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CONOCER A
JESUCRISTO Autor:
Pedro Sergio Antonio Donoso Brant 1. Necesidad de conocer a Jesús El mundo de hoy, esta cada vez más necesitado de conocer y estudiar no
solo quien es, si no que es Jesús, a que vino y por que vino al mundo. El
conocer y estudiar sobre Jesús, no es un privilegio de los teólogos, es una
necesidad de todos, porque Dios lo envió para que nadie se quede si la
posibilidad de salvarse y llegar a la vida eterna. Jesucristo es Cada uno de los sucesos relevantes del nacimiento, la vida, las obras, la pasión, la muerte y
la resurrección de Jesucristo, debe empapar nuestro corazón. Todo aquello que
se refiere a su persona, con especial dedicación a su obra de salvación, no
puede ni debe estar oculto, y menos debe ser muy difícil de comprender o de
explicar. Cristo es un misterio que tiene una explicación lógica, que se
comprende y se cree por la fe, en el se resume todos los artículos de la fe,
es decir 2. Como conocer a Jesús A Jesús se le puede conocer externamente e internamente, no hay nada
oculto hoy día, la historia es un método para llegar a conocerlo. Además
existen muchos y rápidos elementos para conocer muy bien la realidad visible
de la vida de Jesús, tenemos mucha información accesible, investigaciones
técnicas y científicas, fotografías de lugares, películas, mapas etc. Sin
embargo, hemos de comprender, que solo mediante Jesús, como persona se encargo de hacer respetar los derechos de los
hombres de su tiempo en la tierra, lo hizo en las sinagogas frente a los
fariseos, en calles y plazas, defendió con firmeza los intereses del Padre,
es decir, El en su momento de mayor intensidad, fue la fuerza y perfección,
mediador y plenitud de toda 3. Quien dicen que es Jesús Jesús le pregunta a sus discípulos, "¿Quién dice la gente que soy
yo?",
san Lucas 9, 18-22. Nos preguntamos ¿Por que será que la presencia de Jesús era
cuestionada?, ¿Por qué se sigue cuestionando hoy a Jesús?, la respuesta de
ayer y de hoy es una sola, la presencia de Jesús cuestiona al mundo. Tenemos que reconocer que Jesús es un interrogante, así se nos plantea
frente a muchas realidades de nuestra vida, y ante eso reaccionamos de muy
distinta forma, especialmente cuando vemos que el Evangelio nos contradice a
ciertas respuestas que nosotros creemos que deben ser así, y esto sucede
porque no conocemos bien a Jesús. En efecto, conocer a Jesús en forma intima,
para algunos resulta difícil, y para otros es muy fácil. El que quiera descubrir, encontrar y hallar a Jesús, tiene que hacerlo
con mucha fe, solo así puede ser capaz de penetrar en el profundo misterio
que encierra Jesús. Desde principios de siglo hasta ahora, ha estado presente la búsqueda
de tratar de conocer y reconstruir la vida de Jesús de diversos modos. Sin
embargo, muchos pasan por alto y guardan silencio para abstenerse de hablar
de lo que no tiene una explicación racional, y de esta forma pretenden decir
que los prodigios del Señor no dejan de se un mito. Otros, buscan conocer a Jesús, a través del apoyo cierto o verdad en
lo que se dice o se hace por la razón, e incluso a través de la ciencia
histórica, con lo cual casi no se llega a conocer a Jesús. Del mismo modo, no
faltan los que a través de historias literarias y de ciencia ficción,
pretenden establecer quien era y a que vino Jesucristo, creando falsas
conjeturas, respaldadas en juicios o idea que se forman a partir de indicios
o de datos incompletos o no comprobados. Con esto ha formado un Jesús,
mágico, taumaturgo, un revolucionario, un maestro de filosofías esotéricas,
algo ocultas, que resultan
incomprensible o de difícil acceso para la mente Los prejuicios de los libres pensadores, idealistas y racionalistas,
alegan y sostienes que es imposible que Jesus sea Dios, y no aceptan la
realidad palpable de sus milagros. 4. Buscando un punto de partida El punto de partida es Cristo, estudiado bajo el punto de vista de la cristología
como fe, que a través de estos 20 siglos, ha sido transmitida por las
Sagradas Escrituras y El hombre, tiene en estos tiempos innumerables recursos, apoyados en
