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Caminando con Jesús Pedro Sergio Antonio Donoso Brant |
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Santa Teresa de Los Andes |
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SUS ESCRITOS VI
ÍNDICE 1. DIARIO 6:
Invitación a la vida de piedad. 2. DIARIO 7:
Ante la enfermedad. Vida centrada en Jesús y María. 3. DIARIO
16: Dar sentido a la vida. Mejor, desde Dios. 4. CARTA 11:
Juanita lleva una vida normal de la joven de su edad. También
pienso en el "pololeo" o trato con los muchachos. 5. CARTA 19:
Vacaciones normales: deporte, baño, ecologismo, misa, catequesis. 6. CARTA 22:
Vacaciones felices, misa, catequesis, noticias, amistad. 7. CARTA 35:
Ayuda a su padre en las dificultades matrimoniales. A su padre. Santiago, 13
de agosto de 1918. 8. CARTA 43:
Diversiones, marianismo, alegría cascabelera, piedad, recuerdos del
colegio. 9. CARTA 54:
Buena amiga, interesadas por las noticias. 10. CARTA 91
Desgarro de la ausencia del papá. Cariño inmenso. 11. CARTA
93: Carta cariñosa a la oveja perdida de la familia. 12. CARTA
96: Conforma la sensibilidad y la fe tambaleante de su hermano querido. VI. LOS JOVENES CON TERESA 1. DIARIO 6: INVITACIÓN A No es para describir lo que pasó por mi alma con Jesús. Le pedí mil
veces que me llevara, y sentía su voz querida por primera vez. ¡Ah Jesús, yo
te amo; yo te adoro! Le pedía por todos. Y [a] Todos los días comulgaba y hablaba con Jesús largo rato. Pero mi
devoción especial era 2. DIARIO 7: ANTE Todos los años [1911-1914], yo estaba enferma el ocho de diciembre
tanto que creían que me moría. A los doce años, me dio membrana. El ocho de
diciembre estuve a la muerte. Mi mamá creyó que me moría. En 1913 tuve una
fiebre espantosa. En este tiempo, Nuestro Señor me llamaba para Sí; pero yo
no hacía caso de su voz. Y entonces, el año pasado me envió apendicitis, lo
que me hizo oír su voz querida que me llamaba para hacerme esposa más tarde en
el Carmelo. Mi devoción a Un día estaba sola yo en mi cuarto. Con la enfermedad me había puesto
tan regalona que no podía estar sola. El día a que me refiero, 3. DIARIO 16: DAR SENTIDO A Carta a Rebeca, 16.4.16 Créeme, Rebeca, que a los catorce y quince años uno comprende su
vocación. Se siente una voz y una luz que le muestra la ruta de su vida. Ese
faro alumbró para mí a los catorce años. Cambié de rumbo y me propuse el
camino que debía seguir y hoy vengo a hacerte confidencias de los proyectos
ideales que me he forjado. En pocas palabrase confiaré el secreto de mi
vida. Muy luego nos separaremos y ese deseo que siempre abrigamos en nuestra
niñez de vivir siempre unidas, va a ser muy luego fracasado por otro ideal
más alto de nuestra juventud. Tenemos que seguir distintos caminos en la
vida. A mí me ha tocado la mejor parte, lo mismo que a ¿Quién podrá rehusar la mano del Todopoderoso que se abaja a la más
indigna de sus criaturas? ¡Qué feliz soy, hermanita querida! He sido
cautivada en las redes amorosas del Divino Pescador. Quisiera hacerte
comprender esta felicidad. Yo puedo decir con certeza que soy su prometida y
que muy luego celebraremos nuestros desposorios en el Carmen. Voy a ser
Carmelita, ¿qué te parece? No quisiera tener en mi alma ningún pliegue
escondido para ti. Pero tú sabes que no puedo decirte de palabra todo lo que
siento y por eso he resuelto hacerlo por escrito. Me he entregado a El. El ocho de diciembre me comprometí. Todo lo que
lo quiero me es imposible decirlo. Mi pensamiento no se ocupa sino en El. Es
