CAMINANDO CON JESUS

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

LITURGIA DE LAS HORAS

SEMANA  I  DEL SALTERIO

CICLO DOMINICAL

 

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CICLO DOMINICAL

I AL X

XI AL XX

XXI AL XXX

XXXI AL XXXIV


 

 

CICLO  DOMINICAL

 

I AL X

 

DOMINGO I DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana I del Salterio)

 

En este Domingo se celebra la fiesta del Bautismo del Señor.

 

SEMANA I DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana I del Salterio)

 

Oración

 

Muéstrate propicio, Señor, a los deseos y plegarias de tu pueblo; danos luz para conocer tu voluntad y la fuerza necesaria para cumplirla. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

 

DOMINGO II DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana II del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: Éste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Aleluya.

 

Ciclo B: Fueron los discípulos, vieron donde vivía Jesús y se quedaron con él aquel día.

 

Ciclo C: Había una boda en Caná de Galilea, y Jesús estaba allí, junto con María, su madre.

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: El Espíritu bajó del cielo como una paloma y se posó sobre Jesús.

 

Ciclo B: «Maestro, ¿dónde vives?» Jesús les dijo: «Venid y lo veréis.»

 

Ciclo C: Jesús, a petición de María, su madre, cambió el agua en el vino de la nueva alianza.

 

Oración

 

Dios todopoderoso, que gobiernas a un tiempo cielo y tierra, escucha paternalmente la oración de tu pueblo y haz que los días de nuestra vida se fundamenten en tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo.


 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: Juan, testigo de la luz, dijo: «Jesús es el Hijo de Dios.»

 

Ciclo B: Andrés dijo a Simón: «Hemos encontrado al Mesías.» Y lo llevó a Jesús.

 

Ciclo C: En Caná de Galilea, Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria, y creció la fe de sus discípulos en él.

 

 

DOMINGO III DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana III del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: Jesús proclamaba el Evangelio del reino y curaba las enfermedades del pueblo.

 

Ciclo B: «Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios», dice el Señor.

 

Ciclo C: Jesús entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura del libro del Profeta.

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: «Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos», dice el Señor.

 

Ciclo B: «Convertíos y creed en el Evangelio», dice el Señor.

 

Ciclo C: El Espíritu del Señor está sobre mí, me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres.

 

Oración

 

Dios todopoderoso y eterno, ayúdanos a llevar una vida según tu voluntad, para que podamos dar en abundancia frutos de buenas obras en nombre de tu Hijo predilecto. Que vive y reina contigo.

 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: Inmediatamente los discípulos dejaron las redes y siguieron a Jesús.

 

Ciclo B: «Venid conmigo —dice el Señor—, y os haré pescadores de hombres.»

 

Ciclo C: Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír.


 

DOMINGO IV DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana IV del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: Al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar, enseñándoles.

 

Ciclo B: Se quedaron asombrados de la doctrina de Jesús, porque enseñaba con autoridad.

 

Ciclo C: Todos se admiraban de las palabras que salían de la boca de Dios.

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.

 

Ciclo B: Jesús Nazareno, el Santo de Dios, ha visitado y redimido a su pueblo.

 

Ciclo C: Jesús, hablando en Nazaret, donde se había criado, dijo: «Ningún profeta es bien mirado en su tierra.»

 

Oración

 

Señor, concédenos amarte con todo el corazón y que nuestro amor se extienda también a todos los hombres. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los Hijos de Dios.

 

Ciclo B: La fama de Jesús se extendió por toda Galilea, y todos glorificaban a Dios.

 

Ciclo C: Querían matar a Jesús, pero él se abrió paso entre ellos y se alejaba.

 

 

DOMINGO V DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana I del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: Sed como la luz que alumbra a todos los de la casa.

 

Ciclo B: Al anochecer, cuando se puso el sol, llevaron todos los enfermos y endemoniados a Jesús, y él los curó.


 

Ciclo C: La gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios.

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: Vosotros sois la luz del mundo; alumbre vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo.

 

Ciclo B: Se levantó Jesús de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar.

 

Ciclo C: Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes.

 

Oración

 

Vela, Señor, con amor continuo sobre tu familia; protégela y defiéndela siempre, ya que sólo en ti ha puesto su esperanza. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: Vosotros, mis discípulos, sois la sal de la tierra y la luz del mundo.

 

Ciclo B: Para eso he salido, para traer a todos el mensaje de la salvación.

 

Ciclo C: «Apártate de mí, Señor, que soy un pecador.» «No temas, Simón Pedro, desde ahora serás pescador de hombres.»