la ciencia, sean estas humanas como la antropología, la arqueología, la
filología y la historia, que hoy ayudan rápidamente a conocer los ambientes
culturales y geopolíticos en los tiempos en que vivió Jesús. Del mismo modo,
gracia a los estudiosos de los géneros y formas literarias en la cual fueron
escritos los Evangelios, es como aprendemos bien, porque por ellos, se nos
facilita la tarea para comprender más y mejor el sentido de estos. Pero no debemos
se ingenuos, porque ciertas personas, aplican a las interpretaciones ideales
filosóficos, que confunden y crean vicios. Por tanto, los recursos
científicos, deben ser usados con objetividad y sin mala intención, es decir
con rectitud. Porque se esta tratando de saber sobre Jesús, el Mesías, El Cristo, Jesucristo, el
Hijo de Dios 5. El Padre ha enviado al Hijo como Salvador del mundo Dice San Juan [3, 17] Dios no envió al Hijo al mundo para condenar al
mundo, sino para que se salve el mundo gracias a él. También dice: Y nosotros
hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo como Salvador del
mundo (1 San Juan 4, 14). Este es el fin de la encarnación, nuestra
salvación, a esto vino el Hijo de Dios, para salvarnos y para ser el salvador
del mundo. El nombre de Jesús quiere decir en hebreo “Dios salva” o
“Salvador”. Así fue como vino Jesús, por nosotros los hombres, de todas las razas
y de todas las condiciones. Por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra
del Espíritu Santo se encarnó de María Jesús, es nuestro salvador y la salvación de los hombres considera
unidamente dos fases, la liberación del pecado y oportunidad de la vida
eterna. En verdad les digo: El que cree tiene vida eterna, san Juan 6,47 y
con ello, el encuentro con Dios. Porque, Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, el Verbo se
encarnó para salvarnos, para
reconciliándonos con Dios, para que lo conociésemos, para que sepamos
de su amor. Del mismo modo se encarno para ser un modelo de camino a la
santidad y porque quería hacernos participar de la naturaleza divina y
conocer mejor el amor que nos tiene Dios. . El Hijo de Dios, Jesús, el Salvador, tenía que venir al mundo, para
que El nos salvara, pues con solo nuestras fuerzas, no era posible alcanzar
la salvación, sin El estaríamos perdidos. En efecto, después del error del
primer hombre, tras el pecado original, nos habíamos quedado sin la gloria de
Dios, privados de ella, enemistados
con el Padre, esclavizados por el pecado. Sin embargo, nadie puede ser
justificado, sino por la gracia del Hijo de Dios, Jesucristo. Las misericordias de Dios, son para ser cantadas eternamente, el amor
de Dios por los hombres no tiene límites, así es, como la decisión de Dios de
salvarnos es absolutamente libre y gratuita. 6. Las Promesas y las profecías del Mesías, el Redentor. Hoy, en la ciudad de David, ha nacido para ustedes un Salvador, que es
el Mesías y el Señor, San Lucas 2, 11 Dice san Mateo, 1,22 Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había
dicho el Señor por boca del profeta. Las promesas del Redentor las
encontramos en Abraham Gn 12, 2-3, donde Dios le dice: Yo haré de ti una gran
Nación. Te bendeciré y engrandeceré tu nombre, y Serás Bendición. Bendeciré a
los que te bendigan, y a los que te maldigan maldeciré. Y en ti Serán
benditas todas las familias de la tierra. En san Mateo 1, 16-17 leemos: Jacob
fue padre de José, esposo de María, de la que nació Jesús, llamado Cristo. De
modo que fueron catorce las generaciones desde Abraham a David; otras catorce
desde David hasta la deportación a Babilonia, y catorce más desde esta
deportación hasta el nacimiento de Cristo. La profecías sobre el Mesías, están en diversos textos, una de las mas
hermosas se encuentran en el 2 Samuel 7, 12-17, donde Habló a David: Cuando
se cumplan tus Días y reposes con tus padres, yo levantaré después de ti a un
descendiente tuyo, el cual Procederá de tus entrañas, y afirmaré su reino. El
Edificará una casa a mi nombre, y yo estableceré el trono de su reino para
siempre. Yo seré para él, padre; y él Será para Mí, hijo. Cuando haga mal, yo
le corregiré con vara de hombres y con azotes de hijos de hombre. Pero no
