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VAMOS
A LA SANTA MISA Pedro Sergio
Antonio Donoso Brant Con la
colaboración del Diácono Enrique Saa Cesare Este documento, tiene por fin ayudar a
comprender de mejor forma posible Jesús nos invita a juntarnos en esta
Asamblea. El estará presente. Son varios los caminos por los que podemos
acercarnos a Jesús y así vivir una existencia realmente cristiana, es decir,
según la medida de Cristo mismo, de tal manera que sea Él mismo quien viva en
nosotros (ver Gál 2,20). Una vez ascendido a los cielos el Señor nos dejó su
Espíritu. Por su promesa es segura su presencia hasta el fin del mundo (ver
Mt 28, 20). Jesucristo se hace realmente presente en su Iglesia no sólo a
través de La invitación es para que lleguemos a esta
convocatoria alegre, concientes que vamos a nuestra fiesta, vamos a un
banquete de alimentos divinos, Por cuanto tengamos disposición de
participar activamente, cantar con emoción, proclamar la palabra con
sentimiento profundo y oír atentamente el Evangelio, el Señor nos invita a
oír y a grabar en nuestros corazones su palabra. Al ir a Misa, seamos puntuales al
llegar, es decir algunos minutos antes que el sacerdote comience, así de este
modo la viviremos completamente. Es bueno llegar antes, tendremos
tiempo de contemplar y conversar con el Señor, visitar el Santísimo, pedir por
nuestras intenciones, meditar y reflexionar lo que nos ha sucedido en las
últimas horas a fin de pedir a Dios por nuestras necesidades y la de nuestros
familiares y amigos. COMIENZA LA CELEBRACIÓN Nos ponemos de Pie CANTO DE ENTRADA Cuando el sacerdote que preside la
celebración y sus ministros comienzan su entrada, nos ponemos de pie y
hacemos alegremente el canto de entrada, así iremos avivado nuestros
corazones, daremos apertura a la celebración, nos introduciremos en ella, y
estaremos atentos a las explicaciones del guía de la celebración para
adentrarnos en el tiempo litúrgico que estamos celebrando. Recibamos con mucho ánimo a quien nos
preside y cantemos con fuerza cuando salude al altar y le de un beso, este es
un signo de amor a Cristo y a SALUDO INICIAL El sacerdote que preside, nos saludará
a la manera de Jesús, y dará inicio a La Señal de la
Cruz Por la señal
de la santa cruz + de nuestros
enemigos + líbranos,
Señor, Dios nuestro + En el nombre
del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo + Amén. S: La
gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del
Espíritu Santo estén con todos vosotros. P:
Y con tu espíritu. ACTO PENITENCIAL Es probable que no hayamos sabido
vivir como verdaderos hermanos, y haya habido entre nosotros egoísmo y orgullo,
talvez hayamos ofendido a más de alguien. Quizás en algún instante nos
olvidamos de Nuestro Padre Dios, entonces al comenzar la celebración pedimos
perdón, es así, como sucede el acto penitencial, que puede hacerse de
diversas formas, hacemos un momento de silencio, y se puede emplear las
formulas de cantar o recitar el "Señor ten piedad" o el "Yo
confieso", una vez concluido, el sacerdote terminará con una absolución
para todos nosotros. Participar en este rito es importantísimo, ya que nos
purifica, nos reconcilia con Dios y con nuestros hermanos que están presente
y ausentes de la celebración, así podemos encontrarnos sin que nos separe el
rencor, el resentimiento, el pecado. S:
Hermanos: antes de celebrar los sagrados misterios reconozcamos nuestros