 

DOMINGO VI DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana II del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: Si no sois mejores que los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.

 

Ciclo B: Jesús extendió la mano y tocó al leproso, e inmediatamente quedó limpio.

 

Ciclo C: Dichosos los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. Dichosos los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados.

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: Si, cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Aleluya.


 

Ciclo B: «Señor, si quieres, puedes limpiarme.» Jesús dijo: «Quiero: queda limpio.»

 

Ciclo C: Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis.

 

Oración

 

Señor, tú que te complaces en habitar en los rectos y sencillos de corazón, concédenos vivir por tu gracia de tal manera que merezcamos tenerte siempre con nosotros. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: Quien cumpla y enseñe mi ley será grande en el reino de los cielos.

 

Ciclo B: El leproso curado empezó a divulgar las maravillas del Señor.

 

Ciclo C: Dichosos vosotros, cuando proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo: porque vuestra recompensa será grande en el cielo.

 

DOMINGO VII DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana III del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: «Rezad por los que os persiguen, así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo», dice el Señor.

 

Ciclo B: Llevaron a Jesús un paralítico; viendo la fe que tenían, dijo: «Hijo, tus pecados quedan perdonados.»

 

Ciclo C: A los que me escucháis os digo: «Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian.»

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: Dios, vuestro Padre, hace salir su sol sobre malos y buenos.

 

Ciclo B: El Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados. Aleluya.

 

Ciclo C: «Tratad a los demás como queréis que ellos os traten», dice el Señor.

 

Oración

 

Dios todopoderoso y eterno, concede a tu pueblo que la meditación asidua de tu doctrina le enseñe a cumplir, de palabra y de obra, lo que a ti te complace. Por nuestro Señor Jesucristo.


 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: Sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto.

 

Ciclo B: Cogió el paralítico la camilla donde estaba tendido, dando gloria a Dios. Todos, al verlo, daban gloria a Dios.

 

Ciclo C: «No juzguéis, y no os juzgarán; porque os van a juzgar como juzguéis vosotros», dice el Señor.

 

 

DOMINGO VIII DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana IV del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: Sobre todo buscad el reino de Dios y su justicia; lo demás se os dará por añadidura. Aleluya.

 

Ciclo B: Nadie echa vino nuevo en odres viejos; a vino nuevo, odres nuevos.

 

Ciclo C: Un discípulo no es más que su maestro, si bien, cuando termine su aprendizaje, será como su maestro.

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: No podéis servir a Dios y al dinero; Dios es el único Señor.

 

Ciclo B: Cristo, Esposo y Señor de la Iglesia, quédate siempre con nosotros.

 

Ciclo C: No hay árbol sano que dé fruto dañado, ni árbol dañado que dé fruto sano.

 

Oración

 

Concédenos tu ayuda, Señor, para que el mundo progrese, según tus designios, gocen las naciones de una paz estable y tu Iglesia se alegre de poder servirte con una entrega confiada y pacífica. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: Dios Padre, que alimenta a los pájaros del cielo y hace crecer los lirios del campo, ¿no hará mucho más por vosotros, sus hijos?

 

Ciclo B: En los días de tristeza, mientras el Esposo está lejos, no perdáis la esperanza: Cristo volverá.

 

Ciclo C: El que es bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien.


 

DOMINGO IX DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana I del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: No todo el que me dice: «Señor, Señor» entrará en el reino de los cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre que está en el cielo.

 

Ciclo B: El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado.

 

Ciclo C: Jesús, a ruegos de los ancianos, se fue a casa del centurión para curar a su criado.

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: «El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica —dice el Señor— se parece a aquel hombre necio que edificó su casa sobre arena.»

 

Ciclo B: ¿No es lo más apropiado para un sábado hacer lo bueno y salvarle la vida a un hombre?

 

Ciclo C: Señor, no soy yo quién para que entres bajo mi techo; dilo de palabra, y mi criado quedará sano.

 

Oración

 

Señor, nos acogemos confiadamente a tu providencia, que nunca se equivoca, y te suplicamos que apartes de nosotros todo mal y nos concedas aquellos beneficios que pueden ayudarnos para la vida presente y futura. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: «El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica —dice el Señor— se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca.»

 

Ciclo B: Jesús dice: «El Hijo del hombre es señor también del sábado.»

 

Ciclo C: «Os digo que ni en Israel he encontrado tanta fe», dice el Señor.

 

 

DOMINGO X DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana II del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: Jesús, al pasar, dijo a Mateo, el publicano: «Sígueme.» Él se levantó y lo siguió.