quitaré de él mi misericordia, como la quité de Saúl, al cual quité de tu
presencia. Tu casa y tu reino Serán firmes para siempre delante de Mí, y tu
trono Será estable para siempre. También se canta en el Salmo 2, Besad al hijo, ¡Bienaventurados todos
los que en él se refugian! Y maravillosamente en la profecía de Isaías 7,14,
donde dice: Por tanto, el mismo Señor os Dará la señal: He Aquí que la virgen
Concebirá y Dará a luz un hijo, y Llamará su nombre Emmanuel, que significa
“Dios con nosotros”. Me ha ungido Dios. Me ha enviado para anunciar buenas
nuevas a los pobres, para vendar a los quebrantados de Corazón, para
proclamar libertad a los cautivos Isaías 61,1. Dios a Moisés, Deuteronomio
18, 15 Tu Dios te Levantará un profeta como yo de en medio de ti, de entre
tus hermanos. A él escucharéis. Deuteronomio 18, 18: Les levantaré un profeta
como Tú, de entre sus hermanos. Yo pondré mis palabras en su boca, y él les
Hablará todo lo que yo le mande. 7. El Mesías Se le llama Mesías, a la persona en quien se ha puesto una confianza
absoluta y de quien se espera la solución de todos los problemas. El nombre de Mesías proviene del hebreo
mashiah este significa ungido, para indicar el carácter de su dignidad, así
es como este término se le aplicaba al rey de Israel, que era ungido con
aceite, de este modo, se destacaba su investidura, como fue aplicado a el rey
David y a su dinastía. Sin embargo nosotros utilizamos Cristo, porque en la
traducción al griego fue Cristos y de esa forma paso al latín como Chistus. En Jesús, se cumplen las esperanzas mesiánicas de Israel, los judíos
lo sabían, En Zacarías 4, 14 leemos: Y él dijo: --Estos son los dos que
fueron ungidos con aceite y que Están delante del Señor de toda la tierra. El
Edificará el templo de Dios. Tendrá gloria, se Sentará en su trono y
Gobernará. Habrá un sacerdote junto a su trono, y Habrá consejo de paz entre ambos. En san Lucas, 4, 16-21, leemos: Llegó a Nazaret, donde se había
criado, y el sábado fue a la sinagoga, como era su costumbre. Se puso de pie
para hacer la lectura, y le pasaron el
libro del profeta Isaías. Jesús desenrolló el libro y encontró el pasaje
donde estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí. El me ha ungido
para llevar buenas nuevas a los pobres, para anunciar la libertad a los
cautivos, y a los ciegos que pronto van a ver, para despedir libres a los
oprimidos y proclamar el año de gracia del Señor. Jesús entonces enrolló el libro, lo
devolvió al ayudante y se sentó, mientras todos los presentes tenían los ojos
fijos en él. Y empezó a decirles: «Hoy les llegan noticias de cómo se cumplen
estas palabras proféticas». Unidos los que profetizo Zacarías, el Evangelio de san Lucas y las
Profecías de Isaías, el Mesías que
Dios enviaría para instaurar definitivamente el Reino, debía ser ungido por
el Espíritu del Señor, como rey, sacerdote y profeta. 8. Cristo, fundamento de la historia, principio y fin Cristo, fundamento de la historia, la anterior y la posterior a El,
principio y fin. Es el principio y
base sobre los que se apoya y se afianza todo. Para la anterior tiene el valor de la
salvación, se ordena a través de El, por medio de El, y hacia El, del mismo
modo es el fundamento de toda la historia posterior, esta vive de la gracia y
proviene de su obra redentora. Pero no me refiero a un sentido cronológico de
antes de Cristo y después de Cristo, sino a lo importante por las consecuencias,
es decir a lo trascendente de toda la historia. Esta se encuentra en nuestro
Señor, que es nuestro Maestro, el más grande de todos, el primero y el
último, el alfa y la omega. 9. Encarnación Se le llama encarnación, a la adopción de una forma carnal, humana de un ser espiritual, así es como la
encarnación del Hijo de Dios es la unión de la naturaleza divina y humana en
una sola persona. Dios, en un amoroso
plan de la donación, entrega voluntaria y gratuita de algo que el posee, hace
de sí mismo a la criatura, esta es Esta Encarnación, obedece a un fin, la salvación de los hombres, el
Padre ha enviado al Hijo como Salvador del mundo --- 1 San Juan 4, 14 ---.