pecados. YO CONFIESO... Yo confieso ante Dios Todopoderoso, y ante ustedes
hermanos que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María siempre Virgen, a los
ángeles, a los santos y a ustedes hermanos, que intercedan por mí ante Dios,
Nuestro Señor. Amén. GLORIA Luego hacemos el himno de alabanza, el
Gloria, este es un canto que hace GLORIA Gloria a Dios
en el cielo, y en la tierra
paz a los hombres que ama el Señor. Por tu
inmensa gloria te alabamos, te
bendecimos, te adoramos, te
glorificamos, te damos gracias, Señor Dios,
Rey celestial, Dios Padre
todopoderoso Señor, Hijo único,
Jesucristo. Señor Dios,
Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que quitas
el pecado del mundo, ten piedad de
nosotros; tú que quitas
el pecado del mundo, atiende
nuestra súplica; tú que estás
sentado a la derecha del Padre, ten piedad de
nosotros; porque sólo
tú eres Santo, sólo tú
Señor, sólo tú Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu
Santo en la gloria de Dios Padre. Amén. ORACIÓN COLECTA Mientras seguimos de pie, el Rito
Inicial culmina con la oración de LITURGIA DE LA PALABRA Nos
sentamos Ahora nos sentamos para alimentarnos
de Lecturas Bíblicas En Como sabemos En EL SALMO Entre ambas Lecturas, se recita o se
canta el Salmo Responsorial, habrán en el dos acciones,
escuchamos y respondemos, el Salmo no es una Proclamación, sino una respuesta
a la palabra de Dios. Es muy hermoso cuando se canta el Salmo, y es muy
gratificante responder al canto, es parte integrante de Nos
ponemos de Pie EL EVANGELIO El Evangelio, lo oímos de pie, es la
actitud del resucitado, se saluda con una aclamación, con el Aleluya, que en
hebreo significa "Gloria al Señor", al mismo tiempo nos persignamos
en la frente, los labios y el pecho, para significar que la palabra del Señor
penetra con su poder transformador, hasta lo mas profundo de nuestro ser. Al
cantar el Aleluya, saludamos con alegría, es el Señor quien nos va hablar. Dios nos habla por Cristo, Evangelio
significa "buena noticia". Es así como debemos estar muy atentos
para oírla, la recibimos con nuestros sentidos y la llevamos al corazón, es
Cristo el que se hace presente en la proclamación que hace el Presbítero o el
Diácono quien termina con la frase “Palabra del Señor” y besa el libro. LA HOMILIA Nos sentamos dispuesto a estar muy
atentos, Dios nos habla por su Iglesia, quien preside en nombre de Dios se
dirige a nosotros, a toda PROFESIÓN DE FE Al finalizar CREDO DE LOS
APÓSTOLES Creo en Dios,
Padre Todopoderoso, Creador del
cielo y de la tierra. Creo en
Jesucristo su único Hijo Nuestro Señor, que fue
concebido por obra y gracia del Espíritu Santo. Nació de
Santa María Virgen, padeció bajo
el poder de Poncio Pilato, fue
crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día
resucitó de entre los muertos, subió a los cielos
y está sentado a la derecha de Dios Padre, todopoderoso. Desde allí va
a venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el
Espíritu Santo, la Santa Iglesia católica la comunión
de los santos, el perdón de los pecados, la resurección
de la carne y la vida eterna. Amén ORACIÓN UNIVERSAL Acto seguido, oraremos por Es así que pediremos por los que sufren,
por los que estaremos reunidos y por todas nuestras intenciones. NOS SENTAMOS LITURGIA EUCARÍSTICA Ahora llegamos al segundo gran momento
de LLEVAMOS AL ALTAR PAN, VINO Y AGUA En la preparación de los dones
llevamos al altar pan, vino y agua: los mismos elementos que Cristo tomó en sus manos.
