CAMINANDO CON JESUS

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

LITURGIA DE LAS HORAS

SEMANA  I  DEL SALTERIO

COMPLETAS

 

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COMPLETAS

I Domingo

II Domingo

 

Lunes

 

Martes

 

Miércoles

 

Jueves

 

Viernes

 


 

ORACIÓN

ANTES DEL DESCANSO NOCTURNO

 

COMPLETAS

 

Todo como en el Ordinario (Textos comunes), p. 023, excepto lo siguiente:

I Domingo

 

DESPUÉS DE LAS PRIMERAS VÍSPERAS

DEL DOMINGO Y DE LAS SOLEMNIDADES

 

HIMNO

El sueño, hermano de la muerte,

a su descanso nos convida;

guárdanos tú, Señor, de suerte

que despertemos a la vida.

 

Tu amor nos guía y nos reprende

y por nosotros se desvela,

del enemigo nos defiende

y, mientras dormimos, nos vela.

 

Te ofrecemos, humildemente,

dolor, trabajo y alegría;

nuestra plegaria balbuciente:

«Gracias, Señor, por este día.»

 

Recibe, Padre, la alabanza

del corazón que en ti confía

y alimenta nuestra esperanza

de amanecer a tu gran Día.

 

Gloria a Dios Padre, que nos hizo,

gloria a Dios Hijo Salvador,

gloria al Espíritu divino:

tres Personas y un solo Dios. Amén.

 

SALMODIA

 

Fuera del tiempo pascual, ant. 1.: Ten piedad de mí, Señor, y escucha mi oración.

 

Tiempo pascual: Aleluya, aleluya, aleluya.

 

Salmo 4

Acción de gracias


 

El Señor hizo maravillas al resucitar

a Jesucristo de entre los muertos.

(S. Agustín)

Escúchame cuando te invoco, Dios, defensor mío;

tú que en el aprieto me diste anchura,

ten piedad de mí y escucha mi oración.

 

Y vosotros, ¿hasta cuándo ultrajaréis mi honor,

amaréis la falsedad y buscaréis el engaño?

Sabedlo: el Señor hizo milagros en mi favor,

y el Señor me escuchará cuando lo invoque.

 

Temblad y no pequéis,

reflexionad en el silencio de vuestro lecho;

ofreced sacrificios legítimos

y confiad en el Señor.

 

Hay muchos que dicen: «¿Quién nos hará ver la dicha,

si la luz de tu rostro ha huido de nosotros?»

 

Pero tú, Señor, has puesto en mi corazón más alegría

que si abundara en trigo y en vino.

 

En paz me acuesto y enseguida me duermo,

porque tú solo, Señor, me haces vivir tranquilo.

 

Fuera del tiempo pascual, ant.: Ten piedad de mí, Señor, y escucha mi oración.

 

Fuera del tiempo pascual, ant. 2.: Durante la noche, bendecid al Señor.

 

Salmo 133

Oración vespertina en el templo

 

Alabad al Señor, sus siervos todos,

los que le teméis, pequeños y grandes.

(Ap 19,5)

Y ahora bendecid al Señor,

los siervos del Señor,

los que pasáis la noche

en la casa del Señor.

 

Levantad las manos hacia el santuario

y bendecid al Señor.

 

El Señor te bendiga desde Sión,

el que hizo cielo y tierra.

 

Fuera del tiempo pascual, ant. Durante la noche, bendecid al Señor.


 

Tiempo pascual, ant.: Aleluya, aleluya, aleluya.

 

LECTURA BREVE

 

Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es solamente uno. Amarás al Señor, tu Dios, con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas. Las palabras que hoy te digo quedarán en tu memoria, se las repetirás a tus hijos y hablarás de ellas estando en casa y yendo de camino, acostado y levantado. (Dt 6,4-7)

 

El responsorio breve y el cántico evangélico con su antífona como en el Ordinario (Textos comunes), p. 025.

