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Caminando con Jesús Pedro Sergio Antonio Donoso Brant Edición especial comentada para ayudar a comprender mejor las Sagradas Escrituras |
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Esa exhortación se apoya principalmente en ejemplos
tomados del Antiguo Testamento (vs. 5-16). Este hecho, y la mención de
algunas tradiciones contenidas en los escritos apócrifos del Judaísmo, que el
autor supone conocidas de sus lectores, hacen pensar que los destinatarios de
En cuanto al lugar y fecha de composición de esta
Carta, es verosímil que la misma haya sido escrita en Palestina o en Siria,
entre los años 70 y 80, cuando ya habían desaparecido los representantes de
la primera generación cristiana (v. 17). Sin embargo, su autor la atribuye a "Judas",
identificado como "hermano de Santiago" (v. 1), el pariente
de Jesús, que presidía la comunidad de Jerusalén (Gál. 1. 19). Saludo inicial 1 Judas, servidor de Jesucristo, hermano de
Santiago, saluda a los que han sido llamados, a los amados de Dios, el Padre,
y protegidos por Jesucristo. 2 Llegue a ustedes la misericordia, la paz y el
amor en abundancia. Ocasión de 3 Queridos míos, yo tenía un gran deseo de
escribirles acerca de nuestra común salvación, pero me he visto obligado a
hacerlo con el fin de exhortarlos a combatir por la fe, que de una vez para
siempre ha sido transmitida a los santos. 4 Porque se han infiltrado entre
ustedes ciertos hombres, cuya condenación estaba preanunciada desde hace
mucho tiempo. Son impíos que hacen de la gracia de Dios un pretexto para su
libertinaje y reniegan de nuestro único Dueño y Señor Jesucristo. Los falsos maestros 5 Quiero recordarles, aunque ustedes ya lo han
aprendido de una vez por todas, que el Señor, después de haber salvado al
pueblo, sacándolo de Egipto, hizo morir en seguida a los incrédulos. 6 En
cuanto a los ángeles que no supieron conservar su preeminencia y abandonaron
su propia morada, el Señor los tiene encadenados eternamente en las tinieblas
para el Juicio del gran Día. 7 También Sodoma y Gomorra, y las ciudades
vecinas, que se prostituyeron de un modo semejante a ellos, dejándose
arrastrar por relaciones contrarias a la naturaleza, han quedado como
ejemplo, sometidas a la pena de un fuego eterno. 8 Lo mismo pasa con estos impíos: en su delirio
profanan la carne, desprecian La perversidad de los falsos maestros 11 ¡Ay de ellos! Porque siguieron el camino de Caín;
por amor al dinero cayeron en el extravío de Balaam y perecieron en la
rebelión de Coré. 12 Ellos manchan las comidas fraternales, porque se dejan
llevar de la glotonería sin ninguna vergüenza y sólo tratan de satisfacerse a
sí mismos. Son nubes sin agua llevadas por el viento, árboles otoñales sin
frutos, doblemente muertos y arrancados de raíz; 13 olas bravías del mar, que
arrojan la espuma de sus propias deshonras, estrellas errantes a las que está
reservada para siempre la densidad de las tinieblas. Recomendaciones a los fieles 17 En cuanto a ustedes, queridos míos, acuérdense de
lo que predijeron los Apóstoles de nuestro Señor Jesucristo. 18 Ellos les
decían: "En los últimos tiempos habrá gente que se burlará de todo y
vivirá de acuerdo con sus pasiones impías". 19 Estos son los que
provocan divisiones, hombres sensuales que no poseen el Espíritu. 20 Pero
ustedes, queridos míos, edifíquense a sí mismos sobre el fundamento de su fe
santísima, orando en el Espíritu Santo. 21 Manténganse en el amor de Dios,
esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para Doxología 3.
"Santos": ver nota Hech. 9. 13. 4. La
"gracia de Dios" es aquí la libertad cristiana (Gál. 2. 4), que los
falsos doctores interpretaban erróneamente considerándose dispensados de toda
disciplina moral. Esta actitud implica negar prácticamente la soberanía de
Cristo. 5. Ver
Núm. 14. 35. 6. Alusión
al pecado de los ángeles del que se habla en Gn. 6. 1-2. 7. Ver
nota Mt. 11. 23. 8. Ver nota
2 Ped. 2. 10. 9. Judas
se hace eco de una tradición contenida en un libro apócrifo del Judaísmo,
denominado Asunción de Moisés. 11. Ver
Gn. 4. 3-15; Núm. 22. 28-33; Núm. 16. 12. Los
falsos maestros se habían infiltrado en el seno de la comunidad. Ver 1
Tim. 1. 3-7; 2 Tim. 2. 16-17; 2 Ped. 2. 1-3. 14-15. En
estos versículos se cita libremente el Libro de Henoc (1. 9), que es
otro de los apócrifos del Judaísmo. 18. Ver 2
Tes. 2. 3-12. 23.
"Aborreciendo hasta la túnica contaminada por su cuerpo": esta dura
expresión exhorta a no contaminarse con la inmoralidad de los falsos
maestros. Ver Sant. 1. 27; 2 Jn. vs. 10-11. |
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Texto Biblico suministrado desde la
pagina de www.clerus.org edición
para el estudio en Internet de Pedro Sergio Antonio Donoso Brant |
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