Este es el objetivo fundamental, nuestra salvación, por esto vino el Hijo de
Dios, por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó del cielo, y por
obra del Espíritu Santo se encarnó de María 10. El Cuerpo de Cristo Cristo anduvo entre las multitudes, les enseño y muchos se
maravillaron con sus palabras, sanó a los enfermos, le devolvió la vida a Lázaro,
fue un verdadero hombre, real, fue concebido de Maria, al nacer reyes de otra
tierra le rindieron honores, lo adoraron los pastores, conoció el cansancio,
tuvo sed, hambre, rezo al Padre, abrazo a los niños, puso en su lugar a los
fariseos, perdono los pecados y le devolvió la vista a los ciegos, durmió y
ceno con sus amigos, fue vitoreado por las multitudes, fue sometido a juicio
y a castigo, derramo su sangre, sufrió, agonizo y murió, luego fue sepultado,
es decir era de cuerpo, de carne, tocable, tangible, absolutamente real.
Negar esto, es negar la redención. 11. Alma de Cristo Dice el credo de Nicea, redactado en el Concilio del mismo nombre por
318 obispos en el año 325 y en el Concilio de Constantinopla 381. “Creo en un
solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos
los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue
hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del
cielo”. Es decir, dice que Jesucristo, es consustancial, que es de la misma
naturaleza o esencia del Padre. Pero también, Jesús es humano, con cuerpo y alma, si así no fuera, es
decir sin alma, sin corazón, sin inteligencia, sin voluntad humana, no habría
hecho lo que hizo por los hombres. ¿Como es el Alma de Cristo?, ella esta reflejada en todo lo que hizo
por nosotros, en cada uno de sus gestos y palabras, espiritual e inmortal,
capaz de entender, querer y sentir, y que, junto con el cuerpo, constituye su
esencia humana. El Alma de Jesús, es viva, con absoluta energía, es la que
nos da ánimo, fuerza, aliento, actúa como impulsor de toda nuestra vida, es
de carácter abierto al mundo, a la alegría y al dolor, es misericordiosa,
bondadosa, compasiva, sencilla, intensa,
amorosa, santa, pura y perfecta. 12. Dios Jesús Dice Jesús: Además, el Hijo del Hombre es Señor del sábado --- San
Mateo 12,8, --- También dijo Jesús, y aquí ustedes tienen mucho más que
Salomón, ---san Mateo, 12,41---. Al que se ponga de mi parte ante los
hombres, yo me pondré de su parte ante mi Padre de los Cielos. --- San Mateo
10,32 ---, El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de
mí; y el que ama a su hijo o a Su hija más que a mí, no es digno de mí, ---
san Mateo 10,37---, todas esta cosas, las dijo Jesús, porque el tiene
privilegio para pedirlas, por su dignidad divina. Dijo Jesús: Sin embargo, nadie ha subido al Cielo sino sólo el que ha
bajado del Cielo, el Hijo del Hombre. San Juan 3,13. Jesús también les dijo: «Ustedes son de
abajo, yo soy de arriba. Ustedes son de este mundo, yo no soy de este mundo.
--- San Juan 8, 23 ---. Del mismo modo dijo; Jesús les replicó: «Si Dios
fuera su Padre, ustedes me amarían a mí, porque yo he salido de Dios para
venir aquí. No he venido por iniciativa propia, sino que él mismo me ha
enviado. --- San Juan 8,42 ---.