mi ideal. Es un ideal infinito. Suspiro por el día de irme al Carmen para no
ocuparme sino de El, para confundirme en El y para no vivir sino la vida de
El: Amar y sufrir para salvar las almas. Sí, sedienta estoy de ellas porque
sé que es lo que más quiere mi Jesús. ¡Oh, le amo tanto! Quisiera inflamarte en ese amor. ¡Qué dicha la mía si pudiera darte a
El! ¡Oh, nunca tengo necesidad de nada, porque en Jesús encuentro todo lo que
busco! El jamás me abandona. Jamás disminuye su amor. Es tan puro. Es tan
bello. Es El viene con una Cruz, y sobre ella está escrita una sola palabra que
conmueve mi corazón hasta sus más íntimas fibras: "Amor" ¡Oh, qué
bello se ve con su túnica de sangre! Esa sangre vale para mí más que las
joyas y los diamantes de toda la tierra. 4. CARTA 11: JUANITA LLEVA UNA VIDA NORMAL DE También pienso en el "pololeo" o trato con los muchachos. A Carmen de Castro Ortúzar, desde Chacabuco,
4.2.17 No tengo nada que contarte, pues no hemos salido a caballo nada más
que sólo 10 veces desde que estamos aquí. ¿Qué te parece? Cuando nosotras
antes salíamos tarde y mañana. En las tardes solemos salir a andar a pie, y
casi siempre vamos a una ermita de Te diré que lo que te voy a contar prefiero decírtelo cuando estemos
solas. Mucho gusto me dio que estés pasando tan bien y que tengas hartas
chiquillas con quienes juntarte. También te diré que me quedé encantada con
tu noticiosa carta, y de lo bien que empleas el tiempo. Nosotras pasamos los días leyendo y tejiendo debajo de los
árboles--leímos en común "Relato de una Hermana" que yo lo leo por
segunda vez, pues me encanta-, y rezando, por supuesto. No te figuras lo
cortos que se me hacen los días y lo ligero que se me pasan, pues ya
principio a pensar en esa terrible entrada al colegio, el 8. ¡Ah, qué feliz
eres tú con no tener que pensar en esto! Pero, gracias a Dios, es el último
año. Sólo que yo quisiera entrar -me parece que entraré- a hacer primera por
un semestre, aunque no sé nada, pues depende de muchas cosas que consultaré
contigo. Por favor, que quede esto entre las dos, pues te parecerá muy raro. El 10 tendremos la dicha de ir a Lourdes -y creo firmemente- a
presenciar el milagro de Nanito. ¡Oh, cuántas
impresiones grandes te contaré en mi próxima! Te ruego que todos estos días
le reces a Adiós, querida pichita. Cada día te quiero
más y te echo tanto de menos; y quién sabe cuándo nos veremos, pues Uds. se
vendrán tarde de Cartagena y nosotras entraremos al colegio. Por favor cuéntame todo, y también si pololeas y todas tus
impresiones, como lo hacías el año pasado y como en tu última carta. Perdona
esta latosa y pesada carta y no la muestres. Adiós, pichita. 5. CARTA 19: VACACIONES NORMALES: DEPORTE, BAÑO,
ECOLOGISMO, MISA, CATEQUESIS. A Carmen de Castro Ortúzar. Algarrobo, 16 de enero 1918 Señorita Carmen De Castro O. Querida Carmenchita: Mucho te extrañaría el laconismo
de mi carta; pero estaba muy apurada, porque el correo se iba a ir y no va
sino día por medio. Tú supondrás lo que te recuerdo. Me haces una falta
inmensa y a cada instante me recuerdo de la felicidad de que disfrutaríamos
ambas si estuviéramos juntas. Aquí se pasa una vida deliciosa. Es una costa encantadora. Vivimos en
una casa que está en la misma playa, a unos Te nombraré las chiquillas con que nos juntamos: las Lyon Subercaseaux, las Valdés
Alfonso, Un día hicimos un paseo a caballo con Hay aquí dos misas, pero hoy hubo cuatro y, en la tarde, todos los
días bendición. Nosotras con las Lyon hemos formado
un coro de canto que no resultaría tan mal, si nos supiesen acompañar. Hoy