 

Oración

 

En los domingos y durante la Octava de Pascua:

 

Guárdanos, Señor, durante esta noche y haz que mañana, ya al clarear el nuevo día, la celebración del domingo nos llene con la alegría de la resurrección de tu Hijo. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

Después de las I Vísperas de las solemnidades que no coinciden en domingo:

 

Visita, Señor, esta habitación: aleja de ella las insidias del enemigo; que tus santos ángeles habiten en ella y nos guarden en paz, y que tu bendición permanezca siempre con nosotros. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

La conclusión de la Hora y la antífona final a la Santísima Virgen María como en el Ordinario (Texto comunes), p.026.

 

II Domingo

 

DESPUÉS DE LAS SEGUNDAS VÍSPERAS

DEL DOMINGO Y DE LAS SOLEMNIDADES

 

HIMNO

I

 

Gracias, porque al fin del día

podemos agradecerte

los méritos de tu muerte

y el pan de la Eucaristía,

la plenitud de alegría

de haber vivido tu alianza,

la fe, el amor, la esperanza

y esta bondad de tu empeño

de convertir nuestro sueño

en una humilde alabanza.


 

Gloria al Padre, gloria al Hijo,

gloria al Espíritu Santo,

por los siglos de los siglos. Amén.

 

II

 

Nos cubren las tinieblas

con su intangible velo;

nos acosa la noche con sus ojos,

y reza el pensamiento.

 

Los astros en tus bóvedas,

Señor de universo,

vigilarán lo oscuro,

vigilarán el sueño.

Nosotros dormiremos. Amén.

 

Fuera del tiempo pascual, ant.: Al amparo del Altísimo no temo el espanto nocturno.

 

Tiempo pascual, ant.: Aleluya, aleluya, aleluya.

 

Salmo 90

A la sombra del Omnipotente

 

Os he dado potestad para pisotear

serpientes y escorpiones. (Lc 10,19)

 

Tú que habitas al amparo del Altísimo,

que vives a la sombra del Omnipotente,

di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío,

Dios mío, confío en ti.»

 

Él te librará de la red del cazador,

de la peste funesta.

Te cubrirá con sus plumas,

bajo sus alas te refugiarás:

su brazo es escudo y armadura.

 

No temerás el espanto nocturno,

ni la flecha que vuela de día,

ni la peste que se desliza en las tinieblas,

ni la epidemia que devasta a mediodía.

 

Caerán a tu izquierda mil,

diez mil a tu derecha;

a ti no te alcanzará.


 

Nada más mirar con tus ojos,

verás la paga de los malvados,

porque hiciste del Señor tu refugio,

tomaste al Altísimo por defensa.

 

No se te acercará la desgracia,

ni la plaga llegará hasta tu tienda,

porque a sus ángeles ha dado órdenes

para que te guarden en tus caminos;

 

te llevarán en sus palmas,

para que tu pie no tropiece en la piedra;

caminarás sobre áspides y víboras,

pisotearás leones y dragones.

 

«Se puso junto a mí: lo libraré;

lo protegeré porque conoce mi nombre,

me invocará y lo escucharé.

 

Con él estaré en la tribulación,

lo defenderé, lo glorificaré,

lo saciaré de largos días

y le haré ver mi salvación.»

 

Fuera del tiempo pascual, ant.: Al amparo del Altísimo no temo el espanto nocturno.

 

Tiempo pascual, ant.: Aleluya, aleluya, aleluya.

 

LECTURA BREVE

 

Verán al Señor cara a cara y llevarán su nombre en la frente. Ya no habrá más noche, ni necesitarán luz de lámpara o del sol, porque el Señor Dios irradiará luz sobre ellos, y reinarán por los siglos de los siglos. (Ap 22,4-5)

 

Oración

En los domingos y durante la Octava de Pascua:

 

Humildemente te pedimos, Señor, que después de haber celebrado en este día los misterios de la resurrección de tu Hijo, sin temor alguno, descansemos en tu paz y mañana nos levantemos alegres para cantar nuevamente tus alabanzas. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Después de las II Vísperas de las solemnidades que no coinciden en domingo:

 

Visita, Señor, esta habitación: aleja de ella las insidias del enemigo; que tus santos ángeles habiten en ella y nos guarden en paz, y que tu bendición permanezca siempre con nosotros. Por Jesucristo, nuestro Señor.


