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Caminando-con-Jesús Pedro Sergio Antonio Donoso Brant LOS EVANGELIOS Y LOS
EVANGELISTAS |
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Si usted desea hacer copia de este pequeño trabajo, o
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esta y las indicadas. LOS EVANGELIOS Y LOS
EVANGELISTAS Las fechas
en las que se escribieron los Evangelios, tanto los Sinópticos como el
Evangelio de San Juan, son fechas aproximadas sobre las que no hay un
consenso definitivo. El propósito de
los Evangelios no es dar fechas y datos exactos de los acontecimientos que
estaban sucediendo o que iban a suceder sino más bien presentar a EVANGELIO SEGÚN
SAN MARCOS
Este
evangelio fue escrito para cristianos gentiles; así lo demuestra al traducir
vocablos arameos y explicar costumbres Judías. El uso de latinismos y de la alusión a Rufo
y Alejandro (15:21) indica que los destinatarios fueron los cristianos
gentiles de Roma, siendo así que ese Rufo es probablemente el citado en BIOGRAFIA DE
SAN MARCOS Autor del
segundo Evangelio (el primero en escribirse), San Marcos es judío de
Jerusalén. A veces el Nuevo Testamento lo llama Juan Marcos (Hechos 12,12).
Acompañó a San Pablo y a Barnabás, su primo, a
Antioquia y en el primer viaje misionero de estos. (Hechos 12, 25). Se separó de ellos en Perga
y regresó a su casa. (Hechos 13,13).
No sabemos las razones por las que San Marcos de esa separación pero si
sabemos que causó una separación posterior entre San Pablo y Barnabás, cuando San Pablo rehusó aceptar a San Marcos
como compañero en el segundo viaje misionero.
Barnabás se enojó tanto que rompió su
asociación misionera con San Pablo y se fue a Chipre con Marcos (Hechos
15,36-39). Años mas tarde San Pablo y San Marcos volvieron a unirse en un
viaje misionero. San Marcos
también se unió estrechamente con San Pedro, posiblemente siendo su
intérprete. Juntos fueron a Roma. San Pedro por su parte se refería a San
Marcos como "mi hijo" (1P
5,13). La mayor
contribución de San Marcos es el segundo Evangelio. Se debate la fecha de su
origen, quizás fue en la década 60-70 AD. San Marcos escribió en griego con
palabras sencillas y fuertes. Por su terminología se entiende que su
audiencia era cristiana. Su Evangelio contiene historia y teología. Evangelizó
y estableció a Murió
mártir el 25 de abril del 68 AD aprox. en Alejandría y sus reliquias están en
la famosa catedral de Venecia. EVANGELIO SEGÚN
SAN MATEO
Ante las
comunidades perseguidas, Mt. presenta a Jesús como el que ha llevado a
cumplimiento todas las expectativas del A.T. Los cristianos ya han sido
expulsados de las sinagogas y son duros los ataques contra los fariseos
puestos en boca de Jesús (Mt. 23). BIOGRAFIA DE
SAN MATEO, LEVI San Mateo
es llamado también Levi, ambos nombres son de
origen Judíos. El último lo obtuvo antes de su
conversión, el otro lo tomo después, para mostrar la renuncia a su profesión
y que era un hombre nuevo. Hijo de Alfeo, vivió en Cafarnaun,
en el lago de Galilea. Fue por
profesión un publicano, esto es un colector de impuestos para los Romanos. Entre los Judíos, estos
publicanos fueron más infames y odiosos porque esta nación los miraba como
enemigos de su privilegio de libertad natural que Dios les había dado, y como
personas manchadas por su conversación frecuente y asociación con los
paganos, y la esclavización sobre sus compatriotas. Los Judíos los aborrecían
universalmente, veían sus propiedades o dinero como fortunas de ladrones, les
prohibieron su comunión y participación en su actividades religiosas, al
igual que de todos eventos de la sociedad cívica y de comercio. Tertuliano
esta ciertamente equivocado cuando afirma que solo los gentiles fueron
empleados en este oficio sórdido como San Jerónimo demuestra en varios
pasajes de los evangelios. Y es cierto que San Mateo fue Judío, aunque un
publicano. Su oficio
dice haber consistido particularmente en acumular costumbres de comodidades
que vinieron por el Genesareth o Tiberias, y un peaje que los pasajeros pagaban al venir