 

Ciclo B: «Una familia dividida no puede subsistir», dice el Señor.

 

Ciclo C: A la entrada de Naín, Jesús consoló a una madre viuda, diciéndole: «No llores.»

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: Muchos publicanos y pecadores se sentaron a la mesa con Jesús.

 

Ciclo B: Todo se les podrá perdonar a los hombres, pero el que blasfema contra el Espíritu Santo no tendrá perdón jamás.

 

Ciclo C: Se acercó Jesús al ataúd y dijo: «¡Muchacho, levántate!» Y se lo entregó a su madre.

 

Oración

 

Oh Dios, fuente de todo bien, escucha sin cesar nuestras súplicas y concédenos, inspirados por ti, pensar lo que es recto y cumplirlo con tu ayuda. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: Misericordia quiero y no sacrificios: que no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

 

Ciclo B: El que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi  hermana y mi madre.

 

Ciclo C: Un gran Profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.

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XI AL XX

DOMINGO XI DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana III del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: Jesús, al ver a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor.

 

Ciclo B: Jesús anunciaba el reino de Dios con muchas parábolas.

 

Ciclo C: Una mujer pecadora se puso a regar los pies de Jesús con sus lágrimas y se los ungía con perfume.

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: Señor, manda trabajadores a tu mies.


 

Ciclo B: El reino de Dios se parece a un hombre que echa simiente en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo.

 

Ciclo C: Mujer, tus muchos pecados están perdonados, porque tienes mucho amor.

 

Oración

 

Oh Dios, fuerza de los que en ti esperan, escucha nuestras súplicas y, pues el hombre es frágil y sin ti nada puede, concédenos la ayuda de tu gracia para guardar tus mandamientos y agradarte con nuestras acciones y deseos. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: Id y proclamad el Evangelio del reino. Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis. Aleluya.

 

Ciclo B: El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra, es la semilla más pequeña, pero después brota y se hace más alta que las demás hortalizas.

 

Ciclo C: Jesús dijo a la mujer: «Tu fe te ha salvado, vete en paz.»

 

 

DOMINGO XII DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana IV del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré de su parte ante mi Padre.

 

Ciclo B: Se levantó un fuerte huracán, y Jesús estaba dormido. Los discípulos lo despertaron, diciéndole: «¡Señor, sálvanos, que nos hundimos!»

 

Ciclo C: El Señor preguntó: «Vosotros, ¿quién decís que soy yo?» «El Mesías de Dios.»

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: «Lo que escuchéis al oído, pregonadlo desde la azotea», dice el Señor.

 

Ciclo B: El Señor se puso en pie, increpó al viento y al lago, y vino una gran calma.


 

Ciclo C: El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado, ser ejecutado y resucitar al tercer día.

 

Oración

 

Concédenos vivir siempre, Señor, en el amor y respeto a tu santo nombre, porque jamás dejas de dirigir a quienes estableces en el sólido fundamento de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma.

 

Ciclo B: Los discípulos se decían unos a otros: «¿Pero quién es éste? ¡Hasta el viento y las aguas le obedecen!»

 

Ciclo C: El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz y se venga conmigo.

 

 

DOMINGO XIII DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana I del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: «El que os recibe a vosotros me recibe a mí, y el que me recibe recibe al que me ha enviado», dice el Señor.

 

Ciclo B: Una mujer enferma tocó el manto de Jesús, e inmediatamente notó que su cuerpo estaba curado.

 

Ciclo C: Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén, para sufrir allí la pasión.

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: «El que no coge su cruz y me sigue no es digno de mí», dice el Señor.

 

Ciclo B: Jesús se volvió y, al ver a la mujer, le dijo: «¡Ánimo, hija!, tu fe te ha curado.» Aleluya.

 

Ciclo C: Las zorras tienen madriguera y los pájaros nido, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.

 

Oración

 

Padre de bondad, que por la gracia de la adopción nos has hecho hijos de la luz, concédenos vivir fuera de las tinieblas del error y permanecer siempre en el esplendor de la verdad. Por nuestro Señor Jesucristo.


 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí la encontrará.

 

Ciclo B: Entró Jesús en la casa y les dijo: «La niña no está muerta, está dormida.» La cogió de la mano y le dijo: «Niña, levántate.»

 

Ciclo C: El que echa mano al arado y sigue mirando atrás no vale para el reino de Dios.

 

 

DOMINGO XIV DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana II del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón.

 

Ciclo B: Jesús recorría los pueblos de alrededor enseñando.