También nos dijo; Ahora, Padre, dame junto a ti la misma Gloria que tenía a
tu lado antes que comenzara el mundo. ---San Juan 17,5 ---. Es decir, Jesús
nos muestra su preexistencia al mundo. Dijo Jesús a los judíos; Pero Jesús les respondió: «Mi Padre sigue
trabajando, y yo también trabajo». --- San Juan 5,17 ---. Le preguntaron a
Jesús: « ¿Dónde está tu Padre?» Jesús les contestó: «Ustedes no me conocen a
mí ni a mi Padre; si me conocieran a mí, conocerían también a mi Padre». --- San Juan 8,19 ---. Pero si las hago, si
no me creen a mí, crean a esas obras, para que sepan y reconozcan que el
Padre está en mí y yo en el Padre». --- San Juan 10,38 ---, También les dijo
a sus discípulos; Yo estoy en el Padre
y el Padre está en mí. Créanme en esto, o si no, créanlo por las obras mismas. --- San Juan 14,11 ---, todo esto
lo dijo porque: Yo y el Padre somos una sola cosa». San Juan, 10,30 Todas estas cosas que nos dicen los evangelios, es porque Jesús es
Dios, por eso también le podemos llamar Dios Jesús. Jesús se declaraba Hijo
de Dios en cuanto verdadero Dios nacido del Padre. Jesús le dice a Maria
Magdalena en el sepulcro, vete donde mis hermanos y diles: Subo a mi Padre,
que es Padre de ustedes; a mi Dios, que es Dios de ustedes». Y También nos
dice: Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el
Hijo y aquellos a quienes el Hijo se lo quiera dar a conocer. --- San Mateo 11,27 ---. Así, de este modo, comprendemos que Jesús, es Hijo de Díos, único, que
fue verdaderamente hombre, y es verdaderamente Dios, es decir perfecto en su
humanidad y perfecto en su divinidad. Por tanto, no nos cabe ninguna
confusión, Jesús, el Mesías, El Cristo, Jesucristo, el Hijo de Dios, Hijo
único del Padre, con su dos naturaleza, sin posibilidad de división o
separación. Es una unión que no tiene ninguna semejanza, es la hipóstasis,
del griego, esencia, por eso se dice que la unión de las dos naturalezas de
Jesucristo es hipostática. Jesús tiene una naturaleza humana total, integra,
maravillosa, perfecta, sin embargo no es persona humana, tampoco distinto del
Verbo. Todo esto lo conocemos por la fe. 13. Jesucristo: perfecto en la divinidad, y perfecto en la humanidad En el catecismo católico leemos: (CCE 467) Hay que confesar a un solo
y mismo Hijo y Señor nuestro Jesucristo: perfecto en la divinidad, y perfecto
en la humanidad; verdaderamente Dios y verdaderamente hombre compuesto de
alma racional y cuerpo; consustancial con el Padre según la divinidad, y
consustancial con nosotros según la humanidad, `en todo semejante a nosotros,
excepto en el pecado' (Hb 4, 15); nacido del Padre antes de todos los siglos
según la divinidad; y por nosotros y por nuestra salvación, nacido en los
últimos tiempos de Después del concilio de Calcedonia, algunos concibieron la naturaleza
humana de Cristo como una especie de sujeto personal. Contra éstos, el quinto
concilio ecuménico, en Constantinopla el año 553 confesó a propósito de
Cristo: (CCE 468) "No hay más que una sola hipóstasis, que es nuestro
Señor Jesucristo, uno de 14. Amar a Jesús es Amar a Dios Amar a Jesús, es amar al Padre, acercarse a Jesús, es acercarse a
Dios, amparase en Jesús, es amparase en el Padre, unirse a Jesucristo, es
unirse a Dios y cuanto más unido se está con Dios, más se participa de su
amor, su misericordia, su bondad, por tanto más abundantes bienes se reciben.
