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MEDITACIONES SOBRE JESUS Pedro Sergio Antonio Donoso Brant |
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EL PRIMER VIERNES DE CADA MES Los viernes de cada semana siempre fueron
especiales para mi durante la infancia, era costumbre de no comer carne ese día,
y como vivía en una ciudad emplazada en la costa del Pacifico Sur, esos días
bajábamos junto a mi padre a un lugar que le llamábamos Otra costumbre de ese día que era muy respetada,
era el tipo de música que se escuchaba o por la radio o por los tocadiscos de
esa época, esta era la llamada música culta, generalmente suave y a volumen
bajo, “para oír al Señor”, recuerdo que decía mi mama. El primer viernes de cada mes era de gran
importancia, ese día se asistía al templo para acompañar a Jesús, las puertas
del templo ese día no cerraban y se hacían tres celebraciones en el día, 8 de
la mañana, Hoy el día viernes, solo es el último día laboral,
y se dice por fin es viernes, solo pensando en el descanso del fin de semana,
es así como te propongo algo, que tal una visita de algunos minutos al Señor
en el Santísimo, ¿que tal si lo vamos a acompañar? Entramos al templo, y vamos a saludarlo, solo con
el corazón, estamos unos segundos frente a El y hacemos silencio, para
dejarle a El que nos hable, para presentir su presencia amorosa, para que se
apodere de nuestro corazón, y se instale allí, eso sí, que hagámosle un sito limpio, para que El
este a gusto dentro de el. Luego conversamos con El, como nuestro mejor
amigo, como el más autentico de los hermanos, ¿de que vamos hablar?, allí lo
veremos, veras como tu corazón se abre de una forma inexplicable, le
hablaremos de nuestra familia, de papa, mama, de los hijos, de los hermanos,
de lo amigos, de sus necesidades, después si deseas estar más tiempo, le
hablamos de la nuestras. Ten confianza, no hay de que preocuparse como lo
vamos hacer, al Señor se la habla con sencillez, a el le podemos abrir el
corazón con toda la esperanza, El nos oirá, el nos responderá con su amor,
ahora si tienes dificultades en tu vida, aprovecha esta visita para recibir
la paz que necesitas. Si necesita algo, El Señor te dará Con esta visita nos llenaremos de Finalmente, le haremos una oración, prometeremos
que confiados en su ayuda, transformaremos nuestra vida para que siempre este
de acuerdo a sus enseñanzas y regresaremos a casa feliz, con paz en el
corazón. Te aseguro que después de esto, vendrás feliz a visitarle, porque
Jesús, no falla nunca en sus promesas, lo que le pedimos con el corazón el lo
entrega recíprocamente y con mas pureza. Por comprender esto,
“Gracias Señor” |
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p.s.donoso@vtr.net |