LA MORAL DEL CRISTIANO

REFLEXIONES DE NUESTRA MORAL

Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

 

IV.    LA VERDAD DE CADA DIA

Como es mi costumbre, observo y escucho las noticias que transmite  la televisión, que en mi país todos los canales las emiten a partir de las nueve de la noche, y es ya una costumbre que a cada  noticia, mi repuesta interior es ¡no puede ser verdad!, y me crea  sentimientos de sufrimiento, pesar o molestia, porque teniendo  viva conciencia de que la información  es algo real, primero me niego a creer, y luego me viene una actitud de resignación. Parece que lo normal es ver  noticias  trágicas, vemos y escuchamos los problemas internos y los externos que hay en cada rincón del mundo, ¿es que lo doloroso es mejor noticia? ¿porque será que la buena noticia es algo raro?

En efecto, muchas veces tenemos la sensación que estamos viviendo en el mundo de la mentira, y que cualquier cosa que sucede no es cierta, porque ante de creer una noticia o cualquier suceso, de nuestra vida o de los demás, primero lo ponemos en duda. Es lógico, el mundo se organiza de una forma muy distinta a nuestra verdad cristiana y ya nada es escandaloso y se está más preocupado por legislar y crear leyes para legitimar lo que censura la moral, la ética y nuestro catecismo católico. ¿Alguien lo consulta antes de disponer algo?, ¿es una doctrina válida para legislar civilmente?, ¿es nuestro manual de vida?

Es un contra sentido, pero la verdad nos parece siempre una mentira. ¿Es posible combatir la mentira con la verdad?, pareciera que es fácil, sin embargo creo que es una de las tareas más difícil que tiene el hombre conciente de Dios hoy día.

Cuando alguien desea preguntar a una persona común, esto es, sin una destacada intelectualidad que es  “la verdad”,  no se complicará  mucho y nos dirá que la verdad es algo que es  cierto y que es al contrario de la mentira, y se queda muy tranquilo, porque con eso deja su respuesta resuelta. Si embargo si le preguntamos a alguien un poco mas letrado, nos dirá que es la conformidad de la mente con la realidad, otro que se crea muy conocedor, nos dirá que la verdad es algo lógico,  en que la mente concuerda con cosas fuera de la mente, tanto reconociendo lo que es como negando lo que no es.

Las personas que están convencidas que ellas si saben que es la verdad,  nos harán un discurso diciendo que es un juicio o proposición que no se puede negar racionalmente, porque hay conformidad del conocimiento, con la situación objetiva correspondiente. Entonces el sabelotodo para no ser menos agregará que la verdad se presenta en un triple aspecto; por un lado un problema gnoseológico, "verdad del conocimiento", en segundo lugar la "verdad lógica", y por último,  la "verdad ontológica", como fundamento y manifestación del ser,  y si seguimos,  es posible que no comencemos a entender lo que se dice.

Para mí la verdad es algo simple,  es estar de acuerdo de lo que se dice con lo que se siente, y la mentira es lo contrario.

Lo que sentimos, nace de la facultad que todos tenemos de pensar con sentido común,  el motivo o causa de algo, y luego estar de acuerdo  que hemos empleado el buen juicio. Razonando se entiende la gente, es una expresión que yo al menos he escuchado mucho desde pequeño, ¿es que la razón es la autoridad de la verdad?

Si un niño nos pregunta que nos diferencia de los animales, le podemos decir que al contrario de estos el hombre razona. Entonces me pregunto ¿porque no podemos decir que la diferencia está en que el hombre tiene voluntad y el animal no la tiene?, acaso voluntad no es la facultad mental que nos permite escoger o decidir conscientemente lo que vamos a  hacer o lo que queremos hacer, no nos olvidemos que al rezar en el Padre nuestro, el “hágase en mi tu voluntad”, que le decimos a Dios, es un hágase según tu deseo.

Dios dotó al hombre de razón y voluntad, eso es algo que no podemos olvidar, eso es una verdad que podemos afirmar, (Juan 8, 31-42) En aquel tiempo dijo Jesús a los judíos que habían creído en él: «Si os mantenéis en mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos, y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres».

El asunto es que estamos esclavizados en la mentira,  nuestra razón, o  nuestra verdad, y siendo Dios la gran verdad, nos dice como debemos ser, que hacer, sin embargo tenemos que hacer otras cosas   porque tenemos que ser obedientes a las normas establecidas ¿o no ocurre esto en países menos democráticos y autoritarios y de ideologías contrarias al Cristianismo?,¿no es cierto que tenemos que convivir  cada día con costumbres irreverentes con la moral?, ¿Por qué vivimos en un mundo que se contradice con los principios, formas, maneras y actitudes a lo que nos pide el Señor?.

Reitero lo que dijo Jesús, «Si os mantenéis en mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos, y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres». Esa es nuestra gran dificultad, porque cuando queremos vivir de acuerdo a nuestra conciencia cristiana nos encontramos con obstáculos de toda índole. Dios nos dio la voluntad y la razón para  actuar conforme a la verdad y el bien.

El alma de todo hombre busca la verdad, el bien. Parece que esta afirmación es una mentira cuando las noticias mas destacada de hoy fueron:

“Por buen camino y a punto de aprobarse la ley del divorcio en el congreso” “Un interesante debate, hubo esta tarde frente al tema de aceptar el aborto terapéutico” “Salió en libertad en Libertad el acusado de violación de menores, al alcanzar el pago de la fianza” “No será obligatorio, la enseñanza de religión en las escuela”

¿Es nuestra voluntad que estas cosas sean así?, ¿Es la voluntad de Dios?

Aún recuerdo, que la primera canción que aprendí cuando niño, la entonaban mis abuelos y mis padres con gran fervor, esta decía:

 “Hasta tus plantas – Señor llegamos – Buscando asilo en tu corazón – Tus

Gracias todas hoy imploramos – que ellas protejan nuestra nación.

“Do quiera al Rey de Reyes- Levántese un altar – A Dios queremos en nuestras

Leyes – En las escuelas y en el hogar”

Todos queremos saber siempre la verdad. San Agustín escribió « He encontrado muchos que querían engañar, pero ninguno que quisiera dejarse engañar » (24).

 

p.s.donoso@vtr.net