vamos a buscar con Nada te he contado del pueblo de Algarrobo, cuyas casitas, con
excepción de dos o tres, son verdaderas casas de pobres: enladrilladas, el
techo con vigas, y sin muebles. Es cómico ver la sorpresa de los que llegan a
conocer el famoso pueblo. Nuestra casita, aunque es pobre, es cómoda. Cuenta
con los muebles necesarios, y tiene bastantes piezas. Todo se perdona aquí por la confianza que existe y por la vista que
tenemos. Anoche fue una noche ideal. Salimos a sentarnos en la arena, porque
era la primera vez que la luna se veía, pues todos los días se nubla en la
tarde. Decirte algo más ideal es imposible. En ese instante me pareció
tenerte a mi lado; tanto era lo que te recordaba. ¿No te pasaba, Carmen, a ti
que cuanto veías el mar sentías verdadero tormento por lo infinito? Uno
siente en el alma una soledad inexplicable que sólo Dios puede llenar, pues
todo le parece muy pequeño. No te puedes quejar, mi Carmenchita querida,
de que no te comunico todo lo que siento y pienso, pues sé que tú me
comprendes, y yo siento la necesidad de expansionarme. Y ¿quién mejor amiga
que tú? ¿Cómo están todos en tu casa? ¿Has sabido de 6. CARTA 22: VACACIONES FELICES, MISA, CATEQUESIS,
NOTICIAS, AMISTAD. A Herminia Valdés Ossa, desde Algarrobo
2.2.18. Estamos todos muy contentos de haber venido a este pueblo, pues no
creo haya otra costa de más confianza. El pueblo con sus casas no puede ser
más sencillo. La casa que tenemos está en la misma playa; así, pues,
disfrutamos de una vista encantadora. Toda la gente es conocida: están las Lyon Subercaseaux, las Valdés Alfonso, las Hurtado Larraín, las Hurtado Echenique, las Larraín
Gandarillas, las Valenzuela Larrain, las Rivas
Freire, las Echazarreta Larrain,
las Hurtado Valdés. Todos los días salimos por las tardes, ya a pie, ya a caballo. El otro
día hicimos un paseo en carreta a Punta de Tralca.
El paseo fue lo más ideal, pues el punto a donde nos dirigimos era precioso:
grandes peñascos donde azotaban las olas con una fuerza extraordinaria, al
extremo de levantar unos Todos los días hay Misa y bendición con el Santísimo, a la que asiste
toda la gente. También hacemos Catecismo. Me tienes que contar todo lo que
haces. ¿Estudias? ¿Has leído los libros? Dame cuenta de todo, por favor. Saludos para todos los tuyos, en especial para tu papá y mamá de parte
de los míos. A 7. CARTA 35: AYUDA A SU PADRE EN LAS DIFICULTADES
MATRIMONIALES. A SU PADRE. SANTIAGO, 13 DE AGOSTO DE 1918. Mi querido papacito: Ayer salí para siempre del colegio. Al mismo tiempo que sentía pena de
dejar a Desde ahora, papacito, empieza para mí una nueva vida. Así es que yo
quiero que Ud. cuente para todo conmigo. No tengo
otro deseo que darle gusto en todo, acompañarlo y consolarlo, pues sé que, en
la vida de trabajo que Ud. lleva por nosotros,
encuentra muy a menudo sufrimientos que, aunque trate de ocultarlos por el
mismo cariño que nos tiene, es imposible no comprenderlo. Pienso correr con la casa, tratando de hacerlo lo mejor posible; ya
que considero que es ese el papel de la mujer, y que no hay nada más bonito
como ver una joven preocupada en las cosas del hogar, trabajadora, no
teniendo otro pensamiento que el agradar a cuantos la rodean. Y aprendiendo
ahora estas cosas, si Dios quiere que más tarde yo tenga un hogar, sabré
cumplir con mis deberes. Me preparo para trabajar mucho en las misiones. Tenemos muchos planes
combinados con Cuente pues, papacito, conmigo. Ahora ya soy grande. Considéreme como
hija a quien puede confiarle sus penas, sabiendo que ella no lo dirá a nadie.