 

Lunes

 

LUNES

 

HIMNO

 

De la vida en la arena

me llevas de la mano

al puerto más cercano,

al agua más serena.

El corazón se llena,

Señor, de tu ternura;

y es la noche más pura

y la ruta más bella

porque tú estás en ella,

sea clara u oscura.

 

La noche misteriosa

acerca a lo escondido;

el sueño es el olvido

donde la paz se posa.

Y esa paz es la rosa

de los vientos. Velero,

inquieto marinero,

ya mi timón preparo

—tú el mar y cielo claro—

hacia el alba que espero.

 

Gloria al Padre, y al Hijo,

y al Espíritu Santo. Amén.

 

SALMODIA

 

Fuera del tiempo pascual, ant.: Tú, Señor, eres clemente y rico en misericordia.

 

Tiempo pascual, ant.: Aleluya, aleluya, aleluya.

 

Salmo 85

Oración de un pobre ante las adversidades

 

Bendito sea Dios, que nos alienta

en nuestras luchas. (2Co 1,3.4)

 

Inclina tu oído, Señor, escúchame,

que soy un pobre desamparado;

protege mi vida, que soy un fiel tuyo;

salva a tu siervo, que confía en ti.


 

Tú eres mi Dios, piedad de mí, Señor,

que a ti te estoy llamando todo el día;

alegra el alma de tu siervo,

pues levanto mi alma hacia ti;

 

porque tú, Señor, eres bueno y clemente,

rico en misericordia con los que te invocan.

Señor, escucha mi oración,

atiende a la voz de mi súplica.

 

En el día del peligro te llamo,

y tú me escuchas.

No tienes igual entre los dioses, Señor,

ni hay obras como las tuyas.

 

Todos los pueblos vendrán

a postrarse en tu presencia, Señor,

bendecirán tu nombre:

«Grande eres tú, y haces maravillas;

tú eres el único Dios.»

 

Enséñame, Señor, tu camino,

para que siga tu verdad;

mantén mi corazón entero

en el temor de tu nombre.

 

Te alabaré de todo corazón, Dios mío;

daré gloria a tu nombre por siempre,

por tu gran piedad para conmigo,

porque me salvaste del abismo profundo.

 

Dios mío, unos soberbios se levantan contra mí,

una banda de insolentes atenta contra mi vida,

sin tenerte en cuenta a ti.

 

Pero tú, Señor, Dios clemente y misericordioso,

lento a la cólera, rico en piedad y leal,

mírame, ten compasión de mí.

 

Da fuerza a tu siervo,

salva al hijo de tu esclava;

dame una señal propicia,

que la vean mis adversarios y se avergüencen,

porque tú, Señor, me ayudas y consuelas.

 

Fuera del tiempo pascual, ant.: Tú, Señor, eres clemente y rico en misericordia.


 

Tiempo pascual, ant.: Aleluya, aleluya, aleluya.

 

LECTURA BREVE

 

Dios nos ha destinado a obtener la salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo; él murió por nosotros, para que, despiertos o dormidos, vivamos con él. (1Ts 5,9-10)

 

Oración

 

Concede, Señor, a nuestros cuerpos fatigados el descanso necesario, y haz que la simiente del reino, que con nuestro trabajo hemos sembrado hoy, crezca y germine para la cosecha de la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Martes

 

MARTES

HIMNO

Tiembla el frío de los astros,

y el silencio de los montes

duerme sin fin. (Sólo el agua

de mi corazón se oye).

 

Su dulce latir, ¡tan dentro!,

calladamente responde

a la soledad inmensa

de algo que late en la noche.

 

Somos tuyos, tuyos, tuyos;

somos, Señor, ese insomne

temblor del agua nocturna,

más limpia después que corre.