 

Ciclo C: La mies es abundante y los obreros pocos: rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies.

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla.

 

Ciclo B: La multitud que oía a Jesús se preguntaba asombrada: «¿De dónde saca todo esto? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María?»

 

Ciclo C: Cuando entréis en una casa, decid: «Paz.» Y descansará sobre ella vuestra paz.

 

Oración

 

Oh Dios, que por medio de la humillación de tu Hijo levantaste a la humanidad caída, concede a tus fieles la verdadera alegría, para que quienes han sido librados de la esclavitud del pecado alcancen también la felicidad eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: «Mi yugo es llevadero y mi carga ligera», dice el Señor.

 

Ciclo B: Jesús vino a su casa, y los suyos no lo recibieron. Pero a cuantos lo recibieron, les da poder para ser hijos de Dios.


 

Ciclo C: Los discípulos volvieron muy contentos y dijeron: «Señor, hasta los demonios se nos someten.» Jesús les contestó: «Estad alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo.»

 

 

DOMINGO XV DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana III del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: Jesús se subió a una barca y habló mucho rato en parábolas a la gente que había acudido a él.

 

Ciclo B: Jesús llamó a los Doce y los fue enviando de dos en dos a predicar la conversión.

 

Ciclo C: «Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la ley?» Jesús le dijo: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón.» Aleluya.

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: La semilla es la palabra de Dios, el sembrador es Cristo; todo el que lo escucha vivirá para siempre.

 

Ciclo B: Los discípulos salieron a predicar la conversión, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.

 

Ciclo C: El buen samaritano se acercó a un hombre medio muerto, le dio lástima, y le vendó las heridas.

 

Oración

 

Oh Dios, que muestras la luz de tu verdad a los que andan extraviados para que puedan volver al buen camino, concede a todos los cristianos rechazar lo que es indigno de este nombre y cumplir cuanto en él se significa. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: Jesús dijo a sus discípulos: «A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del reino.»

 

Ciclo B: Los discípulos, sin llevar pan, ni alforja, ni dinero, predicaban la conversión.

 

Ciclo C: Cuida de tu prójimo y, cuando yo vuelva, te pagaré lo que hayas gastado en él.


 

DOMINGO XVI DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana IV del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: Abriré mi boca, diciendo parábolas, anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo.

 

Ciclo B: Jesús dice: «Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco.»

 

Ciclo C: Entró Jesús en una aldea, y Marta lo recibió en su casa y lo servía.

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, y basta para que todo fermente.

 

Ciclo B: Los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado.

 

Ciclo C: Una hermana de Marta, llamada María, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra.

 

Oración

 

Muéstrate propicio con tus hijos, Señor, y multiplica sobre ellos los dones de tu gracia, para que, encendidos de fe, esperanza y caridad, perseveren fielmente en el cumplimiento de tu ley. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: Al fin del tiempo, el Hijo del hombre separará el trigo de la cizaña. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre.

 

Ciclo B: Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor.

 

Ciclo C: María ha escogido la parte mejor, y no se la quitarán.

 

 

DOMINGO XVII DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana I del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: Un escriba que entiende del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo.


 

Ciclo B: Jesús, al ver que acudía mucha gente, dijo a Felipe: «¿Con qué compraremos panes para que coman éstos?»

 

Ciclo C: Estaba Jesús orando en cierto lugar; cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: «Señor, enséñanos a orar.»

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: El reino de los cielos se parece a la red que echan en el mar. Cuando está llena, la arrastran a la orilla y separan a los malos de los buenos.

 

Ciclo B: Un muchacho ofreció cinco panes de cebada y un par de peces. Jesús dijo la acción de gracias y los repartió, todo lo que quisieron.

 

Ciclo C: Si vosotros, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?

 

Oración

 

Oh Dios, protector de los que en ti esperan, sin ti nada es fuerte ni santo; multiplica sobre nosotros los signos de tu misericordia, para que, bajo tu guía providente, de tal modo nos sirvamos de los bienes pasajeros, que podamos adherirnos a los eternos. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: El reino de los cielos se parece a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra.

 

Ciclo B: La gente, al ver el signo que Jesús había hecho, decía: «Éste sí que es el Profeta que tenía que venir al mundo.»

 

Ciclo C: Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá. Aleluya.

 

 

DOMINGO XVIII DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana II del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: Venid, comprad de balde y comed un pan que da hartura para siempre.

 

Ciclo B: Dios hizo llover maná para el pueblo, y les dio pan del cielo. Aleluya.