Créame que me haría feliz si esto lo consiguiera. Reciba saludos y cariños de mi mamá y hermanos, y Ud.,
mi papacito querido, todo el cariño y agradecimiento de su hija en un beso y
abrazo apretado. Su hija Juana Todas las noches le rezo a 8. CARTA 43: DIVERSIONES, MARIANISMO, ALEGRÍA
CASCABELERA, PIEDAD, RECUERDOS DEL COLEGIO. A su hermana Rebeca. Cunaco, 20 de noviembre
de 1918 Mi querida Negrita: Muy poco te duró el entusiasmo por escribirme,
pues hace más de una semana que no sé qué es de tu vida. Pero, en fin, te
perdono y por esta vez te doy el ejemplo de escribirte primero, considerando
que en el colegio hay muy pocos estudios, sobre todo a fines de año. No te figuras lo que te recuerdo y los muchos deseos que tengo de
estar con mi querida hermanita. Creo que me iré el sábado, si Dios no dispone
otra cosa. Te aseguro que he pasado regiamente y me quedaría todo el mes, si
pudiera tener a todos los míos aquí. Estoy muy yankee. Con hasta los tobillos, pues nos lanzamos por
cualquiera parte. Nada nos detiene. Vencemos todos los obstáculos; en una palabra,
somos muy varoniles. El otro día gocé a caballo. Galopamos con Ayer pasé un susto colosal. Salimos a andar por los potreros y nuestro
punto preferido es un cerro rodeado de mucha vegetación. Después de pasar una
gran acequia haciendo puentes de piedras (las cuales hundía Gracias a Dios, hemos tenido constantemente Misa y hemos tenido al
Santísimo, y como nosotras con Dile a Cuéntale a Todos los días rezamos el Mes de María y cantamos con En este corto período de tiempo he conocido nueve Padres. Así es que
tú comprenderás lo muy santas que estamos con He adquirido fama con mis tentaciones de risa. (Se la gané a No tengo más que contarte, excepto un paseo en carretón que hicimos el
otro día, el cual lo tomé por asalto para pasar el río. ¿Qué es de No te puedes quejar, querida hermanita, de esta tan larga y latosa
carta, pero ella te expresará las ansias de conversar contigo y la mucha
falta que me haces. Acabo de recibir una carta de Lucho que voy a contestar.
Mi mamá me escribió ayer. Me da noticias de todos. Adiós. Reza por mí. Saluda respetuosamente a todas las Madres, cariños
a mis amigas y tú recibe un beso y abrazo tiernísimo de tu hermana Juana, H.
de M. 9. CARTA 54: BUENA AMIGA, INTERESADAS POR LAS NOTICIAS. A Carmen De Castro Ortúzar. San Pablo, 23 de enero de 1919 Señorita Carmen De Castro. Mi querida Carmenchita: Aunque tengo otras cartas que contestar, prefiero escribirte a ti,
pues constantemente pienso que tú puedes creer que mi cariño ha disminuido,
porque no te he escrito; y lo mismo que no sé lo que dirás porque no me
despedí de ti; pero te explicaré lo que pasó. Nosotras pensábamos venirnos el
mismo viernes que ustedes se iban, por lo que tuvimos que arreglar todas las
cosas y pasé esos últimos días en las cosas que teníamos que comprar para
traer. El último día te iba a llamar por teléfono y resultó que me obligaron
a salir acabando de comer, sumamente apurada; así es que no pude llamarte, y
además no sé lo que me pasó, que no me acordé que al otro día era viernes y
te iba a llamar por la mañana. En fin mi pichita
querida, creo que me perdonarás, pues a pesar de esté olvido aparente, te
recuerdo siempre y te quiero cada día más. ¿Cómo te va en ese mundo de Viña? Cuéntame tu vida en ésa con todos
los detalles, pues ya sabes que todo lo tuyo me interesa. Nosotras aquí lo
pasamos bien. Llevamos una vida sumamente tranquila. A caballo casi no he
salido. Me llevo leyendo, y en la tarde salimos a pie. Nos vamos muy a menudo
a la orilla del Maule, que presenta una vista encantadora. No sé tu dirección en Viña y te la dirijo a Santiago. Contéstame
luego, que tengo ansias de saber de ti. Con mis besos y abrazos se despide tu
amiga que más te quiere Juana, H. de M. Mi dirección es: San Javier de Loncomilla,
casilla 6. 10. CARTA 91 DESGARRO DE A su padre. Santiago, 1° de mayo de 1919 Señor Miguel Fernández Jara Mi papacito querido: Su carta tan deseada la recibí, por fin, el sábado y como he tenido
mucho que hacer, no había ¡podido contestársela. Le
aseguro, me siento orgullosa de tener un padre como el que Dios me ha dado.
Doy gracias mil veces al cielo de ser su hija. ¡Cuánto le agradezco su
generoso consentimiento y todos los sentimientos que me expresa en su carta!