por agua; San Marco dice que San Mateo mantuvo su oficio de cobro de peaje al
lado del lago, donde el se sentaba. Jesús, habiendo últimamente curado un
paralítico famoso, salio de Cafarnaúm, y camino sobre los bancos del lago o
mar de Genesareth, enseñando las personas que le
seguían. Aquí el observó a Mateo que realizaba su trabajo de cobro de peaje a
quien el llamo a venir y a seguirle. El hombre era rico, disfrutaba de un sueldo
lucrativo, era un hombre sabio y prudente, y entendía perfectamente lo que
seguir a Jesús le costaría. Pero el no tuvo miramientos y dejo todos sus
intereses y relaciones para hacerse un discípulo del Señor. No sabemos si el
ya estaba relacionado con la persona o doctrina de nuestro Salvador,
especialmente como estaba cerca de Cafarnaúm, y su casa parece haber sido en
la ciudad, donde Cristo había vivido por algún tiempo, había predicado y
hechos muchos milagros, por lo cual el estaba en algún medido preparando a
recibir la impresión que el llamado de Jesús había hecho sobre el. San
Jerónimo dice que un cierto aire de majestad brillaron
en la continencia de Nuestro Divino Redentor, y traspaso su alma y lo atrajo
fuertemente. Este apóstol, a la primera invitación, rompió todas ataduras;
dejo sus riquezas, su familia, su preocupaciones del mundo, sus placeres, y
su profesión. Su conversión fue sincera y perfecta. San Mateo nunca regreso a
su oficio porque era una profesión peligrosa, y una ocasión de avaricia,
opresión, y extorsión. San Mateo, al convertirse, para mostrar que no estaba
descontento con su cambio, pero que lo miraba como su mas gran felicidad,
entretuvo a Nuestro Señor y sus discípulos en una gran comida en su casa a
donde invito sus amigos, especialmente los de su ultima profesión, como si
esperaba que por medio de la divina conversación de Nuestro Salvador, ellos
también quizás sean convertidos. Después de
la ascensión de Nuestro Señor, San Mateo predicó por varios años en Judea y
en los países cercanos hasta la dispersión de los apóstoles. Un poco antes de
la dispersión escribió su evangelio, o pequeña historia de Nuestro Bendito
Redentor. Que la compilo antes de su dispersión aparece no solo porque fue
escrito antes de los otros evangelios, sino también el Apóstol Bartolomé se
llevo una copia con el a San Mateo,
después de haber hecho una gran cosecha de almas en Judea, fue a predicar la
fe a las naciones bárbaras e incivilizadas del Este. El era una persona muy
devota a la contemplación celestial y llevaba una vida austera, usando una
dieta muy rigurosa; pues no comía carne en vez satisfacía su apetito con
hierbas, raíces, semillas. San Ambrosio dice que Dios le abrió el País de los
Persas. Rufinus y Sócrates nos dicen que el llevo
el evangelio a Etiopía, significando probablemente las partes Sur y Este de
Asia. San Paulino menciona que el terminó su curso en Parthia.
Venantus Fortunatus
relata que el sufrió el martirio en Nudubaz, una
ciudad en esas partes. Dorotheus dice que el fue
honorablemente enterrado en Hierapolis en Porthia. Sus reliquias fueron traídas al Oeste, Papa
Gregorio VII, en una carta al Obispo de Salerno en
1080, testifica que fueron guardados en una iglesia que tenia el nombre de la
ciudad. Todavía están en este lugar. Predicó
entre los judíos por 15 años, incluyendo posiblemente a los judíos de
Etiopía, Africa. Murió mártir. EVANGELIO SEGÚN
SAN LUCAS
Si
precisamos la fecha de San Marcos entre el año 65-75 d.c., entonces el
Evangelio de San Lucas debe ser escrito algún tiempo después. El tiempo más probable es 80-85 d.c. Vemos también que San Lucas en el capítulo
21:5-38 conoce que Jerusalén ha sido destruida, así que escribió después del
año 70 d.c.. Además ni el Evangelio de San Lucas ni
el libro de los Hechos hacen mención de la persecución de los Cristianos en la última parte del reinado de Domiciano
(81-96 d.c.) Por éstos datos también apoyan que este Evangelio fue escrito
entre los años 80-85 d.c. Los comentadores bíblicos, tanto antiguos como
modernos, no pueden ponerse de acuerdo en cuanto al lugar en que se escribió.