 

¡Agua en reposo viviente,

que vuelve a ser pura y joven

con una esperanza! (Sólo

en mi alma sonar se oye).

 

Gloria al Padre, gloria al Hijo,

gloria al Espíritu Santo,

por los siglos de los siglos. Amén.

 

SALMODIA

 

Fuera del tiempo pascual, ant.: No me escondas tu rostro, ya que confío en ti.

 

Tiempo pascual, ant.: Aleluya, aleluya, aleluya.


 

Salmo 142 (1-11)

Lamentación y súplica ante la angustia

 

El hombre no se justifica por cumplir la ley,

sino por creer en Cristo Jesús. (Ga 2,16)

Señor, escucha mi oración;

tú, que eres fiel, atiende a mi súplica;

tú, que eres justo, escúchame.

No llames a juicio a tu siervo,

pues ningún hombre vivo es inocente frente a ti.

 

El enemigo me persigue a muerte,

empuja mi vida al sepulcro,

me confina a las tinieblas

como a los muertos ya olvidados.

Mi aliento desfallece,

mi corazón dentro de mí está yerto.

 

Recuerdo los tiempos antiguos,

medito todas tus acciones,

considero las obras de tus manos

y extiendo mis brazos hacia ti:

tengo sed de ti como tierra reseca.

 

Escúchame en seguida, Señor,

que me falta el aliento.

No me escondas tu rostro,

igual que a los que bajan a la fosa.

 

En la mañana hazme escuchar tu gracia,

ya que confío en ti.

Indícame el camino que he de seguir,

pues levanto mi alma a ti.

 

Líbrame del enemigo, Señor,

que me refugio en ti.

Enséñame a cumplir tu voluntad,

ya que tú eres mi Dios.

Tu espíritu, que es bueno,

me guíe por tierra llana.

 

Por tu nombre, Señor, consérvame vivo;

por tu clemencia, sácame de la angustia.

 

Fuera del tiempo pascual, ant.: No me escondas tu rostro, ya que confío en ti.

 

Tiempo pascual, ant.: Aleluya, aleluya, aleluya.


 

LECTURA BREVE

 

Sed sobrios, estad alerta, que vuestro enemigo, el diablo, como león rugiente, ronda buscando a quien devorar; resistidles firmes en la fe.          (1P 5,8-9)

Oración

 

Ilumina, Señor, nuestra noche y concédenos un descanso tranquilo; que mañana nos levantemos en tu nombre y podamos contemplar, con salud y gozo, el clarear del nuevo día. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Miércoles

 

MIÉRCOLES

 

HIMNO

Tras las cimas más altas,

todas las noches

mi corazón te sueña,

no te conoce.

 

¿Entre qué manos, dime,

duerme la noche,

la música en la brisa,

mi amor en dónde?

 

¿La infancia de mis ojos

y el leve roce

de la sangre en mis venas,

Señor, en dónde?

 

Lo mismo que las nubes,

y más veloces,

¿las horas de mi infancia,

Señor, en dónde?

 

Tras las cimas más altas,

todas las noches,

mi corazón te sueña,

no te conoce.

 

Gloria al Padre, y al Hijo,

y al Espíritu Santo. Amén.

 

SALMODIA

 

Fuera del tiempo pascual, ant. 1.: Sé tú, Señor, la roca de mi refugio, un baluarte donde me salve.


 

Tiempo pascual: Aleluya, aleluya, aleluya.

 

Salmo 30, 2-6

Súplica confiada de un afligido

 

Padre, a tus manos encomiendo

mi espíritu. (Lc 23,46)

A ti, Señor, me acojo:

no quede yo nunca defraudado;

tú, que eres justo, ponme a salvo,

inclina tu oído hacia mí;

 

ven a prisa a librarme,

sé la roca de mi refugio,

un baluarte donde me salve,

tú que eres mi roca y mi baluarte;

 

por tu nombre dirígeme y guíame:

sácame de la red que me han tendido,

porque tú eres mi amparo.