Verdaderamente gocé con el la. Lo único que le pido es que se venga pronto, antes de irme, pues sería
la pena más grande, si tuviera que renunciar a abrazarlo y besarlo por última
vez. Le aseguro que sólo la idea de que no se venga me produce una pena tan
intensa, que llega a convertirse en desfallecimiento físico. Papacito lindo
venga por caridad. No puedo resignarme a no darle mi último beso y cariño.
Acuérdese que lo quiero con locura. No puedo creer que Dios quiera someterme
a esta horrible prueba; pero en fin, que se cumpla su adorable voluntad. Mi medalla de oro --que jamás se ha separado de mí salvo cuando se la
presté a Ud.--se la he reservado, para que la
conserve como un recuerdo de su hija su vida entera. Es muy milagrosa.
Siempre que la he besado pidiéndole a Adiós. Estoy muy apurada, porque tengo que ir a hacer visitas. Cuánto
me gustaría conversar con Ud. otro ratito. Todos
están muy bien. Reciba muchos recuerdos de mi mamacita y hermanos, y Ud., mi pichito querido, reciba todo el inmenso cariño de
su hija en un beso y abrazo apretado. Juana Miguel se ha portado muy bien y le estoy muy agradecida. Todo se lo
debo a Ud. Gracias, mil veces gracias. Que Dios se
lo pague, papacito querido. Saludos a Adelaida y chiquillas. 11. CARTA 93: CARTA CARIÑOSA A 7 de mayo de 1919 . Mi querido hermano: Antes de partir he querido dejarte estas líneas que te han de
manifestar el inmenso cariño que te he profesado toda mi vida. He sentido por
ti, al mismo tiempo que mucho cariño, mucha compasión. Comprendo, aunque tú nunca me lo has manifestado, que sufres; que
llevas el alma destrozada. Sin embargo, muchas veces he querido penetrar
hasta esa herida, pero tu carácter reservado me la ha ocultado. ¿Qué hacer
sino callar y rezar por ti? Si tú pudieras comprender lo mucho que he llorado
yo por ti, me oirías todo lo que mi alma te querría decir. Pero quizás no
querrás oír los consejos de una monja. Sí, monja seré, pero siempre tendré
corazón de hermana para ti. Siempre velaré desde el convento y te acompañaré
a todas partes con mis pobres oraciones. Que jamás, Miguel querido, pierdas la fe. Antes prefiero morir y
ofrecer mi vida que tu alma sea extraviada. Prométeme que todos los días vas
a rezar una 'Ave Maria" a Siento la pena más inmensa al separarme, pero Dios me sostiene y me da
fuerzas para romper los lazos más estrechos que existen sobre la tierra. Créeme que mi vida entera será una continua inmolación por ti, para
que seas buen cristiano. Acuérdate de tu hermana carmelita. Cuando las
pasiones, los amigos te quieran sumergir en el abismo, ella al pie del santo
altar estará pidiendo para ti la fuerza. Acuérdate que, mientras tu te entregas a los placeres, ella tras las rejas de su
claustro someterá su cuerpo a las más rudas penitencias. Sí, Miguel. Te
quiero con locura y, si es necesario que yo pierda mi vida porque tú vuelvas
sobre tus pasos y comiences la verdadera vida cristiana, aquí la tiene Dios.
Aún el martirio, con tal que, cuando pasen estos cuatro días del destierro,
nos encontremos reunidos para siempre en Dios. Adiós, hermanito querido. Perdóname todo lo que te he hecho sufrir. No
ha sido con intención. No te olvides de tu hermana que tanto te quiere. Juana
F., H. de M. Te ruego que no dejes de cumplir con 12. CARTA 96: CONFORMA A su hermano Luis Convento del Espíritu Santo, Los Andes. 12 de mayo de 1919 Mi querido Lucho: Que Jesús sea el lazo de unión de nuestras almas. Ayer recibí tu cariñosa cartita en la que me expresas los sentimientos
de tu alma. Créeme que, después que la leí, me fui al coro para agradecerle a
Nuestro Señor lo que me expresas haber experimentado . Déjame, Lucho querido, hablarte de corazón a corazón. Tu hermana
carmelita viene a mostrarte cuál es el móvil de nuestra vida, el fin
primordial de todo hombre, de todo cristiano: "Conocer, amar y servir a
Dios aquí en la tierra para alcanzar el cielo". ¿Qué importa, Lucho
querido, todo lo de la tierra, la ciencia, la gloria, los honores, si todo
esto ha de concluir? La muerte todo lo disipa. Sólo un conocimiento, una
verdad no se oscurece, por que está basada en lo inmutable. Sólo un bien,
sólo un amor no se destruye, porque es eterno e infinito. Todo pasa en la
vida, menos nuestras obras buenas. Lucho, nosotros también pasamos. Sólo un
Ser queda siempre el mismo: Dios. Amémosle, pero antes conozcámosle. Solo El
vale la pena de ser conocido, porque es infinito. Lucho querido, ¿por qué no buscar a ese Ser, el único necesario?