 

Ciclo C: Guardaos de toda clase de codicia; aunque uno ande sobrado, su vida no depende de sus bienes.


 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: Jesús multiplicó los panes, y comieron todos hasta quedar satisfechos.

 

Ciclo B: Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed.

 

Ciclo C: Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba. Aleluya.

 

Oración

 

Ven, Señor, en ayuda de tus hijos, derrama tu bondad inagotable sobre los que te suplican y renueva y protege la obra de tus manos en favor de los que te alaban como creador y como guía. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: Como había mucha gente y no tenían qué comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: «Me da lástima de esta gente.»

 

Ciclo B: Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna.

 

Ciclo C: Hermanos, si queréis ser verdaderamente ricos, amad las verdaderas riquezas.

 

 

DOMINGO XIX DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana III del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: Jesús subió al monte a solas para orar y, llegada la noche, estaba allí solo.

 

Ciclo B: Con la fuerza de aquel alimento, caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta el monte de Dios.

 

Ciclo C: Estad en vela, como los que aguardan a que su Señor vuelva de la boda.

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: De madrugada, se acercó Jesús a los discípulos, andando sobre el agua, y les dijo: «¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!»

 

Ciclo B: El pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.


 

Ciclo C: «Donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón», dice el Señor.

 

Oración

 

Dios todopoderoso y eterno, a quien podemos llamar Padre, aumenta en nuestros corazones el espíritu filial, para que merezcamos alcanzar la herencia prometida. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: «Señor, mándame ir hacia ti andando sobre el agua.» Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: «¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado?»

 

Ciclo B: Os lo aseguro: el que cree tiene la vida eterna. Aleluya.

 

Ciclo C: Dichosos los criados a quienes el Señor, al llegar, los encuentre en vela: los hará sentar a la mesa y los irá sirviendo.

 

 

DOMINGO XX DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana IV del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: Mi casa es casa de oración, y así la llamarán todos los pueblos; los traeré a mi casa y los alegraré.

 

Ciclo B: Venid a comer de mi pan y a beber el vino que he mezclado; seguid el camino de la prudencia.

 

Ciclo C: El aspecto del cielo sabéis interpretarlo, ¿y los signos de los tiempos no sois capaces?

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: Dios nos encerró a todos en la rebeldía, para tener misericordia de todos.

 

Ciclo B: El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí, y yo en él.

 

Ciclo C: Jesús quiso pasar por un bautismo y beber el cáliz de la pasión.

 

Oración

 

Oh Dios, que has preparado bienes inefables para los que te aman, infunde tu amor en nuestros corazones, para que, amándote en todo y sobre todas las cosas, consigamos alcanzar tus promesas, que superan todo deseo. Por nuestro Señor Jesucristo.


 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas.

 

Ciclo B: Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Aleluya.

 

Ciclo C: He venido a prender fuego en el mundo: ¡y ojalá estuviera ya ardiendo!

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XXI AL XXX

 

DOMINGO XXI DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana I del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: Colgaré del hombro de mi siervo la llave de mi casa; lo que él abra nadie lo cerrará, lo que él cierre nadie lo abrirá.

 

Ciclo B: El Hijo del hombre ha subido a donde estaba antes. Él es quien da vida al mundo.

 

Ciclo C: «Yo vendré para reunir a las naciones de toda lengua: vendrán para ver mi gloria», dice el Señor.

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.» «¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!»

 

Ciclo B: El Espíritu es quien da vida; la carne no sirve de nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida.

 

Ciclo C: «Esforzaos en entrar por la puerta estrecha —dice el Señor—; es la puerta de la vida.»

 

Oración

 

Oh Dios, que unes los corazones de tus fieles en un mismo deseo, inspira a tu pueblo el amor a tus preceptos y la esperanza en tus promesas, para que, en medio de las vicisitudes del mundo, nuestros corazones estén firmes en la verdadera alegría. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: A ti, Simón Pedro, te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo.


 

Ciclo B: Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios. Aleluya.

 

Ciclo C: Vendrán muchos de Oriente y Occidente y se sentarán a la mesa con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de los cielos.

 

 

DOMINGO XXII DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana II del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: El Hijo del hombre vendrá con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta.

 

Ciclo B: Cumplid los mandatos del Señor, porque ellos son vuestra sabiduría y vuestra inteligencia a los ojos de los pueblos.

 

Ciclo C: Hazte pequeño en las grandezas humanas, y alcanzarás el favor de Dios, porque él revela sus secretos a los humildes.