Se sugieren Acaya, Roma y Asia Menor. Parece que
le escribe a una audiencia de origen gentil. San Lucas no relata las
preocupaciones Judías de sus fuentes (San Marcos) y ajusta las tradiciones
palestinas a la realidad de los gentiles helenos. Es muy posible que San Lucas esté
escribiendo para los Cristianos víctimas de la persecución judía durante los
comienzos de la reforma de Yamnia. Sin embargo la audiencia predominante de
San Lucas son los Cristianos-gentiles. BIOGRAFIA
DE SAN LUCAS Autor del
tercer Evangelio y de los Hechos de los Apóstoles. Lucas es
de padres paganos, nacido en Antioquia, posiblemente fue esclavo, médico y
uno de los primeros en aceptar el Evangelio, que mas tarde el mismo
escribió. Según la tradición fue
también pintor de la virgen. Dirigió su
mensaje a gentiles cristianos. San Lucas
viajó con San Pablo quién lo describe como "Lucas, el médico
querido" (Col 4,14). En uno de
esos viajes se embarcaron desde Troas
a Fenicia. Otro viaje los llevó desde Fenicia a Jerusalén. Mas tarde
fueron juntos a Roma, en cuyo viaje sufrieron naufragio y otros peligros. Según la
mayoría de los expertos, San Lucas escribió alrededor del año 70,
probablemente durante los dos años que San Pablo estuvo preso en Cesárea
(Hechos 20, 21). Murió en
Grecia y sus reliquias se encuentran en Patrón de:
artistas, doctores, cirujanos, solteros, carniceros, encuadernadores,
cerveceros, escultores, notarios... Representado
con: libro, novillo alado, médico, pintando ícono de Nuestra Señora. EVANGELIO SEGÚN
SAN JUAN
En cuanto
a la estancia del Apóstol San Juan en Efeso y en la isla de Patmos, la
tradición nos dice que vivió un tiempo en Jerusalén y pasó sus últimos años
en Éfeso. Se dice que hacia el año 95 d.c. San Juan fue desterrado a la isla
de Patmos durante la persecución de Domiciano. Esta isla queda a unos BIOGRAFIA DE
SAN JUAN EL EVANGELISTA El discípulo
amado SAN JUAN
el Evangelista, a quien se distingue como "el discípulo amado de
Jesús" y a quien a menudo le llaman "el divino" (es decir, el
"Teólogo") sobre todo entre los griegos y en Inglaterra, era un
judío de Galilea, hijo de Zebedeo y hermano de Santiago el Mayor, con quien
desempeñaba el oficio de pescador. Junto con
su hermano Santiago, se hallaba Juan remendando las redes a la orilla del
lago de Galilea, cuando Jesús, que acababa de llamar a su servicio a Pedro y
a Andrés, los llamó también a ellos para que fuesen sus Apóstoles. El propio
Jesucristo les puso a Juan y a Santiago el sobrenombre de Boanerges, o sea
"hijos del trueno" (Lucas 9, 54), aunque no está aclarado si lo
hizo como una recomendación o bien a causa de la violencia de su
temperamento. Se dice
que San Juan era el más joven de los doce Apóstoles y que sobrevivió a todos
los demás. Es el único de los Apóstoles que no murió martirizado. En el
Evangelio que escribió se refiere a sí mismo, como "el discípulo a quien
Jesús amaba", y es evidente que era de los más íntimos de Jesús. El
Señor quiso que estuviese, junto con Pedro y Santiago, en el momento de Su
transfiguración, así como durante Su agonía en el Huerto de los Olivos. En
muchas otras ocasiones, Jesús demostró a Juan su predilección o su afecto
especial. Por consiguiente, nada tiene de extraño desde el punto de vista
humano, que la esposa de Zebedeo pidiese al Señor que sus dos hijos llegasen
a sentarse junto a Él, uno a la derecha y el otro a la izquierda, en Su
Reino. Juan fue
el elegido para acompañar a Pedro a la ciudad a fin de preparar la cena de la