Mientras el sacerdote o diácono recibe las ofrendas, entonamos un canto, que
simplemente acompaña el momento. "Desde el principio, junto con el
pan y el vino para la eucaristía, los cristianos presentan también sus dones
para compartirlos con los que tienen necesidad. Esta costumbre de la colecta,
siempre actual, se inspira en el ejemplo de Cristo que se hizo pobre para
enriquecernos..." (Catecismo de LAVADO DE MANOS Luego, el sacerdote se lava las manos,
expresando así su deseo de purificación interior. El sacerdote dice: “Lava
del todo mi delito, Señor, limpia mi pecado” El celebrante nos recuerda que el
sacrificio de la misa es ofrecido por todos PRESENTACIÓN DEL PAN S.:
Bendito seas, Señor, Dios del universo por este pan, fruto de la tierra y del
trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos:
él será para nosotros pan de vida. P.:
Bendito seas por siempre, Señor. S.:
Bendito seas, Señor, Dios del universo por este vino, fruto de la vid y del
trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos:
él será para nosotros bebida de salvación. P.:
Bendito seas por siempre, Señor. INVITACIÓN A LA ORACIÓN ORACION SOBRE LAS OFRENDAS S.: Orad,
hermanos, para que este sacrificio, mío y vuestro, sea agradable a Dios,
Padre todopoderoso. P.:
El Señor reciba de tus manos este sacrificio, para alabanza y gloria de su
Nombre, para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia.. PLEGARIA EUCARÍSTICA En Diálogo S.: El
Señor esté con vosotros. P.:
Y con tu espíritu. S.:
Levantemos el corazón. P.:
Lo tenemos levantado hacia el Señor. S.:
Demos gracias al Señor, nuestro Dios. P.:
Es justo y necesario. Nos
ponemos de pie PREFACIO En la cual el sacerdote en nombre de
todo el pueblo da gracias por Con esta aclamación, cantamos nuestra
alabanza a Dios creador y salvador y exclamamos nuestro gozo por "el que
viene", Cristo Jesús. SANTO Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del universo. Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria. Hosanna en el cielo. Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el cielo. Nos
arrodillamos EPICLESIS S;
santo eres en verdad, Señor, fuente de toda santidad: santifica estos dones
con la efusión de Espíritu, de manera que sean para nosotros Cuerpo y Sangre
de Jesucristo, nuestro Señor. Nos arrodillamos y le damos la
importancia que se merece a esta solemne parte de CONSAGRACION RELATO DE La fuerza de las palabras y de la
acción de Cristo y el poder del Espíritu Santo hacen sacramentalmente
presentes su Cuerpo y su Sangre. S: El
cual, cuando iba a ser entregado a su Pasión, voluntariamente aceptada, tomó
pan; dándote gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo: Tomad y
comed todos de él, porque esto es mi
Cuerpo, que será entregado por vosotros. Cuando el Sacerdote eleva el Pan, es
bueno contemplar el Cuerpo del Señor, es a Cristo a quien miramos, como decía
el santo Padre Juan Pablo II, “No tengáis miedo de mirarlo a EL” y cuando el Sacerdote lo deja en S: Del mismo modo, acabada la cena, tomó el cáliz, y,
dándote gracias de nuevo, y o pasó a sus discípulos diciendo: Tomad y bebed
todos de él, porque éste es el cáliz de mi Sangre, Sangre de la alianza nueva
y eterna, que será derramada por vosotros y por todos los hombres para el
perdón de los pecados. Haced esto en conmemoración mía. ACLAMACIÓN Al terminar el sacerdote dice: S.:
Este es el Sacramento de nuestra fe. P.:
Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. ¡Ven,
Señor Jesús! ANÁMNESIS Hacemos memoria del mismo Cristo,
recordando principalmente su Pasión, Resurrección y Ascensión. Luego, se
presenta al Padre la hostia consagrada. MEMORIAL Así, pues, Padre, al celebrar ahora el
memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, te ofrecemos el pan de vida
y el cáliz de salvación, y te damos gracias porque nos haces dignos de
servirte en tu presencia. Te pedimos humildemente que el
Espíritu Santo congregue en la unidad a cuantos participamos del Cuerpo y
Sangre de Cristo. INTERCESIONES Se expresa que Acuérdate, Señor, de tu Iglesia
extendida por toda la tierra; y con el Papa Benedicto, con nuestro
obispo ,,,, Y todos los que en ella cuidan de tu