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: Presentad vuestros cuerpos como hostia viva, santa, agradable a Dios; éste es vuestro culto razonable.

 

Ciclo B: Aceptad dócilmente la palabra que ha sido plantada y es capaz de salvaros.

 

Ciclo C: Cuando des un banquete, invita a los pobres que no pueden pagarte; te pagarán cuando resuciten los justos.

 

Oración

 

Dios todopoderoso, de quien procede todo bien, siembra en nuestros corazones el amor de tu nombre, para que, haciendo más religiosa nuestra vida, acrecientes el bien en nosotros y con solicitud amorosa lo conserves. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida?

 

Ciclo B: Escuchad y entended la tradición que os ha dado el Señor.


 

Ciclo C: Cuando te conviden a una boda, vete a sentarte en el último puesto, para que, cuando venga el que te convidó, te diga: «Amigo, sube más arriba.» Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales. Aleluya.

 

 

DOMINGO XXIII DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana III del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano.

 

Ciclo B: Los oídos del sordo se abrirán y la lengua del mudo cantará: Dios viene en persona y os salvará. Aleluya.

 

Ciclo C: Señor, ¿quién conocerá tu designio, si tú no le das la sabiduría, enviando tu Santo Espíritu desde el cielo?

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: A nadie le debáis nada, más que amor; porque el que ama tiene cumplido el resto de la ley.

 

Ciclo B: Abre, Señor, nuestro corazón para que comprendamos tus palabras; abre nuestros labios, y proclamaremos tu alabanza.

 

Ciclo C: Dice el Señor: «El que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío.»

 

Oración

 

Señor, tú que te has dignado redimirnos y has querido hacernos hijos tuyos, míranos siempre con amor de padre y haz que cuantos creemos en Cristo, tu Hijo, alcancemos la libertad verdadera y la herencia eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: «Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos», dice el Señor.

 

Ciclo B: Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos. Aleluya.

 

Ciclo C: «Quien no lleve su cruz detrás de mí no puede ser discípulo mío», dice el Señor.


 

DOMINGO XXIV DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana IV del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: Recuerda la alianza del Señor, y perdona el error.

 

Ciclo B: Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo.

 

Ciclo C: Deberías alegrarte, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido, estaba perdido y lo hemos encontrado.

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: El Padre del cielo os perdonará, si cada cual perdona de corazón a su hermano.

 

Ciclo B: El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga.

 

Ciclo C: Podéis fiaros y aceptar sin reserva lo que os digo: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores. Aleluya.

 

Oración

 

Oh Dios, creador y dueño de todas las cosas, míranos y, para que sintamos el efecto de tu amor, concédenos servirte de todo corazón. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: Jesús dijo a Pedro: «No te digo que perdones hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.»

 

Ciclo B: «Él que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará», dice el Señor.

 

Ciclo C: Os digo que habrá alegría entre los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta.

 

 

DOMINGO XXV DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana I del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: Dice el Señor: «Como el cielo es más alto que la tierra, mis caminos son más altos que los vuestros, mis planes, que vuestros planes.»


 

Ciclo B: El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí y al que me ha enviado.

 

Ciclo C: Ganaos amigos con el dinero injusto, para que, cuando os falte, os reciban en las moradas eternas.

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: El propietario salió al amanecer a contratar jornaleros para su viña.

 

Ciclo B: El Hijo del hombre tenía que morir y resucitar para salvar al mundo.

 

Ciclo C: Sed de fiar en lo menudo, y Dios os confiará lo que vale de veras.

 

Oración

 

Oh Dios, que has dispuesto la plenitud de la ley en el amor a ti y al prójimo, concédenos cumplir tus mandamientos para llegar así a la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido.

 

Ciclo B: «El primero entre vosotros será vuestro servidor —dice el Señor—, pues el que se humilla será enaltecido.» Aleluya.

 

Ciclo C: Ningún siervo puede servir a dos amos; no podéis servir a Dios y al dinero.

 

 

DOMINGO XXVI DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana II del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: «Si el malvado se convierte de la maldad que hizo, y practica el derecho y la justicia, él mismo salva su vida», dice el Señor.

 

Ciclo B: ¡Ojalá todo el pueblo del Señor fuera profeta y recibiera el Espíritu del Señor!

 

Ciclo C: Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto.

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: Todo el que hace la voluntad del Padre es verdadero hijo de Dios. Aleluya.


 

Ciclo B: «El que no está contra nosotros está a favor nuestro», dice el Señor.