Jesús esta pleno, total, lleno de los dones divinos y no hay unión más íntima
con Dios que la unión en una persona divina, por tanto no hay ninguna otra
unión tan especial con Dios, como la de estar unido a Jesús. 15. La santidad de Jesús Jesús, hizo todo los que hacen los seres humanos, entre ello, podemos
destacar que sintió pena, lloro, sufrió, sintió angustia y dolor, algo muy
natural de nuestra naturaleza, pero lo que no hizo fue caer en el pecado, en
la desidia o en la ignorancia, es entonces, la humanidad de Jesús, unida al
Verbo, el instrumento perfecto para la obra de salvación, es un
instrumento activo, vivo y con fuerza, así entonces, Jesús, es modelo y
camino de santidad. Es santo, quien se dedica a Dios, quien hace todo por Dios, quien se
une a Dios, el que se deja pertenecer por Dios, se consagra y se destina a
Dios. El santo se transforma y se deja transformar por el Espíritu Santo. El
santo es purificado por Dios y vive establemente la unión sobrenatural con
Dios por la fe y el amor. Jesús, es santo en cuanto a hombre y lo es en
cuanto a Dios. Es la unión hipostática, es la humanidad de Jesús que tiene la
santidad infinita del Verbo. Así por tanto, en cuanto hombre, Jesús es santo
porque su humanidad está unida al Verbo y le pertenece. Jesús es santo en todo, por eso decimos; que Jesús no tuvo pecado, es
“semejante en todo a nosotros, excepto en el pecado” 16. Jesús esta lleno de Gracia Decía que Jesús es santo, y que lo es en cuanto hombre, y lo es por la
gracia, y tiene plenitud de gracia
santificante porque la unión de su humanidad a Dios, es total, casi
imaginable. Jesús posee la gracia con la total perfección, con todos los
efectos, con las máximas virtudes y dones que ésta puede llegar a tener y
alcanzar. Es así como, todas las gracias que llegan a tener los hombres
provienen de Él. Se dice que: La gracia diviniza al alma en su esencia y que esta
divinización se extiende a las potencias del alma por las virtudes
sobrenaturales. No cabe ninguna duda, en cuanto hombre, Jesús está plenamente
divinizado por la gracia habitual, y así es como no podían faltarle ningunas de
las virtudes, comunicadas en grado
máximo y perfecto. Del mismo modo, Jesús, no tuvo virtudes imperfectas, por
que el tenía la unión con Dios y ningún pecado. En consecuencia de su total y plenitud de gracia, Jesús poseía los dones
del Espíritu Santo en su máximo grado. 17. Conociendo algo más de Jesús ¿Como era Jesús? Jesús, Hijo de Dios,
vivió e hizo cosa de hombres, trabajó con manos de hombre, pensó con
inteligencia de hombre, participo en la vida de los hombres, obró con voluntad
de hombre, sufrió como los hombres,
amó con corazón de hombre. Cuando leemos los Evangelios, no encontramos ninguna descripción del
aspecto físico de Jesús, solo de un modo espiritual nos imaginamos como era,
sin embargo, si leemos con detención cada uno de los Evangelios, nos podemos
dar cuenta de detalles muy importantes. Los seres humanos nos acercamos
siempre a las personas amables, la gente buena nos atrae y nos simpatiza,
entonces para que muchos acudieran a El y no quisieran dejarlo, Jesús debe
haber irradiado amabilidad y simpatía. Para que miles estuvieran atentos y
hasta sin pensar en comer para oírle, debe haber sido muy dulce y atractivo
su hablar, suave y agradable al oído. Del mismo modo, debe haber tenido una
atracción divina, así lo presintieron ciegos al oír sus pasos, sabían que era
de Jesús. También debe haber sido un Maestro inspirador, con charlas
pedagógicas incansables de escuchar y aprender. A Jesús acudían los enfermos,
los ancianos y los niños, El los oía y les imponía las manos, por tanto Jesús
debe haber tenido modales muy agradables e inspirador de muchos afectos. Por tanto, finalizo este pequeño trabajo sobre Jesus, el Mesías, El
Cristo, Jesucristo, el Hijo de Dios, invitando a que cada uno conozca cada
vez más a nuestro Salvador, y no hay mejor forma que leyendo los evangelios,
empapándose de su mensaje, conversándolo en familia o con los amigos, y con
especial dedicación con el mismo Señor
Jesucristo El Señor les Bendiga y
les regale su amorosa Paz Pedro Sergio Antonio Donoso
Brant Caminando con Jesus Pascua de 2005 |