LA MORAL DEL CRISTIANO

REFLEXIONES DE NUESTRA MORAL

Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

 

XXVIII.                 AÑO VIEJO Y AÑO NUEVO

 

Parece, que estamos ansiosos de que termine un año y que comience luego el otro, seguramente, porque tenemos esperanza de que el año nuevo que llega sea mejor, que el que se va, así parece ser cada fin de año.

En pocas oportunidades he oído decir, no creo que habrá otro año como este que termina. Seguramente es porque el hombre vive de la esperanza, entonces recordemos algunos sinónimos de esta esperanza, confianza, fe, seguridad, certeza, ilusión, expectativa, anhelo, confiar, creer, aguardar, convicción, entusiasmo, etc., talvez alguien encuentre mas sinónimos, pero yo agregaría uno muy especial, “encomendarse”.

Casi nunca lo hacemos, pero debiera ser necesario y conveniente al final de cada año, antes que llegue la medianoche, reflexionar unos minutos y hacer un balance, pero no generalizado o superficial, diría casi de los 365 días, y revisar lo que hicimos con este año que despedimos, es un año mas de vida, no deja de ser importante.

Conviene también recordar las deudas que dejaremos para el próximo año, pero hay ciertas deudas que debemos saldar antes de que se termine el año, me refiero a las que se tienen con Dios, con los familiares, amigos, vecinos, las deudas que se tienen con los demás.

Entonces salgamos antes de media noche al patio, al jardín, al balcón de la casa o simplemente miremos a través de la ventana de nuestra casa, miremos el camino que hemos recorrido este año que se nos va, y reflexionemos sobre lo que podemos ver de este ya viejo 2004.

Yo les propongo fijarse en tres cosas importantes y por cada una hacemos un gesto y una acción.

1) A quien debe agradecer por el año que se va

Mis “¡Gracias!”, son definitivamente a Dios, por todo el amor que recibí de El, cuantas veces no fui como El esperaba de mí, sin embargo con su infinita misericordia, El fue como siempre bueno conmigo, así es no quiero estar en deuda con El, por eso “Gracias Señor”

2) A quien debo perdonar por el año que se va

Quizás al que más desprecio me dio, al que menos me ayudó cuando lo necesitaba, a él, mi perdón y mis ruegos al Señor.

3) A quien debo pedir perdón por el año que se va

Es probable que no haya sabido vivir como verdadero hermano, haya habido egoísmo, orgullo, talvez he ofendido a más de alguien, por esto Perdón Señor

En efecto quiero, saldar cuentas con mi prójimo, con mis hermanos, no quiero dejar deudas de este tipo para el próximo año, quiero borrar todos los rencores, odios, resentimientos. Es mí deseo terminar el año bien con todos. Es necesario poder decir que no guardo malos sentimientos hacia ningún ser humano.

Si antes de que acabe el año, llego mi hora de pedir perdón a todos los que en este caminar de mi vida, de alguna manera herí, moleste, no me preocupe de él, le hice un desaire.

Quizás más de alguno, necesitaba una respuesta y no se la di, alguno necesitaba de mí ayuda y no se la di, alguno necesitaba una palabra de aliento y me la guarde. A esos hermanos, desamparados, desolados, desesperados, tristes, sin ilusión, y no les preste mi atención o pasé de largo, porque tenía o no tenía motivos de prisa.

Quiero pedirles perdón.

Entonces, podré dormir en paz la última noche del año 2004 y despertar en el 2005 renovado para la nueva jornada de este año que se inicia o comienza.

Así estaré, en condiciones para pedir a Dios, un gran año para hacer con El y por El grandes cosas, así estaré en condiciones para presentar mi plan de vida del 2005

Oración:

“Señor, tu misericordia es infinita, ayúdame para este año que empieza sea bueno, mejor de lo que esperamos, Conviértelo Señor en un gran año, que ningún deseo mío o de quien más lo necesite, no tenga algo de realidad, pero acepto humildemente tu voluntad”

Amigos, hermanos, este año 2005, será lo que cada uno haga con él. De cada uno de nosotros dependerá.

¿Como será?

¿Será el mejor o será el peor?

¿Será uno más, ni bueno ni malo, sino todo lo contrario?

Cuando sea el final de la vida terrenal, me examinarán del amor y la paz que fui capaz de entregar.

Que en cada año nuevo que llegue, igual que este 2005, podamos decir en paz y tranquilidad a nuestros amigos, familiares, todos los hermanos

 

¡FELIZ AÑO NUEVO!

 

“GRACIAS SEÑOR”

 

p.s.donoso@vtr.net