 

Ciclo C: Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

 

Oración

 

Oh Dios, que manifiestas especialmente tu poder con el perdón y la misericordia, derrama incesantemente sobre nosotros tu gracia, para que, deseando lo que nos prometes, consigamos los bienes del cielo. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: No todo el que dice: «Señor, Señor», sino el que cumple la voluntad de mi Padre entrará en el reino de los cielos. Aleluya.

 

Ciclo B: «El que os dé de beber un vaso de agua, porque seguís al Mesías, os aseguro que no se quedará sin recompensa», dice el Señor.

 

Ciclo C: Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en vida, y Lázaro, a su vez, males.

 

 

DOMINGO XXVII DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana III del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: La viña del Señor de los ejércitos es la casa de Israel. Aleluya.

 

Ciclo B: El hombre se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne. Es éste un gran misterio: y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia.

 

Ciclo C: El injusto tiene el alma hinchada, pero el justo vivirá por su fe.

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular de la casa de Dios.

 

Ciclo B: El que no acepte el reino de Dios como un niño no entrará en la casa de mi Padre.

 

Ciclo C: Guarda este precioso depósito con la ayuda del Espíritu Santo que habita en nosotros.


 

Oración

 

Dios todopoderoso y eterno, que con amor generoso desbordas los méritos y deseos de los que te suplican, derrama sobre nosotros tu misericordia, para que libres nuestra conciencia de toda inquietud y nos concedas aun aquello que no nos atrevemos a pedir. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores, que le entreguen los frutos a sus tiempos.

 

Ciclo B: Dejad que los niños se acerquen a mí; de los que son como tales es el reino de Dios.

 

Ciclo C: Decid: «Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer.»

 

 

DOMINGO XXVIII DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana IV del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: El Señor de los ejércitos prepara para todos los pueblos un festín. Aleluya.

 

Ciclo B: ¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el reino de Dios!

 

Ciclo C: ¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios? Levántate, vete: tu fe te ha salvado.

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: Id a los cruces de los caminos y, a todos los que encontréis, convidadlos a la boda.

 

Ciclo B: Invoqué, y vino a mí el espíritu de sabiduría. Con ella me vinieron todos los bienes juntos y riquezas incontables.

 

Ciclo C: Si perseveramos con Cristo, reinaremos con él; si somos infieles, él permanece fiel.

 

Oración

 

Te pedimos, Señor, que tu gracia continuamente nos preceda y acompañe, de manera que estemos dispuestos a obrar siempre el bien. Por nuestro Señor Jesucristo.


 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: Un hombre daba un gran banquete y convidó a mucha gente; a la hora del banquete, mandó un criado a avisar a los convidados: «Venid, que ya está preparado.» Aleluya.

 

Ciclo B: Vosotros, los que lo habéis dejado todo y me  habéis seguido, recibiréis cien veces más, y heredaréis la vida eterna.

 

Ciclo C: Uno de los leprosos, viendo que estaba curado, se volvió alabando  a Dios a grandes gritos. Aleluya.

 

 

DOMINGO XXIX DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana I del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: De oriente a occidente no hay otro Dios fuera de mí. Yo soy el Señor, y no hay otro.

 

Ciclo B: «El cáliz que yo voy a beber lo beberéis, y os bautizaréis con el bautismo con que yo me voy a bautizar», dice el Señor.

 

Ciclo C: Moisés sostuvo en alto las manos, orando, hasta la puesta del sol.

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad. Aleluya.

 

Ciclo B: El que quiera ser grande entre vosotros sea vuestro servidor; y el que quiera ser el primero sea esclavo de todos.

 

Ciclo C: Dios hará justicia a sus elegidos que le gritan día y noche.

 

Oración

 

Dios todopoderoso y eterno, te pedimos entregarnos a ti con fidelidad y servirte con sincero corazón. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: Pagadle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Aleluya.

 

Ciclo B: El Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos.


 

Ciclo C: Cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe en la tierra?

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XXXI AL XXXIV

 

DOMINGO XXX DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana II del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: El amor no lleva cuentas del mal; amar es cumplir la ley entera.

 

Ciclo B: El Señor ha salvado a su pueblo: ciegos y cojos retornan por un camino llano en que no tropezarán.

 

Ciclo C: El Señor escucha las súplicas del oprimido; los gritos del pobre atraviesan las nubes hasta alcanzar a Dios.

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

 

Ciclo B: «Hijo de David, ten compasión de mí.» «¿Qué quieres que haga por ti?» «Maestro, que pueda ver.»

 

Ciclo C: El publicano se quedó atrás y no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo; sólo se golpeaba el pecho, diciendo: «¡Oh Dios!, ten compasión de este pecador.»