Amémosle a El y seremos felices, por cuanto Dios es el objeto de nuestro
entendimiento y voluntad. Lucho, el medio para conocer a Dios es la humildad.
"Dios --dice la "Imitación de Cristo"--no se revela a los
soberbios". Humillémonos delante de El. Pidámosle con el corazón se
manifieste a nuestras almas infinitamente. El no nos despreciará, porque Dios
ama a las almas. Busquémosle por medio de la oración. Aunque no sintamos
atractivo por ella, nuestro entendimiento ha de ver de cuánto provecho le
sirve ese conocimiento y nuestra voluntad ha de querer los medios para llegar
a él. El atractivo sensitivo no se ha de tener en cuenta, sino hasta cierto
punto, pues las facultades superiores son las que gobiernan al hombre.
Busquémosle por medio de los sacramentos. Nuestro Señor nos los dejó para
unirnos más a su Divina Persona. Comulguemos lo más a menudo posible para
amarlo más. Quien se acerca al fuego se calienta. Lucho querido, a pesar de que la distancia nos separa, mi alma siempre
está muy unida a la tuya. Ambas no forman sino una sola, ¿no es verdad? Pues
bien, yo ya estoy sumida en Dios. Su amor es la vida de mi alma. Quiero
elevarte hasta El; quiero comunicarte, hermanito mío, un poco del fuego en
que me abraso; quiero calentarte con ese calor infinito, para que tengas
vida. Sólo quisiera de ti la buena voluntad. Déjame, Lucho mío ser tu guía.
¿Quién puede desearte mejor y mayor bien que tu carmelita? ¡Oh! Si pudieras por un instante sentirte lleno de felicidad, como yo
me siento. Créeme que me pregunto a cada momento si estoy en el cielo, pues
me veo envuelta en una atmósfera divina de paz, de amor, de luz y alegría
infinitas. No creas que por eso yo te olvido. Sería un egoísmo de mi parte.
Cuando me encuentro sola en mi celda o en el coro, le abro mi corazón al buen
Jesús, le presento los seres que amo, y nada más le digo, porque El lo sabe
todo y El me ama. No llores. Soy feliz. A Los sacrificios a que me someto no son sacrificios; el amor lo endulza
y aligera todo. Amo y en amor deseo vivir toda mi vida. ¿Qué importa
mortificar la carne, hacerla morir, si de esta muerte nace la vida del alma y
la unión con Dios? Mi mamá me cuenta que fueron el otro día a En ese instante, Lucho querido, siento el más vivo dolor al ver cómo
Dios, en su majestad y grandeza, se preocupa del hombre, desciende al tabernáculo
y se constituye nuestro amigo íntimo, nuestro médico amoroso, nuestro Todo
adorado y, sin embargo, permanece allí cautivo sin que los hombres piensen
siquiera en El; antes, al contrario, sólo piensan en pecar. ¡Que ingratitud
más execrable! Hermano, no seamos ingratos para ese Dios todo
bondad, todo amor... La ingratitud es propia de corazones sin sentimientos. Y
si nuestros corazones están llenos de afectos ¿sólo Jesús no tendrá siquiera
una parte en ellos? Voy a concluir esta larga carta, que espero no será la última. Mi
madrecita te manda ese santito, para que lo guardes como recuerdo de tu
carmelita. A mi mamacita, a P.D. Saluda a mi mamita, Rosa, Susana,etc. Diles que a todas las tengo muy presentes en
mis pobres oraciones. Fuente: www.santuarioteresadelosandes.cl |
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