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XXVI. LA TOLERANCIA, UN DON
DE DIOS, QUE SE RECIBE COMO PARTE DE SU SABIDURÍA
Pienso sinceramente que el vivir sin
Dios, o sin conocerlo, se manifiesta principalmente en la falta de amor y
caridad, pero también por no conocer la tolerancia, la bondad, la
paciencia, la prudencia y en la falta de ver las cosas con sabiduría.
Mi padre, que tiene ochenta años, es un
ejemplo maravilloso de vida y actitud para mí, al igual que mi abuelo y mi
bisabuelo, ellos fueron educados siempre en la fe y manifestaron toda su
vida haber recibido el don de la tolerancia y la prudencia, por ello
siempre dieron gracias al Señor. Así fue,
como el pensar muy bien lo que se dice y no decir todo lo que se
piensa para no herir a alguien, era una actitud de vida. Mi Padre tiene un
decir, “Para ser sabio, es necesario la sencillez de corazón”. Este es un
lema que encabeza del Libro de
Sabiduría de la Biblia.
Cuando leí este Libro de la Sabiduría, hice
algunas reflexiones sobre un cierto tipo de personas con la cual convivimos
a diario, ese que se manifiesta abiertamente en su intolerancia y que
siempre se le ve frustrado.
<<Sabiduría 1, 1-7. Amad la justicia,
los que juzgáis la tierra, pensad rectamente del Señor y con sencillez de
corazón buscadle. Porque se deja hallar de los que no le tientan, se
manifiesta a los que no desconfían de él. Pues los pensamientos tortuosos
apartan de Dios y el Poder, puesto a prueba, rechaza a los insensatos. En
efecto, en alma fraudulenta no entra la Sabiduría, no habita
en cuerpo sometido al pecado; pues el espíritu santo que nos educa huye del
engaño, se aleja de los pensamientos necios y se ve rechazado al sobrevenir
la iniquidad. La
Sabiduría es un espíritu que ama al hombre, pero no deja
sin castigo los labios del blasfemo; que Dios es testigo de sus riñones,
observador veraz de su corazón y oye cuanto dice su lengua. Porque el
espíritu del Señor llena la tierra y él, que todo lo mantiene unido, tiene
conocimiento de toda palabra. >>
A través de los años, he conocido
muchas personas adultas que no pueden, no son capaces de aceptar o tolerar
la más mínima idea o planteamiento que no sea parecido al suyo, les molesta
además cualquier contratiempo o demora, se sienten pésimo si no se
satisfacen sus deseos, y no tienen capacidad para soportar ninguna
circunstancia desagradable. Entonces me imagino que no conocen o no
practican el don de la tolerancia, si es así, puede ocurrir que la
frustración es la peor sensación que puede existir en sus vidas.
Me he preguntado muchas veces el porque
de este comportamiento en la edad adulta. En los niños, especialmente
cuando son más pequeños, por su falta de madurez, parece ser más comprensible
este comportamiento incluso a veces casi normal. Como es lógico, no
preocupamos de estas actitudes de no soportar algo cuando en la primera
etapa de vida del niño, motivado por sus necesidades fisiológicas de
defecar y orinar, aún no son auto-controlable, entonces manifiestan su
incomodidad como un llamado de atención a través del llanto o el quejido,
así mismo les ocurre, cuando existe la necedad de alimentarse, dormir, etc.
Es así, como sabemos y sentimos que a esa edad es importante que los deseos
de los niños se satisfagan rápidamente y al hacerlo comprobamos su alegría,
y esto es porque les proporciona una sensación de seguridad y estabilidad,
además como dicen los especialistas, atender oportunamente un niño a esta
edad es importante para su desarrollo emocional.
En su etapa de crecimiento, los niños
se van dando cuenta de que no siempre pueden tener sus deseos satisfechos
de inmediato, y aprenden a resolver algunas cosas personales, como atender
sus necesidades fisiológicas, también van aprendiendo como tolerar y
aceptar cierta molestia y que la demora en atender sus deseos, es algo
inevitable. Es decir, aprenden, en mayor o menor medida a tolerar la
frustración, esto le enseña además adquirir un cierta autonomía y una mayor
capacidad para manejarse, esto es hacen cosas por sí mismos, y les da
satisfacción poder cumplir algunos de sus deseos, y no esperar que otros lo
hagan por ellos.