pueblo, llévala a su perfección por la caridad. (En las misas de difuntos) Recuerda a tu hijo o (hija)… A quien llamaste de este mundo a tu
presencia; concédele que, así como ha compartido ya la muerte de Jesucristo,
comparta también con él la gloria de la resurrección. Acuérdate también de nuestros hermanos
que durmieron en la esperanza de la resurrección y de todos los que han
muerto en tu misericordia: admítelos a contemplar la luz de tu rostro. Ten misericordia de todos nosotros; y
así, con María, DOXOLOGÍA FINAL Se expresa la glorificación de Dios
("Por Cristo, con Él y en Él...") y se confirma y termina con la
aclamación del pueblo: Amén, que es el más importante de toda Nos
ponemos de pie Estamos frente a un milagro, el Pan y
el Vino se han convertido en el cuerpo y en a Sangre de Cristo. ACLAMACIÓN S.:
Este es el Sacramento de nuestra fe. P.:
Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. ¡Ven,
Señor Jesús! PADRE NUESTRO Comenzamos esta segunda parte de PADRE NUESTRO Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. AMÉN SALUDO DE LA PAZ No podemos unirnos a Cristo por Es el saludo de la paz, en el que
imploramos la paz y la unidad para PAZ Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles: «La paz
os dejo, mi paz os doy». No tengas en cuenta nuestros pecados, sino la fe de
tu Iglesia, y, conforme a tu palabra, concédele la paz y la unidad. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén. S.: La
paz del Señor sea siempre con vosotros P.:
Y con tu espíritu. S.:
Daos fraternalmente la paz. (gesto de paz) CORDERO DE DIOS Cordero de
Dios, que quitas el pecado del mundo, Ten piedad
de nosotros. Cordero de
Dios, que quitas el pecado del mundo, Ten piedad
de nosotros. Cordero de
Dios, que quitas el pecado del mundo, Danos la
paz. S.:
Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Dichosos
los invitados a P.:
Señor, no soy digno de que entres en mi casa, Pero
una palabra tuya bastará para sanarme. LA COMUNIÓN Jesús quiso manifestarse en el gesto
de El momento culminante de COMULGAR Vamos a comulgar en procesión,
manifestando así que somos un pueblo en marcha, que camina y avanza al
encuentro con su Señor. El canto que acompaña esta procesión, alegre y
festivo, expresa lo que cada uno vive en ese momento: la relación personal
con Cristo y la relación fraterna de todos los que se unen en él. Cuando
recibimos la comunión se da un breve diálogo con el ministro que nos dice
"El Cuerpo de Cristo", a lo que respondemos "Amén". Este
Amén es una profesión de fe y en este momento significa afirmar que
reconocemos que estamos recibiendo al mismo Cristo. Luego, como una justa y
debida acción de gracias, hay un momento de silencio, en el que también
podemos cantar. Luego de comulgar, guardemos silencio
y conversemos con Cristo a quien hemos recibido. ORACIONES PARA ANTES DE LA COMUNIÓN ACTO DE FE ¡Señor mío Jesucristo!, creo
firmemente que voy a recibir tu Cuerpo, tu Sangre, tu Alma y tu Divinidad. ACTO DE ESPERANZA Espero, Señor, que ya que te das todo
a mí, en ACTO DE CARIDAD Dios mío, te amo con todo mi corazón,
con toda mi alma, con todas mis fuerzas y sobre todas las cosas. ACTO DE ADORACIÓN ¡Señor!, te adoro y te reconozco como
mi Creador, Redentor y soberano Dueño. COMUNIÓN ESPIRITUAL Yo quisiera, Señor, recibiros con
aquella pureza, humildad y devoción con que os recibió vuestra Santísima
Madre, con el espíritu y fervor de los Santos. DESPUES DE LA COMUNION ALMA DE
CRISTO Alma de
Cristo, santifícame. Cuerpo de
Cristo, sálvame. Sangre de
Cristo, embriágame. Agua del
Costado de Cristo, lávame. Pasión de
Cristo, confórtame. Oh buen
Jesús, óyeme. Dentro de tus
llagas, escóndeme. No permitas
que me aparte de Tí. Del enemigo
malo, defiéndeme. En la hora de
mi muerte, llámame. Y mándame ir
a Tí. Para que con
tus Santos te alabe. Por los
siglos de los siglos. Amén. RITOS DE DESPEDIDA La celebración concluye con una bendición
que el sacerdote, en nombre de Cristo, da a toda CANTO FINAL El canto final tiene el sentido de una
salida gozosa, y acompaña la salida de los ministros. El Señor les Bendiga Pedro Sergio Antonio Donoso Brant Pedro Sergio Antonio Donoso
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