última Pascua y, en el curso de aquella última cena, Juan reclinó su cabeza
sobre el pecho de Jesús y fue a Juan a quien el Maestro indicó, no obstante
que Pedro formuló la pregunta, el nombre del discípulo que habría de
traicionarle. Es creencia general la de que era Juan aquel "otro
discípulo" que entró con Jesús ante el tribunal de Caifás, mientras
Pedro se quedaba afuera. Juan fue el único de los Apóstoles que estuvo al pie
de la cruz con Gran
testigo de Cuando
María Magdalena trajo la noticia de que el sepulcro de Cristo se hallaba
abierto y vacío, Pedro y Juan acudieron inmediatamente y Juan, que era el más
joven y el que corría más de prisa, llegó primero. Sin embargo, esperó a que
llegase San Pedro y los dos juntos se acercaron al sepulcro y los dos
"vieron y creyeron" que Jesús había resucitado. A los
pocos días, Jesús se les apareció por tercera vez, a orillas del lago de
Galilea, y vino a su encuentro caminando por la playa. Fue entonces cuando
interrogó a San Pedro sobre la sinceridad de su amor, le puso al frente de Su
Iglesia y le vaticinó su martirio. San Pedro, al caer en la cuenta de que San
Juan se hallaba detrás de él, preguntó a su Maestro sobre el futuro de su
compañero: «Señor, y
éste, ¿qué?» (Jn 21,21) Jesús le
respondió: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿qué te importa? Tú,
sígueme.» (Jn 21,22) Debido a
aquella respuesta, no es sorprendente que entre los hermanos corriese el
rumor de que Juan no iba a morir, un rumor que el mismo Juan se encargó de
desmentir al indicar que el Señor nunca dijo: "No morirá". (Jn
21,23). Después de
Después,
los Apóstoles fueron enviados a confirmar a los fieles que el diácono Felipe
había convertido en Samaria. Cuando San Pablo fue a Jerusalén tras de su
conversión se dirigió a aquellos que "parecían ser los pilares" de Efeso San
Ireneo, Padre de Maravillosas
revelaciones celestiales Después de
la muerte de Domiciano, en el año 96, San Juan pudo regresar a Efeso, y es
creencia general que fue entonces cuando escribió su Evangelio. El mismo nos
revela el objetivo que tenía presente al escribirlo. "Todas estas cosas
las escribo para que podáis creer que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios y
para que, al creer, tengáis la vida en Su nombre". Su Evangelio tiene un
carácter enteramente distinto al de los otros tres y es una obra teológica
tan sublime que, como dice Teodoreto, "está más allá del entendimiento
humano el llegar a profundizarlo y comprenderlo enteramente". La
elevación de su espíritu y de su estilo y lenguaje, está debidamente representada
por el águila que es el símbolo de San Juan el Evangelista. También escribió
el Apóstol tres epístolas: a la primera se le llama Católica, ya que está
dirigida a todos los otros cristianos, particularmente a los que él
convirtió, a quienes insta a la pureza y santidad de vida y a la precaución
contra las artimañas de los seductores. Las otras dos son breves y están
dirigidas a determinadas personas: una probablemente a San Juan
murió pacíficamente en Efeso hacia el tercer año del reinado de Trajano, es
decir hacia el año cien de la era cristiana, cuando tenía la edad de noventa
y cuatro años, de acuerdo con San Epifanio. Fuente
Bibliográfica: Vidas de los Santos de Butler, Vol.
III. y IV. Por comprender
esto, gracias Señor Dios le Bendiga Pedro Sergio Antonio Donoso Brant |
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