 

Oración

 

Dios todopoderoso y eterno, aumenta nuestra fe, esperanza y caridad, y, para conseguir tus promesas, concédenos amar tus preceptos. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: «Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la ley?» Jesús le dijo: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón.» Aleluya.

 

Ciclo B: Jesús dijo al ciego: «Anda, tu fe te ha curado.» Y, al momento, recobró la vista y lo seguía.

 

Ciclo C: El publicano bajó a su casa justificado, porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.

 

 

DOMINGO XXXI DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana III del Salterio)


 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.

 

Ciclo B: El Señor, nuestro Dios, es solamente uno. Amarás al Señor, tu Dios, con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas. Las palabras que hoy te digo quedarán en tu memoria.

 

Ciclo C: Tú, Señor, amas a todos los seres y no odias nada de lo que has hecho, para que se conviertan y crean en ti, Dios nuestro.

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: Uno solo es vuestro Padre, el Dios del cielo y de la tierra.

 

Ciclo B: Amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios.

 

Ciclo C: Zaqueo recibió muy contento a Jesús en su casa: Hoy ha sido la salvación de esta casa. Aleluya.

 

Oración

 

Señor de poder y de misericordia, que has querido hacer digno y agradable por favor tuyo el servicio de tus fieles, concédenos caminar sin tropiezos hacia los bienes que nos prometes. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: Uno solo es vuestro maestro, que está en los cielos: Cristo, el Señor.

 

Ciclo B: Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón. Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay mandamiento mayor que éstos.

 

Ciclo C: El Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido.

 

 

DOMINGO XXXII DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana IV del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: Aunque el Esposo tarde, velad, porque no sabéis el día ni la hora.

 

Ciclo B: La viuda echó para el Señor todo lo que tenía, y no le faltó lo necesario para vivir.


 

Ciclo C: Vale la pena morir a manos de los hombres cuando se espera que Dios mismo nos resucitará para la vida.

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: Resucitaremos para salir al encuentro del Señor, y así estaremos siempre con él.

 

Ciclo B: Con la fuerza de Dios, somos los afligidos siempre alegres, los pobretones que enriquecen a muchos, los necesitados que todo lo poseen.

 

Ciclo C: Los que sean juzgados dignos de la vida futura son hijos de Dios, porque participan en la resurrección.

 

Oración

 

Dios omnipotente y misericordioso, aparta de nosotros todos los males, para que, bien dispuesto nuestro cuerpo y nuestro espíritu, podamos libremente cumplir tu voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: A medianoche se oyó una voz: «¡Que llega el Esposo, salid a recibirlo!»

 

Ciclo B: Aquella pobre viuda echó más que nadie, pues echó todo lo que tenía para vivir.

 

Ciclo C: Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, porque para él todos están vivos. Aleluya.

 

 

DOMINGO XXXIII DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana I del Salterio)

 

Antífona para el Magníficat en las Primeras Vísperas

 

Ciclo A: «Al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene», dice el Señor.

 

Ciclo B: El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán.

 

Ciclo C: «A los que honran mi nombre los iluminará un sol de justicia», dice el Señor.

 

Antífona para el Benedictus

 

Ciclo A: Nosotros somos hijos de la luz e hijos del día, por eso hemos de estar vigilantes, esperando la venida del Señor.


 

Ciclo B: Los sabios brillarán como el fulgor del firmamento por toda la eternidad.

 

Ciclo C: Os perseguirán por causa de mi nombre: así tendréis ocasión de dar testimonio; yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ningún adversario vuestro.

 

Oración

 

Señor, Dios nuestro, concédenos vivir siempre alegres en tu servicio, porque en servirte a ti, creador de todo bien, consiste el gozo pleno y verdadero. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Antífona para el Magníficat en las Segundas Vísperas

 

Ciclo A: Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, pasa al banquete de tu Señor.

 

Ciclo B: Verán venir al Hijo del hombre sobre las nubes con gran poder y majestad.

 

Ciclo C: «Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas», dice el Señor.

 

 

DOMINGO XXXIV DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana II del Salterio)

 

El domingo XXXIV se celebra la solemnidad de Jesucristo, Rey de universo.

 

SEMANA XXXIV DEL TIEMPO ORDINARIO

(Semana II del Salterio)

 

Oración

 

Mueve, Señor, los corazones de tus hijos, para que, correspondiendo generosamente a tu gracia, reciban con mayor abundancia la ayuda de tu bondad. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

 

 

 

 

 

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