Poco a poco conocen la capacidad de
aprender, que hay ciertas limitaciones en ellos y en el ambiente que les rodea,
se van adaptando y conociendo que en el hogar existen normas, hábitos,
costumbres, formas y maneras de vivir.
Pero, no siempre sucede así, entonces
vemos como otros niños siguen actuando como si todos sus deseos fuesen
necesidades fisiológicas urgentes y no aceptan que sus deseos no sean
satisfechos de inmediato, por ningún motivo quieren esperar o aceptar que
se les sustituya algo, como recibir un juguete diferente cuando el que
desean no está disponible. Cuando no consiguen lo que quieren arman un escándalo,
patalean, gritan, lloran, se tiran al suelo, como una demostración para
exigir que sus deseos se satisfagan de inmediatamente.
Como padre de cinco hijos, tío de
muchos sobrinos y sensible observador de estas situaciones, siempre he
pensado que este comportamiento resulta frecuente en los niños, pero
también me doy cuenta que igual se da en mayor o menor medida en los
adultos, quienes consideran que sus propias necesidades están por encima de
cualquier otra cosa o persona, disposiciones, normas, leyes, formas de vida
de la sociedad. No soportan que las cosas sean distintas a sus deseos, y
que no resulten como ellos quieren.
Situaciones que vemos a menudo, se
acabaron las entradas a cine cuando ellos llegaron se irritan, perdió un
partido su equipo favorito, se ponen insoportable, organizó un paseo al
campo y llovió, que fastidio mas grande, los adelanto en la carretera un
automóvil de menor calidad, no esto no es posible, a un compañero de
trabajo le dieron un ascenso, que injusticia, el vecino de al lado tiene un
auto nuevo, no puede ser, y así todo es inadmisible, todo es frustrante,
todo es un inconvenientes, y ven verdaderas catástrofes en muchas
situaciones que a los que conocen la tolerancia, la prudencia, la
paciencia, toleran con mucha naturalidad, tal vez igual en algunos casos se
molesta, pero este hecho no le perturba y no lo pone hostil.
En efecto, la intolerancia, crea
superlativos extremos en cada cosa que sucede, todo parece más
desagradable, todo se mira desde un cristal que aumenta la situación que se
esta observando, no es malo, es pésimo, no es feo es horrible. Así este
modo la vida de las personas está llena de insatisfacciones, tragedias, el
mundo es injusto pues no satisface sus deseos, el mal humor pasa a ser un
estilo de vida, se agitan, siempre están ansiosos, tristes, resentidos,
humillados por las leyes porque no se hicieron para satisfacer todos sus
deseos
Lo que me preocupa es que suele
encontrarse casi siempre en este tipo de persona, aquellos que son
creencias, ideas y sentimientos negativos, aquellos que les falta ese amor
por los demás y entonces se les nota un cierto prejuicio, y mucha veces
estos prejuicios llevan a una persona a actuar de un modo determinado
respecto a un tipo de persona, como la discriminación, entonces culpan al
otro por ser de otra raza, blanca, negra, judía, árabe, mapuche, asiático,
caucásico, etc.
<<Sabiduría 3 – 1. En cambio, las
almas de los justos están en las manos de Dios y no les alcanzará tormento
alguno. >>
Pienso que las personas que son mas
tolerantes, la vida es más agradable, más fácil, se observan mas tranquilos
y por lo tanto con menos estrés, muestran una gran capacidad de convertir
los problemas en soluciones y tienen más probabilidades de resolverlos, se
ven optimista y en los fracasos rápidamente buscan nuevas oportunidades,
frente a cualquier dificultad no reaccionan con tanta intensidad ni buscan
escapar o huir de la realidad, siempre, aceptan con más facilidad el dolor,
son solidarios con el sufrimiento, son capaces de entender la incomodidad,
no dejan que cualquier situación les perturben excesivamente.
