaran
hasta la mutilación total. La libertad y el amor 13 Ustedes, hermanos, han sido llamados para vivir en
libertad, pero procuren que esta libertad no sea un pretexto para satisfacer
los deseos carnales: háganse más bien servidores los unos de los otros, por
medio del amor. 14 Porque toda El Espíritu y la carne 16 Yo los exhorto a que se dejen conducir por el
Espíritu de Dios, y así no serán arrastrados por los deseos de la carne. 17
Porque la carne desea contra el espíritu y el espíritu contra la carne. Ambos
luchan entre sí, y por eso, ustedes no pueden hacer todo el bien que quieren.
18 Pero si están animados por el Espíritu, ya no están sometidos a Las exigencias del amor 6 1
Hermanos, si alguien es sorprendido en alguna falta, ustedes, los que están
animados por el Espíritu, corríjanlo con dulzura. Piensa que también tú
puedes ser tentado. 2 Ayúdense mutuamente a llevar las cargas, y así
cumplirán 6 El que recibe la enseñanza de 7 No se engañen: nadie se burla de Dios. Se recoge
lo que se siembra: 8 el que siembra para satisfacer su carne, de la carne
recogerá sólo la corrupción; y el que siembra según el Espíritu, del Espíritu
recogerá La verdadera gloria del cristiano 11 ¿Ven estas letras grandes? ¡Les estoy escribiendo
con mi propia mano! 12 Los que quieren imponerles la circuncisión sólo buscan
quedar bien exteriormente, y evitar ser perseguidos a causa de la cruz de
Cristo. 13 Porque tampoco aquellos que se hacen circuncidar observan Despedida 17 Que nadie me moleste en adelante: yo llevo en mi
cuerpo las cicatrices de Jesús. 18 Hermanos, que la gracia de nuestro Señor
Jesucristo permanezca con ustedes. Amén. 1 4. "Este
mundo perverso" es el mundo presente, contrapuesto al venidero. El mundo
no es intrínsecamente malo, porque ha sido creado por Dios, y todas las obras
de Dios son buenas (Gn. 1. 31; 1 Tim. 4. 4). Sin embargo, a causa del pecado,
quedó sometido al poder del mal, personificado en Satanás, a quien Pablo
llama "el dios de este mundo" (2 Cor. 4. 4). 12. Lo que
Pablo ha recibido "por revelación de Jesucristo" es su conocimiento
del plan de Dios respecto de los paganos: estos han sido llamados a
participar de la salvación mesiánica mediante la fe en Jesucristo. 15. Jer.
1. 5; Is. 49. 1. 16. Ver
Is. 42. 6; 49. 6. 17.
"Arabia" designa aquí probablemente la región que se encuentra al
sur de Damasco. 2 1-2. Ver
Hech. 15. 1-29. 3.
"Tito", pagano convertido a la fe, que no había sido circuncidado,
era como el símbolo de la libertad cristiana en medio de la asamblea. Pablo
resuelve la cuestión de principio con un ejemplo decisivo: si las autoridades
de Jerusalén hubieran juzgado que la circuncisión era necesaria para la
salvación, Tito hubiera sido obligado a circuncidarse. Ver nota 2 Cor. 2. 13. 9. De
hecho, esta división del trabajo apostólico no tuvo un carácter absoluto. 15.
"Pecadores venidos del paganismo": expresión despectiva con que los
judíos designaban a los paganos y que el Apóstol emplea aquí con una cierta
ironía. 16. Sal.
143. 2. Ver Rom. 3. 27-30. 19.
"En virtud de 3 6. Gn.
15. 6. Ver Rom. 4. 3. 8. Gn. 12.
3; 18. 18. 10. Deut.
27. 26. Ver Rom. 7. 11. Hab.
2. 4. Ver Rom. 1. 17; Heb. 10. 38. 12. Lev.
18. 5. 13. Deut.
21. 23. Ver Rom. 8. 3; 2 Cor. 5. 21; Col. 2. 14. Ver nota 2. 19. 16. Gn.
13. 15. 18. Pablo
contrapone la "Ley" a la "promesa", para destacar la
gratuidad de la "herencia" que Dios concede a los que creen en su
Palabra. Si esta herencia estuviera condicionada por la observancia de 19. Ver
nota Hech. 7. 53. 20. Este
versículo enfatiza nuevamente la superioridad de la "promesa"
respecto de la "Ley": en la promulgación de 24.
"Preceptor", en griego "pedagogo", no era un maestro o
educador, sino el esclavo que se ocupaba de la disciplina de los niños y los
llevaba a la escuela. 28. Ver
Col. 3. 11. 4 3.
En la concepción de los antiguos, "los elementos del mundo" eran
probablemente los astros, cuyo curso regulaba el ciclo de las fiestas religiosas
del Judaísmo, y los ángeles que los gobernaban. Ver Col. 2. 8. 4. Se
trata del "tiempo establecido" por Dios para dar cumplimiento a su
promesa de salvación. Ver nota Mc. 1. 15. 10.
Alusión al sábado y a las fiestas, cuya observancia estaba impuesta por 13. Esa
enfermedad obligó a Pablo a prolongar su estadía entre los gálatas y le dio
ocasión para anunciarles el Evangelio. Ver nota 2 Cor. 12. 7. 18.
Resulta difícil determinar el sentido exacto de este versículo. Probablemente,
Pablo reprocha a los gálatas su inconstancia en el afecto hacia él. 22. Ver
Gn. 16. 15; 21. 2-3. 24-25.
"Agar", la esclava de Abraham (Gn. 16. 1), es la madre de Ismael,
el padre de los árabes; y el "monte Sinaí", donde fue promulgada 27. Is.
54. 1. 30. Gn.
21. 10. 5 12. Como
los judaizantes exigían que los gálatas convertidos del paganismo recibieran
la circuncisión, Pablo alude irónicamente a la castración ritual practicada
por los sacerdotes de la diosa Cibeles. 13. Ver Sant. 2. 12;
1 Ped. 2. 16. 14. Lev. 19. 18. Ver
Mt. 22. 34-40; Rom. 13. 9; Sant. 2. 8. 6 16. "El
Israel de Dios" es el Pueblo cristiano, el nuevo Israel. Ver Rom. 4.
13-17. 17. Estas
"cicatrices" se deben a los malos tratos recibidos por el Apóstol a
causa de su fidelidad a Cristo. Ver 2 Cor. 6. 4-5; 11. 23-25. |
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