 

A tus manos encomiendo mi espíritu:

tú, el Dios leal me librarás.

 

Fuera del tiempo pascual, ant.: Sé tú, Señor, la roca de mi refugio, un baluarte donde me salve.

 

Fuera del tiempo pascual, ant. 2.: Desde lo hondo a ti grito, Señor.+

 

Salmo 129

Desde lo hondo a ti grito, Señor

 

Él salvará a su pueblo de los pecados.

(Mt 1,21)

Desde los hondo a ti grito, Señor;

+ Señor, escucha mi voz;

estén tus oídos atentos

a la voz de mi súplica.

 

Si llevas cuenta de los delitos, Señor,

¿quién podrá resistir?

Pero de ti procede el perdón,

y así infundes respeto.

 

Mi alma espera en el Señor,

espera en su palabra;

mi alma aguarda al Señor,

más que el centinela a la aurora.


 

Aguarde Israel al Señor,

como el centinela a la aurora;

porque del Señor viene la misericordia,

la redención copiosa;

y él redimirá a Israel

de todos sus delitos.

 

Fuera del tiempo pascual, ant.: Desde lo hondo a ti grito, Señor.

 

Tiempo pascual: Aleluya, aleluya, aleluya.

 

LECTURA BREVE

 

No lleguéis a pecar; que la puesta del sol no os sorprenda en vuestro enojo. No dejéis resquicio al diablo. (Ef 4,26-27)

 

Oración

Señor Jesucristo, que eres manso y humilde de corazón y ofreces a los que vienen a ti un yugo llevadero y una carga ligera, dígnate, pues, aceptar los deseos y las acciones del día que hemos terminado; que podamos descansar durante la noche para que así, renovado nuestro cuerpo y nuestro espíritu, perseveremos constantes en tu servicio. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

 

Jueves

 

JUEVES

 

HIMNO

Como el niño que no sabe dormirse

sin cogerse a la mano de su madre,

así mi corazón viene a ponerse

sobre tus manos al caer la tarde.

 

Como el niño que sabe que alguien vela

su sueño de inocencia y esperanza,

así descansará mi alma segura,

sabiendo que eres tú quien nos aguarda.

 

Tú endulzarás mi última amargura,

tú aliviarás el último cansancio,

tú cuidarás los sueños de la noche,

tú borrarás las huellas de mi llanto.

 

Tú nos darás mañana nuevamente

la antorcha de la luz y la alegría,

y, por las horas que te traigo muertas,

tú me darás una mañana viva. Amén.


 

SALMODIA

Fuera del tiempo pascual, ant.: Mi carne descansa serena.

 

Tiempo pascual, ant.: Aleluya, aleluya, aleluya.

 

Salmo 15

El Señor es el lote de mi heredad

Dios resucitó a Jesús

rompiendo las ataduras de la muerte.

(Hch 2,24)

Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti;

yo digo al Señor: «Tú eres mi bien.»

Los dioses y señores de la tierra

no me satisfacen.

 

Multiplican las estatuas

de dioses extraños;

no derramaré sus libaciones con mis manos,

ni tomaré sus nombres en mis labios.

 

El Señor es el lote de mi heredad y mi copa;

mi suerte está en tu mano:

me ha tocado un lote hermoso,

me encanta mi heredad.

 

Bendeciré al Señor, que me aconseja,

hasta de noche me instruye internamente.

Tengo siempre presente al Señor,

con él a mi derecha no vacilaré.

 

Por eso se me alegra el corazón,

se gozan mis entrañas,

y mi carne descansa serena.

Porque no me entregarás a la muerte,

ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción.

 

Me enseñarás el sendero de la vida,

me saciarás de gozo en tu presencia,

de alegría perpetua a tu derecha.

 

Fuera del tiempo pascual, ant.: Mi carne descansa serena.

 

Tiempo pascual, ant.: Aleluya, aleluya, aleluya.