Vemos y nos damos cuenta, que una de
las características importante para aquellos que luchan por el liderazgo,
aquellos que trabajan por metas a veces tan difíciles de cumplir, son
constantes porque pueden tolerar la frustración y cuando la situación se
pone cuesta arriba, difícil, solicitan la ayuda del Señor, y luego sabe
responder adecuadamente en las situaciones difíciles, reflexionan un
minuto, y ante los imprevistos, las interrupciones, los contratiempos, son
abrazado por el Padre Divino, y son capaces de mantener la calma en estas
situaciones, entonces les permite pensar con claridad y con un poquito de
sabiduría, le es fácil encontrar las soluciones apropiadas, en vez de reclamar,
quejarse, lamentarse, armar un escándalo, escapar de los problemas, en
cierto modo reconocen que la fe les da más probabilidades de resolverlos
situaciones difíciles, la esperanza lo pone optimista, y al dejar las cosas
en las manos del Señor, y luego ver como las cosas salieron como se
esperaba, les hace vivir con una paz interior, que limpia el corazón, la
mente, elimina la basura y les deja espacio para almacenar mayor sabiduría.
En efecto, reflexionemos, cómo
reaccionamos, como actuamos, como pensamos, cuando sucede algo que nos
molesta, cuando no podemos conseguir lo que queremos, cuando las cosas
resultan, entonces cerramos los ojos, miramos a lo alto, nos acordamos de
Dios Padre, y luego parece que todo sale como deseas y si no es así, nuestra
capacidad de tolerar, de aceptar es inmensa.
De lo que he leído en artículos sobre
el comportamiento de los humanos, ser intolerante es como el que reacciona
demasiado intensamente ante las frustraciones como si estas fueran
necesidades fisiológicas y orgánicas que necesitan un solución y
satisfacción inmediata, y cuando llegas a tiempo o la encuentras el alivio
es inmediato.
Cuando un ser querido muere
terrenalmente, he oído decir “he sentido un gran dolor por la perdida, pero
así es la tiene prepara la vida terrenal el Señor, ahora hay que seguir
nuestro camino, hasta que llegue nuestra hora”, entonces me pregunto si
alguien podrá decir algo tan absurdo como: “que se me muera un ser querido,
no eso es algo que no voy a tolerar por ningún motivo, y haré lo que haga
falta para que no suceda, porque a mi, no se me muere nadie”.
Finalmente creo que vivir en paz con
todo el mundo, ayudado de la tolerancia, la prudencia, la sabiduría, el
amor de Dios, de Jesús, de nuestra Madre Maria, es siempre mejor, es más
fácil soportar y entender las dificultades con las cuales uno se encuentra
en su caminar, utilicemos la ayuda divina, nos dará fuerza, nos dará mas
esperanza, ya que ella es el legítimo y puro amor.
<<Sabiduría 6, 12-15. Radiante e
inmarcesible es la
Sabiduría. Fácilmente la contemplan los que la aman y la
encuentran los que la buscan. Se anticipa a darse a conocer a los que la
anhelan. Quien madrugue para buscarla, no se fatigará, que a su puerta la
encontrará sentada. Pensar en ella es la perfección de la prudencia, y
quien por ella se desvele, pronto se verá sin cuidados. 16 Pues ella misma
va por todas partes buscando a los que son dignos de ella: se les muestra
benévola en los caminos y les sale al encuentro en todos sus pensamientos.
>>
<<Sabiduría 7, 7-16 Por eso pedí
y se me concedió la prudencia; supliqué y me vino el espíritu de Sabiduría.
Y la preferí a cetros y tronos y en nada tuve a la riqueza en comparación
de ella. Ni a la piedra más preciosa la equiparé, porque todo el oro a su
lado es un puñado de arena y barro parece la plata en su presencia. La amé
más que la salud y la hermosura y preferí tenerla a ella más que a la luz,
porque la claridad que de ella nace no conoce noche. >>
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