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IV. LA VERDAD DE CADA DIA
Como es mi costumbre, observo y escucho
las noticias que transmite la
televisión, que en mi país todos los canales las emiten a partir de las
nueve de la noche, y es ya una costumbre que a cada noticia, mi repuesta interior es ¡no
puede ser verdad!, y me crea
sentimientos de sufrimiento, pesar o molestia, porque teniendo viva conciencia de que la
información es algo real, primero me
niego a creer, y luego me viene una actitud de resignación. Parece que lo
normal es ver noticias trágicas, vemos y escuchamos los
problemas internos y los externos que hay en cada rincón del mundo, ¿es que
lo doloroso es mejor noticia? ¿porque será que la
buena noticia es algo raro?
En efecto, muchas veces tenemos la
sensación que estamos viviendo en el mundo de la mentira, y que cualquier
cosa que sucede no es cierta, porque ante de creer una noticia o cualquier
suceso, de nuestra vida o de los demás, primero lo ponemos en duda. Es
lógico, el mundo se organiza de una forma muy distinta a nuestra verdad
cristiana y ya nada es escandaloso y se está más preocupado por legislar y
crear leyes para legitimar lo que censura la moral, la ética y nuestro
catecismo católico. ¿Alguien lo consulta antes de disponer algo?, ¿es una
doctrina válida para legislar civilmente?, ¿es nuestro manual de vida?
Es un contra sentido, pero la verdad
nos parece siempre una mentira. ¿Es posible combatir la mentira con la
verdad?, pareciera que es fácil, sin embargo creo que es una de las tareas
más difícil que tiene el hombre conciente de Dios hoy día.
Cuando alguien desea preguntar a una
persona común, esto es, sin una destacada intelectualidad que es “la verdad”, no se complicará mucho y nos dirá que la verdad es algo
que es cierto y que es al contrario
de la mentira, y se queda muy tranquilo, porque con eso deja su respuesta
resuelta. Si embargo si le preguntamos a alguien un poco mas letrado, nos
dirá que es la conformidad de la mente con la realidad, otro que se crea
muy conocedor, nos dirá que la verdad es algo lógico, en que la mente concuerda con cosas fuera
de la mente, tanto reconociendo lo que es como negando lo que no es.
Las personas que están convencidas que
ellas si saben que es la verdad, nos
harán un discurso diciendo que es un juicio o proposición que no se puede
negar racionalmente, porque hay conformidad del conocimiento, con la
situación objetiva correspondiente. Entonces el sabelotodo para no ser
menos agregará que la verdad se presenta en un triple aspecto; por un lado
un problema gnoseológico, "verdad del conocimiento", en segundo
lugar la "verdad lógica", y por último, la "verdad ontológica", como
fundamento y manifestación del ser,
y si seguimos, es posible que
no comencemos a entender lo que se dice.
Para mí la verdad es algo simple, es estar de acuerdo de lo que se dice con
lo que se siente, y la mentira es lo contrario.
Lo que sentimos, nace de la facultad
que todos tenemos de pensar con sentido común, el motivo o causa de algo, y luego estar
de acuerdo que hemos empleado el
buen juicio. Razonando se entiende la gente, es una expresión que yo al
menos he escuchado mucho desde pequeño, ¿es que la razón es la autoridad de
la verdad?
Si un niño nos pregunta que nos
diferencia de los animales, le podemos decir que al contrario de estos el
hombre razona. Entonces me pregunto ¿porque no podemos decir que la
diferencia está en que el hombre tiene voluntad y el animal no la tiene?,
acaso voluntad no es la facultad mental que nos permite escoger o decidir
conscientemente lo que vamos a hacer
o lo que queremos hacer, no nos olvidemos que al rezar en el Padre nuestro,
el “hágase en mi tu voluntad”, que le decimos a Dios, es un hágase según tu
deseo.
Dios dotó al hombre de razón y
voluntad, eso es algo que no podemos olvidar, eso es una verdad que podemos
afirmar, (Juan 8, 31-42) En aquel tiempo dijo Jesús a los judíos que habían
creído en él: «Si os mantenéis en mi Palabra, seréis verdaderamente mis
discípulos, y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres».
El asunto es que estamos esclavizados
en la mentira, nuestra razón, o nuestra verdad, y siendo Dios la gran
verdad, nos dice como debemos ser, que hacer, sin embargo tenemos que hacer
otras cosas porque tenemos que ser
obedientes a las normas establecidas ¿o no ocurre esto en países menos
democráticos y autoritarios y de ideologías contrarias al Cristianismo?,¿no
es cierto que tenemos que convivir
cada día con costumbres irreverentes con la moral?, ¿Por qué vivimos
en un mundo que se contradice con los principios, formas, maneras y
actitudes a lo que nos pide el Señor?.
Reitero lo que dijo Jesús, «Si os
mantenéis en mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos, y conoceréis
la verdad y la verdad os hará libres». Esa es nuestra gran dificultad,
porque cuando queremos vivir de acuerdo a nuestra conciencia cristiana nos
encontramos con obstáculos de toda índole. Dios nos dio la voluntad y la
razón para actuar conforme a la
verdad y el bien.
El alma de todo hombre busca la verdad,
el bien. Parece que esta afirmación es una mentira cuando las noticias mas
destacada de hoy fueron:
“Por buen camino y a punto de aprobarse
la ley del divorcio en el congreso” “Un interesante debate, hubo esta tarde
frente al tema de aceptar el aborto terapéutico” “Salió en libertad en
Libertad el acusado de violación de menores, al alcanzar el pago de la
fianza” “No será obligatorio, la enseñanza de religión en las escuela”
¿Es nuestra voluntad que estas cosas
sean así?, ¿Es la voluntad de Dios?
Aún recuerdo, que la primera canción
que aprendí cuando niño, la entonaban mis abuelos y mis padres con gran
fervor, esta decía:
“Hasta tus plantas – Señor llegamos –
Buscando asilo en tu corazón – Tus
Gracias todas hoy imploramos – que
ellas protejan nuestra nación.
“Do quiera al Rey de Reyes- Levántese
un altar – A Dios queremos en nuestras
Leyes – En las escuelas y en el hogar”
Todos queremos saber siempre la verdad.
San Agustín escribió « He encontrado muchos que querían engañar, pero
ninguno que quisiera dejarse engañar » (24).
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