 

LECTURA BREVE

Que el mismo Dios de la paz os consagre totalmente, y que todo vuestro espíritu, alma y cuerpo, sea custodiado sin reproche hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo. (1Ts 5,23)


 

Oración

Señor, Dios nuestro, concédenos un descanso tranquilo que restaure nuestras fuerzas, desgastadas ahora por el trabajo del día; así, fortalecidos con tu ayuda, te serviremos siempre con todo nuestro cuerpo y nuestro espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Viernes

 

VIERNES

 

HIMNO

 

Antes de cerrar los ojos,

los labios y el corazón,

al final de la jornada,

¡buenas noches!, Padre Dios.

 

Gracias por todas las gracias

que nos ha dado tu amor;

si muchas son nuestras deudas,

infinito es tu perdón.

Mañana te serviremos,

en tu presencia mejor.

A la sombra de tus alas,

Padre nuestro, abríganos.

Quédate junto a nosotros

y danos tu bendición.

 

Antes de cerrar los ojos,

los labios y el corazón,

al final de la jornada,

¡buenas noches!, Padre Dios.

 

Gloria al Padre omnipotente,

gloria al Hijo Redentor,

gloria al Espíritu Santo:

tres Personas, sólo un Dios. Amén.

 

SALMODIA

 

Fuera del tiempo pascual, ant.: Señor, Dios mío, de día te pido auxilio, de noche grito en tu presencia.+

 

Tiempo pascual, ant.: Aleluya, aleluya, aleluya.

 

Salmo 87

Oración de un hombre gravemente enfermo


 

Ésta es vuestra hora:

la del poder de las tinieblas.

(Lc 22,53)

Señor, Dios mío, de día te pido auxilio,

de noche grito en tu presencia;

+ llegue hasta ti mi súplica,

inclina tu oído a mi clamor.

 

Porque mi alma está colmada de desdichas,

y mi vida está al borde del abismo;

ya me cuentan con los que bajan a la fosa,

soy como un inválido.

 

Tengo mi cama entre los muertos,

como los caídos que yacen en el sepulcro,

de los cuales ya no guardas memoria,

porque fueron arrancados de tu mano.

 

Me has colocado en lo hondo de la fosa,

en las tinieblas del fondo;

tu cólera pesa sobre mí,

me echas encima todas tus olas.

 

Has alejado de mí a mis conocidos,

me has hecho repugnante para ellos:

encerrado, no puedo salir,

y los ojos se me nublan de pesar.

 

Todo el día te estoy invocando,

tendiendo las manos hacia ti.

¿Harás tú maravillas por los muertos?

¿Se alzarán las sombras para darte gracias?

 

¿Se anuncia en el sepulcro tu misericordia,

o tu fidelidad en el reino de la muerte?

¿Se conocen tus maravillas en la tiniebla,

o tu justicia en el país del olvido?

 

Pero yo te pido auxilio,

por la mañana irá a tu encuentro mi súplica.

¿Por qué, Señor, me rechazas

y me escondes tu rostro?

 

Desde niño fui desgraciado y enfermo,

me doblo bajo el peso de tus terrores,

pasó sobre mí tu incendio,

tus espantos me han consumido:


 

me rodean como las aguas todo el día,

me envuelven todos a una;

alejaste de mí amigos y compañeros:

mi compañía son las tinieblas.

 

Fuera del tiempo pascual, ant.: Señor, Dios mío, de día te pido auxilio, de noche grito en tu presencia.+

 

Tiempo pascual, ant.: Aleluya, aleluya, aleluya.

 

LECTURA BREVE

 

Tú estás en medio de nosotros, Señor; tu nombre ha sido invocado sobre nosotros: no nos abandones, Señor, Dios nuestro. (Jr 14,9)

 

Oración

 

Señor, Dios todopoderoso: ya que con nuestro descanso vamos a imitar a tu Hijo que reposó en el sepulcro, te pedimos que, al levantarnos mañana, le imitemos también resucitando a una vida nueva. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

 

 

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